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Notícies :: globalització neoliberal
De la nada venimos y hacia no-sé-dónde nos dirigimos
22 feb 2004
"De la nada venimos y hacia no-sé-dónde nos dirigimos."

En el siglo XV, con el Renacimiento, la semilla del cristianismo moderno y el nacimiento del Estado-nación, Europa abre una herida a la Edad Media y se dispone a afrontar su crisis más grave desde la caída del Imperio Romano y con él del mundo clásico.
"De la nada venimos y hacia no-sé-dónde nos dirigimos.

En el siglo XV, con el Renacimiento, la semilla del cristianismo moderno y el nacimiento del Estado-nación, Europa abre una herida a la Edad Media y se dispone a afrontar su crisis más grave desde la caída del Imperio Romano y con él del mundo clásico.


Los avances científicos, sobre todo en astronomía, fueron el detonante definitivo que sirvió de punta de lanza para esa Modernidad que acababa de nacer. El método científico de Galileo, que introduce por primera vez la cuantificación como paradigma de la verdad y la formulación por parte de Francis Bacon del sentido de la ciencia como el aumento del poder del hombre sobre la naturaleza y, sobre todo, la mejora de la humanidad a través de la extensión de sus preceptos, suponen, aun sin ser esta su intención, una ruptura con el mundo medieval.
El desarrollo del método científico de Galileo y las tesis de astrónomos posteriores, sobre todo de Copérnico, hicieron tambalearse y, finalmente, hundir los cimientos de la cosmovisión aristotélica del mundo que había sobrevivido casi dos mil años, según la cual la tierra era el centro del universo y éste estaba dividido en dos: el mundo sublunar (la Tierra) en el que reina el cambio, la temporalidad y la contingencia y el supralunar (los astros) compuesto de la materia perfecta, éter, y en el que no cabe variación alguna, es eterno e inmutable.
Como podemos suponer, esta doctrina aristotélica sufrió constantes desarrollos a lo largo de la historia, de forma que, llegados al siglo XV, la cosmovisión aristotélica daba pocas explicaciones a los problemas astronómicos y su complejidad era más que notable.
Es así como las nuevas doctrinas y el espíritu que conllevaban arrojaron al hombre y la mujer medievales al suelo de lo mundano. Ya no había dos mundos, sino sólo uno, el de los vivos. Se creía en Dios, pero de una forma sustancialmente diferente a como se hacía en la Edad Media, ya se había convertido en un misterio, era incognoscible: se había separado de los seres mundanos abandonándolos a su suerte. ¡Qué mejor caldo de cultivo que este sufrimiento de la mujer arrojada a lo mundano pudo encontrar la religión! Así es como el protestantismo (la ética del capitalismo) justificó la diferencia entre los hombres como un mandato de Dios que nos predestina pero se olvida de nosotras después, equiparando el triunfo en lo material con la salvación futura.
Los años y los siglos pasan y este golpe asestado al mundo medieval abre camino en el cadáver putrefacto de un orden no racional sustentado sobre la base de una teología en la que no se estaba más que como la humanidad ha sido. Ahora el mundo puede cambiar a nuestro antojo, Dios se ha olvidado de él y nos lo ha cedido para adaptarlo a nuestras necesidades, hemos comenzado a ser revolucionarias.
La crítica científica se extiende a todos los ámbitos de la vida, llegando, claro está, a justificar una forma nueva de gobierno: el Estado burgués moderno, que devendría en la democracia que sufrimos las viejas de hoy.
Es el siglo XVIII y se avecina la Revolución francesa (1789), el momento en el que se implanta definitivamente el proyecto moderno, catalizado ya, a través de la Ilustración. Este movimiento intelectual lleva hasta sus últimas consecuencias los principios que inspiraron el nacimiento de la Modernidad y, por supuesto, sus errores.
La ciencia ha invadido ya todos los ámbitos de la vida humana y animal en el mundo occidental(izado), convirtiéndose el método científico en paradigma de la verdad universal, dando de lado a todo aquello no cuantificable.
En la vida social, el mercado (la cantidad) guía todos los movimientos de unas humanas que han pasado de servir al amo a servir a la economía. La burguesía, unida a la clase más baja ha derrocado del poder a la nobleza y se ha alzado como una muestra más de que esa época ha cambiado: al igual que no vale el aristotelismo, tampoco la monarquía absoluta. Son momentos de cambio.
Es en esta época cuando comienza a nacer el socialismo, la doctrina según la cual todos los hombres han de ser iguales (recordemos el lema de la Revolución francesa: libertad, igualdad, fraternidad), excluyendo cualquier distinción clasista, racista o de otro tipo. Más tarde el socialismo se separará en tres corrientes: anarquismo, marxismo y socialismo (socialdemocracia).
El anarquismo, tema que nos interesa más en este escupitajo de palabras, se muestra pues como la más alta (por su profundidad) expresión del ideal ilustrado-moderno: la ciencia como solución a los problemas humanos, el avance cuantitativo para conseguir la igualdad (anarcosindicalismo), una fe en la bondad una vez que el hombre se haya liberado de sus prejuicios capitalistas (se puede ver una clara analogía entre estas doctrinas y las de la filosofía desde tiempos de Platón, pasando por Bacon, que habla de los ídolos que impiden discernir la realidad y actuar en consecuencia, hasta el siglo XX en el que, interesadamente, ciertos filósofos han vuelto a cuestionarse la posibilidad de abandonar esos prejuicios y de su valor intrínseco), continuación de la crítica ilustrada a la Tradición y la Autoridad, anulación del individuo a favor de la sociedad o la colectividad, como algunos otros lo llaman: esencia social del individuo (rasgo que se aprecia desde los autores que propusieron la doctrina del contrato social, hasta los anarquistas: ?la sociedad conforma y determina la esencia humana? M. Bakunin)?
No hay que olvidar que cuando Bakunin y Marx hablan de revolución, tenían en mente la Revolución Francesa como el ideal de transformación que ahora, en lugar de tener como sujeto a la burguesía, estaría en manos del proletariado.
En los albores de la tempestad, a comienzos del siglo XXI, tras dos guerras mundiales, con millones de muertos a la espalda, cuando las desigualdades económicas crecen sin parar y el capitalismo tiene más esclavos felices que nunca, ha vuelto a replantearse el problema de la Modernidad. Casi todas las autoras coinciden en señalar que la actual es una época de crisis, pero las alternativas, cuando se dan, como no podía ser de otra forma, no rompen con el marco conceptual del que parten y, mucho menos, con las reglas del razonamiento. Sólo Nietzsche apunta el camino que a nosotras nos apetece seguir: el camino de la nada, la no afirmación de verdades morales más allá del aquí y el ahora, el nacimiento del individuo y la destrucción del mundo mediocre de valores cristianos y científicos que nos mata. Ahora bien, nosotros no nos creemos superhombres ni supermujeres, ni siquiera nos consideramos hombres o mujeres. Negamos todo lo que cae en nuestras manos, todo lo que percibimos, por su putrefacción, no queremos crear algo nuevo, no hay síntesis posible.
Como decía el cabrón de Ortega: ?mientras el hombre sea revolucionario no es más que hombre moderno, no ha superado la modernidad?. No queremos gestionar nada ni cambiar nada, sólo nos interesa destruir lo que existe y luego, quién sabe, a lo mejor autodestruirnos por placer, o jugar a la play (si es que queda alguna).
Echando un (mal de) ojo al anarquismo del aquí y el ahora, se nos presenta un panorama bochornoso: tenemos un sindicato (la CNT, ya que la CGT queda un poco lejos de nuestra experiencia) quijotesco en el que un grupo de cinco viejos, dignos de estudio pormenorizado, adoctrinan a una veintena de quinceañeros azagristas que hacen un tour por las tumbas de los santos y las ministras para emborracharse sobre las lápidas de la revolución que no pudo ser; un ?movimiento? casaocupa al que van a parar las veinteañeras que se han aburrido de la tediosa noria del militantismo, o que simplemente toman demasiadas drogas para llegar puntuales a algún lugar, estos especimenes organizan conciertos de timbales, cursos hiper-revolucionarios de malabares, danza del vientre y otras gilipolleces, enseñan a pedir en la puerta de los supermercados y, por supuesto, como no podía faltar, organizan fiestas, muchas fiestas en honor a los presos en lucha (que tan agradecidos les están por su apoyo), o cualquier otra cosa de la que se pueda fardar cuando están con sus amigos los costras; por otra parte hay un movimiento virtual (en el sentido tecnológico del término) que aglutina a gente de toda edad y condición alrededor de la arriesgada mesa del ordenador, donde se urden las conspiraciones que hacen temblar al poder, allí, amparados por el anonimato divagan sobre las cuestiones más extravagantes del futuro de la revolución anarquista que dará al mundo un vuelco y nos proporcionará la libertad definitiva del requetemalo capitalismo. Esto no es un estudio sociológico ni pormenorizado, sino simplemente las corrientes que vemos en el anarquismo de hoy. Al margen de esto hay, suponemos, un grupo (o varios) de individuos que están hartos de toda esta mierda, cada uno con sus propuestas distintas y, casi siempre, todavía revolucionarias y, por tanto, modernas.
Ahora hemos llegado nosotras. No somos unas iluminadas, ni nada que salga de tu podrida boca, así que evita los calificativos, lee esto y si no te gusta límpiate el culo con ello, sólo te decimos que eres un presunto demócrata y ya nos veremos.
Nuestra pretensión es simple y ya ha sido expuesta por diferentes personas con quienes coincidimos (como por ejemplo ?El Pájaro del Trueno?): queremos romper con todo. Quien, al leer esto, diga entre gestos de desaprobación: -insurreccionalismo-, lo lleva claro, ¡estás tonto!
Hemos negado la cárcel y a nuestro lado encontramos muchos colegas, hemos escupido a la democracia y los apagafuegos nos gritaban ??tranquilidad?-, ya quedábamos menos, nuestra hez fue lanzada hacia el sindicalismo y se marcharon otros tantos, ahora, cuando vomitamos sobre cualquier orden, ideología, cosmovisión, revolución, tiempo, ciencia, razón, trabajo,? sólo nos queda afirmar la negación, o negar la afirmación.
Hemos roto con la Modernidad, como única forma de escapar de las redes del capitalismo. Ya no hay, como ya dijimos, tesis-antítesis-síntesis, sólo hay tesis y antítesis, la síntesis no nos interesa, no hay construcción posible fuera de esta destrucción de lo que vemos. Toda idea de cambio es ideología, encubre una realidad miserable con la promesa de un mundo mejor que puede llegar o no llegar (eso no importa), no hay sacrificio posible por un fin, ya que no hay fines fuera de nuestra acción puntual y cotidiana. No hay nada, nada hay. ?Libertad o muerte? es ahora un ?tú o yo?, una disyunción excluyente. Sólo uno de los términos puede prevalecer y no ya por la supervivencia de lo propio, sino por el ansia de destrucción de esto otro ajeno a la vida, que nos mata.
Nada del viejo mundo nos vale, porque renunciamos conscientemente a hacer la revolución. A sus categorías del ser, nosotros oponemos no ya el parecer, sino el estar; nada es eterno, no existe del todo, no hay leyes fuera de nuestras mentes enfermas, no queremos nada de este mundo que coarta nuestra anomalía.
Nunca más seguiremos una bandera, ni creeremos que hay verdades, no confiaremos en el vecino hasta que no nos muestre que merece nuestra confianza. Los anarquistas nos han defraudado: sois presuntos demócratas.
Así como la burguesía utilizó al proletariado durante las revoluciones liberales y los marxistas lo hicieron con los anarquistas, traicionando el pacto obrerista y revolucionario, ahora vemos cómo los anarquistas (entre quienes nos contábamos), aunque se llamen autónomas o insus o yo-qué-sé nos han defraudado. Por fín somos anárquicos, estamos en la anarquía, no es una meta. No existen las metas, sólo los hechos y los nuestros gritan ?anarquía-, nunca más ?anarquismo- o ?revolución social-. Lo que se dice se hace y lo que se hace no se dice.

La anarquía es impepinable

Comentaris

Re: De la nada venimos y hacia no-sé-dónde nos dirigimos
22 feb 2004
Nueva moda. Los chavalitos se aburren, y tenemos que aguantar sus pataleos. Como crítica muy bien, pero venga...listillos ya se os pasará y así podreis ir a jugar a la play estation agusto.

Por un anarquismo revolucionario, plural y naturista.
Libres y salvajes

www.alasbarricadas.org
Re: De la nada venimos y hacia no-sé-dónde nos dirigimos
22 feb 2004
Han leido a Nietze y quizá a Stirner y Novatore y se piensan que lo saben todo. jeje.
Decís no tener ninguna meta. Pero la teneis.
Decís que sólo os importa destruir esto y luego ya veremos. Urbanitas de mierda. A otros si nos importa cambiar y construir. ¿porque? Porque yo quiero comer todos los días (sí, sí aunque vosotros creais que la comida aparece por generacion espontanea en el supermercado) poder cultivar mis alimentos, libres de patentes y trasgenias, como tengo que currar quieor currar en las mejores condiciones...como aveces necesito atención médica, quiero trasformar el sistema médico y el urbanismo y.... ¿Dónde vivís, en marte? quizá seas el punki malote insocial de tu clase universitaria. Que pena.

Viva la anarquía y vivan los que luchan por recuperar la vida.

www.flag.blackened.net/pdg/
Re: De la nada venimos y hacia no-sé-dónde nos dirigimos
22 feb 2004
Si esas son las impresiones que l@s ínclit@s internautas que han respondido al texto tienen sobre el mismo o sobre sus autor@s, pues que obren en consecuencia. Nosotr@s nos hemos limitado a lanzar al aire nuestro escupitajo en forma de palabras porque es lo que sentíamos, sin mayores pretensiones y sin querer dar lecciones a nadie. Que cada cual lo recoja o no como le venga en gana, y si a alguien le dá en la cara, pues que se joda. No necesitamos de vuestra aprobación o desaprobación. Sólo necesitamos la destrucción (material e intelectual, moral,...etc) de TODO.
La Anarquía sigue siendo impepinable
Re: De la nada venimos y hacia no-sé-dónde nos dirigimos
22 feb 2004
DADA!!!
DADA!!!
Re: De la nada venimos y hacia no-sé-dónde nos dirigimos
22 feb 2004
unos luchan y otros juegan.... quien será cada cual, seguro que mi vecina la honesta trabajadora de la limpieza o yo mismo administrativo... no jugamos...

DADA DADA A MUERTO!!!
Re: De la nada venimos y hacia no-sé-dónde nos dirigimos
22 feb 2004
"impepinable" ?
"la Anarquía es impepinable" ?
ay ay ay, esa teoría tiene que doler !
Re: De la nada venimos y hacia no-sé-dónde nos dirigimos
22 feb 2004
La juventud es una hermosa y a la vez jodida enfermedad que solo se cura con el tiempo...
Sindicat