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Feminismo, clase y anarquismo
05 jun 2019
La relación entre la sociedad de clases y el capitalismo
La característica que define a la sociedad capitalista es que está mayoritariamente dividida en dos clases fundamentales: la clase capitalista (la burguesía), hecha de dueños de grandes negocios, y la clase trabajadora (el proletariado), que consiste en más o menos todos los demás —la gran mayoría de la gente que trabaja por un salario. Hay, por supuesto, toda una gama de grises dentro de esta definición de sociedad de clases, y la clase trabajadora en sí misma no está hecha de un grupo homogéneo de personas, pero incluye, por ejemplo, trabajadores sin especialización así como la mayoría de lo que comúnmente se denomina la clase media, y puede haber, por ende grandes diferencias en ingresos y oportunidades para diferentes sectores de la clase trabajadora definida ampliamente.

“Clase media” es un término problemático ya que, aunque se usa frecuentemente, rara vez queda claro a quién se refiere exactamente. Usualmente “clase media” se refiere a trabajadores tales como profesionales independientes, pequeños dueños de negocios y administrativos bajos y medios. Sin embargo, estas capas medias no son realmente una clase independiente, ellas no son independientes del proceso de explotación y de la acumulación de capital que constituye al capitalismo. En general están en los límites de una de las dos clases principales, la clase capitalista y la trabajadora.[1]

Lo importante de analizar la sociedad como compuesta de dos clases fundamentales es entender que la relación económica entre estas dos clases, los grandes dueños de negocios y las personas que trabajan para ellos, se basa en la explotación y por ende estas dos clases tienen intereses materiales fundamentalmente opuestos.

El capitalismo y los negocios son, por naturaleza, movidos por la ganancia. El trabajo que un empleado realiza crea riqueza. Algo de esta riqueza se le da al empleado en su paquete salarial, el resto se lo queda el jefe, sumándose a sus ganancias (si los empleados no diesen ganancia no los emplearían). De esta manera, el dueño del negocio explota a sus empleados y acumula capital. Es parte del interés del dueño del negocio maximizar sus ganancias y mantener los costos de los salarios bajos; es del interés de los empleados maximizar su paga y mejorar las condiciones laborales. Este conflicto de intereses y la explotación de una clase por otra clase minoritaria, es inherente a la sociedad capitalista. Loa anarquistas tienen como finalidad abolir el sistema capitalista de clases y crear una sociedad sin clases.

La relación entre sexismo y capitalismo

El sexismo es una fuente de injusticia que difiere del tipo de explotación de clase mencionado más arriba de varias maneras. La mayoría de las mujeres viven y trabajan con hombres al menos parte de su vida; ellas tienen relaciones cercanas con hombres tales como su padre, hijo, hermano, amante, compañero, esposo o amigo. Mujeres y hombres no tienen intereses opuestos de una manera inherente; nosotras no queremos abolir los sexos sino abolir la jerarquía de poder que existe entre los sexos y crear una sociedad donde las mujeres y los hombres puedan vivir libremente y juntos en igualdad.

La sociedad capitalista depende de la explotación de clase. No depende sin embargo del sexismo y podría en teoría acomodarse en gran medida a un tratamiento similar de mujeres y hombres. Esto es obvio si miramos lo que la lucha por la liberación femenina logró en varias sociedades alrededor del mundo en los últimos, digamos, 100 años; en los que hubo mejoras radicales en la situación de mujeres y los supuestos que subyacían sobre qué roles son naturales y están bien para la mujer. El capitalismo, con el paso del tiempo, se ha adaptado al rol y status cambiante de la mujer en la sociedad.

El final del sexismo por ende no llevará necesariamente al final del capitalismo. De la misma manera, el sexismo puede continuar incluso después del capitalismo habiendo sido abolida la sociedad de clases. El sexismo es posiblemente la forma de opresión más temprana que existió, no sólo precede al capitalismo; sino que hay evidencia que el sexismo también precedió a formas más tempranas de la sociedad de clases.[2] A medida que las sociedades se han desarrollado la exacta naturaleza de la opresión a las mujeres, la forma particular que esta toma, ha cambiado. Bajo el capitalismo la opresión de las mujeres tiene sus caracteres propios y particulares donde el sistema ha tomado ventaja de la histórica opresión de la mujer para maximizar sus ganancias.

¿Pero, qué tan realista es el fin de la opresión a la mujer bajo el capitalismo? Hay muchas formas en las que las mujeres son oprimidas como sexo en la sociedad actual —económicamente, ideológicamente, físicamente, etc.— y es probable que continúen las luchas feministas que llevarán a nuevas mejoras en la condición de la mujer. Sin embargo, aunque es posible ver que con la lucha varios aspectos del sexismo van perdiendo fuerza, hay aspectos del capitalismo que hacen muy poco probable la total igualdad económica de mujeres y hombres en el capitalismo. Esto es porque el capitalismo se basa en la necesidad de maximizar sus ganancias en un sistema tal que las mujeres estén en una desventaja natural.

En la sociedad capitalista, la habilidad de dar a luz es un defecto. El rol biológico de la mujer implica que (si tienen hijos) tendrán que tomarse al menos alguna licencia con goce de sueldo en su trabajo. Su rol biológico también las hace en última instancia responsable por cualquier chico que traigan al mundo. En consecuencia, la licencia paga por maternidad, permiso para uno de los padres, licencia de padres, licencia para encargarse de hijos enfermos, guarderías gratuitas y servicios para la atención infantil, etc., serán siempre especialmente relevantes a las mujeres. Por esta razón las mujeres son económicamente más vulnerables que los hombres en el capitalismo: ataques a las ganancias como guarderías, permisos a un padre, etc. afectarán siempre desproporcionadamente más a la mujer que al hombre. Y sin embargo sin plena igualdad económica es difícil verle un fin a las desiguales relaciones de poder entre mujeres y hombres y la ideología asociada al sexismo. Entonces, aunque podemos decir que el capitalismo podría acomodarse a la igualdad del hombre y la mujer, la realidad es que la realización total de esta igualdad será muy poco probablemente lograda en el capitalismo. Esto es simplemente porque hay una penalización económica relacionada a la biología de la mujer, que hace que la sociedad capitalista, movida por la ganancia, sea inherentemente parcial contra la mujer.

La lucha por la emancipación femenina en los movimientos de la clase trabajadora

Uno de los mejores ejemplos de cómo la lucha por el cambio puede acarrear cambios reales y duraderos en la sociedad es la gran mejora en el status de la mujer, sus derechos y calidad de vida; todos logros que la lucha por la liberación femenina ha alcanzado en varios países alrededor del mundo. Sin esta lucha (que yo llamaré feminismo a pesar de que no todos y todas las que lucharon contra la subordinación femenina se habrían identificado como feministas), las mujeres claramente no habríamos logrado los gigantescos avances que hemos tenido.

Históricamente, la lucha por la emancipación femenina fue evidente dentro del movimiento anarquista y otros movimientos socialistas. Sin embargo, como un todo estos movimientos tendieron a tener una relación de alguna manera ambigua con la liberación femenina y otras luchas feministas más amplias.

Aunque siempre ha sido central al anarquismo el énfasis en la abolición todas las jerarquías de poder, el anarquismo tiene sus raíces en la lucha de clases, en la lucha para derrotar al capitalismo, con su aspiración finalista de crear una sociedad sin clases. Como la opresión de las mujeres no está tan íntimamente atada al capitalismo como lucha de clase, la liberación de las mujeres ha sido históricamente y en gran medida continúa siendo vista como un objetivo secundario en la creación de una sociedad sin clases, no tan importante o tan fundamental como la lucha de clases.

¿Pero a quién no le es importante el feminismo? De seguro para la mayoría de las mujeres en los movimientos socialistas la suposición que una transformación profunda en las relaciones de poder entre mujeres y hombres era parte del socialismo era vital. De todas maneras, tendía a haber más hombres que mujeres activos en los círculos socialistas y los hombres jugaron un rol dominante. Las demandas de las mujeres fueron marginadas por la primacía de la clase y también porque mientras los temas que afectan a los trabajadores también afectan a las trabajadoras de manera similar, lo mismo no era cierto para las temáticas particulares de la opresión de la mujer como sexo. La igualdad social y económica de la mujer era a veces vista como algo que entraba en conflicto con el interés material y las comodidades del hombre. La igualdad de las mujeres requería profundos cambios en la división de tareas tanto en el hogar y el trabajo como cambios en todo el sistema social de autoridad masculina. Para lograr la igualdad de las mujeres una reevaluación de la propia identidad debería también hacerse en la que la “identidad masculina” no pudiera ya depender de ser visto como más fuerte o más capaz que la mujer.

Las mujeres tendían hacer la conexión entre la emancipación política y personal, con esperanzas que el socialismo produciría una mujer nueva y un hombre nuevo al democratizar todos los aspectos de las relaciones humanas. De todas maneras, encontraron muy difícil, por ejemplo, convencer a sus propios compañeros que la desigual división del trabajo en el hogar era un tema político importante. En las palabras de Hannah Mitchell, activa socialista y feminista de principios del siglo XX en Inglaterra, sobre su doble turno de trabajo afuera y adentro del hogar:

“Incluso mi descanso dominical se fue ya que pronto descubrí que gran parte del discurso socialista sobre la libertad era sólo discurso y que estos jóvenes hombres socialistas esperaban cenas de domingo y té con grandes tortas caseras, patés de carne y pasteles exactamente como sus compañeros reaccionarios”.[3]

Las mujeres anarquistas en España en la época de la revolución social en 1936 tenían quejas similares al encontrar que la igualdad hombre-mujer no se llevaba bien con las relaciones personales íntimas. Martha Ackelsberg anota en su libro Mujeres Libres de España que aunque la igualdad de las mujeres y hombres fue adoptada oficialmente por los movimientos anarquistas españoles tan temprano como en 1872:

“Virtualmente todas mis informantes se lamentaban de que, sin importar cuán militantes fueran en las calles, hasta los anarquistas más comprometidos esperaban ser “amos” en sus hogares —una queja que hizo eco en muchos artículos escritos en diarios del movimiento y revistas durante este período”.

El sexismo también ocurría en la esfera pública, donde, por ejemplo, las militantes mujeres a veces encontraban que no eran tratadas seriamente ni con respecto por sus camaradas hombres. Las mujeres también enfrentaban problemas en su lucha por la igualdad dentro del movimiento sindical en el siglo XIX y XX, cuando la situación desigual de hombres y mujeres en el trabajo pago era un tema incómodo. Los hombres en los sindicatos argumentaban que las mujeres rebajaban los salarios de los trabajadores organizados y algunos creían que la solución era excluir completamente a las mujeres del trabajo y elevar el salario masculino para que los hombres pudieran mantener a sus familias. A mediados del siglo XIX en Gran Bretaña un sastre resumió los efectos del trabajo femenino como sigue:

“Cuando comencé por primera vez a trabajar en esta rama [cortado de chalecos], había muy pocas sastres empleadas en la misma. Unos pocos chalecos blancos se les daban bajo la idea de que las mujeres los harían más limpiamente que los hombres...Pero desde el aumento de los sistemas de vapor, amos y capataces han buscado por todas partes por manos que pudieran hacer el trabajo por menos que el promedio . Entonces se hizo a la esposa competir con el esposo, y a la hija con la esposa... Si el hombre no va a reducir el precio de su trabajo a aquel de una mujer, deberá permanecer desempleado”.[4]

La política de excluir a las mujeres de ciertos sindicatos a menudo quedaba determinada por la competencia de bajar los salarios más que la ideología sexista, aunque la ideología también jugó un rol. En la industria del tabaco en los comienzos del siglo XX en Tampa en los EEUU, por ejemplo, un sindicato anarcosindicalista, La Resistencia, formado más que nada por emigrados cubanos, buscó organizar a todos los trabajadores a lo largo y ancho de la ciudad. Más de la cuarta parte de sus miembros eran mujeres que deshojaban el tabaco. El sindicato fue denunciado como antimasculino y antiamericano por otro sindicato, la Unión Industrial de Fabricantes de Cigarros que perseguía estrategias exclusivistas y que “muy renuentemente organizaba a las trabajadoras en una sección separada y secundaria del sindicato”.[5]

La fuerza motriz de la liberación de la mujer fue el feminismo

Está en general bien documentado que la lucha por la emancipación de la mujer no ha sido siempre apoyada y que históricamente las mujeres han enfrentado el sexismo dentro de las organizaciones para la lucha de clase. Los logros incuestionables en la libertad de la mujer que se alcanzaron son gracias a aquellas mujeres y hombres, dentro de las organizaciones de lucha de clase así como sin éstas, que desafiaron al sexismo y pelearon por mejoras en las condiciones de la mujer. Es el movimiento feminista en todas sus variantes (clase media, clase trabajadora, socialista, anarquista...) que ha liderado el camino en la liberación femenina y no movimientos focalizados en la lucha de clase. Yo hago énfasis en este punto porque aunque hoy el movimiento anarquista como un todo sí apoya un fin a la opresión de la mujer, aún permanece una desconfianza hacia el feminismo, con anarquistas y otros socialistas a veces tomando distancia de éste porque a menudo carece de un análisis de clase. Y sin embargo es al mismísimo feminismo al que debemos agradecer por cada avance real que las mujeres han hecho.

¿Qué tan relevante es la clase cuando se trata de sexismo?

¿Cuáles son las aproximaciones comunes al feminismo por los anarquistas que levantan la lucha de clases hoy? En un extremo de reacción contra el feminismo tenemos el punto de vista absolutamente reduccionista a la clase: Sólo importa la clase. Este punto de vista dogmático tiende a ver al feminismo como divisionista (¿de seguro que el sexismo no es más divisionista que el feminismo?) y una distracción de la lucha de clases y se agarra de que cualquier sexismo que de hecho existe va a desaparecer automáticamente con el fin del capitalismo y la sociedad de clases.

Sin embargo, un enfoque más común desde el anarquismo al feminismo es la aceptación de que el sexismo sí existe, no va a extinguirse automáticamente con el fin del capitalismo y se necesita luchar contra él aquí y ahora. Aún así, como se mencionó antes, a las anarquistas les cuesta dolores separarse ellas mismas del feminismo “convencional” por su falta de análisis de clase. En su lugar, se acentúa que la experiencia del sexismo es diferente en cada clase y que por ende la opresión de las mujeres es un tema de clase. Es muy cierto que la riqueza mitiga en cierta medida el efecto del sexismo: Es menos difícil, por ejemplo, obtener un aborto si no tenés que preocuparte sobre cómo juntar el dinero para el viaje al exterior; temas sobre quién hace la mayor parte del trabajo doméstico y el cuidado de los niños se vuelven menos importantes si podes pagar a alguien más para que ayude. También, dependiendo de tu trasfondo socioeconómico tendrás diferentes prioridades.

De todas maneras, en este constante acento sobre como la experiencia del sexismo está diferenciada por clase, los anarquistas parecen pasar por alto o ignorar algo que también es cierto: que la experiencia de clase está diferenciada por sexo. El problema, la injusticia, del sexismo es que hay relaciones desiguales entre mujeres y hombres dentro de la clase trabajadora y de hecho en toda la sociedad. Las mujeres siempre están en desventaja respecto a los hombres de su propia clase.

En mayor o menor medida el sexismo afecta a las mujeres de todas las clases; sin embargo un análisis feminista que no enfatice la clase es a menudo objeto de crítica. ¿Pero es relevante la clase para todos los aspectos del sexismo? ¿Cómo es relevante por ejemplo la clase en la violencia sexual? La clase de seguro que no siempre es el punto más importante en todos los casos. A veces hay una insistencia en tomar un análisis de clases para todas las posiciones feministas como si se necesitara darle credibilidad al feminismo, para validarlo como una lucha que valga la pena para los anarquistas que levantan la lucha de clases. Pero esta instancia pasa por alto lo central que es, de seguro, que estamos contra el sexismo, ¿en todas sus formas a cualquiera que afecte?

Si una persona es golpeada a muerte en un ataque racista, ¿necesitamos saber la clase de la víctima antes de expresar rabia? ¿No nos concierne el racismo si resulta que la víctima es un miembro bien pago de la clase dominante? De manera similar, ¿si alguien es discriminado en el trabajo por su raza, sexo o sexualidad, sea esa persona personal de limpieza o un profesor de la universidad, de seguro en ambos casos está mal y está mal por las mismas razones? Claramente, la liberación de la mujer es, por propio derecho, algo por lo que vale la pena luchar como, en general, la opresión y la injusticia son cosas contra las que vale la pena luchar, no importa la clase del oprimido.

¿Mujeres y hombres del mundo unidos contra el sexismo?

Dado que una cosa que las mujeres tienen en común a través de las clases y las culturas es la opresión, hasta cierto punto, ¿podemos nosotras como sexo llamar a las mujeres (y hombres) del mundo a unirse contra el sexismo? ¿O hay intereses de clase opuestos que harían inútil tal estrategia?

Los conflictos de interés de seguro que pueden aparecer entre las mujeres de clase trabajadora y las ricas de clase media o de la clase dominante. Por ejemplo, en Francia, en una conferencia feminista en 1900 las delegadas se dividieron ante el tema del mínimo salario para las sirvientas domésticas, medida que habría lastimado los bolsillos de aquellos que podían pagar sirvientes. Hoy, las consignas por ausencia con goce de sueldo por paternidad o los servicios de guarderías enfrentarán la oposición de los dueños de los negocios que no quieren que achiquen sus ganancias. El feminismo no es siempre bueno para la generación de ganancias en el corto plazo. Las luchas por la igualdad económica con los hombres en la sociedad capitalista necesariamente incluirán una lucha continua y permanente por reivindicaciones —esencialmente una lucha de clase.

Entonces, los diferentes intereses de clase pueden a veces poner obstáculos a la unidad feminista en un nivel práctico. Es de todas maneras mucho más importante para los anarquistas acentuar la conexión con el más amplio movimiento feminista que enfatizar las diferencias. Después de todo, las clases dominantes están en minoría y la vasta mayoría de las mujeres en la sociedad comparten un interés común en ganar la igualdad económica con el hombre. Además, muchas temáticas feministas no están afectadas por tales conflictos de interés basados en la clase pero conciernen a todas las mujeres en distinto grado. En lo que tiene que ver con los derechos reproductivos, por ejemplo, los anarquistas en Irlanda hemos estado y continuamos estando involucrados en grupos pro-choice [por la legalización del aborto] al lado de partidos capitalistas sin comprometer nuestras políticas porque, en lo que tiene que ver con la lucha contra el sexismo que niega a las mujeres el control de sus propios cuerpos, ésta es la mejor táctica. Finalmente, vale la pena también notar que a menudo el rechazo del “feminismo de clase media” viene de los mismos anarquistas/socialistas que abrazan la definición marxista de clase (dada al inicio de este artículo) que ubicaría a la mayoría de las personas de clase media firmemente en el rango de la amplia clase trabajadora.

Reformas, no reformismo

Hay dos enfoques que podemos tomar hacia el feminismo: nos podemos distanciar de otras feministas enfocándonos en la crítica al feminismo reformista o podemos apoyar totalmente la lucha por las reformas feministas mientras permanentemente decimos ¡Queremos más! Esto es importante especialmente si queremos hacer al anarquismo más atractivo a las mujeres (una encuesta reciente del Irish Times mostraba que el feminismo es importante para más del 50% de las mujeres irlandesas). En la visión anarcocomunista de la sociedad futura con su principio guía, a cada cual según sus necesidades, de cada cual según sus posibilidades, no hay parcialidad institucional contra la mujer como la hay en el capitalismo. Además de los beneficios tanto para las mujeres y hombres el anarquismo tiene un montón para ofrecer a las mujeres en particular, en términos de libertad sexual, económica y personal yendo más profundo y ofrece sobre todo más que cualquier igualdad precaria que pueda ser alcanzada bajo el capitalismo.

Deirdre Hogan

Fuente: https://es.theanarchistlibrary.org/library/deirdre-hogan-feminismo-clase

[1] Esta descripción de la clase media se toma prestada de Wayne Price. Ver en anarkismo.net «¿Por qué la clase trabajadora?»: http://www.anarkismo.net/newswire.php?story_id=6488

[2] Ver por ejemplo los artículos en Toward an Anthropology of Women, editados por Rayna R. Reiter.

[3] Hannah Mitchell, cita tomada de Women in Movement (p. 135) por Sheila Rowbotham.

[4] Cita tomada de Women and the Politics of Class (p. 24) por Johanna Brenner

[5] Ibíd. (p. 93)

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Comentaris

Re: Feminismo, clase y anarquismo
05 jun 2019
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Ni se llama aliss,ni es feminista , ni es mujer y mucho menos anarquista....de san adrian, machirulo, embustero y de facharnia disfrazado de libertario
Re: Feminismo, clase y anarquismo
05 jun 2019
"Es menos difícil, por ejemplo, obtener un aborto si no tenés que preocuparte sobre cómo juntar el dinero para el viaje al exterior".


El problema aquí es que si reduces los precios de matar a un bebe embrionario en condiciones capitalistas, industrializando esa operación quirurgica o las químicas abortivas, y subvencionándolos, y, a la vez, convences a las mujeres proletarias, como proponía Adolfo Hitler, del caracter progresista del abortismo, o a manera neomalthusiana de que es positivo y humanista matarlo para que el niño "no sufra", cuando haces eso en condiciones capitalistas ello conlleva un verdadero genocidio del proletariado, por lo que la cuestión individual de "la mujer" y la cuestión colectiva de las mujeres proletarias difieren radicalmente: No es el mayor o menor poder adquisitivo, o el nivel de abaratamiento del aborto (pero no de la vivienda, por ejemplo) lo determinante de la condición de clase en este proceso sino las presiones sistémicas y las fuerzas que impulsan a matar a sus hijos/as en el capitalismo a las proletarias y banalizan ese proceso industrializado de matar bebes embrionarios. Abaratarlo es lo nazi porque facilita el genocidio, y para obtener reformas así bastaba Adolfo.
Re: Feminismo, clase y anarquismo
06 jun 2019
Ja, ja, ja, ja, ja..., a usted sr "." de dialéctica marxista, pero de ideas ultraliberales, siempre se le olvida una parte de la "historia" y manipula la parte que recuerda. Hitler impuso el aborto para las que consideraba "razas inferiores". El derecho a la interrupción voluntaria del embarazo, ni impone abortar, ni se remite a una clase social concreta o una raza. Esta es la parte de la historia que usted manipula, pretendiendo hacer creer que Hitler era partidario de la interrupción voluntaria del embarazo.

La otra parte de la historia que siempre se le olvida, es que el tercer reich de Hitler, promovió los paritorios, centros en los que se obligaba la concepción de mujeres, por escogidos personajes nazis que se consideraban de "raza superior", es decir, "arios", haciendo creer a las mujeres encerradas en esos paritorios, que lo que les sucedía era un privilegio.

Usted pretende confundir con su jerga falaz y llena de falsedades retóricas. Existen bebés y existen embriones, pero no hay tales "bebés embrionarios". Otra de sus mentiras es intentar hacernos creer que "las mujeres proletarias" son algo parecido a personas estúpidas que son fáciles de "engañar" y convencer para que aborten en contra de su voluntad. Otra de sus mentiras repetida hasta la saciedad, es cuando dice que los neomalthusianos proponían el aborto para que "el niño no sufra". La propuesta neomalthusiana no era totalmente uniforme y con una única opinión, pero ninguna hablaba del "sufrimiento del niño", sino que aludían a que las clases trabajadoras, hicieran suya la reproducción responsable para no procrear hijos e hijas que acabaran explotadas en las fábricas, o muertos en las guerras o llenando las cárceles y los manicomios del sistema de producción capitalista. Es decir, la no concepción o la interrupción voluntaria del embarazo eran propuestas anticapitalistas y revolucionarias, sin embargo, a las oligarquías, a los estados, a las monarquías y a todas las clases altas, les interesaba la procreación múltiple de las clases trabajadoras, sin preocuparles lo más mínimo las condiciones en las que se iban a criar esos niños y niñas. La infancia de las clases trabajadoras siempre ha sido uno de los principales objetivos de las obras de beneficencia y caridad de las aristocracias.

El "genocidio del proletariado" es el que llevan a cabo los sistemas capitalistas y sus estados, y no las mujeres trabajadoras a las que usted hace responsables de un genocidio inexistente, pues para exterminar a grupos sociales, estos deben primeramente existir como personas, y los cigotos no son niños, niñas, niñes..., sino células que necesitan desarrollarse pasando por diferentes etapas de desarrollo como la de embriones, fetos, etc.

"Lo nazi" no es el abaratamiento... Curiosamente, para dar sentido a su falso discurso, en esta ocasión se le olvida completamente la cuestión del mercado. El "abaratamiento" que usted señala es, cuando lo hay, una cuestión de carácter social y que rompe con la exclusividad de las clases altas que "no tienen que preocuparse sobre cómo juntar el dinero para el viaje al exterior".

Su argumento aparte de falaz, falso y manipulador, es conspiranoico, pues pretende hacernos creer que en la decisión de la interrupción voluntaria, o no, del embarazo, presumiblemente hay un maléfico plan orquestado por los poderes del capitalismo neoliberal que, pretende exterminar a los "bebés" de las clases proletarias.

Esas reformas que usted menciona, no son el resultado de esas inexistentes conspiraciones, sino el resultado de luchas por las libertades más elementales. Más importante que los indecentes intereses que puedan haber detrás de las industrias abortivas, son las libertades de las personas, y no olvide que también hay industrias mucho más poderosas que las abortivas, que necesitan de bebés de las clases proletarias para su super-vivencia. Esto usted ya lo sabe, pero no le interesa reconocerlo, de la misma manera que tampoco le interesa reconocer que esas industrias abortivas, que van parejas a las reproductivas que nunca critica, no tienen nada que ver con las mujeres trabajadoras que luchan por sus libertades, pues así es más fácil confundir mezclando cuestiones que son completamente antagónicas.
Re: Feminismo, clase y anarquismo
06 jun 2019
Hola Aliss:


No es interrumpir un embarazo, es matar a un ser humano, pequeño si, pero con su propio cuerpo. Suena mucho más tranquilizador decirlo así; “interrupción voluntaria del embarazo”, pero en realidad es dar muerte al cuerpo de un bebe embrionario, quien tiene plena consciencia de lo que le está ocurriendo, aunque su yo experimentador no puede narrar lo que le ocurre, por eso es más fácil solucionar los problemas matándole a él que a otro, o que, por ejemplo, hacer una revolución social y una verdadera revolución sexual.

Ya le he dicho que no es cierto que la implantación del derecho al aborto en el siglo XX haya sido una conquista femenina, ha sido una lucha de clases en que las mujeres de clases medias, encuadradas por el movimiento neomalthusiano internacional, han decidido solucionar el problema social encauzando a las mujeres proletarias hacia la práctica de dar muerte a sus hijos. Comienzan en Rusia, siguen en Japón, tras perder la guerra pero apuntando bien la lección del acelerón industrialista que trae el abortismo, y cuando la acumulación de capital ya no sale adelante en los 1970s en Europa y los EEUU, lo meten en todos los paises capitalistas centrales, para lograr lo mismo que lograron en Rusia y Japon, paz social, desmantelamiento del proletariado y acelerón de las ganancias.

También le he informado de que si generación tras generación el control reductivo de la natalidad proletaria, incluyendo el abortismo en grado de masificación, sigue al mismo ritmo, forzosamente este proceso conlleva la extinción de todas las líneas genéticas del proletariado mundial. La evidencia demuestra que el neomalthusianismo es una guerra biológica de larga duración contra el proletariado mundial.

La cuestión de los precios del aborto me llama poderosamente la atención. El precio del aborto, (matar a su hijo una mujer con ayuda de un técnico neomalthusiano) ronda los 450 euros, pero lo subvenciona la seguridad social. ¡Eh! no pierda de vista que anteriormente en muchos países se mataba a los bebes mujeres al nacer, pues para el campesinado la pensión de vejez eran los hijos varones capaces de trabajar la tierra. Por este lado la modernidad es tan brutal como la antigüedad, pero esa practica puede dejarse atrás si hay Seguridad Social… ¡un momento! la seguridad social no puede mantener pensiones si se mata a las nuevas generaciones, pero, ah claro, si se traen obreros y obreras inmigradas se podría sostener el numero de cotizantes y así el sistema. Si, pero para ello hay que ejercer el imperialismo demográfico, y no termina de entenderse por qué las madres y padres que han criado a esos hijos en el exterior no cobran pensión y las que no han los han tenido pretenden cobrarlos a partir de sus cotizaciones. En suma, el sistema no funciona si no es por medios imperialistas, ¿queda alguna duda sobre el por qué entonces siguen subvencionado el abortismo?

El aborto no es una cuestión individual como usted nos está contando, una vez que es un fenómeno de masas, con más de cien mil abortos anuales solo en el estado español, se convierte en una cuestión estructural. Llama poderosamente la atención su precio: una media de 450 euros, pero sobre bases de gratuidad. Es pues un precio intervenido. La vivienda proletaria, que también es un derecho, en cambio, no tiene un precio intervenido, flota en el mercado libre de tal modo que esquilma el 60 y 70% sino mas del salario obrero en el proletariado. En cambio la operación de abortar que es anti económica en términos estructurales cuando está masificada, si recibe la subvención estructural para que su precio de compra y su precio de producción difieran radicalmente. Aquí si han sido escuchadas las demandas de baratura. Las operaciones de aborto están fuertemente subvencionadas, cuestan no menos de 6.000 euros reales, qué deferencia darlos gratuitamente, ¿no era esto lo que Adolfo quería hacer con las poblaciones subproletarizadas del Este de Europa? SI, ERA ESTO MISMO; exactamente lo mismo que aquí el PSOE y el PP, y sus marionetas, han implantado.

Aquí los bebes embrionarios no tienen ninguna prerrogativa, son cuerpos humanos basura, con muy mala prensa y continua cosificación y deshumanización, negación radical de su corporalidad y creación de infraestructura industrial subvencionada para liquidarlos, pero esto se agrava en función de su clase. ¿Interrupción voluntaria del embarazo? Propaganda de la industria y del capital neeomalthusiano.
Re: Feminismo, clase y anarquismo
08 jun 2019
hay alguna manera de ver el indy sin las aportaciones de aliss y . ? la verdad es que ya me se sus prespectivas y siempre acaparan todos los debates, ya no me interesa lo que ellos piensan, me gustaria saber lo que opina mas gente diferente y entiendo que a uno le desincentiva a escrivir cuando toda la seccion de comentarios esta dominada por aliss y .
¿salguna solucion?
Re: Feminismo, clase y anarquismo
08 jun 2019

https://youtu.be/GYtzu_G4A4M ((A))
Re: Feminismo, clase y anarquismo
08 jun 2019
Sr ".", ultraliberal con dialéctica marxista, el derecho a la interrupción voluntaria del embarazo, aunque le disguste, ha sido una lucha que han sostenido y mantenido en el tiempo, principalmente mujeres y de clase trabajadora. Las clases medias y acomodadas, podían permitirse el ir a otros países a abortar. Una cuestión que usted falsea habitualmente, es hacer creer que los hijos e hijas de clases trabajadoras, también serán parte de esa clase, pero la realidad nos demuestra que no siempre es así y que en una familia de clase trabajadora, puede crecer un hijo o hija, con aspiraciones burguesas. Por tanto, su teoría conspiranoica de "genocidio proletario", no es más que una pura invención de la iglesia que necesita de esas clases sociales más pobres para justificar el patrimonio expoliado a los pueblos y las grandes subvenciones de los estados con la excusa y justificación de la labor social de beneficencia.

Usted sostiene que la conciencia de clase trabajadora, es una cuestión genética, y no una imposición de las jerarquías financieras y de las clases sociales altas para mantener sus privilegios de clase y seguir teniendo una clase trabajadora a la que explotar.

Usted está refiriéndose a la existencia de un "gen de clase trabajadora", de la misma manera que la dictadura, a través de sus psiquiatras formados en la Alemania nazi, determinaron la existencia de un "gen rojo". Estas mismas teorías fueron las que sostuvieron las ideologías de "la pureza de raza", utilizando la eugenesia para ello, tanto con las esterilizaciones forzadas de mujeres, como con los paritorios nazis o Lebensborn, así como con las cámaras de gas, los hornos crematorios y la aktion T4.

Cuando le he expresado que la lucha por el derecho a la interrupción voluntaria del embarazo es una lucha en la que las mujeres han tenido una implicación destacada, no estoy hablando de algo individual, sino de una lucha colectiva. Si yo lucho por ese derecho, no es para ser yo quien aborte, sino para que pueda hacerlo cualquier mujer que lo decida, y no seré yo quien juzgue dicha decisión. ¿Usted sí...?

Por tanto, usted miente al poner en mi boca una concepción del aborto que no es la que he expresado. Como le he expuesto en numerosas ocasiones, la interrupción voluntaria del embarazo que defendieron muchos hombres y mujeres anarquistas, haciéndose eco del pensamiento neomalthusiano, como es el caso de Emma Goldman, no es un acto individual, sino popular y de organización colectiva.

Usted ha demostrado ser un farsante y un charlatán al falsear intencionada e interesadamente mis ideas.

Como ya le expuse, ese discurso sobre la existencia de unos "bebés embrionarios", es tan ridículo como falso. Los cigotos, los embriones, no tienen voluntad, ni capacidad de decisión propia, ni todavía han desarrollado sus capacidades volitivas y cognitivas, y sólo las desarrollarán, si los procesos de gestación, nacimiento y desarrollo posterior, se van produciendo. Esas prerrogativas que usted pretende conferir a un cigoto o a un embrión, se la niega a una persona que en su testamento vital ha dejado claras las condiciones para que se le aplique la eutanasia.

Por último, le recordaré que el neomalthusianismo fue superado por los y las anarquistas. Lo suyo no son más que discursos de la ideología ultraliberal que defienden sus camaradas de la manada patriarcal de esta web.

PD:
Sr "mea burro". Efectivamente hay una manera de ver esta web sin mis aportaciones y es muy sencilla. No abra y pase de largo de los artículos que comparto o los comentarios que escribo... Nadie le obliga a leerlos.
Re: Feminismo, clase y anarquismo
08 jun 2019
Los 11 principios de la propaganda de Joseph Goebbels
:


Principio de simplificación y del enemigo único. Adoptar una única idea, un único Símbolo;
Individualizar al adversario en un único enemigo.

Principio del método de contagio. Reunir diversos adversarios en una sola categoría o
individuo; Los adversarios han de constituirse en suma individualizada.

Principio de la transposición. Cargar sobre el adversario los propios errores o defectos,
respondiendo el ataque con el ataque. “Si no puedes negar las malas noticias, inventa otras
que las distraigan”.

Principio de la exageración y desfiguración. Convertir cualquier anécdota, por pequeña que
sea, en amenaza grave.

Principio de la vulgarización. “Toda propaganda debe ser popular, adaptando su nivel al
menos inteligente de los individuos a los que va dirigida. Cuanto más grande sea la masa a
convencer, más pequeño ha de ser el esfuerzo mental a realizar. La capacidad receptiva de las
masas es limitada y su comprensión escasa; además, tienen gran facilidad para olvidar”.

Principio de orquestación. “La propaganda debe limitarse a un número pequeño de ideas y
repetirlas incansablemente, presentadas una y otra vez desde diferentes perspectivas pero
siempre convergiendo sobre el mismo concepto. Sin fisuras ni dudas”. De aquí viene también
la famosa frase: “Si una mentira se repite suficientemente, acaba por convertirse en verdad”.

Principio de renovación. Hay que emitir constantemente informaciones y argumentos nuevos
a un ritmo tal que cuando el adversario responda el público esté ya interesado en otra cosa.
Las respuestas del adversario nunca han de poder contrarrestar el nivel creciente de
acusaciones.

Principio de la verosimilitud. Construir argumentos a partir de fuentes diversas, a través de los
llamados globos sondas o de informaciones fragmentarias.

Principio de la silenciación. Acallar sobre las cuestiones sobre las que no se tienen argumentos
y disimular las noticias que favorecen el adversario, también contraprogramando con la ayuda
de medios de comunicación afines.

Principio de la transfusión. Por regla general la propaganda opera siempre a partir de un
sustrato preexistente, ya sea una mitología nacional o un complejo de odios y prejuicios
tradicionales; se trata de difundir argumentos que puedan arraigar en actitudes primitivas.

Principio de la unanimidad. Llegar a convencer a mucha gente que se piensa “como todo el
mundo”, creando impresión de unanimidad.
Re: Feminismo, clase y anarquismo
08 jun 2019
No hay interrupción hay finalización del embarazo por medio de la destrucción del cuerpo del bebe embrionario, al que su madre y el técnico neomalthusiano dan muerte, de forma legal basandose en "el derecho". Todo esto es "de izquierdas", aunque Le Pen lo aconseja vivamente sobre todo para las mujeres africanas, o ciudadanos lo defiende como un "valor europeo", sobre todo para las mujeres inmigradas que han de trabajar para las ricas proabortistas liberales, y no tener hijos.

Los supuestos derechos que usted aduce los otorga el estado siempre a su propia conveniencia, pagando a propagandistas para que digan que son "conquistas", cuando el más minimo análisis de los ocurrido en Rusia en 1917 y en Japón en 1949 demuestra que es un método de elevar la explotación, cuando hay escasez de hombres, o reducir la población para no cambiar las relaciones de propiedad, consumo y producción, cuando la tasa de ganancia baja y hay abundancia de oferta de fuerza de trabajo. Entonces las clases medias, en todos los paises del mundo, pasan a exigir la introducción masiva del abortismo en el proletariado, y para ello la reducción del precio de la operación quirurgica dematar al bebe embrionario.

¿Por qué el derecho a la vivienda no genera la intervención del precio de la vivienda pero el derecho a matar el bebe embrionario si origina la intervención del precio de la operación de matarlo? es que hay intereses políticos, sociales y económicos, en relación con la explotación a matar bebes embrionarios proletarios, pero no en reducir la explotación del proletariado, haciendo que esas mismas clases medias reduzcan los precios de los alquileres o dejen de considerar la vivienda como deposito de valor y medio de ahorro. Y, efectivamente, eclosión de abortismo y elevación media de la renta del suelo sobre el salario están muy intimamente relacionados.

Las clases medias explotan al proletariado entre otras maneras rediciendo su costo de reproducción, de aquí la propaganda pro abortismo, (abortismo es matar a los bebes embrionarios para solucionar los problemas relacionados con el salario).Por ejemplo, el movimiento nazi-abortista comtemporaneo ya reconoce abiertamente que los hijos de hombres en paro hay que matarlos en el vientre de sus madres por eso mismo (En Bolivia se propugnó una norma de ese tipo y en Francia también), a esta causa de legitimación del derecho burgués a matar bebes embrionarios la llaman "socio-económica". De lo que se trata pues no es de establecer derechos sino de eliminar sobrantes, no solventes, mientras a la vez se suben los precios del "derecho a vivienda" y se incrementa la explotación laboral y marginación social proletaria. Superais a Hitler, Aliss, con mucho, a la hora de devastar al proletariado mundial.

Por otra parte, si en cada generación proletaria los genes de los bebes embrionarios matados se pierden para la reproducción, simplemente EL ABORTISMO CONLLEVA LA EXTINCIÓN DE TODAS LAS LINEAS GENETICAS DEL PROLETARIADO MUNDIAL CIRCUNSTANTE, en todo su diversidad. Por tanto, al contrario de lo que tratas de ocultar, la diversidad genetica del proletariado mundial camina a la extinción por esterilización y abortismo, puesto que la forma de reproducción del capitalismo con alta composición organica media del capital y dominado por las clases medias neomalthusianas, necesita reducir la reproducción del proletariado para ahorrar costes y concentrar rentas. Si en cada generación son matados un 30% de los bebes embrionarios viables, o sea, de los seres humanos que llegaron a ser concebidos y son viables, mientras a la vez está la fertilidad proletaria por debajo de la reproducción cada vez en mayores regiones de la geografia planetaria del capital, vuelvo a repetir no el gen que usted se inventa sino TODAS LAS LÍNEAS GENÉTICAS DEL PROLETARIADO MUNDIAL CIRCUNSTANTE TERMINARAN FORZOSAMENTE EN LA EXTINCIÓN GENETICA en cinco generaciones o poco más de un siglo, LO DIGA LA IGLESIA O LO DIGAN LAS MATEMÁTICAS.

Por cierto, señora Aliss ¿qé le han hecho a usted los bebes embrionarios? ¿Le paga la industria o qué? Mire, es evidente que los bebes embrionarios tienen voluntad, que expresan en el acto de crecer, voluntad de crecer y vivir, libertad de abrirse espacio en la vida, y consciencia con yo experimentador, y una diferencia radical con cualquier celula humana; al bebe embrionario, un cuerpo humano celular, si se le deja en paz y no se le jode "para que no sufra", al contrario que el resto de las celulas vivirá decadas y hasta más de un siglo lo que no hacen las celulas que no son cuerpos. ¿por qué mentir? ¿por qué negar que los bebes embrionarios no son celulas sino cuerpos humanos? Vaya, Aliss, a coger el sobre, porque realmente es sobrecogedor que ahora venga con exactamente la misma ideologia cosificante que los liberales funcionalistas que ahora para abaratar costes y cubiréndose con la ideología neomalthusiana de los seres humanos plaga, promueven ahora la propaganda de la llamada "eutanasia", a aplicar por funcionarios del estado que cobran de los impuestos, entre ellos a la herencia. Ahorrando con los bebes embrionarios y ahora con los pensionistas y enfermos, en lugar de dejar de robar. Los socialdemocrata sois supreprevisibles, no os habeis apiadado de los viejos hasta que hay muchos y comienzan a ser caros, entonces ya pierden prerrogativas y hay que darles muerte. Lo he dicho y lo mantengo; hay que reducir el estado en un 90%, en un primer paso, (aquí significaria ahorrar 500.000 millones de euros en explotación) y el otro 10% en un segundo paso. Y no darle desde luego ni una sola carta más de soberania sobre el proceso biopolítico y biológico de la población, pues equivale a la industrialización de la especie humana, su reducción a mera materia prima, la cosificación extrema en la que el abortismo no es un punto de llegada sino un punto de comienzo. Ni eutanasia de los pobres ni abortismo, disolución del estado y del capital. Revolución social.

Por último, no sea estrafalaria, el neomalthusianismo, lamentablemente, no ha sdo superado por los anarquistas como usted se inventa, cambió de nombre a consejo de la Fundación Rockfeller, y pasó a llamarse "planificación familiar", y ha significado la muerte de más 2000 millones de seres humanos en un siglo de desarrollo. En su inmensa mayoría proletarios y, sobre todo, de sectores de población con ideas comunistas, socialistas y anarquistas. Al contrario de lo que usted dice, los neomalthusianos superaron a Hitler, cambiando de formas aunque siguiendo sus tacticas y objetivos.
Re: Feminismo, clase y anarquismo
09 jun 2019
Lo mejor seria dejarle en la mierda. Que se avise una sola vez en los comentarios que el/los debates entre aliss y . estan amañados ya que es la misma persona y pasar de el como con la mierda. Necesita audiencia y si se le responde se entra en su juego. Así que lo mejor es avisar que es la misma persona y no responderle más.
Re: Feminismo, clase y anarquismo
09 jun 2019
Oye lechuguino, yo no soy la misma persona que Aliss, en cambio tu si eres el troll profesional de acoso a indymedia con mentiras y totalitarismos. Un profesional, ¿de quién cobras? ¿del psoe? Ya os vale, totalitarios, tiranos, dimitir, iros, dejar de fingir y de explotar, de hacer ruido e inteferir discusiones.
Re: Feminismo, clase y anarquismo
11 jun 2019
La manada patriarcal de esta web, cada vez está más nerviosa... Menudas tonterías dicen al hablar de "audiencia". Usted parece de algún canal televisivo. Siempre que alguien haga un comentario, y aunque diga lo que diga, "entra en el juego". Y desde luego, con ambos señores ".", tanto el ultraliberal de dialéctica marxista, como el autoproclamado "anarquista revolucionario" y cualquiera que pertenezca a la manada patriarcal de esta web, soy antagónica.

Como ya comenté en otra ocasión, si tanto disgusto le causa lo que publico o lo que comento, puede prescindir de leer todo eso y dispondrá de todo ese tiempo para otras cuestiones que le interesen mucho más.

Sobre la cuestión de la interrupción voluntaria del embarazo, aclárese sr ".", ¿se finaliza, se destruye, se mata...? Fíjese que son cuestiones muy dispares y usted interesadamente las equipara todas.

Le aclaro que a mi no me tranquiliza hablar de "interrupción voluntaria del embarazo". Me gustaría que ninguna mujer se viera necesitada a situaciones de ese tipo que usted frivoliza tan tranquilamente. Por más que repita lo de "bebés embrionarios", esa falsa idealización no se va a transformar en una realidad. Lo que usted afirma tan gratuitamente no tiene ningún sostén científico, ni biológico. Sepa usted que a quien llama "técnico malthusiano", se ha formado en las mismas academias que quienes le atienden a usted médicamente, y sin embargo estoy convencida que no renuncia a dicha atención ni se refiere a ellos como neomalthusianos. ¿Explique por qué quienes prestan atención a mujeres son "técnicos malthusianos" y sin embargo, quienes le atienden a usted, son sanitarios o médicos?

Los derechos que le he expuesto, se consiguen con las luchas, al igual que los que usted siempre dice reivindicar con sus proletarios. ¿Acaso los derechos de sus "proletarios" no los otorga el estado? ¿Por qué si son derechos para las mujeres se le vuelven revulsivos, y sin embargo acepta con agrado el paternalismo estatal laboral? Sepa usted que para mi todos esos derechos no son más que "imperativos legales" o "colaterales" de las consecuencias de luchas de trabajadores y trabajadoras. Y no los considero un fin ni frivolizo con ellos.

Vuelve usted a introducir la genética en relación con su "proletariado". De ser cierto lo que usted dice, Bakunin, Kropotkin, Tolstoi..., por nombrar a algunos, no habrían existido como revolucionarios, y ya no le menciono a Marx, Engels, Lenin, que de "proletarios" no tenían ni un solo "gen".

Sus afirmaciones tan categóricas sobre el plazo de "extinción proletaria mundial", ¿en qué las sustenta?, ¿en sus ideas conspiranoicas? Si hay cuestiones que atentan claramente contra las clases trabajadoras, una de ellas es toda esa pseudoliteratura pseudocientífica que tanto gusta a los pseudorevolucionarios... Por si todavía no se ha dado cuenta, usted dice lo mismo que cualquier telepredicador de esas religiones que vaticinan un final del mundo y señalan cuales son los males que llevan a la perdición y a la condena de sus almas y cómo "salvarse".

Sabe usted, yo estoy muy tranquila frente a tanto charlatán y embaucador porque no tengo miedo a perder algo que no tengo.

Sobre su insistente pregunta si me paga "la industria", de entrada le confieso que nada me han podido hacer lo que no existe. Me refiero a los inexistentes "bebés embrionarios". El bulo que usted vuelve a difundir, y que estoy segura que no será la última vez, también se lo puedo devolver en la misma forma de pregunta. ¿Y a usted, le paga la industria reproductiva, o qué? ¿Tal vez la Rockefeller que tanto menciona?

Decir que "es evidente que los bebés embrionarios tienen voluntad", no es ninguna evidencia. Es solo el deseo de sus fantasías. A usted le interesaría que existieran "bebés embrionarios" y que además "tuvieran "voluntad". A lo que usted se refiere como "expresión en el acto de crecer, vivir, etc...", no es tal voluntad, sino parte del proceso del desarrollo de un ser vivo. Si fuera voluntad, nadie tendría "voluntad" para tener una estatura menor que el resto, nadie tendría voluntad para tener una piel del color de la exclusión, nadie tendría voluntad para nacer en entorno de miseria y hambre... Sus ojos son del color que son, no por voluntad, sino por herencia. De la misma manera intenta confundir llamando "seres humanos" a "seres vivos celulares". Las células humanas, son seres vivos, pero no seres humanos, que son mucho más que células.

Como se puede comprobar, usted no hace más que intentar confundir las cosas. A la condición social le llama genética; a la genética, voluntad o a las células, humanos. Como le dije, usted no es más que un amargado charlatán de ideología ultraliberal, que pretende estafar con ideología reaccionaria en contextos de confusión, hablando con dialéctica marxista y de revolución social para no evidenciar lo que es.

Y para concluir, vuelvo a destacar algunas de sus muchas coincidencias con las jerarquías eclesiásticas más reaccionarias.
https://twitter.com/i/status/841422655261671424
- Arzobispo de Lima:
“Hay abortos de niñas pero no es porque hayan abusado de ellas, es porque la mujer se pone como en un escaparate, provocando”
- Obispo de Tenerife:
“Hay menores que desean el abuso e incluso te provocan”
- Obispo de Alcalá de Henares:
"El aborto, como 'los trenes de Auschwitz'”
Los obispos de Toledo y Albacete coinciden en culpar a las mujeres de la violencia machista.
Todas estas jerarquías reconocen como único método anticonceptivo, la castidad, es decir, lo que usted disfraza de abstinencia sexual para no mencionar represión del deseo sexual, y todos ustedes, jerarquías religiosas y usted, reconocen que la única "sexualidad natural", es la reproductiva, calificando cualquier otra forma de manifestación sexual, como desviación pecaminosa. Su revolución social no es muy diferente a la de las feministas que proclaman como única "sexualidad natural", la lésbica. Son caras diferentes de la misma moneda represiva y totalitaria, una la cara ultraliberal y la otra autoritaria.
Re: Feminismo, clase y anarquismo
11 jun 2019
Ok todos estan nerviosos....tampoco tienes que repetirlo a cada segundo aliss, roteta, ., news, etc. Y por mucho que repitas violador a quien te critica tampoco es verdad. Burgues con firma de aliss no eres antagonico eres un reformista y manipulador. Y a los textos que publicas me remito.

Hoy no publicas algun intelectual burgues haciendolo pasar por revolucionario, que raro.

A lo demas no te respondo por que ni leo lo que dices ni me interesa desluego.
Re: Feminismo, clase y anarquismo
12 jun 2019

Buenas Aliss:


Ya veo que a usted le preocupa la abstinencia sexual, es legitimo, lo que no es tan legitimo es sostener que se puede separar la sexualidad de la reproducción sin reprimir o la una o la otra o ambas las dos, ni es legitimo ocultar a las mujeres, - ocultando la ocultación con anticlericalismo -, las consecuencias terribles que ha tenido y tiene para ellas en estos mismo momentos las tres grandes mentiras malthusianas, de las cuales, la tercera es precisamente esta; que se puede separar la sexualidad y la reproducción humanas sin reprimir la una o la otra.


El Neomalthusianismo: La Mentira de la Era, del Milenio y del Siglo.


Malthus, que era un clérigo, le recuerdo que sostenía que los pobres tenían que dejar de reproducirse porque su crecimiento a su juicio crea su pobreza, proponiendo que para alcanzar ese objetivo de reducción de la pobreza los pobres, esto es, los proletarios debían prácticar la abstinencia sexual. Era la Mentira de la Era, pues, al contrario de lo que sostenía, la abundancia de población es sinónimo de riqueza y de desarrollo de las fuerzas productivas. La Mentira del milenio, tambien promovida por Malthus, consistía en la sugerencia de que reduciendo el número de pobres se acabaría con la pobreza en el capitalismo, cuando ocurre que si el capitalismo no tiene pobres los crea porque sin pobres no puede funcionar. Pero la Mentira del Siglo es que se puede separar la sexualidad y la reproducción humana sin reprimir o la una o la otra o a ambas.


Sin entrar en él número de esterilizaciones no deseadas y pérdidas prematuras de la fertilidad, y distintas enfermedades, e incluso muertes, causadas a las mujeres por el empleo de los métodos abortivos químicos, mal llamados anticonceptivos, de uso general, le recuerdo que, si tomamos el año 2011 en el estado español, en torno a la mitad de los procesos de aborto fueron achacados a fallos de los medios “anticonceptivos”, en su mayor parte los no naturales. ¿Necesito decirle que eso significa que la industria de la separación del sexo y la reproducción está matando, dañando cuando no directamente destruyendo cuerpos humanos, sobre todo femeninos, al ofrecer lo que no puede dar porque no es posible. Mire, Aliss vaya usted donde los hombres y las mujeres y dígales que no se abstengan sexualmente pues la sexualidad y la reproducción humanas se pueden separar con los medios “anticonceptivos” sin reprimir ni a la una ni a la otra, esto es, sin riesgos... y, al participar de esa mentira gigantesca, será coresponsable - ya lo es -de estos destrozos, yo no.


Por último, ¿de dónde se saca que yo propugno la abstinencia sexual? Yo promuevo la sexualidad responsable todo lo que puedo, y el erotismo como medio de evitar el causar destrozos en los cuerpos de las mujeres y los bebes embrionarios. ¿Y usted qué propone? ¿Lo qué hay? Cada palo que aguante su vela, señora Aliss, pues usted lleva varios años haciendo aquí propaganda de la industria neomalthusiana sin parar y la norma dominante es la neomalthusiana, cuyos destrozos siguen produciendose y siendo ocultados por personas retardatarias y oscurantistas como usted.



Dar muerte a bebes embrionarios no es un derecho socialista ni una prerrogativa comunista, es un negocio capitalista neomalthusiano


Pregunta usted sobre si cuando se provoca voluntariamente un aborto “se finaliza, se destruye o se mata”, le respondo: Se finaliza el embarazo, se destruye el proceso biológico en marcha y se mata al bebe embrionario. La representación lingüística del acto de dar muerte al bebe embrionario por medio de un eufemismo, tranquilizador, normalizador, aseptico, forma parte del kit de propaganda neomalthusiana, de embellecimiento del abortismo, denominándolo “interrupción voluntaria del embarazo” en lugar de “dar muerte al bebe embrionario”, que es lo correcto porque esta presentación refleja la realidad y además es la verdad técnica.


Le pregunto, ¿matar bebes embrionarios, excepto en el caso de riesgo para la salud de la madre, qué tiene que ver con cuestiones de salud? El técnico neomalthusiano opera sobre cuerpos humanos como si simplemente fueran materia, un objeto de trabajo, del trabajo de disminuir el número de humanos en la Tierra, sobre todo proletarios, matándolos en el vientre de su madre. Quien hace eso no es médico, un médico salva vidas humanas, no las destruye. Pero incluso aun cuando fueran técnicos neomalthusianos no necesariamente serían verdugos profesionales si realmente se creyerán que están simplemente obturando “un conjunto de células”, lamentablemente, la mayoría de ellos sabe muy bien qué está haciendo.


¿Ha visto usted el video de la sobrina de Martin Luther King en el que cuenta como los neomalthusianos le metieron en un tobogan de mentiras en los años 1970s de forma que, en apenas 48 horas, término matando a su hijo sin saber ni siquiera lo que estaba haciendo? En el aparece un técnico neomalthusiano responsable de 75.000 muertes de bebes embrionarios, y explica que hizo la prueba de monitorizar el comportamiento de un bebe embrionario, por medio de la nueva técnica de la ecografia, cuando se realiza la operación de sacarlo de la matriz a la fuerza. La evidencia le demostró que el bebe embrionario sí sufre, intenta huir aunque no tiene adonde y por sus reacciones se deduce que sabe que van a matarlo. Quien banaliza y trivializa estos actos es usted, los embellece y hace propaganda de desinformación entre las mujeres de lo que realmente significan.


¿Habla usted de derechos? Le aclaro, el dar muerte a un embrión su madre no es un derecho socialista ni una prerrogativa comunista, la libertad del bebe embrionario también cuenta y hay que defenderla, que la actual ola feminista haya sido vencida por los intereses neomalthusianos es lamentable pero no debe hacernos perder el norte a los comunistas espartaquistas y al resto del proletariado consciente: El abortismo es contrario radicalmente a los intereses del proletariado mundial, y no puede fundar una sociedad sin clases sino únicamente reproducir la sociedad de clases a niveles cada vez más ignominiosos.


Lobbys neomalthusianos, industrias eugenésicas y movimientos darwinistas sociales.


Qué suerte tenemos que usted ha decidido iluminarnos sobre “los genes” a los que somos pobres charlatanes e ignorantes pero que gracias a usted vamos a aprender mucho de lo de “los genes”… ¿seguro que si?. Mire, la genetica de poblaciones nos muestra que la diversidad de líneas géneticas presentes en las distintas clases sociales en un momento histórico concreto puede variar y estas extinguirse; Los cazadores-recolectores fueron barridos genéticamente por los campesinos neolíticos, luego los metalurgicos barrieron a los campesinos neolíticos, pero la reducción actual de diversidad genética derivada de cambios profundos en el modo de producción no únicamente viene a suceder con relación a la variedad del cromosoma Y (masculino) del proletariado mundial, sino también del cromosoma X (femenino).


Cuando ustedes aducen que los motivos socioeconómicos personales son causa suficiente para legitimar e intervenir el precio de la operación de abortar, hasta la gratuidad, pero, por ejemplo, no para intervenir el precio de la vivienda, ocultan que la cadenas de acciones sociales consiguientes de este tipo de política en condiciones capitalistas causan un impacto genético en toda la formación social que la soporta, que no se actualiza genéticamente, pero tambien en cada clase social en que se desarrolla. Lo que me permite afirmar que si sigue el actual ritmo de abortismo en el proletariado mundial todas las lineas géneticas presentes en el proletariado mundial en la actualidad tienen forzosamente que desaparecer en el plazo de poco más de un siglo es que la combinación de natalidad menor y mortalidad mayor en el proletariado, - agravada con la mayor mortalidad perinatal causada por el abortismo masificado en el proletariado, pues el 20% de los bebes embrionarios proletarios es abortado en cada generación – es acumulativa . Es un genocidio de clase como no ha ocurrido en los últimos cinco mil años, el genocidio capitalista neomalthusiano de los pobres del mundo. Cada palo que aguante su vela, señora Aliss. Y no diga luego que no se le avisó de esta consecuencia necesaria de la masificación del abortismo en el proletariado.



Los cuerpos humanos negados y expropiados para reducirlos a mera materia prima y objeto de trabajo

Los bebes embrionarios tienen voluntad, voluntad de vivir, y tienen consciencia, con su propio yo experimentador del proceso de desarrollo de su cuerpo de ser humano vivo, lo que no tienen es yo narrador. No porque no tengan yo narrador, o porque su voluntad de vivir no tenga ese yo narrador lingüístico, no tienen consciencia y voluntad humanas en su determinado estado de desarrollo. La tienen, y la tienen desde el segundo en que dejan de ser células y pasan a ser cuerpo humano, el momento de la concepción.


Por algún motivo, consciente o inconscientemente, usted quiere reducir el cuerpo humano a mera materia prima, las implicaciones de tal operación son de largo alcance, abren el telón histórico a un biofuncionalismo que reduce al cuerpo humano a mero productor de materia prima, más allá de y sobre la disección anterior producto de la cosificación burguesa fundada en la escisión entre cuerpo humano y fuerza de trabajo humana. Ya se lo vengo avisando, la puesta en indefensión de los bebes embrionarios, que tanto interesa a la industria biogenética y al lobby neomalthusiano, la industria eugenésica y el movimiento clasista darwinista social, y que ha costado la vida a más de 2000 millones de seres humanos solo en el abortismo, no es el punto de llegada sino el punto de salida de una forma de producción que se vuelve abiertamente contra los seres humanos y, multiplicado por la robotización trae nuevos niveles de la depauperación absoluta del proletariado, por encima incluso de la impuesto al proletariado mundial con el abortismo en el siglo XX y lo que va del XXI.

Re: Feminismo, clase y anarquismo
13 jun 2019
Amen.
Sindicat