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Anàlisi :: laboral
Utopía empresarial (documento secreto)
01 gen 2004
Quieren retornar al siglo XIX
El Círculo de Empresarios, órgano pensante de la CEOE, maneja estos últimos años un documento secreto, base de sus «reivindicaciones». «El Otro País» ha tenido acceso a él y lo publica en su número 20, de enero de 2004, en la página 13. Veamos sus espeluznantes conclusiones.

Primero. - Favorecer la contratación de jóvenes menores de 25 años y demandantes de un primer empleo, permitiendo la fijación, en estos casos, de un salario de inserción, al margen del salario mínimo. La figura del salario mínimo constituye una barrera de entrada al mercado para las personas con menores cualificaciones y/o experiencia laboral y, por tanto, con niveles de baja productividad. En la práctica, una regulación dirigida a proteger a los trabajadores se convierte, una vez más, en una barrera a la creación de empleo, en especial femenino y juvenil.

Segundo. - Reducir los costes laborales no salariales, recortando las cuotas a la Seguridad Social, que suponen hoy un 33 por 100 de estos costos, hasta la media existente en la Unión Europea, y los tipos impositivos del IRPF, para estimular tanto la demanda como la oferta de trabajo. La experiencia reciente de la reforma del IRPF muestra que menores tipos impositivos no generan menos recaudación. En esta línea, la disminución de las cuotas a la Seguridad Social se podría autofinanciar por su efecto positivo sobre la cración de empleo. Por último, la reducción de las cuotas a la Seguridad Social disminuye así la denominada «cuña fiscal»; esto es, la diferencia entre los costos laborales soportados por las empresas y la renta neta de los trabajadores, lo que modera exigencias

Tercero. - Unificar las indemnizaciones por despido para la totalidad de los contratos indefinidos, reduciéndolas a 25 días por año trabajado, que es la media existente en la Unión Europea. Para salvaguardar los derechos adquiridos de los trabajadores acogidos a la antigua normativa, éstos consolidarán las indemnizaciones existentes en ella hasta el momento de la entrada en vigor de la nueva figura contractual. Ésta sería una medida fundamental e importante para eliminar la segmentación existente en el mercado de trabajo, que es injusta y además genera ineficiencias. Además se ve respaldada por la reciente experiencia española. Si los mecanismos de salida del mercado laboral se flexibilizan y se abaratan, las empresas crean empleo estable. En este sentido también deberían incluirse los siguientes elementos: Todos los despidos han de poder realizarse sin autorización administrativa previa y se deben considerar procedentes salvo prueba en contrario de los afectados. De esta manera, por supuesto, se estimularían las demandas de empleo, y su estabilidad.

Cuarto. - Eludir la penalización, vía cotizaciones sociales, de la utilización de los contratos temporales. Esto sería absolutamente contraproducente en este momento del ciclo económico. El elevado recurso al empleo temporal es una consecuencia de la rigidez del mercado laboral, en especial de la carestía del despido. Las limitaciones legales para prorrogar los contratos temporales sólo han servido para aumentar la rotación laboral de la mano de obra y frenar la conversión de empleo temporal en indefinido.

Quinto. - Limitar la duración del tiempo máximo de percepción de la prestación por desempleo hasta la media de la Unión Europea y reducir su tasa de sustitución en el mismo sentido; hacer más estrictos los criterios para tener derecho a percibir la prestación y también para su pérdida, limitando de manera drástica las cláusulas de excepción que permiten a los desempleados rehusar una oferta de trabajo, y tener en cuenta la indemnización por despido a la hora de determinar la cuantía de la prestación.

Sexto. - Sustituir el actual contrato a tiempo parcial por otro que permita elevar el número de horas desde el actual 77 por 100 de horario estándar de trabajo hasta el vigente en la anterior regulación, distribuir con flexibilidad las horas complementarias y, así, poder suprimir su consolidación. La nueva regulación del contrato a tiempo parcial ha de verse acompañada por una mayor flexibilidad de horarios comerciales.

Séptimo. - Estimular la contratación de las mujeres, lo que supone lo siguiente:
1. Favorecer la demanda reduciendo los costes derivados de la baja por maternidad. Aquí hay dos opciones: a) Eliminar el pago de las cotizaciones a la Seguridad Social por parte del empresario durante el tiempo de la baja por este motivo, ya sean las catorce semanas establecidas por la ley, o las que, en muchos casos, se prolongan más del doble por embarazos problemáticos; y b) Introducir un seguro de maternidad, financiado detrayendo una cantidad mensual de los ingresos percibidos por la mujer, que se destinarían a un fondo para cubrir esta eventualidad, caso de producirse.
2. En el lado de la oferta, sería necesario establecer mecanismos que reduzcan el coste derivado de la maternidad; por ejemplo, la introducción de mayores desgravaciones fiscales por hijo o por los gastos de guardería, e incluso buscar fórmulas más agresivas, como el pago de una cierta cantidad por hijo a las familias por debajo de un determinado umbral de la renta.

Octavo. - Restaurar la primigenia regulación de las Empresas de Trabajo Temporal, pues su reforma ha hecho de este útil instrumento de ajuste de la oferta y la demanda de mano de obra una figura con crecientes dificultades para complir con eficacia esta tarea. La obligación de que las ETT paguen a sus trabajadores el mismo salario que a los fijos de la misma categoría existente en el lugar de trabajo, pese a las diferencias de capital humano que éstos hayan adquirido en el desempeño de su empleo, y la elevación de las cotizaciones a la Seguridad Social, han contribuido a debilitar el potencial de estas instituciones. Por último es necesario eliminar la prohibición de que este tipo de empresas puedan obtener beneficios.

Noveno. - Favorecer la movilidad geográfica, para lo que es necesario: suprimir o revisar de manera drástica los planes de empleo rural, disminuir o eliminar los impuestos que recaen sobre la venta de la primera vivienda en propiedad, liberalizar la legislación sobre arrendamientos urbanos y retomar la reforma de la legislación sobre el suelo para aumentar su oferta y rebajar el coste de la vivienda en propiedad.

Décimo. - Descentralizar la negociación colectiva, siempre a través de las siguientes medidas:
Primera, las empresas han de tener el derecho a descolgarse de lo establecido en los convenios nacionales, territoriales o sectoriales si consideran que éstos les resultan demasiado onerosos. Los trabajadores podrán oponerse a esta iniciativa si así lo decide una mayoría cualificada de los mismos, a través de un proceso de votación secreta.
Segunda, la negociación colectiva sí es un derecho de los trabajadores, pero también ha de serlo la posibilidad de que éstos pacten contratos laborales individuales con las empresas, sin que en este caso se vean forzados por nada de lo que se acuerde en otras esferas de la negociación. De la misma manera que las empresas han de poder descolgarse de los convenios de ámbito superior, los trabajadores individuales han de tener esa potestad.
Tercera, la prórroga forzosa de los convenios debería ser eliminada. En caso de que un convenio de empresa o el contrato laboral expire sin acuerdo de las partes, la ley establecerá unas condiciones mínimas que regirán las relaciones contractuales durante el período de transición para que no se creen situaciones de incertidumbre o inseguridad a las empresas y a los trabajadores.

Undécimo. - La estructura, eficacia general y contenido de los convenios colectivos deben asumir nuevos escenarios y nuevos imperativos de la economía de mercado a través del replanteamiento de regulación contenido en el Título III del Estatuto de los Trabajadores y en particular de la eficacia de los convenios colectivos sectoriales.

Hasta aquí las conclusiones del documento.

Es decir, en síntesis:
Salarios para los jóvenes menores que el SM / menores cotizaciones a la SS / despidos baratos y fáciles / más contratos temporales / menos subsidio de desempleo / contratos parciales más flexibles y más largos / maternidad a cargo de la madre / ETTs más baratas / pacto del hambre para que la gente emigre de manera forzada / ignorar los convenios sectoriales / reforma «a la baja» del E de los T.

¿Se puede llamar a eso «terrorismo empresarial»? Por supuesto. Pero prefiero llamarlo, simplemente, IN COM PE TEN CIA. Com empresarios así no se puede ir a ninguna parte y se podría prescindir de ellos.

Comentaris

Compañero Secretario General Fidalgo...
01 gen 2004
Tenemos a las masas dispuestas al asalto zarzuelano, si no te dan lo que les pides, si son recortadores con nuestra justas peticiones de mas fondos y mas medios para nuestra infraestructura, avisanos...
Re: Utopía empresarial (documento secreto)
01 gen 2004
I qui no ens assegura que això no sigui la innocentada de El Otro País?
Re: Utopía empresarial (documento secreto)
02 gen 2004
Veamos las cosas de este modo: la gasolina es barata puesto que, a pesar de las quejas, nadie deja de llenar el depósito un día sí y otro también; aunque las judías estén a 6 euros el kilo son baratas puesto que, a pesar de las quejas, nadie deja de comprarlas y no se pudren en los mostradores de los mercados ni en los frigoríficos de los intermediarios; el monopolio de Micro$oft es estupendo puesto que, a pesar de las quejas, legal o pirata, todo el mundo usa sus programas; la vivienda es aún asequible puesto que, a pesar de las quejas, siguen vendiéndose como rosquillas pisos de cincuenta millones de pesetas; los salarios y las condiciones de trabajo son estupendas puesto que, a pesar de las quejas, todo el mundo traga y así, entre un mar de quejas, los empresarios obtienen mano de obra barata; el PP es el mejor de los gobiernos posibles puesto que, a pesar de las quejas, lo vota la mayoría de la gente.

Por tanto... ¿para qué bajar la gasolina, las judías, los programas informáticos o la vivienda, si la gente los adquiere igual? Sería de tontos, reconozcámoslo. ¿Para qué subir los salarios o mejorar las condiciones de trabajo si la gente va a trabajar los mismo y además calladita? Habría que ser idiota, seamos claros. ¿Por qué el PP habría de gobernar pensando en los intereses del pueblo si haciéndolo en su contra obtiene mayorías absolutas? Ande yo caliente y vóteme la gente.

En el fondo, aún van a tener razón los liberales: el único regulador válido es el mercado. Claro que esto lo dicen mientras ELLOS lo controlan y NOSOTROS, que podríamos controlarlo con aún mayor facilidad y rigor, pasamos de ello.

Por lo tanto, tenemos lo que nos merecemos. Nada más.
Re: Utopía empresarial (documento secreto)
02 gen 2004
Efectivament, tenim el que ens mereixem. Inclús més de que ens mereixem.
La classe treballadora ja no aspira a un món millor. Només aspira a tenir tot el que anuncien a la caixa tonta, sense ni tans sols pensar si realment el necessita
Sindicat