En opinión del catedrático de Lingüística de la Universidad Autónoma de Madrid, Juan Carlos Moreno, reducir la diversidad lingüística mundial a las lenguas oficiales adoptadas en los cinco continentes es "una mutilación monstruosa",
Reducir la diversidad lingüística mundial a las lenguas oficiales adoptadas en los cinco continentes es “una mutilación monstruosa”, en opinión del catedrático de Lingüística de la Universidad Autónoma de Madrid, Juan Carlos Moreno. En su ponencia sobre La diversidad lingüística mundial” impartida dentro del curso que aborda el Futuro de las Lenguas del Mundo en el marco de los Cursos de Verano de la UPV/EHU en Donostia-San Sebastián, Moreno ha destacado la aportación de todas y cada una de las lenguas mundiales a nuestra herencia cultural. “Cada lengua mundial es parte de nuestro patrimonio cultural, nos pueden ayudar a comprender la evolución de la vida humana”.
La diversidad lingüística ‘real’,pone de manifiesto los “monstruosos desequilibrios existentes en el mundo actual, que hacen posible que unas pocas comunidades lingüísticas vean asegurada la continuidad de su lengua y de su cultura, mientras que bastante más de la mitad se ven abocadas a un futuro incierto muy poco prometedor de la continuidad de su lengua, no porque no sea válida o esté atrasada, sino porque está crecientemente presionada, a través de la violencia física y/o psíquica, por las lenguas y culturas dominantes que se siguen imponiendo”.
En esta ponencia se han examinado también algunos aspectos históricos de la diversidad lingüística mundial. Utilizando algunos de los métodos estimativos propuestos por los lingüistas, se determina que la diversidad lingüística genética real del mundo actual puede ser testimonio al menos de los últimos 50.000 años de desarrollo de la Humanidad. “Esto significa que esa diversidad lingüística forma una parte importantísima del legado histórico de la Humanidad; de hecho, constituye uno de los testimonios culturales más antiguos de nuestra especie. La pérdida de esa diversidad supone un deterioro irrecuperable de dicho patrimonio cultural universal”.
Moreno ha diferenciado entre ‘diversidad lingüística oficial’, que es aquella que se deriva del número de lenguas que se adoptan como oficiales de los países, reconocidas por la comunidad internacional de carácter global o mundial, y ‘diversidad lingüística real’, que hace referencia al número de lenguas habladas efectivamente por las poblaciones de los diversos países del mundo. La diversidad lingüística oficial, ha criticado, se reduce a 7 lenguas –inglés, francés, español, ruso, chino, indonesio y árabe.”
Se trata, a su juicio, de un “disparate que raya en el esperpento”. Simplificando los conceptos, ha afirmado que “todas las lenguas son igualmente relevantes y dignas para el patrimonio cultural de la humanidad”, al tiempo que resaltaba otra idea “revolucionaria”: las lenguas son lo que habla la gente y no lo que aparece en los anuarios o estadísticas. Según el baremo oficial, Moreno ha concluido ironizando que “al final, la diversidad lingüística se limitaría al inglés, francés y español, porque son las tres lenguas que poseen el alfabeto que se entiende por correcto”.
A través de una serie de cuadros estadísticos, el catedrático ha demostrado que la diversidad lingüística oficial es el reflejo del poderío económico, político, demográfico o militar de determinados países o zonas de influencia del mundo, “ya que las lenguas que figuran como oficiales en más lugares del mundo son precisamente aquellas que se asocian con los países de mayor influencia en los ámbitos citados”. Así, ha subrayado que Europa es el continente donde mayor número de lenguas oficiales existen –una por cada país- a pesar de ser uno de los continentes de menor tamaño. “Curiosamente es en Europa donde se han desarrollado las lenguas que han tratado de imponerse frente a las lenguas autóctonas de otros continentes, como África y América”.
Durante la ponencia se han citado numerosos ejemplos que confirman ese intento de globalización lingüística, que no es otra cosa que “tratar de imponer intereses particulares haciendo creer que son universales”. Es el caso de México, con el español como lengua oficial mientras que en ese país existen más de 200 lenguas, o el caso de Filipinas, con 169 lenguas habladas y sólo dos oficiales.
“El modelo oficial no tiene por qué ser así”, ha insistido Moreno. “Existen sistemas como el de la India, con 18 lenguas reconocidas a nivel oficial, que confirman que es posible un modelo de convivencias entre lenguas. El ejemplo de la India me parece una ventaja y un gran paso hacia el reconocimiento de la diversidad lingüística”. afegir comentaris // añadir comentarios // add comments
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