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Anàlisi :: globalització neoliberal
Respuesta a Jeremy Rifkin (II)
04 set 2003
Una nueva ética social sustituirá a la vieja e inhumana ética de la sociedad del dinero. La aplicación del conocimiento humano deberá seguir las pautas que la sociedad determine.
CONTINUACIÃN DEL ARTÃ?CULO DE RIFKIN

¿Quién va a llenar ese vacío institucional dejado por menos servicios del gobierno y menos participación corporativa? La verdadera carrera de cada comunidad de este país es entre el tercer y el cuarto sector para llenar ese vacío institucional en sus comunidades. ¿Cuál es el cuarto sector? Es la sociedad ilegal. Es el empleador que crece más rápido en el mundo. Es la economía informal con sus propias leyes. Lo que estamos empezando a ver en todos los países es una lucha entre el tercer y el cuarto sector. ¿Vamos a hacer resurgir el capital social? ¿El tercer sector se va a convertir en una voz política, coherente, poderosa, un centro de política en cada comunidad institucionalmente o vamos a dejar ese vacío a la sociedad ilegal para la próxima generación? Esto se está empezando a ver en cada país. Creo que vamos a comenzar a ver un taburete político de tres patas, como lo llamaría Bill Bradley. De hecho, nuestra Primera Dama habla bastante del tercer sector. La idea es tres sectores, un taburete de tres patas y cada una tiene que ser poderosa en proporción a las otras. Si una de las patas de ese taburete es demasiado grande o demasiado pequeña, el taburete se cae.
El tercer sector va a surgir como una nueva voz política. Ustedes van a ver reposicionarse a los partidos políticos en los próximos años. En lugar de decir: "Yo represento al gobierno, vote por mi partido" o decir "Yo represento al mercado, vote por mi partido", vamos a empezar a entender que la verdadera política proviene de la cultura, proviene del capital social, de las instituciones que conforman nuestra vida. Vamos a empezar a ver a la gente que se postula como candidatos al gobierno que representan a esta voz poderosa y coherente del tercer sector en la vida de nuestros países.
"¿Para qué estamos preparando a toda una generación para el ciberespacio y la economía de la información y las ciencias de la vida si no vamos a necesitar a toda esta gente? Podemos estar formando a toda una generación para el cinismo y la desesperación porque no van a tener empleo. Eso puede crear las condiciones para una reacción política extrema"
Y, finalmente, esto tiene que ver con los empleos. Es ahí donde se encuentran los empleos en el próximo siglo. Es ahí donde va a existir una defensa intelectualmente estimulante, sofisticada, adelantada para sus hijos en la próxima generación. Tenemos la capacidad de liberar del mercado a millones de jóvenes porque no los necesitamos. Podemos liberarlos para un empleo competitivo y remunerado en algunas de las millones de organizaciones del tercer sector del mundo que crean el capital social y la ecología de la cultura de cada país. Necesitamos tener un debate en Uruguay sobre cómo tomar una pequeña porción de las vastas ganancias de estas nuevas tecnologías, la revolución de la información y las ciencias de la vida, y proporcionar un fondo de ingresos para la educación, capacitación y nuevas oportunidades de empleo para los jóvenes en todas esas organizaciones del tercer sector que conforman la cultura. Algunos dirán: "Un momento, no quiero pagar impuestos para esto". Yo digo que Ustedes van a pagar impuestos por un lado o por otro. Van a pagar impuestos para las cárceles o para las comunidades. Van a pagar impuestos para tratar de controlar al cuarto sector o van a pagar impuestos para tratar de construir el tercer sector. Es mucho mejor tener una asociación entre las empresas, el gobierno y el tercer sector para crear oportunidades para esta próxima generación de modo de seguir civilizándonos. Y aquí está la ironía que es de humor negro. Cuando yo era joven, me educaron haciéndome pensar que los empleos de estatus alto eran los trabajos profesionales. Ser empresario, doctor, arquitecto, ingeniero, abogado o contador, empleos de mercado. Y aquí está la ironía. Muchos de los empleos que creíamos que tenían un estatus alto en el mercado van a ser reemplazados en el próximo siglo por ceros y unos, por el código binario. Eso ya está sucediendo. La mayor parte de los trabajos conceptuales en el mercado los pueden hacer las máquinas. No todos pero sí muchos. La ironía es que los empleos y habilidades que se encontraban en el fondo de la sociedad en el siglo XX, marginalizados al tercer sector, primariamente realizados por mujeres, sucede que esas habilidades, esas tareas son demasiado complicadas y sofisticadas para la nueva tecnología del siglo XXI. Porque requieren que los seres humanos trabajen con otros seres humanos para crear el capital social. Las tecnologías no pueden hacer esto. Es demasiado difícil.
Les daré un ejemplo. Muchos de Ustedes son padres y tienen a sus hijos en centros educativos en este preciso momento. Pueden tener niños de 2-3 meses a 4 años que, cuando Ustedes se van a trabajar, quedan al cuidado de una maestra de preescolares en un centro sin fines de lucro que pertenece al tercer sector. Ustedes se pasan la mayor parte del tiempo preocupándose de qué les sucede a sus hijos. A cada momento piensan si sus hijos están aprendiendo, si están participando, qué les sucede. Imagínense la responsabilidad intelectual de una maestra de preescolares que es responsable de 25 seres humanos de entre 3 meses a 4 años. Cuán difícil es esta tarea intelectualmente, no solo emocionalmente. Estamos aprendiendo en la psicología cognitiva que el cerebro de los bebes no está formado. Cada vez que un bebe interactúa con el mundo de los adultos y el resto del ambiente, se desencadena una neuroconexión y surge un camino en el cerebro. A la edad de 4 años, el cerebro, para usar una metáfora, está totalmente cableado y se ha formado un ser humano. Imagínense la complejidad intelectual de ser maestra de preescolares responsable de la formación de 25 cerebros humanos en este planeta. De modo que les digo a los Gerentes Generales de las empresas: ¿Ustedes piensan que sus trabajos son intelectualmente complicados y difíciles? Pasen una semana como maestros responsables de la formación de 25 cerebros humanos y después me dicen cuál de los dos trabajos es más complicado. Y lo digo con total seriedad. Tenemos que pagarle a nuestras maestras de preescolares, al principio de la fila lo que le pagamos a los ejecutivos al final de la fila. Y no es solamente en eso. En tantas áreas del tercer sector, en tantas cosas en las que participamos, en las artes, los deportes, la cultura, la justicia social, el medio ambiente, la protección de la fauna, la tercera edad, actividades religiosas y seculares, esto requiere la imaginación total de la mente humana. Estas cosas no pueden ser hechas por las máquinas. Estas cosas no se pueden relegar al código binario, son demasiado difíciles.
Lo que sugiero es que debemos cambiar nuestro concepto sobre la importancia del trabajo. Miraremos al siglo XX y diremos: "Bueno, es interesante ver cómo lo que pensábamos que era un trabajo importante, ahora lo están haciendo las máquinas". Cuando miremos hacia atrás, veremos que el trabajo importante está más allá del mercado, más allá del gobierno, creando capital social y llenando las siguientes etapas de nuestra cultura como especie humana.
"Estamos enseñando habilidades para el mercado primero y deberíamos entender que debemos enseñar habilidades sociales primero. Enseñar primero las habilidades para el mercado es como poner la carreta delante de los bueyes"
Mucho de lo que hagamos al salir de esta sala hoy va a depender de cómo eduquemos a los jóvenes en las escuelas. ¿Para qué estamos preparando a nuestros jóvenes? En mi país, cada escuela está instalando computadoras y telecomunicaciones para preparar a los jóvenes para los habilidades del mercado en el lenguaje del nuevo siglo del ciberespacio y la biotecnología. Estoy seguro que Ustedes también lo están haciendo en sus escuelas. Pero ahora, nuestros educadores en Estados Unidos están empezando a preocuparse de que estamos poniendo demasiados huevos en la misma canasta. ¿Para qué estamos preparando a toda una generación para el ciberespacio y la economía de la información y las ciencias de la vida si no vamos a necesitar a toda esta gente? Podemos estar formando a toda una generación para el cinismo y la desesperación porque no van a tener empleo. Eso puede crear las condiciones para una reacción política extrema. En mi país tenemos graduados universitarios que tienen todas las habilidades del conocimiento y que están trabajando pero ya están subempleados. En otras palabras, los empleos en los que trabajan requieren menos habilidades de las que tienen basadas en su educación. Imagínense qué va a suceder en diez, quince o veinte años.
Sin embargo, existe otra revolución que está ocurriendo en el sistema educativo americano de la cual me gustaría hablar. Se encuentra en el origen, en cada escuela, no ha sido orquestada por el gobierno pero podría ser la revolución más grande en la educación desde que pasamos del sistema de aprendices al sistema escolar en aulas en los albores de la revolución industrial. Se llama la educación civil. A veces la llamamos el aprendizaje de servicios, la educación de los ciudadanos, la reforma educativa democrática pero el nuevo término es educación civil. ¿Qué es? Estamos empezando a entender que los alumnos de cualquier edad aprenden mejor si su educación es experimental y está basada directamente en la resolución de problemas en el tercer sector, en la comunidad. Estamos borrando las fronteras entre la clase y el barrio. Estamos invitando a los educadores informales y a las organizaciones con base en la sociedad para que junto con los maestros, los alumnos y los padres creen una pedagogía y una currícula basadas en la educación directa en la comunidad. ¿Qué significa esto? Si su hijo de 12 años está aprendiendo los principios de la zoología, tal vez los aprenda participando en un programa de rehabilitación de la fauna o en una protectora de animales. Los alumnos aprenden al resolver problemas, creando un capital social e insertándose en las relaciones con la comunidad en la que viven, incluido la comunidad biótica. Esto se aplica también a los idiomas, las ciencias naturales, las ciencias sociales, la humanística. Es curioso, cuando uno se detiene a pensarlo, que eduquemos a nuestros alumnos en clases estériles y abstractas que no tienen absolutamente ninguna relación con las comunidades y culturas en las que viven. La comunidad es la verdadera clase. Es ahí donde viven y respiran los seres humanos. Es ahí donde coexisten con nosotros las otras criaturas. De modo que estamos empezando a decir en Estados Unidos: "Derribemos las paredes de las clases y compartamos las responsabilidades de la educación entre el tercer sector y el sector educativo". A partir del año próximo, y esto no es solamente académico, voy a co-presidir la Iniciativa de la Asociación Nacional sobre Educación y la Sociedad Civil en Estados Unidos. Está formada por los Directores Generales de las 71 asociaciones educativas principales en mi país desde las Juntas Directivas Nacionales hasta las Asociaciones de Directores y los Sindicatos de Maestros y Profesores. Está formada por los principales grupos de la comunidad, desde la Cruz Roja Nacional hasta "Big Brothers Big Sisters". Hemos negociado un programa de siete puntos para que la educación civil sea el centro de la currícula en miles de distritos escolares empezando en el año 2000. Vamos a transformar y revolucionar la educación en Estados Unidos.
Ahora bien, ¿por qué es importante esto? Si alguna vez han tenido algún miembro de sus familias que haya sido despedido, especialmente si es hombre, Ustedes saben que la peor tragedia es que el colapso emocional siempre precede al colapso financiero. A los hombres, a las mujeres también pero es peor con los hombres, en las escuelas nos enseñaron habilidades para el mercado. Nos han enseñado que nuestra identidad depende de vender nuestro trabajo en el mercado. Si el mercado toma nuestro trabajo, tenemos una identidad, significado y propósito. Esta es la idea de John Wax sobre el valor de los seres humanos. Pero ahora tenemos un mercado que le está diciendo a muchos seres humanos: "No necesitamos su trabajo". "Pero yo me preparé toda la vida para vender estas habilidades para el mercado y ahora me dicen que no me necesitan. ¿Significa eso que no tengo identidad, que no tengo importancia, que no tengo ninguna contribución para hacer?". ¿Saben Ustedes cuántos millones de personas, seguramente alguien de sus familias, se han enfrentado a algo así?
Esto se debe a que estamos enseñando las cosas equivocadas en las escuelas. Estamos enseñando habilidades para el mercado primero y deberíamos entender que debemos enseñar habilidades sociales primero. Enseñar primero las habilidades para el mercado es como poner la carreta delante de los bueyes. Primero el niño debe tener una identidad central, tiene que entender sus relaciones con el capital social, la comunidad, los vecindarios bióticos que conforman la vida. Si el niño tiene una identidad central al ser educado en una clase llamada la comunidad, entonces ese niño puede crecer entendiendo las responsabilidades, su conexión, su lugar en el esquema de las cosas. Entonces las habilidades del mercado se aprenden fácilmente. Pero si todo lo que enseñamos a los alumnos son habilidades para el mercado, las necesidades del mercado van a cambiar muy rápido. Vamos a tener una generación sin las reservas emocionales que les permitan ajustarse a los cambios.
Tal vez podamos tener la visión de un nuevo mundo para sus hijos en los próximos veinte años. Con este nuevo enfoque de la educación, esta nueva visión del trabajo. Tal vez una de sus hijas cuando crezca se pase entre 25 y 30 horas de la semana en la economía global del ciberespacio y el resto en casa con su familia y dándole su tiempo gratuitamente a alguna organización del tercer sector como voluntaria. Su otro hijo cuando crezca tal vez se pase 25 horas de la semana trabajando para el gobierno, el gobierno recto que es esencial para esta nueva economía. El resto de su tiempo, puede pasarlo en su casa, dando su tiempo libre a la comunidad. Su tercer hijo cuando crezca puede pasarse 25 horas de la semana en un trabajo remunerado en alguna de las miles de organizaciones del tercer sector que conforman el capital social y cultural de este gran país. Necesitamos ampliar las oportunidades para los jóvenes en esta audiencia y para sus hijos para que entiendan que la próxima era en la historia puede ser más expansiva, puede presentar más desafíos, puede ser más estimulante y más interesante que la que dejamos atrás. No podemos abandonar el sueño de tener una vida mejor y eso es lo que está sucediendo ahora. Estamos abandonando el sueño y la esperanza de tener una vida mejor y solo esperamos poder mantenernos y no perder. Tenemos que deponer esa psicología. De modo que podemos comenzar un debate aquí en este país y en todo el mundo sobre cómo acortar la semana laboral, aumentar los salarios y los beneficios y proporcionarle esperanzas a la nueva generación en el próximo siglo. Muchas gracias.

Traducción: María Julia Sáinz
Edición: Jorge García Ramón
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Respuesta a Jeremy Rifkin (y II)

INTRODUCCION

Mucho me temo que a Jeremy Rifkin no le complacerán en demasía las sabias palabras que el Subcomandante Marcos dirige a los actuales intelectuales de academia ("el mundo: siete pensamientos en mayo 2003") que aspiran, como en este caso, a ser los directores de la gran orquesta del futuro mundo del dinero. Aunque Marcos dirige sus pensamientos fundamentalmente a los intelectuales "de izquierdas" estos pueden ser perfectamente también aplicados a los intelectuales de "derechas". (De todas maneras, he de decir que desde hace bastante tiempo este ciudadano tiene serias dificultades para reconocer derechas e izquierdas).

(...)"A veces ocurre que algunos de los analistas de academia aspiran a dirigir un movimiento, es decir, a que el movimiento siga sus directrices. Ahí, el reproche fundamental del académico es que el movimiento no lo "obedezca", así que todos los "errores" del movimiento se deben, básicamente, a que no ven con claridad lo que para el académico es evidente. Desmemoria y deshonestidad suelen campear (no siempre, es cierto) en estos analistas de escritorio. Un día dicen una cosa y predicen algo, al otro día ocurre lo contrario, pero el analista ha perdido la memoria y vuelve a teorizar haciendo caso omiso de lo que dijo antes. No sólo; además es deshonesto porque no se toma la molestia de respetar a sus lectores o escuchas. Nunca dirá: "ayer dije esto y no ocurrió u ocurrió lo contrario, me equivoqué". Enganchado en el "hoy" de los medios, el teórico de escritorio aprovecha para "olvidar". En la teoría, este académico produce el equivalente a la comida chatarra del intelecto, es decir, no alimenta, sólo entretiene"... (Subcomandante Marcos).

Pasados casi cinco años de la Conferencia que pronunció Jeremy Rifkin, debería ser el momento de analizar la validez de sus previsiones; si realmente ocurrió, no ocurrió u ocurrió lo contrario. Si acertó o se equivocó. Si sus expectativas o esperanzas se cumplieron o si su discurso solo fue lo equivalente a la chatarra del intelecto que solamente entretiene pero no alimenta. Veámoslo.

PRIMERAS CONSIDERACIONES
Es incuestionable que Jeremy Rifkin es absolutamente lúcido en la comprensión de las grandes transformaciones que están en marcha desde hace ya 40 años en lo que el mismo denomina la Tercera Revolución Industrial y que la envergadura de estas van a provocar necesariamente profundas grietas en las relaciones sociales. Pero, es necesario, antes de pasar a analizar sus previsiones, hacer una primera consideración.
Coincido, que estos grandes cambios pueden compararse con los ocurridos con el paso de la agricultura medieval a la Revolución Industrial pero extrañamente existe una gran omisión por su parte en el sentido de no sabernos explicar qué necesarias correspondencias van a tener estas grandes transformaciones en el plano social y político, es decir, en la estructura del poder, en el trabajo, en la propiedad... o en el sector social que liderará estos cambios. Ningún analista científico sería capaz de no adentrarse en estas cuestiones al intentar visionar la futura sociedad en construcción.
Si los cambios que se avecinan pueden compararse a los acontecidos en el proceso de derrumbe de lo que conocemos como sociedad medieval (y seguramente la comparación, aunque acertada, sería insuficiente por la inmensa extensión y envergadura de la innovación tecnológica implicada) deberán también provocar inseparablemente otros cambios en lo que lo que llamamos estructura social. El rey y el señor feudal perdieron su poder, el trabajo asalariado sustituyó al trabajo servil, en la propiedad privada sobre los medios de producción y no sobre la propiedad de la tierra se edificó el nuevo sistema social, la burguesía como clase lideró el proceso de cambio de la sociedad feudal a la sociedad industrial...
Todo esto, paradójicamente omitido por Rifkin, nos da pie a pensar o bien en su insolvencia analítica o bien en que ocurrirá el milagro: la nueva sociedad emergente que describe no cambiará ninguna estructura de poder, se perpetuará el trabajo asalariado, en la propiedad privada sobre los nuevos medios de producción se edificará la nueva era económica, y la burguesía (sin apenas trabajadores asalariados) seguirá liderando este proceso. Es decir esta gran transformación no supondrá ningún cambio en la estructura social. Solamente pequeños problemas de tiempo libre... Increíble.
A pesar de todo esto, me siento obligado a agradecerle una gran constatación que desgraciadamente está negada u omitida sistemáticamente por una gran mayoría de intelectuales y que también engendra un extenso miedo en amplios sectores de la población. El conocimiento humano es el motor de nuestra Historia. La gran revolución tecnológica en marcha, resultado de la suma continuada de anteriores logros y adquisiciones está cambiando nuestra vida. Es el tiempo de la lenta agonía de un mundo caduco que se resiste a morir y del nacimiento de un mundo nuevo que nace cada día. Es la continuada lucha entre poderes retrógrados y parasitarios que se resisten a perder sus privilegios y nuevos poderes constructores que continúan el largo proceso transformador de la especie humana que ya ha alcanzado el rango de especie totalmente dominadora del Planeta.
En esta batalla las fuerzas que disputaron anteriormente el liderazgo de la anterior revolución industrial (burguesía y asalariado) ya no tienen trinchera alguna. Ni la una ni el otro son ya partícipes de esta nueva sociedad emergente. Su tiempo ha concluido, por muchos milagros que pretenda Rifkim. La acumulación del Capital se muere de la mano de su inseparable compañero, el trabajo asalariado. Esta nueva sociedad que alumbra, como no puede ser de otra manera, cambiará las estructuras del poder, superará el trabajo asalariado, edificará la nueva economía bajo otra forma de propiedad y un nuevo sector (estrechamente implicado en la nueva revolución tecnológica) la liderará . Y disiento absolutamente con Ud: No será este nuevo sector necesariamente un sector minoritario y elitistas ("no vamos a necesitar a todos estos jóvenes a medida que pasamos de fuerzas laborales masivas a fuerzas de élite") sino inmensamente mayoritario. Por primera vez en la historia de la Humanidad la sociedad de los trabajadores del conocimiento no desechará ni un solo hombre creador. En cierta manera podemos decir que estamos en los umbrales de abandonar definitivamente el periodo de la Prehistoria del "homo sapiens".
También es preciso hacer una segunda consideración. Si bien es cierto que el conocimiento humano aplicado (lo que coloquialmente llamamos Ciencia) ha sido el motor de los grandes cambios que se han producido en nuestras sociedades desde los tiempos más remotos que conocemos, el motor de nuestra Historia, el sujeto de la Historia ha sido y sigue siendo el hombre. El hombre como ser social. Por lo tanto, si bien el conocimiento y el camino de su desarrollo nunca puede estar sujeto a traba alguna (las trabas siempre fracasaron), las aplicaciones del conocimiento han estado, están y estarán sujetos a ciertas normas o parámetros socialmente establecidos. Patrones sociales que siempre han estado también históricamente sometidos a grandes cambios.
Fuerzas depredadoras y parasitarias se han enfrentado siempre con las fuerzas constructoras para que estos patrones sociales permanecieran inmutables o pudieran ser variados. Estará Ud. conmigo que todas las grandes conquistas de la Humanidad en el terreno científico implicaron grandes controversias y enfrentamientos con los poderes reaccionarios. Noventa kilómetros de estanterías repartidas por palacios, torres y subterráneos de la biblioteca secreta del Vaticano, repletas de manuscritos, mapas y legados de nuestro pasado, nos darían buena fe de esta permanente lucha contra el saber y la Ciencia de unos de los poderes más antiguos y tenebrosos que han tenido los seres humanos.
Una nueva ética social sustituirá a la vieja e inhumana ética de la sociedad del dinero. La aplicación del conocimiento humano deberá seguir las pautas que la sociedad determine.
Es por esto que representa un terrible error entrar en el terreno del análisis de los efectos de la nueva revolución tecnológica emprendida obviando las condiciones en las que ésta se desarrolla. Toda la esperanza que Ud. deposita en ella (y este ciudadano también) puede convertirse en una auténtica tragedia para la vida en el Planeta. Todos sabemos sobradamente cual es la cordura y la sensatez que prima en el mundo del dinero. Hablar de ello omitiendo esta cuestión es sencillamente una locura.
El recelo y los temores de una gran parte de la población respecto a la nueva revolución tecnológica (la tecnología de la informática unida a la tecnología de la genética) tiene por tanto una base muy sólida.

LA REVOLUCION TECNOLÃGICA.
No tengo nada a objetar, señor Rifkin de su visión de esta gran revolución tecnológica que ya está en marcha. No puedo criticar que usted se haya quedado corto en sus previsiones porque la generalización y la extensión de su desarrollo es tan inmensamente rápida que no permite a nadie vislumbrar con certeza su futuro. Nuevos descubrimientos y nuevas aplicaciones se solapan con tal rapidez que ya es imposible vaticinar el tiempo de su caducidad. Las buenas noticias en cualquier sector de la investigación son constantes. Como usted bien dice, cada día podemos producir más y mejor, y con unas fracciones de costo y de tiempo de trabajo empleado mas pequeñas. Es más, nuevas técnicas y nuevos materiales descubiertos gracias a un trabajo multidisciplinario que involucra biólogos, químicos, ingenieros, informáticos, genetistas, virólogos, agrónomos, físicos, veterinarios, etc. nos está permitiendo una explotación mucho más sensata y sostenible del las riquezas del Planeta hasta el punto ya de poder crear tanto vida vegetal o animal como materiales minerales sin tan siquiera depredar una pizca de la naturaleza. También las malas noticias son muy frecuentes: la extensión de las hambruras, de las enfermedades, de las carencias mas elementales, de las sequías, de la desertización del planeta, de las guerras de rapiña, de la muerte y de la desolación para millones de pobladores de la Tierra... Algo no encaja muy bien. Está bien que usted intente aportar sus propuestas ante tal situación.
Una tercera consideración al respecto. Este desarrollo que parece a todas luces inmensamente rápido está sometido a lo que en argot de los químicos podríamos llamar un auténtico catalizador que entorpece enormemente su desarrollo. Contrariamente a lo que todo el mundo puede creer, el desarrollo tecnológico que está cambiando aceleradamente nuestras vidas, está adormecido. Esto que digo, y que puede parecer un solemne disparate puede ser corroborado con vehemencia por miles de investigadores, estudiantes o técnicos de la mayoría de los sectores implicados en esta nueva tecnología. Carentes de medios, de financiación, con instrumentos desfasados, con instalaciones inadecuadas, sometidos a la tutela de sectores políticos mafiosos, limitados por los intereses del beneficio empresarial o del accionariado, o por la sangría de los presupuestos destinados a la industria militar, o del mantenimiento del estado policial y de un funcionariado inútil y parasitario... ven enormemente limitado su trabajo. Echar una ojeada a la situación de la investigación en España, por ejemplo, sería suficientemente explicativa de esta situación. En los EEUU sé que ha sido hasta ahora diferente, y por esto podemos hablar de su hegemonía mundial. Digo hasta ahora, porque todo parece que el poder político-militar que lidera la sociedad americana y también al mundo, ha sometido y dirigido al capitalismo financiero prioritariamente hacia un gran desarrollo tecnológico de la industria armamentista y militar. Como en la Alemania hitleriana o la URSS estalinista los sectores industriales se han doblegado al poder político- militarista. Pero yo creo que esto lo han aceptado por la fuerza y de mala gana. La Historia ha demostrado sobradamente que ningún Imperio se mantiene manu militari.
Si bien esta consideración es evidente, no deja de ser únicamente una minucia si queremos analizar con seriedad la auténtica esclerosis del desarrollo tecnológico. Su causa es tan sencilla que ella puede también ser corroborada rápidamente por los sectores implicados. Se lo puedo explicar con brevedad: La auténtica esclerosis se llama "ACCESO DENEGADO".
La auténtica esclerosis se llama propiedad privada (apropiación privada), secretismo, patentes industriales, denegación de la información científica, redes de información cerradas, desescolarización, marginación, exclusión ... A buen entenedor, señor Rifkin, pocas palabras bastan, o quizás mejor: ¡ no hay mas ciego que el que no quiere ver¡.

EL DESEMPLEO
La constatación del desempleo en los países industrializados es evidente. Los hechos responden sobradamente a su pregunta. El desarrollo tecnológico en la sociedad del Capital tiene inevitablemente una consecuencia: la exclusión de cada vez más sectores de la población tanto de la agricultura, como de la industria, como del sector servicios que para muchos analistas era hasta no hace mucho la gran salida milagrosa.
Ud. sabe muy bien que el sector servicios en los EEUU no va a ser capaz de absorber en pocos años el inmenso ejercito de desempleados que originarán el sector manufacturero de igual manera que este sector fue capaz de hacerlo con las _ partes de la población americana que estaba dedicada a la agricultura hace tan solo 150 años. Entonces, no sin dificultades, pasaron a ser de un país campesino a un país de obreros industriales. Antes de 5 años los trabajadores agrícolas no alcanzarán el 2% y los industriales el 12%.
Usted debe tener poderosas razones para decirles a los empleados del sector servicios, a los trabajadores de banca, al comerciante, al telefonista, al vendedor, al arquitecto, al abogado, al médico, al conductor de ferrocarril, al barrendero ... que en el próximo siglo van a ser remplazados por ceros y unos, por el código binario. ¿Qué futuro, pues, va a tener el mercado laboral español en donde el sector servicios ocupa cerca del 64% del empleo?
Cuando usted pronunció la conferencia en octubre del 98 el paro en los EEUU era del 4,7%. Actualmente ha sobrepasado el 6% (el 6,4% en junio del 2003). Y esto (tan solo con un corto periodo recesivo en el 2001) pudiendo mantener tasas de crecimiento del 2,4% (en el 2002) o del 3,55 (previsto para el 2004).
El paro en España es del 11,3%, en Francia el 9,1%, en Alemania el 9,4%, en Italia el 8,7%, en el Japón el 5,4%... y es de dominio público que se encuentran en un momento de profunda recesión. Es decir, aumenta el desempleo sin poder mantener ni de lejos las tasas de crecimiento de los EEUU (el crecimiento es prácticamente cero).
Pero esto para Ud debería serle muy extraño porque precisamente los líderes empresariales europeos dan la impresión que han sido mucho mas receptivos (usted los llama iluminados) que sus compatriotas americanos. Trabajar menos (repartir el trabajo reduciendo la jornada laboral) y cobrar más (35 horas cobradas por 39). Esta idea luminosa que Ud. desarrolló con el asesoramiento de la consultoría Arthur Andersen en Francia e Italia se han ido a pique. La semana laboral de las 35 horas está difunta y enterrada.
No obstante esto debería aún serle extraño puesto que el costo de una hora de trabajo en Alemania es de 25,35 euros (la media europea es de 18,18) muy superior a la de los trabajadores manufactureros norteamericanos. También las horas anuales trabajadas en Alemania (1.557) es sensiblemente inferior a la de los EEUU (1.904).
¿No será, contrariamente a lo que Ud. dice que ésta nueva tecnología lleva implícita necesariamente una sobreexplotación del escaso trabajo asalariado que necesita?. Como buen conocedor y entendedor de Marx (mucho mejor que los que se llaman marxistas) le recordaré unos lúcidos párrafos del "Manifiesto Comunista" : (...) "El obrero moderno en vez de ensalzarse con el progreso de la industria, se hunde más y mas por debajo de las condiciones de su propia clase. El obrero deviene pobre y el depauperismo crece más rápido que la población y la riqueza".
Lo que ocurre en realidad es que la vieja Europa lleva un extraordinario retraso en el camino de esta revolución tecnológica con respecto a los EEUU. Su burguesía aún no ha podido desembarazarse de los viejos poderes territoriales, endogámicos y parasitarios junto a los que desarrolló la primera revolución industrial. Algunos de sus estados nación son aún reinos... con corte y cortesanos que ocupan cargos ejecutivos y gestores en el entramado político- financiero del mundo del dinero. ¡Giscard d´Estaing, presidente del Parlamento Europeo es aún litigante de la sucesión del trono de Francia¡. La vieja burguesía vasca arruinada solo piensa en parasitar desde el poder político enarbolando en pleno siglo XXI la bandera del nacionalismo. La vieja burguesía catalana, a su vez arruinada, no sabe otra cosa mientras desmantela un enorme tejido productivo (esplendoroso en el siglo pasado) que inventarse un gran Forum 2004, cueva de especuladores y ladrones (y vergüenza de sus ciudadanos) enmascarado y embellecido por fuerzas políticas retrógradas y reaccionarias que enarbolan la bandera del progresismo y del socialismo.
Europa va a la zaga de los EEUU. Está aún desmantelando precipitadamente el antiguo tejido productivo creado tras la Segunda Guerra. El Plan Marshall solo fue un muro de contención del autentico sector capitalista vencedor de la contienda frente a un rival que alcanzó a ser un gran competidor en el terreno militar. Con el derrumbe de la URSS, Europa se quedó huérfana.
El año pasado cerraron en Alemania 37.000 empresas y este año serán 45.000. Mas de 5 millones de parados y un déficit público que ronda el 4% del PIB. El incumplimiento, por tercer año consecutivo del Pacto de Estabilidad Europeo ofrecen una perspectiva muy sombría del motor de la economía europea.
Hace 5 años Philips contaba con 270 fábricas en todo el mundo. Este año solo 100 estarán en actividad. Desde que Gerard Kleisterlee se hiciera cargo de la presidencia en mayo del 2001 Philips ha suprimido 50.000 empleos...
Sería interminable hacer un repaso de la destrucción del empleo en los últimos 10 años.
¿Pero cómo afronta la burguesía europea y mundial este tránsito a la nueva sociedad tecnológica? ¿Encuentra Ud líderes empresariales iluminados que comiencen a darse cuenta de la envergadura de estos grandes cambios y que acojan con entusiasmo sus indicaciones y propuestas?
Mucho me temo que o no existen ya empresarios iluminados o que sus propuestas no son mas que chatarra del intelecto. Veámoslo.
UN NUEVO CONTRATO SOCIAL
Una gran trampa. "Todos los líderes empresariales quieren reducir los costos laborales. Sí, ustedes pueden reducir sus costos laborales, mejorar sus márgenes de ganancias, aumentar sus cuentas trimestrales; esta es su responsabilidad hacia los accionistas. Esta es la responsabilidad de la gerencia. En todas las empresas del mundo se trata de introducir las nuevas tecnologías y la nueva organización. Y aquí radica el problema. Los líderes empresariales están empezando a darse cuenta que estas microdecisiones tienen sentido en sus propias empresas. Pero, todas estas decisiones colectivas juntas para hacer esto, están creando problemas globales demasiados grandes"...
Porque, primero (resumiendo su discurso) los obreros de los que ustedes se desprenden no son solamente obreros sino consumidores. Ustedes se cargan a sus consumidores.
Porque, segundo (sigo resumiendo) porque no son solamente obreros sino que son en parte dueños de las empresas a través de sus fondos de pensión con los que las entidades bancarias financian al capital industrial... "Los trabajadores son los dueños de estas empresas, a través de sus fondos de pensión, que colectivamente valen 8 trillones de dólares. En mi país, el 72% de los ahorros lo constituyen los ahorros diferidos de los trabajadores en los fondos de pensión porque, como consumidores, no están ahorrando nada. Funcionan con tarjetas de crédito. Los únicos ahorros que tienen son estos dineros a los que no pueden acceder y que se invierten en el mercado. Estos fondos de pensión, el dinero de los trabajadores, valen más que todo el activo en el sistema bancario americano..."
Pues mire Ud. señor Rifkin, el futuro se lo explicaré con sencillez. Los empresarios sustituirán a los trabajadores por nueva tecnología porque sigue privando la disminución de los costes de producción para seguir aumentando el beneficio de los accionistas. El mercado consumidor solvente empequeñecerá. Los trabajadores perderán sus ahorros diferidos ( lo que ya está pasando está explicado en el escrito "El robo del siglo") y las tarjetas de crédito durarán lo que dure el crédito... Luego exclusión y miseria para los trabajadores y crisis para el Capital. Es de cajón que "estas decisiones colectivas juntas están creando problemas globales demasiado grandes". Yo le aseguro que están creando problemas globales irresolubles en la sociedad del Capital.
Ante problemas tan graves solamente le cabe los recuerdos de un pasado que ya no puede volver. "Hubo huelgas masivas entre 1948 y 1952 en todo el mundo. Sus padres y abuelos se inscribieron en los Sindicatos. Esto forzó a la administración de la posguerra a que compartiera las ganancias de la segunda revolución industrial. El resultado: 30 años de prosperidad sin paralelo en este Planeta".
Ciertamente señor Rifkin, fueron los años que siguieron a las grandes luchas de los trabajadores, a revoluciones, a revoluciones fallidas, a revueltas sangrientas. Fueron los años en donde la fuerza de trabajo humana, mas especializada, más preparada, más cuidada por sus propios amos, podía seguir llenando las arcas de los empresarios que aplicaban nuevas tecnologías, nuevos métodos tayloristas y nuevas organizaciones del trabajo más eficaces. Capital y trabajo disputaron, igual a igual, las ganancias de la segunda revolución industrial. Los sindicatos se perfilaron como los agentes reguladores de un gran desarrollo de la sociedad del dinero. El contrato social pudo y necesitó existir.
Pero el contrato social se terminó porque la disputa ya no es de igual a igual por mucho que usted lo intente. Nuevas fuerzas productivas han desplazado a la fuerza de trabajo viva. Este ya no está en condiciones de disputar nada. Su situación es la misma que la de los remeros cuando apareció la máquina de vapor.
Los Sindicatos son ya el excremento de lo que en su día representaron. Solo les cabe, si ello es posible, realizar el último servicio al Capital: el trabajo sucio de deshacerse de los trabajadores. Firmar sonrientes la defunción del contrato social asegurando que esto es un gran éxito para la clase obrera.
El fin del contrato social, sin embargo, ya es un hecho. El empeoramiento de las condiciones laborales y el fin del estado del Bienestar está vigente desde hace mucho tiempo. Las fuerzas políticas y sindicales solo discuten los plazos que necesitan para hacerla ley. Obviar estas cuestiones y añorar la vuelta al pasado es estar ciego.

EL CUARTO SECTOR
Señor Rifkin, usted es un maestro de malabarismo. Cuando ve ya prácticamente irrelevante el sector agrícola, en disminución el sector industrial y de imposible crecimiento el sector servicios, usted inventa un cuarto sector y lo eleva a la categoría del único sector verdaderamente vertebrador de la comunidad humana.
Parece que él preceda a la producción y al intercambio (la distribución). Esto dice usted que es antropología cultural. (...) "Primero los seres humanos realizaron intercambios sociales. Crearon infraestructuras sociales, crearon capital social. Y solamente solo cuando existe este rico capital social, una sociedad puede empezar a establecer mercados, empezar a comerciar y crear el gobierno..."
Disculpe mi atrevimiento pero esto que usted dice es una solemne barbaridad que haría enrojecer a cualquier estudiante principiante de Ciencias Políticas o Sociales.
Desde los tiempos más antiguos, los seres humanos hemos creado y estrechado vínculos o lazos en base a favorecer la solución de nuestras necesidades, en un principio las más perentorias: vivir y facilitar las mejores condiciones de nuestra existencia y la de nuestros descendientes. Lo hicieron los primeros grupos familiares cazadores y recolectores, las comunidades tribales, las sociedades que las siguieron y lo continuamos haciendo las actuales y más complejas sociedades modernas. De una u otra manera los individuos pertenecientes a estas sociedades han participado con su trabajo a su construcción y desarrollo. Los grupos u individuos excluidos de ellas (desvinculados) solo han podido vivir del robo o del pillaje. En este sentido, los sectores depredadores y parasitarios han sido los sectores más desvinculados del trabajo social creador.
Estos vínculos los llamamos "relaciones de producción" porque en definitiva son para producir. Producir lo que socialmente creemos que necesitamos. Es evidente que en el transcurso de la Historia las sociedades hemos añadido a las antiguas necesidades mas perentorias, necesidades de otra categoría. En las actuales sociedades mas desarrolladas estas nuevas necesidades son el síntoma más fehaciente del gran camino constructor que hemos andado. Nuestra observación del firmamento, por ejemplo, es muy distinta a la de nuestros antepasados ancestrales. Ellos lo miraban con interrogantes y con temor. Nosotros anhelamos explorarlo. Las necesidades han cambiado. El ser humano va abandonado poco a poco la barbarie y la lucha feroz por su supervivencia para adentrarse en un mundo mucho más esperanzador y humanizado. Las guerras, la destrucción y la barbarie horrorizan cada día más a nuestras sociedades.
Solo en base a favorecer la solución de nuestras necesidades hemos organizado nuestras sociedades. Y también hemos creado gobiernos, como dice Ud. Unos los hemos aceptado con complacencia como los que podían ser en las antiguas colectividades tribales (antes de la división del trabajo) en donde el Consejo de Ancianos tenía una gran autoridad moral y de sabiduría, pero otros los hemos aceptado por la fuerza como los que ha sido en todo el largo periodo depredador de la Historia hasta nuestros días (en las sociedades de explotación del hombre por el hombre). De la autoridad aceptada con complacencia pasamos a la autoridad impuesta por la fuerza.
Estos vínculos son fruto de un desarrollo natural de las sociedades humanas. Nacen del trabajo creador de cada individuo que su funde y se disipa en una gran tarea colectiva. Es un trabajo social.
Estos vínculos no se pueden crear artificialmente fuera de este desarrollo natural de la sociedad.
"¿Cuál es este sector? Es toda la organización, institución o sociedad a la que pertenecen sus familias que no es una empresa en el mercado ni una agencia del gobierno. Son todo el resto de las instituciones que conforman la vida cultural del país. No se trata solamente de las organizaciones no gubernamentales. No son solamente las ONGs. Son las iglesias, son los grupos seculares, organizaciones de servicios, organizaciones fraternas, organizaciones para el arte, el deporte, la cultura. Todo lo que va desde la justicia social hasta los grupos ambientalistas..."
Está muy claro. Como "Tenemos capacidad de liberar del mercado a millones de jóvenes porque no los necesitamos"... "en la medida de que pasamos de fuerzas laborales masivas a fuerzas de élite"... "Podemos liberarlos para un empleo competitivo y remunerado en alguna de las millones de organizaciones que crea el capital social y la ecología de la cultura de cada país".
Mire, Ud. señor Rifkin, esto que propone es mas antiguo que las pirámides. Y no digo esto por casualidad. Esta y no otra era la función de los miles de esclavos desempleados (cuando el Nilo anegaba la gran extensión de tierras cerealistas del Imperio Egipto). Construían pirámides solo para la gloria y boato de los faraones. La enorme apropiación resultante del trabajo productivo de la tierra era destinada al empleo (en su día podemos decir que en cierto modo competitivo y remunerado) inútil y despilfarrador de miles de esclavos. ¡Enormes esfuerzos humanos en el transcurso de la Historia han sido dilapidados, malbaratados, malgastados, o puestos a disposición de intereses mezquinos y parasitarios¡
¿Este es el camino que usted quiere continuar? ¿Es esto lo que propone Ud. a los millones de nuevos desempleados que su intocable sistema va inevitablemente a provocar?
Si esta es su regla práctica... no hace falta que yo siga respondiéndole.
PARA TERMINAR:
Señor Rifkin, después de 5 años de su conferencia, los resultados de su trabajo, sus expectativas, sus proposiciones y sus esperanzas, los HECHOS los han demostrado fallidos. Supongo que no va a creer que la culpa es del movimiento empresarial que no le obedece porque no ve con claridad lo que para Ud. es evidente...
Que sus pócimas mágicas para resucitar a un moribundo fracasen, me complace enormemente.
La PAPELERA puede ser el fin (no siempre) de cualquier trabajo de investigación. Pero no le quepa duda de que yo no voy, ni mucho menos, a VACIAR la papelera. Su aportación fallida (como todas las aportaciones fallidas) son referencias positivas para cualquiera que quiera empezar a escudriñar otros caminos con idéntica intención. Por eliminación, está claro, que el suyo no sirve.
Así pues, agradeciendo su aportación fallida, yo le invito a seguir reflexionando sobre la cuestión. Y como aconseja el Comandante Marcos no tenga ningún tipo de reparos en aceptar que aquí se equivocó, que esto no ocurrió o que ocurrió lo contrario. Por mi parte, también estoy dispuesto a ello.

Josep septiembre 2003
(otros escritos en: www.ellaberinto.net)
Sindicat