Imprès des de Indymedia Barcelona : http://barcelona.indymedia.org/
Independent Media Center
Notícies :: globalització neoliberal : indymedia : pobles i cultures vs poder i estats
Sobre las acabadas “izquierdas marxistas”.
27 abr 2016
Es muy indicativo lo que está pasando en el estado francés, al interior de aquel nuevo conjunto radical que denominan “Nuits débouts”, así como en la misma emersión de algunas posturas políticas más avanzadas de la inteligencia plutocrática, como lo testifica la entrevista a Ana Stanic de M. Zubimendi (http://barcelona.indymedia.org/newswire/display/503878/index.php). Dos provechosos ejemplos entre otros de lo que podría significar la superación de las vetustas ortodoxias y doctrinas sociales burguesas, y también marxistas o “socialistas”, con relación a estados e independentismos “de izquierdas” europeos.
partidocracia$.jpg
Reflexión surgida de la lectura de “Disolución de España” en http://barcelona.indymedia.org/newswire/display/503878/index.php
y de “Plutocracias” en http://barcelona.indymedia.org/newswire/display/503947/index.php de hace unos días.

* * *

Empezamos entonces por el caso vasco, con sus “izquierdas”…

No es ninguna novedad afirmar que el último ejemplo de “marxismo revolucionario” independentista europeo haya sido lo que representó el M.L.N. Vasco, recientemente difunto.
Hasta se podría llegar a afirmar que esta experiencia de casi medio siglo de “socialismo revolucionario” haya representado, incluso por muchos grupos y movimientos radicales del continente, la última experiencia real de liberación nacional “marxista”.
Una experiencia de cuatro décadas, desde los años cincuenta, con una extraordinaria actividad popular radical. Precisamente en el continente más sujeto – y al mismo tiempo todavía activador - del sistema capitalista global. Hasta el punto de haber conseguido muchas simpatías, apoyos y solidaridades, a pesar de sus muy limitadas contribuciones al desarrollo político y teórico de la lucha de clases en Europa.

Todo esto, antes de haber sido poco a poco recuperado socialmente, gracias a un verdadero terremoto del sistema productivo y social, dirigido en particular desde los primeros años ochenta por la propia oligarquía vascongada, y por desgracia casi totalmente ignorado por esas mismas
“izquierdas revolucionarias marxistas”.

Las que luego, a partir de los años noventa, se han ido lógicamente aparcando, de manera progresiva, para una función política de clásico corte socialdemócrata, reformista y desde un punto de vista obrero progresivamente derrotista (1).
Es decir, sin haber estudiado y entendido los intensivos cambios en acto en el sistema productivo capitalista desde los ochenta, y por lo tanto de su clase obrera. Desde luego, reflejando poco más o menos el mismo nivel crítico, teórico y político cada vez más marginal y obsoleto de las demás “izquierdas” europeas.


Defunción política de las “izquierdas”.

Parecen todavía demasiado escasas y puntuales las actuales investigaciones y experimentos juveniles – lógicamente, podríamos decir - para salirse de esos fracasados marxismos doctrinarios de padres y abuelos, con sus ideologías “comunistas” o peor aún “socialistas” de los siglos anteriores, y hasta todavía estalinistas en algunos casos patológicos, profesadas sin embargo por unos presuntos ancianos expertos anti-capitalistas “radicales”.
Los que han representado el más grotesco enterramiento del pensamiento crítico de Marx ya a partir del estalinismo. Y siguen representándole con sus últimos residuos de “creencias” ortodoxas.
Si, precisamente unas manipulaciones alienantes de ese desventurado Karl Marx, y demás teóricos de coherente pensamiento y ética marxiana, desde luego hasta ahora y a toda vistas la única aproximación teórica a la altura de las necesidades políticas de superación del podrido sistema y desarrollo capitalista.
Teóricos cuya transformación en mitos y dogmas de una parte importante del trabajo de Marx, eso que cumplen los marxismos más o menos ortodoxos, es sin embargo la peor forma de entenderle y utilizarle.

En efecto, se profesan “marxistas” justamente por su características de creencias, de ideologías, de conjuntos dogmáticos, moralistas y casi siempre sectarios, con todo tipo de marx-”ismos” casi religiosos y devotos, por lo que siempre han intentado transformar los elementos esenciales de la labor crítica de Marx, o marxiana en fórmulas mecánicas y consignas banales. Como por ejemplo lo de la originaria ley de la plusvalía, momificada con las “valías” newtonianas del siglo XIX.

Dicho de forma más exacta:

estamos hablando de los seudo-comunistas que han exaltado y hasta substituido las claves teóricas y metodológicas del comunista Marx, por sus aplicaciones y prescripciones político-coyunturales del siglo XIX. Entonces muy marcadas por el primer y absoluto triunfo del trabajismo cultural del viejo capitalismo industrial-salarial en toda o casi… - Europa del Norte (2).
Y más tarde también en Catalunya y Hego Euskal Herria, con sus progresivas industrializaciones, para quienes no lo quieran olvidar.

Es decir que hablamos de las prescripciones sobre esa clase obrera unicamente limitada a un sector trabajador asalariado industrial, lo que posteriormente ha cortocircuitado todas las posibles e intentadas revoluciones en Europa; a parte el extraordinario fenómeno de la Rusia de 1917, pero en gran medida todavía medieval, precisamente; pero eso, ahí por no haber caído es ese fatal obrerismo trabajista por parte de los soviets originarios.
Lo mismo o parecido del votocrático “pueblo trabajador vasco”, sobre lo que se ha en parte fabricado el derrumbe obrero en Euskal Herria.
Justamente por no haber sabido entender los muy complejos y contradictorios fenómenos internos de la clase obrera vasca, y las progresivas precarizaciones de todos sus sectores, sea asalariados que no trabajadores “productivos”. Precisamente aquellos que el Capital estaba mudando muy a fondo desde la segunda mitad del siglo pasado.

Incapaces por lo tanto de hablar a obreros jóvenes, estudiantes, precarios, intermitentes, reproductoras, migrantes, autónomos, pensionistas, becarios, etc, etc, etc. como miembros integrales de la indudable “clase obrera” marxiana real.
A no confundir con el PTV-proletariado, donde caben otras clases sociales, además de l@s obrer@s.


Por qué decimos defunción?

Simple y llanamente porque estos naufragios de un anti-capitalismo fundado en una clase recortada e ideológicamente sometida – no solo económicamente! - a los procesos trabajistas, productivistas y capitalistas en general (con esa pequeña propriedad individual patriarcal y relativos consumos, concedidos por el Capital después de la revolución soviética, que sirve además para fabricar falsas “clases medias”), es el principal elemento que explica el progresivo repliegue de los “revolucionarios comunistas” hacia el parlamentarismo sistémico, en el interior de los regímenes de las oligarquías.
Lo que los idiotas llaman “democracias”.

Con la consiguiente y paulatina integración del sindicalismo de ese sector obrero trabajador asalariado en los mecanismos también político-sociales del sistema.
Integración sindical oficializada por los regímenes burgueses correspondientes, y hasta fascistas. Ahora prácticamente total, como vemos en toda Europa. FSM inclusive.

Entonces: una integración en la izquierda parlamentaria y partidocrática de los regímenes institucionales plutocráticos. Hasta el punto de incongruencia y sarcasmo de que, poco a poco, se han ido casi todos denominando ya no más “comunistas”, “socialistas”, “revolucionarios”, anti-capitalista”, etc. sino llana y simplemente “izquierdas”.

Izquierda como auto-definición, y entonces como reconocimiento ideológico de la superioridad política, simbólica y semántica burguesa.
Ya, una lógica izquierda bien integrada y justamente muy funcional “a las reformas” internas de la maquinaria capitalista, representada por – a veces – unos residuos fragmentarios de la superviviente capacidad crítica.
En cualquier caso siempre útil al Capital, a pesar de sus posibles sobresaltos radicales - véase precisamente el último ejemplo, lo del MLNV - . Como constatamos hoy de manera dramáticamente muy clara.

Entonces: cuando oyes a alguien definirse “de izquierdas” ya sabes a que atenerte!


El conservadurismo marxista.

Los varios marxismos se han transformado en general en unas ideologías más del sistema. A pesar del juego de las apariencias, que le sirve lógicamente al Capital para el montaje de sus “democracias” de izquierdas y derechas funcionales.

Por lo tanto, todo proseguimiento del trabajo marxiano, de la investigación teórica - y hasta metodológica, a la vista del progreso científico actual, permanente! - marxiana, es precisamente lo que más odian y combaten muchos de estos marxistas. Y, como hemos visto a veces aquí mismo, con un consumido estilo estalinista: utilizando los insultos o la delación, precisamente por no tener válidos argumentos.

Es decir, repetimos, se trata de todo esos de “las izquierdas” que han hecho de Marx un fundador religioso, de una ortodoxia y dogmática solo en apariencias anti-sistema, embruteciendo así toda la subyacente labor teórica radical marxiana. Transformándola por lo tanto en ideologías de varios matices o -ismos.
Tanto es así que suelen ser los peores enemigos - de la misma manera que lo fue Stalin al acabar con el primer intento de transformación socialista de la URSS - de la permanente necesidad crítica radical sobre el desarrollo dominante global. Como mucho, pueden representar algún intento reformista, reformador y regulador “del mundo del trabajo”, siempre explotado por supuesto; es decir: regulador del sistema capitalista.

En la actualidad, el nuevo sub-imperio chino podría ser el más impresionante y trágico ejemplo de este tipo de aterradoras degradaciones político-teóricas del trabajo marxiano.

*****

(1)
“Aun así se constata desde los ochenta cierta desidia por parte del movimiento vasco hacia el trabajo teórico de alcance. Desidia y hasta desdén hacia los tampoco no muy frecuentes trabajos 'marxistas' producidos, en castellano es verdad. Por razones que en este contexto no es cuestión de examinar, el nivel de bases teóricas del independentismo radical está resultando casi parecido a la penuria panfletaria y ideológica ibérica, mientras que en las provincias regidas por el Estado francés tampoco se registra ningún relevo importante”.
(cit. desde “Marx en Navarra”, http://barcelona.indymedia.org/newswire/display/354849/index.php )

(2)
A pesar de la contundente claridad teórica del concepto “científico” de Marx que define realmente la clase obrera, mucho más allá del puro sector de trabajo explotado, Marx estaba organizando en su debida práctica o praxis social “un Comité de Dirección (de la AIL) compuesto por más de la mitad de trabajadores objetivamente representantes del 'obrero profesional' decimoctavo, dominante en las luchas sociales."
"Una figura de trabajador sobre la cual luego se han cimentado, además de la revolución soviética, todo un siglo XX de luchas tradeunionistas, en sus declives socialistas y sindicalistas del capitalismo”. Figura obrera parcial, esta de los “trabajadores asalariados”, de la que asistimos a sus probables fases finales, en particular por la precarización creciente de tales sectores, de la robotización e informatización de la producción y de las crecientes deslocalizaciones, etc. sobre todo por lo que concierne a las metrópolis del sistema.
(cit. parcial desde “Marx en Navarra”, http://barcelona.indymedia.org/newswire/display/354849/index.php)
Mira també:
http://barcelona.indymedia.org/newswire/display/503878/index.php
http://barcelona.indymedia.org/newswire/display/503947/index.php

This work is in the public domain

Comentaris

Re: Sobre las acabadas “izquierdas marxistas”.
27 abr 2016
Como aclara muy bien Karlo Raveli, “no podemos entender a Marx y pensar comunista cuando no sabemos ver la pertenencia al mismo campo o clase del parado en la esclavitud de tener que “encontrar un empleo”, con el trabajador explotado asalariado, el inmigrante que llega para encontrar una ocupación de peón, la mujer dependiente de un salario ajeno para poder crecer a unos hijos, el ex-currante jubilado en la indigencia, el precario o intermitente en búsqueda de una actividad dependiente (…) con sus características obreras peculiares, pero siempre todos bajo el imperio de la contradicción central del capitalismo”.
La que determina el concepto marxiano de clase!
Re: Sobre las acabadas “izquierdas marxistas”.
27 abr 2016
No hacen falta pluton-dialécticos, super-marcianos o vasco-argentinos como Raveli para saber que los viejos esquemas aplicados por muchos PCI & cias ya no sirven ni tan siquiera para recoger algún que otro voto. Pobrecito de vuestro Marx, hasta que bajo nivel han llegado sus fieles.
Re: Sobre las acabadas “izquierdas marxistas”.
28 abr 2016
¿Por qué esta degradación de las putas "izquierdas"? (putas del Capital y de sus políticos)
Simple: lo esencial, original, fundacional de la clase OBRERA es la cuestión de la propiedad, del tener (las) posesiones, del HABER como principio de existencia, superior al "ser" persona, cada una con sus características; mientras que todos ellos "de izquierdas" del sistema se han limitado o centrado en el trabajo asalariado,

en esa alienación subsiguiente pero parcial de la apropiación propietaria (capitalista, en este caso), que está en las bases de la explotación humana, y salarial por supuesto.


SER o TENER, siempre es la clave de la existencia; de la humanidad.
Y por lo tanto de la lucha de clase, que se presenta cada vez más necesaria.
Sindicato Sindicat