Imprès des de Indymedia Barcelona : https://barcelona.indymedia.org/
Independent Media Center
Notícies :: immigració
Solo el martirio de millones de migrantes puede garantizar la victoria del imperio capitalista.
09 oct 2026
La presión migratoria en el mar Mediterráneo es un tsunami humano incontenible que llega a bordo de precarias embarcaciones abarrotadas de fugitivos ansiosos por alcanzar la mítica “arcadia feliz”, donde las ánimas en pena resucitan
Martirio de millones de migrantes para consolidar el triunfo del imperio capitalista. Montaje Chaska.jpg
Producto de La globalización neoliberal la crisis de los refugiados es una de las tragedias más masacrantes de la historia contemporánea. Son millones de fugitivos que luchan por hacer realidad esa consigna de “vencer o morir”. Pasa el tiempo y torturados por la angustia existencial para los “nuevos bárbaros” no existen barreras infranqueables, ni murallas, ni fosos, ni campos electrificados o minados, ni alambre de púas, ni accidentes geográficos, desiertos, montañas, ríos, mares u océanos; ni tampoco ejércitos o armadas que los detengan. Europa es el cielo si lo comparamos con el infierno del que escaparon donde reina la miseria, la inseguridad, la violencia, las enfermedades o el hambre.

Los conflictos bélicos -ya sean de alta o baja intensidad- se extienden a lo largo y ancho del planeta: en Afganistán, Kurdistán, India, Pakistán, Irán, en Palestina, Líbano, Afganistán, Bangladesh, Myanmar, Somalia, Eritrea, Etiopía, Sudán, Camerún, Nigeria, Mali, República Centroafricana, Burkina Faso, R.D Congo, Yemen, etc. Esto significa más refugiados, más desplazados susceptibles de engrosar el éxodo bíblico. Todos al asalto Primer Mundo opulento y desarrollado por la frontera turca, los Balcanes o las islas griegas en el Mediterráneo, la costa Libia, argelina o tunecina hasta alcanzar la isla de Lampedusa en Italia, o por Ceuta y Melilla cruzando el estrecho de Gibraltar para desembarcar en las playas de Andalucía; o desde Senegal o Gambia o Mauritania con rumbo a las Islas Canarias y en América al asalto del imperio americano por el río Bravo o el Mar Caribe; en Asia por el mar de la China, el Mar de Timor y el Océano Índico hasta las costas de Australia.

Se ha bombardeado y demolido sistemáticamente pueblos y ciudades, quieren aplastar a la población civil, enterrarlos vivos como se ha comprobado en Siria, el Líbano, Palestina, el Yemen y la única posibilidad de supervivencia es cruzar la frontera de la UE.

El número de refugiados que tiene a su cargo ACNUR (Agencia de la ONU para protección y asistencia de los refugiados) es de unos 30 millones, mientras la cifra global de refugiados es de 42 millones. Las personas víctimas del desplazamiento forzado en el mundo sube hasta los 118 millones.

Cualquier país de la Unión Europea está obligado por ley internacional a recibir y estudiar solicitudes de asilo político o de carácter humanitario sin depender estrictamente de una nacionalidad especifica sino de los motivos individuales de persecución. Aunque se aplican normativas de retorno estrictas para casos rechazados si se les califica como migrantes por causas económicas. El estatuto de refugiado o el de asilo político de la UE les asegura recibir todos los meses una paga y beneficiarse de las ayudas estatales, alojamiento, educación o sanidad.

África actualmente tiene una población aproximada de 1.500 millones de habitantes de los cuales más de 50% son pobres de solemnidad y que si tuvieran posibilidad de elegir emigrarían sin ninguna duda a Europa. Y no lo hacen a EE.UU porque geográficamente los separa el océano Atlántico. Con solo un 2 o 3% (8 millones) que lograran entrar en Europa crearían una crisis social insostenible y el sistema colapsaría.

Hoy en día ya no se capturan esclavos en África para venderlos en los mercados negreros porque son los propios nativos quienes pagan a las mafias, a los contrabandistas, a los coyotes para que los conduzcan hasta la tierra de promisión. Media humanidad se niega a aceptar esa sentencia que reza: “Nacer pobres para morir pobres”. Qué más da morir de inanición en el desierto o ahogados en el mar Mediterráneo o en el océano Atlántico porque de hecho ya están muertos.

Los sin tierra, los sin techo, los analfabetas, los huérfanos, los hambrientos y sedientos también quieren participar en el gran banquete capitalista, esos seres invisibles pertenecientes al mundo de ultratumba huyen despavoridos en busca de ese espejismo que se trasmite en vivo y en directo que transmiten las cadenas de televisión a través de las antenas parabólicas, el Internet o los teléfonos celulares. El bombardeo publicitario es más poderoso que una lluvia de obuses o misiles. Seducidos por la propaganda del lujo y la opulencia de ese mundo delirante de la “gran Babylon” de rascacielos dorados donde el genio de la lámpara maravillosa es capaz de cumplir todos nuestros deseos. El satélite Starlink de Elon Musk sobrevuela sobre sus cabezas enviando la señal divina que ofrece todas las tentaciones a la carta, sexo, pornografía, prostitución, alcohol, drogas, o sea, todos los placeres prohibidos. Los mágicos algoritmos de la alienación digital al menos alivian sus cuitas.

África empobrecida languidece; sus campos y ciudades se desocupan pues sus hijos condenados a la exclusión y el olvido huyen despavoridos con rumbo norte; saben que están con la soga al cuello, son millones de desheredados dispuestos a venderle el alma al diablo con tal de arrodillarse ante el becerro de oro. La desintegración social y familiar es la herencia diabólica que marcará las futuras generaciones.

Emigrar legalmente al Primer Mundo es prácticamente imposible pues adquirir un visado o un permiso de trabajo es un privilegio reservado solo para los que cuenten con alto poder adquisitivo. El gestionar los trámites en las embajadas de EE.UU o Europa requiere de avales y un extenso papeleo. Así que no les queda más remedio que asumir su condición de “apátridas”. Son miles y miles de millones de hombres, mujeres, jóvenes, niños, familias enteras, madres embarazadas, y hasta ancianos enfermos que se lanzan a un abismo abierto. A ver si algún Dios los escucha y obra el milagro de exorcizar la fatalidad. Y lucharán hasta el último aliento por revertir la sentencia.

Ha llegado la hora de la venganza; se retuercen las tripas, rechinan los dientes y un grito desgarrador brota desde el fondo de sus entrañas: ¡migración o guerra! porque millones de seres humanos por pura supervivencia se niegan a resignarse a ser escoria o carroña para los buitres. Que suenen las trompetas y se derrumben las murallas de Jericó.

El imperialismo tiene múltiples caras, muta, muda, se trasforma en una permanente y diabólica metamorfosis. El “nosferatu capitalista” está sediento de sangre, sangre fresca de niños, de adolescentes, de jóvenes o madres fértiles. El imperialismo es un monstruo que vampiriza y se alimenta de la tragedia y el dolor de los más débiles; necesita víctimas propiciatorias para conducirlas al altar de los sacrificios. Tal y como sucedió en la década de 1880 con el Reparto de África cuando las potencias europeas expoliaron las riquezas naturales y materias primas y consumaron uno de los mayores genocidios de la historia. Y lo más perverso es que dividieron al mundo entre razas inferiores y razas superiores y, por supuesto, las “razas superiores” estaban elegidas por Dios para evangelizar y civilizar a las “razas inferiores”

La conquista sexual de occidente avanza lenta pero inexorablemente porque una Europa frígida y decadente sufre una espantosa crisis demográfica. En muchos países ya hay más perros que niños porque las familias nativas se niegan a engendrar hijos. Si no existe el relevo generacional es imposible que el sistema de seguridad social y pensiones se mantenga a flote.

La sociedad hiperindustrializada Occidental requiere jóvenes sanos y fuertes que doblen el lomo y entreguen sus vidas por la grandeza de la Civilización Occidental. El Tercer Mundo viene a levantar las economías endeudadas de Europa y EE.UU a cambio de bienestar y seguridad.

Europa por culpa de la baja natalidad envejece a un ritmo acelerado y necesita desesperadamente la energía vital que la rejuvenezca. El mito de Lamia de la cultura Greco-Latina lo representa una mujer seductora que atrae a sus víctimas para chuparles la sangre. La decrépita Europa necesita fortaleza física, músculos, vigor juvenil. Los inmigrantes serán el nuevo lumpen-proletariado, los nuevos agricultores y ganaderos, pescadores, los nuevos peones, obreros, jornaleros, sirvientas, camareros, mensajeros, cuidadores de ancianos… Los banqueros inteligentemente explotan el capital humano que generan la migración. La socialdemocracia apuesta por legalizarlos, o regularizarlos para que se asimilen e integren como ciudadanos de pleno derecho; que paguen impuestos y contribuyan a enaltecer la inmensa gloria del Occidente invicto y victorioso. En el país de las maravillas los clandestinos por arte de magia mudan de piel, huelen diferente, ahora son más bellos, más blancos, más guapos, más civilizados con sus IPhone, Smartphone última generación.

El máximo capital del Tercer Mundo es su fuerza de trabajo. Los inmigrantes vienen a ocupar los puestos más sacrificados en el engranaje de la maquinaria capitalista que por ningún motivo puede disminuir su productividad, y esa maquinaria hay que mantenerla bien engrasada para que produzca a destajo las 24 horas del día, en tres turnos, los siete días de la semana -horas extras incluidas- y los 365 días del año. Pero el mejor método para garantizar la “convivencia” es confinarlos en los guetos de las grandes ciudades para que no molesten. Se necesitan mercenarios para engrosar los ejércitos imperiales, mercenarios decididos a entregar sus vidas por la eterna grandeza de Occidente. Que juren lealtad a la nueva patria abrazados a la bandera azul con su corona de estrellas doradas o la bandera de las barras y las estrellas yanqui.

Según los economistas neoliberales la salvación del Tercer Mundo está en el Primer Mundo industrializado. Sobran los argumentos pues es allí donde se genera el capital, se gestionan las ayudas al desarrollo, y tienen su sede organismos como la ONU, el FMI, el BID, CAF, OCDE, BPI, OMC, el Banco Mundial, las multinacionales, corporaciones comerciales, organizaciones no gubernamentales y las redes ilícitas. En las metrópolis están localizados los centros del poder mientras en el Tercer Mundo se concentran las favelas y tugurios del subdesarrollo. Estamos condenados a la dependencia que destruye el tejido productivo a nivel local o nacional y hace que aumente imparable la deuda externa.

Existen unos 150.000.000 de inmigrantes en el mundo que en el año 2015 enviaron más de 400.000 millones de dólares a sus parientes en transacciones de 100, 200 y 300 dólares. Las remesas procedentes del Primer Mundo son las que realmente mantienen la paz social y frenan la insurrección popular. Esto supone un inconmensurable esfuerzo por paliar la pobreza y las necesidades de millones de personas y una contribución ejemplar al desarrollo local.

En el 2015 las remesas de divisas que enviaron los trabajadores mexicanos residentes en EE.UU a sus familiares alcanzaron la cifra record de 12.000 millones de dólares; los trabajadores Centroamericanos y del Caribe 6.000 millones de dólares, de los países andinos 7.000 millones de dólares (todo esto supera con creces la asistencia externa donada por los países industrializados a los países en vías de desarrollo) Los inmigrantes latinoamericanos aportan alrededor de 500.000 millones de dólares a la economía estadounidense. 40 millones de extranjeros viven en la UE y se estima que para el 2050 esta cifra se duplique. Los inmigrantes en España enviaron en 2015 casi 7.000 millones de euros a sus familiares. Hay millones de personas en el Tercer Mundo desempleadas, victimas la informalidad laboral, sin seguridad social ni jubilaciones cuya único sustento son las remesas. Pero los banqueros, los usureros, los especuladores, las casas de cambio y sus alianzas con redes globales gracias a las transferencias en divisas son las que recogen las grandes ganancias. ¿Acaso donde se lava el dinero negro de los negocios ilícitos? Al fin y al cabo las remesas representan uno de los negocios más prósperos de la economía neoliberal. Los migrantes son un preciado filón a explotar pues generan grandes dividendos tanto para las mafias, los gobiernos, los lobbys financieros, la iglesia católica o las ONGs. Este es el verdadero triunfo del "Nosferatu capitalista"

Con toda soberbia el capitalismo se autoproclama el único sistema político y económico capaz de redimir al Tercer Mundo. De este modo la miseria se convierte en un recurso estratégico más a explotar; crea puestos trabajo (sostiene la burocracia y funcionariado) en Europa, EE.UU, Japón o Canadá se destinan incalculables presupuestos para fomentar los programas de desarrollo y ayuda humanitaria. Las ONGs y otros organismos gubernamentales administran estos fondos contribuyendo a cimentar un sistema perverso que explota y somete a los más débiles. “El capitalismo ha demostrado ser mucho más humanitario que el propio comunismo”

Es un hecho inaudito que los multimillonarios, los grandes magnates, los banqueros, los empresarios, los nobles y aristócratas, filántropos y benefactores están decididos a invertir parte de sus incalculables fortunas en fundaciones caritativas dedicadas al combate de la pobreza y la miseria. Una élite que gracias a un “alto grado de altruismo y generosidad” pretende recolectar la cantidad de 500 mil millones de dólares para redimirlos. La clave son las Inversiones especificas en el campo de la educación, la salud, del medio ambiente (preservación de los paraísos naturales), el turismo (en alianza con los tour operadores), colonias vacacionales, complejos hoteleros, parques temáticos o en facilitar microcréditos a obreros y campesinos o prestamos que dinamicen el sector productivo a nivel primario.

Entre Argelia y Marruecos desde la época de la descolonización existe un conflicto fronterizo que no ha podido resolver ni en la ONU, la OUA o el Tribunal de la Haya. El reino alauita reclama las provincias de Béchar y de Tinduf (pertenecientes al Gran Marruecos) y donde se llevó a cabo la conocida “Guerra de las Arenas” en 1963, muy ricas en minerales (petróleo, gas natural, fosfatos, hierro). En el año 1976 el gobierno argelino decidió brindarle su apoyo incondicional a los guerrilleros del Frente Polisario que luchan por la independencia del Sahara Occidental, o sea, por la expulsión del ocupante marroquí. Litigio que se viene desarrollando desde hace décadas y que tiene visos de eternizarse. Las relaciones diplomáticas con el reino alauita se han deteriorado considerablemente al brindarle asilo a los guerrilleros del Frente Polisario en Tinduf. Desde 1994 los 1.550 kilómetros de frontera terrestre común se encuentran cerrados. Son países vecinos irreconciliables en una permanente guerra fría.

La seguridad nacional de EE.UU, según el Pentágono, se decide en África. La AFRICOM es un organismo especializado en inteligencia, espionaje y servicios secretos cuyas principales bases son: USAF Dakar, USAF Enntebe, USMC Djibouti, Santo Tomé y Príncipe US Navy- Pentágono Tan Tan, Morón y Rota OTAN. También existe otro organismo militar de los EE.UU llamado Iniciativa Contra el Terrorismo del Trans Sahara -donde está incluida Argelia- y cuyo principal objetivo es frenar la presencia de grupos yihadistas en la región. Tropas de EE.UU realizan muy a menudo ejercicios conjuntos con el ejército argelino en una base cerca de Tamanrasset. La ayuda militar y económica de EE.UU a Argelia se ha ido incrementado espectacularmente en los últimos tiempos. (Argelia es el país de África con el que tiene una relación más estrecha) Como es de suponer Argelia sigue al pie de la letra las directrices emanadas desde el Eliseo o la Casa Blanca. Si EE.UU y Argelia hace unas décadas eran acérrimos rivales, hoy son aliados estratégicos

El Sahel es una franja conocida como el “cinturón del hambre africano” que va desde Eritrea hasta el Senegal y que marca la transición entre el desierto del Sahara y la sabana tropical africana. El desmesurado crecimiento demográfico de la población, la pobreza extrema aparte del el cambio climático -que ha arruinado las cosechas y la ganadería- son factores que empujan al éxodo masivo. Son millones de desplazados y refugiados que carecen de energía, agua, salud, educación o vivienda, y sin seguridad alimentaria las comunidades mueren de inanición.

A ciencia cierta la única posibilidad de detener el flujo migratorio del sur al norte es la de brindarle prosperidad a los más pobres en sus países de origen, es decir, promoviendo el estado de bienestar, la democracia, la paz, seguridad y un trabajo digno. Los países occidentales intentan aliviar el drama humanitario remitiendo a los regímenes africanos (tutelados por ellos mismos) préstamos a fondo perdido y ayudas al desarrollo. Por culpa de la corrupción estructural de esos países fallidos poco o nada revierte en beneficio de la población. Cansados de tantas mentiras y falsas promesas saben que su única opción es quemar las naves. y echar a volar como las aves migratorias.

En el territorio inhóspito del Sahel han buscado refugio grupos tales como AQMI, Boko Haram, Al Shabaab, EI o Nusrat el Islam. Es tal su crecimiento y la actividad yihadista que en Mali y el Chad ha tenido que intervenir el ejército francés, la ONU y las unidades de la OUA. Mientras tanto las labores de control del espacio aéreo corren a cargo de la AFRICOM (46 bases de las que 15 son permanentes del Comando de EE.UU para África) Todo este despliegue bélico se justifica en defensa de la “democracia, la paz y el fortalecimiento del desarrollo económico”. Vuelos de vigilancia y espionaje a órdenes del Pentágono que se mantenían en absoluto secreto hasta que fueron revelados en los papeles de Wikileaks. Los intereses americanos en África son prioritarios pues ahora tienen que competir con el empuje expansionista de China y Rusia.

Las potencias occidentales invierten un presupuesto millonario para que los países situados en el norte de África contengan el flujo migratorio y combatan a los grupos yihadistas en primera línea de fuego. Es decir, que los perros sabuesos monten la guardia. Esta es la realidad geopolítica que se interpreta como una guerra no declarada de baja intensidad. La estabilidad de Al Magreb es fundamental no solo para la seguridad de Europa sino también de los EE.UU.

El terrorismo yihadista es el máximo enemigo de la civilización occidental. La seguridad es la principal prioridad de la Unión Europea y de los EE.UU. Suenan las alarmas y los ejércitos se despliegan en las fronteras preparadas para contener a los invasores, a los indocumentados, a los clandestinos, a los delincuentes y traficantes. Se levantan muros, fosos, alambradas, campos minados para detenerlos, arrestarlos, encarcelarlos y deportarlos. Si los bárbaros invadieron en el siglo III el Imperio Romano provocando su caída, hoy los “nuevos bárbaros” vienen a consumar otra vez la venganza. ¡Alerta máxima! Ya están aquí listos a infiltrarse los terroristas, los delincuentes, las bandas organizadas, los proxenetas, las prostitutas, los traficantes de drogas, los mendigos y pordioseros. ¡Deténganse! manos arriba, “regresen a sus pocilgas, a sus madrigueras de mierda” -como bien lo expresó el presidente de los EE.UU Donald Trump. Hay que movilizar La OTAN y la VI flota pues han declarado la guerra contra la civilización occidental. Un claro ejemplo de que la lucha de clases; pobres contra ricos está en plena vigencia.

La Unión Europea se dispone a constituir una fuerza de intervención rápida Frontex para responder a crisis migratorias, una fuerza capaz de movilizarse en 24 horas y prestar apoyo a cualquiera de los estados miembros y detener la entrada irregular de personas con la participación de organizaciones criminales y mediante la manipulación informativa. La inmigración como arma que tiene que ser neutralizada. Hay que tomar medidas como reducir el número de solicitantes de asilo en defensa de la soberanía, blindar la ruta entre Pakistán, Egipto, Libia y Europa que es la ruta más peligrosa para los migrantes por culpa de las mafias. La UE entrega millones de euros para que los gobiernos de Argelia, Marruecos, Gambia, Senegal o Mauritania detengan la migración ilegal y controlen sus costas.

Los desheredados de la tierra al asalto del imperio capitalista europeo a través de la frontera turca o las islas griegas en el Mediterráneo, la costa libia, argelina o tunecina hasta alcanzar la isla de Lampedusa en Italia, o por Ceuta y Melilla para desembarcar en las playas de Andalucía cruzando el estrecho de Gibraltar; o la ruta de cayucos a Canarias que mantiene alta presión migratoria desde Senegal, Gambia o Mauritania. Una travesía que puede durar de cuatro a ocho días (según el puerto de salida y la distancia.) en la que hay que pagar entre 1.000 y 3.000 euros por persona. Desde la costa occidental africana son 840 millas náuticas hasta la isla del Hierro. La navegación es larga y peligrosa con embarcaciones sobrecargadas que desvían las corrientes y dejan los cayucos a la deriva provocando la muerte de los migrantes por deshidratación y hambre. Se conocen casos de cayucos que desaparecieron en el Atlántico y meses después los encuentran en las islas del Caribe con los cuerpos momificados. Lo que no se ha podido cuantificar con certeza todavía es el número de migrantes desparecidos en la fosa común del Mediterráneo.

Desde los puertos libios al oeste Trípoli, Zawiya, Zuwara, al Khos, Sabratha, Tobruk o Bengasi parten los llamados “barcos piratas” cargados de migrantes clandestinos con rumbo a Italia o Grecia. Los traficantes obtienen miles de millones de euros anuales gracias a este lucrativo negocio aprovechando los puntos ciegos de la vigilancia europea. El Ejército Nacional Libio de Haftar, el nuevo Gadafi y las tribus controlan el tráfico de seres humanos procedentes de lo más profundo de África a los que secuestran, extorsionan, torturan y violan para luego venderlos en los mercados modernos de esclavos.

Y la pregunta es ¿cómo es que se ha producido el “sorpresivo” asalto a Ceuta? Si esa frontera es uno de los puntos más calientes de “Europa” ¿acaso los servicios secretos españoles no sabían de antemano que estaba a punto de desatarse un masivo tsunami migratorio? Porque con solo rastrear tráfico de mensajes a través de las redes sociales cualquier servicio de inteligencia detecta al momento cualquier anomalía. Y encima el CNI tiene agentes secretos infiltrados en el lado marroquí que anticipaban ya que algo extraño iba a suceder sino se tomaban medidas preventivas. Seamos realistas Ceuta es una colonia española situada en el continente africano y geopolíticamente la puerta de entrada al “continente europeo” para miles de migrantes tanto magrebíes como africanos.

El 20 de julio de 2026 el reino de España y Argelia firmaron un acuerdo político-estratégico para aumentar las importaciones de gas natural. El encuentro entre Pedro Sánchez y el presidente Argelino Abdelmayid Tebun consolidó la plena normalización de las relaciones diplomáticas tras el impase del reconocimiento por parte del gobierno socialista español de la soberanía de reino alauita sobre el Sahara Occidental. A pesar del tratado preferencial con la UE y ser aliados de EE.UU e Israel. Marruecos se siente intimidado por la inesperada reconciliación con su máximo enemigo. Y acto seguido como respuesta preparó en secreto la invasión o “reconquista” de Ceuta” (Que nos es la primera vez que se produce en ambos enclaves militares) Una nueva “marcha verde” o, mejor dicho, un desembarco como el de Normandía de más de 70.000 personas azuzada y planificada por Marruecos con la intención de desestabilizar al máximo el reino de España como castigo a su traición.

El reino de Marruecos reclama la ciudad de Ceuta como propia porque pertenece a su unidad natural, o sea, a su marco histórico y geográfico. Y por eso quiere que sea incluida por la ONU en la lista de territorios africanos pendientes de descolonización.

Tanto Ceuta como Melilla son enclaves militares, “territorios ocupados” por el imperialismo español en el norte de África desde el siglo XV. España también intervino con la guerra de Tetuán en el siglo XIX, la invasión del Sahara Occidental, Sidi Ifni, las del protectorado español de Marruecos (que perdio tras su independencia) , el desembarco de Alhucemas de 1923 y la guerra del Rif y Yebala donde gasearon a la población civil con armas químicas.

Pero no podemos pasar por alto que en esos enclaves militares y en el Protectorado Español de Marruecos se inició el golpe de estado fascista de 1936. Allí los generales insurrectos encabezados por Franco, en alianza con el nazismo, movilizaron a las tropas de ocupación: regulares mehal, la infantería, cazadores, el tercio de los novios de la muerte, cuerpo de artillería, ingenieros, transmisiones, intendencia y sanidad, decididos a combatir al legitimo gobierno de la República.

El 30 y 31 de julio miles y miles de marroquíes invadieron o, mejor dicho, “reconquistaron Ceuta” -según como se quiera interpretar. Cuando el 11 de junio de 2026 España derrotó a Argentina en la final del mundial de fútbol en EE.UU, miles de jóvenes marroquíes la celebraron como propia. En Marruecos no hay esperanza ni futuro, sin empleo ni oportunidades de progresar. Desahuciados y presas de la desesperación empujados por las ansias de libertad ¡Romped las cadenas y los grilletes! A saltar la valla porque ellos también se sienten españoles y querían unirse a las celebraciones del equipo ganador: fiesta, alcohol, sexo, trajes de marca, mujeres rubias bañadas en perfumes embriagadores, príncipes azules a bordo de Mercedes Benz y futbolistas que lucen collares de oro y diamantes. Y entonces como si se tratara del desembarco de Normandía las “espaldas mojadas” se lanzaron al mar con chalecos salvavidas y trajes de neopreno sin medir las consecuencias pues muchos ni siquiera sabían nadar: familias enteras, mujeres, niños, jóvenes y hasta bebes en brazos de sus padres lucharon hasta la extenuación por alcanzar la otra orilla. ¡Bosa! ¡Bosa! ¡Victoria! El resultado de esta marabunta no puede ser más escalofriante: 150 muertos fruto del paroxismo y el delirium tremens. La única posibilidad de entrar en España es que les concedan asilo político por razones humanitarias y vivir de las subvenciones. Pero lo cierto es que a la mayoría serán clasificados como refugiados económicos. El efecto llamada lo promueve el mismo gobierno español cuando anunció hace unos meses la regularización administrativa extraordinaria de migrantes que busca integrar aproximadamente a 500.000 personas en situación irregular.

El etnonacionalismo españolista acusa a los invasores de poner en peligro la “identidad de la patria”. Basados en la “teoría del gran reemplazo” que afirma que “existe un plan deliberado de las elites globalistas para sustituir a la población blanca y cristiana de Occidente por inmigrantes no europeos, principalmente islámicos” Entonces estalla la xenofobia y el racismo criminalizando al inmigrante, al intruso, al invasor que vienen a quitar los puestos de trabajo y sembrar la delincuencia en las calles. La solución más efectiva, según los ultras, es encarcelarlos y deportarlos a sus países de origen porque estamos en guerra.

España invierte un presupuesto multimillonario para enfrentar el desafío de la crisis migratoria: 500 millones de euros a través del plan de integración ciudadana enfocado en facilitar la intersección social y laboral de la población migrante y 200 millones de euros para garantizar la igualdad de oportunidades en educación, sanidad, acceso a la vivienda, el empleo y la diversidad; otros 35 millones de euros para incorporar migrantes a sectores con alta demanda laboral aparte de una importante suma para hacerse cargo de la tutela y atención de unos 6.000 menores extranjeros no acompañados. La CEAR y ACCEM reciben 300 millones de euros destinados a contrarrestar la emergencia humanitaria en costas y territorios como Canarias y Ceuta cofinanciado con la Unión Europea y otras oenegés subvencionadas y empresas contratadas para confinarlos en gigantescas naves industriales, hoteles o complejos de apartamentos convertidos en centros de acogida.

Lo más increíble es que por primera vez en la historia los invadidos les abren la puerta a los invasores. Como es el caso de la ONG Open Arms o los activistas de derechos humanos de diversos organismos humanitarios como Liberty Experience, Forward Incubator, Startup Refugees, CEAR, la Cruz Roja, Salvamento Marítimo que los traslada a puerto seguro, MSF, Red Acoge, ONG Rescate, Cáritas, AESCO. Aparte de los partidos políticos progresistas que se aprovechan del drama migratorio para sacar un rédito electoral. Principios impostergables de solidaridad, tolerancia y diversidad acorde a la agenda 2030. En un acto de supremo de altruismo aplican el “amar al prójimo como a ti mismo” ¡Refugees Welcome! hay miles de voluntarios dispuestos a entregar sus vidas, atender a los refugiados, listos a construir campamentos, repartir comida y medicinas. Europa tiene un profundo complejo de culpa, remordimiento de conciencia por los crímenes cometidos durante la época del colonialismo y el imperialismo y ahora pretenden expiar sus pecados con limosnas y actos caritativos.

El mismísimo Papa León XVI, como fiel sucesor del papa Francisco, ha bendecido a estos “héroes humanitarios” que auxilian a los migrantes clandestinos. El santo padre aconseja acoger, proteger e integrar a los extranjeros para la construcción de una sociedad nueva que conduzca a la civilización del amor donde el mestizaje sea la razón de su existencia. Porque “ningún ser humano es ilegal”

De este modo cobra realidad ese pasaje del Antiguo Testamento de Jonás y la ballena como una promesa de salvación para los desvalidos. El Vaticano ha asumido el compromiso con los que más sufren. Su prioridad es el rescate de los barcos a la deriva y los náufragos de los barcos en el mar Mediterráneo o en el Océano Atlántico. La orden de la Unión Europea es salvar a los clandestinos para demostrar que si se cumplen los principios de fraternidad y solidaridad universal.

La presión migratoria en el mar Mediterráneo es un tsunami humano incontenible que llega a bordo de precarias embarcaciones abarrotadas de fugitivos ansiosos por alcanzar la mítica “arcadia feliz”, donde las ánimas en pena resucitan. Quienes tengan una buena cantidad de euros o dólares tiene asegurado un billete en uno de sus ataúdes flotantes que las mafias fletan para trasportar a los clandestinos procedentes de Irak, Siria, Afganistán, Bangladesh, Irán, la India, Egipto, Argelia, Libia, Túnez, Yemen, Pakistán, Kenia, Nigeria, Ghana, Costa de Marfil, Palestina, etc…El negocio de la migración ilegal mueven 70.000 millones de euros anuales.

Carlos de Urabá 2026

This work is in the public domain
Sindicato Sindicat Emporda