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Notícies :: antifeixisme
¿Izquierda? ¿Derecha? que más da ... ante el antisemitismo rancio son iguales. -Norberto Bobbio
19 jun 2004
Algunas reflexiones sobre la izquierda autoritaria. Cuando los extremos se tocan, la extrema izquierda toma de la ultraderecha sus más deplorables taras. El antisemitismo es sólo una de ellas.
Con su habitual claridad, el filósofo y politólogo italiano, Norberto Bobbio, ha definido y replanteado las diferencias entre izquierda y derecha de cara al siglo XXI. En un breve libro titulado Derecha e Izquierda, aparecido por vez primera en italiano en 1995 y editado posteriormente en español, Bobbio establece los criterios para distinguir entre una política de izquierdas y una de derechas, sin ocultar su inclinación por la primera. La diferencia fundamental entre ambas se deriva, según Bobbio, de la actitud que cada una de las partes muestra, de manera sistemática, frente a la idea de igualdad. Aquellos que se declaran de izquierdas, a juicio de Bobbio, dan mayor importancia en su iniciativa política a lo que convierte a los hombres en iguales, o a las formas de atenuar y reducir los factores de desigualdad. Al contrario, los que se declaran de derechas, están convencidos de que las desigualdades son un dato no eliminable y que, al fin y al cabo, ni siquiera es pertinente desear su eliminación.

Bobbio, sin embargo, nos advierte sobre la existencia de otra díada, la de extremismo versus moderación, que pertenece a un universo político distinto que el de derecha/izquierda. Esta díada esta referida no al concepto de igualdad sino al de libertad. Así, puede decirse que existen tanto en la izquierda como en la derecha movimientos y doctrinas libertarios y autoritarios porque el criterio de la libertad sirve para distinguir el universo político no tanto respecto a los fines como respecto a los medios, o al método empleado para conseguir los fines. Bobbio extrae de la conjunción de libertad e igualdad un espectro político de cuatro categorías en la extrema izquierda se encuentran los movimientos a la vez igualitarios y autoritarios; en el centro-izquierda, doctrinas y movimientos a la vez igualitarios y libertarios, a los que hoy podríamos aplicar la expresión "socialismo liberal," incluyendo en ella a todos los partidos socialdemócratas; en el centro-derecha, doctrinas y movimientos a la vez libertarios y no igualitarios, que se afirman y se detienen en la igualdad frente a la ley; en la extrema derecha , doctrinas y movimientos antiliberales y anti-igualitarios, entre los cuales resaltan los ejemplos históricos del nazismo y el fascismo.

La mediocridad democrática

Una de las tesis centrales de Bobbio, y sobre la cual quiero detenerme ahora, radica en el hecho de que los extremos se tocan. Aun con programas políticos distintos, una izquierda autoritaria y una derecha radical pueden llegar a converger en ciertos principios como el ser anti-democráticos y el ser catastrofistas. Tanto extremistas de izquierda como de derecha sospechan de la democracia incluso desde el punto de vista de las virtudes que alimenta. Tanto para unos como para otros, democracia es sinónimo de mediocracia, entendida ésta no sólo como el dominio de la clase media sino también como el dominio de los mediocres. Así, el tema de la mediocridad democrática es típicamente fascista, pero encuentra también su ambiente natural en el radicalismo revolucionario. Ambos extremos comparten también la suposición de que el cambio esperado debe suceder en un lapso reducido de tiempo y a través de una transformación radical que sacuda totalmente los cimientos de la antigua sociedad.

No es casual, por tanto, que ciertos autores, pensadores e ideólogos lleguen a ser estudiados y admirados con la misma devoción tanto en la izquierda autoritaria como en la derecha radical. Bobbio nos recuerda que Carl Schmitt, quien durante un cierto tiempo fue no sólo el inspirador, sino también el guía político del estado nazi, ha sido, por lo menos en Italia, redescubierto y rehabilitado, sobre todo, por ciertos sectores de izquierda. Otro ejemplo es el de Georges Sorel, autor de las Reflexiones sobre la violencia, que tuvo políticamente la función de inspirador de los movimientos de izquierda: de él nació la corriente del sindicalismo revolucionario italiano. Sorel se convirtió en los últimos años, simultáneamente, en admirador de Lenin y de Mussolini, y muchos de sus colegas italianos confluyeron en el fascismo.

Las corrientes antidemocráticas que fluyen en la extrema izquierda la han conducido a identificarse y a mostrar solidaridad con proyectos totalitarios, algunas veces de "izquierdas" pero otras veces no, que se han desarrollado en diferentes puntos del planeta. Así sucedió con Stalin y Pol Pot. Vemos recientemente como José Saramago, el Nobel portugués, que se ha autodenominado "un comunista hormonal", ha hecho malabarismos antes de condenar violaciones a derechos humanos efectuadas por el gobierno de Fidel Castro. De igual forma, unos días después de los atentados del 11 de septiembre, un conocido periodista mexicano reconocido por su personal militancia en la izquierda, citó alegremente a un cantante chileno que comentó "una de las torres que vaya a la salud de Chile." Sería éste uno de los numerosos casos en los que las acciones de Al Qaeda fueron vistas con satisfacción, comprensión y hasta simpatía por parte de la extrema izquierda a pesar de -o quizás debido a- sus reivindicaciones de carácter totalitario.

El nexo antisemita

Estas corrientes anti-democráticas contenidas en la extrema izquierda y en la ultra-derecha, facilitan la erupción y legitimación de tendencias antisemitas en su propio seno. Los extremos vuelven a tocarse y hasta a fusionarse. Profundamente anti-democrática, la ultraderecha hace extensiva a la izquierda autoritaria su tendencia judeófoba. No debe sorprendernos encontrar los argumentos antisemitas favoritos de la derecha en manos de intelectuales y políticos identificados con la tradicional extrema izquierda. A este respecto varios ejemplos recientes resultan especialmente contundentes.

Alan Dershowitz muestra en su reciente libro The Case For Israel, cómo dos hombres representantes de polos opuestos de la realidad política norteamericana, pueden llegar a converger en su actitud frente al Holocausto y las corrientes negacionistas. Se trata del ultraconservador Patrick Buchanan y el destacado lingüista y representante de la izquierda radical, Noam Chomsky. Buchanan es un típico antisemita de derechas. Ha manifestado serias dudas acerca de si los judíos fueron realmente gaseados en Treblinka. Un artículo en el New Republic señala que "una gran parte del material en el que Buchanan basa sus artículos proviene de bandas pro-nazis y antisemitas". Más extraño resulta el caso de Noam Chomsky, quien siendo judío, prologó uno de los libros de Robert Faurisson. Este profesor de literatura francesa en la universidad de Lyon definió al Holocausto como un engaño. El Holocausto, según Faurisson, nunca existió, y eran los judíos los que cargaban con la responsabilidad de la Segunda Guerra Mundial. Faurisson fue suspendido de la universidad de Lyon por un semestre y Chomsky se adhirió a la protesta por su suspensión. Chomsky, cuyas posiciones antisionistas son ampliamente conocidas, defendió a Faurisson arguyendo el derecho a la libre expresión y alegando, también, sus méritos académicos. Después de firmar una petición, escribió un ensayo que fue usado como prólogo del siguiente libro de Faurisson, en el que nuevamente se hace referencia al engaño del Holocausto.

Más conocidas entre el público de habla hispana han sido las más o menos recientes expresiones antisemitas de José Saramago, gurú intelectual de ciertas corrientes de la izquierda autoritaria. Tras su visita a Ramallah en 2002, y su comparación de esta ciudad palestina con Auschwitz, Saramago ha concedido numerosas entrevistas y escrito artículos en los que ha sostenido que: "estamos hablando de un pueblo que vive preso de un imaginario enfermizo que le hace sentirse elegido;" que "los judíos arañan sin cesar su herida para que no deje de sangrar, para hacerla incurable, y la muestran al mundo como una bandera". En el mismo tono, ha adjudicado un carácter conspirativo al pueblo de Israel que "cuenta con el aparato propagandístico sionista internacional," término que no suena muy distante del de la "conspiración judía mundial" o "el judío internacional". Un "aparato propagandístico sionista internacional" seguramente estará manejado desde las sombras por un pueblo capaz de dirigir perversamente, a placer, los destinos del mundo. José Saramago, el "comunista hormonal", ¿estará enterado de que la junta militar argentina torturó personas bajo la acusación de ser sionistas, como en el célebre caso de Jacobo Timerman?

Asombrosamente, o quizás no tanto, el partido Izquierda Unida (partido de izquierdas parlamentario de España), se negó a asistir a la conmemoración del Holocausto, por sentirse "solidaria con la causa palestina y con los millones de muertos soviéticos durante la Segunda Guerra Mundial." Como bien señaló la escritora y periodista española Pilar Rahola, "con esto Izquierda Unida ha demostrado que hay víctimas que no le conmueven."

La izquierda autoritaria, al igual que la ultraderecha, tiene serias dificultades para transar, para moderar los tonos cuando es necesario alcanzar un fin, para llegar a pactos con el adversario. Las dificultades de la izquierda autoritaria para moderar posiciones quedan bien ilustradas por el propio Saramago al afirmar que "si la izquierda se va al centro, en nombre de una política supuestamente necesaria en un momento determinado argumentando que los caminos no marchan hacia la radicalización -siempre hay una excusa para eso-, entonces la izquierda se va al centro, y a partir de ese momento se desmembra, pierde identidad." A muchos intelectuales -que normalmente tienen mayor tendencia al totalitarismo que la gente común- les gustan las realidades sin matices, son puristas. Por ello un intelectual de izquierdas como lo es el palestino naturalizado norteamericano, Edward Said, le dio la bienvenida a Biniamin Netanyahu cuando venció a Shimón Peres en las elecciones de 1996 con las siguientes palabras: "Es preferible un crudo y brutal Netaniahu, a un simulador pero también crudo y brutal... Peres."

Con amigos así…

Es cierto entonces que ha habido y existe hoy día una izquierda antisemita, tal y como existe la ultraderecha antisemita. El antisemitismo aparece con mucha mayor contundencia en las ideologías autoritarias de ambos extremos del mapa político. Recientemente ha habido un extraño acercamiento entre representantes de la derecha cristiana americana y algunos políticos de la derecha israelí. Los primeros ven en el retorno del pueblo judío a su tierra la realización de un designio divino, mesiánico y por lo tanto bregan para que Israel no se retire de territorios ocupados. Los segundos han encontrado un aliado táctico en esta variante de fundamentalismo cristiano. Se trata, sin duda alguna, de una alianza peligrosa. Este tipo de alianza puede revertirse y este fundamentalismo cristiano pro-israelí puede transformarse en antisemitismo una vez que se compruebe que el retorno del pueblo judío a su tierra no conduce a que los judíos acepten a Jesús Cristo y se conviertan al cristianismo.

Hay que desconfiar, así, de las derechas e izquierdas autoritarias aun y cuando aparezcan como posibles aliadas coyunturales. La lucha por la igualdad característica de la izquierda puede, volviendo a Bobbio, encausarse a través de medios democráticos y también violentos y autoritarios. En está segunda variante, la prudencia, la tolerancia, la paciente búsqueda de la mediación, se ven devaluadas, restringidas, lo que facilita las cosas para el florecimiento de ideologías totalitarias.



Nota: Publicado en Totalnews.

http://www.totalnews.com.ar/mundo/2004/16-06-04-20.htm

This work is in the public domain

Comentaris

Re: ¿Izquierda? ¿Derecha? que más da ... ante el antisemitismo rancio son iguales. -Norberto Bobbio
20 jun 2004
Historiador Judío cuestiona

la legitimidad de Israel



Por Hadi Yahmid, corresponsal de IOL



París, 2 de Mayo.- El virulento ataque sobre el libro titulado âIn the name of Torah...The History of Jews Rejecting Zionismâ? era de esperar dado las dudas que el mismo arroja sobre la legitimidad del estado de Israel basándose en hechos históricos, manifestó el autor a IslamOnline.net.

âNo estoy sorprendido por esta críticaâ?, dijo el historiador judío Yakov M. Rabkin, reconociendo que su libro es el primero escrito en francés que ahonda en este tema tabú.

âEl libro expone las causas fundamentales por las que los Judíos han rechazado el Sionismo y cuestiona la legitimidad del estado de Israel.â?

âEl asunto, en efecto, plantea un desafío amedrentador ante el estado de Israel, mucho más serio que la animadversión albergada por los árabes y palestinos,â? dijo Rabkin, profesor de Historia en la Universidad de Montreal.

Antisemitismo
El escritor judío cree que este libro ayudará a frenar el antisemitismo al dibujar una línea clara de separación entre el Sionismo y el Judaísmo.

âEl libro se remonta tiempo atrás cuando los Judíos rechazaban el Sionismo subrayando los puntos de vista de rabinos y prominentes judíos, quienes se distanciaron del Sionismo desde comienzos del siglo XIX,â? dijo Rabkin.

âAquellos judíos no pueden ser acusados de ninguna manera de ser antisemitas.â?

El historiador dijo también que su trabajo diferencia entre Sionistas, ya sean éstos Judíos o Cristianos, por un lado, y anti sionistas, ya sean Judíos o Cristianos, por otro.

âEs incorrecto e impreciso, por ejemplo, referirse a Israel como un estado Judío.â?

El Sionismo es definido por el diccionario americano Merriam Webster como âun movimiento internacional para el establecimiento de una comunidad nacional religiosa judía en Palestina y posteriormente para la ayuda del moderno Israel.â?

El rabino Yisroel Dovid Weiss ha declarado a IslamOnline en Agosto pasado que no puede haber una paz auténtica âmientras exista el Sionismo y el estado de Israelâ?.

Manifestó que había una gran diferencia entre Judaísmo y Sionismo, lamentándose que âlos Judíos hayan sido engañados por el tremendo poder de la maquinaria propagandística del Sionismoâ?.

La Asamblea de Naciones Unidas en una serie de resoluciones emitidas entre 1975 y 1991 ha declarado que el Sionismo y el Racismo eran dos caras de una misma moneda.

Israel desaparecerá
Rabkin espera que el estado de Israel âdesaparecerá, tal vez después de 100, 200 o 300 añosâ?.

âEl pueblo judío no está preocupado por la existencia de este estado y puede sobrevivir sin él. Pero el pueblo judío permanecerá en tanto exista el Judaísmo,â? añadió.

Cientos de militantes del lobby Sionista de Canadá se manifestaron contra el libro el 20 de Abril ante la casa editorial después de haber sido presentado en la Universidad de Montreal.
Re: ¿Izquierda? ¿Derecha? que más da ... ante el antisemitismo rancio son iguales. -Norberto Bobbio
20 jun 2004
Hay quien sigue mareando la perdiz...este cretino de Jaim ¿nos toma por tontos ?
El antisemitismo y el antisionismo son dos cosas completamente distintas.Se puede ser antisemita y prosionista a tope :Y com ejemplo un botón : no hubo Gobierno más "pro-sionista" ,aparte del de Bush , que el antiguo Gobierno de Sudáfrica ,el del Apartheid y el racismo extremo.
Ser antisionista es una postura obligatoriamente moral y ética,de izquierdas ,pero sobre todo de gente con sentido de la justicia,que está frente al agresivo concepto expansionista del Gran Israel y las teórías mesiánicas-fundamentalistas de unos iluminados que recurren a la muerte , la tortura ,los asesinatos masivos, la ocupación y el genocidio del Pueblo Palestino ,para recuperar "la Tierra Prometida" por Yhavé...(¡vaya cuento chino !)
Yhavé les habló de "la Tierra Prometida"...pero nunca de "la Tierra ROBADA".
¡¡Viva el Pueblo Palestino !!
¡Fuera el Estado Terrorista de Israel !!
Re: ¿Izquierda? ¿Derecha? que más da ... ante el antisemitismo rancio son iguales. -Norberto Bobbio
20 jun 2004
¿antisemitismo?Norberto BOBO , bla , bla , bla dice el antisemita para justificar su mala fe desde la izquierda , en el fondo son nazis pero les duele admitirlo
Re: ¿Izquierda? ¿Derecha? que más da ... ante el antisemitismo rancio son iguales. -Norberto Bobbio
20 jun 2004
Vete a Israel a ocupar,asesinar y torturar ¿que haces aquí ...aparte del ridículo? Estás más solo que el PP en el Parlamento,ja-ja !
Re: ¿Izquierda? ¿Derecha? que más da ... ante el antisemitismo rancio son iguales. -Norberto Bobbio
20 jun 2004
Delete this fucking zioNAZI-Spam of Jaim!!!
Indymedia should not be a propaganda-market for fascists and racists like that guy...
Re: ¿Izquierda? ¿Derecha? que más da ... ante el antisemitismo rancio son iguales. -Norberto Bobbio
20 jun 2004
TEORIA DEL CAOS

Introducción

Es necesario aclarar desde el comienzo, que la conducta caótica es la agregación de muchas conductas ordenadas, si bien ninguna de ellas prevalece en situaciones ordinarias. El caos es impredecible, pero determinable. O dicho de otro modo, el caos no es aleatorio, tiene un orden subyacente.

En un principio, la teoría del caos se aplicaba al análisis de circuitos electrónicos, encontrando resultados tales como el aumento de la potencia de láseres (Ditto y Pecora) y la sincronización de circuitos. Fue demostrado entonces, que era posible sincronizar dos sistemas caóticos, siempre y cuando fuesen excitados por la misma señal, independientemente del estado inicial de cada sistema (Neff y Carroll). O sea, que al perturbar adecuadamente un sistema caótico, se lo está forzando a tomar uno de los muchos comportamientos posibles. Lo que ocurre, es que el caos es sensible a las condiciones iniciales. Sin sincronismo, dos sistemas caóticos virtualmente idénticos, evolucionarán hacia estados finales distintos.

Mas tarde, pudo aplicarse al análisis de oscilaciones en reacciones químicas, y al seguimiento del latido cardiaco. En los últimos años, la biología se hace cargo de este nuevo tipo de abordaje de procesos, modelizando comportamientos enzimáticos (Hess y Markus). Los sistemas naturales son, en su gran mayoría, no lineales, y justamente el caos, es un comportamiento no lineal.

Espacio de estados y atractor caótico

Para caracterizar un sistema dinámico, contamos con variables dinámicas (por ejemplo, posición y velocidad), y variables estáticas, estas últimas son los parámetros o constantes. Un espacio de estados, es una representación gráfica cartesiana, donde cada eje es una variable dinámica. Cada punto es una instantánea del estado, y la línea descripta por esa sucesión de puntos ("fotos"), se denomina trayectoria. Dicha trayectoria es arrastrada hacia una región del espacio de estados llamada atractor, que no es sino la manifestación de los parámetros fijos y de las ecuaciones que determinan los valores de las variables dinámicas (Hamilton – Jacobi).

El período del atractor, siempre y cuando no posea un n infinito de ciclos, será predecible. Es justamnete el sistema que posee un período infinito de ciclos, aquel que constituye un atractor caótico, es una colección infinita de comportamientos periódicos inestables, o en todo caso, una combinación de órbitas periódicas e inestables. Sin embargo, el atractor caótico de un sistema en particular no varía, si se llega a conocer, es posible controlar el sistema.

En realidad, un atractor puede tener tantos ejes como se quiera, el problema es graficarlo. Si se elige un gráfico en tres dimensiones, este puede estudiarse mejor si se lo corta en "rebanadas". Dichos cortes o secciones, se denominan secciones de Poincaré.

ATRACTOR CAOTICO.

Consta de múltiples órbitas periódicas -por ejemplo, la órbita de periodo uno (en rojo) y la órbita de periodo dos (en azul). Este atractor representa un sistema cuya velocidad y posición cambian a lo largo de una sola dirección. Un eje representa la posición, el otro la velocidad. Los atractores pueden ser multidimensionales, pues los sistemas pueden tener muchas variables, que equivalen a otras tantas dimensiones en el espacio de estados: por ejemplo, posiciones y velocidades que varíen en tres dimensiones.



Estabilidad

Un sistema se considera estable, si frente a una perturbación ligera, su trayectoria cambia muy poco. El multiplicador de Lyapunov, es una magnitud creada con el fin de discernir entre dos posibilidades extremas: un valor <1 significa que la perturbación se amortiguará y el sistema es estable, un valor >1 significa que el sistema se tornará inestable a la perturbación. Por ello, todo sistema caótico tiene Lyapunov >1.

Sin embargo, la estabilidad no solo depende de las propiedades del sistema, sino también de la señal excitadora. Tan grandes fueron los éxitos de Carroll y Pecora en aplicar señales caóticas para gobernar las partes estables de sistemas caóticos, que pensaron en la ventaja de excitar directamente con señales caóticas para obtener un sistema estable.

Si se dispone de dos sistemas identicos, ligados a un atractor no caotico, de por ejemplo periodo dos, y ssse inician en estados distintos, las salidas nunca serán iguales, los sistemas nunca alcanzan el sincronismo. Si en cambio, se aplica una señal caotica, es posible ponerlos en fase. La cuestión se reduce entonces a encontrar la señal adecuada a cada sistema.

SECCION DE POINCARE.

Viene a ser, más o menos, una rebanada perpendicular extraída del atractor caótico, que en este ejemplo es una versión tridimensional del atractor que vimos en In imagen anterior. Los puntos de Ia sección de Poincaré representan distintas órbitas periódicas inestables. La órbita de periodo uno se reduce a un solo punto (en roio), y la órbita de periodo dos se corresponde con dos puntos (en azul). La determinación de la sección de Poincaré constituye un paso clave para controlar el caos.



Señales cuasi-periodicas

Otto Rössler, ensayó el control de sistemas electrónicos con ondas cuasi-periodicas. Estas ondas tienen una amplitud y longitud de onda en apariencia aleatorias entre un ciclo y el siguiente. Este comportamiento se debe justamente a la forma en que son construidas, se parte de una senoidal a la cual se le suma una señal caótica.
Re: ¿Izquierda? ¿Derecha? que más da ... ante el antisemitismo rancio son iguales. -Norberto Bobbio
20 jun 2004
TEORIA DEL CAOS

Introducción

Es necesario aclarar desde el comienzo, que la conducta caótica es la agregación de muchas conductas ordenadas, si bien ninguna de ellas prevalece en situaciones ordinarias. El caos es impredecible, pero determinable. O dicho de otro modo, el caos no es aleatorio, tiene un orden subyacente.

En un principio, la teoría del caos se aplicaba al análisis de circuitos electrónicos, encontrando resultados tales como el aumento de la potencia de láseres (Ditto y Pecora) y la sincronización de circuitos. Fue demostrado entonces, que era posible sincronizar dos sistemas caóticos, siempre y cuando fuesen excitados por la misma señal, independientemente del estado inicial de cada sistema (Neff y Carroll). O sea, que al perturbar adecuadamente un sistema caótico, se lo está forzando a tomar uno de los muchos comportamientos posibles. Lo que ocurre, es que el caos es sensible a las condiciones iniciales. Sin sincronismo, dos sistemas caóticos virtualmente idénticos, evolucionarán hacia estados finales distintos.

Mas tarde, pudo aplicarse al análisis de oscilaciones en reacciones químicas, y al seguimiento del latido cardiaco. En los últimos años, la biología se hace cargo de este nuevo tipo de abordaje de procesos, modelizando comportamientos enzimáticos (Hess y Markus). Los sistemas naturales son, en su gran mayoría, no lineales, y justamente el caos, es un comportamiento no lineal.

Espacio de estados y atractor caótico

Para caracterizar un sistema dinámico, contamos con variables dinámicas (por ejemplo, posición y velocidad), y variables estáticas, estas últimas son los parámetros o constantes. Un espacio de estados, es una representación gráfica cartesiana, donde cada eje es una variable dinámica. Cada punto es una instantánea del estado, y la línea descripta por esa sucesión de puntos ("fotos"), se denomina trayectoria. Dicha trayectoria es arrastrada hacia una región del espacio de estados llamada atractor, que no es sino la manifestación de los parámetros fijos y de las ecuaciones que determinan los valores de las variables dinámicas (Hamilton – Jacobi).

El período del atractor, siempre y cuando no posea un n infinito de ciclos, será predecible. Es justamnete el sistema que posee un período infinito de ciclos, aquel que constituye un atractor caótico, es una colección infinita de comportamientos periódicos inestables, o en todo caso, una combinación de órbitas periódicas e inestables. Sin embargo, el atractor caótico de un sistema en particular no varía, si se llega a conocer, es posible controlar el sistema.

En realidad, un atractor puede tener tantos ejes como se quiera, el problema es graficarlo. Si se elige un gráfico en tres dimensiones, este puede estudiarse mejor si se lo corta en "rebanadas". Dichos cortes o secciones, se denominan secciones de Poincaré.

ATRACTOR CAOTICO.

Consta de múltiples órbitas periódicas -por ejemplo, la órbita de periodo uno (en rojo) y la órbita de periodo dos (en azul). Este atractor representa un sistema cuya velocidad y posición cambian a lo largo de una sola dirección. Un eje representa la posición, el otro la velocidad. Los atractores pueden ser multidimensionales, pues los sistemas pueden tener muchas variables, que equivalen a otras tantas dimensiones en el espacio de estados: por ejemplo, posiciones y velocidades que varíen en tres dimensiones.



Estabilidad

Un sistema se considera estable, si frente a una perturbación ligera, su trayectoria cambia muy poco. El multiplicador de Lyapunov, es una magnitud creada con el fin de discernir entre dos posibilidades extremas: un valor <1 significa que la perturbación se amortiguará y el sistema es estable, un valor >1 significa que el sistema se tornará inestable a la perturbación. Por ello, todo sistema caótico tiene Lyapunov >1.

Sin embargo, la estabilidad no solo depende de las propiedades del sistema, sino también de la señal excitadora. Tan grandes fueron los éxitos de Carroll y Pecora en aplicar señales caóticas para gobernar las partes estables de sistemas caóticos, que pensaron en la ventaja de excitar directamente con señales caóticas para obtener un sistema estable.

Si se dispone de dos sistemas identicos, ligados a un atractor no caotico, de por ejemplo periodo dos, y ssse inician en estados distintos, las salidas nunca serán iguales, los sistemas nunca alcanzan el sincronismo. Si en cambio, se aplica una señal caotica, es posible ponerlos en fase. La cuestión se reduce entonces a encontrar la señal adecuada a cada sistema.

SECCION DE POINCARE.

Viene a ser, más o menos, una rebanada perpendicular extraída del atractor caótico, que en este ejemplo es una versión tridimensional del atractor que vimos en In imagen anterior. Los puntos de Ia sección de Poincaré representan distintas órbitas periódicas inestables. La órbita de periodo uno se reduce a un solo punto (en roio), y la órbita de periodo dos se corresponde con dos puntos (en azul). La determinación de la sección de Poincaré constituye un paso clave para controlar el caos.



Señales cuasi-periodicas

Otto Rössler, ensayó el control de sistemas electrónicos con ondas cuasi-periodicas. Estas ondas tienen una amplitud y longitud de onda en apariencia aleatorias entre un ciclo y el siguiente. Este comportamiento se debe justamente a la forma en que son construidas, se parte de una senoidal a la cual se le suma una señal caótica.
Re: ¿Izquierda? ¿Derecha? que más da ... ante el antisemitismo rancio son iguales. -Norberto Bobbio
05 des 2004
Hay que ver lo que se molestan ciertos autoproclamados "progres" cuando se insinua no ya que ellos sean antisemitas, sino que el antisemitismo existe. La ignorancia, el sectarismo, el maniqueismo y la intolerancia parecen estar muy extendidos entre la izquierda alternativa.
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