|
Veure comentaris |
Envia per mail aquest* Notícia
|
|
Notícies :: pobles i cultures vs poder i estats |
|
Los navarros no son vascos |
|
per Kaosenlared Email: kaosenlared (nospam) kaosenlared.net (verificat) Adreça: Kaosenlared.net: C/ Sant Crispin, 182 bis (08222). Ca N'Anglada, Terrassa, Barcelona |
23 gen 2004 08:24:31
|
¿Son vascos los navarros, o todos los vascos son navarros?
Pedro Pablo Arrinda & Mikel Agirregabiria
Pueedes leer los artÃculos del amigo Mikel Agirregabiria diariamente en: http://www.kaosenlared.net |
La coalición UPN-CDN ha decidido impugnar ante el Tribunal Constitucional el acuerdo del pasado 25 de octubre por el que el Gobierno Vasco aprobó la “Propuesta de Estatuto PolÃtico de la Comunidad de Euskadiâ€?. El Ejecutivo Foral considera que debe evitar que “se lesionan gravemente la integridad del régimen foral, y se invadan sus competencias propias y sus institucionesâ€? y que el Gobierno Vasco “se burla de los ciudadanos navarros". El portavoz de UPN-CDN adujo que “el Plan Ibarretxe desconoce la configuración como comunidad foral diferenciada a Navarra, con identidad propiaâ€?.
Paradójicamente son los ultraconstitucionalistas del PP ó UPN quienes se niegan siquiera a considerar algo perfectamente contemplado incluso en sus idolatrados textos legales: la unión polÃtica de la Comunidad Foral Navarra con la Comunidad Autónoma Vasca, siempre que la ciudadanÃa navarra asà lo decidiese. Tal confederación conjunta está detalladamente prevista en la disposición transitoria 4ª de la Constitución, en el artÃculo 2º del Estatuto de Gernika, y en la disposición adicional 2ª del Amejoramiento. Pero UPN ó PP entienden que tal posibilidad es contraria a la Historia de Navarra.
Repasemos brevemente dicha Historia, que desde los primeros testimonios escritos de Polibio, Estrabón y Ptolomeo proporcionan una información que permite localizar a los Vascones en lo que hoy es la CFN, la provincia de Huesca hasta el Gállego y el este de Alaba. Durante el Imperio romano los vascones se extendieron a ambos lados de los Pirineos y una vez desaparecido éste, los enfrentamientos fueron continuos con los consecutivos poderes emergentes de visigodos, francos y musulmanes. Es en este escenario donde se produce la batalla de Roncesvalles (778), en la que la retaguardia de Carlomagno fue aniquilada porque habÃa destruido Pamplona. En el año 824 nace el reino de Pamplona. El “Códice de Rodaâ€? del siglo X reflejará, bajo Sancho el Mayor calificado por los Omeyas como “Señor de los vascosâ€?, un dominio que abarcará entre otras áreas geográficas la CAV, Baja Navarra, Labourd, y Bearne.
En el siglo XII el Reino de Pamplona pasa a llamarse Reino de Navarra y se iniciará su paulatina apropiación por Castilla. En el año 1199 las fuerzas de Alfonso VIII de Castilla tomarán Vitoria, conquistará Gipuzkoa al año siguiente, la CofradÃa de Arriaga (Alaba) se entregará en 1332 y Bizkaia por sucesión matrimonial en 1376. De esta forma, los territorios de la Navarra marÃtima quedaron separados del resto del Reino. La apropiación definitiva se culminará con la conquista armada de Navarra por las tropas del duque de Alba en 1512. A partir de este momento la historiografÃa castellana denominará como intentos “francesesâ€? la recuperación del Reino, cuando “tales francesesâ€? no eran sino los únicos reyes legÃtimos navarros pertenecientes al otro lado de los Pirineos. La batalla de Noain (1521) es el testimonio del fracasado intento de recuperación del Reino por parte de los navarros con más de 5.000 muertos. Un grupo de escapados de esta batalla simbolizará en la fortaleza de Amaiur (1522), el último baluarte de la resistencia navarra contra los castellanos.
Si bien Navarra siguió conservando sus Cortes Generales, sus Tribunales de Justicia, el Consejo Real, la administración, la moneda, las aduanas y fronteras, competencias más amplias que las que goza hoy en dÃa y paradójicamente no reivindicadas por los fervientes navarristas, el control castellano se materializó en la organización militar, en la administración civil y eclesiástica y en la castellanización progresiva. Este último punto, el de la lengua, ha sido tergiversado de tal forma que nos han hecho creer que el euskera siempre ha sido un reducto en Navarra, cuando precisamente los textos medievales denominan al euskera como “Lingua Navarrorumâ€?. Si ya en la época árabe el historiador Al-Himyari comenta sobre los habitantes de Pamplona que la mayor parte hablan el vasco (al-bashkiya) lo que les hace incomprensibles, a finales del siglo XVI y según un Registro existente en el Seminario de Vitoria de las ciudades, villas y lugares de cada obispado del PaÃs Vasco, en el correspondiente a Navarra figuran 58 pueblos de habla castellana y 451 de habla vasca. A comienzos del siglo XVII está documentado el euskera como lengua usual en la región de Sangüesa, asà como en el norte de Tafalla y en Tierras de Estella.
En 1841, después de haber finalizado la primera guerra carlista, entre otras caracterÃsticas como expresión de la reivindicación foral, Navarra deja de ser Reino convirtiéndose en una mera provincia con ciertas facultades administrativas y fiscales, bajo la Ley Paccionada elaborada por el Estado español, que no recogÃa pacto alguno sino imposición.
En 1936 se aprueba el Estatuto de Lizarra (Estella) y se resaltó que en la elaboración de dicho Estatuto, los ayuntamientos navarros rechazaron ir junto a la CAV por un estrecho margen (123 contra 109). Hoy sabemos, gracias al historiador navarro Jimeno Jurio, que algunos ayuntamientos que supuestamente votaron en contra realmente lo hicieron a favor, lo que debió haber cambiado radicalmente el resultado.
En cuanto a los años de la Transición, en principio el PSOE estuvo a favor de un mismo Estatuto para la CAV y para Navarra, pero desistieron de tal pretensión por la presión de la cúpula militar franquista que adujo que Navarra disponÃa de mucha frontera con el Estado francés. A partir de ese momento, la CAV tendrá un marco jurÃdico diferente plasmado en el Estatuto de Gernika de 1979 y la Comunidad de Navarra en la Ley del Amejoramiento de 1982.
La “Propuesta de Estatuto PolÃtico de la Comunidad de Euskadiâ€? de 2003 recoge el antiguo Reino de Navarra, actualmente dividido en tres administraciones diferentes, para recuperar de modo pacÃfico y democrático por la voluntad libre de su ciudadanÃa aquel proyecto originario de comunes raÃces lingüÃsticas y culturales. Para muchos, y desde el respeto foral hacia cada uno de los seis Territorios Históricos que forman Euskal Herria, los navarros no son vascos, sino que todos los vascos somos navarros. |
Mira també:
http://www.kaosenlared.net/ |
Comentaris
Nafarroa euskadi da!!!
Acà al PaÃs Valencià ja vam tindre (i ara pareix que reviscola)la "Batalla de València", els blaveros deien als del Principat invasors...
Alló acabà amb una baixada de pantalons impressionant per part del PSPV-PSOE que donà pas a un Estatut d'Autonomia de risa...
I és ben curiós que Navarra és l'únic territori de l'Estat espanyol on el Partit Popular no té implantació.
Ja dic, no és qüestió de metafÃsica ni de debats sobre essències, sino sobre projectes polÃtics.
Els navarresos són bascos? Doncs pot ser sÃ, tant com els suïssos són alemanys (o francesos, o italians, o romances). I és que ja deia Aristòtil que el verb ésser és molt complicat, i quan parlem de "ser" potser estem dient massa coses.
No es un problema d'essencies, és un problema de fets historics, de processos, de lluites de poder, etc.
De la manera que ho plantejes tu, tot podria ser, blanc o negre depenent d'alla on bufi el vent. Llavors les ciències socials serien un subgenere més de la literatura fantà stica i de ciencia-ficció.
Els projectes polÃtics dels que tu parles es basen en societats en les quals s'han donat un processos històrics determinats. I es poden explicar. I poden servir com a base de discursos politics. Suposo que no et pensaras que en el fet que guanyi les eleccions el PP no hi te res a veure els 40 anys de franquisme? Doncs per aqui va.
Per cert, no entens perque no hi ha PP? Que et penses que és l'UPN? Si ens quedem a la superficie de les coses, malament. Per cert, alguns feu de l'antinacionalisme no español una religió, sense menes.
Lo expuesto hasta ahora no es nuevo, y Navarra no es una excepción. Los mismos historiadores que hace unos años, no muchos, defendÃan unas ideas, defienden hoy las contrarias sin ningún rubor; por otro lado, es notorio la aparición en estos últimos años de nuevos intelectuales hermanados con el poder.
La historia, desde mi punto de vista, es clara. Navarra es y ha sido vasca. Sin olvidar que la historia es historia, que los acontecimientos históricos y las experiencias del pasado no tienen por qué marcar necesariamente el futuro de un pueblo.
No tengo la intención de aburrir a los lectores con datos de erudición, por otra parte expuestos por célebres historiadores: Jimeno JurÃo, Sorauren, Esarte…
Estas lÃneas no tienen otra intención que exponer una serie de ideas de sobra conocidas con palabras sencillas que puedan ser entendidas por todos aquellos que quieran.
Imposición de unas ideas ajenas
Siglo tras siglo, en Navarra, por medio de la invasión, la presión polÃtica, económica y social se van imponiendo ideologÃas y costumbres foráneas. En el Siglo XVI Navarra y los navarros sufrimos la anexión y la invasión de nuestro territorio por parte de nuestros vecinos. Una vez derrotados, sus historiadores y los intelectuales unidos al poder, se han encargado de contarlo a su manera, y asà nos ha llegado a los propios navarros.
La anexión de Navarra por las tropas castellanas ha sido considerada como buena y positiva para los propios navarros; como si los invasores nos hubiesen dado la libertad, nos hubiesen transmitido la cultura y la civilización. Por desgracia la realidad no fue asÃ. Miles y miles de navarros murieron en los campos de batalla; otros muchos por defender sus haciendas, su idioma y sus costumbres sufrieron tortura y destierro.
Hoy sabemos que, como todas, fue una guerra cruel, en la que nuestros antepasados se resistieron, resultaron perdedores y todavÃa hoy estamos sufriendo las consecuencias. Sin duda, supuso un duro golpe para nuestras instituciones, identidad, lengua, costumbres e historia.
Más cercana y por lo tanto más presente tenemos la guerra fratricida de 1936, en la que padres e hijos se encontraron en bandos contrarios. Defendiendo ideas diferentes. Tal vez por ello se hizo famosa la frase de uno de los generales más influyentes del bando vencedor y muy conocido por estas tierras: "yo veo a mi padre en las filas contrarias y lo fusilo".
De sobra es conocida la represión ejercida por los vencedores de esta guerra, no sólo por las investigaciones históricas realizadas (el grupo Altafailla ha detallado con nombres concretos 2.789 fusilados entre republicanos, socialistas, comunistas, nacionalistas y anarquistas, en definitiva izquierdistas defensores de las ideas vasquistas), sino esencialmente por lo que nos ha tocado oÃr directamente de nuestros abuelos, padres, familiares y vecinos.
No ha sido necesario vivir la guerra para sentir el miedo. Cuántas veces hemos escuchado historias sobre la división de familias enteras, torturas, asesinatos, la llegada del famoso coche de la muerte. La frase más repetida en nuestras casas ha sido: "hijo, no te metas en polÃtica, que no trae nada bueno".
En efecto, tanto la invasión del siglo XVI, como la última guerra no han traÃdo nada bueno. Por el contrario nos han originado desgracia, sufrimiento y, entre otras cosas, han acelerado la pérdida de nuestra lengua y costumbres.
Progresiva pérdida de la lingua navarrorum
Tampoco en este caso es mi intención aburrir con una relación extensa de casos con los que se demuestra que el euskera ha sido la lengua habitual hasta no hace mucho en Navarra. La existencia de estos documentos es mucho más importante de lo que los ciudadanos de a pié podamos creer a primera vista.
Que en un pueblo como ZufÃa aparezcan unas actas de matrimonio redactadas en euskera, que los vecinos de un pueblo de la merindad protesten porque el cura no conoce el idioma y no pueden tener una relación normal, que pueblos como Gares a mediados del Siglo XIX fuesen euskaldunes, repito, es de suma importancia.
Por un lado demuestra que en zonas que hoy ni los mismos habitantes se lo pueden creer, en época no muy lejana, el idioma habitual era el euskera, es decir, la lengua de los navarros. Por otro lado, la redacción documental de este tipo de documentos en lengua vasca refleja que en estas zonas existÃa una honda preocupación por parte de la población, que era consciente de la pérdida cultural que se estaba produciendo, y que hicieron todo lo posible para que su lengua propia no desapareciese.
Me ha tocado rastrear documentación variada del Archivo Provincial de Protocolos de Oñati, y a pesar de que la población a la que se refiere la documentación de tal archivo era euskaldun -es más, la mayorÃa no tenÃa ni idea de castellano-, no he encontrado documentos parecidos redactados en euskera o que tratasen sobre este tipo de conflictos lingüÃsticos; sin duda alguna porque no existÃa necesidad alguna de reivindicar el uso del idioma, porque no existÃa peligro de desaparición.
AsÃmismo, a finales del Siglo XVI, conocido es el documento donde en 1587 se establece la frontera lingüÃstica en Tierra Estella a partir de Acedo, AncÃn, Mendilibarri y Ayegi hasta Oteiza, es decir que estas poblaciones y sus colindantes hablaban en esta época en lengua vasca.
La realidad es que en otras zonas de Navarra donde no sabemos concretamente cuándo se perdió el euskera, la toponimia, los apellidos, vestigios y costumbres que se siguen conservando son vascos. Citaré el caso de Nazar, no por ser especial, sino simplemente porque es el que mejor conozco. Se trata de un pueblo más del Valle de la Berrueza en la Merindad de Estella, zona fronteriza con Castilla.
Hoy es el dÃa en que los vestigios, topónimos, infinidad de palabras vascas que perduran en el habla habitual y los apellidos de sus habitantes demuestran claramente el pasado euskaldun de la zona; a pesar de que el idioma vasco parece que se perdió hace varios siglos. He aquà la relación de apellidos del pueblo de unos 70 habitantes: Acha, Bujanda, Segura, Landa, Luzuriaga, Ibarrola, Pipaón, Cirauqui, Lander, Zudaire, Yániz, Montoya, Arbeo, Romero, Ule, Morrás, Lacalle, Antoñana, Zugasti, Delegardón, Ganuza, Albéniz, Aranaz, Ortigosa, EcheverrÃa, Piérola, Monreal, Fernández y Alvárez. Creo que he citado todos.
Identidad distinta basada en el idioma vasco
Es necesario ser optimista, pero también realista. Ha sido todo un triunfo haber mantenido una identidad diferenciada del resto de los pueblos limÃtrofes durante tanto tiempo y en circunstancias tan adversas. Sin duda alguna el acierto ha estado en la aceptación del pluralismo cultural, lingüÃstico e ideológico de lo que supone el pueblo navarro. El fundamento ha sido el idioma vasco y todo aquello relacionado con él.
De todas maneras los tiempos han cambiado, nada es igual. El peligro de desaparición del idioma vasco, de la conciencia y del sentimiento de ser vasco es una realidad evidente hoy dÃa. Yo mismo, hace 20 años me sentÃa igual, por no decir bastante más vasco que hoy; a pesar de que hace 20 años no sabÃa euskera y hoy no tenga ningún problema para relacionarme en esa lengua. ¿Con la presión ejercida por la derecha navarra podrÃa decir y pensar lo mismo ahora?
La derecha navarra en estos años que lleva en el poder, con el inestimable apoyo de la mencionada maraña de intelectuales, está intentando extender en la sociedad navarra la idea de que todo lo que tiene que ver con lo vasco es contrario a la identidad de Navarra. Oponiendo lo vasco a lo navarro. Cuando en realidad a lo largo de la historia ha sido lo mismo y nunca se ha podido diferenciar.
Hoy, los defensores de la polÃtica antinavarra y antivasca defienden ideas que saben que van en contra de Navarra; pero que con la suficiente dosis de propaganda pueden ir calando en la sociedad:
Si no sabes la lengua vasca no tienes ni has tenido nunca nada que ver con la cultura vasca. Afirmación que ni el mismÃsimo Franco hubiese sido capaz de mantener.
Si sabes la lengua vasca, especialmente si la has aprendido estos últimos años no tienes nada que ver con Navarra. Has optado por una opción polÃtica radical -¿terrorista?-.
Asà de frÃo y crudo lo exponen. La cultura vasca es considerada como algo extraño y enemigo, que es preciso hacer desaparecer con el tiempo. Y se acabó. Se estimula el rechazo de la gente hacia su patrimonio cultural, hacia si misma.
Los tiempos han cambiado y para peor, creo. Atrás se quedaron los tiempos anteriores a la guerra, donde las declaraciones del Conde Rodezno, VÃctor Pradera o Eladio Esparza, dirigentes derechistas, defendÃan la pertenencia de Navarra a la Comunidad Vasca. ¿Dónde se ha quedado la época en que el vasquismo y la defensa de la cultura vasca era incluso reivindicada por la derecha?.
PolÃtica errónea se mire de donde se mire
UPN, aprovechándose de las circunstancias polÃticas actuales, quiere acabar con todas las identidad propia navarra, renunciando y rechazando todo lo que huela a vasco. A pesar de que a corto plazo parece que le esté resultando rentable, está por ver si en el futuro esta ofensiva al idioma, a la identidad propia y a los elementos culturales vascos no se volverá en contra de sus propios impulsores.
Es necesario tener en cuenta que en el ámbito europeo no se entiende cómo se puede decretar poco a poco el exterminio de una de las lenguas más antiguas del continente. No se entiende cómo no se cuida y fomenta la conservación de un patrimonio lingüÃstico y cultural como el nuestro.
Todo lo contrario de lo que ha ocurrido en Navarra, donde la fracción dominante, sin consulta alguna al pueblo, es decir, de espaldas a la población, sin duda por miedo a lo que hubiésemos podido votar en las urnas en aquellos años de 1977, optó por acabar con los signos de identidad propios navarros. Yo, personalmente, estoy convencido de que en aquellos años la mayorÃa navarra estaba de acuerdo en mantener y potenciar de raÃz el euskera y el sustrato vasco tan deteriorado a lo largo de los siglos debido al abandono y ofensiva sufrido por parte de la administración.
Se cometió un error en 1977, y se sigue cometiendo un error hoy en dÃa cuando los gobernantes aborrecen y atacan todo lo vasco. A pesar de los polÃticos, de los intelectuales vinculados al poder, y de tener que nadar contracorriente según los datos de las elecciones, teniendo en cuenta las ideas de los partidos polÃticos entre un 30% y un 40% de los electores se sienten vascos. Cifra que sin duda, serÃa mucho mayor si se hiciese una encuesta sobre el tema. Navarra es y ha sido vasca.
murguiarte (nospam) velocom.com.ar
jiriarterivas (nospam) yahoo.es
Los navarros somos los vascos del este de Euskal Herria, que durante 800 años hemos mantenido unas instituciones y una historia común, distinta de la de los otros vascos. Y por el momento queremos que esto siga asÃ. ¿Por el hecho de ser vascos tenemos que unirnos a las Vascongadas, perder nuestro Parlamento, nuestros sÃmbolos propios, nuestra identidad diferenciada? Esto me recuerda a la España una, grande y libre que querÃa Franco. Euskadi, una, grande y libre. Todas las provincias iguales.
Agur bero bat
Ja no es poden afegir comentaris en aquest article.
Ya no se pueden añadir comentarios a este artículo.
Comments can not be added to this article any more