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"Amaos más y no os multipliquéis tanto" (María Lacerda de Moura)
19 des 2020
Joan Martínez Alier parte de una frase de la anarquista María Lacerda de Moura, para adentrarse en la época de lxs anarquistas neomalthusianxs.
“Neomaltusianismo” es una palabra que molesta al Vaticano y a la izquierda tradicional. Designa, según ellos, un complot para acabar con los pobres, una política de esterilización de mujeres sin aviso previo, una apoteosis del racismo. Tienen alguna razón. Recuerden la llamada “ética del bote salvavidas” propugnada en 1970 por el biólogo Garrett Hardin: a quienes quieran subirse a la barca de los países ricos hay que golpearles los dedos y que se ahoguen en el mar (o se mueran en el desierto de Arizona). Ellos tienen la culpa de sus males por sus excesos reproductivos.

Pero esa no es la única variedad de neomaltusianismo. En 1931 la feminista anarquista brasileña Maria Lacerda de Moura publicó un libro, Amai-vos e não vos multipliquéis. Lo que quería decir es: “Amaos más y no os multipliquéis tanto”. Eso no le gustaba ni le gusta al Vaticano.

Maria Lacerda de Moura escribió, pensando en una parte de la izquierda de su época: “la mujer no es otra cosa que una máquina destinada a fabricar carne de cañón o de barricada. Para ellos, no existe el problema femenino. La mujer, para ellos, está al servicio de la procreación irreflexiva e inconsciente”.

El neomaltusianismo de Maria Lacerda de Moura era radical, feminista, anarquista. Había llegado de Europa a Estados Unidos, Argentina y Uruguay a partir de 1890. Se oponía en un punto crucial a las doctrinas de T.R. Malthus, que en 1798 había publicado su influyente libro El principio de la población. Malthus aseguraba que mejorar la situación de los pobres era tarea inútil. La población crecería exponencialmente si había comida disponible. Pero la producción de alimentos estaba sujeta a “rendimientos decrecientes”. A menos que hubiera guerras o pestes, o a menos que la gente dejara de amarse y procrear, íbamos a lo que llamamos una “crisis maltusiana” de subsistencias. Malthus se equivocó. La producción de alimentos ha crecido mucho, entre otras razones por los insumos mayores de fertilizantes y por el agua de riego. Por tanto, el rendimiento energético de la agricultura industrial moderna ha disminuido. Pero no hay crisis de subsistencia. El hambre no es por falta de alimentos, sino por mala distribución.

Además, en contra de Malthus, sabemos que la población mundial se acerca ya a su pico, unos 9 mil millones hacia el año 2050. Los humanos decidieron colectivamente dejar de crecer. La población humana probablemente baje algo después de 2050.

Hubo en la Europa mediterránea, pero también en Suecia, también en América, grupos anarquistas que defendieron el control de la natalidad hacia 1900. Este movimiento neomaltusiano reinterpretó las teorías de Malthus.

Mientras Malthus decía que el crecimiento de la población tenía lugar en progresión geométrica, ellas y ellos concluyeron que era necesaria una reducción de las tasas de natalidad para frenar el excesivo aumento de la población mundial. Malthus propugnaba la abstinencia sexual, sin llegar a preconizar los métodos anticonceptivos. La ruptura del neomaltusianismo de 1900 con las ideas de Malthus estriba en la divulgación de la anticoncepción como forma de control de la natalidad.

Quienes se llamaron neomaltusianos fueron perseguidos y encarcelados como enemigos de la Iglesia y del Estado (Paul Robin, Madaleine Pelletier, Marie Huot, en Francia; Luis Bulffi –apoyado por Francisco Ferrer y Guardia– en España; Emma Goldman y su discípula Margaret Sanger, en Estados Unidos…). Sostenían con razón que el reverendo Malthus era un reaccionario incapaz de entender que las mujeres podían escoger el número de hijos que querían tener. Para eso hacía falta que tuvieran libertad. Hacía falta que hubiera una “procreación consciente”. En España, la mayor parte de las y los neomaltusianos eran anarquistas, aunque no todos los anarquistas fueran neomalthusianos. (El mejor estudio histórico sobre el neomaltusianismo anarquista es de Eduard Masjuan.) Me pregunto qué decían los Flores Magón sobre este tema de la población.

Neomaltusianos como Sebastian Faure hablaban y escribían sobre el problema de la población. Una conferencia con este título, celebrada en París el 16 de noviembre de 1903, fue presidida por Nelly Roussel y traducida inmediatamente en Barcelona como volumen 1 de la Biblioteca de Amor y Maternidad Libres. Tiempos aquellos. Al contrario de Malthus, los neo-maltusianos pensaban que no había fatalidad alguna en el destino demográfico de la humanidad. Era posible regular la natalidad y eso iba unido a la libertad de las mujeres. Madaleine Pelletier en Francia fue recluida por defender la libertad de aborto. Los neomaltusianos italianos tuvieron que exiliarse cuando Mussolini llegó al poder. En la década de 1930 todavía el Estado francés quiso prohibir los primeros ensayos de vasectomías.

Joan Martínez Alier, investigador, pionero en el campo de la economía ecológica. La Jornada
Mira també:
https://lalineadefuego.info/2012/08/02/amaos-mas-y-no-os-multipliqueis-tanto-por-joan-martinez-alier/

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Comentaris

Re: "Amaos más y no os multipliquéis tanto" (María Lacerda de Moura)
22 des 2020
Buenas Aliss:

Sobre Maria La Cerda, permitáseme una crítica: Si se le hubiera hecho caso no estaríamos aquí 6000 millones de personas.

Po otra parte, lamentablemente, la historia del reformismo neomalthusiano está blanqueada drásticamente por el señor neomalthusiano Alier, que tiende peligrosamente hacia el ecofascismo. Paul Robin no era anarquista ni mucho menos, era un religioso masón, que odiaba a la "chusma" degenerada a la que pretendía reducir numèricamente. Un protonazi. De Bulfi ya se ha hablado, básicamente fue un estafador. Otro protonazi. Margaret Sanger delineó las lineas maestras de la campaña de esterilizaciones en los EEUU, fue una racista pública que no se entiende porque no fue juzgada en los Juicios de Nuremberg. En Suecia el neomalthusianismo llevó a la higiene de la raza, con 40.000 esterilizaciones, si la memoria no me falla, aprobadas por siquiatras neomalthusianos mediante tests en los que no saber, por ejemplo, los nombres de los reyes de Suecia en el siglo XVIII, podía llevar a una persona a ser esterilizada. Hay miles de ejemplos así ocultados al gran público y no denunciados por las izquierdas de clases medias. Qué decir del abortismo, el apoyar dar solución económico al problema del salario y la procreación de los pobres, en condiciones capitalistas, mediante dar muerte a la persona embrionaria de forma sistemática.

Lo que los neomalthusianos plantean en cualquiera de sus escuelas es que se puede dirigir la evolución, pero ¿quien la dirige? Unos hombres y mujeres de unas clases sobre otros hombres y mujeres de otras clases. Pero si alguien se arroga el derecho, y además lo hace desde las estructuras de los estados, de dirigir la evolución de otros lo está tratando como a un perro. ¿qué tiene eso de anarquismo? Nada.

El neomalthusianismo es inadmisible, por eso, para poder pasar por admisible se camufla de anarquismo, sin serlo, de comunismo, pero nada tiene que ver con el marxismo, que no crítica solo los supuestos de productividad de Malthus sino también la inexistencia de los supuestos límites naturles inmanentes al crecimiento de la población en la población, es decir lo contrario de lo que están diciendo los neomalthusianos en su campaña engelesista en el estado español. Es camuflado también como feminismo, pero las feministas están obligadas a defender la maternidad y a las mujeres madres, por lo que para eludir este obstaculo, llegando incluso a las persecuciones de gobiernos reformistas neomalthusianos de mujeres lideresas feministas, además se camufla de archicampeón de las personas trans, a las que fomenta como moda de estilo de vida mientras también planea sacar rendimiento económico mediante la venta de productos que les destruyen los riñones. La cosificación neomalthusiana de las personas no tiene límites, y tenemos un problema con este partido y su capital que ahora es realmente el capital mundial dominante y la ideología dominante.

Los neomalthusianos intentan que se combata los efectos pero no la causas, deviniendo contrarrevolucionarios, mientras a la vez pretende presentar la procreación humana como algo condicionable por el estado, imponiendo dictaduras neomalthusianas como la soportado en China y en Filipinas o en los barrios obreros de Europa y los EEUU. Con su pan se lo coma señor Alier.
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