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Anàlisi :: mitjans i manipulació : guerra
TRIUNFO DEL NO A LA GUERRA Y A LAS MENTIRAS DEL PP
15 mar 2004
Derrota del PP, victoria del PSOE y ascenso de la izquierda nacionalista catalana
(Declaración de Espacio Alternativo, 15 de marzo de 2004)
Los resultados de las elecciones generales de ayer, celebradas bajo el impacto de la masacre del 11-M y de la manipulación informativa del PP, han significado una notable derrota de ese partido y un éxito del PSOE. Zapatero ha logrado finalmente concentrar el âvoto útilâ? de un sector importante del electorado, harto del autoritarismo y belicismo del PP y firmemente decidido a mostrar su indignación ante la instrumentalización política de la matanza de Madrid por Aznar-Rajoy. Pero la victoria del PSOE no hubiera sido posible sin las movilizaciones sociales del último año, las cuales han ido creando una aspiración profunda al cambio político, reflejada también en las protestas que se desarrollaron el pasado sábado en muchas ciudades y, sobre todo, en el aumento de la participación electoral, especialmente entre la juventud. El desarrollo de esas movilizaciones es la condición para que las esperanzas creadas ahora no se vean frustradas.

Junto a ese dato fundamental que marca el inicio de un nuevo ciclo político, hay que destacar el aumento espectacular en votos y escaños de Esquerra Republicana de Catalunya, demostrando así que un amplio sector de la sociedad catalana ha expresado su apoyo a la apuesta por el diálogo y el reconocimiento de la plurinacionalidad del Estado español. En cambio, IU ha conocido un retroceso importante, debido principalmente a la presión del âvoto útilâ? pero también, en nuestra opinión, a las oscilaciones y contradicciones que se han ido dando en su discurso electoral y en la búsqueda de un perfil político diferenciado que la hicieran aparecer como una izquierda alternativa antes y durante la campaña electoral.

El nuevo parlamento podrá tener, por tanto, una mayoría de izquierdas y una representación más plurinacional, lo cual plantea ya claramente los nuevos retos a los que se deberá enfrentar el gobierno que se forme bajo la presidencia de Zapatero: la retirada de las tropas españolas de Iraq debería ser la primera e inmediata medida a adoptar así como, junto con ella, el compromiso de iniciar una âsegunda transiciónâ? destinada a emprender una reforma constitucional que suponga el reconocimiento de la plurinacionalidad y el establecimiento de un nuevo pacto federal basado en el respeto a la libre decisión de pueblos como el vasco y el catalán. La adopción de una serie de medidas en el plano de la defensa de las libertades y de la democracia (especialmente en el ámbito de los medios de comunicación) es asimismo urgente, mientras que en el ámbito económico y social se hará necesaria una ruptura abierta con el capitalismo âde amiguetesâ?, las privatizaciones y la precarización de la mayoría de la población trabajadora (incluida la inmigrante, mediante la regularización inmediata de todos los âsin papelesâ?) comprometiéndose a una política fiscal progresiva, a la garantía de servicios públicos de calidad y del derecho a una vivienda digna, a la creación de empleo estable y con derechos, basado en medidas como la semana laboral de 35 horas, y a la derogación inmediata del PHN y al cierre de todas las centrales nucleares.

Pero la experiencia de las ilusiones frustradas por la victoria del PSOE en el año 82 así como la orientación dominante en la dirección actual de ese partido, expresada en ejes básicos de su programa y simbólicamente reflejada en la probable composición del nuevo gobierno, no deberían llevarnos a depositar ninguna confianza en el mismo. Hará falta mantener y reforzar la movilización social y la acción ciudadana frente al gobierno que se forme, apoyando cualquier paso adelante que dé pero manteniendo la autonomía y la presión sobre el mismo con el fin de ir forjando una izquierda social y política anticapitalista y alternativa, hoy más necesaria si cabe. Por eso mismo creemos que la posición que deberían adoptar en el parlamento fuerzas como IU sería la de apoyar la investidura de Zapatero como presidente del gobierno y mostrarse dispuestos a pactos puntuales sobre temas como los antes mencionados pero no a formar parte de ese gobierno, ya que ello significaría dar un apoyo global al programa de Zapatero.

En el plazo más inmediato habrá que convertir las manifestaciones del próximo 20 de marzo en una ocasión para denunciar la guerra y la ocupación de Iraq exigiendo el retorno inmediato de las tropas españolas, la ruptura de todos los compromisos con Estados Unidos y la lucha por otra Europa solidaria con los pueblos del âSurâ? y, en especial, con el pueblo palestino.
Mira també:
http://www.espacioalternativo.org/node/view/299
Sindicat Terrassa