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Notícies :: guerra
Crítica del terrorismo de masas: una táctica armada contraria al anarquismo proletario
31 mar 2021
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1) Qué entiendo por terrorismo de masas

Entiendo por terrorismo de masas una táctica que, a diferencia de otros tipos de acciones armadas, tiene como objetivo atentar en lugares públicos y momentos con gran afluencia del pueblo trabajador ¿Por qué se hace esto? Aunque en numerosas ocasiones los grupos que lo han practicado (ahora me vienen a la memoria dos ejemplos, con diferentes motivaciones ideológicas y resultados en cuanto a la gravedad, pero lógicas similares: el atentado de Euskadi Ta Askatasuna en el Hipercor barcelonés en 1987 o el de la Conspiración de Células de Fuego en el Metro de Santiago de Chile en 2014) avisaron con cierta antelación a las autoridades, el efecto psicosociológico es parecido: el ciudadano de a pie adquiere la terrible conciencia de que puede ser objetivo militar de algún grupo concreto viéndose interrumpida su relativa tranquilidad cotidiana ¿Y con qué objetivo alguien podría pretender esto?

Este ciudadano intranquilo puede reaccionar entonces de dos formas: arrojándose a los brazos del Estado para que garantice su seguridad y de paso reprima a la disidencia (y ahí deberíamos pensar que el Estado puede mostrar interés en que esto ocurra e, incluso, haber organizado el mismo atentado con este fin: los llamados de falsa bandera como el de la Procesión del Corpus en la Barcelona de 1896 que motivaron los Procesos de Montjuic contra el anarquismo) o culpar al Estado de lo ocurrido y volverse contra él: y aquí entraríamos en el pantanoso terreno de las teorías conspirativas, de grupos ultraderechistas como Peones Negros, que culpaban de los atentados del 11 de marzo de 2004 en Atocha al PSOE o a los servicios secretos marroquíes con la aviesa intención de forzar una movilización popular que provocara un cambio de Gobierno.

2) Las distintas posturas de la compañera Teresa Claramunt

Teresa Claramunt (1862-1931) fue una militante anarquista de renombre y obrera del textil sabadellense pionera en la defensa de los derechos de la mujer obrera. Pero ahora me interesa un aspecto, quizás, no tan conocido de ella: su reacción frente a los atentados del Liceo y contra la comitiva de Alfonso XIII que fueron realizados, respectivamente, por Santiago Salvador y Mateo Morral. Así, respecto al primero, en el artículo bombas patronales (El Productor, Barcelona, 28-1-1902) manifiesta no vimos en el autor ni al criminal ni mucho menos al anarquista, vimos sí, el fruto tristísimo y lamentable de un desequilibrio social. ¿Se trataba en este caso de un acto de terrorismo de masas? Si y no, pues fue realizado en uno de los principales lugares de ocio de la burguesía, con lo cual no es comparable, en cuanto al efecto psicosociológico que pudo provocar en una sociedad fuertemente dividida en clases, al de ETA en 1987 o el de la CCF en 2014 ¿De todas maneras, tenía Teresa Claramunt una necesidad imperiosa de desmarcarse del atentado del Liceo negándole a Santiago Salvador su condición de anarquista?

Pues no lo parece a tenor de su distinta postura respecto al atentado contra Alfonso XIII de Mateo Morral. Así, en el artículo Mateo Morral (la Buena Semilla, Barcelona, 1-8-1906) expone Mateo Morral, el protagonista del sangriento suceso que nos ha conmovido a todos, fue creciendo en el seno de un hogar cuya madre, por motivos que el destino oculta, alimentaba aversión contra él en términos de infringirle crueles castigos (…) El pobre niño vivía hambriento de besos y caricias. Es conocida, a diferencia de Santiago Salvador que solo había frecuentado algunos espacios libertarios, la filiación anarquista de Mateo Morral, su trabajo como bibliotecario de la Escuela Moderna de Ferrer Guardia y su relación con grupos neomalthusianos promotores de la procreación consciente. Sería imposible para Teresa Claramunt negarlo, entonces a mi entender, tuvo que recurrir a este tono lastimero para buscar la compasión de la sociedad con el recluso por los muertos y heridos civiles que provocó el atentado.

Aún así el objetivo de Mateo Morral fue siempre la comitiva real, el desgraciado hecho de que el ramo de flores explosivo tropezara con el tendido eléctrico desviándolo fue la causa del trágico desenlace. No podría ser considerado este atentado, entonces, como terrorismo de masas, difícilmente el anarquista hubiera encontrado una ocasión más propicia para vengarse de la represión sangrienta del régimen, pero pudo tener un efecto psicosociológico similar al impactar el explosivo entre el público. Más de un siglo después un Comando Insurreccional, que llevaba el nombre del anarquista que despertó la compasión de Teresa Claramunt, hacia explosionar un artefacto en la Basílica del Pilar de Zaragoza con el resultado de una feligresa herida: la prensa burguesa señalaba que, en el momento de la explosión, la iglesia estaba abierta al público y el comunicado del Comando apuntaba estandartes fascistas como este no son y jamás serán lugares seguros si bien afirmaba también que su intención no era herir ni a feligreses ni a turistas.

Decir que, en este sentido, las afirmaciones del comunicado me parecieron algo contradictorias y está claro que el lugar es de tránsito público: lógicamente esto tiene como resultado una notoriedad mayor. Dejo, entonces, a la reflexión de cada uno si este hecho puede considerarse como terrorismo de masas.

3) El nihilismo y el comunismo libertario poco tienen que ver

La Conspiración de Células de Fuego es una red organizativa informal de grupos armados que opera en países como Grecia, Chile o México y que en varios de sus comunicados han afirmado estar entre el anarquismo y el nihilismo revolucionario. El nihilismo, como expresión política, fue un movimiento de finales del siglo XIX en Rusia que se fundamentaba en una crítica radical a la autoridad, los convencionalismos sociales y familiares, así como una defensa del individualismo. Era, aun así, una corriente formada, según algunos críticos como Lev Tijomírov de la organización revolucionaria populista Narodnáya Volia, por elementos intelectuales de una nobleza decadente. Su gesto contestatario no podía ser, entonces, más que la expresión elitista e impotente frente a la transformación de la sociedad y la aparición de nuevas clases sociales. Esta suerte de carácter de hidalguía (de aristocracia libertaria que diría el anarco-individualista y simpatizante del nihilismo Renzo Novatore) es contraria, lógicamente, a los planteamientos del comunismo libertario y el anarcosindicalismo basados en la organización obrera.

Y, en relación a esto, de la misma forma que los nihilistas rusos no constituían más que un grupo de caballeros Don Quijote, cuya orgullosa hidalguía le llevó a luchar con ímpetu contra molinos de viento borracho de novelas de caballerías, los nuevos nihilistas no me parecen más que un grupo de intelectuales precarios que subliman su proceso de desclasamiento social con la hiperinflación ideológica fruto de la lectura compulsiva de materiales tan subversivos como reforzadores de los valores políticos del endogrupo. Si populistas rusos como Lev Tijomírov, perteneciente a un movimiento formado por estudiantes que de forma en extremo altruista abandonaban sus estudios para compartir las penurias con el campesinado (de forma similar a lo que harían algunos estudiantes trotskistas incorporándose al trabajo en las fábricas en los convulsos años de la Transición Española) ya los definían como nobleza decadente ¿que no habrían de hacer los militantes de las organizaciones obreras anarcosindicalistas?

4) Concluyendo…

Y ahí va mi reflexión respecto al terrorismo de masas: dicho proceso de hiperinflación ideológica, y falta de contacto cotidiano con las luchas del proletariado, no puede llevar a más que justificar actos que, si bien se encargan de asegurar en los comunicados como el de la CCF chilena, no tienen la intención de dañar (lo que no consiguieron pues provocaron varios heridos entre los transeúntes) es bastante cuestionable que no tengan la intención de generar pánico social. Y solo desde la falta más absoluta de empatía, producida por el proceso intelectual alienante anteriormente mencionado, puede defenderse esto. De la misma forma que se acaba justificando una paliza al compañero anarquista preso Yannis Naxakis por parte de 5 matones de la CCF apelando a términos rimbombantes como violencia absoluta (absoluta de absolutismo imagino).

Como decía Isaac Z. Steinberg, militante de los socialrevolucionarios de izquierda rusos y Comisario del Pueblo para la Justicia durante su breve colaboración con el gobierno soviético de diciembre de 1917 a mayo de 1918, en su artículo El aspecto ético de la revolución, cuando se refiere a la violencia desatada contra los adversarios políticos, afirma El Terror no es obra de los trabajadores del cual me gustaría destacar este párrafo:

El terror de los años últimos no ha procedido de los obreros, sino que ha sido hacia los obreros, contaminados por una fracción de la intelligentsia revolucionaria. Como ya he dicho, ocurre que el pueblo es, en ocasiones, cruel por impulso, pero no de forma duradera, y sin ser sistemático ni insensible dentro de la violencia.

Es precisamente esta intelligentsia revolucionaria la que sospecho forma grupos como la CCF. Incluso podemos encontrar una conexión entre nihilismo y bolchevismo a través del hermano de V.I. Lenin, Alexander Uliánov. Hoy en día, en tiempos de capitalismo flexible y sobreformación de buena parte de la juventud precaria, me parece hasta cierto punto normal que una parte ínfima de ella huya intelectualmente a universos simbólicos como el de la CCF pues solo es una expresión más politizada de la corriente nihilista general que invade la sociedad del siglo XXI, fruto de la derrota histórica del proyecto social y político de la clase obrera libertaria. Quizás hay quien piense que este no volverá, pero, sinceramente, si asumimos esto la alternativa que surge ante nosotros es ciertamente de un cainismo preocupante.


En el nombre de la revolución no todo es justificable.

Alma apátrida


Bibliografia:

PRADAS BAENA, MARÍA AMALIA Teresa Claramunt: La “virgen roja” barcelonesa Virus Editorial, febrero de 2006. Páginas 239 y 308.

STEINBERG, ISACC Z. El aspecto ético de la Revolución en BAYNAC, JACQUES El Terror bajo Lenin Tusquets Editor, enero de 1978. Páginas 329 y 332.
Mira també:
https://alma-apatrida.blogspot.com/2021/03/critica-del-terrorismo-demasas-una.html
https://alma-apatrida.blogspot.com/

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Comentaris

Re: Crítica del terrorismo de masas: una táctica armada contraria al anarquismo proletario
01 abr 2021
1) que entiendo por terrorismo de masas.

las guerras, el condenar a la miseria y al hambre a miles o millones de personas, la explotacion de millones de seres vivos, las carceles, el racismo, etc etc.


2) las distintas posturas de lxs compañerxs.

Declaración del compañero Alfredo Cospito

Habría querido estar en silencio y dejar hablar únicamente a mi abogado (que es más que capaz), pero visto que han sido hechas trizas mis ideas y que además se me han puesto en la boca palabras que nunca he dicho, me veo obligado a intervenir directamente en primera persona.

Para nosotros anarquistas el fin no justifica los medios, creemos firmemente en la ética de los medios que usamos, para nosotros son los medios los que justifican el fin, no al contrario.

Por eso debo reiterar que nunca he hecho una apología de las masacres o del asesinato en masa (como ha afirmado –el fiscal- Sparagna en una audiencia pasada). El fiscal se confunde, confunde deliberadamente «terrorismo» con el de «masacre».

Dos feas palabras (sin duda): una me pertenece, el «terrorismo», la otra me es totalmente ajena, la «masacre».

(Abro un breve paréntesis sobre «terrorismo»)

Sparagna, para crear el monstruo («el anarquista sediento de sangre», yo mismo, para entendernos), ha pescado en el contexto de muchos de mis escritos, extrapolando frases al azar. Frases que son el resultado de una diatriba (de uno de los muchos debates) que atraviesa nuestro movimiento, «la legitimidad del uso o no del término ‘terrorismo’ en ámbito anarquista». Para quienes no son anarquistas, es difícil entender la pasión con la cual nosotrxs los anarquistas chocamos sobre ciertos temas.

El sentido (real) de esta discusión sobre terrorismo (utilizada por la acusación en clave incriminatoria) en realidad gira en torno a mi convicción (solitaria, soy prácticamente el único que sostiene en ámbito anarquista tal posición)… decía, sobre mi convicción de que no debería ser el poder a decidir qué definición sea justa o no utilizar.

Desde sus orígenes, lxs anarquistas han usado la palabra «terrorismo» (en mi opinión en modo correcto) en el verdadero sentido original: defender a la pobre gente de los explotadores, de los capitalistas.

En los años ’70, la palabra «terrorismo» cayó en desgracia, utilizada sólo de manera despectiva, por toda la izquierda revolucionaria, incluidxs lxs anarquistas.

¡Ba! Yo como de costumbre, he remado en contra, he metido en discusión el dogma de muchxs revolucionarixs por el cual solo el Estado es terrorista. Que este bien claro, son dos tipos diferentes de terrorismo, aquello de los Estados y aquel de lxs anarquistas.

El terrorismo anarquista es históricamente hijo del Resurgimiento (la época de la ocupación de Italia por países extranjeros, ndt.). Es hijo, por más que os escandalice, de Pisacane y Mazzini (dos revolucionarios de esa época, ndt). Para Mazzini, el terrorismo asumía un significado no despectivo, hablaba sin falsos moralismos de acciones terroristicas, y las organizaba poniéndolas en práctica. No soy un hipócrita, al menos esto me lo deberíais conceder vista mi (suicida) falta de pelos en la lengua, siempre he dicho lo que pensaba claramente sin giros de palabras, poniendo concretamente en riesgo mi propia libertad y temo que en este caso también la de mis coacusadxs. Y entonces por eso os digo muy claramente que, en lo que a mí respecta, el terrorismo anarquista no contempla de ninguna manera la masacre.

Al contrario de aquello de los estados que bombardean a poblaciones inocentes, que hacen estallar trenes, estaciones, bancos, golpeando a inocentes. Por eso me he indignado cuando el fiscal ha dicho que yo habréis hecho apología de la masacre, obligándome a intervenir, cosa de la cual no tenía ninguna gana.

Llegados a este punto os preguntareis: ¿por qué no has tomado la distancia de esas masacres de las cuales estas acusado? Y aquí llegamos al meollo del asunto, simplemente porque estoy convencido de que no se trata de masacres. He llegado a estas conclusiones también a través de los peritos de la acusación.

Estamos hablando de las bombas a la Crocetta de las cuales se sabe más, aquellas de Fossano son un misterio, se habla de una explosión con proyectiles, pero no hay ninguna prueba de que estos «proyectiles» hayan estado ahí, hay agujeros en una pared y una red curvada, pero nadie se ha molestado en verificar si efectivamente aquellos agujeros eran preexistentes o causados ​​por aquellos presuntos proyectiles (nunca encontrados), misterio… total, pero volveremos sobre Fossano…

En la Crocetta han explotado tres artefactos, el primer explosivo compuesto de dinamita explota en medio de la noche en una plaza desierta. Siguen en tiempos diferentes dos artefactos compuestos con una sustancia incendiaria, de baja intensidad, con bombonas de camping, para entendernos esas pequeñas que nosotrxs lxs presxs hacemos detonar para protestar, no matarían ni aunque estallaran en tu mano.

El tercer artefacto, que si la intención de los atacantes hubiera sido aquella de matar debería ser la más fuerte, apenas puede descorchar la tapa de la olla utilizada como involucro, y los propios peritos aseguran que era caracterizado por una baja potencia.

No hace falta ser un experto en explosivos para entender que quienes colocaron esas bombas no querían matar sino solo asustar, por lo que sin duda se trata de terrorismo pero no de masacre. Quien habría querido matar habría hecho exactamente lo contrario, primero aquellas pequeñas luego la fuerte con el explosivo a alto potencial, la dinamita.

Incluso un niño lo entendería, este es el motivo por el cual el GIP (Juez Instancia Preliminar) había quitado la acusación de masacre, es increíble como ha sido forzado en el primer grado.

He hecho toda esta diatriba porque la acusación de haber hecho una masacre es contraria a mi ética, me repugna. En esta sala he apreciado positivamente estas acciones porque no las considero masacres, ciertamente acciones terroristas pero que no tenían el objetivo de golpear en el montón, de matar inocentes.

Es una mía convicción basada en los hechos, en la dinámica de las cosas, en los mismos informes periciales de la acusación. Que quede claro, no disminuyo el alcance de estas acciones, al contrario no quiero que vengan alteradas. En este sentido, mi convicción es muy fuerte, quien colocó esas bombas no quería matar, esto si la lógica tiene aún sentido.

Ahora llegamos al absurdo de la distorsión de mis palabras, al milagro de la transformación del agua en vino, cuando el fiscal quejándose con el juez de primer grado por no haber distorsionado mi escrito como lo ha hecho el, transforma mi primera declaración encima en una confesión. Cuando en vez (en este escrito mío) argumento de una forma me parece claro que aunque si no he realizado esas acciones que se me atribuyen, no me disocio de ellas, apreciándolas (de nuevo, que sea claro, porque no las considero masacres).

Además, se me ha hecho notar que en la página 120 de la instancia de apelación del Público Ministerio (fiscal), surge un «que» que no está en el original del escrito en la página precedente, la 119. Una distracción, no creo que con ese «que» de mas se quisiera trastornar el sentido del escrito (espero que no, en fin) también porque me parece que de todas formas el sentido de la frase no cambia mucho.

Vamos a leerlo: «Valentina, Danilo, Anna, Marco, Sandro, Daniele, Nicola amigos, hermanos, hermanas, compañeros, compañeras han sido detenidxs y vueltxs a detener». Aquí hago la sencilla lista de hermanos, hermanas, compañeras, compañeros detenidxs. Luego continuo: «Debería propinar la solita música sobre el enésimo montaje…». Aquí quería decir que no me va de hacer el normal lloriqueo sobre el montaje, porque deberíamos dar por descontado que apoyando con el escrito y la palabra la acción directa alguien tarde o temprano (a falta de algo mejor) construye, como un traje a medida, un montaje.

Vamos adelante con la lectura: «En cambio, quiero hablar del por qué han sido arrestadxs. Porque hermanos y hermanas (aquí sale fuera en la versión del fiscal un «que» de mas) en su versión sería «Porque hermanos y hermanas que han golpeado…» suena un poco diferente…

Volvamos a la correcta versión empezando por el principio: «Debería propinar la solita música sobre el enésimo montaje. En cambio, quiero hablar del por qué han sido arrestadxs. Porque hermanos y hermanas han golpeado, se han cansado de esperar, han ignorado las decisiones de la mayoría y han pasado a la acción».

Si hubiera habido el «que» añadido por el fiscal, la frase sonaría ligeramente ambigua, pero solo si se lee sin puntuación. Los hermanos y hermanas de los cuales hablo que han pasado a la acción no son Valentina, Danilo, Anna, Marco, Sandro, Daniele, Nicola o lxs demás coacusadxs ​​sueltxs, como afirma Sparagna en su interpretación de mis palabras (en la página 120), sino los hermanos y hermanas que han reivindicado las acciones firmándolas con los acrónimos FAI.

Que yo llame hermanos y hermanas en este comunicado a aquellxs que firman FAI en evidente también por una frase al final del mismo comunicado. Os la leo: «Mi complicidad ideal va a los hermanos y hermanas de la Cooperativa Artigiana Fuoco e Affini’ FAI (cooperativa artesana de fuegos y afines FAI), a los hermanos y hermanas de la FAI-RAT (Revuelta Anonima Tremenda) y a los hermanos y hermanas de la Narodnaya Volja-FAI» (más tarde Añado) «quienes esxs sean, estén donde estén».

Como veis uso en el confronto de aquellxs que reivindican estas acciones los términos hermanos y hermanas y además con la frase final «cualquiera esxs sean y estén donde estén» hago entender claramente que no tengo la mínima idea de quiénes son y dónde están, ¡más claro que así!

Se mire bien que hablo de «complicidad ideal», para nosotrxs lxs anarquistas son palabras importantes, quiere decir que aunque no sabiendo quién las haya hecho, me siento idealmente cómplice porque las apruebo, las considero justas.

En resumen entonces, el significado de la frase es este: mis coacusadxs han sido arrestadxs (punto) porque hermanos y hermanas (los sujetos que reivindican FAI) han golpeado, se han cansado de esperar, han ignorado las decisiones de la mayoría (aquí hablo de la mayoría del movimiento anarquista) y han pasado a la acción (punto). Eso es todo.

Ningún acto auto-acusatorio por mi parte, ni mucho menos hetero-acusatorio como dice el PM. Voy adelante, sigo con la otra frase incriminada: «Sigo siendo optimista y de buen humor porque la lógica de 1 + 1 = 2 me dice que lxs compañerxs que han golpeado siguen todavía libres y por lo tanto en grado de volver a golpear». También esta frase me parece clara.

Sabiendo que Anna y yo no pusimos esas bombas, convencido de que lxs coacusadxs ​​que conozco no tienen nada que ver, metidos en medio solo porque nos veíamos. Convencido de que aquellxs entre mis coacusadxs ​​a quienes nunca he visto en mi vida como persona libre eran en esa epoca demasiado jóvenes para haber colocado esas bombas. Hago las sumas, y la lógica del «1 + 1 = 2» me hace pensar que quienquiera que hizo esos ataques esta libre como un pinzón, probablemente ni siquiera está controlado visto que habéis arrestado a lxs culpables equivocadxs, y esto me metía de buen humor. Yo no apoyo al Estado, nunca he ocultado mis simpatías hacia quienes practican la acción directa, y ciertamente no cambio de idea solo porque termino en la maquinaria de la represión.

Sparagna dice que esta frase es ambigua, a mi no me parece, sin embargo ese era el significado de la misma. La prueba del 9 que definitivamente pone fin a la fantasiosa teoría de la autoacusación la encontramos más adelante en una frase no citada por el PM. En el cual sostenía que si bien no quería entrar en el merito de las acusaciones y de las así llamadas pruebas, me apetecía decir que los hermanos y hermanas de la FAI-FRI siempre habían reivindicado sus acciones con la cabeza en alto ante los jueces, asumiendo la propia responsabilidad. Como de hecho hice también yo en Génova (agrego ahora) para no dar lugar a montajes.

Este mío comunicado fue redactado a dos semanas de las órdenes de captura con rabia, y esta frase, en particular, también contiene un par de insultos que me han costado una denuncia. El Público Ministerio podría aprovechar de esta frase y de los consiguientes insultos para ponerme más aun en mal lugar (cosa, lo admito, fácil de hacer en mi caso), pero no lo ha hecho visto que esta frase desmonta definitivamente la tesis de la confesión. Esta de la reivindicación en la sala de las propias acciones, es una práctica generalizada y consolidada para quienes reivindican con ese acrónimo, basta dar un vistazo a todas las puntuales reivindicaciones ante los jueces de quienes ha sido arrestadxs con acusaciones similares a las nuestras firmandas FAI en Grecia, Chile, etc. Si las acciones no se reivindican en la sala del tribunal, significa que entre lxs acusadxs ​​no están lxs responsables. Esto es lo que pensaba en la época escribiendo aquel comunicado, y aquello escribí. Esta mía convicción es evidente en la lectura de todo aquel documento y fue confirmada por el hecho de que ningunx de mis coacusadxs ​​reivindico las acciones. Por supuesto, desde un punto de vista procedimental aquello que digo no tiene valor, lo entiendo, pero por muy ingenua que parezca esta mía convicción, esto es aquello que quería decir con este documento, es difícil negarlo.

En particular, el contenido de esta última frase sin sombra de duda desmonta por completo la tesis auto acusatoria de Sparagna. Me parece evidente que este mío comunicado no es una admisión de responsabilidad, sino una reafirmación más de mi (mala) actitud anarquista y revolucionaria. En su conclusión Sparagna escribe: «Así, tales afirmaciones están publicadas en la web de la CNA y el Juzgado de Primer Grado no las considera, ni siquiera las menciona y esto parece verdaderamente abrumador». A mí no me parece tan abrumador, hay algo más abrumador en la sentencia de Primer Grado, una invención de dos masacres inexistentes, y la aceptación de indicios inconsistentes transformados en pruebas graníticas.

Las acusaciones del fiscal están plagadas de errores y distorsiones de este tipo: extrapolaciones, citas tomadas al azar de mis escritos, ficción política y reinterpretaciones inverosímiles de la historia anarquista, videos terroríficantes descargados de internet, mapas geográficos del terror sacados de la web, todos sabemos que en internet puedes encontrar de todo y el contrarío de todo, no quiero ni siquiera perder el tiempo comentando estas cosas, no sabiendo siquiera ni quién las escribió y por qué las haya escrito.

Pero, por otro lado, no podía hacer otra cosa que amontonar cosas sobre cosas, miles y miles de páginas para que, al final, algo pudiera levantarse, y lo ha logrado. No podía hacer otra cosa porque en nuestra contra sólo hay una serie de indicios que decir leves es hacerles un cumplido, yo diría inexistentes, salvo uno (sólo me concierne a mí) pero de eso hablaré en breve.

La prueba clave de mi culpa y la de Anna sería una absurda discusión (discutida tanto por cambia) de la que ya hablé en una audiencia anterior, entre mi ex novia y yo, sobre otro domingo más que pasé trabajando en lugar de pasármelo bien fuera. Transformada en la recopilación de una carta amenazante que nos vincularía a las masacres. La otra prueba surrealista abrumadora (dejármelo decir): el calcado de nuestra propia caligrafía en los sobres de algunos paquetes bombas. Es decir, nosotrxs habríamos recalcado nuestra propia letra en los sobres, en definitiva, habríamos imitado nuestra propia caligrafía. Una pericia superficial lleva adelante esta tesis. Tan superficial que viene de hecho desmentida por una pericia anterior de años, realizada por el RIS (Reparto investigativo Especial), los cuales al darse cuenta (original del sobre en mano) del trazado, establecían que sería imposible rastrear a los autores. De hecho, y no creo que se me pueda desmentir, el informe del RIS (elaborado sobre los originales del sobre) niega aquella de los peritos de la fiscalía que han basado sus análisis en fotocopias.

Naturalmente, el juez de Primer Grado ha tomado como oro colado la segunda pericia.

Yo, en fin (perdonar si me repito) habría recalcado mi propia caligrafía, sería un demente total, de ser así me merecería el fusilamiento, no veinte años.

Estas «pruebas» acusarían a mí y a Anna a las así llamadas bombas de las masacres de Fossano y Crocetta.

Ha llegado el momento ahora de hablar de la única prueba en mi opinión digna de este nombre de la investigación, solo me concierne a mí y al atentado (imposible) de Parma, digo imposible porque el artefacto estaba apagado (posicionado en OFF), no podía entonces estallar: la lógica nos dice entonces que había sido colocado únicamente para asustar. Esto probablemente explica el aire amenazador que tenía. La prueba consistiría en mi ADN en el dispositivo, para ser precisos en el asa de la bolsa que contenía el artefacto, según los informes periciales del mismo RIS de Parma, a quien iba dirigido el ataque. Los mismos golpeados por el atentado han investigado sobre el atentado, ¿se puede hacer? Por cuanto parece sí. Esta prueba, entonces, concierne solo a ese atentado y únicamente a mí, pero crea esa sugestión necesaria para condenarnos por los otros atentados firmados por la FAI.

En resumen:

Este ADN salta fuera de la nada 8 años después de los hechos, después de veinte años de investigaciones sobre los anarquistas en vano.

Este ADN no tiene nada que ver con los otros atentados y mucho menos con los dos así denominadas masacres.

Lo único que tienen en común es el acrónimo FAI.

Varias veces a lo largo de los años se me ha tomado mi ADN, por ejemplo, después de los atentados a la Crocetta.

Los mismos forzamientos (no sabría de que otra forma llamarlos) que fueron suficientes hoy para condenarme por ese atentado, en la época ni siquiera llevaron a la detención y fui absuelto junto con muchxs otrxs anarquistas. Luego ha salido el ADN en Parma (otro atentado, otra historia) y todo cambia, los así llamados indicios que ni siquiera eran dignos de ser tomados en consideración se convierten en pruebas graníticas. Yo me pregunto, ¿por qué mi ADN en esa época no se comparó inmediatamente con el de Parma?

¿Dado que siempre estaba entre los primeros investigados cuando en Italia se producía un ataque con firma anarquista?

Estas preguntas mías nunca tendrán una respuesta, lo sé bien. Por 20 años he tenido a la policía y a la magistratura pisándome los talones, cada vez que había un ataque anarquista me registraban, era un continuo, micrófonos y cámaras fuera de la casa, encontrar micrófonos en la casa como si fueran hongos se había convertido en un pasatiempo para mí, cada vez que publicaba fotos de ellos en sitios web anarquistas, sin convertirlos en una tragedia. No me estoy quejando, tenían sus buenas razones para hacerlo visto que yo estaba entre esxs anarquistas que públicamente con periódicos, mítines apoyaba claramente las acciones.

¿Es posible que nadie en 8 años le fuera venido en mente de comparar mi ADN con el de Parma? ¡Y puf! Mira por donde después del atentado a Adinolfi, aparece ese ADN en la bolsa del artefacto, para ser precisos en el asa de la bolsa de plástico que contenía el dispositivo.

El dispositivo está limpio, no hay ni una micro gota de ADN, pero la bolsa contiene algo, aunque ni siquiera cumple con los límites de reconocimiento establecidos por la ley, la escapada técnica es que está en los límites del reconocimiento.

Mi convicción es que había simplemente llegado el momento de sacarlo, visto que un anarquista había reivindicado una acción FAI: el atentado de Génova contra Adinolfi. El forzamiento a ese punto habría pasado sin muchos problemas: transformar en utilizable un ADN inutilizable porque está degradado.

El éxito está garantizado si el ADN (aunque sí de manera inestable) resultara de un anarquista que en precedencia había reivindicado una acción FAI.

Estoy convencido (y nadie me lo quitará de la cabeza) que mi ADN ya había sido comparado con el de Parma y los resultados en esa época eran inutilizables para un juicio, pero esta es una mía intuición y vale lo que vale… La convicción (mala) que me he hecho es que con un ADN deteriorado, no intacto, es fácil hacer malabares con los parámetros.

Después de mi arresto se han estudiado todas las acciones reivindicadas FAI (y son decenas) y la única cosa que han logrado sacar es ese ADN incierto, y sobre aquel han apuntado todo. Pero esta, como ya he dicho, es mi convicción, y vale lo que vale, nada para un tribunal, pero tenía que darme alguna explicación.

No siendo estado yo, aquel ADN incierto no puede ser mío, excluyo que alguien lo haya puesto ahí, solo me queda que pensar que alguno se ha confundido.

Yo nunca he estado en Parma y nunca he hecho ese atentado, pero no importa, no es una acusación infamante para un anarquista. No me puedo tomar el mérito de haberlo hecho, pero lo condivido, y por lo tanto me siento idealmente cómplice, como me siento idealmente cómplice de todas esas acciones anarquistas reivindicadas o no dignas de este nombre, como me siento idealmente cómplice de Bresci y de su regicidio, una afinidad natural, digamos de amorosos sentidos.

Luego están los textos que siguen las acciones (las reivindicaciones): gran parte de la hipótesis de la masacre se apoya en estos escritos. Quiero haceros señalar la distancia entre estos textos y la efectiva dinámica de estos atentados: en la reivindicación de Parma se habla de dos artefactos, de un doble atentado, en cambio solo hay un artefacto, con el interruptor apagado y por lo tanto incapaz de explotar.

En la reivindicación de Fossano, se habla de un tubo de hierro con dinamita, los análisis del RIS en vez excluyen que el artefacto estaba cargado con explosivos de alto potencial (dinamita) sino con pólvora de tipo pirotécnico, fuegos artificiales para entendernos, mucho menos destructivos.

Basta leer la ordenanza de aplicación de la medida cautelar en las páginas 141-142-143 para hacerse una idea. Ordenanza que luego ha sido bellamente ignorada en la sentencia de primer grado.

La cosa se repite para otras reivindicaciones: está claro, lejos de mí cualquier forma de crítica a lxs compañerxs que han realizado estas acciones, habrán tenido sus buenas razones. Como decia Bakunin (si mal no recuerdo) la revolución es 90% de fantasía y 10% de realismo.

Creo (pero quizás me equivoque) que en un juicio hay que ceñirse exclusivamente a los hechos, esto si no se quiere llegar a los tribunales de la inquisición.

El claro ejemplo de este mecanismo inquisitorial es la simpática convicción sanguinaria de la acusación que si yo habría sido bloqueado en Génova habría empezado a disparar a la multitud, sobre los balcones de las casas como un pistolero loco. Os aseguro que nada está más lejos de mi forma de actuar.

Para concluir, me toca decir dos cosas sobre la FAI-FRI. También en este caso me hubiera gustado estar en silencio, pero visto que se han dicho un montón de tonterías, incluso ofensivas en ocasiones, me veo obligado (por fuerza mayor) a dar mi opinión: no quisiera que dentro de 20 años alguno tomara como verdad histórica el revisionismo y la ficción política de un PM.

Esta decisión de decir la mía en merito está ligada sobre todo al hecho de que han sido utilizadas mis frases, extrapoladas del contexto de escritos mucho más extensos, tergiversando sus reales contenidos, para construir una especie de realidad alternativa, mezclando cosas verdaderas a cosas e intenciones inventadas de sana planta, para dar una visión deformada y monstruosa de una parte del movimiento anarquista. Una estrategia muy utilizada en los procesos políticos.

Mi paranoia es que a través de una narración falseada venga tergiversada una parte de la historia de la anarquía. Por experiencia os digo que en el ámbito anarquista, cuando se cuenta la historia, sobre todo del anarquismo de acción, se hace referencia (con la debida distinción) a los documentos procesales.

Intentaré hacerlo breve, solo puedo hablar por mí mismo en base a mi experiencia personal, no revelo ningún secreto de estado. Estas cosas ya las he dicho en un juicio con fiereza y orgullo.

En cuanto me concierne la FAI-FRI (por lo que he vivido sobre mi piel) son dos anarquistas que solos sin organización o asociación alguna, sin decirle nada a nadie y pedir el aval de nadie, deciden después del desastre de Fukushima de dar su propia contribución para que un desastre como este no vuelva a repetirse, golpeando a uno de los principales responsables del intento de traer la energía nuclear en Italia.

Mi contribución a la experiencia de lucha a la FAI-FRI ha empezado allí y terminado allí.

Estoy convencido de que la misma dinámica que ha involucrado a nosotros en Génova ha sucedido 100 y 100 veces de manera similar en 100 y 100 puntos diferentes del planeta.

Algunos anarquistas (en nuestro caso dos) deciden actuar y golpear, esto después de haber personalizado (ligeramente modificado) un símbolo encontrado en una web griega (por cierto, ni siquiera una web del movimiento), lo copian en el panfleto y reivindican la propia acción, y luego regresan a casa en la esperanza de no ser arrestados. Por inexperiencia salió mal, nos detuvieron.

En este caso la ética inherente al uso de esa sigla nos dice de reivindicar la acción para no dar lugar a represión y montajes sobre compañerxs ignarxs e inocentes, esta es la única cosa clara (en mi opinión) en el uso de aquella sigla.

En lo que a mí respecta, lxs anarquistas reivindican con la cabeza en alto las propias acciones, es parte de nuestra tradición histórica. Y esta es también la única razón por la cual no he reivindicado las acciones que me atribuís: porque no las he hecho.

No hay ningún «salto cualitativo» en el atentado a Adinolfi, estas son fascinaciones que el fiscal ha tomado de las novelas, películas sobre los «años del plomo», lejano años luz de la realidad.

Análisis y deducciones hechas por la acusación, producto de la ingenua idea que esta se ha hecho de este fenómeno y de lxs anarquistas que en algunos momentos de su vida han reivindicado con aquel acrónimo. Porque es de un acrónimo que estamos hablando, de una sigla para entendernos.

Una sigla utilizada por anarquistas de todo el mundo sin derechos de autor para reivindicar cientos y cientos de acciones en Indonesia, Rusia, Australia, Ucrania, Inglaterra, México, Chile, Argentina… Anarquistas que entre ellxs no se conocen y que probablemente nunca se conocerán, excepto quizás en el caso de que sean detenidxs.

Cosa qué me ha pasado a mí cuando, una vez reivindicada la acción en el tribunal, algunxs anarquistas griegos de las CCF me han entrevistado escribiéndome desde una prisión griega.

A propósito de los anarquistas de las CCF, para reportar en su justa proporción la realidad de la situación griega, el PM se ha olvidado de decir que todxs lxs prisionerxs de las CCF condenadxs a cientos de años, cuya sentencia se ha traducido (para crear un atmósfera oscura por años de plomo), están todos en libertad por haber cumplido su condena ya desde hace más de año y medio, han cumplido unos 8 años de prisión en total. Tanto para redimensionar y enmarcar en su justo contexto las acusaciones y condenas de lxs compañerxs griegxs.

De siglas como aquella de la FAI-FRI usadas por lxs anarquistas hay varias: ALF, ELF, la simple A en un círculo, ninguno de estos acrónimos, hasta donde yo sé, se considera una organización.

Una de las pruebas de que la FAI-FRI no es una organización es que sucede que las acciones se firman mezclando varias siglas (ALF-FAI, FAI-ELF, etc …). Y esto el PM se ha cuidado bien de no decirlo en la sala…

Naturalmente yo sólo puedo hablar por mí mismo, no sé qué pasa por la mente de cientos de anarquistas que firman con esa sigla. La única cosa que sé es que todxs tienen mi simpatía y solidaridad (por lo que vale) siempre y cuando no salgan de la ética anarquista, por ejemplo haciendo masacres.

Yo personalmente, retengo contra producente incluso los coordinamientos, imaginémonos las organizaciones, como he escrito varias veces incluso en momentos no sospechosos (también en este caso el PM ha tenido cuidado de no citar esas palabras mías). Pero esto no es porque soy bueno y simpatico, sino porque considero ineficientes (instrumentos claros) las organizaciones y los coordinamientos en una sociedad compleja postindustrial como la nuestra. Y esto porque estoy convencido de que una organización es mucho más fácil de destruir, de desmantelar, de una sigla que cualquiera puede usar.

Cientos de individuxs libres que se mueven autónomamente sin conocerse entre ellxs, sin dirección de ningún tipo de forma caótica y por tanto vital.

La única cosa que lxs une es un acrónimo, una sigla que se hace símbolo, edificando en este modo un mito que se convierte en voz e instrumento para todxs lxs oprimidxs.

La comunicación (si queremos llamarla así) son las reivindicaciones escritas por desconocidxs, dirigidas a otrxs desconocidxs que las leen en los periódicos, telediarios, lugares de crónicas, sitios de la izquierda revolucionaria y anarquista.

Quien en las páginas web exalta o apoya con palabras o con videos o con mapas y símbolos revolucionarios (hablo de dibujos, los llamados así llamados símbolos FAI) no participa en este fenómeno. Son espectadores y sus palabras valen menos que cero. Naturalmente, esto también vale también para mí y por estas mismas palabras mías, que solo me representan a mí y mis convicciones y certezas.

Solo en el momento de la acción se da la propia contribución y las únicas palabras que cuentan son las reivindicaciones. Esta dinámica tan simple, elemental, impalpable anula la necesidad de una organización o de coordinaciones de cualquier tipo.

Transformando una simple sigla en algo mucho más peligroso de una organización, por muy poderosa que pueda ser. Una organización la puedes derrotar militarmente o con la represión, un mito es mucho más difícil de erradicar, porque es etéreo, de hecho no tiene estructura de ningún tipo, no tiene organización y entonces continúa creciendo. Encontraras siempre un anarquista que de alguna manera con su propia acción decidirá autónomamente de darle nueva vida firmando con aquella sigla.

Esto naturalmente si el mito consigue tomar el espíritu de la época, de lo contrario desaparecerá, así como apareció, y nacerá algo nuevo, y esto hasta que el mundo esté dividido en clases, explotadores y explotadxs y ningún tribunal del mundo podrá hacer algo.

Lamento decepcionar a Sparagna, pero la organización informal es un oxímoron, una paradoja, una magnífica paradoja. Una organización debe ser formal, estructurada, específica: si es informal, simplemente no lo es.

Abro un paréntesis: el fiscal ha sacado un artículo mío de hace 23 años en solidaridad con lxs compañerxs prisionerxs escrito con motivo de una polémica muy acalorada que había agitado el movimiento en aquella época, en el que yo decía que también podría haber entrado en una organización específica. Han pasado dos décadas y más, el habitual método inquisitorial, si se remontara un poco más, podría espulgar entre mis temas de la (escuela) secundaria, alguna cosa de incriminar la encontraba de cierto.

Os dejo ahora de los input, son tantas las cosas que los dos PM han dicho en estos tres días que me es imposible rebatir sobre todo, al fin y al cabo es la estrategia inquisitorial de un juicio político: amontonas tanta de aquellas cosas que luego las así llamadas pruebas se hacen obsoletas o casi, y ya no sabes qué responder…

– El así llamado logo FAI no existe, a decir verdad hay 10,100, 1000. Y decir que solo una parte de las reivindicaciones que giran va seguida de un símbolo.

He visto una A rodeada con una ametralladora, un fénix en llamas, un fénix no en llamas, el globo con una fenice, las variantes con la fenice son infinitas, de las partes de la America Latina dos plumas cruzadas, un hacha con una A en un círculo, en Europa una estrella con flechas, una estrella con una A en un círculo en el interior, un artefacto redondo con una A en el interior, luego aquella inventada por mí para el atentado de Génova, flechas con las palabras FAI-FRI, y para termina lo más bello: un hombrecito estilizado que lanza una bomba, pienso que quizás es el personaje de dibujos animados Anarchik.

– Los PM dicen que el acrónimo FAI es una burla, una burla de la FAI italiana. Si es así, como dicen, no pueden dar un significado realista a la sigla, esto explicaría la paradoja de la federación y de lo informal en un mismo contexto. Esto siempre si la lógica quiere decir algo, pero por lo que parece incluso los PM aman las paradojas, no solo lxs anarquistas.

– Los PM hablan de una organización mundial pero no dicen cómo esta organización se reuniría. Quizás sea más plausible que simplemente cualquiera hace un poco como ostras quiere (para no ser vulgar).

Y las palabras de las reivindicaciones que lanzan campañas viajan, por ejemplo, a través de los presentadores de los telediarios, como hemos visto en el video a la naranja mecánica que nos habéis propinado, donde se ven claramente a los periodistas del telediario griego que leen los comunicados de las CCF en su totalidad.

– ¿No será igual que la explicación más intrincada es la menos realista, y que la verdad es más simple de lo que pensamos? Y que los reenvíos entre las varias reivindicaciones que para los PM son la demostración de la existencia de una dirección estratégica son mucho más simplemente el efecto de la comunicación a través de las acciones que lanzan campañas de lucha, que vienen recolectadas a lluvia, al azar por otrxs anarquistas y relanzadas? Pero, después de todo, estamos en la era de la conspiración.

– ¿No os parece que la dinámica de la acción de Adinolfi es totalmente diferente de todas las demás acciones de la FAI en Italia, en cuanto al instrumento utilizado, por la dinámica llevada adelante? ¿Pero no será que Nicola y yo hemos usado la pistola no para dar el ridículo salto de calidad, sino porque el explosivo no nos es congéniale? ¿Y que quizás aquella es la única acción firmada FAI que hemos realizado?

¿No podría ser que si Nicola y yo no reivindicábamos en la sala la acción de Adinolfi igual veníamos absueltos, visto que las grabaciones se hicieron lejos del lugar del atentado, no teníamos cascos de moto y por tanto nos podríamos inventar 1000 excusas para estar allí en Génova ese día visto que Nicola en Génova trabaja? Y que igual no hemos reivindicado por desesperación, sino porque la única praxis que une a todxs lxs detenidxs que usan las siglas FAI-FRI es reivindicar la propia acción si son detenidxs para no dar pie a montajes y asumir las propias responsabilidades, quizás a eso sirven los acrónimos.

– El PM dice que estamos aislados de todo el movimiento, y también de lxs otrxs anarquistas insurreccionalistas: pero entonces, ¿cómo explica todos los manifiestos en nuestra solidaridad, manifestaciones y concentraciones?

¿Y cómo explica que los compañeros aquí invitados a hablar en nuestra contra por Sparagna o no se han presentado o han venido a solidarizarse y saludarnos?

¿La sala vacía de este tribunal en estos meses no se explicaría igual con el hecho de que a lxs compañerxs que han acudido se les haya entregado regularmente la hoja de expulsión de Turín? Un clásico de la democracia totalitaria.

– ¿Pero no os parece una monstruosidad que la libertad de las personas (por muy antipáticas que sean como yo) esté en manos de un algoritmo que nadie sabe cómo funciona, ni siquiera el mismo RIS de Parma, ni siquiera el juez, ni siquiera yo, sino solo el programador de computadoras que probablemente vive felizmente en Estados Unidos o en Japón y que nadie ha consultado nunca, y que quizás de ADN (siendo un programador) sepa tanto como yo? Eso sí que es terrorismo…

– ¿No puede ser que quizás diferentes sujetos (ya que no hay derechos de autor) firmen con el mismo nombre de una célula?

¿No puede haber sucedido que en los diez años de historia de la Cooperativa Artigianale Fuoco e Affini a reivindicar en el tiempo hayan sido diferentes personas que ni siquiera se conocían, visto que es la sigla más famosa del panorama anarquista habiendo reivindicado acciones por almenos 10 años incluso fuera de Italia, en España?

– ¿no puede ser que la historia de los contenedores que Sparagna usa como prueba de la violencia de las bombas a la Crocetta son contenedores quemados por artefactos de bajo potencial compuestas de sustancias incendiarias?

De niño quemaba papeleras en las manifestaciones y les puedo garantizar que basta un mechero, una pequeña llama es suficiente para verla arder reducida en las mismas idénticas condiciones, una mancha plástica en el suelo. ¿No puede ser que una bomba, en lugar de quemar la papelera, la habría desintegrado, esparciendo miles de astillas por todos los lados y no pocas como hemos visto en las fotos?

¿No será que uno de los errores que hemos cometido en este juicio es de no haber elegido a nuestro propio perito de parte sobre explosivos, porque estúpidamente confiados que no habiendo hecho nosotros esos atentados no nos reguardaba?

Ahora os leo muy pocos extractos tomados de la misma entrevista, aquella sobre (la revista) Vetriolo, de la cual los PM han sacado frases en su opinión a favor de la organización. Cuando los PM han leído la palabra «organización» de esos escritos míos, se han olvidado decir que regularmente esa palabra está entre comillas. Esto para darle un significado diferente a esa palabra, destructurarla, darle la vuelta.

Leemos:

«Necesitamos hacer un esfuerzo y entrar en lo especifico, en particular, por ejemplo, sin la web, la experiencia de lucha armada de la FAI-FRI (por cuanto limitada que haya sido en el tiempo) nunca se hubiera podido extender por medio mundo. A cada acción correspondía una acción en respuesta en alguna otra parte del mundo, esto sin coordinación u organización estructurada que lo abarcara todo. En este caso, internet ha permitido excluir los mecanismos autoritarios, evitando, gracias al anonimato y el no conocimiento entre los distintos grupos de acción y singulares, el nacimiento de líderes y jerarquías. En una dinámica de este tipo (sin estructura organizativa) la web adquiere una importancia vital».

«Un día una internacional negra se levantará de las cenizas de las muchas derrotas que como anarquistas hemos sufrido en la historia, y ese día saldrá a la luz un estupendo oxímoron, una organización sin organización».

«… el ALF y el ELF. Organizaciones estas que son por otros motivos un ejemplo importante (porque concreto) de cómo se puede ‘organizar’ de manera no estructurada. Como dicen algunxs compañerxs, es la organización que no tiene y no quiere organizar. Sin ninguna duda, según pienso, su influencia en la práctica de la FAI-FRI, basta pensar en su comunicación a través de acciones y a sus campañas internacionales».

Me paro aquí, de lo contrario haremos la noche.

Los anarquistas no hacen los partidos armados, y tienen una concepción totalmente opuesta, si luego queréis estrangular la realidad, la historia para arrestar a 20 compañerxs, hacerlo pues pero es verdaderamente instrumental y falseador.

Para terminar, pero esta vez de verdad:

Incluso en las «organizaciones» anarquistas del ’80 se habla de grupos de afinidad, de individualismo, de concepción anti-organizativa. No es un invento moderno, basta leer Carlo Cafiero: pequeños grupos de afinidad, singulares individuos que se mueven en un orden disperso, caótico, sin centro ni jerarquía. No es una invención de los anarquistas que se refieren a las teorías de Bonanno: el grupo de afinidad, la concepción anti-organizativa siempre ha formado parte del modo de vida, de luchar de lxs anarquistas.

A propósito de Alfredo, su contribución, por cuanto a mí respecta, al anarquismo moderno es enorme, todos somos sus hijos desde un punto de vista teórico. Y de revolucionarixs que han dado tanto a la causa anarquista como él hay verdaderamente pocxs en giro: lejos de mí cualquier forma de desprecio como ha buscado de eclipsar Sparagna. Nosotrxs lxs anarquistas nos peleamos también violentamente sobre el plano teórico, somos apasionadxs e impetuosxs, está en nuestra naturaleza.

Los anarquistas no se entromparan nunca en una organización ni tienen direcciones estratégicas, promotores, ideólogos y monstruosidades similares: este es el abc de la anarquía.

Me doy cuenta de que es difícil hacerle entender a un fiscal.

https://es-contrainfo.espiv.net/2020/09/21/prisiones-italianas-declaraci/


Lo de la accion a la catedral de zaragoza ya te ha respondido el mismo tribunal que condeno a los compañeros, y es: ese artefacto no estaba hecho para dañar a nadie, de hecho no hirio a nadie salvo a una vieja que le molesto un poco el timpano y nada mas, asi que no puede ser que haya una intencion de "masacrar".


3) el Nihilismo corriente del anarquismo.

Desde las cárceles griegas al AS 2 de Ferrara: Cuatro palabras en “libertad”. Entrevista de las CCF a mí mismo.

Antes de responder a vuestras preguntas quiero hacer hincapié que aquello que voy a decir, es mi verdad. Uno de los muchos puntos de vista, sensibilidades y matices individuales dentro de ese crisol de pensamiento y acción que va bajo el nombre de FAI-FRI. Federación informal que, rechazando cualquier tentación hegemónica, representa una herramienta, un método de uno de los componentes del anarquismo de acción. Anarquismo de acción que sólo cuando se hace informal, no obligándose en estructuras organizativas (especificas, formales, de síntesis), cuando no está a la asfixiante búsqueda de consenso (y por lo tanto, rechaza la política) se puede reconocer en un más amplio y caótico universo que va bajo el nombre de “Internacional Negra”.

Para entendernos mejor la FAI-FRI es una metodogia de acción que sólo una parte de las hermanas y hermanos de la Internacional Negra práctican, no es una organización, ni aún menos una simple firma colectiva, sino una herramienta que tiende a la eficiencia, que tiene como objetivo aquello de fortalecer los nucleos y lxs singulares compañerxs de acción a través de un pacto de apoyo mutuo sobre tres puntos: solidaridad revolucionaria, campañas revolucionarias, comunicación entre los grupos/individuxs:

SOLIDARIDAD REVOLUCIONARIA: Cada grupo de acción de la FAI se compromete a dar su propria solidaridad revolucionaria a eventuales compañerxs arrestadxs o fugitivxs. La solidaridad se concretiza principalmente a través de la acción armada, ataque a estructuras y personas responsables de la detención del/la compañerx. No existe la posibilidad de la falta de solidaridad porque vendrían a menos los princípios en los que el vivir y el sentir anárquico se basan. Por apoyo en la represión no se entiende, por supuesto, aquello de carácter de asistencia técnico/jurídico: la sociedad burguesa ofrece suficientes abogados, asistentes sociales o curas, para que lxs revolucionarixs puedan ocuparse de otras cosas.

CAMPAÑAS REVOLUCIONARIAS: Cada grupo o individux una vez iniciada una campaña de lucha a través de la acción y consiguiente comunicado será seguido por otrxs grupos/individuxs de la Federación Anarquista Informal segun los propios tiempos y modalidades. Cada individux/grupo puede lanzar una campaña de lucha sobre objetivos particulares simplemente “promoviendo” el proyecto a través de una o más acciones acompañadas por la firma del singular grupo de acción a la que se agrega la llamada de la Federación en la sigla. Si una campaña no es compartida, si se considera necesario, la crítica se concretizará a través de las acciones/comunicados que ayudarán a corregir el tiro o a meterla en discusión.

COMUNICACION ENTRE LOS GRUPOS/INDIVIDUXS: Los grupos de acción de la Federación Anarquista Informal no están obligados a conocerse unos a otros, no existe la nececesidad ya que de otra forma se peligraría de ofrecer un costado a la represión, al liderismo de lxs indviduxs y a la burocratización. La comunicación entre los grupos/individuxs sucede esencialmente a través de las mismas acciones y a través de los canales informativos del movimiento sin la necesidad de conocimiento reciproco. (Tomado de la reivindicación del ataque a Prodi, en la época presidente de la Comisión Europea, 21 de diciembre de 2003, tomado de’ El dedo y la luna’. P. 15-16).

Este pacto de ayuda mutua de hecho salta a la asamblea, a sus líderes, lxs especialistas de la palabra, de la política y los mecanismos autoritarios que se activan incluso en ámbitos anarquistas cuando la asamblea se convierte en un órgano decisional. Aquello que la Internacional Negra en los próximos años debería hacer es volver a hacer un nudo de aquel “hilo negro” que se habia roto desde hace tiempo. Un hilo que une el anarquismo de ayer que practicaba “la propaganda por el hecho”, hija del Congreso Internacional en Londres en 1881, a la anarquía de acción de hoy, informal, anti-organización, nihilista, anti-civilización, antisocial. Nicola y yo, unicos componentes del “Núcleo Olga”, no conocemos en persona a lxs otrxs hermanos y hermanas de la Federación Anarquista Informal, conocerlxs significaría verlxs encerradxs entre las cuatro paredes de una celda. Nos hemos convencido de la utilidad de la FAI/FRI gracias a las palabras (reivindicaciones) y a las acciones de lxs hermanos y hermanas que nos han precedido. Sus palabras siempre confirmadas por la acción nos han regalado la indispensable constancia sin la cual cualquier proyecto se reduce, en la era de lo virtual, en inútiles, esteriles palabras al viento. Necesitábamos una brújula para orientarnos, una herramienta para reconocer y quitar la máscara a aquellxs que de la anarquia han hecho un gimnasio para habladorxs, un filtro para distinguir las palabras vacías de aquellas portadoras de realidad. Hemos encontrado en esta “nueva anarquía”, en sus reivindicaciones y en las consecuentes campañas revolucionarias, una perspectiva de ataque real que aumenta nuestras potencialidades destructivas, salvaguarda nuestra autonomia de individuxs rebeldes y anarquistas y nos da la posibilidad de colaborar, de golpear juntxs, sin conocernos directamente. Ningún tipo de coordinación puede ser incluida en nuestra proyectualidad. La “coordinación” necesariamente presupone el conocerse, el organizarse entre las hermanas y hermanos de los diferentes núcleos. Dicha coordinación mataría la autonomía de cada grupo e individuo/a. El grupo más “eficiente”, más preparado, más valiente, más carismático, inevitáblemente, llevaría la delantera reproduciendo los mismos mecanismos nocivos de la asamblea, a la larga se representarian lxs líderes, lxs ideólogxs, lxs líderes carismáticxs, se iría hacia la organización: la muerte misma de la libertad. Alguien podría contestar que incluso en un grupo de afinidad, en un núcleo de FAI podría estar al acecho un/a líder carismático, un/a “jefx”. En nuestro caso, sin embargo, el daño sería limitado porque entre los núcleos no hay un conocimiento directo. La gangrena no se podría extender. Nuetro ser anti-organización nos preserva de este riesgo. Por esta razón debemos confiar en las “campañas revolucionarias” que excluyen conocerse entre los grupos e individuxs matando así cualquier atisbo de organización. Nunca se debe confundir las campañas con la coordinación, esta es la informalidad, esta es la esencia, creo yo, de nuestra proyectualidad operativa. Que quede claro que cuando hablo de grupo de afinidad o grupo de acción puedo referirme a un/a solx individux o a un grupo de afinidad numeroso. No hay que hacer una cuestión de números.

Es evidente que la singular acción viene planificada entre los varios componentes del grupo, en ese caso no se puede hablar de coordinación, nunca tal planificación debe extenderse a los otros grupos de FAI-FRI. Fuera del propio grupo se debe “limitarse” a comunicar unicamente a través de las “campañas revolucionarias” y las consecuentes acciones. Nuestro conocimiento de la FAI-FRI debe quedarse siempre parcial, limitado a nuestrxs afines. De la FAI-FRI necesitamos saber solamente las zampadas, los rasguños, las heridas hechas al poder. Sería mortal crear algo monolítico o estructurado, cada unx de nosotrxs debe evitar malentendidos o fascinaciones hegemónicas. La organización limitaría enormemente nuestra perspectiva, revirtiendo el proceso desde el cualitativo al cuantitativo. En la acción de unx la voluntad de otrx se fortalece dando inspiración. Las campañas se expanden como una mancha de tinta. Miles de cabezas contra el poder enfurian, imposible cortarlas todas. Son estas acciones acompañadas por las palabras (reívindicaciones) que nos permite un golpe seguro de excluir a lxs teóricxs purxs amantes de la palabra, dándonos la posibilidad de relacionarnos únicamente con quien vive en el mundo real, ensuciándose las manos, arriesgando en su propia piel. Esas palabras son las únicas que importan de verdad, las únicas que nos permiten crecer, evolucionar. Las campañas revolucionarias son la herramienta más eficaz para incidir, hacer el mal donde más duele. Dándonos la posibilidad de difundirnos en el mundo como un virus portador de la revuelta y la anarquía.

CCF: Para conocernos di algo sobre tu situación actual.

Alfredo: Hay poco que decir. Fuimos arrestados por las heridas en las piernas a Adinolfi, administrador delegado de Ansaldo Nucleare. Por la inexperiencia hemos cometido errores que nos han costado la detención: no hemos cubierto la matrícula de la moto que utilizamos para la acción, la hemos aparcado demasiado cerca del lugar del ataque y, sobre todo, no nos dimos CUENTA de una telecámara en un bar, grave error que hoy estamos pagando. Hemos reívindicado nuestra acción como «Núcleo Olga FAI-FRI». Yo he sido condenado a 10 años y 8 meses, Nicola a 9 años y cuatro meses. En los próximos meses tendremos un juicio más por asociación subversiva. Esta es más o menos nuestra actual situación procesal.

CCF: Lxs presxs anarquistas y la prisión. ¿Cómo son vuestras condiciones en las secciones especiales, cómo se comportan los carceleros y cómo son vuestras relaciones con los otros prisioneros?

Alfredo: En Italia, a través de los circuitos de la alta seguridad, que implican muchas restricciones, el Estado democrático nos quiere aislar, relegándonos en secciones completamente separadas del contexto general de la prisión. Es imposible cualquier contacto con lxs otrxs encarceladxs, no tenemos la posibilidad de salir al patio abierto, sólo dos horas en un pequeño patio de cemento. La censura para mí y Nicola siempre ha sido renovada, así que con retrasos y dificultades recibimos el correo y los periódicos, las cosas particularmente interesantes para nosotrxs nos vienen secuestradas tanto en entrada como en salida. En este momento estamos encerradxs en una AS2, alta vigilancia específica para lxs prisionerxs anarquistas. La “relacion” entre nosotrxs y lxs carcelerxs es de indiferencia mutua y natural hostilidad. Qué más decir, desde mi punto de vista las protestas “civiles” dentro y fuera de la prisión son inútiles, la “vivisibilidad” dentro es simplemente una cuestión de relaciones de fuerza. De la cárcel se necesita salir, toca a quien está dentro hacerse capaz…

CCF: La anarquía para nosotrxs no es un partido, no tiene comisiones centrales sino una corriente de acciones, de conceptos, de valores. ¿Cuáles son las tensiones del movimiento anarquista en Italia ahora, cuáles son sus características, sus contradicciones, sus actividades?

Alfredo: Esta es una pregunta importante que necesita una respuesta articulada. Frecuento el movimiento anarquista desde finales de los años 80 del siglo pasado. En los últimos 20 años, muchas cosas han cambiado, muchas relaciones entre compañeros/as se han roto, muchas dinámicas también negativas se han puesto en marcha, dando a veces pésimos frutos y acentuando actitudes liderísticas y políticas, peró también perspectivas nuevas, una nueva generación fuera de las asambleas, fuera de los mecanismos de la política ha hecho oír su voz. Para responder a vuestra pregunta sobre la situación del movimiento anarquista italiano hoy tengo que dar un paso atrás. A menudo se piensa que el insurreccionalismo es un todo formado por conceptos y teorías fijas en el tiempo, en su rigidez “ideológica”. Una ideología con incluso (algo aberrante) su lider máximo y sus dogmas. Nada es inmutable en el tiempo. Las mujeres y los hombres a través de sus acciónes forjan las ideas. No son esxs tres o cuatro compañeros/as conocidxs, con sus libros y artículos, a mostrar el camino ni mucho menos, las largas y no concluyentes asambleas, sino aquellos/as compañeros/as desconocidxs que con su práctica de ataque nos empujan hacia adelante, llevándonos hacia la vida. Fue propio a través de esta práctica que a finales de los años 90 los grupos que nos han precedido – Cooperativa Artesana Fuego y Afines (ocasionalmente espectacular), Brigada 20 de julio, Células contra el capital, la prisión, sus carceleros y sus celdas, Solidaridad Internacional – metieron en discusión dos dogmas consolidados del asi llamado “insurreccionalismo”, el anonimato de las acciones y el predominio de la asamblea transformada en un órgano decisional. Dos puntos fijos que estaban arrastrando inexorablemente hacia una inercia letal. Dando continuidad y voz a la propia práctica a través de las reivindicaciones, saliendo de las cadenas asamblearias y no poniéndose más límites de comprensibilidad en el confronto de la “gente” y del resto del “movimiento” la anarquía vuelve a dar miedo. A fuerza de bombas y reivindicaciones estos grupos deshacen el dogma del anonimato de la acción, haciendo brecha en el silencio que nos había envuelto después de la hola represiva del proceso Marini, ostaculizando seriamente aquellas dinámicas que nos estaban arrastrando hacia un ciudadanismo que amenazaba con cancelar toda instancia violenta. Después de la aparición de estos grupos el término insurreccionalista para muchxs anarquistas tomó una connotación negativa, sobre todo cuando lxs periodistas comenzaron a utilizarlo como sinónimo de “terrorismo”. En ese momento, muchxs dieron un paso atrás argumentando que ciertos ataques “espectaculares” y las relativas reivindicaciones alejaban a la gente. Para comprender las divisiones en el interior del anarquismo de acción, hoy, en Italia, es necesario, volver a los albores de la lucha en Val Susa contra la alta velocidad. En el 1998, después de las trágicas muertes de Baleno y Sole fueron muchas las apelaciones a la legitimidad democrática, a una justicia «justa», a un juicio equo, no sólo por eminentes representantes del “radicalismo” democrático, sino también por parte del movimiento anarquista.

Una gran parte de lxs anarquistas se empeñó en una cruzada inocentista en los límites de la denigración. Sole y Baleno fueron representadxs como dos víctimas inocentes, dos pobres ingenuxs atrapadxs en una historia más grande que ellxs mismxs. Después de la llegada de una docena de paquetes bomba dirigidxs a algunos de lxs responsables de las muertes de lxs compañerxs (acciones nunca reivindicadas) el movimiento anarquista casi al completo, por temor a futuras olas represivas, se distanció de tales prácticas, considerandolas en el mejor de los casos no “dignas” de anarquistas, en el peor de los casos como verdaderas y claras provocaciones policiales. Poquísimas las excepciones, que naturalmente atrajeron las atenciones de la judicatura en los años por venir. Desde entonces, la gran mayoría de lxs asi llamadxs “insurreccionalistas” fue abrumada de una desenfrenada cuanto suicida gana de consenso, llevando a cabo una carrera imparable hacia la sociedad civil. Persiguiendo la quimera de la lucha social/popular, donde quiera que se presentase, rebotando como peonzas locas desde los CIE a Val Susa, a la okupación de casas, a la lucha de lxs detenidxs, aguando cada vez más las propias proyectualidades para parecer creíbles, fiables, realistas, acercándose cada vez más peligrosamente al ciudadanismo.

Una pequeña parte de ellxs, años más tarde, dándose cuenta del feo resultado gradualista y político de las luchas sociales que estaban tomando, se encerró en la clásica torre de marfil pontificando contra todo y todxs, sumergida hasta el cuello en un desesperado vacio práctico. Otrxs, en vez de eso, experimentaron sin ningún límite todo su potencial vital, sin preocuparse de lxs sumxs teóricxs o de los grandes sistemas. Lxs más “lúcidxs” aspirantes a lo social por lo menos al principio trataron de replicar en Val Susa la experiencia de los ’80 contra la INSTALACIÓN de misiles en Comiso. Experiencia todavía pregonada como ejemplo concreto de metodología de intervención insurreccionalista en el territorio. En Comiso la proyectualidad habia efectivamente tenido, aunque criticable por su contenido político-instrumental, una perspectiva insurreccional. La lucha intermedia, la expulsión de lxs estadounidensxs y de sus misiles, debia hacer de chispa para una insurreccion generalizada en el corazón de Sicilia, como en la clásica tradición de la Banda de Matese. Ligas populares de ficción formadas por sólo compañeros/as, discursos populistas a la gente para asustarla y empujarla a la revuelta, absurdos discursos a la población sobre posibles violaciones por parte de los soldados estadounidenses trataron de hacer palanca sobre el machismo italiota, haciendo de este intervento un fenómeno todo político, criticable desde mi punto de vista, pero aún así, hay que admitirlo, en una óptica insurreccional.

En Val Susa las cosas fueron de manera diferente, desde el principio el objetivo insurreccional fue rápidamente reemplazado por la simple lucha al TAV. La lucha intermedia se hizo principal, desde lo cualitativo se paso a lo cuantitativo, a contar a lxs manifestantes en las barricadas, a luchar al lado de lxs Alpinos (militares), bomberos, alcaldes, partidos políticos, perdiendo de vista el objetivo final: la destrucción de lo existente. La perspectiva insurrecciónal se había transformado en un más modesto, político, mejoramiento de lo existente. Una vez mas el “realismo” había borrado el potencial vital del anarquismo. Personalmente no critico a priori, de forma “ideológica” las así dichas luchas intermedias, aquello que crítico es el método con el cual se interviene, el ponerse como referente dando límites a la propia acción, inevitablemente se corre el riesgo de hacerse vanguardia. No haces más aquello que piensas que es correcto sino aquello que podría conducir a la gente a tu lado, haces política. Desde el momento en que te autoimpones límites por temor a no ser comprendido, eres de hecho ya un sujeto político, entonces te conviertes en parte del problema, uno de los muchos tipos de cáncer que infecta nuestra existencia. No se necesita nunca moderar las propias palabras y acciones para que puedan ser digeridas por el pueblo, por la gente, de lo contrario se corre el riesgo de ser transformadxs, por el objetivo “intermedio” que se quiere alcanzar.

Leyendo hoy las viejas reivindicaciones de los grupos que después del 2000 darán vida a la FAI me he dado cuenta de que con sus acciones han intervenido a menudo en las luchas intermedias, tratando de alcanzar objetivos parciales: abolición del FIES, de los CIES, etc. Nunca mirando a un consenso generalizado, a un crecimiento cuantitativo. Siempre mirando a un crecimiento cualitativo de la acción, mayor destrucción, mayor reproducibilidad. La calidad de la vida de un/a anarquista es directamente proporcional al daño real que aporta al sistema mortal que lo oprime. Menos compromisos acepta, más fuertes, cristalinos se vuelven sus sentimientos, sus pasiones, más lucido su odio, siempre afilado como una navaja de afeitar. Por desgracia la gran mayoría de lxs anarquistas actúa en base al CÓDIGO PENAL, muchas acciones no son puestas en práctica, simplemente porque se tiene miedo de las consecuencias. Deberiamos tomar conciencia que el peor destino para un/a anarquista no es la muerte o la cárcel, sino el ceder ante el miedo, a la resignación. Las acciones y los escritos de la internacional negra hacen que sea evidente para cualquiera el rechazo total de esta resignación, la fuerte vitalidad, la energía de un movimiento que hace de la calidad de la vida, del sentido de comunidad y solidaridad, de la lucha permanente, el centro de su propia existencia. La muerte, la cárcel, ya han hecho su aparición en este camino, pero no nos han derrotado. Nuestra fuerza es la plena conciencia de aquello que somos, total conciencia de que una vez derrotado el miedo, una vida llena, digna de ser vivida, se abre delante, dure cuanto dure, es la intensidad lo que cuenta.

Volviendo a vuestra pregunta inicial sobre las tensiones, las características y las contradicciones del movimiento anarquista hoy en Italia, tengo que decir que es todavía muy fuerte el debate sobre el uso o no de siglas y reivindicaciones. También en este caso, yo no haría un discurso “ideológico”, no tengo nada en contra de las acciones no reivindicadas, simplemente desde mi punto de vista tienden a desaparecer, no abren discursos, tienen un potencial de replicación mínimo. Por esto he hecho mia la metodología de la FAI-FRI.

Lxs “insurreccionalistas” aquí hacen al contrario un discurso “ideológico”. Quien reivindica con una sigla es un/a enemigx a vilipendiar. Quién lxs conoce sabe muy bien el por qué de tal intransigencia, el comunicar a través de las reivindicaciones pone claramente en peligro su “poder”, su hegemonía teórica. Las acciones reivindicadas ponen al desnudo su nada práctico. A las espaldas el fracaso de una proyectualidad insurreccionalista que no consigue adaptarse a la realidad, delante doctos discursos o poco más. Como reacción a una realidad que les aplasta subyace el pánico, la rabia y el odio por todo lo que se mueve fuera de sus esquemas rígidos, fracasados. El componente principal del anarquismo de acción aquí en Italia, se compone de aquellxs insurreccionalistas que han abrazado con indudable entusiasmo y sacrificio la tendencia social. A veces se “ensucian” las manos con la acción, pero siempre con la mirada puesta en la sociedad civil, siempre midiendo, con atencion, toda política, sus propios pasos. Partiendo de una proyectualidad insurreccionalista “clásica”, han llegado hoy al “ciudadanismo” revolucionario, milagros de realismo político.

Algunos años más y resultará difícil distinguirlxs de lxs militantes de la Federación Anarquista Italiana, con lxs cuales cada vez más a menudo se acompañan en manifestaciones, desfiles y concentraciones. A menudo cantando a improbables Repúblicas libres, dan dos pasos adelante, dos atrás, quedándose de hecho sólo como figuras presenciales, pero siempre en buena, simpática compañía.

El tercero en discordia, la asi llamada “variable loca” del anarquismo de acción en Italia, la FAI Informal y todavía antes todos esos grupos que la han generado: Células metropolitanas, Revuelta anónima terrible, Núcleo revolucionario Fantazzini, Células contra el capital, la cárcel y sus carceleros y sus céldas, Solidaridad Internacional, Hermanas en armas, Núcleo Mauricio Morales, Brigada 20 de julio, Células armadas por la solidaridad internacional, Revuelta animal, Célula revolucionaria Lambros Fountas, Célula Damiano Bolano, Individualidades subversivas anticivilización, Conspiración Fuego negro y Nicola y yo del Núcleo Olga. Un centenar y más de acciones repartidas en un arco de 20 años. En aquellos años he asistído como espectador al pánico de lxs anarquistas de toda “corriente”. Quién aterrorizado por la represión y de la semejanza del acrónimo a su federación. Quién impresionado (y así lo era yo) porque no entendía lo que estaba pasando, lo que se estaba cocinando. Como rea
Re: Crítica del terrorismo de masas: una táctica armada contraria al anarquismo proletario
02 abr 2021
Pues Alma, no se puede meterse con algo que no se ha entendido al fondo, porque la CCF está mucho más avanzada teorico- y practicamente que muchxs anarquistas en la peninsula iberica. Tampoco puedes comparar la CCF con un grupo de eco-fascistas que es/era ITS...; hay que tener los criterios claros para saber de qué realmente estás hablando. Creo que Alfredo Cóspito explica bastante entendible la posición anarquica en el tema de "terrorismo de masas".

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