Imprès des de Indymedia Barcelona : http://barcelona.indymedia.org/
Independent Media Center
Notícies :: corrupció i poder : pobles i cultures vs poder i estats : guerra
La suicida palestina y el coche
15 gen 2004
Dicen que esta suicida palestina, como los suicidas de esas culturas en general, se inmolan porque "les han comido el coco"...
El mundo no está loco. La especie de locura que padece es desde siempre permanente en la misma medida que consustancial al ser humano. Mucho habría que hablar sobre esa locura en el sentido eramista, cervantino y hamletiano, y no tanto precisamente sobre la locura, léase fanatismo, de las culturas ajenas a la nuestra como sobre la de tanto soberbio armado -de diversos modos- que reina en Occidente.

Lo que le ha ocurrido ahora a una gran parte del mundo occidental, es que ha enloquecido. Y el que enloquece de pronto o a paso ligero causa siempre infinitamente peores estragos que el que está loco por norma. Y ha enloquecido, porque, en su vida cotidiana, ha terminado confundiendo sentimientos, sensaciones y pensamiento. Se siente incapaz a todas luces de separar los planos respectivos a que se corresponden éstos, para poder controlarlos y dominar a los monstruos que genera su razón...

Y ha enloquecido, en buena parte por la asfixiante presión mental que ejerce sobre él un artefacto: el coche. De todo lo que se compone el welfare state estadounidense cuando se trata de justificar atrocidades, bajezas y constantes mentiras a las que se está acostumbrando el mundo (por culpa de una amenaza que sólo mentes enfermas que se autoengañan y sienten con tal intensidad), ni la calefacción, ni la industria precisan de tal cúmulo de energía. El coche es el becerro de oro bíblico. Lo que va a sepultar al ser humano en los infiernos...

No se puede entender de otro modo que tantos horrorizados hasta hace unos meses por la locura inicial y la felonía consiguiente de los de las Azores, hayan cambiado gradual o repentinamente de actitud mental.

Dos países enteros que vivían en paz han sido laminados, robados y ocupados para mantener el fuego sagrado de âel cocheâ?. El rechinar de dientes y el apocalipsis se han cernido sobre millones de personas, de mujeres, de ancianos y de niños a consecuencia de una psicopatía. Y esos mismos que clamaron en nuestro país hasta un 92% de la población lo han olvidado por completo, uniéndose a la legitimación del crimen edulcorando su cerebelo con las mismas patrañas que se inventaron aquéllos a raíz del 11 de setienbre de 2001. Y todo para seguir llenando el depósito... de âel cocheâ?.

Que hayan cambiado gentes de la calle sabiendo la fragilidad de la memoria del ser humano corriente, pase. Pero que periodistas, profesores, políticos, militantes, personas a las que a priori hay que atribuirles solidez moral y mental ahora condesciendan y lo disculpen todo; que relativicen el daño hecho y el que sigue haciendo a otros países y a otras culturas y sólo les falte hacer un canto a la "epopeya" del trío, sólo puede atribuirse a una locura colectiva tan inédita como la que en los últimos años ha atacado a los rumiantes. Sólo cabe relacionarlo con una histeria interesada ligada a la atracción inconsciente... por el coche. Sólo es posible explicarse por la irrupción de una suerte de psicopatía "responsable" que también a ellos se ha llevado por delante.

El occidental degenerado todo lo juzga desde su repulsivo dogmatismo, su positivismo y su pragmatismo redoblado. Ante nada se detiene. En España, a lo largo de los siglos, el dogma católico hizo trizas a incontables cuerpos, almas y espíritus; el calvinismo y otros fanatismos, a otros tantos en el resto de Europa. Ahora aquél vendaval que tanto se llevó ha pasado, pero en su lugar se ha instalado el ciclón de la depredación directa, el del dogma neoliberal, el de la superioridad técnica del hombre blanco... el del dogma demoledor de "todo por el coche".

Para este viaje no hubieran sido necesarias estas alforjas. Hemos cambiado en España, hace poco más de 25 años, unos valores dudosos y en declive por unos valores tan inconsistentes pero a la par tan efímeros como la vida de una polilla en una noche de verano. Nada se hace para buscar "progreso" en energías alternativas; por ejemplo, el hidrógeno. Nada se intenta para evitar la sangría de la humanidad, nada para remontar la miseria ajena pero también para vencer las miserias y miserables miras depravadas de un grupo de degenerados que está aterrorizando al mundo. Es cierto que la âvida sigueâ? y que no pudiendo evitar que la razón de la fuerza bruta se esté imponiendo en el planeta, no conduce a nada tampoco ofrecer resistencia bruta. Pero si, como decía el poeta Paul Ãluard âun corazón sólo es justo si late al ritmo de los demás corazonesâ?, lo justo sería que en las elecciones del próximo marzo en España y las del próximo noviembre en Estados Unidos millones de españoles y millones de norteamericanos retirasen su crédito y su confianza a unos extraviados.

Pero de momento, esos mismos que no hace mucho pusieron el grito en el cielo por estos mismos hechos pero que ahora empiezan a contagiarse de la visión daltónica de unos iluminados del siglo XXI; esos mismos, algunos de ellos ilustres, que engrosan las filas de tanto bellaco porque al final sólo saben apostar a caballo ganador, se atreven a decir que a la suicida palestina âle comieron el cocoâ?...

Comentaris

los ricos tienen mas que perder y son mas llorones
15 gen 2004
por que tanta diferencia entre el impacto mediatico que causa la destruccion producida por una bomba inteligente en una aldea de casas de adobe y la destruccion producida por una bomba en el corazon de las metropolis donde viven los desarrolladores de bombas inteligentes?
Re: La suicida palestina y el coche
15 gen 2004
f
Re: La suicida palestina y el coche
15 gen 2004
Documéntate, Cicerón. El coche no llega a suponer ni un 20 por 100 del consumo de petróleo en occidente (dicho sea sin perjuicio de que tengas una parte de razón en acusar al coche de muchos males)y ese 20 por 100 incluye TODA la automoción, es decir, que también es la ración del transporte por carretera y del transporte público y -aunque de eso no estoy seguro del todo- del transporte ferroviario. La parte del león se la llevan las centrales eléctricas, los aceites pesados y la industria química. Luego están otros usos de combustible que se comen una buena tajada también: náutica, aeronáutica, gases licuados del petróleo (butano, propano...), etc.
Re: La suicida palestina y el coche
15 gen 2004
El automóvil es -después de la adquisición o alquiler de la vivienda- el mayor gasto de las economías familiares, por encima incluso de la compra de alimentos, más de 15% del sueldo para permanecer estacionado el 95% del tiempo.
Re: La suicida palestina y el coche
15 gen 2004
El grano es un Estado Terrorista como Israel,liderado por un genocida como Sharon...lo demás son accesorios.A nosotros sí que nos tienen comido el coco con tanto consumismo y tanta leche mediática.Habría que ponerse en la piel de un palestino/a encerrados en un ghetto ,rodeados por un muro,bombardeados ,asesinados,destruídas sus casas...y su País invadido. ¿Hablaríamos entonces de "suicidas" o de Desesperación ?
¡Palestina para los Palestinos!
¡Fuera Fuerzas de Ocupación !
Reem Saleh Al-Riyachi, madre de dos hijos, 21 años, Palestina
15 gen 2004
Modificat: 06:16:28
Los "hombres-bomba" y los derechos humanos en Palestina

por Agustín Velloso Santiesteban
UNED-Facultad de Educación
Dpto. Hª de la Educ. y Educ. Comparada


1. Los medios de comunicación

En primer lugar conviene llamar la atención sobre la forma en que los ataques de los hombres-bomba son presentados por los medios de comunicación en los países occidentales. Se les llama "ataques suicidas" y a sus autores "terroristas suicidas". Con ambas expresiones, especialmente con la segunda, se mezclan dos conceptos que no guardan relación entre sí. Además, se refuerza la visión negativa que sobre cada uno de ellos por separado se tiene en la sociedad occidental. Lo más importante es que se pasa por alto que no definen adecuadamente los ataques. Por un lado se desvía la atención del fin de los mismos y del contexto en que se producen hacia la personalidad del atacante y lo truculento de su acción. Por otro se asocian sin más a atentados similares pero sin "suicidio" que tienen lugar en las propias sociedades occidentales. Además se equipara la violencia en un estado de derecho a la que aparece como respuesta a una ocupación ilegal prolongada y feroz.

(...)

2. Los "expertos" en terrorismo

Los intentos de explicar los ataques de los "hombres-bomba" recurriendo a la psicología de éstos, recuerdan en gran medida los que se hicieron hace algunos años para explicar el aumento del consumo de drogas, particularmente entre los jóvenes. Personalidades inmaduras, depresivas, problemas de comunicación, dependencia psicológica, falta de esperanza en un mejor porvenir, se citaban antes como hoy para explicar las acciones de unos y otros. A lo más que llegan, en el mejor de los casos, es a describir esas personalidades. Pero eso apenas es de ayuda para entender la situación en su conjunto. Hay un salto demasiado grande entre la descripción de una personalidad y la explicación de una situación política como para derivar ésta de aquélla. Es como si se atribuye a los "tiburones" de los mercados internacionales un carácter agresivo, narcisista y sin escrúpulos para explicar la situación de los mercados de valores. Sea cierta o no esa apreciación, no dice ni una palabra de por qué en el mundo actual se pueden realizar operaciones financieras en las que se mueven miles de millones de dólares que a unos pocos enriquecen hasta límites increíbles en poco tiempo, mientras que una gran parte de la humanidad vive con uno o dos dólares al día durante toda su vida.

(...)

3. Occidente y sus instituciones internacionales

La condena sin más de los ataques con argumentos del tipo: "la violencia es inadmisible venga de donde venga", o "la violencia no puede justificar ningún objetivo político o ninguna causa nacional por importante que ésta sea" y otras de estilo parecido, que es la que realizan habitualmente gobernantes y políticos occidentales, confunde en el mejor de los casos lamento con condena y en el peor se suma decididamente a los objetivos e intereses descritos anteriormente: se intenta desviar la atención de lo principal de una cuestión hacia partes de la misma con el fin de construir un discurso que resulta más útil para el logro de un objetivo político que para analizar la realidad. Si se afirma que toda violencia es condenable, se confunde el deseo con la realidad, pues todo lo conocido, desde la formación y funcionamiento del universo hasta el devenir de la naturaleza en todas sus manifestaciones y las propias relaciones humanas, está inseparablemente unido a la violencia.

(...)

4. Los derechos humanos en Palestina

Existen numerosos estudios sobre la situación de los palestinos que viven bajo ocupación y como refugiados. Organizaciones de derechos humanos palestinas, israelíes y occidentales han descrito hasta la saciedad la violación de los derechos humanos en los Territorios Ocupados y en Israel. Por tanto no es necesario repetir aquí lo que ya ha sido escrito. No obstante, merece la pena detenerse un instante en una de las acciones que describen de un plumazo la situación de extrema gravedad que se vive en la zona. Con ello se pone de manifiesto con claridad el contexto en el que tienen lugar los ataques de los "hombres-bomba", lo que es imprescindible para intentar responder a la pregunta que, más allá de las insuficientes explicaciones sobre la personalidad del "suicida", del logro de un fin político partidista y de la parálisis interesada y cobarde de la comunidad internacional, se plantea en la actualidad en la opinión pública palestina y en organizaciones internacionales interesadas en el conflicto, especialmente las dedicadas a los derechos humanos: ¿son admisibles los ataques palestinos contra la población civil?

...

¿Es más cruel que un palestino detone los explosivos que camufla en su cinturón en un lugar ocupado ilegalmente en tierras robadas a sus legítimos dueños, que antes han sido expulsados por la fuerza o incluso asesinados si se resistieron, o que un militar israelí coloque minas anti-persona en sitios transitados por niños en sus lugares habituales de residencia? Mediante estas colocaciones siete niños palestinos han muerto y cuatro han resultado heridos de por vida durante la campaña citada. ¿Qué decir de los toques de queda y del cierre de fronteras, causa de la muerte de otros cinco niños palestinos durante la operación citada, de los que tres eran recién nacidos, porque se les impidió de alguna manera el acceso a los servicios médicos? Es difícil encontrar un episodio de mayor crueldad que la prohibición de asistencia médica a un recién nacido que la necesita para salvar su vida.

...

Con otras palabras: AI no puede proteger los derechos humanos de los palestinos con los principios universales. Derechos y principios pierden su sentido ante la muerte del débil y la única universalidad reconocible es la del principio más antiguo del ojo por ojo, que es la justificación que da Ahmed Yassin a los representantes de AI sobre los ataques de los "hombres-bomba". Esa pérdida de sentido no es por culpa de los palestinos, a quienes no les queda otra salida salvo la de ser víctimas entregadas, sino de los que tienen otra salida: los israelíes con el fin de la ocupación y la comunidad internacional con las sanciones, el bloqueo, el aislamiento de Israel.

(...)
Mira també:
http://www.webislam.com/numeros/2002/186/noticias/hombresbomba_derechos_humanos_palestina.htm
Sindicat