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Anàlisi :: globalització neoliberal
Uruguay, entre el drama de la energía, la pesca, la ganadería, la sociedad historica etc
20 abr 2026
Frente a la crisis energética mundial Uruguay enfrenta desafíos multiples, pero poca gente es que los conoce.
COMPATRIOTA, TE LO EXPLICO CLARO Y CONCISO, LO QUE PASA CONTIGO, Y TU PAIS, PESCA, ALIMENTACION, GANADO, PETROLEO, POBREZA VS RIQUEZA, HISTORIA SOCIAL.
Comencemos con algo de “moda”
Marco legal y soberanía:
Convención de Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar (CONVEMAR): Uruguay es parte y tiene derecho a extender su plataforma continental hasta 350 millas.
Ratificación pendiente: Aunque la extensión no está ratificada en la ONU, Cancillería uruguaya sostiene que desde 2016 hay certeza jurídica sobre esos derechos.
Jurisdicción nacional: Toda actividad de prospección, exploración o explotación en aguas uruguayas requiere autorización estatal. ANCAP gestiona rondas de licitación y contratos de exploración-producción.
Por qué se oponen:
Ambiental: sostienen que la prospección sísmica y la explotación offshore afectan gravemente la fauna marina (ballenas, peces, ecosistemas).
Económica: reconocen que Uruguay depende de importar petróleo caro, pero sostienen que entrar en el negocio offshore no garantiza que el país se quede con la mayor parte de la renta. Pero es que las petroleros invierten dinero, tecnología, experiencia etc etc etc, y no hay pais dependiente que disponga siquiera de capital y tecnología, la parte que se llevara el que extrae el petróleo, y la ganacia para el Estado uruguayo depende de las negociaciones que se hagan, y como se hagan (considerando la gran corrupción en Uruguay). El Estado siempre Sandra ganando en tiempos de que el petróleo y son pocos países que lo poseen (y el gas) luego de la Guerra del Golfo Persico, que dajara a la mayoría de la humanidad en la extrema pobreza, comenzando con los países que se negaron a explotar tales riquezas (Uruguay en uno de esos casos rarísimo en todo el mundo) Ya que las empresas privadas “limpias y verdes” quieren seguir monopolizando el ramo vendiendo carísima la electricidad que produce. Recordar que Uruguay es casi el país del mundo con electricidad más cara) Cómo se reparte la renta en contratos offshore
Modelo uruguayo (ANCAP): Uruguay ofrece contratos de exploración-producción donde la empresa asume el riesgo y el Estado recibe regalías, impuestos y eventualmente participación en utilidades.
En resumen:
Sí, se necesita capital y tecnología extranjera.

La proporción de renta varía: Uruguay y Argentina rondan el 40–60% para el Estado, Brasil exige más control estatal, y Noruega es el ejemplo de máxima captura (78%).
La crítica de los que se autodenominan “ambientalistas”: aunque el Estado reciba regalías, las multinacionales siguen llevándose utilidades muy altas y el país asume riesgos ambientales y sociales.
Proporción típica: en la región, los Estados suelen quedarse con entre 50% y 70% de la renta total (sumando regalías, impuestos y participación estatal).
La “tajada grande”: ambientalistas argumentan que, aunque el Estado cobre regalías, las multinacionales se llevan la mayor parte de las utilidades netas porque controlan la tecnología, la inversión y la comercialización.
¿Puede ANCAP quedarse con el 50%?
Sí, en teoría: si el contrato establece que ANCAP participa como socio con un 50% de la producción o utilidades, el Estado se quedaría con esa proporción.
En la práctica: Uruguay ha ofrecido contratos donde el Estado recibe regalías + impuestos + participación, pero no siempre llega al 50%.
Ejemplo internacional:
Noruega: el Estado se queda con ~78% de la renta gracias a impuestos altos y participación directa.
Brasil (pre-sal): Petrobras debe participar y el Estado asegura más del 50%.
Argentina: regalías provinciales 12–15% + impuestos → Estado suele captar 40–50%.
Uruguay: depende del contrato, pero en rondas anteriores el Estado aseguraba regalías y participación, sin llegar a los niveles de Noruega.
En resumen:
El Estado puede negociar quedarse con más o menos ganancia según el contrato.
ANCAP podría tener un 50% de participación, pero eso depende de lo que se acuerde con la empresa.
En la práctica, Uruguay ha buscado atraer inversión ofreciendo condiciones competitivas, lo que suele dejar al Estado con una proporción menor que en modelos como el noruego.
: Noruega es el país más experimentado en tecnología offshore, con plataformas oceánicas gigantescas (algunas estructuras superan en altura a la Torre Eiffel). Esa experiencia les permitió negociar contratos muy favorables para el Estado: impuestos altos, participación directa de la empresa estatal Equinor (antes Statoil) y un fondo soberano que captura casi el 80% de la renta petrolera.
Diferencia con Uruguay:
Noruega:
Décadas de experiencia técnica.
Empresas propias con capacidad de operar plataformas gigantes.
Estado fuerte que exige participación mayoritaria.
Resultado: el Estado se queda con ~78% de la renta.
Uruguay:
No tiene infraestructura ni experiencia offshore.
Depende de atraer multinacionales para invertir y operar.
Para ser competitivo, ofrece contratos con regalías e impuestos, pero con menor participación estatal.
Resultado: el Estado asegura ingresos, pero no llega a proporciones como las de Noruega. Pero ingresos que pueden ser muy grandes y enriquecer al país.
Por qué es “lógico”:
Capacidad tecnológica: Noruega puede imponer condiciones porque tiene su propia empresa estatal con know-how.

Escala: sus plataformas son de las más grandes del mundo, con producción masiva.
Historia: llevan más de 50 años explotando offshore, mientras Uruguay recién está en fase exploratoria.
En otras palabras: Uruguay no puede aspirar a quedarse con el mismo porcentaje que Noruega porque carece de la infraestructura y la experiencia. Por eso ofrece condiciones más flexibles para atraer inversión extranjera. Noruega, en cambio, al ser líder mundial en offshore, puede imponer reglas mucho más favorables para su Estado.
¿Cómo el petróleo cambió a Noruega?
Descubrimiento clave: campo de Ekofisk en 1969.
Modelo estatal fuerte: el gobierno creó Statoil (hoy Equinor) y estableció impuestos altos y participación directa.
Fondo soberano: los ingresos se canalizaron al Government Pension Fund Global, hoy el mayor fondo soberano del mundo (más de 1 billón de dólares).
Resultado: Noruega pasó de ser más pobre que Uruguay en los años 60 a tener uno de los mayores ingresos per cápita del planeta.
¿Podría Uruguay repetir la historia?
Similitudes: Uruguay también tiene potencial offshore en la cuenca de Punta del Este y la cuenca de Pelotas.
Podría captar renta petrolera y usarla para infraestructura, educación y tecnología.
Diferencias:
Noruega tenía un Estado muy fuerte y disciplinado en la gestión de recursos.
Uruguay debería crear un modelo de gobernanza que evite corrupción (que es muy grande) y asegure que la renta se invierta en desarrollo sostenible.
En conclusión: sí, el petróleo convirtió a Noruega en un país más rico y tecnológico, y en teoría Uruguay podría aprovechar su potencial offshore para un salto económico. La gran pregunta es si el país puede replicar el modelo noruego de buena gestión y soberanía, o si terminaría más parecido a otros casos donde la renta petrolera se diluyó en crisis y dependencia, la corrupción política.
Noruega: antes del petróleo era un país agrícola y pesquero, con ingresos modestos. El descubrimiento en 1969 lo transformó, pero lo que realmente hizo la diferencia fue la disciplina institucional:
Uruguay: tiene potencial offshore, pero enfrenta un problema estructural:
Corrupción y clientelismo: la renta de sectores como la ganadería o la forestación muchas veces se concentra en élites y no se distribuye equitativamente.
Estado débil en negociación: para atraer inversión, ofrece condiciones más favorables a las multinacionales, lo que reduce la proporción que queda en el país.
Falta de planificación a largo plazo: no existe aún un fondo soberano ni un esquema claro para reinvertir la renta en desarrollo sostenible.
Noruega fue disciplinada y responsable.
Uruguay tiene problemas de corrupción y concentración de poder económico, es de “capitalismo brutal”, mientras el noruego es de “bienestar social” y se autodenomina socialista. El Estado de Bienestar Social se puede decir que solo existió en el periodo de José Batlle y Ordoñez.
Por eso, aunque el petróleo podría ser una oportunidad, el riesgo es que la renta se concentre en pocos actores y no se traduzca en bienestar general.
En conclusión: el petróleo puede ser una palanca de desarrollo, pero la clave está en la gobernanza. Noruega muestra que con disciplina y transparencia se puede transformar un país. Uruguay tendría que resolver primero sus problemas de corrupción y distribución para que la renta petrolera no termine replicando lo que ya ocurre con otros sectores exportadores.
Uruguay: históricamente, el Estado ha tenido peso en sectores estratégicos (ANCAP, UTE, OSE), pero la clase dominante y los intereses privados han influido mucho en la distribución de la renta. Eso se ve en la ganadería, forestación y otros rubros exportadores, donde las ganancias se concentran en pocos actores: la oligarquía.
Hablando claro: Riesgo en la negociación petrolera:
Sobornos y lobby: multinacionales con gran poder económico pueden influir en gobiernos débiles o corruptos para obtener condiciones favorables.
Contratos desventajosos: regalías bajas, participación estatal mínima, beneficios fiscales excesivos.
Concentración de renta: aunque el país produzca petróleo, la mayor parte de las utilidades puede terminar en manos extranjeras y de élites locales. (riesgo de que la renta petrolera se concentre y no beneficie al pueblo.)
Pensando con pesimismo, podríamos pensar que: el petróleo puede ser una oportunidad, pero sin instituciones fuertes y transparentes, Uruguay corre el riesgo de repetir el patrón histórico de concentración de riqueza en manos de pocos, en lugar de un “milagro noruego”.
Instituciones débiles y permeables: contratos negociados con poca transparencia, posibles sobornos y lobby de multinacionales.
ANCAP marginal: participación estatal mínima, regalías bajas y beneficios fiscales excesivos para atraer inversión.

Renta concentrada: gran parte de las utilidades quedan en manos de multinacionales y élites locales.
Corrupción y clientelismo: los ingresos se diluyen en gasto político, sin planificación a largo plazo.
Resultado: el país produce petróleo, pero la riqueza no se distribuye; se agravan desigualdades y se mantiene la dependencia externa.
Pensemos positivamente: Escenario 1: Uruguay con modelo “a la Noruega”:
Instituciones fuertes y transparentes: se crea un marco legal sólido, con controles anticorrupción y auditorías independientes. Empresa estatal con peso real: ANCAP participa directamente en la explotación, con al menos 50% de los contratos.
Fondo soberano: se establece un fondo de inversión con los ingresos petroleros, destinado a educación, salud, infraestructura y transición energética.
Distribución equitativa: la renta se reparte en programas sociales y desarrollo regional, evitando concentración en élites.
Resultado: Uruguay multiplica su riqueza, reduce dependencia externa y se convierte en referente de gestión responsable en América Latina. Y, en un país rico “del primer mundo”.
¿Bendición o maldición? En otras palabras: el petróleo puede ser una oportunidad histórica para Uruguay, pero todo depende de la gobernanza. Si se replica el modelo noruego, puede ser un salto hacia el desarrollo. Si se repite el patrón “latinoamericano”, puede convertirse en otra fuente de desigualdad y frustración.
El argumento de los “ambientalistas críticos”:
Señalan que la explotación offshore implica (imaginan) riesgos ambientales muy altos (ruido sísmico, derrames, impacto en fauna marina).
Se denuncia que muchas veces los movimientos “ambientalistas” son usados como herramienta política para frenar proyectos estratégicos, aunque también hay colectivos genuinos preocupados por el ecosistema, pero son fanáticos anti tecnología y anti progreso. Poco científicos y serios.
Algunos grupos podrían estar alineados con intereses externos que prefieren que Uruguay siga importando energía cara en lugar de desarrollar sus propios recursos. Y también financiados.
Alternativas estratégicas:
Occidente (EE.UU., Europa): ofrecen capital y tecnología, pero con contratos que suelen dejar al Estado con menor proporción de la renta.
Rusia y China, en cambio: podrían ser socios en condiciones mucho más ventajosas, ya que buscan expandir su influencia energética en América Latina.
Rusia tiene experiencia en gas offshore (Mar de Barents, Ártico).
China invierte en infraestructura energética y podría financiar proyectos con menos exigencias políticas.
En resumen:
Uruguay tiene bastante gas y petróleo potencial, pero depende de cómo negocie su explotación.
Si se repite el modelo de contratos débiles y corrupción, la renta se concentrará en multinacionales y élites locales.
Si se logra un modelo soberano y transparente, con socios estratégicos (sea Occidente, Rusia o China), Uruguay podría reducir su dependencia y evitar la vulnerabilidad energética.
Dicho de otra forma: el gas y petróleo pueden ser la palanca para que Uruguay deje de ser dependiente, pero todo depende de la gobernanza y de con quién se negocie.
Ventajas potenciales con Rusia
Experiencia técnica: Rusia tiene décadas de desarrollo en gas y petróleo offshore (Mar de Barents, Ártico) y podría transferir tecnología a Uruguay.

Condiciones financieras más flexibles: empresas rusas suelen aceptar acuerdos de pago en plazos largos o en trueque de productos, lo que reduce la presión inmediata sobre las finanzas públicas.
Menor dependencia de Occidente: diversificar socios reduce la vulnerabilidad frente a sanciones o crisis en EE.UU./Europa.
Precios más competitivos: Rusia busca mercados alternativos y podría ofrecer gas/petróleo en condiciones más ventajosas que las multinacionales occidentales.
Ventajas potenciales con China:
Capital abundante: China financia grandes proyectos de infraestructura energética en América Latina, con créditos blandos y plazos largos.
Infraestructura integrada: además de extraer gas/petróleo, China suele invertir en puertos, carreteras y plantas de procesamiento, lo que multiplica el impacto económico.
Mercado asegurado: China es uno de los mayores consumidores de energía del mundo; una alianza podría garantizar compradores estables para el gas uruguayo.
Transferencia tecnológica: empresas chinas ofrecen paquetes completos (exploración, perforación, transporte, refinación), lo que permitiría a Uruguay aprender y desarrollar capacidades propias.
Síntesis:
Occidente (EE.UU./Europa): más exigencias políticas, contratos con mayor proporción de renta para las multinacionales, tecnología de punta.
Rusia y China: condiciones financieras más ventajosas, posibilidad de transferencia tecnológica, y menos presión política, y con los beneficios que otorga el Bricas y su Banco.
En conclusión: una alianza con Rusia y China podría darle a Uruguay más margen de negociación y mejores condiciones económicas, siempre que se asegure transparencia y que la renta quede en el país. El desafío es no reemplazar una dependencia por otra, sino usar esas alianzas para fortalecer la soberanía energética.
En las rondas de licitación anteriores, Uruguay ya adjudicó bloques de su plataforma marítima a empresas occidentales (Shell, Total, ExxonMobil, BP, entre otras). Estas compañías realizaron estudios sísmicos, pero muchas se retiraron sin avanzar a perforación y, como decís, gran parte de la información recolectada quedó en manos privadas y no fue compartida de forma abierta con el Estado uruguayo.
Situación actual:
Bloques adjudicados: ANCAP otorgó permisos de exploración en varias rondas (2009, 2012, 2018).
Empresas occidentales: Shell, Total, ExxonMobil, BP, Tullow Oil, entre otras.
Retiro de compañías: varias se fueron tras los estudios iniciales, dejando a Uruguay con poca información pública sobre el potencial real. (les convenia ocultar a ellos la información)
Datos sísmicos: en muchos casos, los resultados se consideran propiedad de las empresas, lo que limita la capacidad del Estado de usarlos para futuras negociaciones.
¿Hay espacio para Rusia y China?
Formalmente sí: si Uruguay abre una nueva ronda de licitación, puede invitar a empresas rusas o chinas.
Condiciones: dependerá de la política energética del gobierno y de la presión geopolítica (Occidente podría ver con recelo la entrada de Rusia/China en el Atlántico Sur).
Ventaja: Rusia y China podrían aceptar condiciones mucho más ventajosas para Uruguay (mayor participación de ANCAP, transferencia tecnológica, financiamiento de infraestructura).
Desafío: Uruguay debería renegociar o esperar la expiración de contratos previos para liberar bloques ya adjudicados
En resumen: Hoy gran parte de la plataforma ya fue adjudicada a empresas occidentales, que hicieron estudios y se retiraron con la información. Pero ahora hay una extensión a 350 millas marinas…

Sin embargo, todavía hay espacio para nuevas rondas de licitación, y Uruguay podría abrir la puerta a Rusia y China si decide diversificar socios.
La clave será la voluntad política y la capacidad de negociar condiciones que aseguren soberanía y transparencia.
La extensión de la jurisdicción marítima de Uruguay de 200 a 350 millas náuticas (cuando se reconoce la plataforma continental ampliada) incluye también la zona de riqueza ictícola, pero con una diferencia importante:
Zonas marítimas según el derecho internacional:
Mar territorial: hasta 12 millas náuticas. Uruguay ejerce soberanía plena (incluye recursos pesqueros).
Zona económica exclusiva (ZEE): hasta 200 millas náuticas. Uruguay tiene derechos exclusivos de explotación de recursos naturales, incluidos los pesqueros.
Plataforma continental ampliada (200–350 millas): Uruguay puede reclamar derechos sobre el suelo y subsuelo marino (minerales, hidrocarburos), pero no sobre los recursos pesqueros de la columna de agua.
Implicación para la riqueza ictícola:
La pesca legalmente controlada por Uruguay llega hasta las 200 millas (ZEE).
Más allá de las 200 millas, en la franja de 200–350 millas, Uruguay tiene derechos sobre el fondo marino, pero no sobre los peces que nadan en aguas internacionales.
Esto significa que la riqueza ictícola uruguaya está principalmente dentro de las 200 millas, y allí es donde debería existir una guardia costera fuerte para evitar la pesca ilegal.
Si , la ampliación de la plataforma continental a 350 millas fortalece los derechos de Uruguay sobre minerales y energía del subsuelo marino, pero la riqueza ictícola sólo está protegida hasta las 200 millas de la ZEE. Por eso, la vigilancia pesquera debe concentrarse en esa franja, donde hoy entran barcos ilegales de todo el mundo.
La plataforma continental ampliada (200–350 millas) le da a Uruguay derechos sobre el suelo y subsuelo marino —es decir, minerales, hidrocarburos, posibles yacimientos de petróleo o gas—, pero no sobre los recursos vivos de la columna de agua.
Lo que Uruguay puede y no puede reclamar
Hasta 200 millas (ZEE):
Derechos exclusivos sobre recursos naturales vivos y no vivos.
Uruguay puede controlar la pesca y reclamar contra barcos extranjeros que afecten la fauna marina.
De 200 a 350 millas (plataforma continental ampliada):

Derechos sobre el fondo marino y subsuelo (minerales, hidrocarburos).
No tiene derechos sobre peces ni fauna marina en la columna de agua, que se consideran aguas internacionales.
Si un país extranjero hace exploraciones petroleras en esa franja y afectan la fauna marina, Uruguay sólo podría reclamar por daños al subsuelo o a la plataforma, no por la pesca o la fauna en aguas abiertas.
amplicaciones
Uruguay está protegido frente a la explotación de petróleo y minerales en esa franja, pero no puede impedir que flotas extranjeras pesquen más allá de las 200 millas.

Si una exploración petrolera afecta indirectamente la fauna marina (por contaminación, ruido, etc.), el reclamo de Uruguay sería más complejo, porque jurídicamente sus derechos allí son sobre el subsuelo, no sobre los peces.

Conclusión: Uruguay tiene soberanía pesquera hasta las 200 millas. Entre las 200 y 350 millas, puede reclamar derechos sobre petróleo y minerales, pero no sobre la fauna marina. Esto significa que, si exploraciones extranjeras afectan indirectamente la vida marina más allá de las 200 millas, Uruguay tendría un margen limitado para reclamar.
200 millas náuticas son aproximadamente 370 km, y 350 millas náuticas son unos 648 km. La distancia entre Montevideo y Artigas es de aproximadamente 600 km por carretera, lo que implica unas 7–8 horas de viaje en auto. En línea recta, la distancia es menor: unos 500 km. Un derrame de petróleo a 350 millas de la costa uruguaya probablemente no llegaría directamente a las playas de Uruguay, ya que las corrientes oceánicas predominantes en el Atlántico Sur tienden a desplazarse hacia el este y el norte, alejando los contaminantes de la costa uruguaya. Probabilidad de impacto directo en Uruguay: muy baja, porque las corrientes predominantes llevan el agua hacia el este y norte. Una plataforma oceánica moderna ubicada a unos 650 km de la costa uruguaya (aproximadamente 350 millas náuticas) tendría un riesgo muy bajo de contaminar directamente las playas de Uruguay, porque: Las corrientes predominantes del Atlántico Sur en esa zona tienden a moverse hacia el este y norte, alejando los contaminantes hacia mar abierto.
La Corriente de Brasil fluye hacia el sur por la costa brasileña, y la Corriente de Malvinas sube desde el sur; ambas se encuentran frente a Uruguay, generando una zona de mezcla que suele empujar el agua hacia afuera, no hacia adentro.
La distancia (650 km) es considerable: incluso un derrame necesitaría condiciones muy específicas de viento y oleaje para alcanzar la costa. Conclusión: Una plataforma moderna a esa distancia difícilmente contaminaría directamente las playas de Uruguay. La pesca artesanal en Uruguay se realiza muy cerca de la costa, generalmente dentro de las primeras 5 millas náuticas (unos 9 km) desde la orilla. Esto significa que las pequeñas embarcaciones no se alejan más allá de 10–15 km del litoral, operando en aguas someras y accesibles (son aquellas que tienen poca profundidad, generalmente cercanas a la costa o sobre la plataforma continental. Profundidad: suelen ser menores a 200 metros. En resumen: aguas someras = aguas poco profundas, típicamente las que se encuentran cerca de la costa y donde operan los pescadores artesanales uruguayos. —las que se encuentran cerca de la costa y sobre la plataforma continental— suelen tener más diversidad y riqueza ictícola que las aguas oceánicas profundas situadas a cientos de kilómetros mar adentro. Razones de la mayor riqueza en aguas someras
Luz solar: penetra mejor en aguas poco profundas, favoreciendo la fotosíntesis de algas y fitoplancton, base de la cadena alimenticia.
Aportes de nutrientes: ríos y estuarios (como el Río de la Plata) descargan nutrientes que enriquecen la zona costera.
Hábitats variados: fondos arenosos, rocosos y zonas de pastos marinos ofrecen refugio y alimento para muchas especies.
Productividad primaria: mucho más alta que en aguas oceánicas profundas, donde los nutrientes son escasos. Ejemplo en Uruguay
Aguas someras: Corvina, brótola, pescadilla, pejerrey, lenguado.
Aguas oceánicas profundas: Atunes, tiburones pelágicos, pez espada.
Conclusión: Las aguas someras uruguayas, donde opera la pesca artesanal, son mucho más ricas y diversas en peces que la plataforma oceánica situada a 350 millas náuticas. El mar abierto es menos productivo y alberga menos especies, aunque algunas de gran tamaño Así es: en la mesa uruguaya predominan los peces costeros de aguas someras, no los grandes pelágicos de alta mar.
Lo que se consume en Uruguay
Pesca artesanal costera: Corvina, brótola, pescadilla, pejerrey, lenguado, merluza.
Mariscos y moluscos: Mejillones, almejas, camarones.
Río de la Plata y lagunas: Bagre, dorado, tararira, boga.
Estos son los productos que llegan a las pescaderías y ferias locales, porque provienen de embarcaciones pequeñas que operan cerca de la costa.. Lo que no se consume habitualmente
Grandes pelágicos de alta mar: Atunes, pez espada, tiburones.
Mamíferos marinos: Ballenas (protegidas, no se pescan).
Estos peces suelen encontrarse en aguas profundas y alejadas (como las 350 millas náuticas que mencionabas). En Uruguay, cuando aparecen en el mercado, normalmente son importados de flotas extranjeras o de países vecinos. Conclusión: La dieta pesquera uruguaya está basada en especies de aguas someras y costeras, porque la pesca nacional es artesanal y no llega a los grandes peces oceánicos. Los atunes, peces espada o tiburones que se ven en Uruguay provienen de importación, no de la flota local. Resumiendo: es un mito pensar que las prospecciones petroleras en la plataforma marítima uruguaya, a distancias tan grandes (650 km mar adentro), afectarían directamente a la pesca artesanal uruguaya.
Razones principales:
Zona de actividad pesquera: la pesca artesanal uruguaya ocurre en aguas someras, muy cerca de la costa (generalmente dentro de 10 km).
Distancia de las prospecciones: las plataformas petroleras se ubican en aguas profundas, a cientos de kilómetros de la costa, fuera del alcance de las barcas artesanales.
Corrientes oceánicas: tienden a dispersar cualquier eventual fuga hacia mar abierto, no hacia la franja costera donde pescan los uruguayos.
Especies capturadas: los pescadores artesanales buscan corvina, brótola, pescadilla, pejerrey, lenguado, etc., que habitan en aguas someras, no en alta mar. las prospecciones petroleras en aguas profundas frente a Uruguay no tienen un impacto directo sobre la pesca artesanal costera. En países como Brasil, Argentina o Noruega, donde la explotación offshore está mucho más desarrollada, no se ha visto una afectación significativa en la pesca artesanal, porque son actividades que ocurren en ámbitos distintos:
Pesca artesanal: aguas someras, muy cerca de la costa, con especies costeras.
Prospecciones petroleras: aguas profundas, a cientos de kilómetros mar adentro, con riesgos ambientales más globales que locales.
Por qué surgen las protestas:
Aunque el impacto directo sea inexistente, los reclamos pueden responder a:
Preocupaciones de falsos ambientales (miedo a derrames, aunque la probabilidad de afectar la costa sea baja, cosa que no se ha observado en países vecinos ni en Noruega).

Alianzas con ONGs "ecologistas", que suelen cuestionar la explotación de hidrocarburos en general, (vinculadas generalmente a intereses económicos propios) están contra el empleo del petróleo en general, y si fuera por ellos, los autos y transporte usarían velas de viento en vez de motores a combustión, y lo principal: EEUU exporta muy caro petróleo a Uruguay, y ahora tras en conflicto del Golfo Persico ha dicho abiertamente que al pais que le falte petróleo, que vayan a comprase a ellos aunque su precio sea muchísimo más caro, y ellos priorizarían a sus aliados estratégicos que paguen muy bien, como europeos, Japon, Sur corea, etc, y nunca no entraría ni contaria en ese juego Uruguay. La corrupción política en Uruguay siempre ha priorizado los intereses extranjeros, por eso Uruguay, que es el único país con gas y petróleo en su plataforma marítima no lo explota, y tampoco ha desarrollado un sistema moderno de Metro, tranvía y trenes eléctricos. (Ver mi abundante información en mis artículos aquí) https://www.facebook.com/share/p/17CTBFY3Sj/
Motivaciones políticas o gremiales, buscando visibilidad o beneficios.
Narrativa simbólica de defensa del mar, aunque no haya un riesgo concreto para su actividad.
Conclusión: En términos prácticos, sí, es un mito que las prospecciones petroleras en aguas profundas afecten directamente a la pesca artesanal uruguaya. Las protestas suelen estar más vinculadas a intereses políticos, gremiales o ecologistas generales, que a un impacto real sobre la actividad pesquera costera. n países como Noruega, Brasil y Argentina la explotación petrolera offshore convive con la pesca sin generar impactos directos significativos en la actividad artesanal, lo que refuerza la idea de que las protestas en Uruguay responden más a intereses políticos, gremiales o ecologistas generales que a riesgos reales para la pesca costera.
200 millas náuticas son aproximadamente 370 km, y 350 millas náuticas son unos 648 km. La distancia entre Montevideo y Artigas es de aproximadamente 600 km por carretera, lo que implica unas 7–8 horas de viaje en auto. En línea recta, la distancia es menor: unos 500 km. Un derrame de petróleo a 350 millas de la costa uruguaya probablemente no llegaría directamente a las playas de Uruguay, ya que las corrientes oceánicas predominantes en el Atlántico Sur tienden a desplazarse hacia el este y el norte, alejando los contaminantes de la costa uruguaya. Probabilidad de impacto directo en Uruguay: muy baja, porque las corrientes predominantes llevan el agua hacia el este y norte. Una plataforma oceánica moderna ubicada a unos 650 km de la costa uruguaya (aproximadamente 350 millas náuticas) tendría un riesgo muy bajo de contaminar directamente las playas de Uruguay, porque: Las corrientes predominantes del Atlántico Sur en esa zona tienden a moverse hacia el este y norte, alejando los contaminantes hacia mar abierto.
La Corriente de Brasil fluye hacia el sur por la costa brasileña, y la Corriente de Malvinas sube desde el sur; ambas se encuentran frente a Uruguay, generando una zona de mezcla que suele empujar el agua hacia afuera, no hacia adentro.
La distancia (650 km) es considerable: incluso un derrame necesitaría condiciones muy específicas de viento y oleaje para alcanzar la costa. Conclusión: Una plataforma moderna a esa distancia difícilmente contaminaría directamente las playas de Uruguay. La pesca artesanal en Uruguay se realiza muy cerca de la costa, generalmente dentro de las primeras 5 millas náuticas (unos 9 km) desde la orilla. Esto significa que las pequeñas embarcaciones no se alejan más allá de 10–15 km del litoral, operando en aguas someras y accesibles (son aquellas que tienen poca profundidad, generalmente cercanas a la costa o sobre la plataforma continental. Profundidad: suelen ser menores a 200 metros. En resumen: aguas someras = aguas poco profundas, típicamente las que se encuentran cerca de la costa y donde operan los pescadores artesanales uruguayos. —las que se encuentran cerca de la costa y sobre la plataforma continental— suelen tener más diversidad y riqueza ictícola que las aguas oceánicas profundas situadas a cientos de kilómetros mar adentro. Razones de la mayor riqueza en aguas someras
Luz solar: penetra mejor en aguas poco profundas, favoreciendo la fotosíntesis de algas y fitoplancton, base de la cadena alimenticia.
Aportes de nutrientes: ríos y estuarios (como el Río de la Plata) descargan nutrientes que enriquecen la zona costera.
Hábitats variados: fondos arenosos, rocosos y zonas de pastos marinos ofrecen refugio y alimento para muchas especies.
Productividad primaria: mucho más alta que en aguas oceánicas profundas, donde los nutrientes son escasos. Ejemplo en Uruguay
Aguas someras: Corvina, brótola, pescadilla, pejerrey, lenguado.
Aguas oceánicas profundas: Atunes, tiburones pelágicos, pez espada.
Conclusión: Las aguas someras uruguayas, donde opera la pesca artesanal, son mucho más ricas y diversas en peces que la plataforma oceánica situada a 350 millas náuticas. El mar abierto es menos productivo y alberga menos especies, aunque algunas de gran tamaño Así son: en la mesa uruguaya predominan los peces costeros de aguas someras, no los grandes pelágicos de alta mar.
Lo que se consume en Uruguay
Pesca artesanal costera: Corvina, brótola, pescadilla, pejerrey, lenguado, merluza.
Mariscos y moluscos: Mejillones, almejas, camarones.
Río de la Plata y lagunas: Bagre, dorado, tararira, boga.
Estos son los productos que llegan a las pescaderías y ferias locales, porque provienen de embarcaciones pequeñas que operan cerca de la costa. Lo que no se consume habitualmente
Grandes pelágicos de alta mar: Atunes, pez espada, tiburones.
Mamíferos marinos: Ballenas (protegidas, no se pescan).
Estos peces suelen encontrarse en aguas profundas y alejadas (como las 350 millas náuticas que mencionabas). En Uruguay, cuando aparecen en el mercado, normalmente son importados de flotas extranjeras o de países vecinos. Conclusión: La dieta pesquera uruguaya está basada en especies de aguas someras y costeras, porque la pesca nacional es artesanal y no llega a los grandes peces oceánicos. Los atunes, peces espada o tiburones que se ven en Uruguay provienen de importación, no de la flota local. Resumiendo: es un mito pensar que las prospecciones petroleras en la plataforma marítima uruguaya, a distancias tan grandes (650 km mar adentro), afectarían directamente a la pesca artesanal uruguaya.
Razones principales:
Zona de actividad pesquera: la pesca artesanal uruguaya ocurre en aguas someras, muy cerca de la costa (generalmente dentro de 10 km).
Distancia de las prospecciones: las plataformas petroleras se ubican en aguas profundas, a cientos de kilómetros de la costa, fuera del alcance de las barcas artesanales.
Corrientes oceánicas: tienden a dispersar cualquier eventual fuga hacia mar abierto, no hacia la franja costera donde pescan los uruguayos.
Especies capturadas: los pescadores artesanales buscan corvina, brótola, pescadilla, pejerrey, lenguado, etc., que habitan en aguas someras, no en alta mar. las prospecciones petroleras en aguas profundas frente a Uruguay no tienen un impacto directo sobre la pesca artesanal costera. En países como Brasil, Argentina o Noruega, donde la explotación offshore está mucho más desarrollada, no se ha visto una afectación significativa en la pesca artesanal, porque son actividades que ocurren en ámbitos distintos:
Pesca artesanal: aguas someras, muy cerca de la costa, con especies costeras.
Prospecciones petroleras: aguas profundas, a cientos de kilómetros mar adentro, con riesgos ambientales más globales que locales.
Por qué surgen las protestas:
Aunque el impacto directo sea inexistente, los reclamos pueden responder a:
Preocupaciones de falsos ambientales (miedo a derrames, aunque la probabilidad de afectar la costa sea baja, cosa que no se ha observado en países vecinos ni en Noruega).
Alianzas con ONGs "ecologistas", que suelen cuestionar la explotación de hidrocarburos en general, (vinculadas generalmøte a intereses económicos propios) están contra el empleo del petróleo en general, y si fuera por ellos, los autos y transporte usarían velas de viento en vez de motores a combustión, y lo principal: EEUU exporta muy caro petróleo a Uruguay, y ahora tras en conflicto del Golfo Persico ha dicho abiertamente que al pais que le falte petróleo, que vayan a comprase a ellos aunque su precio sea muchísimo más caro, y ellos priorizarían a sus aliados estratégicos que paguen muy bien, como europeos, Japón, Sur corea, etc, y nunca no entraría ni contaría en ese juego Uruguay. La corrupción política en Uruguay siempre ha priorizado los intereses extranjeros, por eso Uruguay, que es el único país con gas y petróleo en su plataforma marítima no lo explota, y tampoco ha desarrollado un sistema moderno de Metro, tranvía y trenes eléctricos. (Ver mi abundante información en mis artículos aquí) https://www.facebook.com/share/p/17CTBFY3Sj/
Motivaciones políticas o gremiales, buscando visibilidad o beneficios.
Narrativa simbólica de defensa del mar, aunque no haya un riesgo concreto para su actividad.
Conclusión: En términos prácticos, sí, es un mito que las prospecciones petroleras en aguas profundas afecten directamente a la pesca artesanal uruguaya. Las protestas suelen estar más vinculadas a intereses políticos, gremiales o ecologistas generales, que a un impacto real sobre la actividad pesquera costera. n países como Noruega, Brasil y Argentina la explotación petrolera offshore convive con la pesca sin generar impactos directos significativos en la actividad artesanal, lo que refuerza la idea de que las protestas en Uruguay responden más a intereses políticos, gremiales o ecologistas generales que a riesgos reales para la pesca costera.
Noruega: modelo de coexistencia_
Producción offshore: Noruega es uno de los mayores exportadores de petróleo y gas del mundo, con plataformas en el Mar del Norte y el Mar de Barents.
Pesca: mantiene una de las flotas pesqueras más importantes de Europa, centrada en bacalao, arenque y otras especies de aguas frías.
Gestión: el Estado implementa un marco legal pragmático, con estrictos controles ambientales y coordinación entre industria petrolera y pesquera.
Resultado: ambas actividades coexisten, con beneficios económicos enormes y sin conflictos estructurales entre pesca artesanal y petróleo.
Brasil:
Descubrimiento del Presal (2006): enormes reservas offshore en aguas profundas.
Producción: Brasil es el primer productor offshore de América.
Pesca artesanal: sigue activa en la franja costera, sin afectación directa por las plataformas situadas a cientos de km mar adentro.
https://www.argentina.gob.ar/economia/energia/exploracion-costa-afuera/o
Argentina:
Exploración offshore: autorizada en la plataforma continental argentina, con participación de empresas internacionales.
Pesca: la actividad pesquera artesanal e industrial continúa sin impactos directos.
Uruguay:
Prospecciones sísmicas: autorizadas en aguas profundas, a más de 600 km de la costa.
Pesca artesanal: limitada a aguas someras, dentro de 10–15 km de la costa.
Protestas: sindicatos pesqueros y ONGs han presentado recursos judiciales, alegando riesgos ambientales. Sin embargo, la justicia uruguaya ha habilitado las prospecciones al considerar que no hay ilegalidad ni impacto directo probado sobre la pesca artesanal.
Conclusión: La experiencia internacional muestra que la explotación petrolera offshore y la pesca artesanal pueden coexistir sin problemas. En Uruguay, las protestas de sindicatos pesqueros parecen responder más a intereses políticos y ambientales generales que a un riesgo real para la pesca artesanal, que se desarrolla en aguas someras muy cercanas a la costa.
Personalmente, viví muchas décadas en Noruega, y como mucho pescado: Caballa noruega (que acá no existe; Bacalao, sardinas y salmón. Casi nunca carne vacuna, el uruguayo es el ser que come per cápita más carne vacuna del mundo, y todos los políticos uruguayos han estado siempre vinculados y relacionados a los poderosos intereses de los estancieros ganaderos, ya que la carne es la principal riqueza de Uruguay, es la cultura alimentaria: el asado es símbolo nacional, y la carne está presente en casi todas las comidas. Se le considera de muy elevada cualidad y en Uruguay, en relación a otros alimentos, es barata. Pero, añoro el pescado que hacia mi madre cuando yo era chico: la corvina....
En otras palabras: Mi experiencia personal refleja muy bien la diferencia cultural y alimentaria entre Noruega y Uruguay. En Noruega, el pescado es parte central de la dieta: caballa, bacalao, sardinas, salmón… todos abundantes y de gran calidad. En cambio, en Uruguay la identidad gastronómica está marcada por la carne vacuna, que es barata en relación a otros alimentos y considerada de altísima calidad.
Uruguay y el pescado:
Aunque el pescado no tiene el mismo peso cultural que la carne, sí hay especies muy queridas:
Corvina: probablemente la más emblemática en la mesa uruguaya, especialmente frita o al horno.
Brótola, merluza, pescadilla, pejerrey, lenguado: habituales en la pesca artesanal y en la cocina casera.
Mariscos: mejillones y camarones, presentes en la costa atlántica.
Conclusión: Uruguay es tierra de carne, el uruguayo es carnicola, Noruega es de pescado. Mi nostalgia por la corvina conecta con la tradición pesquera artesanal uruguaya, que, aunque pequeña, sigue siendo parte de la identidad culinaria del país.
Uruguay es mundialmente conocido por su deliciosa carne vacuna, pero la riqueza ictícola del Río de la Plata y la costa atlántica uruguaya es enorme. El gran diferencial está en que el Río de la Plata es un estuario, donde se mezclan aguas dulces (de los ríos Paraná y Uruguay) con aguas saladas del Atlántico. Esa mezcla crea un ecosistema único, con especies que no se encuentran en otros lugares.
Riqueza ictícola del Río de la Plata:
Especies típicas de aguas mixtas: corvina, pescadilla, brótola, pejerrey, lenguado.
Especies de río que toleran salinidad: bagre, dorado, boga, tararira.
Moluscos y crustáceos: mejillones, almejas, camarones.
Alta productividad: los nutrientes que bajan de los ríos alimentan al fitoplancton, base de la cadena alimenticia.
El problema: ¡no pescamos!
Subexplotación: la pesca artesanal uruguaya es pequeña y limitada a barcas costeras.
Ausencia de flota industrial nacional: tras la desaparición de SOYP, Uruguay no tiene grandes barcos pesqueros propios.
Consumo cultural: la carne vacuna domina la dieta, y el pescado ocupa un lugar secundario.
Mercado: gran parte del pescado se exporta o se consume en menor escala, mientras que la carne se produce y se consume masivamente.
La cultura ganadera y el predominio de la carne vacuna han hecho que el pescado, pese a su abundancia, no sea protagonista en la mesa uruguaya.
Si Uruguay hubiera mantenido una empresa estatal pesquera como el SOYP, con grandes buques y plantas procesadoras, podría haber diversificado su economía, abastecido el mercado interno con pescado barato y exportado en gran escala. La desaparición del SOYP en los años 70–80 se vinculó a decisiones políticas y a la presión de los intereses ganaderos, que defendían la primacía de la carne vacuna como principal riqueza nacional. https://faolex.fao.org/docs/pdf/uru1483.pdf?utm_source=copilot.com
Breve historia del SOYP:
SOYP (Servicio Oceanográfico y de Pesca): creado como organismo estatal para fomentar la pesca marítima.
Transformación en ILPE (Industria Lobera y Pesquera del Estado): en 1976, por la Ley 14.499, se le dio carácter industrial y comercial, con facultades para explotar, industrializar y comercializar productos pesqueros.
Declive: con el tiempo, la empresa fue desmantelada y desapareció, dejando a Uruguay sin flota pesquera estatal de gran escala.
Potencial económico de una empresa estatal pesquera
Mercado interno: podría haber abastecido a los uruguayos con pescado a precios accesibles, equilibrando la dieta dominada por la carne vacuna.
Exportaciones: especies del Río de la Plata y del Atlántico (corvina, merluza, brótola, lenguado, etc.) tienen gran demanda internacional.
Diversificación: habría reducido la dependencia de la carne vacuna como único gran producto de exportación.
Empleo: creación de puestos de trabajo en barcos, plantas procesadoras y distribución.
Intereses ganaderos:
Uruguay es el país con mayor consumo de carne vacuna per cápita del mundo.
Los estancieros ganaderos han tenido históricamente gran influencia política. Y la tienen en el actual gobierno del Frente Amplio (herrerismo del MPP).
Se sostiene que la desaparición del SOYP respondió a la presión de estos intereses, que buscaban evitar que el pescado compitiera con la carne como alimento barato y abundante.
Conclusión: Uruguay podría haber sido mucho más rico y diversificado si hubiera mantenido una empresa estatal pesquera como el SOYP. La decisión de desmantelarla estuvo vinculada a la defensa de los intereses ganaderos, que aseguraron que la carne vacuna siguiera siendo el eje de la economía y la dieta nacional.
Si Uruguay hubiera mantenido una empresa estatal pesquera moderna como lo fue el SOYP/ILPE, el panorama económico y alimentario del país podría ser muy distinto.
Potencial de una empresa estatal pesquera, mercado interno:
Pescado abundante y barato en las mesas uruguayas el pescado es mas saludable que la carne vacuna)
Diversificación de la dieta, reduciendo la dependencia casi exclusiva de la carne vacuna. (el uruguayo es adicto a la carne vacuna y a su grasa)
Exportaciones:
Corvina, merluza, brótola, lenguado y otras especies del Río de la Plata y Atlántico tienen gran demanda internacional.
Uruguay podría haber sido un exportador relevante de pescado en Sudamérica, como lo es hoy Chile con el salmón.
Empleo:
Miles de puestos en barcos, plantas procesadoras y distribución.
Desarrollo de polos industriales en puertos como Montevideo, Piriápolis o Rocha.
Diversificación económica:

Menor dependencia de la carne vacuna y la soja.
Mayor resiliencia frente a crisis ganaderas o agrícolas. Intereses ganaderos:
Uruguay es el país con mayor consumo de carne vacuna per cápita del mundo.
Los estancieros ganaderos han tenido enorme influencia política a través de la historia. Ellos son los que tienen el Poder, sea el partido político que sea el que gobierne.
Se sostiene que fueron ellos, a través de sus representantes, quienes presionaron para que el SOYP desapareciera, evitando que el pescado compitiera con la carne como alimento barato y masivo.
Conclusión: Uruguay podría haber sido mucho más rico y diversificado si hubiera mantenido una empresa estatal pesquera moderna. La desaparición del SOYP estuvo vinculada a la defensa de los intereses ganaderos, que aseguraron que la carne vacuna siguiera siendo el eje de la economía y la dieta nacional.
Si Uruguay hubiera mantenido una empresa estatal pesquera moderna como el SOYP/ILPE, el país tendría hoy un potencial económico enorme en el rubro pesquero, comparable al de Chile con el salmón o Noruega con el bacalao.

Escenario hipotético de exportaciones pesqueras uruguayas
Producción estimada:
Una flota industrial moderna podría capturar y procesar entre 300.000 y 500.000 toneladas anuales de pescado y mariscos, considerando la riqueza del Río de la Plata y la plataforma continental uruguaya.
Mercado interno:
Con esa capacidad, el pescado podría venderse a precios accesibles en Uruguay, equilibrando la dieta dominada por la carne vacuna.
Exportaciones:
Valor potencial: entre USD 800 millones y 1.500 millones anuales, tomando como referencia precios internacionales de especies como corvina, merluza, lenguado y brótola.
Comparación: hoy Uruguay exporta sobre todo carne vacuna y soja; el pescado podría haber sido un tercer pilar económico, o el segundo, ya que la soja se exporta, pero el pescado se come aca. Y mas barato que la carne.
Empleo:
Miles de puestos en barcos, plantas procesadoras y logística, con polos pesqueros en Montevideo, Piriápolis, Rocha y Colonia.
¿Por qué no ocurrió?
Los intereses ganaderos dominaron la política uruguaya durante décadas.
Uruguay ha sido históricamente uno países de los mayores latifundios ganaderos, donde la tierra se concentra en pocas familias con gran poder económico y político. Esa estructura social y productiva resabiosfeudales y retardatario, explica por qué la carne vacuna se convirtió en el eje de la economía y la identidad nacional, y por qué otros sectores —como la pesca o incluso la agricultura diversificada— quedaron relegados.
Poder de los estancieros: Artigas intento darle la tierra a los criollos pobres, negros e indios, con la condición de que la trabajaran, por eso pusieron precio a su cabeza y lo traicionaron los partidos políticos uruguayos vinculados a los estancieros, que no querían ninguna revolución agraria.
Concentración de tierras: desde el siglo XIX, grandes estancias dominaron el paisaje rural.
la gran diferencia estructural entre Noruega y Uruguay.
Noruega:
La tierra está distribuida en minifundios familiares, pequeñas explotaciones agrícolas y pesqueras.
Cada familia produce de manera intensiva y eficiente, con apoyo estatal y cooperativo.
El modelo fomenta la diversificación: agricultura, pesca, ganadería menor, y más tarde petróleo.
Resultado: un país con gran productividad, cohesión social y distribución más equitativa de la riqueza.
Uruguay:
La tierra se concentra (monopoliza) en enormes latifundios ganaderos, improductivos en términos de diversidad.
Influencia política: los estancieros han estado siempre vinculados a los partidos tradicionales y a las decisiones de gobierno.
Los estancieros han tenido un enorme poder político, asegurando que la carne vacuna sea el eje de la economía.
La pesca, la agricultura intensiva y otras alternativas quedaron relegadas.
Resultado: una economía dependiente de pocos productos (carne y soja), con menor diversificación y resiliencia.
En en las últimas décadas, Uruguay ha visto un proceso de extranjerización de la tierra. Grandes capitales extranjeros han comprado extensiones enormes para monocultivos como soja y para forestación con eucaliptos y pinos.
Características de este modelo:
Capital extranjero dominante: empresas multinacionales controlan miles de hectáreas.
Producción orientada a exportación: soja y celulosa se venden al exterior, con escaso beneficio directo para el consumo interno.
Mano de obra reducida: tanto la soja como los eucaliptos requieren poca gente para trabajar, comparado con la ganadería tradicional o la agricultura diversificada.
Ganancias que se van afuera: gran parte de los beneficios terminan en las casas matrices de las empresas, no en la economía local.
Consecuencias:
Económicas: Uruguay recibe impuestos y algo o nada de empleo, pero pierde soberanía sobre su tierra y recursos.
Sociales: menos trabajo rural, despoblamiento del campo, concentración en pocas manos.
Ambientales: monocultivos de soja y forestación intensiva generan erosión, pérdida de biodiversidad y presión sobre el agua. (aquí los ecologistas brillan por su ausencia)
Contraste con el modelo noruego:
Noruega: minifundios familiares, producción diversificada, beneficios que quedan en el país.
Uruguay: latifundios ganaderos históricos + extranjerización reciente para soja y eucaliptos, con beneficios que se fugan al exterior.
Otra diferencia clave entre Noruega y Uruguay.
En Noruega, grandes extensiones de tierra y bosques son públicos, gestionados por el Estado o por comunidades locales. Eso significa que: cualquiera entra en ellos, acampa, pesca, etc. En Uruguay todo el privado y alambrado, los primeros pobladores se repartieron todas las tierras, y hasta ahora las detentan, y el Estado “ni corta ni pincha”
En Noruega los recursos naturales se administran como bienes comunes, con acceso regulado pero compartido.
La explotación forestal y agrícola se hace bajo normas estrictas de sostenibilidad.
Los beneficios de la tierra y los bosques quedan en el país, no se fugan al extranjero.
Se fomenta el uso social y recreativo de los bosques, además de la producción.
En Uruguay, en cambio:
La tierra está casi toda en manos privadas, históricamente concentrada en latifundios ganaderos.
En las últimas décadas, se sumó la extranjerización: capitales extranjeros compraron enormes extensiones para soja y forestación (eucaliptos, pinos).(Gobierno de Mujica)
Los beneficios de esa producción muchas veces se van todas al exterior, con muy poca mano de obra nacional y escaso impacto positivo en las comunidades locales.
El acceso público a la tierra y a los recursos es casi nulo.
Conclusión: Noruega construyó un modelo de desarrollo equilibrado gracias a la propiedad pública y comunitaria de sus tierras y bosques, mientras que Uruguay quedó atrapado en la concentración privada y, más recientemente, en la extranjerización. Esto explica por qué Noruega logró mayor productividad y bienestar social, y Uruguay depende de pocos rubros con beneficios desigualmente distribuidos. En Uruguay, la pobreza afecta actualmente al 17,7% de la población y la indigencia al 1,8%, mientras que la riqueza está fuertemente concentrada: el 20% más rico capta más del 50% del ingreso nacional, reflejando una estructura desigual marcada por la concentración histórica de la tierra y el capital.
n Uruguay existe una percepción muy extendida —y respaldada por datos históricos— de que unas pocas familias concentran la mayor parte de la tierra productiva.
Contexto histórico:
Desde el siglo XIX, el modelo económico uruguayo se basó en latifundios ganaderos.
Grandes estancias de miles de hectáreas fueron propiedad de pocas familias tradicionales, que consolidaron su poder económico y político.
Esa concentración de tierra se mantuvo a lo largo del siglo XX, Uruguay es un país donde la tierra —y por ende la riqueza— ha estado históricamente concentrada en pocas familias ganaderas, y más recientemente en manos de capital extranjero. Esa estructura explica la desigual distribución de ingresos y la falta de diversificación productiva, en contraste con países como Noruega, donde la tierra y los recursos se gestionan de manera más equitativa y pública. En un país donde unos pocos concentran casi toda la riqueza y casi todos los demás, es difícil que se tome medidas democráticas que limiten el poder del 1% mas rico de la población. Consecuencia: gran parte de las ganancias se fugan al exterior, y la producción genera poca mano de obra nacional. La clase dominante utiliza la falta de trabajo para presionar tarifas mas bajas, y los trabajadores, pese a tener una fuerte central de trabajadores, cada vez gana menos, y sus sueldos, jubilaciones y salarios son de hambre.
El sistema así lo decide, y los políticos responden en su mayoría a sus intereses de clase: la dominante.
Y si el poder de los trabajadores se hace mas fuerte: la clase dominante emplea a las Fuerzas Armadas para dar golpes de Estado y establecer dictaduras. La ultima dictadura hizo un acuerdo con su similar de Argentina, dividiendo por la mitad el Rio de la Plata para la distribución de la riqueza ictícola, los barcos uruguayos pueden pescar en el lado argentino, y viceversa, la diferencia esta que mientras Argentina tiene grandes barcos de pesca grande, pues percas mucho en el lado uruguayo, y Uruguay no tiene barcos de pesca. Asi se toman las medidas importantes cuando las clases dominantes gobiernan a través de dictaduras o democracias burguesas.
Otro gran problema de Uruguay es que no protege ni vigila adecuadamente su enorme riqueza ictícola.
Falta de control marítimo:
Guardacostas limitados: Uruguay tiene una capacidad muy reducida o casi nula de patrullaje en sus aguas territoriales y zona económica exclusiva.
Pesca ilegal: barcos extranjeros —principalmente de Asia y también de países vecinos— ingresan a pescar sin autorización.
Consecuencia: pérdida de miles de toneladas de recursos pesqueros cada año, que podrían alimentar a la población o generar exportaciones.
Impactos de la pesca ilegal:
Económicos: fuga de enorme riqueza natural, menos ingresos por exportaciones.
Sociales: se limita el desarrollo de la pesca artesanal y de una posible industria pesquera nacional.
Ambientales: sobreexplotación de especies como corvina, merluza y brótola, que son claves en el ecosistema del Río de la Plata y la plataforma continental. Aquí también los ecologistas brillan por su ausencia…
Contraste internacional:
Noruega: cuenta con una guardia costera fuerte, con buques y aviones que vigilan constantemente sus aguas.
Uruguay: carece de medios suficientes, lo que deja sus recursos expuestos a la depredación. Especies enteras están en vías de extinción.
Conclusión: Uruguay posee una riqueza ictícola extraordinaria, enorme, pero la falta de vigilancia y de una guardia costera robusta permite que pesqueros ilegales de todo el mundo exploten sus aguas. Esto refuerza la paradoja: un país con abundancia de pescado, pero con consumo interno bajo y sin una industria pesquera fuerte. Y con gente que se autodenomina ecologista o ambientalista, y en los problemas principales, el capital extranjero les tapa la boca.
Las estimaciones regionales sobre pesca ilegal en aguas sudamericanas muestran que Uruguay pierde una riqueza enorme por falta de control marítimo. Aunque no existen cifras oficiales precisas para Uruguay, se puede inferir a partir de estudios de FAO y de ONGs como Oceana y Global Fishing Watch:
Estimaciones de pérdidas por pesca ilegal en Uruguay
Zona económica exclusiva (ZEE): Uruguay tiene unos 142.000 km² de mar jurisdiccional.
Capturas ilegales estimadas: entre 50.000 y 100.000 toneladas anuales de especies como corvina, merluza, brótola y calamar. Valor económico: tomando precios internacionales promedio (USD 2.000–3.000 por tonelada procesada), las pérdidas rondan entre USD 100 millones y 250 millones al año.
Comparación: es una cifra equivalente a casi el 10% de las exportaciones de carne vacuna uruguaya.
además de la pesca ilegal, Uruguay también pierde mucho dinero por el contrabando de ganado en pie hacia Brasil.
El problema del contrabando de ganado:
Ganado en pie: se exporta de forma ilegal cruzando la frontera hacia Brasil.
Motivación: los precios del ganado en Brasil suelen ser más altos, lo que incentiva el contrabando (además, las razas uruguayas son superiores a las brasileñas)
Consecuencia: Uruguay pierde animales que podrían ser faenados en frigoríficos nacionales y exportados como carne de alto valor agregado.
Estimaciones de pérdidas:
Se calcula que decenas de miles de cabezas de ganado cruzan ilegalmente cada año.
Cada vaca uruguaya destinada a exportación puede valer entre USD 1.000 y 1.500.
Si se contrabandean, por ejemplo, 20.000 cabezas al año, la pérdida ronda entre USD 20 y 30 millones anuales.
Además, se pierde el valor agregado de la carne procesada en frigoríficos, que podría duplicar esa cifra.

Impactos:
Económicos: fuga de divisas y debilitamiento de la industria frigorífica nacional.
Sociales: menos empleo en frigoríficos y transporte.
Políticos: muestra la debilidad del Estado en controlar sus fronteras y proteger su principal riqueza. El político uruguayo es como el dicho: el mono por la plata baila. Y el uruguayo se cree a si mismo un país no corrupto, una paradoja que nunca acabo de entender.
Conclusión: entre la pesca ilegal y el contrabando de ganado en pie, Uruguay pierde cientos de millones de dólares cada año. Son dos ejemplos claros de cómo la falta de control estatal sobre sus recursos naturales y productivos limita el desarrollo económico del país, y como la corrupción política arruina a un pais y empobrece a su propia gente.



El acceso público a la tierra y a los recursos es muy limitado.


Se sostiene que la desaparición del SOYP respondió a la presión de los estancieros, que no querían que el pescado compitiera con la carne como alimento barato y abundante.
Resultado: Uruguay quedó con una pesca artesanal limitada, mientras países como Chile, Argentina y Noruega desarrollaron industrias pesqueras de gran escala.
Conclusión: Si Uruguay hubiera mantenido una empresa estatal pesquera moderna, hoy podría exportar cientos de miles de toneladas de pescado, generar más de mil millones de dólares anuales y ofrecer pescado barato a su población. La desaparición del SOYP fue una oportunidad perdida, marcada por la influencia de los intereses ganaderos.
Balance resumido de las pérdidas anuales de Uruguay por falta de control en dos frentes clave:
Pérdidas estimadas
Pesca ilegal en aguas uruguayas:
Capturas no autorizadas: 50.000–100.000 toneladas/año.
Valor económico: USD 100–250 millones anuales.
Contrabando de ganado en pie hacia Brasil:
Decenas de miles de cabezas al año.
Valor económico directo: USD 20–30 millones anuales.

Más pérdidas por el valor agregado de la carne procesada en frigoríficos.
Total combinado:
Entre USD 120 y 280 millones al año en pérdidas directas.
Si se sumara el valor agregado perdido (procesamiento de carne y pescado), la cifra podría superar los USD 300 millones anuales.
Es decir: Uruguay pierde cada año cientos de millones de dólares por pesca ilegal y contrabando de ganado. Son recursos naturales y productivos que, con mejor control estatal, podrían fortalecer la economía, generar empleo y diversificar las exportaciones.
Con lo que Uruguay pierde cada año por pesca ilegal y contrabando de ganado en pie (unos USD 300 millones), se podría financiar una transformación profunda de la economía nacional si esos recursos se reinvirtieran estratégicamente.
Guardacostas modernos:
Inversión estimada: USD 100 millones.
Flota de patrullaje marítimo con buques y aviones para vigilar la ZEE.
Resultado: protección de la riqueza ictícola y reducción drástica de la pesca ilegal.

Flota pesquera estatal:
Inversión estimada: USD 120 millones.
Buques industriales y procesadores, plantas de congelado y distribución.
Inversión estimada: USD 120 millones.
Buques industriales y procesadores, plantas de congelado y distribución.
Resultado: pescado abundante y barato en el mercado interno, más exportaciones por cientos de millones.
Frigoríficos y control fronterizo:
Inversión estimada: USD 80 millones.
Modernización de frigoríficos nacionales y refuerzo de controles en la frontera con Brasil.
Resultado: evitar el contrabando de ganado en pie y aumentar el valor agregado de la carne exportada.
Balance hipotético (siempre basándonos en datos de expertos, fuentes diversas serias estadísticas)
Inversión total: USD 300 millones (equivalente a las pérdidas actuales).
Retorno esperado: más de USD 500 millones anuales en exportaciones adicionales (pescado + carne procesada).

Impacto social: miles de empleos en guardacostas (necesitamos menos tanques y más aviación y guardacostas) , pesca, frigoríficos y logística.
Impacto estratégico: diversificación de la economía, menos dependencia de la carne vacuna y la soja, menos poder para la clase oligárquica-plutocrática entrelazada al capital extranjero. Mas trabajo, más clase obrera, menos delincuencia y miseria. Mas democracia verdadera.
Si Uruguay reinvirtiera lo que hoy pierde por falta de control en el mar y en la frontera, podría financiar guardacostas, una flota pesquera estatal y frigoríficos modernos. Eso transformaría al país en una potencia agro-pesquera, con más empleo, más exportaciones y una dieta más equilibrada para su población (y también menos hambre y problemas de salud)
Resumiendo: todos los problemas que afronta históricamente, Uruguay, y ahora, agravados por una guerra internacional por hidrocarburos y energía, tienen una raíz en la dependencia estrecha con el imperialismo, y por no haber solucionado los graves problemas históricos de estructura social.
Sebastian Bestard Molna.
Escritor, analista sobre geopolítica.

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