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Notícies :: sanitat
"Una muerte en manos de los médicos Benjamín Guix Melcior y Enrique Rubio García
10 mai 2004
Actualmente el doctor Rubio, vergonzosamente, sigue de neurocirujano en el Hospital del Valle de Hebrón, y el doctor Benjamín Guix de radioterapeuta en la Fundación IMOR, sito en la calle Escuelas Pías de Barcelona.





Desde que me informaron del acto criminal que iba a terminar con la vida de mi hijo y lo denuncié, nadie, nadie se preocupó de abrir una investigación como señala y obliga la Legislación General de Sanidad en estos casos: al contrario, los tres Consellers que sostuvieron sus cargos durante el mandato del entonces Presidente de la Generalitat, Jordi Pujol, no solamente no se preocuparon, como era su obligación, sino que ni siquiera quisieron saber nada del asunto: el primero, Xavier Trías, exculpando los errores por la "cantidad de actos médicos que se desarrollan al cabo del año" … (Se ve que según la cantidad nos pueden matar más o menos). El segundo, Eduardo Rius, que no le conocía, pues nunca quiso recibirme; la primera vez que nos vimos en un acto público y que yo ni siquiera me dirigí a él, él se dirigió a mí como un poseso dando muestras de una grosería y mala educación imposibles de sospechar. Y, el tercer dando la callada por respuesta. Y, la Dirección del Hospital del Valle de Hebrón, manteniendo en sus listas a auténticos peligros sociales, sin importarles en absoluto el daño o las muertes gratuitas que pudieran ocasionar y que ocasionan..
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Cuando en el día de hoy son miles las querellas y demandas que llegan a los juzgados denunciando errores, negligencias, imprudencias o auténticos actos criminales médicos, hechos que violan a todas luces el derecho a la dignidad y a la vida humana, éstos no solamente no reciben el reproche social y mediático que se merecen, sino que reciben el apoyo más descarado, partidista y feroz por parte del sistema judicial así como la indiferencia de una buena parte de la clase política. Indiferencia que, ya sea por ignorancia, por intereses económicos o partidistas o, simplemente por desinterés, hace oídos sordos a las llamadas desesperadas y justas de estas otras víctimas que, directa o indirectamente agredidas, se las somete, de forma continuada a padecer grandes injusticias sociales y judiciales además de provocarles grandes sufrimientos añadidos y de sumirlas en la indefensión más absoluta.

Yo, aquí no voy hablar de todas las víctimas de las que tengo conocimiento y que lo son de verdaderos actos terroristas médicos, de la verdadera mafia médica, pues necesitaría centenares de páginas para poder exponer tan solo algunos de los casos que conozco personalmente; aquí solamente voy a hablar, una vez más sobre la muerte de mi hijo Arturo, a raíz de una actuación médica que, si bien ha escandalizado a profesionales de la medicina de dentro y fuera del Estado Español y ha sido comparada con los experimentos atroces que llevaron a cabo los médicos de la Alemania nazi, ha sido protegida sistemáticamente y descaradamente por un poder judicial llamado independiente que, aunque consciente en algunos círculos de la gravedad del hecho y de las sentencias escandalosas que se han emitido para no condenar a los culpables, la realidad es que nada se ha hecho, hasta el momento, para enmendar esta gran injusticia judicial. Y así, año tras año, sentencia tras sentencia, los jueces, en este caso al igual que en otros muchos casos, violando las leyes tanto penales como sanitarias y constitucionales que ellos mismos están obligados a hacer cumplir, han protegido y protegen a los que, criminalmente y cínicamente, han burlado, estafado y pisoteado los derechos más sagrados que asisten a los seres humanos. Que asistían a mi hijo Arturo: su Derecho a la dignidad y su Derecho a la vida.
Mira també:
http://www.radiacionesmortales-isabelferragut.com/index.htm
http://www.radiacionesmortales-isabelferragut.com/

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Comentaris

Re: "Una muerte en manos de los médicos Benjamín Guix Melcior y Enrique Rubio García
11 mai 2004
Cuánto hijo de puta suelto
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