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Notícies :: corrupció i poder : criminalització i repressió
Valentin Gonzalez, ASESINADO POR LA POLICIA
22 jun 2004
VALENTÃ?N GONZÃ?LEZ (1979-2004): 25 AÃOS DESPUÃS...
NI OLVIDAMOS NI PERDONAMOS
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El próximo viernes 25 de junio se cumplirán 25 años de la muerte del joven trabajador valenciano Valentín González Ramírez, durante la huelga de las collas del mercado de abastos de Valencia. En aquellos días los trabajadores exigían el cobro de los atrasos salariales del convenio a penas firmado. La respuesta de los empresarios del ramo y del Gobierno civil no fue sino el envío de numerosos efectivos de la policía nacional para disolver lo que no era sino una justa y legítima concentración de trabajadores en defensa de sus más básicos intereses. La brutal carga policial contra los obreros allí concentrados era la buena prueba del talante âdemocráticoâ? del nuevo sistema político recién estrenado. El resultado: la muerte casi al instante de Valentín como resultado del fortísimo impacto recibido en el pecho por una pelota de goma disparada a quemarropa. Viejos métodos para nuevos tiempos⦠Ãse fue el trágico precio que tuvo que pagar este joven compañero por tratar de ayudar a su padre que estaba siendo apaleado por las fuerzas de âorden públicoâ?. Valentín como su padre y gran parte de los trabajadores de las collas estaban afiliados a la CNT.
El asesinato de Valentín González provocó (como no podía ser de otra manera) la rabia y la indignación de miles de obreros y de buena parte de la opinión pública valenciana. El tratamiento que la prensa dio así como la inverosímil versión policial posterior de los hechos acabó por colmar la paciencia de un proletariado que veía como la llegada de la democracia, la Constitución, no significaba absolutamente nada cuando se trataba de reprimir al movimiento obrero. La función clasista y servil de los cuerpos represivos y las instituciones del Estado se hacía una vez más patente. Así pues, y convocados por la CNT a todas las fuerzas sindicales y políticas de izquierdas, se convocó una jornada de huelga general y para las primeras horas de la tarde, una multitudinaria manifestación en Valencia en repulsa por el enésimo acto de barbarie de la policía contra trabajadores, estudiantes, jóvenes, proletarios en general. Ni que decir tiene, que el seguimiento fue abrumador. Dicho acto contó con la asistencia de centenares de miles de trabajadores y ciudadanos en general. Una de las más grandes manifestaciones celebradas en Valencia a lo largo de su historia más reciente. Algo a lo que pocos hoy día dedican algún recuerdo, y que en los historiadores de distinto signo político que han tratado la llamada âtransición democráticaâ? parece no merecer mayor tratamiento. Los sentimientos de unidad, compañerismo, solidaridad y libertad son valores que acompañaron y deberían acompañar siempre a los explotados de todos los tiempos, a los hijos del trabajo.

Valentín González no fue la única víctima de aquella época. Desgraciadamente, y en un contexto de grave crisis económica y de pujanza del movimiento obrero (a pesar de los intentos de los sectores recuperadores y reformistas de domesticar la autonomía de los proletarios en sus luchas), fueron varios los sucesos luctuosos con igual balance trágico. Recordemos por ejemplo el asesinato de la joven Mª Luz Nájera en Madrid por impacto de un bote de humo, cuando protestaba por el asesinato por mano fascista del obrero Arturo Ruiz; el asesinato del militante de izquierdas Germán Rodríguez en Pamplona durante los sanfermines de ese año; o la muerte en 1979 de G. Del Estal en Tudela por disparo con fuego real de la Guardia Civil en una marcha antinuclear. Todas ocurridas ese año. Años más tarde el Gobierno âsocialistaâ? respondía con idéntica medicina para sofocar a los obreros de Reinosa (Cantabria) cuando protestaban contra la reconversión industrial de la región. La represión que en todo tiempo y lugar hemos sufrido los trabajadores (con mayor o menor intensidad) es algo que debe estar presente en todas nuestras luchas en nuestras actuaciones cotidianas. Basta echar un vistazo a los últimos años para encontrar actuaciones arbitrarias del poder en cuanto al cierre de medios de comunicación, ilegalización de formaciones políticas, encarcelamiento de activistas y militantes ecologistas, sindicalistas, jóvenes, antimilitaristas, etc. y últimamente aventuras militaristas con las que la clase dirigente de este país intenta subirse al carro del imperialismo en tierras ajenas. Por no hablar de una de las peores condenas: la ley del silencio con que el Estado castiga a todos los sectores disidentes del orden político y económico existente. La muerte de estos jóvenes hace veinte cinco años deber ser, pues, recordatorio para nuevas generaciones de militantes proletarios en sus sueños de un mundo mejor. No hemos creído nunca y ni creeremos jamás en este âEstado social y democrático de derechoâ? que no ha dudado nunca en utilizar la violencia y la represión para mantener los privilegios económicos de la clase dirigente. Pecar de ingenuos es un error que no nos podemos permitir.
Hoy 25 años después, y por iniciativa de la Confederación Nacional del Trabajo, rendimos homenaje a Valentín González, y con él, a todas las víctimas de la barbarie policial y fascista, que han tratado siempre de sofocar los anhelos de libertad y de justicia social, de un mundo mejor y más justo, sin amos ni explotadores.
Valentín pertenecía a la CNT, pero podía haber pertenecido a otro sindicato, o quizá a ninguno. Con este acto, no pretendemos crear mártires ni mucho menos caer en la nostalgia, sino de recuperar la memoria robada con que el poder trata de silenciar episodios de nuestra historia reciente. Pero parece que también entre los muertos hay clases sociales. Valentín no fue víctima del âterrorismoâ?. Como si no fuera terror lo que han sentido los trabajadores en infinidad de ocasiones en enfrentamientos con los cuerpos represivos en la defensa de su dignidad como trabajadores. No interesa a la burguesía de hoy día recordar hechos como éste. Ninguna iniciativa en recuerdo de Valentín González ha sido acogida favorablemente por el Ayuntamiento. Hoy mientras cientos de jóvenes disfrutan de las instalaciones deportivas y escolares del antiguo mercado de abastos, la figura de Valentín queda como un fantasma en las negras conciencias de sus asesinos y un desconocido para la juventud. Ninguna placa, ninguna flor⦠ningún recuerdo.
Sirva pues para recuperar la memoria histórica, para dignificar este mundo podrido por el dinero y el individualismo, para mejorar como seres humanos. Para no olvidar.

POR LAS VICTIMAS DE LA VIOLENCIA POLICIAL DE AYER, DE HOY Y DE SIEMPRE.
POR LOS COMPAÃEROS CAÃ?DOS, NOSOTROS NO OLVIDAMOS.


CNT-AIT
Federación Local de Valencia
Mira també:
http://www.nodo50.org/valencia_llibertaria

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Comentaris

Re: Valentin Gonzalez, ASESINADO POR LA POLICIA
22 jun 2004
Totalmente de acuerdo. Jamás olvidaremos anuestros hermanos caidos. Os llevamos en nuestros corazones en la lucha por un mundo libre.
Sindicat