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Notícies :: guerra
Bush se siente el mensajero de Dios
05 mai 2004
Aunque no lo dice en público, cree que debe seguir en el poder por mandato divino.
Washington y Nueva York, 4 de mayo. George W. Bush cree que fue escogido por Dios para ser presidente y que ahora es el mensajero divino en Irak, revelaron algunos amigos del mandatario y periodistas texanos entrevistados en un programa de televisión.

âCreo que Dios quiere que yo sea presidenteâ?, explicó Bush a un amigo el día que comenzó su segundo periodo como gobernador de Texas. El hoy titular de la Casa Blanca, quien durante su campaña presidencial de 2000 declaró que Jesucristo era su ââfilósofo político favoritoââ, es sin duda el gobernante más abiertamente religioso en la historia moderna de Estados Unidos.

Todos los presidentes de este país han citado la Biblia y solicitado la bendición de Dios como parte de la retórica tradicional, pero ninguno ha promovido una visión religiosa tan radical como Bush en su obra política. Aunque en público siempre habla de tolerancia, en una entrevista en 1993 declaró al Houston Chronicle que sólo aquellos que aceptan a Jesús como su salvador podrán ingresar al paraíso celestial.


Este comentario provocó críticas y Bush se defendió insistiendo en que cree que sólo Dios decide quién entra o no al paraíso. Wayne Slater, periodista del Dallas Morning News, quien conoce a Bush desde hace décadas, explicó al programa de la cadena de televisión pública PBS: âBush cree mucho en las ideas fundamentales del cristianismo: ­la idea de que uno tiene que creer en Jesús para poder ir al paraíso, que no hay otra alternativa para la salvaciónâ?.

En ese contexto, la declaración inicial de Bush de que lanzaría una âcruzadaâ? contra el terrorismo poco después de los atentados del 11 de septiembre es muy preocupante, ya que confirma que sus decisiones las inspira su visión religiosa.


Aunque la Casa Blanca explicó en ese entonces que Bush se había arrepentido de emplear esa palabra, sus estrategas de campaña electoral la están utilizando nuevamente en sus elogios al mandatario por âencabezar una cruzada contra el terrorismoâ?. Los voceros de la Casa Blanca insisten en que la fe religiosa de su jefe sí le brinda apoyo moral, pero de ninguna manera dicta la política. Las pruebas parecen indicar lo contrario.

Bob Woodward, quien acaba de publicar un nuevo libro sobre la guerra en Irak, preguntó al presidente si consultó a su padre âtambién ex mandatarioâ antes de tomar la decisión de lanzar la guerra. âSabes, él no es el padre a quien apelar en términos de fortaleza. Hay un padre más alto al que yo apelo.â? Aunque en otra parte del mismo libro Bush insiste en que no desea âjustificarâ? la guerra como algo de Dios, agrega: âen mi caso, rezo para que sea el mejor mensajero posible de su voluntadâ?.

Richard Lamb, presidente de la Comisión sobre la Libertad de Etica y Religión de la Convención Bautista del Sur de Estados Unidos, fue a quien Bush confesó su idea de que Dios deseaba que fuera presidente. En el mismo programa en que Lamb reveló esta conversación, defendió al presidente: âel problema con la izquierda es que algunos no creen que Dios tiene partido. George W. Bush está firmemente plantado en medio de la historia y la tradición estadunidense, creyendo en el excepcionalismoâ?.

Lo notable es que tanto Bush como Lamb entienden algo muy bien. En la entrevista con PBS, Lamb insistió en que ellos no creen que los estadunidenses sean un âpueblo escogidoâ? por Dios. Sin embargo, agregó: âYo creo que Estados Unidos tiene una responsabilidad divina de mantener la llama de la libertad y, donde sea posible, avanzarlaâ?. Cuando habla de Dios y la fe, Bush camina sobre la cuerda floja.

âPúblicamente, es muy sabio al no declarar âsoy el candidato de Diosââ?, explicó Slater, del Dallas Morning News. âNunca lo ha dicho (en público) que yo sepa. Nunca ha dicho: âDios desea que yo sea candidato y yo soy quien él quiere en la Casa Blancaâ. En privado, sí dijo creer que es el candidato de Dios, que lo escogió.â?


Al parecer su fe religiosa ha permitido que Bush no se preocupe demasiado de las consecuencias de sus políticas. âHay un elemento fatalistaâ?, explicó David Frum, redactor de discursos del mandatario, en entrevista con Newsweek. âUno hace lo mejor que puede y acepta que todo está en las manos de Dios. Si uno está convencido de que existe un Dios que gobierna al mundo, hace lo mejor que puede y las cosas resultarán.â?


Esto preocupa a muchos. Steve Walkman, editor de la revista cibernética Beliefnet, dijo a Newsweek que âla gente aprecia su devoción a la fe pero, en el contexto de guerra, hay una línea fina, y está empezando a poner nerviosa a la gente. Aprecian su claridad moral y su decisión, pero se preguntan si está ignorando matices en lo que suena a una misión mesiánicaâ?.

Otros como Jim Wallis, editor de la revista liberal religiosa Sojourners, fue más directo en sus comentarios a PBS. âCuando Donald Rumsfeld y Paul Wolfowitz y Dick Cheney hablan de la necesidad del poder y supremacía estadunidense, la supremacía militar en el mundo como el único camino a la paz, entiendo eso como una política exterior. Creo que no es sabia, pero la entiendoâ?. Wallis continuó: âCuando el presidente Bush agrega a Dios a esta formulación y dice que el propósito o la intención de Dios está de alguna manera vinculado con la preeminencia militar estadunidense, es algo muy peligroso... No sólo es una política exterior mala o arrogante, yo diría que es idólatra afirmar que esa misión es el propósito de Dios. Bush, hace esto una y otra vez. Sostener un decreto virtuoso de que la Pax Americana es la política exterior de Dios, eso me parece muy preocupanteâ?.

Pero según Doug Wead, amigo de la familia Bush durante muchos años, la fe del presidente tiene un efecto positivo. âLa fe de George W. Bush es el buen ángel de su personalidad. Sin esa fe, es tan duro, tan decisivo, tan rápido, tan brutal, tan sin disculpa, tan rectoâ?, mencionó Wead a PBS. âEs su fe lo que lo hace detenerse y decir: â¿espera, qué es lo correcto?â. No es su fe la que le diría âve y ataca a esa gente. Inicia una guerra. Haz estoâ. Es lo contrario. Su fe ha tenido un efecto templador sobre quien es y su personalidad. (Le dice) âtal vez no sabes todo... frena, escucha al otro ladoâ. La gente debería estar agradecida de que tiene una feâ?.
Mira també:
http://www.jornada.unam.mx/2004/may04/040505/048n1con.php?origen=index.html&fly=1

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Comentaris

Re: Bush se siente el mensajero de Dios
06 mai 2004
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Bush y su neofascismo es repugnante
Re: Bush se siente el mensajero de Dios
10 mai 2004
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prueba
Re: Bush se siente el mensajero de Dios
10 mai 2004
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