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Notícies :: guerra |
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Inapelable sentencia sionista: “enterraremos vivos a los terroristas de Hezbollah”
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per Carlos de Uraba Correu-e: rebeldeya@yahoo.es |
10 mai 2026
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Porque según Netanyahu “la larga mano de Israel alcanzará a cada enemigo y asesino” Es la venganza bíblica del ojo por ojo, diente por diente que se cumple rajatabla |
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Estuve una semana en el Líbano por invitación del ingeniero Ali Jatib, refugiado palestino del campo de Shatila y superviviente del bombardeo sionista –operación Pata de Palo-contra la dirigencia de la OLP en Túnez en 1985 y de su hermano el Dr. Mohamed Jatib, superviviente de la matanza de Sabra y Shatila. Y hemos comprobado que durante los últimos 50 años nada ha cambiado pues son 35.000 pobladores recluidos bajo un régimen de hacinamiento y precariedad. Ellos mismos tienen que resolver el asunto de los servicios públicos como el agua, saneamiento, la electricidad o la salud. Desde que se estableció aquí el campamento en el año 1949 siguen dependiendo de la UNRWA, Cruz Roja y distintas ONGs de Europa y EE.UU, Canadá, Japón, Korea o Australia. Es una vida de resistencia y olvido absoluto sin que el gobierno libanés se digne otorgarles los derechos fundamentales a los refugiados palestinos. Todos quieren regresar a su tierra aunque en realidad solo existe un único camino que los conduce al cementerio. Y encima en este momento están en el punto de mira de Israel porque aquí operan guerrilleros palestinos de la OLP Fatah, la Yihad Islámica o Hamas que se han unido a las fuerzas de Hezbollah.
Líbano en la actualidad se encuentra en estado de guerra principalmente en el sur del país y en la capital el suburbio de Dahieh. El plan del sionismo es aplicar la misma táctica de Gaza: destrucción total. Una sentencia inapelable que han comunicado a la dirigencia de Hezbollah instándolos urgentemente a evacuar el barrio “lo vamos a bombardear hasta que no quede piedra sobre piedra”. Porque según Netanyahu “la larga mano de Israel alcanzará a cada enemigo y asesino” Es la venganza bíblica del ojo por ojo, diente por diente que se cumple rajatabla
Si recorremos los diferentes sectores de Beirut, que es una ciudad caótica y laberíntica, nos daremos cuenta que está siendo vigilada continuamente por drones israelíes que sobrevuelan el espacio aéreo. Es una presencia intimidatoria para aterrorizar a la población civil, es decir, una forma de advertirles que Israel los tiene bajo control y en cualquier momento puede atacarlos con drones, misiles, aviones F15 o fragatas situadas frente a las costas del Líbano.
Israel tiene la capacidad gracias a la guerra electrónica intervenir los teléfonos celulares, computadores o cualquier otro tipo de dispositivo. Los objetivos a batir están de antemano cartografiados y las coordenadas matemáticamente marcadas.
El Líbano como tantos países árabes o musulmanes esta infiltrado por el Mossad, la CIA, MI6 empeñados controlar una de las zonas más candente de la geopolítica actual. Israel impone una política guerrerista de hechos consumados protegido por potencias occidentales EE.UU y Europa. Hoy el Líbano sufre una brutal agresión sionista sin precedentes. Reina la impunidad y la comunidad internacional mantiene un silencio cómplice.
Para cualquiera que se acerque al río Litani en el sur podrá observar cómo se elevan sobre las colinas las columnas de humo causadas por los bombardeos de la aviación israelí que empuja el éxodo de la población civil. Desde hace semanas se les ha advertido por medio de las octavillas lanzadas desde los drones que tienen que abandonar sus casas y sus campos de labor. La crueldad sionista llega hasta el punto de cortar y robar miles de olivos y árboles frutales. En esta primavera se han perdido las cosechas y asesinan a los jornaleros -principalmente sirios. La sentencia es que “el hambre someterá a los terroristas de Hezbollah que están lanzando cohetes y drones suicidas contra el norte de Israel”
Cerca de Saida (Sidón) también los drones disparan misiles dirigidos contra aquellos milicianos o comandantes de Hezbollah que se esconden en esta localidad. Sus calles han sido invadidas por miles de tiendas de campaña donde se refugian los desplazados (sus casas fueron demolidas y sus campos o tierras de labor arrasadas) Hablar con ellos es muy difícil y hacerles fotos prohibido pues ellos creen que Israel es capaz de identificarlos si se publican en redes sociales. El Mossad últimamente ha realizado llamadas telefónicas a militantes de Hezbollah advirtiéndoles que se despidan de sus familias y salgan con su auto a la calle para evitar los daños colaterales. Luego con precisión un misil convierte su vehículo en una bola de fuego. ¿Cómo es posible que el Mossad conozca a la perfección la localización de los principales líderes y comandantes de Hezbollah? Pues es una pregunta muy fácil de responder ya que la organización está infiltrada aparte de que sus teléfonos celulares y computadores intervenidos. Yo mismo fui testigo de que siguen usando teléfonos celulares con total tranquilidad.
Alguien tiene que pasar los datos y coordenadas al centro de inteligencia situado en Hakirya y Mitzpe Shlagim, en el monte Hermon, mejor conocido como los “ojos de la nación” donde un equipo de cientos de especialistas trabajan las 24/7 escuchando y observando el territorio enemigo. Es parte de la guerra electrónica, cibernética y satelital decisiva para consolidar su dominio en Oriente Medio. Su prioridad es garantizar la seguridad de Eretz Israel.
A quien no conozca el Líbano hay que explicar que este país tiene 18 confesiones entre las que cabe destacar: Maronitas católicos, Greco ortodoxos, Asirios Armenios, Melkite católicos, Armenios Ortodoxos, Chiitas, Sunnitas (del carismático líder Hariri asesinado por agentes Sirios), Alawitas, Ismaelies y Drusos. El presidente por ley debe ser Cristiano Maronita, el primer ministro musulmán sunní y el presidente del parlamento chiita.
El grupo chiita de Hezbollah, AMAL y palestinos de la OLP-Fatah, Yihad islámica y Hamas son realmente los movimientos de resistencia que enfrentan a Israel, mientras las demás comunidades se mantienen al margen y muy por el contrario se declaran enemigos de Hezbollah y sus aliados. Todas estas rencillas son producto de la guerra que se desarrolló en el Líbano durante los años ochentas y noventas.
Así que el barrio de Dahieh, situado en los suburbios de Beirut, es el que sufre los bombardeos mientras que las demás zonas llevan una vida normal y sin ningún ataque por parte de la FDI. Acuérdense que la masacre en los campamentos de refugiados palestinos en 1982 fue llevada a cabo por los falangistas libaneses en retaliación por el asesinato de su líder Gemayel y que contó con la complicidad del ejército invasor sionista al mando del Ministro de Defensa Ariel Sharon. Los Israelíes siempre han confiado en que los cristianos falangistas y sus aliados repriman y controlen el Líbano garantizando así la protección de sus asentamientos situados en la alta Galilea.
Lamentablemente el día 4 de mayo fui retenido por milicianos de Hezbollah en Dahieh (incluyendo los barrios de Bourj el- Barajneh, Hadath, Haret Hereik, y Shiyyah) que me llevaron a un sótano para interrogarme ya que un extranjero en esa zona es una persona muy sospechosa. Y hay que entenderlo pues hay mucha paranoia y delirio de persecución. Y no es para menos pues estamos rodeados de ruinas ocasionadas por los bombardeos. Es una tragedia indescriptible donde nos conmueve un silencio sepulcral y el olor a muerte aún se respira en el ambiente ¿cuántos cadáveres estarán enterrados debajo de los edificios demolidos? Y encima gran parte de la población civil no quiere obedecer las órdenes de evacuación emitidas por el ejército de Israel FDI. El terremoto no ha terminado y desde la cornisa de los edificios no dejan de caer los escombros poniendo en peligro a cualquier ciudadano que transite por sus calles. Israel ha jurado que va a sepultar vivos en Dahieh a todos los terroristas de Hezbollah y está decidido a cumplirlo pues nadie se opone a sus designios. El ejército libanés demuestra una total pasividad y EE.UU y Europa están de acuerdo con la ofensiva israelí para eliminar a los supuestos “terroristas enemigos de la humanidad”. Solo Irán ha sido el único capaz de presionar a EE.UU en sus conversaciones en Pakistán para que se declare en el Líbano una tregua.
Pero no siempre se cumple pues hace unos días la fuerza aérea israelí en un ataque de precisión con misiles en Dahiyeh asesinó al comandante de las fuerzas especiales Radwan Ahmad Ghaleb Balout. Después de estar retenido en los sótanos de Hezbollah fui transferido a las instalaciones del Muhabarat libanés para someterme a interrogatorios y a una investigación as a fondo de mi identidad y los datos que tenía en el teléfono celular. Gracias a la intervención de la embajada de España fui liberado horas antes del bombardeo del edificio donde se resguardaba el comandante de las fuerzas especiales Radwan Ahmad Ghaleb Balout o de lo contrario Hezbollah me hubiera dejado retenido indefinidamente. Aquí no hay inocentes cuando ya van más de 3.000 muertos, cientos de heridos y una pavorosa destrucción de pueblos y barrios chiitas, sunnitas y cristianos que en un 80% los han demolido desde que se inició la invasión sionista el día 2 de marzo. Un crimen de guerra muy parecido al genocidio de Gaza. Pero aquí lo increíble del caso es que los milicianos de Hezbollah a pesar del diluvio de bombas que les han caído encima siguen respondiendo valientemente a la agresión con enfrentamientos cuerpo a cuerpo contra las tropas invasoras del FDI.
El respaldo de Irán es fundamental para la subsistencia del grupo paramilitar chiita, el más armado del planeta y poseedor de un sofisticado y poderoso arsenal.
Cuentan con armas defensivas y ofensivas Katiusha, Grad, cohetes Falaq, Fajr, Fateh (se dice que extraoficialmente posee unos 60.000 cohetes y misiles de origen iraní con la posibilidad de alcanzar cualquier parte de Israel) defensa antiaérea Strela y portátil SA, misiles antitanque y drones suicidas, drones Shahed 129 y Misagh misiles tierra aire iraní. Pero sus defensas se ven incapaces de neutralizar los ataques de la fuerza aérea israelí. El único consuelo es mantenerse unidos y sumisos a la lectura cotidiana del Corán como si se tratara de un amuleto mágico capaz de otorgarles la victoria. Lo cierto es que por todos los pueblos ciudades se exhiben infinidad de pancartas y fotos dedicadas a los soldados mártires y a sus líderes y comandantes de Hezbollah, la Yihad Islámica y Hamas caídos en combate, sobresalen Nasrallah, Jamenei, y otros como Ali Kary, Wehbe, Nabil Kaouk, Kobeissi, Hasan Jalil, Yasin Ali Tabatabay, Yusuf Harsi, Ibrahim Akil. Shukr, víctimas de asesinatos selectivos que han golpeado tenazmente a la cúpula de Hezbollah, concretamente en el barrio de Dahie en Beirut. Y todo esto a raíz de un fallo del servicio de inteligencia y contrainteligencia de la organización. Por ahora sobrevive el histórico dirigente Kassem, que sucedió a Nasrallah, y también líderes históricos como Talal Hamieh y Abu Ali Reda. Hay que reconocer que las pedidas son altísimas ya que han aniquilado a centenares de milicianos y una pléyade de comandantes insustituibles por lo que la estructura de la organización está muy debilitada. Pero eso no importa pues han entregado su vida por la yihad. El culto a la muerte y al martirio es su principal arma ya que de antemano saben que religiosamente serán recompensados con el paraíso. Y es que todo miliciano ha sido entrenado para convertirse en auténticos kamikazes. Lo más peligroso de las FDI son sus drones de asalto equipados con municiones merodeadoras, dotados de visión nocturna, tecnología láser infrarrojo y sensores térmicos que son capaces de localizar muy fácilmente a los guerrilleros en el campo de batalla y darlos de baja.
En el sur del Líbano Israel ha trazado una “Línea Amarilla” o zona de amortiguamiento, una nueva frontera de facto que al parecer no está decidido a abandonar. La vida allí es imposible pues solo impera el estallido de las bombas y misiles. Se ha destruido infraestructura vial, más de 50.000 viviendas y 56.000 hectáreas agrícolas. Daños que se estiman en aproximadamente 16.000 millones de dólares. Hay que tener en cuenta que estamos ante una desgarradora crisis humanitaria con más de 1.200.000 desplazados, principalmente del sur del país Un espeluznante crimen de guerra condenado por el derecho internacional humanitario. La pregunta es ¿por qué se inhiben Las fuerzas de interposición de la ONU UNIFIL de 10.000 efectivos desplegados en misión de paz desde 1978 en el sur del Líbano? Se supone que tienen que patrullar la frontera con Israel para supervisar el cese de hostilidades, apoyar a las fuerzas armadas libanesas y garantizar la seguridad de la población. Pero la verdad es que se encuentran bunkerizadas y acobardadas observando el genocidio que comete Israel.
El actual presidente del Líbano el católico maronita Joseph Aoun afirma que hace ingentes esfuerzos por salvar el país y concretar un alto el fuego. Incluso está decidido a sentarse con Netanyahu para firmar un tratado de paz promovido por Donald Trump. Pero Hezbollah por el momento se niega a negociar con Israel y hace un llamado a la resistencia. EE.UU e Israel han dictaminado que el ejército libanés tiene que desarmar Hezbollah, desmantelar sus infraestructuras y la extensa red de túneles y búnkeres para allanar el camino para la paz. Pero la milicia se niega a entregar las armas y muy por el contrario exige la retirada de las FDI para iniciar conversaciones con el gobierno de Tel Aviv. El Ministro de Defensa israelí, Israel Katz reiteró la intención de mantener la presencia indefinidamente en los territorios ocupados. El ejército del Líbano se ve imposibilitado para desarmar Hezbollah y si lo hiciera se podría desatar una guerra civil.
Pero quien piense que en el Líbano hay una guerra general que afecta a toda la ciudadanía se equivoca porque a pesar de la crisis económica y la hiperinflación hay una elite de empresarios, banqueros e inversionistas más poderosas de Oriente Medio. En barrios como Solidere, Saifi Village, Achrafieh y Raouche el lujo y la opulencia prevalece y en los hoteles y restaurantes no paran de celebrar grandes fiestas. Ellos son muy eurpeos, proyanquis y sionistas y nadie los toca. Hay un enemigo interno en el Líbano representado por las comunidades maronitas (que buscaron alianzas con Israel durante la guerra civil), el partido falangista Kataeb que aprueban la eliminación de Hezbollah que es el culpable de la catástrofe por haber creado un estado paralelo que domina amplias zonas del país. Líbano internamente se autodestruye en un enfrentamiento fratricida muy favorable a los intereses de Israel
Carlos de Urabá 2026 (Beirut) |
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