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Gulumapu: 鈥淣o somos chilotes, sino mapuches鈥?
20 jun 2004
En diferentes puntos del Wallmapu, comunidades se organizan para redescubrir su negada identidad y reivindicar aquellos derechos que una historia plagada de abusos y atropellos han intentado inútilmente silenciar a través del tiempo.
Entrevista a werken Alex Caicheo, Buta Huapi Chilhue

En diferentes puntos del Wallmapu, comunidades se organizan para redescubrir su negada identidad y reivindicar aquellos derechos que una historia plagada de abusos y atropellos han intentado inútilmente silenciar a través del tiempo. La isla de Chiloe â揾oy amenazada por el avance de las empresas pesqueras nacionales y extranjeras, y el supuesto ecologismo profundo de magnates llegados del â減rimer mundoâ?- es uno de estos puntos donde el renacer mapuche se expresa con renovada fuerza. He aquí la voz de uno de sus jóvenes exponentes: Alex Caicheo, werken del Buta Huapi Chilhue.

-¿Qué trabajos desarrollan ustedes, como organización, en dicha zona del Wallmapu?.

Nosotros como mapuche-hulliche somos parte del Consejo General de Caciques del Buta Huapi Chilhue. En estos momentos nos encontramos en un proceso de fortalecimiento de nuestra organización y de cada una de las comunidades que la componen, ya que son comunidades nuevas, la más antigua tiene sólo 10 años. Se trata de comunidades nuevas y por ello nuestra principal labor hoy en día dice relación con el fortalecimiento de la identidad. Nosotros creemos en la isla que una de las maneras de mantenerse en pie e ir generando conciencia en nuestra gente es primero aceptándose a si mismo como mapuche, reconociendo nuestra identidad, nuestra cultura e ir aprendiendo, para después involucrarnos en proyectos más grandes y relacionados con temas políticos, como sucede hoy en otras zonas del territorio.

-Dificulta el trabajo que ustedes realizan esta especie de doble identificación que existe en Chiloe. Es decir, el hecho de que mucha de nuestra gente se sienta mapuche y chilote a la vez.

Es difícil, porque generalmente todo el mundo tiende a identificar a quienes viven en la isla como chilotes. Y la posición que nosotros tenemos como organización es que no somos chilotes, sino mapuche-huilliche. Creemos que dentro de la isla si existen dos culturas claramente definidas, que son los chilotes y nosotros los huilliche, que estamos organizados tradicionalmente, con una historia antigua, con comunidades de muchos años que nos han transmitido y nos siguen transmitiendo la identidad que nos define como diferentes ante el winka. Lo chilote para nosotros es una cultura muy reciente, que esta en constante cambio, que surgió producto de la colonización española y chilena de la isla y que si bien tiene presencia y es muy rica en algunos aspectos, nos interesa que s e entienda que no es la única identidad que allí existe. En este sentido, nosotros estamos dando una lucha muy fuerte porque se nos reconozca en la isla como identidad mapuche-huilliche, ya que por lo demás somos los originales habitantes de este territorio.

Pero además de esto, existen otros factores que dificultan nuestro trabajo. Por ejemplo, el alto grado de industrialización en la isla ha resultado en un fuerte sometimiento de la juventud huilliche a través del dinero. Muchos de nuestros hermanos han abandonado sus labores en el mar, sus propias comunidades, para trabajar hoy como empleados en las propias salmoneras. Ellos no han dejado la comunidad para estudiar y lograr ser profesionales, sino para acceder a puestos de trabajo sin calificación en las empresas, donde son simples obreros y empleados. Esta situación de sometimiento a que nos vemos enfrentados por la falta de trabajo existente también dificulta nuestro trabajo, pero tenemos la esperanza de lograr avanzar en nuestro trabajo de concientización. Con el paso de los años hemos logrado agrupar a cada vez más comunidades y eso nos hace albergar la esperanza que de aquí a un par de años más tendremos un nivel de organización mu cho más fuerte como mapuche-huilliche.

-Peñi, en términos concretos, ¿Cuántas comunidades integran hoy el movimiento huilliche en la isla?.

En este momento el Consejo de Caciques agrupa alrededor de 28 comunidades. En el año 1993 el Consejo de Caciques tenía agrupadas a sólo 15 comunidades, hoy día somos 28 que estamos a lo largo de la isla. Generalmente esas originales 15 comunidades se encontraban al sur de la isla, hoy estamos organizados en todo el territorio de Chiloe. También existe otra organización paralela que se formó hace poco y que se denomina Federación de Comunidades Huilliche, quienes tienen su línea política vinculada principalmente a organismos del Estado. Nosotros hemos optado por un trabajo distinto, por reforzar el aspecto identitario y plantearnos una posición más crítica con el gobierno y sus políticas, debido a que gran parte de los problemas que aquejan a las comunidades mapuche en otras zonas, como Arauko o Temuko, se repiten en la isla. Nosotros acá también tenemos que luchar por el territorio, ya que gran parte de la isla se encuentra en manos de gente no mapuche e incluso inversionistas extranjeros.

Hoy uno de los extranjeros que ha comprado cerca del 20% del territorio huilliche de la isla es Jeremiah Jenderson, un norteamericano que está instalado en la zona y que no contento con ello ha comenzado a comprar los derechos de agua de la isla. También creemos necesario dar una lucha por el borde costero, el territorio marino, ya que gran parte de las comunidades habitan la zona costera y ahora nos encontramos con una cantidad impresionante de salmoneras ocupando espacios que históricamente son mapuche, espacios que nuestros mayores ocuparon en el pasado como áreas de trabajo o espacios para desarrollar su religiosidad. Todas esas áreas están siendo ocupadas hoy por empresarios vinculados a la política chilena, tanto de gobierno como de la oposición, por tanto creemos que existe una responsabilidad del Estado en toda esta situación de atropello.

-Es el caso de la Ley de Pescaâ¦

Exacto. Nosotros estamos claramente en contra de esta legislación, que significa un gran perjuicio contra nuestro pueblo en general. La mayoría de nuestra gente son pescadores artesanales que desarrollan una pesca muchas veces de subsistencia, sin poder acceder a comercializar debidamente sus productos debido a que la legislación pesquera favorece principalmente a las grandes empresas. Nuestra gente hoy esta obligada a trabajar una vez al mes, con una cuota de pesca que no supera los 400 kilos mensuales del producto merluza del sur y que deben sacarlos en tres días, siendo que a veces el tiempo está malo y los peñi se quedan simplemente sin pescar. Por el contrario, los pesqueros industriales vemos que no están sujetos a ninguna regulación, ellos pescan todos los días del año, sin problemas.

Esto nosotros lo estamos denunciando, pues existe una clara vinculación política en este caso, ya que los principales dueños de las empresas pesqueras en Chile son la familia Zaldivar, parlamentarios y políticos de gobierno que votaron a favor de la actual Ley de Pesca, que está transformando el mar en un verdadero fundo. Actualmente, los pescadores huilliche son como los trabajadores de un fundo, mal pagados en sus trabajos y atropellados en sus derechos. Hoy son las grandes empresas quienes fijan, por ejemplo, los precios de la merluza, la cantidad de kilos y eso perjudica claramente a los pequeños pescadores que no pueden competir con estas transnacionales. En estos momentos esta situación es cada vez más crítica. Antiguamente la cantidad que se permitía sacar eran 700 kilos, 600 kilos, hoy esa cifra no pasa de los 400 y con eso los peñi no pueden ni siquiera mantener a sus familias.

-¿Qué ocurre en la isla con la propiedad de la tierra. Recién mencionabas a un magnate extranjero que está comprando territorios?.

Hay algunas comunidades que están reivindicando sus tierras a través de títulos de realengo, que la Corona española les entrego cuando Chiloe se anexo a Chile, a través del Tratado de Tantauko. Cuando la Corona española se retiró de la isla estos tratados jamás fueron respetados por Chile y por ello están siendo reivindicados por los hermanos en el lado sur de la isla, cerca de la comuna de Quellón. Los que estamos en la zona norte de la isla tenemos otra situación. Acá se realizó una regularización de tierras en los años 60, 70, donde a cada peñi y lamngen se le entregó una pequeña cantidad de tierras. En esta zona se está recurriendo al Fondo de Tierras de la CONADI, pero los mecanismos son excesivamente lentos y burocráticos, lo que genera un descontento evidente en nuestra gente, que ve como las familias crecen, pero no existe una polít ica de estado que seriamente se plantee la entrega de territorios más amplios, no por familia, sino como comunidades, como identidad territorial que somos.

-En este sentido, qué opinión les merece a ustedes la idea del gobierno de construir un puente sobre el Canal de Chacao. ¿Lo ven como un factor de desarrollo para la isla o como una nueva amenaza para las comunidades y sus recursos naturales?.

Nosotros lo vemos claramente como una amenaza y como movimiento nos hemos manifestado en contra de ese megaproyecto desde sus orígenes. Una razón es que se está violando el derecho a consulta que tenemos como huilliche, es decir, no se consultó a las comunidades de la isla si estaban o no de acuerdo con la construcción de este puente. Eso fue decidido por las autoridades y un grupo de empresarios, quienes en definitiva y para nosotros serán los únicos beneficiados con esta obra. Para los huilliche no signific a nada esta obra, nosotros generalmente salimos de la isla con suerte unas 5 o 6 veces al año. Entonces, ¿quiénes son los que salen todos los días de Chiloe?... Pues los empresarios, los dueños de las salmoneras, los dueños de las empresas forestales que están llegando.

A nosotros nos parece muy grave esta situación, pues vemos que con el puente se abrirán las puertas para que decenas de empresarios puedan arribar a la isla y apropiarse tanto de nuestras tierras, como ya está ocurriendo para fines turísticos, y de los recursos marinos. Además, la gran cantidad de millones de dólares con que el Estado va a subsidiar esta obra nos parece una bofetada en el rostro de nuestra gente, que tiene que malvivir cotidianamente con la pobreza y los malos servicios de salud, educación, con la discriminación, etc. Creemos que esos millones debieran servir mejor para asegurar medicamentos en las postas rurales, en los hospitales, en zonas donde hoy nuestros niños se están muriendo por no existir medicinas adecuadas. Esas cosas creemos son en verdad urgentes y no estar pensando en un puente para el servicio de las transnacionales.

-Las autoridades han planteado que el puente será un gran â減olo de desarrolloâ?â¦

Bueno, eso han dicho las autoridades, los alcaldes de la isla, que son los principales impulsores ante la población local y también los empresarios. Pero esas son mentiras o cuando menos una tomadura de pelo ante la gente. Lo mismo se dijo hace años cuando arribaron a la zona las empresas salmoneras. Se nos dijo que serían un â減olo de desarrolloâ?, que generarían trabajo, bienestar en la población, progreso, que se rompería el aislamiento, etc. Y hoy estamos más pobres que antes, económicamente, ambientalmente, hoy nuestra gente se esta enfermando al consumir productos recolectados del mar, productos que hoy están contaminados por la acción de estas empresas.

En definitiva, nosotros tenemos claro que para las autoridades somos una especie de patio trasero, donde los empresarios pueden acrecentar sus millones, obtener ganancias a costa de nuestra gente, de nuestro territorio. Pero eso nosotros no lo vamos a permitir. Estamos casa día más organizados, estamos impulsando coordinaciones con otros hermanos de la Buta Huapi Chilhue y de otras zonas del Wallmapu. Eso nos ayudará a enfrentar estos planes del gobierno, como pueblo que somos.

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