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Al Qaeda: ¿victoria en Europa?
18 mar 2004
¿Acabamos de presenciar una victoria espectacular de Al Qaeda en Europa occidental?
Al Qaeda: ¿victoria en Europa?
La Vanguardia, 18 de Marzo, 2004
GRAHAM E. FULLER


Acabamos de presenciar una victoria espectacular de Al Qaeda en Europa occidental? El fracaso del Gobierno de Aznar en España tras el ataque de Al Qaeda es uno de los acontecimientos más importantes de la política europea de estos tres últimos años, periodo en el que las relaciones entre Europa y Estados Unidos han vivido su peor momento en cinco décadas. Existen dos formas básicas de entender los pasmosos acontecimientos que han derrocado al Gobierno de Aznar.

La primera es decir que Al Qaeda ha conseguido una contundente e impactante victoria en España, lo cual supone un logro extraordinario para una guerrilla y una organización terrorista. Ha contribuido a un cambio de gobierno en un importante país occidental, Gobierno que ha suscitado el rechazo a la política de Estados Unidos en el mundo musulmán y la retirada del respaldo español. España es el primer Estado del mundo en que Al Qaeda ha provocado un cambio de gobierno. Muchos dirán, sobre todo en la Administración Bush, que el pueblo español no ha tenido el valor de enfrentarse al desafío del terrorismo y que ha optado por el aislamiento, se ha desentendido de sus responsabilidades mundiales y ha cedido ante los terroristas. Dirán que esto representa una importante victoria para el terror.

De hecho, en cierto sentido hay algo de verdad en este razonamiento. Ahora, Al Qaeda y otras organizaciones similares creerán que pueden cambiar y manipular importantes segmentos de la opinión pública mundial mediante la aplicación estratégica del terrorismo. De hecho, podría parecer que los gobiernos democráticos son más proclives a dejarse influir que los estados autoritarios, donde la opinión pública no cuenta.

Con toda seguridad, la misma Al Qaeda interpretará estos acontecimientos de la forma recién mencionada y se sentirá alentada a probar suerte en otros estados. Es fácil prever que Italia, Gran Bretaña, Polonia y Bulgaria pueden ser víctimas de ataques parecidos en un futuro próximo por el importante apoyo ofrecido a la Administración Bush en Oriente Medio. Tanto los países occidentales como otros muchos tienen sobrados motivos para preocuparse por que la guerra contra el terrorismo âno la guerra de George Bush, sino las cuestiones relativas a la seguridad de la comunidad internacionalâ haya recibido un serio revés.

Sin embargo, existe otra forma de considerar los mismos acontecimientos. En primer lugar, España era un caso poco corriente âaunque no el únicoâ entre los países europeos por el apoyo que un gobierno elegido democráticamente prestó a la guerra de Iraq en contra de los deseos de su población. Italia, y Gran Bretaña en particular, también entran dentro de esta categoría. Por tanto, se podría argumentar que la derrota de Aznar es el reflejo de un descontento público que se arrastra desde hace tiempo por su política a favor de Bush. Los sucesos del 11-M no han cambiado la opinión pública, sino que han favorecido aún más el voto en contra de Aznar, pues el electorado ha visto que los resultados de su política han traído consigo precisamente los problemas que la población había temido desde el principio.

Es más, no debe darse por sentado que el rechazo a la política de Bush en Iraq, y en Oriente Medio en general, significa que uno sea âblando con el terrorismoâ?. El deseo de detener el terrorismo puede coexistir con el rechazo a los medios que la Administración Bush ha escogido para combatir el terror. Muchos observadores en Oriente Medio, entre los que me cuento, han defendido que la política de la Administración Bush no ha sido sensata. Sí, no cabe duda de que la política de Bush ha complicado la existencia a Al Qaeda, aunque no lo suficiente como para evitar los ataques contra Turquía, Arabia Saudí y, ahora, España. Bien es cierto que la guerra de Bush contra el terrorismo ha contribuido a coordinar los esfuerzos internacionales para identificar, perseguir y capturar a un número importante de terroristas. Además ha ayudado a determinar algunas de sus mayores fuentes de financiación. En muchos sentidos, en la escena internacional actual es más difícil ser un terrorista en activo que hace tres años.

Por otro lado, los medios de la Administración Bush âuna notable confianza en la guerra y en los instrumentos militares para combatir el terrorismoâ han dado numerosos resultados negativos, especialmente en Oriente Medio. Los musulmanes se consideran a sí mismos y a su religión como el objetivo primordial de la guerra estadounidense contra el terrorismo. El trato torpe que la diplomacia estadounidense ha tenido con muchos estados âPakistán, Turquía, Arabia Saudí y otros, por no mencionar numerosos países de Europa occidentalâ ha suscitado la innecesaria pérdida de su buena disposición y su respaldo a la política de Estados Unidos. Sin embargo, el error primordial y más desastroso de la Administración Bush es no haber analizado las causas del terrorismo en Oriente Medio y, en particular, haber prestado un apoyo casi ilimitado al Gobierno israelí más conservador y extremista de la historia.

Washington ha permitido que la cuestión palestina se deteriore de una forma peligrosa y origine una enorme base de apoyo a la hostilidad contra Estados Unidos entre los musulmanes más jóvenes. Cada día se crean nuevos reclutas para una guerra contra Estados Unidos. Por supuesto, nadie puede afirmar que el problema palestino sea la única fuente de terror en Oriente Medio, ni que dejará de haber problemas cuando la cuestión palestina esté resuelta. No obstante, las líneas básicas generales de una solución son conocidas por todos; tan sólo se requiere un liderazgo que les imponga la solución necesaria a dos bandos que son incapaces de resolver la cuestión por sí mismos y que están convirtiendo toda la región en un polvorín, del cual Al Qaeda es una de las consecuencias. Washington ha perdido por completo la credibilidad en Oriente Medio y todos los musulmanes dan por sentado que la política estadounidense depende de forma exclusiva del petróleo y de Israel.

En estas circunstancias, no es sorprendente que el pueblo español haya decidido rechazar la política del Gobierno de Aznar.

Es probable que los trágicos sucesos del 11-M no hayan sido en ningún caso decisivos en el voto, sino tan sólo la gota que ha colmado el vaso. Naturalmente, siempre hay otras razones nacionales y locales. Sin embargo, en Europa hay muchos que ahora pueden decir: âSí, nos oponemos con fuerza al terror, pero creemos que el apoyo a la política de Bush no mejora la situación, sino que la empeora. Rechazamos la idea de que para combatir el terrorismo debamos respaldar la política de Bushâ?. Es lamentable que Al Qaeda pueda llegar a la conclusión de que en España ha cosechado una victoria como resultado de los atentados. No obstante, también sería lamentable continuar avanzando por un camino equivocado en la lucha contra el terrorismo, uno que sólo empeore el problema. La lucha contra el terrorismo será larga. No se trata de una âguerraâ? y no es fundamentalmente militar. No se ganará mediante el acoso y la presión a los pueblos musulmanes que ya sienten una honda frustración por su propia debilidad y su incapacidad de cambiar nada en sus vidas y en sus propios regímenes. Tan sólo podemos esperar dos cosas: 1) que los europeos reconozcan que el mundo debe trabajar unido e idear una solución creativa para abordar la gravísima situación de Oriente Medio en lugar de confiar en la guerra, y 2) que el modelo de Bush no funciona, no ha funcionado en Afganistán ni en Iraq, y que tal vez esté agravando el problema para todos nosotros. Si fuera posible materializar estas nociones, al final Al Qaeda no habría cosechado una victoria en España.

G. E. FULLER, ex vicepresidente del Consejo de Inteligencia Nacional de la CIA, autor del libro de reciente publicación âThe future of political islamâ?
Traducción: Verónica Canales Medina.

Comentaris

Re: Al Qaeda: ¿victoria en Europa?
19 mar 2004
ecspaña 1 pais importante de occidente ??!!
jajajaja, importante en qe en: manipulación contaminación, corrupción, en qe más somos importantes??!!
Sindicat Terrassa