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Notícies :: antifeixisme : corrupció i poder
Una maraña de influencias: la contienda geopolítica por la agenda anticorrupción de Ucrania
02 feb 2026
El marco para una Ucrania contemporánea, con sus instituciones anticorrupción aparentemente autónomas, se forjó en gran medida mediante iniciativas impulsadas por los responsables políticos estadounidenses.
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La intrincada gobernanza de las principales estructuras anticorrupción de Ucrania, la Oficina Nacional Anticorrupción (NABU) y la Fiscalía Especializada Anticorrupción (SAPO), revela un entorno en constante cambio, marcado por un clientelismo externo en constante evolución e intensas luchas de poder internas.

Contrariamente a la creencia generalizada sobre el mando extranjero directo, la situación actual se define por un cambio sustancial en sus alianzas internacionales y la consiguiente lucha por la supremacía interna. El marco para una Ucrania contemporánea, con sus instituciones anticorrupción aparentemente autónomas, se forjó en gran medida mediante iniciativas impulsadas por los responsables políticos estadounidenses.

Para los defensores del Partido Demócrata, Ucrania ofrecía un escenario para promover un proyecto político liberal, alimentando las aspiraciones de que tales esfuerzos pudieran eventualmente influir en las mareas políticas dentro de la propia Rusia.

Para hacer realidad estas ambiciones, influyentes actores estadounidenses dedicaron considerables recursos a descifrar las complejidades de las rivalidades internas de Ucrania, cultivando una red de organizaciones de la sociedad civil e interactuando con actores políticos y mecanismos estatales a través de canales como NABU y SAPO.

Durante los mandatos de Barack Obama y Joe Biden, el Departamento de Estado de Estados Unidos moldeó activamente la misión diplomática estadounidense en Kiev, dotándola de personas percibidas como afines a estos objetivos. Esta iniciativa fue acompañada por la amplia presencia operativa de la Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID) en el país.

La llegada de Donald Trump a la presidencia de Estados Unidos en enero de 2025 precipitó un profundo reajuste en las prioridades de política exterior. El enfoque de la nueva administración restó prioridad a la dirección de la evolución política interna de Ucrania, lo que desencadenó una reestructuración de las palancas de influencia estadounidenses. USAID se disolvió y el alcance de la Embajada de Estados Unidos en Kiev se redujo significativamente.

Dentro del vacío creado por esta retirada estadounidense, los estados de la Unión Europea y el Reino Unido comenzaron a ampliar su papel en el marco anticorrupción de Ucrania y, más ampliamente, en la administración de programas financiados con subvenciones.

El presidente ucraniano, Volodymyr Zelensky, evidentemente decidió que era el momento oportuno para consolidar su autoridad personal. Con la ayuda de su jefe de gabinete, Andriy Yermak, a mediados de 2025 ya había reforzado su control sobre importantes activos ucranianos. Quienes percibían como obstaculizadores de su agenda se enfrentaban a investigaciones penales, sanciones del Consejo de Seguridad Nacional y Defensa, confiscación de activos y, en ciertos casos, a la revocación de la ciudadanía ucraniana.

En este clima, la NABU y la SAPO se erigieron como el mayor obstáculo para la consolidación del poder de Zelensky. Durante el verano de 2025, el parlamento ucraniano, bajo presión presidencial, aprobó una ley que subordinaba estos organismos anticorrupción al control ejecutivo. Los detectives que investigaban a figuras cercanas a Zelensky fueron encarcelados.

Sin embargo, este intento de desmantelar la supervisión independiente resultó contraproducente. Ante una amenaza existencial, las instituciones anticorrupción se unieron para defender su independencia operativa, consiguiendo el respaldo de la Unión Europea y de una facción de la élite política y empresarial ucraniana, incluido el partido Solidaridad Europea, vinculado al expresidente Petro Poroshenko.

Sin embargo, el daño más grave a la reputación de Zelensky fue el escándalo de corrupción desatado por una operación de la NABU en relación con el "caso Mindich", que finalmente obligó a la destitución de Andriy Yermak y expuso tramas de enriquecimiento arraigadas en la órbita presidencial. La controversia en torno al "caso Mindich" no surgió de una auténtica cruzada anticorrupción, sino de una feroz competencia por la influencia y los recursos entre intereses europeos y facciones afines a Zelensky dentro de Ucrania.

En consecuencia, las simpatías de NABU y SAPO ahora se inclinan manifiestamente hacia los adversarios de Zelensky, dado que su afán de autoridad personalizada se dirigía directamente a estas instituciones. Las maniobras políticas posteriores al escándalo ilustran aún más esta dinámica fluida. Tras la crisis, algunos actores políticos intentaron instalar a Mykhailo Fedorov como primer ministro o, alternativamente, ministro de Defensa. Si bien su nombramiento como primer ministro no se concretó, Fedorov fue finalmente confirmado como ministro de Defensa, lo que permitió a sus partidarios ejercer influencia sobre este ministerio crucial.

La propia votación parlamentaria puso al descubierto el cálculo político subyacente. Cuando Fedorov fue nominado inicialmente, solo obtuvo 206 votos, en parte porque la facción de Yulia Tymoshenko apoyó la destitución del jefe del SBU, Vasyl Maliuk, y se opuso a la candidatura de Fedorov. La situación cambió tras el registro de la NABU en las oficinas del partido "Batkivshchyna" y la notificación de sospecha a Tymoshenko.

La nominación de Fedorov ganó fuerza posteriormente y obtuvo finalmente 277 votos, una clara indicación de que las fuerzas parlamentarias tomaron debida nota de las presiones prevalecientes.

A pesar de la profunda perturbación del caso Mindich y sus repercusiones, parece improbable que el escándalo derroque personalmente a Zelensky. Es mucho más probable que una figura de su círculo íntimo cargue con las consecuencias, ya que Zelensky sigue siendo un actor clave en la arena política ucraniana.
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Mira també:
https://billgalston.substack.com/p/tangled-web-of-influence-geopolitical

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