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Notícies :: amèrica llatina
Comunicados EZLN
25 ago 2004
Leer un video:
Primera parte: Un islote
Segunda parte: Dos fallas
Tercera parte: Tres hombros
Cuarta parte: Cuatro falacias
Quinta parte: Cinco decisiones de buen gobierno
Sexta Parte: Seis Avances
Leer un video
Primera parte: Un islote

Con la protección de la lluvia, Sombraluz camina en espiral, dibujando con sus pasos un caracol. ¿Entra? ¿Sale? Saber. Parece que habla o escribe a quien no está. Veamos...

Se acabó la fiesta. Se van los musiqueros, aunque todavía hay un poco de bulla. Mañana el día será como es de por sí en este mes: el sol a ratos, como si se asomara cada tanto, nomás para ver qué hacemos, y las nubes y la lluvia tapándonos de improviso, como haciendo "bolita" sobre el mundo. Pero para que el sol ascienda con su pijama de nubes todavía falta, y falta también para que éstas expriman sus nostalgias y suspiros sobre las sombras y luces de abajo. Se apaga la fiesta de a poquito, como relevándose, como si el ruido (el bla bla de la música en el lodo) diera el "quién vive" y el silencio dijera, callando, "yo soy". También de a poquito se encienden los grillos. Así que espera todavía, deja tu cintura en mi brazo un momento más. Mira el desorden de estrellas dispersas, el cielo lavándose el rostro moreno de sombra, la luna guiñando luz entre las nubes. ¿Escuchas? Ya sólo el aserrín-aserrín de la noche, alguna gota de lluvia llegando con evidente retraso a los techos de lámina, un perro simulando el eco de su ladrido en la complicidad de otros. Ven, caminemos de nuevo, hagamos de la mirada un testimonio. Enciende la mente, ve lo que se ve y lo que no se ve. ¡Atención! Ya aparecen las primeras letras.

Se supone que debería aparecer una pantalla, algo de imagen y audio, y un control remoto. Se supone, pero no... En lugar de la pantalla y el control remoto aparece una cartulina donde se lee:

EL SISTEMA ZAPATISTA DE TELEVISIÓN INTERGALACTICA PRESENTA...

¡UN VIDEO MUUUUY ESPECIAAAAL!

Sombraluz cambia de cartulina por otra en la que se lee, ahora en letras cursivas:

LA AUSENCIA DE AUDIO E IMAGEN EN ESTE VIDEO NO ES POR FALTA DE TECNOLOGIA, SINO POR
LO QUE SE LLAMA "TECNOLOGIA
DE LA RESISTENCIA".

Mmh, así que un video sin imágenes ni audio... A partir de este momento, el "video alternativo" será presentado en sucesivas cartulinas, con letras de diferentes tipos, tamaños y colores. Acomódese usted, donde pueda y como pueda, y lea...

Erase una vez que se era... un país llamado México

Probablemente las futuras generaciones de mexicanos ya no lo sabrán (gracias a una criminal reforma en el sistema educativo secundario), pero la leyenda cultural fundacional que da origen a la Nación Mexicana no tiene nada que ver con el mestizaje. Tampoco se relaciona con la brutal conquista hispana, ni con las guerras invasoras, abiertas o embozadas, de los distintos nombres de la estupidez imperial a lo largo de la historia: Estados Unidos de Norteamérica, Francia, Inglaterra, Alemania.

Mucho menos se asocia con el necio decreto (cada cambio gubernamental) del fin de la historia en un nombre: Agustín de Iturbide, Antonio López de Santa Anna, Maximiliano de Habsburgo, Carlos Salinas de Gortari (o la nominación que reciba el "me llamo como me llamo pero me conocen como la culminación de los tiempos").

No, el referente histórico, cultural y simbólico de esta nación, tiene que ver con lo indígena: sobre un islote, un águila devora a una serpiente y un nopal le sirve de pedestal. Esta imagen será escudo, bandera, sinónimo, espejo colectivo, y ancla cultural de los mexicanos desde el siglo XIX hasta este amanecer del siglo XXI. Según la leyenda, los mexicas fundan Tenochtitlán en el lugar donde encuentran esa señal. El dios Huitzilopochtli (también llamado "cielo azul" y representado por un sol) habría derrotado a Copil. El corazón del vencido es sembrado y se convierte en nopal. Los mexicas, procedentes de Aztlán ("El Lugar de las Garzas"), serán conocidos entonces como "aztecas" y este nombre será, con el paso del tiempo, sinónimo de "mexicanos".

Así que hoy, cuando el vigésimo primer siglo tartamudea sus primeros años, en medio del caos, los símbolos nos recuerdan que México se funda sobre un islote. Y, sobre un islote, como ha sido a lo largo de toda su historia como Nación, la mexicana enfrenta ahora un nuevo intento de destrucción, ahora con la coartada de la "modernidad". Y, como en toda guerra, el poderoso ataca primero los dos objetivos principales: la verdad... y el calendario.

Un rápido repaso por las principales imágenes de la "vida nacional" presentadas por los medios de comunicación (particularmente por la televisión) provoca una sensación de caos, anacronía y sinrazón. El calendario vigente marca la mitad del año de 2004, pero la programación a ratos parece estar a mitad del siglo XIX, y a ratos a mitad del año 2006.

La diferencia entre izquierda y derecha está en que unos salen en video y otros no

Algunos saldos del asunto Ahumada: no sólo se corroboraron las cualidades histriónicas de dirigentes del Partido de la Revolución Democrática (PRD), su provincialismo haciendo fila para subirse al avión privado del corruptor de mayores, su decadencia artesanal (priístas y panistas se burlaban de las ligas, las bolsas -las de plástico y las del saco- y el portafolios, como si no hubieran, dicen, las finanzas cibernéticas y las cuentas bancarias en las Islas Caimán) y el método infalible de tapar un escándalo con otro mayor (el complot -a todas luces cierto- como lavamanos mediático).

A Ahumada debemos también el exhibir a un gobierno, el federal, prefiriendo el escándalo mediático en lugar de la vía jurídica; establecer la verdadera estatura política (de enanos) del "dúo dinámico" (Creel y Derbez), y mostrar la fragilidad del Estado mexicano al llevar a su gobierno a una crisis internacional con el gobierno de Cuba.

Y lo más importante: el caso Ahumada fue sólo un botón de la larga muestra con la que la clase política destruye el calendario: el 2006 será el año más largo de la historia, empezó en enero del 2004. No fue el afán de justicia o la búsqueda de la verdad lo que motivó la salida a la luz pública de los tejemanejes de Carlos Ahumada, "videasta de vocación" (Monsiváis dixit). El motivo fue golpear la imagen pública de López Obrador.

Porque si de corruptelas se trata, las exhibidas y ocultadas por el Partido Revolucionario Institucional (PRI) no se quedarían atrás en el rating. En el llamado Pemexgate abundan las pruebas jurídicas pero falta el video. En la guerra sucia de Díaz Ordaz-Echeverría-López Portillo- De la Madrid-Salinas de Gortari-Zedillo hay evidencias incriminatorias, pero la justicia prescribió antes del horario triple A. En los fraudes electorales hay certezas, pero no hay cupo en el banquillo de los acusados. En la corrupción hecha gobierno hay seguridades legales, pero no se pueden emplear como eslogan electoral.

Y el Partido Acción Nacional (PAN) disputa su lugar en la programación. Lo de Vamos México, la Lotería Nacional y el desvío de fondos públicos a Provida, fueron, nos aclaran presurosos, un problema de relaciones públicas y "mala prensa".

Muy a su pesar, los tres principales partidos políticos de México se disputan el protagonismo en el escándalo, con la misma enjundia con que antes se disputaban los votos. Parece que nadie hace el favor de informarles, pero la crisis del Estado mexicano es también, y sobre todo, la crisis de la clase política. Si el periodo electoral del 2006 se adelantó al 2004 no es por urgencias nacionales, es porque el verbo "madrugar" se conjuga no sólo en desmañanadas conferencias de prensa.

La diferencia entre el pasado y el futuro está en que el primero ya fue al confesionario

Si la lucha por el poder en veces nos pone años adelante, la derecha realmente existente hace su tarea y nos ubica décadas y siglos atrás.

Campeona de la doble moral, la derecha pretende imponer a la sociedad mexicana un sistema de valores basado en el sectarismo en lugar de la inclusión, en la filosofía de telenovela en lugar del conocimiento científico, en la intolerancia en lugar del respeto a lo diferente, en el racismo en lugar de los valores humanos, en la limosna en lugar de la justicia, en el clóset en lugar de la libertad manifiesta, en la hipocresía en lugar de la honestidad. En suma: la Edad Media, pero con Internet y televisión de alta definición.

Si alguien piensa que la derecha sólo tiene como ámbito de quehacer el cultural, y que ahí no ha hecho sino cosechar derrotas (cualquier evento o acto que sea vetado por la derecha confesional tiene el éxito asegurado), o que sólo se encuentra en el PAN y en las jerarquías retrógradas de la Iglesia católica, no deja de ser ingenuo... e irresponsable.

De Los Legionarios de Cristo al Yunque, pasando por el Opus Dei y Provida, la derecha no se conforma con conquistar "mentes y corazones". Conquista espacios de poder, recluta y adiestra grupos paramilitares, y dirige (a veces con cinismo y a veces de forma encubierta) sectores políticos, empresariales, mediáticos y sociales.

En suma, la derecha crece, se reproduce y no muere.

Y no sólo. La derecha revive, con la complicidad de ese oportunista ilustrado que es el rector de la Universidad Nacional Autónoma de México, UNAM (y precandidato a la Presidencia de la República), Juan Ramón de la Fuente, los grupos porriles universitarios.

En el reciente asesinato del joven estudiante de la UNAM, Noel Pavel González González, la mano ensangrentada del grupo derechista Yunque sólo se esconde por la complicidad de la Procuraduría General de Justicia del Distrito Federal (de filiación perredista y supuestamente de izquierda), que, además de salir todos los días en radio, televisión y periódicos, reparte "suicidios" como si fueran boletines de prensa.

Junto a Pavel y su familia, esperan también Digna Ochoa y sus cercanos. Con amargura enfrentan lo que muchos callan: la alquimia que presenta mentiras como verdades jurídicas.

Viendo las acciones de los gobernantes, uno puede ver que si antes la lucha entre los partidos era por "el centro", ahora se disputan la derecha sin recato alguno.

Claro que, además de las tendencias a la corrupción y al autoritarismo, los políticos comparten otra cosa: el culto a los medios.

La diferencia entre democracia y rating está en... en... en... ¿hay diferencia?

Los cambios políticos en el México de finales del siglo XX e inicios del siglo XXI se pueden apreciar en la relación entre gobierno y medios de comunicación. Si en la época "dorada" del priísmo (la "pre modernidad", dicen algunos) el entonces partido único gobernaba, además. A los medios la "modernidad" trajo algunos cambios, y fue preciso gobernar CON los medios. En poco tiempo, la importancia de la comunicación creció y el poder político pasó a ser gobernado POR los medios. Y ahora, con la "post modernidad", los medios SON quienes gobiernan, y los políticos son sólo el elenco que se sujeta no únicamente a las reglas del espectáculo, sino también a los temas que les son marcados por la televisión, la radio y la prensa escrita (en ese orden y en ese horario).

Una obviedad: la agenda nacional (qué es lo importante y lo urgente en la Nación, cómo se debe exponer, cómo se debe resolver, con qué método, con cuál jerarquía y en qué tiempo, en fin, la agenda de los principales problemas nacionales) ya no se decide en los círculos exclusivos de la clase política (que es donde se hacía), ni mucho menos abajo, en la población (que es donde no se ha hecho y debería hacerse), sino en las direcciones de las grandes empresas de comunicación.

Si antes la prensa televisada, radial y escrita se hallaba mayoritariamente sujeta a los grilletes de un sistema político autoritario, ahora, por las luchas sociales y por mérito propio del gremio periodístico, existe una libertad relativa (atacada de tal forma que la de periodista debería ser calificada ya como una profesión "de alto riesgo") para abordar temas que antes ni pensarlo, y para hacerlo con creatividad, ingenio, espíritu crítico y profundidad (aunque no es frecuente). Porque hay que saludar al periodismo comprometido (que lo hay) que no duda en enfrentarse al poder al dar una noticia, hacer un reportaje o elaborar una crónica.

Sin embargo, este periodismo comprometido, al elevar su importancia y su autoridad moral, atrajo la mirada del poder. Con cortejos más o menos sofisticados, los políticos buscaron cautivarlo. Pero, a diferencia de los políticos, los periodistas no son tontos y pronto se dieron cuenta de que los políticos no tenían ni idea de lo que pasaba en realidad. Hubo así quienes se mantuvieron y se mantienen frente al poder, y otros que se pusieron y se ponen en el poder. Son estos últimos los que se autoerigen en "voceros de la sociedad".

La "opinión pública" es el disfraz con que algunos de los medios de comunicación presentan sus criterios particulares y de grupo como si fueran de toda la población. Paulatinamente, los noticieros y las "mesas de comentaristas" han ido supliendo a la democracia (gobierno del pueblo, para el pueblo y por el pueblo), incluyendo la electoral. Pronto los puestos de elección popular se decidirán por llamadas del auditorio y no por votos (en lugar de la torta, el refresco y la gorra o la camiseta del acarreo pre moderno, se imprimirá ¡40 veces! su boleto para participar en la rifa de una visita guiada al circo de San Lázaro).

No se trata de un acto perverso, buen número de periodistas, columnistas políticos y comentaristas son gente honesta, con visión crítica y preocupada de veras por los problemas sociales. Por algo se ganan el respeto de televidentes, radioescuchas y lectores. Pero los hay que ni periodistas son, y su visión es la de un grupo pequeño, en situación privilegiada, y que ve el problema desde fuera... y desde arriba.

En una situación donde el gobierno no gobierna, la importancia creciente del periodista lo pone a caminar en la delgada línea que separa la ética del cinismo. Frente al espejo cada quien sabe quién es quién.

El papel trascendente del periodismo ha sido "secuestrado" por los monopolios mediáticos. El rating de los medios, conseguido por sus periodistas y no por los anunciantes, es puesto al servicio del marketing político, marcadamente en periodos electorales (y ahora todo el calendario es electoral, hasta cuando no hay elecciones). Así, la imagen publicitaria suple a los principios y programas políticos, se convierte en lo más relevante y, no pocas veces, "jala" al partido político completo, el cual se "viste" con la ropa del "más popular" (lo hizo el PAN con Fox, lo hace el PRD con López Obrador, y el PRI... el PRI... bueno, ya encontrarán a alguno).

Resumiendo: La diferencia entre la "pre modernidad" y la "post modernidad" está en que en la primera los políticos tenían quien les hacía los discursos, y en la segunda tienen quien les hace los espots publicitarios.

Sin embargo, el abrazo de los medios y la clase política puede ser mortal... para los medios. Embriagados por la interlocución privilegiada que tienen con el poder político, los periodistas lo toman como destinatario único y olvidan su quehacer social. No tardará el tiempo en que los noticieros sólo sean vistos, escuchados o leídos por otros periodistas (lamento informarles que los políticos no ven, ni leen ni escuchan las noticias, tienen un encargado o encargada que les hace un resumen). Como los políticos prescinden de los gobernados, los medios prescindirán del auditorio. Y unos y otros se felicitarán y, viéndose en el espejo del otro, se dirán "¡Qué importantes somos!"

La diferencia entre un medio de comunicación progresista y uno fascista está en cómo hablan de yo, mi, me, conmigo...

La Marcha contra la Delincuencia, llamada por muchos "histórica" (aunque sólo retuvo unos días el honor, porque la renuncia de Durazo la mandó, como decimos nosotros los periodistas, "a interiores"), provocó una especie de debate (en realidad fue un intenso intercambio de calificativos) sobre el papel de los medios de comunicación.

Después de amenazar con la insurrección popular por el a todas luces injusto, arbitrario e ilegal proceso de desafuero en contra de López Obrador, el PRD y sectores afines se llamaron a la indignación por la convocatoria a la llamada "Marcha del Silencio". Y más cuando la movilización fue un éxito en lo que se refiere a participación... de la clase acomodada. Tanto tiempo cortejando a ese sector (Giuliani, los "segundos pisos", el Centro Histórico de la ciudad de México, el auge urbanístico en Santa Fe, el "Houston" del occidente del DF) y resulta que el muy ingrato se moviliza para protestar por la inseguridad.

La marcha se realiza y la derecha, siempre alerta para capitalizar lo que la izquierda abandona, se monta en ella (infructuosamente, como se vio después). Los medios de comunicación se suman. De hecho, la inmensa mayoría de los asistentes acuden convocados por la televisión, la radio y la prensa escrita. Hay medios que lo hacen porque entienden que es un tour de force contra López Obrador y quieren "domarlo", y hay otros que lo hacen simplemente por coherencia, y toman como destinatarios a los gobiernos federal, estatales y municipales.

Buena parte de los asistentes pertenecía a los sectores pudientes de la sociedad mexicana (las calles aledañas a Reforma y en el Centro Histórico llenas de autos con choferes y guardaespaldas aburriéndose en la espera, decenas de autobuses de escuelas particulares estacionados, restaurantes de lujo repletos antes, durante y después de la marcha; como me dijo alguien: "era como un centro comercial, pero a lo bestia"). Claro que también hubo esa tradición muy mexicana que se llama acarreo y "pase de lista" (las grandes tiendas departamentales de los centros comerciales "exhortaron" a sus empleados a que asistieran). Pero en cuanto a demandas distó mucho de ser una movilización de derecha. No se movilizaron en contra de expropiaciones a empresas privadas, o en contra de impuestos a artículos de lujo, o en contra de leyes que obligaran a las empresas a pagar salarios justos, o en contra del apoyo con petróleo al gobierno de Cuba, o para tumbar a un gobierno "rojillo". Se manifestaron porque padecen la criminalidad. No era precisamente el populacho, pero, ¿entonces qué?, ¿qué los asalten, secuestren y que los maten por bonitos(as)?

Durante años el PRD le ha temido a las calles. Toda movilización que no fuera de apoyo a su partido o a sus dirigentes era vista con recelo. La satanización del movimiento estudiantil de la UNAM en 1999 (porque no lo dirigía), y años y años desmantelando organizaciones sociales, y resulta que la calle la toman esos a quienes tanto se ha tratado de halagar: los que tienen y pueden.

Por su lado, los medios fueron los primeros sorprendidos por el éxito de la marcha. Televisa sólo atinó a hacer una mesa redonda con el tema "¿Y después de la marcha qué?", y a pedirle a los tres cochinitos (Fernández de Cevallos, Jackson y Ortega) que se comprometieran a hacer acuerdos para resolver el problema de la inseguridad. ¡A estas alturas del partido esperar algo de esas personas! Es como creer en ovnis...

No son pocas las veces que los medios han confrontado al Gobierno de la ciudad de México. La difusión de los videos del caso Ahumada y los reportajes sobre el tema de la inseguridad son algunos ejemplos. La "Marcha del Silencio" sirvió para exacerbar los ánimos. De ahí a calificar a algunos medios, particularmente a Televisa, como "la mano negra del fascismo", había sólo un paso... y se dio de inmediato.

Sin embargo, una lectura atenta de algunos medios sirve para dimensionar: Crónica, el periódico "preferido" de López Obrador, tiene cuando menos dos sexenios insistiendo en lo que ahora demanda el PRI: que no se litigue en los medios de comunicación sino en los tribunales. Reforma, otro diario muy "apreciado" por AMLO, ha documentado la corrupción de todo el espectro político, no sólo del PRD. El Universal mantiene una planta digna de reporteros y comentaristas. La Jornada no abandona su compromiso popular (que ya va para 20 años) y es el medio más consultado por la audiencia cibernética. Televisa, en los días siguientes a la marcha, en sus noticieros siguió y abundó en las denuncias de López Obrador en contra de las ventas de Banamex y Bancomer. Semanas después, reporteros de Televisa investigaron la desviación de recursos, destinados originalmente al combate contra el sida, a la organización derechista Provida, y documentaron la práctica de abortos clandestinos en clínicas de esa organización que, supuestamente, es antiaborto. Y hay más casos que espacio.

En otro extremo, Televisa hizo una cobertura chabacana y cursi de la boda de la periodista Letizia con un miembro de la realeza hispana (perdón, no recuerdo el nombre, tal vez en la letrina...), con medios que no dedicó a los atentados del 11 de marzo. O se hizo eco del cuento engañabobos de los ovnis supuestamente avistados por la Fuerza Aérea Mexicana. Además, en uno de sus especiales dedicado a los franeleros, encabezó esa moda peligrosa que es la criminalización de la pobreza. Ahí se presentó a los franeleros, limpia parabrisas y vendedores de crucero como si la mayoría o todos fueran secuestradores y asaltantes. Claro que, como acuse de recibo, el señor Ebrard (que, si no me equivoco, es jefe de la policía de la "Ciudad de la Esperanza") dedica ahora sus esfuerzos a perseguir y penalizar la pobreza. Se pasa entonces de combatir la delincuencia a combatir a los pobres... y otra vez para halagar a un sector.

Así que parece que ni una cosa ni otra. Ni Televisa y otros medios electrónicos e impresos son la avanzada del fascismo en México, como denuncia el PRD. Ni tampoco Televisa y otros medios electrónicos e impresos son la "vanguardia de la democratización" mediática y social, como se autodenominan locutores, comentaristas y editorialistas. De la misma forma, el gobierno de López Obrador se debate entre el apoyo a los que menos tienen, programas sociales e iniciativas culturales elogiables, por un lado, y, por el otro, el autoritarismo y la persecución a la pobreza con operativos policiacos cuyas imágenes remiten a las de Irak ocupado por las tropas inglesas y norteamericanas.

No, unos y otros se están acomodando, definiéndose.

No sólo en machacar en que pobreza es sinónimo de delincuencia, es donde se encuentran medios y políticos. Día a día se suceden escándalos políticos y financieros que no tienen ninguna sanción penal, y todo se reduce a una condena moral. Ya no se discute si algo estuvo mal hecho moralmente, sino si es ilegal o no. El sistema jurídico mexicano, junto con todo el Estado, se haya inmerso en un lago de podredumbre donde se avalan, con leyes y jueces, crímenes de lesa humanidad. Desapariciones forzadas y represión (como las protagonizadas, entre otros, por Echeverría), fraudes (como los de la Lotería Nacional), desvíos de recursos (como los del PAN a Provida), robos disfrazados de acuerdos legislativos (como el perpetrado contra los trabajadores del Seguro Social), y lo que se acumule en la programación de hoy, todo se permite por el "imperio de la ley", pero se cultiva, con irresponsabilidad, el rencor social.

Mientras todo esto ocurre, detrás de la agenda mediática se avanza en otra agenda, la de la destrucción del Estado mexicano...

¿Una programación diferente?

Fuera de esta programación hay individuos, colectivos, grupos, pueblos que entienden que detrás de esa supuesta "agenda nacional" está otra, la real, que consiste, grosso modo, en la destrucción de México como Nación. Ellos y ellas saben que el desmantelamiento frenético e implacable del Estado nacional, conducido por una clase política falta de oficio y de vergüenza (y acompañada en no pocos casos por algunos medios de comunicación y por el sistema jurídico en pleno), llevará a un caos y a una pesadilla que ni en la programación estelar de terror y suspenso podrían igualar.

Como si naufragara en el mar neoliberal, la Nación Mexicana se hunde cada vez más, y se parece cada día menos a sí misma y más a nada. El país cuya historia fundacional se remite a un islote en medio de una laguna, se ahoga en aguas que no son suyas.

Pero hay mexicanos y mexicanas que resisten. No sin dificultades, con los tropiezos y sinsabores que da el deber, van construyendo pequeños espacios, islotes encima de los cuales se sueña, se lucha, se trabaja. Islotes donde, mañana, México será México, tal vez un poco mejor, tal vez un poco más bueno, pero México.

De uno de estos islotes de resistencia, no el mejor ni el único, de la autonomía en las comunidades indígenas zapatistas habremos de hablar. Hablaremos de los caracoles y las Juntas de Buen Gobierno, de nuestras fallas, errores y de lo alcanzado, sin más imagen que la mirada que acoja nuestra palabra, y sin más audio que el que nos otorguen el oído y el corazón de quienes, sin estar acá, son con nosotros.

(Continuará...)

Desde las montañas del Sureste Mexicano.
Subcomandante Insurgente Marcos
México, agosto del 2004, 20 y 10.

Leer un video
Segunda parte: Dos fallas

Bueno, de acuerdo, estoy siendo demasiado generoso con el espejo. Pero no me refiero a que sólo hayamos tenido dos fallas, errores o faltas ("fallos" dicen acá) en el primer año de actividad de los caracoles y las Juntas de Buen Gobierno, sino que se trata de dos faltas que ya parecen ser crónicas en nuestro quehacer político (y que contradicen flagrantemente nuestros principios): el lugar de las mujeres, por un lado, y por el otro, la relación de la estructura político-militar con los gobiernos autónomos.

Para quienes han estado en contacto con los caracoles o con las Juntas de Buen Gobierno habrá muchos más, pero una parte de ellos se debe a la dinámica de la resistencia, otra parte consiste en errores que ya están, cuando menos tendencialmente, en proceso de solución, y una parte más son errores que no lo son (o sea que son a propósito).

Hay otros errores que no estoy seguro si se deban a algo que tenga que ver con la guerra, la resistencia, la clandestinidad. Está, por ejemplo, nuestra ya tradicional descortesía. Es común que quien llegue a los caracoles e intente hablar con la Junta de Buen Gobierno, pase un buen tiempo esperando a ver si se le recibe o no. También es frecuente que se manden preguntas y la respuesta no llegue ("siquiera deberían contestar que no van a contestar", suplicaba-regañaba una sociedad civil).

Puede sonar gracioso, pero para alguien que a veces cruzó un océano (y no metafóricamente) para llegar a nuestros suelos, no es nada chistoso que no se le reciba. Yo creo que es el "modo" de acá, pero ya se está resolviendo; ahora hay una comisión que, mientras la Junta de Buen Gobierno se pone a modo, atiende a todo el que llega (siempre y cuando no sea del gobierno federal). Sin embargo, el funcionamiento de la llamada "comisión receptora" (formada casi siempre por miembros del CCRI) no ha sido parejo en todos los caracoles y más de un o una "sociedad civil" se ha quedado esperando. Pero créanme que estamos atentos a que esto ya no se dé... o ya no tan seguido.


Por otra parte, se debe entender que estamos en un movimiento en rebeldía y resistencia. Si a esto agregamos varias generaciones víctimas de engaños y traiciones, se puede comprender la desconfianza natural ante los nuevos visitantes, y que se pidan datos y referencias que ayuden a esclarecer si el recién llegado trae buenas o malas intenciones. Lo que algunos ven como tendencias burocráticas en las JBG y los consejos autónomos son, en realidad, producto de la dinámica del acosado y perseguido.

Otro "error", detectado por "sociedades civiles" y especialmente por las organizaciones no gubernamentales que trabajan en las comunidades, no lo es.

Me refiero a que los miembros de las Juntas de Buen Gobierno cambian continuamente. Después de "guardias" que van de ocho a 15 días (según la zona) la junta es relevada; los que estaban regresan a sus trabajos de consejo autónomo y otras autoridades entran a dirigir en la JBG.

"Cuando ya nos entendimos con un equipo", dicen las "sociedades civiles", "lo cambian por otro y hay que volver a empezar; no hay continuidad porque se hacen acuerdos con una junta en una semana y a la siguiente ya está otra junta diferente". Hay quien no entra en detalles y receta: "las Juntas de Buen Gobierno son un desmadre".

Un "comisión de vigilancia" (equipo del CCRI encargado de apoyar a la JBG en cada zona) me platicaba: "Estamos batallando mucho, porque cuando un equipo ya va agarrando el modo de lo que deben ser los trabajos de la junta, se cambia por otro equipo y hay que empezar de nuevo a explicarle a los nuevos. No sólo, cuando ya pasaron todas las autoridades autónomas, ¡zas!, hay cambio de consejo y otra vez a darle".

Ustedes dirán que me paso de listo, pero la verdad es que así está planeado.

Claro que el plan no es que las juntas sean, para usar el término de las "sociedades civiles", un desmadre. El plan es que el trabajo de la JBG sea rotatorio entre los miembros de todos los consejos autónomos de cada zona. Se trata de que la tarea de gobierno no sea exclusiva de un grupo, que no haya gobernantes "profesionales", que el aprendizaje sea para los más posibles, y que se deseche la idea de que el gobierno sólo puede ser desempeñado por "gente especial".

En efecto, casi siempre que todos los miembros de un consejo autónomo ya aprendieron lo que es el sentido del buen gobierno, hay nuevas elecciones en las comunidades y cambian a todas las autoridades. Los que ya habían aprendido se regresan a la milpa y unos nuevos entran... y a recomenzar.

Si se analiza detenidamente, se verá que se trata de todo un proceso donde pueblos enteros están aprendiendo a gobernar.

¿Ventajas? Bueno, una de ellas es que es más difícil que alguna autoridad se pase de lista y, argumentando lo "complicada" que es la tarea de gobierno, no informe a las comunidades sobre el uso de recursos o la toma de decisiones. Mientras más sepan de qué se trata todo, más difícil serán el engaño y la mentira. Y mayor será la vigilancia que los gobernados ejerzan sobre el gobernante.

Se dificulta también la corrupción. Si usted logra corromper a un miembro de la JBG, tendrá que corromper a todas las autoridades autónomas, o sea a todos los turnos, porque hacer "trato" con sólo una no garantiza nada (la corrupción también necesita "continuidad"). Cuando usted acabe de corromper a todos los consejos, tendrá que volver a empezar, porque para entonces ya habrá cambio de autoridades y lo que "arregló" con uno ya no funciona. Así que prácticamente tendrá que corromper a todos los habitantes adultos de las comunidades zapatistas. Aunque, claro, es probable que cuando lo consiga, los niños ya habrán crecido y entonces de nuevo...

Sabemos bien que este método dificulta la realización de algunos proyectos, pero a cambio tenemos una escuela de gobierno que, a la larga, dará frutos en una nueva forma de hacer política. Además, este "error" nos ha permitido combatir la corrupción que pudiera presentarse en las autoridades.

Tomará tiempo, lo sé. Pero para quienes, como los zapatistas, hacen planes por décadas, unos años no es mucho tiempo.

Otro "error", que no lo es, se refiere a que, a veces, se acude a la Junta de Buen Gobierno para pedir una declaración de apoyo a un movimiento o a una organización y no se satisface la petición. O se invita a una JBG a actos políticos y se rechaza la invitación. Esto no porque a la junta no le interese apoyar o participar. Se debe, simple y sencillamente, a que a las Juntas de Buen Gobierno no les corresponden estas acciones porque involucran a todos los pueblos zapatistas, no sólo a los que están en la jurisdicción de una junta, y las JBG no se pueden arrogar representaciones que no les corresponden. Además, la mayoría de las veces la solicitud o invitación se hace al EZLN, pero el EZLN es una cosa y las juntas son otra cosa. Así que no se apenen, todos estamos aprendiendo.

Contra lo que se pueda pensar, los errores que son nuestra responsabilidad exclusiva son los más difíciles de resolver.

Decía, al inicio de esta segunda parte del video, que una falla que arrastramos desde hace mucho tiempo se refiere al lugar de las mujeres. La participación de las mujeres en las labores de dirección organizativa sigue siendo poca, y en los consejos autónomos y JBG es prácticamente inexistente. Aunque esto no es aporte del EZLN a las comunidades, es también nuestra responsabilidad.

Si en los Comités Clandestinos Revolucionarios Indígenas de zona el porcentaje de participación femenina está entre 33 por ciento y 40 por ciento, en los consejos autónomos y Juntas de Buen Gobierno anda en menos de uno por ciento en promedio. Las mujeres siguen sin ser tomadas en cuenta para los nombramientos de comisariados ejidales y agentes municipales. El trabajo de gobierno es aún prerrogativa de los varones. Y no es que estemos en favor del "empoderamiento" de las mujeres, tan de moda allá arriba, sino que no hay todavía espacios para que la participación femenina en la base social zapatista se vea reflejada en los cargos de gobierno.

Y no sólo. A pesar de que las mujeres zapatistas han tenido y tienen un papel fundamental en la resistencia, el respeto a sus derechos sigue siendo, en algunos de los casos, una mera declaración en papel. La violencia intrafamiliar ha disminuido, es cierto, pero más por las limitaciones del consumo de alcohol que por nueva cultura familiar y de género.

También a las mujeres se les sigue limitando su participación en actividades que impliquen salir del poblado.

No se trata de algo escrito o explícito, pero la mujer que sale sin su marido o sin sus hijos es mal vista y se piensa mal de ella. Y no me refiero a actividades "extra zapatistas", en cuya participación hay restricciones severas que también incluyen a los varones. Hablo de cursos y encuentros organizados por el EZLN, las JBG, los municipios autónomos, las cooperativas de mujeres y los mismos pueblos.

Es una vergüenza pero hay que ser sinceros: no podemos aún dar buenas cuentas en el respeto a la mujer, en la creación de condiciones para su desarrollo de género, en una nueva cultura que les reconozca capacidades y aptitudes supuestamente exclusivas de los varones.

Aunque se ve que va para largo, esperamos algún día poder decir, con satisfacción, que hemos conseguido trastocar cuando menos este aspecto del mundo.

Sólo por eso valdría la pena todo.

Lo que sí es "aportación" (mala por cierto) del EZLN a las comunidades y a su proceso de autonomía, es la relación de la estructura político-militar con los gobiernos civiles autónomos.

Originalmente, la idea que teníamos era que el EZLN debía acompañar y apoyar a los pueblos en la construcción de su autonomía. Sin embargo, el acompañamiento se convierte a veces en dirección, el consejo en orden... y el apoyo en estorbo.

Ya antes he hablado de que la estructura piramidal jerárquica no es propia de las comunidades indígenas. El hecho de que el EZLN sea una organización política-militar y clandestina contamina todavía procesos que deben y tienen que ser democráticos.

En algunas juntas y caracoles se ha presentado el fenómeno de que comandantes del CCRI toman decisiones que no les competen y meten en problemas a la junta. El "mandar obedeciendo" es una tendencia que continúa topando con las paredes que nosotros mismos levantamos.

Estas dos fallas requieren de nuestra atención especial y, por supuesto, de medidas que las contrarresten. No se pueden achacar al cerco militar, a la resistencia, al enemigo, al neoliberalismo, a los partidos políticos, a los medios de comunicación, o al mal humor que suele acompañarnos en las mañanas cuando no está la piel que deseamos...

Y ya. Fui lo más breve posible porque, en la aceptación de los errores propios, hay que ser tan parcos como extensos en las soluciones.

Vale. Salud y entiendo que no entiendan todavía. Por eso había iniciado con el "paciencia, virtud guerrera".

Desde las montañas del sureste mexicano.

Subcomandante Insurgente Marcos.

México, agosto de 2004. 20 y 10.

P.D. ¿O sea que nos veíamos más bonitos calladitos? Ni modos, decimos lo que pensamos y sentimos. ¿De cuántas personas y organizaciones pueden decir lo mismo?

Leer un video
Tercera parte: Tres hombros

En el hombro de la noche apareció la luna, pero apenas por un momento. Las nubes se apartaron, como descorriendo una cortina, y entonces el cuerpo nocturno lució su huella de luz. Sí, como la marca que deja un diente en el hombro cuando, en el vuelo del deseo, uno no sabe si cae o se eleva.

Hace 20 años, después de subir trabajosamente la primera loma para entrar a las montañas del sureste mexicano, me senté en un recodo del camino. ¿La hora? No la recuerdo exactamente, pero era ésa en que la noche dice que ya-estuvo-bueno-de-grillos-mejor-me-voy-a-dormir, y al sol ni quién lo levante. O sea que era la madrugada.

Mientras trataba de serenar la respiración y los latidos del corazón, pensaba yo en la conveniencia de optar mejor por una profesión más reposada. Después de todo, estas montañas se la habían pasado muy bien sin mí hasta mi llegada, y no me echarían de menos.

Debo decir que no encendí la pipa. Es más, ni siquiera me moví. Y no por disciplina militar, sino porque me dolía todo mi, entonces, hermoso cuerpo. Iniciando una costumbre que mantengo (con una férrea autodisciplina) hasta ahora, empecé a maldecir mi habilidad para meterme en problemas.

En ésas estaba, o sea en el deporte de la queja-queja-queja, cuando vi pasar, loma arriba, a un señor con un costal de maíz a la espalda. Se veía pesado el bulto, y el hombre caminaba encorvado. A mí me habían quitado la carga a media loma para no retrasar la marcha, pero me pesaba la vida, no la mochila. En fin, no sé cuánto estuve ahí sentado, pero al rato pasó de nuevo el señor, ahora loma abajo y ya sin carga. Pero el hombre seguía caminando encorvado. "¡Chin!", pensé (que era lo único que podía hacer sin que me doliera todo), "así me voy a poner con el tiempo, mi porte varonil se va a arruinar y mi futuro como símbolo sexual será como las elecciones, o sea, un fraude".

Y en efecto, a los pocos meses caminaba ya como signo de interrogación. Pero no por el peso de la mochila, sino para no enganchar la nariz en las ramas y bejucos.

Como un año después encontré al Viejo Antonio. Una madrugada llegué hasta su champa para recoger tostadas y pinole. En ese entonces no nos mostrábamos a los pueblos y sólo unos cuántos indígenas sabían de nosotros. El Viejo Antonio se ofreció a acompañarme hasta el campamento, así que repartió la carga en dos costales y le puso el mecapal al suyo. Yo metí el costal en la mochila porque lo del mecapal no se me daba. Con focador hicimos la caminata hasta llegar a la orilla del potrero, donde empezaban los árboles. Paramos frente a un arrollo, esperando ya a que amaneciera.

No recuerdo bien a cuento de qué vino la plática, pero el Viejo Antonio me explicó que los indígenas caminan siempre como encorvados, aunque no traigan cargando nada, porque llevan sobre los hombros el bien del otro.

Pregunté cómo mero era eso, y el Viejo Antonio me contó que los dioses primeros, los que nacieron el mundo, hicieron a los hombres y mujeres de maíz de modo que siempre se caminaran en colectivo. Y me contó que caminar en colectivo quiere decir pensar también en el otro, en el compañero. "Por eso los indígenas caminan encorvados", dijo el Viejo Antonio, "porque cargan sobre los hombros su corazón y el corazón de todos".

Yo pensé entonces que para ese peso no bastaban dos hombros.

Pasó el tiempo y, con él, pasó lo que pasó. No preparamos para combatir y nuestra primera derrota fue frente a estos indígenas. Ellos y nosotros caminábamos encorvados, pero nosotros por el peso de la soberbia, y ellos porque también nos cargaban a nosotros (aunque nosotros ni en cuenta). Entonces nos hicimos ellos, y ellos se hicieron nosotros. Empezamos a caminar juntos, encorvados pero sabiendo todos que no bastaban dos hombros para ese peso. Así que nos alzamos en armas un día primero de enero del año de 1994... para buscar otro hombro que nos ayudara a caminar, es decir, a ser.

EL TERCER HOMBRO

Como en el origen de la Nación Mexicana, la historia contemporánea de las comunidades indígenas zapatistas tendrá también su leyenda fundacional: quienes habitan estas tierras tienen ahora tres hombros.

A los dos hombros que suelen tener el común de los seres humanos, los zapatistas han agregado un tercero: el de las "sociedades civiles" nacionales e internacionales.

En una de las partes posteriores de este video "raro" hablaré de los avances que se han conseguido para las comunidades zapatistas. Se verá entonces que son grandes, como no los habíamos soñado siquiera.

Pero ahora quiero contarles que esto ha sido posible porque "alguien" nos echó el hombro.

Nosotros pensamos que hemos sido afortunados. Nuestro movimiento ha contado, desde sus inicios, con el apoyo y la simpatía de cientos de miles de personas en los cinco continentes. Esta simpatía y este apoyo no se han resignado frente a las limitaciones personales, las distancias, las diferencias culturales y de idioma, las fronteras y los pasaportes, las diferencias en concepción política, los obstáculos puestos por los gobiernos federal y estatales, los retenes, hostigamientos y ataques militares, las amenazas y agresiones de grupos paramilitares, nuestra desconfianza, nuestra descortesía, nuestra incomprensión del otro, nuestra torpeza.

No, por encima de todo eso (y de muchas cosas más que cada quien sabe), las "sociedades civiles" de México y el mundo han trabajado por, para y con nosotros.

Y lo han hecho no por caridad, no por lástima, no por moda política, no por afán publicitario, sino porque, de una u otra forma, han hecho suya una causa que a nosotros solos nos sigue quedando grande: la construcción de un mundo donde quepan todos los mundos, es decir, de un mundo que cargue el corazón de todos.

Desde los rincones más insospechados de México y del mundo, desde los islotes que se mantienen a pesar del huracán neoliberal, a visitar los caracoles y a hablar con las Juntas de Buen Gobierno (sea para proyectos, donativos, aclaraciones, o simplemente para conocer del proceso de construcción de la autonomía), en un año llegaron personas y organizaciones de, por lo menos, 43 países, incluyendo al nuestro, que es México.

Hombres y mujeres, como individuos y como organizaciones, de España, Alemania, País Vasco, Eslovenia, Italia, Suiza, Escocia, Estados Unidos, Dinamarca, Bélgica, Finlandia, Australia, Argentina, Francia, Canadá, Polonia, Suecia, Holanda, Noruega, Brasil, Guatemala, Turquía, Chile, Colombia, El Salvador, Perú, Grecia, Portugal, Japón, Africa del Norte (así viene en el informe, no sé de mero qué país), Nicaragua, Inglaterra, Uruguay, Bolivia, Austria, Nueva Zelanda, Israel, Irán, la República Checa y de todos los estados de la República Mexicana, han puesto su hombro junto a los dos de las comunidades para empezar a cambiar radicalmente las condiciones de vida de los indígenas zapatistas.

Así, en un año, a los caracoles y a las Juntas de Buen Gobierno (JBG) han llegado (en veces con proyectos productivos, en veces con donaciones, en veces con el oído atento y respetuoso, en veces con la palabra hermana, en veces con la curiosidad, en veces con el afán científico, y en veces con el deseo de solucionar problemas mediante el diálogo respetuoso y el acuerdo entre iguales), miles de personas como individuos, como organizaciones sociales, como organizaciones no gubernamentales, como organizaciones de ayuda humanitaria, como organizaciones defensoras de los derechos humanos, como cooperativas, como autoridades de municipios de otros estados de México y de otras partes del mundo, como cuerpo diplomático de otras naciones, como investigadores científicos, como artistas, como musiqueros, como intelectuales, como religiosos, como pequeños propietarios, como empleados, como obreros, como amas o "amos" de casa, como trabajadores y trabajadoras sexuales, como locatarios de mercado, como vendedores ambulantes, como futbolistas, como estudiantes, como maestros, como médicos, como enfermeras, como empresarios, como contratistas, como autoridades estatales, y como muchas cosas más.

Tan sólo en Oventic, el caracol reporta haber atendido, en un año, a 2 mil 921 personas de otros países y a mil 537 de México, sin contar a los compañeros y compañeras bases de apoyo zapatistas que acuden a tratar diversos problemas con la junta.

El tercer hombro de la lucha zapatista tiene muchos colores, habla muchas lenguas, ve con muchas miradas y camina con muchos.

A ellos y ellas les hablamos y les queremos, además de dar las gracias, entregarles...

LAS CUENTAS

Bien, la hora de las cuentas. Les ruego tolerancia, porque a mí me ha tocado revisar las cuentas de todas las juntas, para elaborar esta especie de informe, y cada una tiene su "modo" de decir qué pone en las sumas y qué pone en las restas. En fin, que no ha sido fácil, pero como quiera, los detalles de esto se podrán consultar en cada caracol a partir del 16 de septiembre de este año.

En conjunto, las cinco Juntas de Buen Gobierno que funcionan en territorio zapatista reportan ingresos por casi 12 millones y medio de pesos, egresos por cerca de 10 millones y un saldo que anda alrededor de los 2 y medio millones.

Hay diferencias apreciables en las cuentas manejadas por las JBG en cada caso. Esto es así porque algunas juntas reportan todo el dinero del que tuvieron conocimiento, es decir, incluyen en la cuenta lo que recibieron directamente y lo que recibieron los Municipios Autónomos Rebeldes Zapatistas (Marez) con la aprobación de la Junta de Buen Gobierno. Otras juntas sólo reportan lo que manejaron directamente, sin incluir lo que recibieron los Marez.

Hay también diferencias apreciables en el ingreso económico de las JBG, en algunos casos se debe a que hay juntas (como la de Los Altos y la de Selva Fronteriza) que cubren un territorio muy grande; en otros, porque sus sedes son más conocidas por las "sociedades civiles" (Oventic y La Realidad), y en algunos más, porque la diferencia de desarrollo organizativo entre las zonas es aún muy marcada.

Aún en cantidades aproximadas (y redondeando, porque los compas reportan hasta los centavos), éstos son algunos datos de lo reportado por cada junta en un año de ejercicio:

JBG
   

Ingresos anuales
   

Egresos anuales

R. Barrios
   

Un millón
600 mil pesos
   

Un millón
de pesos

Morelia
   

Un millón
50 mil pesos
   

900 mil pesos

La Garrucha
   

600 mil pesos
   

300 mil pesos

Oventic
   

4 millones y
medio de pesos
   

3 y medio
millones de pesos

Realidad
   

5 millones
de pesos
   

4 millones
de pesos

¿Qué se hizo con este dinero? Bueno, ya llegará su parte a dar parte. Por ahora sólo adelanto que nada fue para beneficio individual de nadie.

Las autoridades autónomas que se turnan para dirigir las Juntas Buen Gobierno se mantienen de sus necesidades personales, durante los días que despachan en los caracoles, con aportaciones de los pueblos o con apoyo del EZLN. El promedio de gasto personal diario (sin contar lo del pasaje de su comunidad al caracol y de regreso) de un miembro de la junta de La Garrucha, por ejemplo, es de menos de ocho pesos (en otros lados sube un poco más). En el caso de Oventic, es de cero pesos, porque las autoridades llevan sus tostadas, su frijol y su café, si tienen (si no tienen pues té de zacate).

Compare usted esto con, por ejemplo en México, lo que gana el director del IMSS (que cobra por desmantelar las conquistas de los trabajadores de ese instituto), o por ejemplo con lo que cuestan unas toallas en la residencia presidencial de nuestro país, o por ejemplo con lo que se paga por unos colchones en la casa de un funcionario del gobierno foxista en el extranjero, o con lo que gana un diputado o un senador.

Claro que nuestras autoridades no usan guardaespaldas, ni pagan asesores, ni se compran carros del año, ni comen en restaurantes de lujo, ni meten a sus familiares a la nómina.

O sea, que gobernar no tiene por qué ser oneroso.

EL HOMBRO DE LA CUMPLEAÑERA

La mención al "tercer hombro" no estaría completa si no mencionara a quienes, aunque el silencio sugiera pérdida de rumbo, desorden, pugnas internas, desaparición o el rumor que se haya puesto de moda en este tiempo, han seguido atentos y dispuestos a tratar de entender lo que acá se lucha (y los modos y tiempos con los que se lucha).

Escuchar lo que el otro habla y, sobre todo, lo que calla, es sólo posible entre quienes comparten el camino y, a veces, la carga.

Y me refiero a quienes, teniendo seguramente cosas más importantes que hacer, guardan el tiempo y la atención necesarios para escuchar y ver a quienes no se suele ni escuchar ni ver (o sólo cuando hay eventos "importantes").

De quienes hablo cumplirán, al igual que yo, 20 años en este mes de septiembre. Los mencioné sólo de pasada en la primera parte porque, para nosotros, no son sólo un medio de comunicación. Ya sabrán entonces que hablo y pienso en quienes dirigen y trabajan en el periódico mexicano La Jornada.

Como muchos hombres y mujeres que apoyan la lucha de los pueblos indios (y por eso la de los zapatistas), los "jornaleros" no miran o escuchan a los pueblos zapatistas por moda o por cálculo mediático. Su paso va más allá del sólo quehacer periodístico, tiene que ver con lo que algunos llaman "ética del compromiso" y se inscribe en el afán de un cambio real y justo, y no en el afán de ganancias económicas y/o políticas. No quiero ser injusto diciendo sólo que los "jornaleros", han sido generosos, en cambio diré que han sido consecuentes y son pocas, muy pocas, las personas que pueden decir eso y mantenerlo por 20 años.

Sé que me adelanto, pero es casi seguro que ese día, el día de la cumpleañera, La Jornada aparezca llena de desplegados felicitándola por su vigésimo aniversario y difícilmente habrá lugar para la felicitación que les mandamos los más pequeños de sus hermanos.

Por eso nos adelantamos, y en este su "no cumpleaños" les mandamos a todos y a todas un abrazo, sólo uno, pero uno de ésos que sólo se dan entre hermanos y que dicen cosas que no se pueden decir. Va también mi abrazo personal, en espera de poder darlo personalmente (ojalá no sea post mortem), a tod@s y cada un@ de l@s jornale@s.

Y como "al que madruga más vale pájaro en mano" (¿no es así?, perdón, es que la incoherencia del gabinete se contagia), pedimos ídem a la hora de partir el pastel que, sabemos, por muy grande que sea, no será nunca del tamaño del corazón que cargan.

En resumen, que los cumplan muy felices (no empinen mucho el codo, porque luego van a pasar cosas que necesitarán oídos y miradas honestas).

Y a todos y todas, "sociedades civiles", felicitaciones por el cumpleaños de los caracoles y de las Juntas de Buen Gobierno. Y gracias por el tercer hombro.

Vale. Salud y, si la piñata tiene la cara de Bush, pido mano.

(Continuará...)

Desde las montañas del Sureste Mexicano.

Subcomandante Insurgente Marcos.

México, agosto de 2004. 20 y 10.

P.D. Mi fiesta de cumpleaños será de ligera a moderada, habrá pozol agrio y no porque me guste, sino porque a los compas luego les da por hacerse los chistositos.

Leer un video
Cuarta parte: Cuatro falacias

(Falacia: engaño, fraude o mentira con que se intenta dañar a alguien)

Hubo y hay más, pero cuatro fueron las principales falacias que enarbolaron intelectuales de derecha, jueces, legisladores y gobernantes para oponerse a los Acuerdos de San Andrés, a la iniciativa de ley Cocopa y a la puesta en práctica de esos acuerdos por las comunidades indígenas zapatistas con la creación de los caracoles y las Juntas de Buen Gobierno, en agosto de 2003.

Como modernas pitonisas, predijeron entonces la desintegración del Estado mexicano, la creación de un Estado dentro de otro Estado "para" Marcos (así tituló una edición de agosto de 2003 el periódico propiedad de Ahumada, paradójicamente llamado El Independiente), el incremento de los conflictos intercomunitarios y la violación de los derechos humanos individuales por el ejercicio de los derechos colectivos.

Según esto, lo que el EZLN preparaba era una ofensiva político-militar, que incluía un ataque al cuartel del Ejército federal ubicado en la cabecera de San Andrés, y otras tonterías por el estilo. Se alarmaron, se alertó al Ejército, la Fuerza Aérea, la Marina, la PFP, se aprestaron armas, órdenes de aprehensión, operativos policiacos, dineros para comprar silencios y palabras. Hicieron declaraciones que contradecían minutos después, y luego se contradecían de nuevo (lo que sea de cada quien, el campeón fue y es Santiago Creel). Intercambiaron, histéricos, rumores disfrazados de informes de inteligencia e informes de inteligencia disfrazados de rumores. En estos días, el Sureste Mexicano estuvo a unas cuantas palabras de convertirse de nuevo (como en 1994, como en 1995, como en 1998) en escenario de combates.

Pero hubo quien, desde arriba pero desde fuera, dijo que no, que se trataba de una iniciativa política, no militar, y que no era otra cosa que llevar a la práctica lo que el gobierno federal y el EZLN habían acordado en febrero de 1996, pero 7 años después.

Alguien más recomendó dejar que se hiciera, esperar el fracaso, y preparar el "se los dije" junto al avance militar del Ejército federal sobre las posiciones zapatistas.

Lo que cuento ocurrió realmente en las reuniones del gabinete de Vicente Fox en los meses de julio y agosto de hace un año.

Como es evidente, lo que decidieron fue esperar a que fracasáramos. Y, como siempre que hacen un cálculo político o militar con nosotros, fallaron.

No sólo no fracasamos: además de mejorar significativamente las condiciones de vida de las comunidades indígenas, ahora tenemos argumentos prácticos y contrastables para desfondar las falacias sobre las que se sustentó el rechazo a la llamada ley Cocopa.

¿DESINTEGRACION DEL ESTADO?

Hace unos años, uno de los miembros de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, esa instancia que reparte impunidades a los poderosos (pero redactadas en términos jurídicos), argumentó su posición en contra del reconocimiento constitucional de los derechos indígenas así: "Se fraccionaría el Estado mexicano, habría muchos países en un territorio y leyes particulares en cada lado. En suma, el país se balcanizaría".

Uno podría pensar que se estaba refiriendo al narcotráfico y su liga con gobernantes y jueces, pero no, hablaba de la conveniencia de reconocer la existencia de los pueblos indios mexicanos, es decir, de reconocer sus derechos colectivos.

Con la creación de los caracoles y las Juntas de Buen Gobierno, los zapatistas decidimos llevar a la práctica los Acuerdos de San Andrés y demostrar, en los hechos, que queríamos ser parte de México (del que no éramos parte si no era dejando de ser lo que somos).

A un año del nacimiento de caracoles y juntas, el país se está, en efecto, desintegrando, pero no por la autonomía indígena, sino por una auténtica guerra interna, por la destrucción despiadada de sus fundamentos: la soberanía sobre los recursos naturales, la política social y la economía nacional. Estas tres bases, que son las que, entre otras cosas, quedan destruidas en las guerras secesionistas e imperiales, son ahora dinamitadas por los tres poderes federales.

La soberanía sobre el petróleo y la generación de energía, por poner un ejemplo, es uno de los objetivos de las reformas constitucionales que están pendientes en el Congreso. La política social (o el Estado de Bienestar Social) se ha convertido en algo risible: las dependencias a cargo de este aspecto no son más que instituciones de caridad y limosnas, y las conquistas de trabajadores se desechan mediante pactos secretos acompañados de campañas mediáticas estridentes (el caso del IMSS, por citar uno reciente). La economía nacional hace un rato que dejó de serlo y se convirtió en la "chagarrización" de la supervivencia. La planta productiva nacional es un montón de desechos industriales y nostalgias, el comercio está monopolizado por grandes empresas trasnacionales, la banca está permeada por capital extranjero y el vaivén de la especulación financiera maneja variables globales, no nacionales.

Traduciendo: menos empleo y más precario, más desempleo y subempleo, precios altos, salarios bajos, se importa lo que podemos producir, se produce para un mercado global, del que sólo somos una variable macroeconómica, y no para el consumo interno. La pobreza ya toca no sólo a los trabajadores, también a pequeños y medianos empresarios, y los mexicanos ricos cada vez son menos, aunque más ricos.

En suma, el gobierno federal ha renunciado a sus funciones y el Estado nacional se tambalea golpeado por los de arriba, no por los de abajo.

Hay una forma de llamar a cambios tan profundos como los que padece nuestro país, cuando se hacen desde arriba y prescindiendo de cualquier consenso o consulta con los de abajo: se llama contrarrevolución.

Lo único que quedaría sería refundar la nación. Con nuevo pacto social, nueva Constitución, nueva clase política y nueva forma de hacer política. En suma, haría falta un programa de lucha, construido desde abajo, con base en la agenda real nacional, no en la que promueven políticos y medios.

Por nuestro lado, nada de lo hecho, como se verá en ésta y en una parte posterior, por las Juntas de Buen Gobierno y por los Municipios Autónomos Rebeldes Zapatistas, ha contribuido a la desintegración del Estado nacional.

¿UN ESTADO DENTRO DE OTRO ESTADO?

Quien bien gobierna debe gobernar para todos, no sólo para quienes simpatizan con él o militan en su organización, ni sólo para quienes tienen su misma raza, cultura, color o lengua.

En la concepción zapatista la lucha por la inclusión de uno no es la lucha por la exclusión del otro. Si la existencia del mestizo no debe implicar la desaparición del indígena, nuestro reconocimiento como lo que somos no implica la negación de los que no son como nosotros. Y esto vale para lo indígena y para lo zapatista.

Las Juntas de Buen Gobierno son la prueba de que el zapatismo no pretende hegemonizar ni homogeneizar, bajo su idea y con su modo, el mundo en el que vivimos.

Las JBG nacieron para atender a todos, a zapatistas, a no zapatistas, e incluso a antizapatistas. Nacieron para mediar entre las autoridades y los ciudadanos, y entre autoridades con distintos ámbitos y jerarquías. Lo han hecho y lo seguirán haciendo. Hace un año, en ocasión del nacimiento de caracoles y juntas, el comandante David ofreció respeto a quien nos respetara. Lo estamos cumpliendo.

Así, las Juntas de Buen Gobierno mantienen comunicación respetuosa con diferentes organizaciones sociales, con muchos de los gobiernos municipales oficiales con los que comparten territorio los autónomos, y en algunos casos con el gobierno del estado. Se intercambian recomendaciones y se busca solucionar los problemas mediante el diálogo.

A diferencia del gobierno federal, cuyo "comisionado" se dedica a hacer el ridículo con cargo al erario y boletinarlo en la prensa, el gobierno estatal prefirió no hacer campaña de medios (en lo que se refiere al zapatismo) y optó por dar señales y esperar pacientemente. Sabiendo que las miras del zapatismo no son locales, sino federales, el gobierno de Chiapas eligió no ser parte del problema y tratar de ser parte de la solución.

Mientras a don Luis H. Alvarez lo embaucan unos vivales haciéndole creer que tiene contacto con el EZLN, le sacan dinero y lo traen a un lado para otro con la promesa de que va a ver a "aquél" (Marcos), y trata infructuosamente de construir la "fuerza campesina" del PAN repartiendo láminas y celdas solares, el gobierno del estado tiene una línea de comunicación veraz con las comunidades zapatistas.

En lo particular no nos oponemos a que el gobierno de Fox le pague el sueldo al autodenominado "comisionado de paz", pero pensamos que debería redefinir su labor: en lugar de pagarle por buscar el diálogo con los zapatistas (cosa que no hace), debería pagarle por solventar los gastos de los antizapatistas.

Las Juntas de Buen Gobierno han mediado, junto con el gobierno del estado de Chiapas, en los casos de los secuestrados por la CIOAC en Las Margaritas, en parte de la indemnización a los agredidos en Zinacantán, en la indemnización de campesinos afectados por el trazo de una carretera en la zona selva tzeltal, en el problema de las "bicitaxis" de la costa de Chiapas, y tal vez en algún otro que ahora escapa a mi memoria. Cuando consulten los informes particulares de cada Junta verán todo eso, porque nada se oculta. En general se ha buscado en todo momento evitar enfrentamientos entre indígenas.

Actualmente se mantiene comunicación para los casos del reciente asesinato de un compañero base de apoyo en Polhó y de la violación de una niña de 11 años en Chilón.

Respetar es reconocer, y las Juntas de Buen Gobierno les reconocen existencia y jurisdicción al gobierno del estado y a los municipios oficiales y, en la mayoría de los casos, las autoridades oficiales municipales y el gobierno del estado reconocen la existencia y jurisdicción de la JBG. De igual forma, las Juntas de Buen Gobierno reconocen la existencia y legitimidad de otras organizaciones, respetan y demandan respeto.

Sólo así, respetando, se pueden hacer acuerdos y cumplirlos.

Tardó un tiempo, pero ahora las personas y organizaciones no zapatistas y antizapatistas saben que pueden acudir a las JBG a tratar cualquier problema, que no se les detendrá (las JBG son instancias de diálogo, no de penalización), que se valorará su caso y se hará justicia. Si alguien quiere castigo por algo, acude a un municipio oficial o a un autónomo, pero si alguien quiere solución por diálogo y acuerdo, acude a la Junta de Buen Gobierno.

¿MAS CONFLICTOS?

Este proceder de las JBG ya empieza a producir efectos en los municipios autónomos y en los oficiales. En problemas sociales entre grupos, comunidades y organizaciones cada vez se recurre menos al uso de la fuerza o al intercambio de secuestrados, y cada vez más se acude al diálogo. Así se ha podido ver que muchos casos no son enfrentamientos entre organizaciones, sino problemas individuales que se presentan como organizativos.

Lo más importante que tenemos es nuestra palabra. Sobre ella se ha construido la autoridad moral de un movimiento que busca, no sin tropiezos, una nueva forma de hacer política. Antes se daba por sentado que cualquier agresión que se presentaba tenía origen político, se hacía la denuncia y se realizaban movilizaciones. Ahora primero se investiga si algo tuvo causas políticas o si se trata de crímenes del fuero común.

Para esto, las JBG mantienen un canal de comunicación, mediante la Secretaría de Pueblos Indios, con el gobierno del estado de Chiapas. Cuando se presenta una agresión a zapatistas y no hay comunicación con los agresores para determinar por qué fue el problema y tratar de llegar a un arreglo dialogado, las Juntas de Buen Gobierno indican a la autoridad autónoma que inicie una investigación y, al mismo tiempo, turnan los datos del caso a las autoridades estatales. Mientras no se determine con claridad de qué va el asunto no se recurre a las denuncias, a la movilización o a las represalias.

Si el asunto no es político y es penal, entonces se espera un tiempo razonable para que la justicia estatal ejerza su acción. Si no, pues entonces entra en acción la justicia zapatista.

En los casos que se han presentado hasta ahora, la justicia del gobierno de Chiapas ha brillado por su lentitud e ineficiencia. Parece que el aparato judicial chiapaneco sólo es expedito cuando se trata de penalizar a los enemigos políticos del gobierno estatal. En el caso de las autoridades de Zinacantán, cuyo delito fue flagrante y documentado, el gobierno del estado se limitó a apoyar en la indemnización de los agredidos, pero en cuanto a determinar quiénes fueron los responsables de la agresión y proceder jurídicamente, es fecha que no hay nada. Y en el caso de Chilón, donde, en el marco de un enfrentamiento entre zapatistas y no zapatistas, fue violada una niña de 11 años, ya se arregló la diferencia origen del choque, ya se pasaron todos los datos de los violadores (incluyendo análisis médicos que confirman la violación de la niña) a las autoridades competentes... y nada (cuando menos hasta el día en que escribo). Los violadores siguen libres, a pesar de que no cuentan con el respaldo de la

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Comentaris

Re: Comunicados EZLN
26 ago 2004
En un dels fragments del “EL TERCER HOMBROâ€? diu:

“Hombres y mujeres, como individuos y como organizaciones, de España, Alemania, País Vasco, Eslovenia, Italia, Suiza, Escocia, Estados Unidos, Dinamarca, Bélgica, Finlandia, Australia, Argentina, Francia, Canadá, Polonia, Suecia, Holanda, Noruega, Brasil, Guatemala, Turquía, Chile, Colombia, El Salvador, Perú, Grecia, Portugal, Japón, Africa del Norte (así viene en el informe, no sé de mero qué país), Nicaragua, Inglaterra, Uruguay, Bolivia, Austria, Nueva Zelanda, Israel, Irán, la República Checa y de todos los estados de la República Mexicana, han puesto su hombro junto a los dos de las comunidades para empezar a cambiar radicalmente las condiciones de vida de los indígenas zapatistasâ€?.

Pel que sembla ser que ja no hi ha catalans que “han puesto su hombro junto a los dos de las comunidades para empezar a cambiar radicalmente las condiciones de vida de los indígenas zapatistasâ€?, hauriem doncs de considerar el Col.lectiu de Solidaritat amb la Rebel.lió Zapatista (DE BARCELONA) com un dels col•lectius, organitzacions o individuos/as de España o del País Vasco.

PS. Crec recordar que hi ha d’altres organitzacions o col•lectius que no es consideren españoles més aviat catalans o dels Països Catalans.
¿Zapatismo?
26 ago 2004
El zapatismo es el remanente que la iglesia católica ha dejado en América Latina tras aliarse con los caciques y la Cia para reventar las revoluciones socialistas y acabar con el comunismo.

El zapatismo es políticamente insignificante.
Las disidencias de la iglesia son una farsa
26 ago 2004
Las críticas de los zapatistas a los "estamentos retrógrados de la iglesia católica" no ocultan que la iglesia como organización jerárquica y antidemocrática es un todo.
Re: Comunicados EZLN
26 ago 2004
portaré un ciri a Santa Rita, patrona dels impossibles, a vore si en Jm te remei.

au, salut, que la lucha sigue
Re: Comunicados EZLN
20 nov 2004
L'escrit m'ha semblat molt interessant. Les crítiques s'han de fer aportant punts de vista teòrics i il.lustrar-ho amb experíències, pròpies i alienes. Desqualificar i calumniar gratuïtatment només et retracta a tu mateix, Jm, siguis qui siguis. N'estic segur que ho pots fer molt millor. Tots hi guanyariem, si es fa un debat ben fet...
Re: Comunicados EZLN
21 nov 2004
No se puede debatir bien partiendo de condiciones tan dispares. El Zapatismo tuvo en su origen un impulso social de gran alcance que ahora, ha sido secuestrado por una élite de "estrellas mediáticas" apoyadas por la prensa burguesa "socialbuenista" y por los estamentos "disidentes" de la Iglesia: en suma, importantes poderes aliados con el capitalismo internacional. EL hecho de que la cúpula zapatista cometiera errores como apoyar a un candidato burguñes como Cárdenas, o que el zapatismo tenga el enorme déficit de no incluir en sus juntas, de facto, a las mujeres que se ven relegadas en una situación de machismo extremo, no es cuestión de debate. La cuestión de fondo es si el zapatismo es hoy una opción política capaz de concitar una lucha real contra el sistema capitalista depredador. Mi opinión es que no y que todas las energías que se gasten en "estudiar" el fenómeno y debatir sobre el estarán en realidad, poco encaminadas al cambio y mucho a la adormedera de conciencias pequeñoburgesas.

Los zapatistas tienen una buena gama de difusores de sus doctrinas, difusores que cuentan con amplio soporte en los medios burgueses como Ramonet, Cassen, George, Galeano, Chomsky y Cía. EL hecho de que por otro lado, declarados fascistas y reaccionarios critiquen a los zapatistas o los combatan no quiere decir que éstos no formen, en realidad -quiero decir sus cúpulas- parte del sistema. Los capitalistas e imperialistas también se pelan entre sí ¿o es que la II guerra mundial no fue una pelea entre capitalistas e imperialistas de distinto pelaje, incluído Stalin?.

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