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Los nuevos inquisidores
25 mar 2004
Dedicado muy especialmente a los fascistas e intoxicadores que tanto abundan en radios, periódicos, púlpitos y foros
Los nuevos inquisidores
Xosé Estévez (Historiador)

A finales del siglo XV, tras arduas y difíciles negociacones con la Santa Sede, los Reyes Católicos, Isabel y Fernando, "tanto monta, monta tanto", lograron crear el Santo Oficio, popularmente la Inquisición. Este organismo dependiente de la Corona y gestionado por miembros de la Iglesia, se encargó originariamente de velar por la ortodoxia católica. Estaba generalizada la teoría jurídico-política del refrán: "Cujus regio, ejus religio", es decir, los súbditos debían ser obligatoriamente de la misma religión que el monarca. La unificación territorial y política hispana exigía la uniformización religiosa. Esa labor la realizaría a la perfección la institución inquisitorial, dotada con los medios materiales, financieros, políticos y jurídicos más sofisticados para la época.

Su primigenia actuación se centró en el colectivo de seudoconversos o judaizantes, para ampliar después su obsesión represiva a moriscos, luteranos, protestantes en general y otras disidencias ideológicas y políticas, sin olvidar la producción libresca, pasando por las desviaciones de carácter moral: solicitación en confesión, adulterio, fornicación, sodomía, bestialidad y bigamía. Por cierto, la mayor cantidad de casos referidos a esta última fueron juzgados por el Tribunal de Logroño, cuya competencia espacial abarcaba los territorios vascos. La brujería, en la que confluían factores ideológicos, políticos, morales y de otra índole, fue objeto de especial persecución en Euskal Herria, tanto por parte del Estado español como del francés.

La estrategia inquisitorial era estremecedora tanto por los métodos, desconocimiento del acusador y testigos, torturas físicas y sicológicas, como por las derivaciones anejas, confusión entre crítica política y disidencia religiosa, censura extremada, conservadurismo fundamentalista e integrista, deshonra de los encausados, familiares y descendientes, sicosis colectiva de miedo y permanente búsqueda de honor social, basado en la honra que proporcionaba el pedigree de la "cristianía vieja". Estas secuelas persistirán durante largo tiempo en el subconsciente colectivo, incluso después de la abolición definitiva del Santo Oficio en 1834, durante la regencia de María Crstina de Nápoles, viuda del borbónico, impresentable, depravado y camaleónico chaquetero, Fernando VII.

Los burócratas inquisitoriales eran meticulosos, obsesivos, leguleyos, mediocres, contumaces, manipuladores, nepotistas, manzanillos, lambefístulas, despiadados y pertinaces en el arte de la pesquisa mediante la tortura. Alguna excepción como el instructor del proceso brujerial de Zugarramurdi en 1609, Salazar y Frías, brilla con luz propia por el solo hecho de hacer uso del sentido común. Algunos, que ocuparon la cúpula del organismo como el famoso Torquemada, eran de progenie conversa. Por eso alardeaba de fervor represivo contra sus antiguos congéneres para ocultar culpas pasadas.

En otros estados europeos no existió una institución oficializada semejante, pero los procedimientos inquistoriales y represesivos fente al diferente proliferaban sin excepción en todos los países de cualquier cariz político y religioso, porque lo imponía la coyuntura general de intolerancia y "en todos los sitios se cocían habas".

No aprendemos de la historia, no reflexionamos sobre sus enseñanzas, y la despreciamos por su inutilidad crematísitica inmediata. Como muestra vale un simbólico botón: este año en la selectividad no es obligatoria la realización de un comentario de texto histórico. Por eso, reeditamos trágicamente las míseras gestas del pasado.

Hoy también afea la piel del mundo el acné de una nueva inquisición, lógica consecuencia de la oleada fundamentalista de distintos matices. Se persigue al disidente, se compra al titubeante, se enaltece al altivo, se abate al humilde, se denigra al sabio, se aúpa al mediocre y sumiso, se ríen las gracias del analfabeto funcional, se envidia al ubérrimo trepador, se compadece al tesonero trabajador, se reverencia al inmoral, se desecha la dignidad, se normativiza la moralina, se desmesura el éxito, se consume compulsivamente, se sanciona el fracaso, se exalta el vigor, se aparca la vejez, se silencia la enfermedad, se olvida la muerte y se atoalla al personal con farsas rosáceas.

Se programa el opio de las conciencias, se empocilga la honradez, se instala la ética de la coyuntura, se expulsa al diferente, se enfatiza la anástrofe del neoconverso, se censura al intelectual inorgánico, se miente descaradamente, se machaca al crítico, se acosa moralmente al profesor competente, se arrincona al personaje culto, se disculpa al machista, se endiosa al prepotente y competitivo, se sataniza al nacionalista periférico, se aplaude al imperialista avasallador, se legitima la hipocresía como regla de convivencia, se exhibe un tartúfico escándalo ante la rauda visión de un nimio pezón, se exudan los entresijos de la libido, la intimidad y la alcoba, se invaden ilegalmente países bajo la propagandística cobertura de la recuperación de la libertad, se exalta la falacia de la posesión de armamentos prohibidos, se encubre la realidad de los intereses eonómicos y estratégicos, se cambia la legalidad internacional por la fuerza del peso hegemónico, se implanta el pensamiento único, se niega hipócritamente el diálogo, se expolian los recursos a los subdesarrollados, se conceden "caritativos" créditos a intereses elevados, se globaliza la miseria, se oligarquiza la abundancia, se censura la información veraz, se enrroca la inculpación de inocentes, se mantiene a toda costa el apego a la poltrona, se encumbra el terrorismo de estado, se denosta la reacción violenta del oprimido, se llora farisaicamente a las víctimas, se desvían las provocaciones precedentes y en el 14-M se sepultó el poder de los neoinquisitores. ¿Resucitarán más tarde con otros pelajes?.

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Comentaris

Re: Los nuevos inquisidores
25 mar 2004
guai, pero yo pienso q el 14-3 no sepulto a los neoinquisidores sino q canviaron la mascara, pero los problemas de injusticia global y estatal no se van a parar. Aznar y bush va a ser la misma mierda q zapa-kelly pero con distinto envase y presentacion, al fin y al cabo estan todos sirviendo AL CAPITAL. Todos sirven a oscuros interesses.
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