|
Veure comentaris |
Envia per mail aquest* Notícia
|
|
Notícies :: fòrum 2004 |
|
De com el Fòrum 2004 contribueix a esborrar la memòria històrica |
|
|
per Josep Maria Trepat i Riba |
27 abr 2004
|
El Fòrum al Camp de la Bota
(text publicat avui a la secció de cartes al
director d'El Punt-Barcelona) |
El lector escriu
27/04/2004
JOSEP MARIA TREPAT I RIBA. Barcelona.
Senyor Joan Clos, alcalde de Barcelona: Està a punt d'inaugurar-se el Fòrum Universal de les Cultures 2004 que desitjo de tot cor que tingui l'èxit que mereixen les persones que com vós tants esforços hi han esmerçat. És curiós que malgrat que aquest esdeveniment tindrà lloc, principalment, en el camp de la Bóta, mai, fins ara, s'ha fet esment d'aquest fet.
Us suposo perfectament assabentat que al camp de la Bóta des del 20 de febrer del 1939 fins al 24 de desembre de 1952 s'hi afusellaren 1.619 patriotes pel sol delicte d'haver-se mantingut fidels a la República.
Abans de començar les obres del Fòrum i on fins llavors era la plaça de la Fraternitat hi havia una là pida amb la següent inscripció: «A tots els afusellats en aquest indret i a totes les vÃctimes de la Guerra Civil: 'Que en els meus anys de joia recomenci/ sense esborrar cap cicatriu de l'esperit./ O Pare de la nit, del mar i del silenci/ jo vull la pau, però no vull l'oblit.' Mà rius Torres, 1942.
Camp de la Bóta 1992.»
Aquesta là pida actualment no hi és.
Com que em sembla que encara hi som a temps, us suggereixo que en lloc de la là pida s'hi construeixi un mur de pedra noble en el qual s'inscriguin els noms de les 1.619 persones immolades allÃ. Us puc facilitar els noms, cognoms
i data exacte de l'afusellament de tots i cada un d'ells.
(http://nosaltres.vilaweb.com/info/vilaweb/elpunt.noti_elpunt?p_id=-81813) |
Mira també:
http://nosaltres.vilaweb.com/info/vilaweb/elpunt.noti_elpunt?p_id=-818131 |
 This work is in the public domain |
Comentaris
Llavors la cosa seria quedar el mà xim de gent possible i que cadascú porti una part del material.
No sé, és una proposta molt poc pensada, però entre tots podrÃem organitzar-ho, no?
S'esperen propostes!!
Pijos de merda nascuts a Pedralbes o voltants, funcionaris o fills de funcionaris franquistes. Mireu els noms dels seus quadres ! Que no torni a sentir mai més ningú que diu que són d'esquerres perquè em penso tornar boig.
"Somos los nietos de los obreros que nunca pudisteis matar".
Sense restaurar la memòria d'aquells que varen lluitar defensant Catalunya i la classe treballadora no podrà haver-hi democrà cia.
No hem estat res, però ho serem TOT !
Por eso NUNCA , NUNCA votamos al partio popular , ni al psoe ni a sus traidores , ni a ninguno de los demás!
Somos los nietos de los que perdieron la guerra civil!
http://www.pce.es/foroporlamemoria
perirechesjb (nospam) hotmail.com
Rafacordobe (nospam) hotmail.com
¡¡¡Salut per tots!!!. I visca la República Federal Popular.
Modificat: 02:58:09
El final de los dÃas de la muerte. Josep Maria Huertas.
La Vanguardia, 23-05-2002
Cinco anarquistas fueron los últimos ejecutados en el Camp de la Bóta, dos meses antes del Congreso EucarÃstico
Barcelona. Cinco anarquistas fueron los últimos fusilados en el Camp de la Bóta, después de 13 años de ejecuciones. Pere Adrover, Jordi Pons, Josep Pérez, GenÃs Urrea y Santiago Amir cayeron bajo las balas en la madrugada del viernes 14 de marzo de 1952, dos meses antes de que comenzasen los fastos del Congreso EucarÃstico. Presionado por el ambiente que se vivÃa en la Toulouse de los años 50, feudo de los anarquistas españoles exiliados, el arzobispo de la ciudad, monseñor Soliège, amenazó con no trasladarse al encuentro religioso de Barcelona si persistÃan las ejecuciones.
El historiador Josep Maria Solé Sabaté contó con paciencia los fusilamientos en Cataluña tras la Guerra Civil, entre 1939 y 1952, y la suma le dio la escalofriante cifra de 3.385 vÃctimas, de las que 1.689 habÃan sido fusiladas en la apartada playa del Camp de la Bóta, que era al mismo tiempo un barrio de barracas. "Sus habitantes más veteranos me explicaban los recuerdos de aquellos dÃas en que el lugar se utilizaba para tan macabros fines", evoca Rosa Domènech, asistenta social en los años 60 de aquel desdichado suburbio.
La costumbre de fusilar en el Camp de la Bóta surgió en los primeros meses de la guerra. Jaume Miravitlles, comisario de Propaganda de la Generalitat, recomendó cambiar el lugar de los fusilamientos de los militares sublevados en julio de 1936, los fosos del castillo de Montjuïc, para evitar la morbosa asistencia de público. Alguien sugirió el Camp de la Bóta, donde existÃa un parapeto que habÃa sido un campo de tiro para soldados. El 4 de septiembre de 1936, tres militares condenados a muerte fueron pasados por las armas en el lugar. La tanda de ejecuciones duró hasta el 18 de octubre de ese mismo año, y fueron 45 los oficiales ejecutados allÃ, ya que a partir de esa fecha se volvió a fusilar en Montjuïc.
El escritor E. J. Hughes, autor de un libro sobre la España de Franco, comenta que se volvió al lugar en 1939 al optar por "lugares retirados donde el ruido de las ráfagas no turbase la ‘tranquilidad’ de la población". El primero de los 1.689 ejecutados en el Camp de la Bóta durante el franquismo fue el abogado Eduardo Barriobero, diputado y masón que habÃa presidido tribunales durante la guerra. Su sentencia de muerte se cumplió el 14 de febrero de 1939, y fue otro 14, el de marzo de 1952, trece años y un mes después, cuando el Camp de la Bóta pasó a ser tan sólo un suburbio de barracas junto al mar.
Los recuerdos que han quedado suelen ser los de los allegados de las vÃctimas. Carme Alba evocaba cómo, al enterarse de que su hermano Otili, militante del PSUC, habÃa sido fusilado otro dÃa 14, el de mayo de 1941, se trasladó rápidamente a la fosa común, adonde eran llevados los ejecutados. "HabÃa unas cajas precintadas y me dijeron cuál podÃa ser la suya, pero no me la dejaron abrir. Al dÃa siguiente volvà con un martillo y una escarpa, hasta que pude introducir la mano, y la saqué con papeles y fotos que eran de él, y que los habÃan colocado encima del cadáver." Carme logró que los compañeros de trabajo de su hermano, de la empresa Rivière, construyesen una pequeña tumba en el sobrecogedor marco de la fosa común, hoy Fossar de la Pedrera.
Juanito Cuadrado se salvó en el último minuto, cuando todo estaba a punto de que el pelotón disparase. Llegó el indulto en el momento oportuno. Cumplió 24 años de cárcel y volvió al Camp de la Bóta junto al periodista Miquel Villagrasa para ver cómo en el lugar donde estaba el parapeto fatÃdico construÃan la depuradora del Besòs. "Recuerdo pocas cosas, seguramente por la angustia que pasé," explicaba. "Me viene a la memoria el parapeto, que era una rampa de tierra rojiza, supongo que por la sangre."
Del Camp de la Bóta no quedan más que los recuerdos y un monumento, "Fraternitat", al final de la rambla Prim. La Associació de Ex Presos PolÃtics no acude nunca, porque les desagrada la dedicatoria, limitada a los caÃdos en la Guerra Civil. Enric Puvill, secretario de la entidad, ha pedido que añadan "que el monumento honra a los ejecutados entre 1939 y 1952. Hasta que el Ayuntamiento no repare ese lamentable olvido, no es nuestro monumento".
http://www.memoriacatalunya.org/not290.htm
http://www.ub.es/geohum/inventari/fitxes/invt005.htm
chebolo2002 (nospam) yahoo.es
M'estimo més un monument alegòric.
mmm (nospam) euskalnet.net
FORUM=CAPITALISMO
Ja no es poden afegir comentaris en aquest article.
Ya no se pueden añadir comentarios a este artículo.
Comments can not be added to this article any more