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Activismo digital y telemático
10 jun 2004
Activismo digital y telemático
Poder y contrapoder en el ciberespacio
Por Xabier Barandiaran



sábado 19 julio 2003.






La construcción
tecnológica y la introducción en el imaginario colectivo del
ciberespacio (definido por el flujo de información y códigos, la esfera
pública, la sociedad del espectáculo y las tecnologías de la
información) abre nuevos horizontes políticos a través del
establecimiento de nuevas relaciones de poder en la esfera tecnológica
y comunicativa. En este contexto el activismo digital y telemático
ofrece una serie de herramientas, de espacios, de canales y
experimentos en los que recobrar la subjetividad política a través de
la creación e inteligencia colectiva y la redefinición constante de los
códigos y prácticas discursivas, comunicativas y tecnológicas que
definen nuestra realidad social.
---

1 Welcome to cyberspace: lenguajes, códigos, tecnologías, espectáculos e información
1.1 Welcome to cyberspace
Señoras y señores, bienvenidos al ciberespacio, un país
transnacional, territorio multidimensional, poblado de máquinas,
humanos y ciborgs, alimentado por imágenes, construido por códigos,
atravesado por el flujo de signos. Un espacio no cartesiano, rizomático
(Deleuze and Gattari, 2000 [1]) cuyas fronteras son las interfaces, los bienes escasos, la atención y el tiempo.
En 1948 Norbert Wiener publicaba una obra fundacional
titulada: ``Cibernética o el control y la comunicación en animales y
máquinas'' (Wiener, 1948 [2]).
No era un hecho aislado; un conjunto de científicos y teóricos
(impulsados por la aceleración de los procesos de investigación e
innovación durante y después de la segunda guerra mundial), llevaban
tiempo reuniéndose para transgredir las fronteras académicas y crear
nuevos espacios de experimentación y reflexión: Clauss Shannon, John
von Neumann, Alan Turing, Gordon Pask, Ross Ashby, Grey Walter, y un
largo etcétera. Ellos inventaron el ordenador, la teoría de la
comunicación, la teoría de los sistemas adaptativos, y un conjunto aún
inexplorado de artefáctos y teorías que la historia de la humanidad
apenas ha comenzado a asimilar: la primera oreja artificial, el primer
autómata autorreproductor, la teoría de la conversación y los primeros
robots autónomos entre otros. Ellos pusieron los cimientos del
ciberespacio electrónico. Tras ellos una explosión cosmológica: la
televisión, el PC, internet, ..., las condiciones tecnológicas de
posibilidad de la era digital. Como tantas otras veces en la historia
de la humanidad, un nuevo saber (la cibernética) produce nuevas formas
y relaciones de poder, nuevas prácticas y objetos, y al mismo tiempo,
permite entender otras tantas formas que se ejercían anteriormente pero
permanecían ocultas a la reflexión humana. Pero una ciencia aislada en
los laboratorios y congresos permanece muda y estéril, los resultados
de esa ciencia deben transferirse a la sociedad y a la cultura para
convertirse en andamiajes conceptuales o artefactos tecnológicos
efectivos y constitutivos de la sociedad misma.

En 1984 (36 años después de la obra de Wiener y siete años antes de que naciera la www) la máquina de escribir de Willian Gibson [3](pionero
junto a Bruce Sterling de la literatura ciberpunk) escupía por primera
vez el término ciberespacio: ``[Case] operaba en un estado adrenalínico
alto y casi permanente, un derivado de juventud y destreza, conectado a
una consola de ciberespacio hecha por encargo que proyectaba su
incorpórea conciencia en la alucinación consensual que era la matriz'' (Gibson, 1984, p.14 [4]).
En la metáfora descriptiva del ciberespacio como alucinación consensual
en una matriz se condensa la idea del lenguaje y de la automatización
del procesamiento de signos, un nuevo espacio (informacional) en el que
proyectar nuestras conciencias incorpóreas; pero sobre todo un espacio
en el que se construyen esas conciencias. Se inaugura así, en el
imaginario literario y cultural, un nuevo concepto de espacio:
multidimensional, hiperconectado, informacional y virtual. Un espacio
que ha acompañado al ser humano desde el surgimiento del lenguaje pero
que se convierte hoy en el eje vertebrador de la sociedad gracias a las
tecnologías de la información: de la automatización e hiperconexión del
flujo de signos, imágenes y códigos. Un espacio que se hace hoy visible
gracias a la interacción directa con sus interfaces pero también
gracias a su tematización literaria, a su introducción en el imaginario
cultural, social, político, militar y económico como algo tan virtual
como real, incluso hiperreal (en términos de Braudillard).
Realizabilidad física (cuyos cimientos fueron puestos
por la cibernética de los años 40 y 50) e introducción en el imaginario
colectivo, condiciones de existencia del ciberspacio, un territorio
nuevo y viejo, compuesto por códigos, lenguajes, espectáculos, signos y
procesos comunicativos, potenciado por tecnologías que automatizan y
conectan, amplifican y miniaturizan. Ahora es posible pensarlo y por
tanto actuar sobre él: se convierte en territorio político, económico y
social: de conquista, venta y construcción. Y así entra también en las
universidades y en los cursos de verano porque permite y exige nuevas
formas de conceptualización, análisis y experimentación.
El ciberespacio es el espacio del activismo digital y
telemático; pero conviene antes señalar (aunque sea brevemente) los
componentes de ese espacio y las estructuras que lo constituyen:
códigos y lenguajes, esfera pública y espectáculo, tecnologías de la
información y telecomunicación.
1.2 Lenguaje y Código

El espectáculo no es un conjunto de imágenes, sino una relación social entre personas mediatizada por imágenes (Debord, 1967, [5])
La tesis de Debord puede ensamblarse igualmente en el
espacio del lenguaje o el código: ``El lenguaje no es [sólo] un
conjunto de códigos y signos, sino una relación social entre personas
mediatizada por códigos y signos''. Esta tesis supera la condición
``meramente'' representacionalista/figurativa del lenguaje, algo que ha
sido puesto de manifiesto por filósofos como el segundo Wittgenstein (1951) [6]; Searle (1969) [7] y más recientemente Habermas (1987 [8],1984 [9])
a través de conceptos como el de juegos de lenguaje, actos de habla o
teoría de la acción comunicativa. El lenguaje (expresado en la
diversidad de juegos lingüísticos), los códigos sociales y la gramática
cultural2 se muestran como espacios de acción y reacción, muestran su
fuerza performativa, su capacidad de producir e intervenir en lo real,
instaurando o reconfigurando nuevas relaciones, abriendo o cerrando
universos de sentido, encauzando modos de acción y reflexión; más allá
su función transmisora de información.

Es precisamente el lenguaje y el orden discursivo el
que define el espacio de la comunicación y se convierte en materia
digital (sujeta a copia, recombinación, representación, desplazamiento,
afirmación, imitación, sustitución, recodificación y descodificación).
Es por ello que no puede entenderse el activismo digital y telemático
sin atender primero a la estructuración del poder en los códigos y
lenguajes, no tanto jurídicos y militares, sino sobre todo en los
cotidianos: culturales y tecnológicos. La carga política del lenguaje y
los códigos no reside tanto en el contenido de lo que se dice, en la
información transferida en un acto de habla. Los códigos establecen los
modos de la comunicación posibles y también las posibilidades de
percepción y conducta lingüísticamente instruida (quién puede hablar,
para decir qué, en qué relación de fuerzas, bajo qué autoridad, en qué
dirección y sentido). Así por ejemplo un mitin político no dice tanto a
través del contenido del discurso, de la transferencia efectiva de
información entre el público y el político, sino sobre todo a través de
la instauración de roles (quién tiene derecho a habla y quien el deber
de escuchar), de posibilidades de acción (silencios y aplausos) o
separación de espacios. Un mitin de la derecha conservadora en la que
un grupo de punks, inmigrantes y lesbianas en primera fila aplaudieran
enfervorecidamente (empujando a su vez al resto del público a hacer lo
mismo) el discurso del candidato cuando éste tomara connotaciones
racistas y homófobas puede tener un efecto disruptivo-discursivo mucho
más fuerte que tomar el micrófono y acusar al candidato de racista y
homófobo.
1.3 Esfera pública y espectáculo
De una amplificación del alcance de las signos
lingüísticos y de su reproducción automatizada a escala masiva surgen
los medios de comunicación de masas, la esfera pública y el
espectáculo. La esfera pública se convierte en espectáculo cuando sus
mecanismo de producción y difusión se separan de la sociedad. Así la
imagen, la simulación y la re-presentación sustituyen a la experiencia
directa y la comunicación bidireccional. Es entonces cuando la línea
que divide a la realidad de su representación se diluye y surge la
hiperrealidad: sólo existe lo que se hace imagen en la esfera pública,
y empiezan a ``existir'' las imágenes por sí mismas, el lenguaje pierde
su función figurativa y se autonomiza progresivamente. En este contexto
los canales de comunicación se convierten automáticamente en fuente de
poder sobre lo (hiper)real y los agentes políticos tradicionales pasan
a ser actores (dominados por las reglas del espectáculo). Un ejemplo de
``política'' espectacular lo protagonizan los recientes acontecimientos
en la comunidad de Madrid. Cuando los diputados del PSOE e IU abandonan
el congreso ante la toma de palabra de Tamayo se busca un efecto
espectacular (no un rechazo racional a escuchar las palabras del
``traidor'') ya que los diputados no pueden abandonar el espectáculo
completamente y se amontonan a escuchar las palabras de Tamayo en el
televisor de la sala de espera del parlamento.
1.4 Tecnologías de la información
Con el surgimiento y popularización de los artefactos
tecnológicos electrónicos y virtuales (software) surge a su vez una
nueva relación entre código y realidad (está vez a través del código
máquina) y se abre también un nuevo espacio político, no menos ajeno al
activismo digital y telemático que el espacio lingüístico, cultural y
comunicativo. La fuerza productiva, comunicativa y estructural de la
informática (entendida como computer science) reside en la capacidad de
las computadoras (máquinas universales de Turing) de ejecutar
automatizadamente cualquier código computable. Surge así una nueva
estructuración del espacio lingüístico en dos vertientes: a) en el
aumento exponencial de la capacidad de almacenamiento, manipulación,
transmisión y copia de signos y b) en la utilización de esa capacidad
para tejer nuevas redes comunicativas (minitel, internet, móviles,
televisión por cable, etc.). La tecnología (la aplicación recursiva y
reflexiva de un saber práctico) de la información abre así nuevos
espacios para la comunicación liberada, la construcción de sociedades y
comunidades virtuales y el refuerzo de las ya existentes, de
distribución y copia de saberes y técnicas. Pero también introduce
nuevos métodos de control y sujeción, más extensivos e intensivos, a la
vez que sutiles y brutales, ligados y desligados de los mecanismos
estatales de control. El programa norteamirecano Echelon de espionaje
digital y comunicativo, el filtrado en los proxis de telefónica (al
margen de la jurisprudencia española), el nuevo sistema operativo XP de
Windows (que tiene 18 puertas traseras por las que Micro$oft puede
acceder al disco duro del usuario) o la nueva plataforma de PC
Intel-Paladium que impide la copia de material no registrado son sólo
algunos ejemplos.
El desplazamiento de una economía capitalista material/industrial a una economía capitalista de la información y del saber (David and Foray, 2001 [10])
exige la inserción o ampliación de nuevas medidas jurídicas y
tecnológicas de sujeción y control de la información y el conocimiento
como mercancía. Esto transforma completamente el espacio informacional,
reestructurandolo y sometiendo progresivamente el flujo de signos y
códigos a la lógica del beneficio corporativo y el valor de
intercambio. Pero transformar el valor original de la información y el
conocimiento de valor de uso a valor de intercambio exige a su vez una
transformación de los derechos de autor en restricción de derechos y
libertades de uso, re-creación y circulación: ``(...) en la economía
tecnocientífica, la autoría intelectual deviene derecho de explotación
de un saber o una técnica a través de la restricción de difusión, uso y
transformación del producto, aun cuando el proceso de producción esté
financiado por la inversión pública y movilice infinidad de recursos
cognitivos colectivos (universidades, saberes heredados, proyectos de
investigación colectivos e instrumentos y técnicas que pertenecen al
dominio público)'' (Barandiaran, 2003 [11]). Para instaurar este nuevo orden en el ciberespacio (propicio a la expansión del mercado) se requiere la conjunción de:

Para instaurar este nuevo orden en el ciberespacio (propicio a la expansión del mercado) se requiere la conjunción de:
Nuevas
legislaciones sobre la información que la definan como objeto de
propiedad y patentabilidad instituyendo así una nueva estructura en el
flujo de información a través de la violencia restrictiva en las redes
y mecanismos de difusión.
Tecnologías
restrictivas como legislación de facto que permitan el control del
flujo de información y bloqueen las posibilidades de una difusión y
copia libres.
La
creación de nuevos símbolos de rechazo y exclusión social: pirata
informático, terrorista ciberespacial, freak informático, etc.
Las consecuencias de estas exigencias estructurales que
marca el infocapitalismo alteran el espacio digital y telemático y
suponen también nuevas oportunidades y retos para la acción política.
2 Activismo vs. modelos de izquierda tradicional
El activismo y sus variantes (hacktivismo, artivismo,
mediactivismo, activismo táctico, digital, telemático, ...) responden a
una concepción no-tradicional de concebir el espacio y la subjetividad
política. Del (ciber)espacio hemos hablado ya suficiente y antes de
sugerir algunos puntos de entrada al activismo digital y telemático
conviene esbozar (el dibujo nunca está acabado) algunos distintivos del
mismo que lo diferencian (sin que la diferencia sea necesariamente
excluyente) de otras formas de política tradicional o
institucionalizada.

2.1 Escala
El activismo se desarrolla a una escala molecular (Deleuze and Gattari, 2000 [12])
o micropolítica, desde la intuición (más o menos elaborada, pero puesta
a prueba innumerables veces) de que: ``El poder no es algo que le llega
al sujeto desde el exterior: algo que se tiene, que se conquista o que
se pretende. El poder es el universo de relaciones en el que se está.
El conjunto de relaciones que constituyen sujeto.'' (Lanceros, 1996, p.109 [13]). El activismo busca recuperar el sentido de la acción como eje de la percepción y de la identidad humana [14]frente
a un modelo de identidad en crísis basado en la saturación receptiva de
señales y la reducción subjetiva a selector de alternativas de consumo.
Y para que esa acción no reproduzca las estructuras de poder
jerárquicas que intenta cuestionar, el activismo no puede reproducir su
cristalización institucional. La tendencia activista es por tanto la de
una reconfiguración y reconstrucción permanente de abajo arriba y de lo
local a lo global frente a una estructuración globalista de arriba a
abajo.

2.2 Relación con la verdad y la teoría
En lugar de una búsqueda moderna y racional de La
Verdad y una intención de toma del poder en su nombre (característico
de la izquierda tradicional), el activismo se inserta en la
experimentación con las condiciones de verdad de los juegos
lingüísticos y las posibilidades tecnológicas, a través de movimientos
tácticos, reinterpretaciones, apertura de espacios de creación
colectiva o reestructuración de las relaciones de poder locales. Eso no
quiere decir que el activismo sea irreflexivo o absurdo (aunque a veces
busque instrumentalizar el absurdo que encierra algún orden discursivo
o tecnológico) sino más bien que inserta la reflexión y la teorización
como un ``momento'' más en los bucles de (inter)acción políticos. La
activista sabe que no existe un lugar privilegiado desde el que
construir un programa o estrategia política absoluta, sino que ésta se
construye siempre desde una posición en el tejido de relaciones de
poder. Por eso la activista busca reconfigurar esas posiciones,
flexibilizarlas, cuestionar la legitimidad de esas relaciones y
abrirlas para que permita pensar y actuar de otros modos, construir
otros mundos posibles. El activismo se convierte así en una forma de
experimentación colectiva en la que poner a prueba el tejido de
relaciones de poder que nos constituyen, a través del desplazamiento de
símbolos, de la búsqueda de nuevos usos tecnológicos, del conflicto
comunicativo, de la inversión de roles o la ruptura de dicotomías
(cliente-servidor, aprender-hacer, emisor-receptor, etc.) que
predeterminan la percepción y la acción sobre el mundo [15].
2.3 Principios tácticos
La táctica se concibe aquí como opuesta a la
estrategia. Una estrategia de poder está siempre encaminada a
conquistar espacios sociales y mantener invariables las relaciones de
poder una vez conquistadas. La táctica en cambio se mueve en el terreno
que el poder le cede, aprovechando oportunidades propicias en una
especie de aikido político, en el que ligeras perturbaciones en las
redes de poder sitúan a éstas en condiciones de producir aperturas de
nuevas posibilidades de acción y pensamiento.
El Critical-Art-Ensemble (2001) [16]

ofrece los siguientes principios (que no fines) del Tactical Media
(activismo táctico) que enumeramos a continuación advirtiendo que son
generales, reconfigurables, permeables, sujetos a formación y
deformación dependiendo siempre de su aplicación y contexto.
El
Tactical Media (TM) es una forma de intervencionismo digital, donde por
digital se entiende el espacio definido por la copia, la recombinación
y la re-presentación. TM cuestiona el régimen semiótico, creando
eventos participativos, criticando a través de un proceso experimental.

Las
practicantes de TM usan cualquier medio necesario para satisfacer las
necesidades de la situación. La especialización no predetermina la
acción por lo que se tiende a trabajos colaborativos que permitan el
intercambio de habilidades.
La
práctica amateur es especialmente valorada ya que las aficionadas: 1.
pueden ver a través del paradigma dominante
2. son más libres de (re)combinar libremente; y
3. no se encuentran atadas por las necesidades adquiridas en roles y compromisos institucionales.
TM
es efímero. Las intervenciones se desterritorializan solas, sólo dejan
rastros en la memoria. Una intervención TM siempre es ad-hoc y termina
en sí misma.
2.4 Principios y métodos constructivos

Frente al aspecto intervencionista y táctico el
activismo debe enfrentarse a la resolución de conflictos de poder
internos y experimentar con métodos alternativos de coordinación dentro
de los tejidos comunicativos y espacios colectivos. Podemos enumerar
algunos de los principios que hoy rigen las formas de autoorganización
de los espacios colectivos activistas:
Inteligencia colectiva: se busca que la construcción permanente del espacio sea el fruto de una cooperación sin mando (Vidal, 2000 [17]),
creando para tal efecto (tanto en la toma de decisiones como la
coordinación de tareas) el conjunto de herramientas de coordinación y
creación colectiva [18]. La toma de decisiones se resuelve por consenso en asambleas, tanto virtuales como presenciales.
Modularidad
y recombinabilidad: La red ofrece una recombinabilidad de recursos,
colectivos, proyectos y personas por encima de las posibilidades del
espacio físico. Un colectivo puede abrir un proyecto al que se sumen
otras activistas, de ese proyecto puede surgir una herramienta que a su
vez sea utilizada por otro proyecto que a su vez mejore la herramienta
y desencadene la creación de un nuevo colectivo, etc... se crean así
tejidos activistas múltiples, flexibles y altamente reconfigurables en
permanente transformación.
Multiplicidad
vs. identidad excluyente: frente a un programa identitario/ideológico
excluyente, que defina los límites de un territorio propio, se favorece
la multiplicidad de actores y la interpenetración de grupos y
proyectos, personas y recursos.

Rotación
de roles: contra la especialización que refuerza la cristalización de
intereses y posiciones de poder se busca la rotación de las tareas y
roles, así como la transformación de los mismos.
Politización
de lo técnico: esta tendencia es muy acentuada en el activismo que
trabaja sobre la tecnología, conscientes de que las tareas,
procedimientos y herramientas técnicas constituyen y determinan
estructuras de poder. La evaluación técnica considerada exclusivamente
como la adecuación de procedimientos o herramientas a una funcionalidad
preespecificada es una falacia abstractiva ya que: a) esa funcionalidad
preespecificada es el objeto de experimentación del activismo y b) toda
técnica se desarrolla en un contexto tecnológico en el que las
consecuencias de su uso superan las previsiones de su diseño.
Desarrollo
en el conflicto: el conflicto es considerado una fuente de desarrollo y
maduración, trabajar sobre el conflicto es la base del proceso
constructivo. Lo malo no es el conflicto sino las formas excluyentes o
autoritarias de superarlo (imposición de una resolución, negación,
expulsión, etc.). Sólo a las estructuras de poder autoritarias les
molesta el conflicto y su visibilidad porque cuestiona o hace peligrar
el orden establecido.
Apertura
y Experimentación: los espacios reafirman su carácter de abiertos (la
mayoría de las listas de correo son abiertas y de archivos públicos) y
experimentales sin dar por definitiva ninguna forma de relación o
consenso establecido.
3 Activismo digital y telemático
El activismo digital y telemático se
divide en: a) pertenecientes a movimientos sociales de base, b)
programas de ordenador que introducen ruido en los registros de acceso
a servidores, c) perturbaciones indomables en la esfera pública, d) que
nunca existieron, e) sindominio.net, f) licencias copyleft, g)
aficionados a limpiar laboratorios hacker, h) programados en GNU/Linux,
i) asambleas virtuales, j) conectados por antenas hechas con latas de
melocotón en almíbar, k) descritos por el Critical Art Ensemble, l) que
acaban de publicarse en indymedia, m) hactivist.com, n) que parecen
logotipos graciosos.

La clasificación que abre esta sección está adaptada de la cita de Borges que utiliza Foucault (1968) [19]

para desenmascarar la necesidad del código que debe preceder cualquier
clasificación para que sea pensable. La recuperamos aquí para expresar
que la lucha contra los códigos establecidos y la permanente
experimentación en, desde y contra ellos hace que no podamos ni
deseemos doblegar al activismo digital y telemático a semejante
ordenamiento y codificación. La alternativa será señalar algunas
herramientas y acciones, nodos y encuentros, espacios y nombres que
engloban (sin clasificar) algunos aspectos diversos, dispersos,
conectados y comunes al activismo digital y telemático.
3.1 Guerrilla de la comunicación y hacktivismo
El hacktivismo y la guerrilla de la comunicación son
formas de activismo digital y telemático en tanto que ambos trabajan
sobre los códigos y los procesos comunicativos (especialmente la
guerrilla de la comunicación) en tanto que sujetos a copia,
modificación, representación, sobrecodificación, recombinación, etc.
Los orígenes de la [20] [21] se remontan hasta el dadaismo y especial y explícitamente hasta la Internacional Situacionista.
Más que un movimiento, la guerrilla de la comunicación es un espacio
táctico del que se reapropian diferentes grupos o iniciativas
políticas. El grupo autónomo a.f.r.i.k.a, Luther Blissett [22] y Sonja Brünzels definen la guerrilla de la comunicación de la siguiente manera:

`La guerrilla de la comunicación quiere
socavar la normalidad y la pretendida naturalidad del orden imperante.
(...). Su proyecto es la crítica de la no-cuestionabilidad de lo
existente. Dicha subversivilidad pretende transformar los discursos
cerrados en situaciones abiertas, cuestionando la normalidad mediante
un inesperado factor de confusión. Cada acción mirada por sí misma
constituye sólo una forma momentánea y aislada de transgresión. Pero a
medida en que los grupos políticos van abriendo espacios en vez de
cerrarlos o fijarlos, se crean posibilidades para visiones y pequeñas
anticipaciones de una alternativa a la sociedad actual.''
(a.f.r.i.k.a. et al., 2000, p.7). [23]
La guerrilla de la comunicación trabaja con el
distanciamiento y la sobreidentificación. El distanciamiento se basa en
producir cambios sutiles en la representación de lo habitual (logotipos
de marcas, carteles publicitarios, rituales sociales, etc.) para
producir un desplazamiento de significado que produzca interpretaciones
no esperadas y que cuestionen el orden semiótico imperante y su
normalidad aceptada (p.e. sustitución del nombre de una calle de un
militar a ``antimilitarismo''). La sobreidentificación en cambio
acelera o sobreinterpreta un norma o gramática cultural (especialmente
las encubiertas) para destapar las incoherencias que ésta encubre (p.e.
celebrar el día conmemorativo de una masacre sobre la que se asienta un
régimen político dictatorial).
El hacktivismo utiliza tácticas y situaciones parecidas
en el espacio de la tecnología e internet. Así podemos encontrar
proyectos como re-code
que crean y ponen a disposición pública herramientas para la creación
de códigos de barras para pegatinas que sustituyan los códigos de
productos de marca por sus homólogos genéricos. Ésta es una táctica que
mediante una simple re-codificación de la automatización del pago en
grandes superficies busca criticar la inflación de los precios de
productos ``de marca'' y los enormes beneficios que acumulan las
corporaciones mediante la manipulación psicológica a través de la
publicidad. A pesar de que la herramienta no vulnera ninguna ley
existente (ni la página web incita al robo), las activistas de re-code
han sufrido innumerables presiones (legales e ilegales) y se han visto
forzados a suprimir la herramienta. Re-code es un proyecto que surgió
de hactivist.com (cuya sección española se llama RunLevelZero).
Hactivist.com es un entramado de proyectos, colectivos e indivíduos,
que entre otras cosas han hecho ingeniería inversa de la game-boy para
que las niñas y niños puedan crear sus propios juegos. Uno de los
último proyectos de hactivist.com ( maptivist 2.0.])
es la creación de un porgrama para PALMs (ordenadores de bolsillo) que
permita buscar en un mapa el recorrido más corto entre dos puntos de
una ciudad evitando la viodeovigilancia.

Uno de los ejemplos más notables de guerrilla de la comunicación en el ciberespacio español es la página web Colaboremos con la LSSI.
En esta página (diseñada bajo otro nombre múltiple --Pere Rocallaura)
el usuario se encuentra con un formulario en el que puede elegir la
categoría de denuncia dentro de las posibles en la Ley de Servicios de
la Sociedad de la Información (LSSI), introducir la página que quiere
denunciar, el porqué, etc. y al final un botón de envío de la denuncia
al ministerio de ciencia y tecnología. La ambigüedad de la LSSI, que en
principio es aplicable a un entorno indefinido de servidores, esconde
una instrumentalización flexible de la ley como herramienta para la
represión selectiva (con multas que van desde los 60.000 a los 600.000
euros). El objetivo de esta acción no es la denuncia de las diversas
páginas web de los poderes establecidos (algo condenado al fracaso de
antemano), sino el cuestionamiento (mediante esa denuncia) de la
ambigüedad y los peligros de arbitrariedad de esa ley. Además la
creación de esta web de denuncias propone un nuevo experimento de
modelo de acción política ya que los activistas no son los que realizan
la acción sino que se limitan a poner a disposición del púb una
tecnología de denuncias sistemáticas, con lo que introducen al
espectador de la política del espectáculo como actor político.
A camino entre el activismo y la cultura hacker (aunque
no pocas veces enfrentada con ésta --especialmente en lo referente a la
instrumentalización de la red) el hacktivismo de origen norteamericano
se define como una forma de acercar herramientas de interacción
tecno-políticas accesible a la ciudadana de a pie. Su máximo exponente
es la desobediencia civil electrónica: la coordinación y creación de software para peticiones de acceso masivas a servidores [24] con el fin de replicar las manifestaciones tradicionales en el ciberespacio. La web italiana netstrike.itfue
la pionera en esta estrategia en 1995 con la primera sentada virtual en
protesta por la pruebas nucleares francesas en Mururoa. A las 15:15h
del viernes, 10 de agosto del 2001 www.netstrike.it fue secuestrado por
la Jefatura de la Policía de Bolonia, por orden del Departamento de la
Policía Postal genovesa. Inmediatamente después el sitio web fue
trasladado a un servidor fuera de Italia y hoy en día sigue activo
coordinando netstrikes [25]. En la misma línea trabaja también el colectivo Inglés Electro Hippies.

Suburbia
es un telemacktical mediazine (una revista online) en castellano donde
pueden encontrarse noticias y reflexiones diversas en torno al
hacktivismo estatal e internacional.
3.2 Hackmeeting y Hacklabs
En palabras de Blicero (miembro del hacklab LOA de Milán) ``al principio fueron los hackmeeting'', así que quizás convenga empezar explicando lo que es un hackmeeting para adentrarnos luego en la red de hacklabs
que se extiende por italia y españa con 19 nodos-laboratorio (y al
menos otros 12 distribuidos por europa sin el apelativo ``hacklab''
pero con ideas y prácticas muy similares [26]).
El primer hackmeeting tuvo lugar en 1998 en Firenze (Italia), el primer
hackmeeting español se realizó en el 2000 en Barcelona y para este año
está anunciado el primer hackmeeting latinoamericano.

El hackmeeting, como el propio nombre indica, es un
encuentro de hackers pero con un marcado carácter político-activista.
Supone una de las manifestaciones de tecno-activismo más grandes de
europa. La organización del hackmeeting es completamente virtual (a
través de páginas web, wiki [27] y sobre todo listas de correo).
Los hackmeeting suelen realizarse en CSOAs (centros
sociales okupados autogestionados --lugar común también para los
hacklabs) por la sintonía de organización autogestionada y libertad
institucional que suponen dichos espacios. La experiencia de los CSOA
puede considerarse una especie de ``reality hacking'' en tanto que
están impulsados por el mismo afán de experimentación, construcción y
deconstrucción autónoma de sistemas, en este caso sociales más que
computacionales o tecnológicos (Blicero, 2001). Los hackmeeting suelen
componerse de espacios característicos como: una gran red de
ordenadores con software libre (entre 50 y 100), salas para talleres y
charlas, cine, museos de tecnología antigua reutilizada, biblioteca,
salas de videoarte y música experimental. Una llamada para
comunicaciones y propuestas de talleres y charlas suele hacerse dos
meses antes del acontecimiento y los temas varían desde talleres de
reciclaje de ordenadores hasta charlas de vida artificial pasando por
reuniones de coordinación de diversos proyectos hacktivistas a
mecanismos de control y encriptación en la red. El hackmeeting es
principalmente un espacio de liberación de saberes y técnicas, de
encuentro entre colectivos y personas (que suelen trabajar a través de
la red) y un lugar de experimentación con nuevas y viejas tecnologías,
siempre en relación a la telemática y el activismo político. En MadHack
(el último hackmeeting estatal que se desarrolló en el Laboratorio03
--CSOA de Madrid, Lavapiés) tuvo lugar el primer Big Brother Awards
español.Los Big Brother Awards
son un intento de penetrar en la esfera pública mediante el espectáculo
(ya institucionalizado en el mundo de la fama y el reparto del mérito)
de una entrega de premios. Pero en este caso la entrega de premios se
hace a los personajes públicos, gobiernos o corporaciones más activos
en la violación de la privacidad, control tecnológico o la manipulación
de los medios de comunicación en un intento de llamar la atención en la
esfera pública sobre las atrocidades que se cometen en ámbitos como el
tecnológico e informacional.

Los hacklabs (laboratorios hacker) surgen del deseo de
continuar con la dinámica de los hackmeeting en entornos locales más
reducidos y con una continuidad temporal más extendida. En los hacklabs
se reciclan ordenadores de la basura y se construyen redes de acceso
abierto y gratuito con software libre [28].
Se convierten también en espacios de aprendizaje colectivo a través de
charlas y talleres y la difusión y desarrollo de software libre.
También se asumen proyectos tecno-políticos específicos como:
Las
redes metropolitanas inalámbricas (wireless), de las que los hacklab
suelen ser nodos activos y actores de difusión y creación. Las redes
wireless son redes informáticas construidas con antenas (que pueden
hacerse con una lata de melocotón en almíbar, botes de isostar, o
artesanalmente) y gestionadas por las propias usuarias,
cortocircuitando así la mediación de empresas de telefonía y ADSL. Una
de las comunidades wireless pioneras y más importantes en españa es MadridWireless
X-evian : una distribución activista y autoinstalable del sistema operativo Debian
GNU/Linux que incluye toda una serie de herramientas activistas:
edición de vídeo y audio, encriptación, etc. X-evian está realizado y
mantenido por Fiz y otros miembros de Metabolik (el laboratorio hacker de Bilbao).

Copycenters como el del hacklab madrileño WH2001
: centros de copia (en papel, cd, cintas, etc.) y distribución de
información (documentación, música, software, vídeo, etc.) con
licencias copyleft. La comunidad copyleft es un conjunto de actores y
productores de software, música, literatura, ciencia, etc. que, sin
renunciar a la autoría de sus obras, pone éstas a disposición colectiva
a través de licencias copyright invertidas [29] o copyleft (extensión de la forma jurídica del software libre al conjunto de la producción inmaterial).
El
hacking-the-streets (hackeando las calles) es también una iniciativa
característica de los hacklab: (realizada por primera vez por Kernel Panic
--hacklab de Barcelona), el nombre está tomado del movimiento británico
Reclaim The Streets y el objetivo es visualizar el desarrollo de
tecnologías alternativas sacándolas de los laboratorios, empresas y
universidad para mostrar su accesibilidad y el potencial de uso social
que poseen. Es una forma de protesta festiva, educativa y participativa
en la que se conbinan ordenadores, música, charlas e instalaciones de
Debian GNU/Linux.

3.3 Telemática antagonista: servidores autónomos y redes mediactivistas
3.3.1 Servidores autónomos
Otro aspecto del activismo digital y telemático es la
construcción de nodos independientes o zonas temporalmente autónomas en
el ciberespacio; espacios liberados de comunicación que conectan
diversas redes alternativas y generan otras. En esta línea encontramos
proyectos como TAO (Telecommunications for Autonomous Organizing --de habla inglesa), PANGEA o Nodo50
que agrupan a toda una serie de colectivos y movimientos sociales,
antiautoritarios, ecologistas, feministas, sindicales, pacifistas, etc.
Sin embargo son proyectos como autistici e inventati en italia o sindominio.net

(de habla hispana) donde el activismo telemático encuentra su expresión
más significativa y radical. Estos nodos se definen quizás por su
ruptura de la dicotomía cliente-servidor, una descodificación táctica
que se extiende a la gestión técnica y política del nodo y los recursos
tecnológicos que lo configuran (desde la producción al mantenimiento
del software que se utiliza). De esta forma el nodo deja de ser un mero
instrumento o punto de enlace y se convierte en espacio de aprendizaje,
experimentación e inteligencia colectiva, impulsada tanto por la
necesidad de crear software nuevo (que satisfaga las necesidad de
nuevas experiencias de participación virtual) como por la gestión
asamblearia de recursos (articulada por asambleas y grupos de trabajo a
través de listas de correo, boletines informativos, wikis, y reuniones
en chats). El compromiso de solidaridad política con los colectivos
presentes en sindominio genera también un cuerpo político en
interacción con los intentos de censura y control en la red. Programas
como el que gestiona la agenda en sindominio (un espacio de
clasificación de convocatorias y actividades públicas relacionadas con
los movimientos sociales), el hackeo de slash-code para la ACP (Agencia en Construcción Permanente --indymedia madrid) o alex (un programa de gestión de documentos) para la biblioweb [30],
han sido producidos por sindominio.net con software completamente
libre. Los recursos de sindominio.net incluyen listas de correo
autogestionadas (también encriptadas), correo vía web, ftp vía web
(ámbos con protocolos de seguridad sobre ssh), gestión colectiva de la
página principal, bases de datos, wikis y un largo, etc. A su vez
autistici/inventati ofrecen servicios de navegación y correo anónimos.
3.3.2 Redes mediactivistas: Indymedia
El activismo telemático no es algo nuevo surgido
exclusivamente de internet, ahí está todo el trabajo de
contrainformación realizado por medios alternativos y radios libres
(muy unidas a la guerrilla de la comunicación --como la famosa radio
Alice), pero Indymedia es seguramente la red mediactivista más extendida y conocida del movimiento de resistencia glocal [31]. La máxima de McLuhan ``Don't hate the media, become the media'' es el lema de esta red que surge en 1999 en Seattle como herramienta de publicación abierta [32]de
imágenes, vídeo, audio y texto, para cubrir informativamente y
coordinar las protestas que consiguieron paralizar la cumbre de la OMC.
Rellenando un formulario pueden enviarse noticias desde cualquier punto
de la red y pasan a la página principal del servidor de noticias. De
esta forma se evitan intermediarios en la producción y distribución de
noticias, comunicados, reflexiones y narraciones. Se diluye así el
poder de re-presentación, interpretación, y censura de los media
corporativos y unidireccionales. Todas las noticias se pueden comentar
anónimamente por lo que indymedia trasnciende el carácter de
informativo y se convierte también en espacio de reflexión y crítica.
Un genuino medio de comunicación para la creación y desarrollo de
estrategias de resistencia y construcción global. Pero además indymedia
ha permitido la coordinación de una red de mediactivistas que cubren
las protestas globales haciendo la función de ojo público y escudo
contra la represión policial. No son pocas las veces que imágenes de
mediactivistas coordinadas a través de indymedia han servido como
pruebas en juicios contra la vulneración de derechos humanos en
acciones de protesta y es cada vez más común ver imágenes con el
logotipo de indymedia en los medios ``oficiales''. La red IMC
(independent media center --indymedia) cuenta con más de 120 nodos
locales (nacionales, metropolitanos o comarcales) distribuidos por todo
el mundo (nigeria [33],
palestina, Nueva York, israel, chiapas, Barcelona, Bristol, la india,
...) con diversos servidores autónomos, redes técnicas, publicaciones
en papel y repositorios de imágenes de vídeo y audio en internet así
como un proyecto de emisión por satélite que ya funciona en los EEUU.

En esta línea las iniciativas italianas (pero globalmente abiertas) new global vision y global radio
han emitido (por radio y televisión) varios eventos, protestas y
programas vía satélite con alcance a europa central, norte de áfrica y
medio oriente. La emisión por satélite permite (además de una amplia
difusión) evitar la censura gubernamental. La señal de satelite no debe
entenderse exclusivamente como fuente primaria de recepción sino como
un medio de difusión que puede re-emitirse por repetidoras locales para
antenas normales, uniendo así redes dispersas de emisión y recepción
vía satélite. Respecto a la emisión local el proyecto (también
italiano) telestreet
es uno de los más avanzados y originales y cuenta ya con más de 15
emisoras en Bolonia (italia). Una antena de televisión normal puede ser
hackeada y convertida en antena emisora (con un radio de unos 300
metros), con lo que cualquier persona puede convertirse en emisora
tanto de vídeos autoproducidos como de los accesibles a través de los
repositorios libres (copyleft) en la red. El proyecto telestreet no
busca sólo re-emitir vídeos y noticias recogidas en la red o vía
satélite sino aumentar el número de emisoras/productoras redefiniendo
así radicalmente la estructura comunicativa de la televisión. En una
conferencia con motivo de las Jornadas Copyleft de crítica a la propiedad intelectual, Franco Berardi (Bifo), creador de la iniciativa telestreet (y del proyecto rekombinant),
respondía a la pregunta sobre la dificultad de conseguir audiencia en
emisiones de baja calidad y alcance restringido: ``¡¡¡Lo importante no
es el número de espectadores sino de productores!!!'' afirmando el
valor intrínseco de la producción mediática independientemente de su
recepción. El mero hecho de el enfrentarse al reto de constituirse en
emisora y productora de televisión es ya un valor político y social, en
un mundo en el que el indivíduo se enfrenta permanentemente a la
saturación perceptiva y receptiva de información.
4 Conclusión

4.1 La experiencia del centro de medios contra la guerra en Madrid
La experiencia del centro de medios
de Madrid durante las movilizaciones contra la guerra es un ejemplo que
condensa parte del entramado de redes, herramientas, colectivos y
procesos de contrapoder que se recortan en el espacio del activismo
digital y telemático. Gente de sindominio.net, la ACP, el hacklab de
Madrid, la red MadridWireless, y el área telemática del CSOA el
Laboratorio03, se reunió para dar cobertura a las acciones de protesta
contra la guerra de irak que tuvieron lugar en madrid en marzo.
Recuperando antenas satélite de la basura se procedió a la captura de
los más de 4000 canales de televisión y radio satelital (entre ellos la
CNN internacional, al-jazeera y la televisión iraquí). Las redes de
migrantes de oriente medio residentes en el barrio Lavapiés actuaron de
traductoras de los canales de habla árabe. Las imágenes podían
capturarse y pasar a formato digital gracias al material cedido por el
colectivo de mediactivistas Deyaví. Dos móviles servían de conexión con
el exterior, previo reparto en las manifestaciones de panfletos con el
número de los móviles para que la gente actuara de reporteras en
directo durante las protestas. Se improvisó una mesa de radio en la que
emitir en directo las llamadas e hilar las noticias. Los ordenadores
funcionaron estrictamente con software libre y la salida al exterior se
realizaba a través de la red inalámbrica metropolitana MadridWireless,
que enviaba la señal por streeming (un mecanismo de compresión en
directo) a un servidor autónomo sueco (http://0j0.org).
Desde cualquier punto de la red podía captarse la señal de este
servidor y escuchar la radio en directo desde un ordenador. Para
difundir la señal por radio en Madrid cuatro radios libres y locales
re-emitían la señal que podía recogerse en cualquier punto de la
ciudad. La radio se bautizó como Radio Luther Blissett. Global radio
recogía la señal del servidor sueco y re-emitía vía satélite a europa,
magreb y asia. Al tiempo activistas de la ACP (indymedia madrid)
recogían las noticias y las publicaban en la página central (que
durante el fin de semana sirvió más de 100.000 páginas), noticias que
se redistribuían también en recopilatorios en papel. Todo de forma
distribuida, autogestionada, con tecnologías abiertas y libres,
recombinando recursos y proyectos, canales y redes, e insertando todo
el proceso en los nuevos ciclos de protesta y constitución social desde
la base sin mediaciones corporativas o institucionales.
4.2 Activismo digital y telemático: rizoma y autopoiesis
El activismo digital y telemático ofrece una serie de
herramientas, de espacios, de canales y experimentos en los que
recobrar la subjetividad política (la capacidad de participar
activamente en la construcción de otros mundos posibles) individual y
colectiva a través de:
el
cuestionamiento del orden discursivo y comunicativo a través de
tácticas de simulación, subversión, oposición, desplazamiento, etc.,
la socialización y liberación de saberes y técnicas como fuentes primarias del poder social; y

la
apertura de canales comunicativos participativos y horizontales, redes
sin centro de recombinación y conexión de experiencias y métodos.
Pero el activismo digital y telemático no constituye
redes aisladas y autoreferenciales sino experiencias situadas en los
contextos sociales y existenciales que generan autonomía y sociedad
autoorganizada. Procesos autopoiéticos [34] generados en redes rizomáticas [35]
de cooperación sin mando, de redefinición experimental constante de los
código y prácticas discursivas e interactivas que estructuran nuestro
realidad, en una exploración permanente de las experiencias que
descubren otros mundos posibles.
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Artículo original en:http://sindominio.net/ xabier/textos/adt/adt.html
Imagen de portada obtenida del colectivo video-activista videoactivism.org/
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Se permite la copia, distribución, uso y realización
de la obra, siempre y cuando se reconozca la autoría y no se use la
obra con fines comerciales --a no ser que se obtenga permiso expreso
del autor. El autor permite distribuir obras derivadas de esta sólo si
mantienen la misma licencia que esta obra.

Esta nota no es la licencia completa de la obra sino
una traducción de la nota orientativa de la licencia original completa
(jurídicamente válida), que puede encontrarse en:
http://creativecommons.org/licenses/by-nc-sa/1.0/legalcode
Notas
[1] Deleuze, G. and Gattari, F. (2000).Mil Mesetas.Pre-textos.
[2] Wiener, N. (1948).Cybernetics. MIT Press

[3]
Podíamos haber escogido cualquier otra popularización de la sociedad de
la información (o elementos constitutivos y simbólicos de la misma): la
aldea global de McLuhan o el Gran Hermano de Orwell, pero hemos
escogido a la literatura ciberpunk porque condensa en el discurso
literario algunas de las reconceptualizaciones más radicales del
espacio y el sujeto del pensamiento postmodernos contextualizandolos en
un futuro que amplifica las situaciones de opresión, control y
acumulación de poder al tiempo que dibujan posibles lineas de fuga y
tácticas de resistencia (Call, L. (1999).Anarchy in the Matrix:
Postmodern Anarchism in the Novels of William Gibson and
BruceSterling.Anarchist Studies,7:99-117).
[4] Gibson, W. (1984). Neuromante.Minotauro, 1997 edition.
[5] Debord, G. (1967).La sociedad del espectáculo.URL:http://sindominio.net/ash/espect.html

[6] Wittgenstein, L. (1951).Philosophical Investigations.Oxford, Basil Blackwell, 1978 edition.
[7] Searle, J. (1969).Speech Acts: An Essay in the Philosophy of Language. Cambridge Universtity Press.
[8] Habermas, J. (1987). Teoría de la acción comunicativa II: Crítica de la razón funcionalista. Taurus, Madrid.

[9] Habermas, J. (1984).Teoría de la acción comunicativa I: Racionalidad de la acción y racionalización social.Taurus, Madrid.
[10] David, P. and Foray, D. (2001).Una introducción a la economía y a la sociedad del saber.url: http://www.campus-oei.org/salactsi/david.pdf.
[11] Barandiaran, X. (2003).
La tecnociencia como espacio político. hacia nuevas formas de
organización e interacción de la producción tecnocientífica.
v.1.0.Online. URL: http://sindominio.net/ xabier/textos/pres/pres.pdf.

[12] Deleuze, G. and Gattari, F. (2000).Mil Mesetas.Pre-textos.
[13] Lanceros, P. (1996). Avatares del Hombre. El pensamiento de Michel Foucault.Universidad de Deusto.
[14]
Algo que ha sido recientemente puesto de manifiesto en ciencias
cognitivas frente a la concepción funcionalista e informacionalista de
la cognición humana por Brooks (1991); Varela et al. (1991); Pfeifer
and Scheier (1999)

[15]
El punto de anclaje del intelecto en la práctica política no puede ser
una posición determinada en la red de reconocimiento académica, sino un
cuerpo de intenciones y fricciones que se genera en la interacción
política y que está presente en ella. Un cuerpo que no permite
re-presentación ya que ésta exigiría una teoría previa en la que ser
representado y por tanto la representación del espacio que ese mismo
cuerpo busca redefinir. Por eso resulta tan peligrosa e incomoda la
posición de escribir este texto, sobre todo si es erróneamente
interpretado como una teoriazación objetivante del activismo digital y
telemático.
[16] Critical-Art-Ensemble (2001). Digital Resistance.Autonomedia. URL: http://www.critical-art.net/books/digital/.
[17] Vidal, M. (2000).Cooperación sin mando: una introducción al software libre.Online. URL: http://www.sindominio.net/biblioweb/telematica/softlibre/.

[18]
Algo que ha sido defendido recientemente por Casacuberta (2003) como
posibilidad más innovadora de internet, por encima de la
interactividad, la hipertextualidad y otras características atribuibles
a la revolución de la red.
[19] Foucault, M. (1968). Las palabras y las cosas.Siglo Veintiuno, 1999 edition.
[20] guerrilla de la comunicación->http://www.contrast.org/KG/
[21]
La lectora encontrará durante el texto palabras precedidas por un
triángulo. Éste indica un punto de entrada al ciberespacio. La versión
en pdf del texto así como la versión en html incluyen un enlace a una
página web relacionada con el nombre indicado. Para las versiones
impresas se ha añadido un listado de direcciones de enlaces al final
del documento.

[22]
El proyecto Luther Blissett requiere una mención especial por la
dimensión que adquirió en los años noventa (y aún mantiene hoy) y por
la novedosa experimentación sobre la identidad y la autoría que supone.
Luther Blissett es una identidad múltiple, cualquiera puede hacer una
acción (obra de arte, programa de radio, manifestación, etc.) bajo el
seudónimo de Luther Blissett y son innumerables sus hazañas, habla por
la radio en Madrid, escribe libros en italia, ha compuesto canciones,
proclamado huelgas de arte y secuestrado estatuas eclesiásticas
exigiendo a cambio 100 millones de liras para los pobres. Luther
Blissett supuso y aún supone un reto para la semiótica y los intentos
de fijar su identidad (política). Supone sin duda una de las
experiencias de identidad colectiva más interesantes del activismo
europeo por su ruptura radical con las formas de construcción
tradicionales de identidad política (organizaciones, ideologías,
manifiestos, etc.). En palabras del propio Luther Blissett: ``Nadie
puede poseer esta figura múltiple, cualquiera que intente retenerla, se
le escapará. Dondequiera que el poder intente atribuirle un lugar o una
identidad fija, Luther Blissett desaparecerá para aparecer, de manera
desapercibida, en el mismo lugar o en cualquier otro. Se manifiesta en
muchos sitios a la vez, pero permanece a la vez inamovible.''
[23] a.f.r.i.k.a., G. A., Blisset, L., and Brünzels, S. (2000). Manual de guerrilla de la comunicación. Virus.
[24]
El efecto de una petición masiva de acceso a un servidor es que el
servidor cae (no es capaz de satisfacer nuevas peticiones) produciendo
así un efecto análogo al bloqueo de una calle por una manifestación.
Algunos crackers utilizan programas para hacer ``ataques'' similares,
también llamados ataques DoS (Denial of Service)
[25]
Pero la persecución de este activismo continúa: en la madrugada del 15
de noviembre del 2002, 42 personas pertenecientes a netstrike.it e
indymedia italia fueron detenidas bajo la acusación de conspiración y
asociación subversiva (art. 270 bis Código Penal Italiano).

[
Mira també:
http://suburbia.sindominio.net/article.php3?id_article=32

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Comentaris

Re: Activismo digital y telemático
10 jun 2004
Tio abrevia coño
Sindicat