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Anàlisi :: sexualitats
No ofende quien quiere ("Desde el victimismo no se puede debatir") V
10 ago 2019
Las personas ‘cis’, las personas hetero, los hombres, esa es también nuestra gente y tenemos que reclutarla como sea en las filas de la lucha feminista y LGTBI
El pasado julio estalló una nueva polémica en torno al papel de las personas trans en el feminismo. A raíz de unas conferencias en la Escuela Feminista Rosario de Acuña en Gijón, algunas ponentes expusieron sin tapujos sus malestares con la presencia de las mujeres trans (nacidas con sexo masculino y que se sienten mujeres) en el feminismo. Las conferencias se viralizaron y la polémica del verano estaba servida: las redes ardían dirimiendo sobre qué es una mujer entre insultos y agravios. El debate no es nuevo, emergió en los setenta en Estados Unidos cuando una corriente feminista señaló la transexualidad como un caballo de Troya en el feminismo. Sus activistas han sido apodadas por sus detractoras como TERF (Trans Exclusionary Radical Feminists / Feministas radicales que excluyen a las personas trans). En nuestro país, esta corriente anglosajona ha sido minoritaria. Es más, desde los noventa han existido múltiples alianzas entre feministas y activistas trans que se han plasmado en lo que se ha denominado transfeminismo.

Algunas voces entienden el feminismo como una lucha identitaria, que para promoverlo hay que ser mujer

Esta polémica ilustra tendencias en los movimientos feministas y LGTBI actuales con derivas preocupantes en los movimientos sociales y la izquierda. La primera es el auge del identitarismo. Ambas, feministas TERF y algunas activistas trans, entienden el feminismo como una lucha identitaria, es decir, para promoverlo es necesario ser mujer. Eso implica para las TERF nacer con sexo hembra, mientras que algunas activistas trans priorizan la identidad, pero sea desde el esencialismo biológico o el subjetivismo, ambas están atrapadas en el mismo marco. En esta saga de batallas sobre quién está legitimado para hablar de qué, se examina la posición de quien habla para luego decidir si puede expresarse. Los argumentos pasan a un segundo plano, y los debates se reducen a una exhibición de opresiones y dolores en vez de una discusión sobre ideas.

Otra deriva es el victimismo. Algunas personas trans alegan sentirse dañadas por este feminismo acusándolo abiertamente de transfobia. Que exista una corriente feminista en contra de incorporar una perspectiva trans no solo no me parece tránsfobo, forma parte de un debate sano y plural. No comparto esas posiciones, pero defiendo que puedan existir. La transfobia es otra cosa. Es promover el odio hacia las personas trans. Ahora bien, cuando recurren a comentarios desafortunados y poco elegantes como referirse a las mujeres trans como “esos tíos” denotan su altura política. Es gratuito y dañino ridiculizar a nadie para defender una postura. En cualquier caso, el feminismo TERF no me ofende ni personal ni políticamente. Desde el victimismo no se puede debatir.

A un victimismo otro: estas feministas dicen sentirse perseguidas por el activismo trans. Se refieren, por ejemplo, a las denuncias que algunas voces trans lanzan contra el símbolo de la vagina (dos manos formando un triángulo) porque consideran que excluye a algunas mujeres trans y por lo tanto es tránsfobo. Sin embargo, pienso que esa simbología sigue siendo pertinente y no veo porque excluye a las mujeres trans que tienen pene; además, aunque no compartiera esos símbolos tampoco los censuraría. Por último, a modo de amable recordatorio, el símbolo de la vagina no puede ser tránsfobo porque muchos hombres trans vivimos con una.

Ahora bien, al feminismo que se escandaliza con la deriva victimista/identitaria de algunos movimientos trans hay que recordarle su enorme responsabilidad en la promoción de esta cultura política. A algunas feministas cis (no trans) que se molestan mucho cuando desde posiciones trans se las acusa de ser excluyentes o de hablar desde su privilegio, hay que recordarles que así es como algunos feminismos tratan a los hombres. Pero a nadie le gusta probar su propia medicina.

Esta cultura política se escuda en una coctelera de victimismo e identitarismo cada vez que se siente incapaz de abordar un disenso político y prefiere señalar a los disidentes como enemigos y alimentar las purgas internas. Todo esto es abono para el auténtico enemigo, que acaba de entrar en las instituciones y en el imaginario de mucha gente. Esa es la gente que tenemos que conquistar y no regalársela a la extrema derecha por la simple razón de que no son como nosotros. Las personas cis, las personas hetero, los hombres, esa es también nuestra gente y tenemos que reclutarla como sea en las filas de la lucha feminista y LGTBI, interpelarles con una propuesta amable, valiente, basada en ideas y no en identidades, y contagiarles de nuestra sed de transformar nuestra sociedad para vivir mejor.
Mira també:
https://elpais.com/ccaa/2019/08/08/catalunya/1565258218_014502.html

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Comentaris

Re: No ofende quien quiere ("Desde el victimismo no se puede debatir")
11 ago 2019
La "lucha feminista y LGTBI" no tiene nada que ver ni con la izquierda ni la derecha. Hoy en dia unx puede ser "feminista" o "LGBTI" desde ambas alas de la politica burguesa, realmente da igual. Es simplemente una lucha por la paridad identitaria bajo de las leyes del Estado capitalista. El capitalismo y la explotacion bien se pueden funcionar igual con la victoria de este "lucha" incluso si consigueira que todo el mundo fueren transfeministas y pansexuales.
Re: No ofende quien quiere ("Desde el victimismo no se puede debatir")
12 ago 2019
Me parto con la implosión, el feminismo viene siendo el autoritarismo mas chungo que hemos sufrido en la movida okupa en esta ultima década, la represión de estado pasa a segundo plano cuando tienes un grupo dentro del movimiento haciendo montajes para policiales a base de difamaciones, comunicados y vetos, exigiendo la fidelidad absoluta al partido (yo si te creo) censurando y boicoteando el debate o cualquier forma de cuestionamiento de ese poder, mediante la intimidación, la asociación con la extrema derecha, la exclusión y marginación social, etc.. . Pocos se atreven a señalar que todas estas ideas y practicas absolutamente anti anarquistas vienen financiadas y promovidas por las élites del poder (basta seguir el dinero de las subvenciones para ver de donde viene), y su filtración es transversal en toda la sociedad, empezando por los movimientos sociales, precisamente para enfrentar, dividir, alienar, y someter a las personas convirtiéndolas en promotoras de nuevas medidas estatistas y regulacionistas.

Era de esperar que una nueva generación de activistas criados en el pleno apogeo del feminismo mainstream rechacen fervientemente la deleznable masculinidad, capaces de cualquier cosa para intentarse quitar el estigma y la vulnerabilidad que representa haber nacido cis. De la misma forma que en los noventas las jóvenes eramos skins punkis hipis etc, hoy en día ser un rebelde es ser demigenero, genero fluido, o por lo menos bicurioso.

Era de esperar también que si se promueven privilegios para las mujeres por el hecho de serlo y a la vez se promueve la idea (y las leyes) para que cada unu decida su identidad según le convenga muchos opten por acogerse a la identidad que mas les beneficie. Pues estamos en ese momento donde el transactivismo se come al feminismo con su propia medicina como bien dice el texto de arriba, y de la misma manera que quien cuestionaba los los abusos de poder y las discriminaciones se le respondía con autoritarismo censura exclusión y violencia política, ahora lo mismo pasa con las terf. Y es que como dice el eslogan transactivista, con las terf no se dialoga, hastag #punchaterf. Este fenómeno venimos observándolo desde hace ya dos o tres años en EEUU y RU, el año pasado se dio en argentina por el 8m, y ahora esta llegando a España con un poco de retrasito.

Luego en cuanto a los derechos de los trans habría que poder tener el debate de si realmente al niño que le gusta jugar con muñecas o a la niña que juega con camiones se le hace ningún favor afirmando le y apoyándole en una supuesta identidad trans dándole bloqueadores de la pubertad con 11 y hormonas cruzadas con 16 y para el resto de su vida. Lo mas fuerte es que esto ya es ley en muchos lugares y se basa en derechos humanos o sea que mi opinión que daré a continuación me convierte en un tránsfobo, retrogrado facha que atenta contra los derechos humanos. Incluso en indymedia me incluirán en "la manada patriarcal de esta web" por los defensores del poder. Y eso nunca sera considerado por moderadores un insulto o vejación (que iría en contra de las normas del foro), facilitando así el intento de desacreditar mis criticas sin necesidad de un argumento valido, basándose meramente en insultos acusaciones y asociaciones falsas.

atención trigerwarning, a partir de aquí abstenerse de leer personas sensibles con los temas de genero ya que podrían sufrir desordenes de estrés postraumático:
Re: No ofende quien quiere ("Desde el victimismo no se puede debatir")
12 ago 2019
continuacion:

Si un niño juega con muñecas o una niña juega con camiones deberíamos decirle que no pasa nada, que hay muchas formas de ser niño o niña, romper con los estereotipos de genero diciéndole que cuando sea mayor puede ser lo que quiera y que de pequeño debe jugar con lo que quiera. Que el genero es un espectro, que existen chicas mas masculinas y chicos mas femeninos y que no pasa nada. Que hay que aprender a quererse tal y como uno es, que tenemos que aceptar nuestros cuerpos y ser felices con ellos, seamos mas altos bajos delgados gordos tengamos mas tetas menos tengamos pito chocho, todo eso da igual, lo importante esta ahí adentro (en el coco). que no debemos basar nuestra identidad en la sexualidad ni en el aspecto físico, que eso solo te lleva por un camino de frustración constante, intervenciones medicas infinitas, alto indice de suicidio, y corta esperanza de vida.

Mira no tengo nada contra las personas trans, que cada unu haga con su cuerpo lo que quiera, pero me da mucha pena que estén siendo utilizados para avanzar una agenda política transhumanista de la que tocará hablar en el futuro. También opino que cualquiera que afirme la identidad sexual cruzada de un niño que aun cree en el ratoncito perez esta cometiendo abuso infantil. Y que cuando esas personas son psicólogos escolares impuestos por la ley, amenazando a los padres de quitarles la custodia si se niegan se trata ya de abuso infantil institucionalizado.

El otro debate que valdría la pena tener sobre los derechos trans es si la seguridad social debería o no financiar estas transiciones. Yo personalmente preferiría que se incluyeran los dentistas, las gafas, y las ortopedias en la seguridad social antes que las operaciones de pechos para todos, pero me gustaría también leer mas opiniones.

salud y anarkia
Comienza la nueva reestructuración capitalista robotizadora de la socio-sexualización proletaria
17 ago 2019
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El ataque de los liberales arrecia durante estos días, qué cara tienen, durante la década y media que las feminazistas han estado pisando la cabeza especialmente al proletariado masculino, no han dicho ni mu. Ahora, en cambio, se lanzan en masa a la ofensiva contra las feministas expropiando los argumentarios críticos del proletariado contrarios al feminazismo, pero de una manera altamente sospechosa porque las feministas socialdemócratas de clases medias no solo llevan la represión contra el proletariado en favor de las clases medias montándose, por ejemplo, los Comités de Moral para desplegar una red molecular de control político-represiva del proletariado, un sistema fascista antijurídico ya probado en los EEUU para extender la cárcel a toda la red urbana, junto al de la masificación de las separaciones forzosas de hijos (e hijas) y padres (y madres) bajo la escusa de supuestos malos tratos. Pero ademas de estos sistemas político represivos y de vigilancia social social-democrática feminazista, en el movimiento feminista usurpado por la socialdemocracia también hay un sector tendente al anarquismo y comunismo proletarios que, al menos, se opone a la cosificación burguesa del proletariado femenino... y precisamente es contra este sector contra el cual va orientado la ofensiva liberal.


Esto ocurre porque este sector es el que arrastra al mainstream socialdemócrata feminitario a, - aunque solo sea por no perder su discurso -, hacer la oposición a:


  • A/ la prostitución reproductiva que el capital biogenético denomina “maternidad subrogada”, un sistema de explotación prostituyente de la reproducción en auge y que genera jugosas ganancias por la crisis de esterilidad de masas causada por el despliegue avanzado del Estado Neomalthusiano y el capital toyotista-feminitario


  • B/ a la prostitución proletaria ejercida bajo sorda coerción, que no debe confundirse con la de clases medias y burguesa tan defendida por ser funcional a la movilidad social ascendente en esas clases, ni con la esclavista trata de blancas, esto es a la prostitución industrializada con un proletariado, sujeto a la dinámica de la brutal oferta y la demanda, especialmente en este sector, en la cual se encuentran quizás más de un centenar de miles de mujeres, y


  • C/ a la eclosión de la industria pornografica y su mercado, a modo de pornoalcoholismo, industrialización erótico-castrativa que está resultando ser estratégica para el despliegue de la robotización. También esta industria está proletarizada e industrializada, constituye capital y explota llevando la cosificación plusvalista al campo del erotismo sobre el cuerpo sexual en marco de relaciones sociales de producción cuyas condiciones incluyen la sorda coerción. Esto se pretende ocultar no inocentemente y es lucha de clases pura y dura.


  • Y es que ocurre que el capital hipererotizador-castrativo (que se mueve en entornos des-sexualizados, verdaderos eriales sexuales, erotizando pero asexualizando, con su amplio despliegue físico que va desde los abortaderos, a los centros quimico-farmaceúticos, a la industria pornográfica y prostituyente, sus centros docentes, una red reticular de producción de plusvalia que constituye una verdadera nueva urbanización en granja de ganaderia humana para hacer negocio de la miseria sexual de la gente, sobre las espaldas de una clase social concreta, y para explotar y controlar cibernéticamente al proetariado. ), este capital neomalthusiano, que reclama crecientemente su Estado Neomalthusiano, busca en las feministas liberales su ariete político y, desde luego, no es cualquier capital…



    Un capital acumulando a gran velocidad


    Ya hace un par de años hice un análisis del peso especifico de estos capitales en términos cuantitativos, y no me salía una concentración de capital menor que 20.000 millones de euros, solo en el estado español, en un crecimiento que corre a velocidad turbo, del orden de decenas de millones de euros diarios. Gran parte de esa acumulación se reinvierte en desarrollo del mercado, por ejemplo de la industria de la pornografía con medios tecnológicos sofisticados cada vez más avanzados, que en condiciones capitalistas pueden terminar implicando un supermercado humano, el paroxismo de la cosificación y la mercantilización, al par que por su potencial adictivo, y, en condiciones capitalistas, comparable en poder autodestructivo a las drogas.


    El fraude de este capital consiste en que para el proletariado previamente se ha expropiado la sexualidad, es decir la reproducción sexual, y sobre la miseria sexual que ello conlleva se hace negocio del placebo hipererotizador, mercantilizado, como sustituto de la poco o nada rentable sexualidad proletaria. El Orden Neomalthusiano, que ha logrado, por ejemplo, reunir a cientos de miles de jovenes de ambos sexos en universidades durante nada menos que un lustro, sin que la sexualidad humana de su fruto en reproducción y nueva vida, ofreciendo movilidad social ascendente a cambio de obediencia reproductiva, ¿qué no puede conseguir en el campo proletario cuando las necesidades de la acumulación de capital lo perfecciones y reestructuren?


    En efecto, estos capitales que reciclan la miseria sexual en abundancia erótica, mercantil, son muy rentable pero además de que hay que sospechar que está subvencionado por su función política desmovilizadora y reductora de la reproducción proletaria. Este capital hiperetoizador-castrativo necesita normalización social y legitimación pública, e incluso llegó a la mesa de la ministra a imponer sobre la torre de documentos la firma de la legalización de los sindicatos pro explotación prostitutiva como muestra de su poder. Ahora, sicólogos, sociólogos, periodistas, antropólogos de clases medias convergen par eludir el paro con ese capital para legitimar y encauzar su expansión, esto es la mercantilización masiva del erotismo, ya sea homoerotico, heteroerotico o sexual, aunque el grueso de la reforma de la sexualidad, especialmente la proletaria la llevan los laboratorios químicos, cuyas atrocidades sobre los cuerpos masculinos y femeninos comenzamos a conocer, clínicas de fertilidad, cuyas atrocidades pronto comenzarán a conocerse, y, por último, los abortaderos y sus laboratorios biogenéticos, no menos de 40 a escala estatal, que abiertamente ha industrializado la edad prenatal humana, y reducido a esta a mera materia prima, sin que la Carta de Derechos Humanos haya servido para nada.



    Precedentes en los EEUU


    Ahora la ofensiva de las clases medias neomalthusianas se concentran en aplastar al sector anarquista y comunista del feminismo precisamente para poder desplegarse sin trabas, durante la expansión que podría traer la Robotización tras la próxima crisis capitalista. Esto no es la primera vez que ocurre. En los años 1960s-70s, un sector de las clases medias emergente, rabiosamente neomalthusianas, ya aplastó a las feministas para hacer hueco a estos explotadores, poder desplegar los abortaderos en los barrios proletarios afroamericanos, y ampliar los negocios de explotación reproductiva, he ahí las manipulaciones de la antropóloga anti feminista y anti proletaria Gay Le Rubin, que era, a la sazón, portavoz de los capitales hipererotizadores-castrativos de California.


    En estos momentos, a partir de cuadros neomalthusianos formados, o mejor dicho, adoctrinados con dogmas y lavados de cerebro socialdemócratas neomalthusianos en las universidades y luego lanzadas a la palestra de la lucha de clases con titulaciones como "antropólogos”, “periodistas”, “sicólogos”, “abogados”, “sociólogos”, etc, etc, el capital castrativo-hipererotizador, clramente neomalthusiano, en su locura antisexual y de codicia desenfrenada, está organizando una ofensiva contra las proletarias comunistas y anarquistas activas en el movimiento feminista, en forma de una campaña de difamación e intoxicación sobre sus posiciones, en las tres importantes posiciones políticas anti explotación acertadas arriba mencionados.


    Estas clases medias neomalthusianas, retroaccionarias(en tanto retroaccionan, accionan hacia atrás, hacia la reproducción de las relaciones sociales de producción capitalistas) están volviendo a las andadas, lo que implica que el dinero vuelve a fluir hacia formar medios de producción ideológicos para eliminar la traba que las feministas no neomalthusianas representan contra la expansión de esos capitales, por su negativa a legitimar la cosificación de las mujeres proletarias. Jamás se han visto más majaderias juntas que las de los primeros libros justificatorios y anti feministas proletarias que los neomalthusianos y estos capitales industrializadores de la sexualidad y el erotismo están comenzando a lanzar.



    La industria pornográfica va a eclosionar en la Robotización


    El momento es importante. La industria pornografíca se está desarrollando junto a un mercado hipererotizador-castrativo más vasto y junto a la muy inquietante nueva industria antisexual de la artificialización de la reproducción biológica humana, mitad granja ganadera mitad isla del Doctor Moreau, mercado basado en la imposición criminal de nuevas tecnologías retroaccionarias, capaces de crear adicción en masa a los hombres excluidos de la sexualidad, primero, que hy por hoy son la mayoría, y luego a las mujeres, ya no necesarias como autoreproductoras y en vías de ser expropiadas de su potencia reproductiva para concentrarla, a la busca de nuevos nicho de ganancia, en las industrias ganaderas humanas biogenéticas emergentes.


    Estamos ante una tendencia realmente brutal hacia la expropiación de la sexualidad y el erotismo humanos al completo por parte del capital. Estos capitales hipererotizadores-castrativos y el Estado Neomalthusiano que buscan instaurar, ahora emergentes, se quieren quitar de en medio a las feministas anti cosificación pues son un estorbo para la valorización de sus capitales, y obstaculizan la reinversión de los excedentes, esto es, la expansión de la acumulación de capital, y es precisamente en este momento cuando empiezan a surgir falsos conflictos que antes no existían, sobre majaderías como que se puede cambiar, “transitar” de un sexo a otro. No, no se puede, es imposible cambiar de sexo, se puede cambiar de rol erótico pero no de sexo biolǵogico, y no se puede cambiar de sexo porque es materialmente imposible cambiar al completo el material genético de un cuerpo humano, sin destruirlo. Por esto, que los neomalthusianos saben muy bien, este debate descerebrador es artificial y muy probablemente esta subvencionado como medio de distracción y arma anti proletaria y, ahora, anti feminismo proletario.


    Ni se puede cambiar de sexo nadie, - aunque se pueda cambiar de rol erótico -, ni tomar hormonas para dar apariencia más femenina a un varón o más masculina a una femina, es bioseguro especialmente para los riñones, de hecho es muy peligroso, y esta gente que carga contra las feministas proletarias a la vez no está informando de la gravedad de la situación a estos chicos y chicas, mientras se dicen activistas que les defienden; FALSO, mientras no denuncien el negocio de quimicalización de sus cuerpos no les están defendiendo sino dejando en el desamparo. De otro lado, insisto, cambiar de sexo a individuos humanos está tan lejos del alcance científico-técnico actual como emplear galaxias como ordenadores. Pero es que además, aunque fuera posible, en condiciones capitalistas y aplastados por montañas de mentiras, no es posible ninguna liberación ni erótica ni sexual.


    ¿Por qué inventarse, precisamente ahora, que es realmente posible cambiar de sexo respaldándose en las sandeces del ejercito de arribistas antropologas neomalthusianas? Por intereses comerciales y de clases medias que buscan su movilidad social ascendente en el crecimiento de los mercados hipererotizadores-castrativos, surgidos de la inmensa ola de represión antisexual neomalthusiana del siglo XX, que, no lo olvidemos, han implicado una reforma radical de la sexualidad del proletariado, determinada de arriba a abajo y de derecha a izquierda, y que se pretende reeditar en el siglo XXI pero esta vez de manera aún más brutal que durante el toyotismo. Y tienen la cara de plantearlo así, como supuesta liberación, en países en que han demolido la reproducción social de proletariado a matarrasa, como a un bosque de robles lo derriba una constructora ávida de ganancias pero que a la vez llena el mundo de carteles proclamándose verde, ecológica, sostenible.



    Siglo y medio de mentiras neomalthusianas anti proletarias, en vías de super-hipertrofia


    Llueve sobre mojado, la misma terminología de uso común, de la que en último término se desprenden estos absurdos neologismos (hetero, cis, coagulo), que van del disparate en impostura anti científica a la merluzada más desembozada, es un cúmulo de mentiras que por añejas y normalizadas parecen ciertas, indiscutibles, dizque progresistas y otros artefactos, como lo de “transexualidad”, “heterosexualidad”, “homosexualidad”, que recuerdan a lo de “Vendrán con diccionarios y otras armas negras” de Pablo Neruda. El concepto erróneo de “homosexualidad” fue inventado alrededor de 1860 por un voluntario gay, era políticamente legitimo porque en aquel momento los homofobos mezclaban denominaban pederastia a toda relación homoerotica, pero ese concepto terminológicamente erróneo aunque polítcamente legitimo en aquel momento fue tomado por los laboratorios neomalthusianos y difundido masivamente como correcto, cuando es un oximoron, con el objetivo de emplearlo en su ofensiva estratégica contra la reproducción proletaria.


    Así, de concepto descaertado pasó a componer en el bloque de terminología confusionista neomalthusiano, una mentira submetida en ese concepto erróneo, de la supuesta existencia de una sexualidad “homo”, que pasó a formar parte de la capa exterior de las 3 Mentiras Históricas del Neomalthusianismo (la del Siglo, la del Milenio y la de la Era), mentiras de laboratorio, plasmadas desde hace siglo y medio por las clases medias neomalthusianas y sus aliados monopolistas en su lucha por el control cibernético del proletariado, su sexualidad, reproducción y erotismo, para maximizar la produccción de plusvalía. Hay homoerotismo, hay transerotismo, y personas transeróticas, hay perosnas homoeróticas, que por supuesto, merecen todo el respeto y tanto apoyo cuanto necesiten y se les pueda brindar, pero ni hay ni pueden existir “homosexuales” porque dos señores o dos señoras en una cama no pueden crear nueva vida, no reproducen la especie, ni es su función, por tanto no pueden ser ni son sexuales en esa relación erótica, no están ejerciendo el sexo, son eroticos... si no acertamos en esta distinción básica pasaremos a ser completamente manipulables en todas y cada de las cuestiones que de ella se derivan. Nos hemos tragado durante un siglo la jergología confusionista de los sinvergüenzas neomalthusianos que se merendaron por dentro a la Segunda y Tercera Internacional, desviando el movimiento del 68 hacia sus planes de negocio, y ya va siendo hora de que pasemos a la contraofensiva.


    ¿Expropiación de la sexualidad proletaria y expansión del mercado castrativo-hipererotizador y su cosificación superexplotadora del proletariado?¿Eugenesia 4.0? NO, GRACIAS.



    Sindicat