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Notícies :: corrupció i poder
Tú, igualito que Aznar
07 abr 2004
Tú, igualito que Aznar

Perdona! ¡Perdona! No te pongas así. ¡Perdona! ¡Espera! ¡Un momento, por favor! No des tanta importancia al título. Es una paranoia mía. ¿Patético? Vale. De acuerdo. Pienso que, más bien, equívoco.

Sé cómo eres y está claro que no estuviste en la Azores ni te invitaron al rancho.

No, tranquilo, conozco perfectamente tu trayectoria. Sé que estuviste contra la entrada en la OTAN y la primera guerra del Golfo. Sé que peleaste contra el Embargo a Irak, auspiciado por la ONU, que se llevó, callandito, más del millón de muertos, que se escribe pronto.

Sé que has comunicado tu impotencia e inmenso cabreo a compañeros y amigos, has protestado y te has manifestado contra Sharon y los judíos que levantan ese gheto descomunal ante el que el de Varsovia acabará ridículo. Y que te has manifestado e, incluso, has llamado a radios y escrito car- tas protestando encolerizado ante la eliminación sistemática de palestinos, balazos a niños, demolición de edificios habitados, ocupación de poblaciones enteras y matanzas de civiles que horrorizarían a sus gaseados abuelos si pudieran comprobar que sus nietos van superando a sus verdugos nazis.

Por su puesto que tú no declaraste una guerra, ni te has pasado por el arco del triunfo la opinión de la mayoría de la gente de tu pueblo. Por el contrario, me he enterado de que antes de iniciar la invasión, estuviste apuntado para viajar como escudo humano a Bagdad, pero te denegaron el permiso en tu trabajo.

Sé que te encendías cada vez que escuchabas que había que iniciar la guerra porque en Irak existían armas de destrucción masiva y el régimen de Saddam era uno con los terroristas de Al Qaeda. Y que cada vez que tu presidente manifestaba que él seguía los mandatos de la ONU y las recomendaciones de los inspectores, te sacaba de quicio y hubieses deseado arrancarle el bigotito pelo a pelo.

Sé que lleno de convencimiento y entusiasmo fuiste a la masiva manifestación contra la guerra, llenaste de pegatinas el curro y pusiste una enorme pancarta de tela en tu balcón.

Sé que sentiste en lo más hondo de ti el asesinato de Couso y la impunidad oficial de los asesinos y que estás dispuesto a todo para que se juzgue semejante asesinato selectivo. Sé que, aun viviendo en una tierra donde se tortura con frecuencia, se te mueven las tripas nada más escuchar la palabra 'Guantánamo', que te evoca Auschwitz o Dachau. Y sé, igualmente, que has firmado para que Bush, Blair y Aznar sean conducidos al Tribunal Internacional y condenados por Crímenes contra la Humanidad.

Sé que no soportas a quienes mienten como bellacos pesebreros y que cambias de canal, dial o periódico cuando ves a los Urdaci, escuchas al los del Olmo o lees firmas de Pedrojotas. Y sé que escupiste a la pantalla cuando la ministra te espetó que estabas contentísimo porque, gracias a la guerra que habían montado, ibas a ahorrarte tu dinerito, unos cuantos céntimos por litro de gasolina.

Sé que ante las víctimas reventadas o mutiladas en Bagdad por los límpidos bombarderos, ante el número de muertos, tan civiles como los de Madrid, que anda en torno a los diez mil y ante el ingente dolor de madres, padres, esposos, niños y ancianos como los nuestros, sentiste en tus entrañas un agudo dolor casi igual al que has sentido por los trabajadores, estudiantes y sus familias de Alcalá o del Pozo.

Sé que ante la manipulación de los muertos en Madrid saliste a la calle a chillar tu rabia, y enviaste mensajes a tus amigos para que hicieran lo mismo, cuando desalmados sin escrúpulos pretendían sacar beneficio electoral del dolor aún fresco.

Sé igualmente que estás atento y dispuesto a impedir que te la jueguen como antes y no vas a permitir que el nuevo gobierno te diga que la ONU toma la iniciativa, mantengan allí los mismos soldados y sigan repartiéndose el pastel del Petró- leo y la tarta de la reconstrucción de un Irak que seguiría ocupado por los mismos militares y algún otro que así entraría en el reparto. La ocupación es injusta e ilegal, esté al frente EEUU, la ONU o el gobernador de la ínsula Barataria. Sólo tienen que salir de Irak.

En fin, perdona por el título. Decididamente, tú no eres igual que Aznar. Eres una persona mucho más honesta y más coherente que yo. Pero ni tu ni yo estamos libres. Nadie está libre, nadie puede «pasar». A todos nos han empujado. Nos han empujado, no sólo a dar el voto, sino a controlar, a participar en la sociedad.

Tenemos ante nosotros una colosal barricada que han levantado entre nosotros, los privilegiados, y la gran mayoría de los que viven hoy en la tierra. Tú y yo estamos situados, nos agrade o repugne, en el mismo lado de la barricada que los monigotes de las Azores y quienes mueven sus hilos. Esta barricada mantiene la radical injusticia globalizada y la mantiene mediante el Terror ejercitado de mil maneras a lo largo de todos los pueblos.

Ese Terror global y mantenido no distingue entre unos iraquíes y otros, unos afganos y otros y seguirá generando actos de terrorismo que no distinguen entre Aznar y un estudiante o un trabajador de Alcalá. Si no demolemos esta barricada, un día cualquiera tú, como Aznar, como yo o cualquiera, podemos encontrarnos en una vivienda de Leganés, en el Ave en dirección a Sevilla o en un tren de cercanías en dirección a Atocha. -
Mira també:
http://www.gara.net/orriak/P07042004/art77574.htm

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Comentaris

Re: Tú, igualito que Aznar
07 abr 2004
Quien siembra vientos recoge tempestades...teníamos que haber echado a ese fascista de Aznar mucho antes.Hemos reaccionado demasiado tarde.Ahora no tenemos excusa :Hay que exigir la retirada de las Tropas de Iraq,ya.
Ni un minuto más de vernos involucrados por un demente en esa masacre.O todos seremos cómplices!
Cómodamente gritando en la calle
07 abr 2004
Ciértamente, cada vez que hago algún activismo contra este sistema atroz, pienso que tengo mucha suerte de poder actuar.
Que a mi lado vive gente que por no tener papeles no pueden luchar por su propia causa.

Y pues, qué debemos hacer? Conocer y preguntar a quienes sufren las injusticias, y salir a la calle por ell@s.
Sindicat