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Anàlisi :: educació i societat
IESS. Otavalo, Imbabura
30 mar 2018
personas diferentes para mejorar la atencion médica
IESS. Otavalo, Imbabura.

El IESS (instituto ecuatoriano de seguridad social) es una empresa pública que la política llevo a la crisis en todos los tiempos, es el fiel reflejo de una clase media insípida que vive de la apariencia, conformistas e ignorantes en su mayoría, protestan porque pagan por una atención medica de calidad que no existe porque no hay suficientes médicos especialistas, porque no hay una cultura medica preventiva y porque existe una enorme división entre profesionales de la salud, enfermeras y personal administrativo que perjudican más la seguridad social, por este y otros motivos el gobierno de Correa, opto por colocar en las direcciones administrativas a lacayos políticos asunto que enfermo más la relación interna y externa en los hospitales del IESS y salud pública.

Manolo Rodas, asumió hace pocos días el cargo de presidente del directorio del IESS, abrió al público el informe actuarial realizado en el 2013, desde ese año las cifras enseñan el debilitamiento de la seguridad social; el IESS está a punto de quebrar y no se trata que el fondo de salud está quebrado y el fondo de pensiones está débil, el IESS atraviesa por una situación compleja en la parte económica, medica, administrativa y ni hablar del servicio al afiliado, el IESS requiere con urgencia una reestructuración total en la parte ética y moral, empezando que ya no puede ser una caja chica de los gobiernos incluido el suyo Lenin Moreno.

Política y salud la problemática es cada vez más evidentes en el Instituto Ecuatoriano de Seguridad Social (IESS) en todo el país; esta relación tiene tanto éxito en coyunturas de apatía, desencanto y corrupción con respecto al servicio médico y, ¿en qué medida se define la opinión ciudadana con respecto a la política de salud del IESS? ¿Sera que la política impuesta a los médicos, enfermeras y administrativos los expone a un mayor descredito? Si, sin duda sí.

Pero no solo culpemos a la politiquería corrupta y mediocre que sale desde Quito, los problemas del IESS son culturales de parte de los afiliados y del personal de los hospitales, evita que las respuestas sean concretas a las demandas y expectativas ciudadanas que tienen con respecto a un trato digno, humanista con eficacia, amabilidad y responsabilidad considerando que es el cuerpo lo que se atiende, para ello, la comunicación por parte de los médicos y enfermeras deja mucho que desear.

La comunicación tiene mucho que aportar no solo por el trato sino para evitar malestares por parte del afiliado considerando el desprestigio del IESS. El ciudadano debe soportar humillaciones cuando las citas con los médicos especialistas demoran de tres a seis meses, pedir a los afiliados que acepten de buena gana una atención médica para los próximos meses es el inicio de la pésima relación entre médicos y enfermeras con el público.

Este tema con el político en la dirección de administración no solo que no pueden resolverlo por su lacayismo con el político o el partido que lo coloco en esas funciones. Confundidos entre gratitud y lealtad más la pobreza mental de la que hacen gala, el cinismo y la prepotencia típico en los ignorantes sociales aflora sin que lo puedan evitar.

Todos estos funcionarios politiqueros están acostumbrados a ocultar su gestión amparada en la negligencia y en la omisión, esta complicidad agrava más los problemas del IESS transformándolos en una severa crisis humanitaria y cultural.

El IESS requiere, pero ya, una reingeniería total, los puestos de dirección deben ser ocupados por técnicos que laboran en los hospitales y que conocen a fondo los problemas para solucionarlos, además, en algunos casos, su compromiso es diferente a los de los oportunistas politiqueros leales al partido o político que los nombro.

Manolo Rodas el actual presidente del directorio del IESS, debe considerar la influencia que tiene Richard Espinoza, el anterior presidente del Instituto de Seguridad Social, este sinvergüenza llama a sus lacayos en las provincias para sugerirles cómo actuar, manipular y declarar lealtad a Espinoza en las ruedas de prensa. Usted Sr. Rodas debe retirar de las oficinas a todos estos lacayos así como enfrentar de una vez por todas las ineficacias y corrupción del seguro campesino bañado de politiquería e ignorancia aprovechada por desvergonzados como Espinoza.
El mayor olvido de la política en la salud pública y del IESS es, que olvidan lo que antes se conocía como integridad, respeto, consideración, hospitalidad y prontitud en el trato al afiliado, valores inamovibles en el compromiso con la dignidad de la persona.

Con escasas excepciones que si las hay como el Dr. Carlos Ron director médico del Centro de Especialidades de Otavalo y ahí mismo la técnica Martha Yépez, encargada de la dirección administrativa en equipo trabajan por mejorar la atención al público, es una lucha difícil porque no solo es la infraestructura pequeña en la que atienden al afiliado es la división y la pobreza mental de la mayoría de sus compañeros a los que poco les importa la calidez y el dialogo en la atención al usuario.

La Dra. Mónica tejada a quien salude hace tiempo en su pequeña oficina en Ibarra, es una profesional que se propuso mejorar al IESS en la provincia y según por lo que averigüe lo está logrando asunto que celebro y aplaudo; le manifiesto que ya no está sola tiene en Carlos y Martha, a dos profesionales comprometidos con mejorar al IESS como usted, en hora buena Mónica.

Están realizando una estratégica labor acercando el IESS a la sociedad, soportan verdades, realidades y sarcasmos de la gente con memoria corta en un tiempo de abdicaciones y de olvidos en estos momentos difíciles por la incertidumbre económica; Mónica, Carlos y Martha se acercan sin temor convencidos que su gestión en la ciudad no solo servirá para que la sociedad sepa de las debilidades y fortalezas del IESS sino que este trabajo ayudara a sus compañeros en el trato con el público con tolerancia mutua.

Una gran mayoría de la gente piensa que los médicos y demás personal del IESS solo buscan el prestigio fácil, prestigios profesionales sin sustancia ética ni moral, importancia sin fondo por las citas y la atención sin compromiso con el dolor, es lo que se cree porque no se utiliza la comunicación como una herramienta decisiva para afinar la relación y el sentido de hablar y escuchar que hoy es tan indispensable en el camino de reconstruir la relación médico- pueblo y entregarle algo de legitimidad a la política entrometida en el IESS.

En esta época de perturbaciones con el Callcenter que otorga las citas, perturbaciones con los valores médicos y cultura en crisis, frustraciones ciudadanas que olvida el respeto con el personal del hospital, con estas realidades en contra Carlos Y Martha realizan una segunda gestión para aliviar tensiones de la mano promoviendo un mejor servicio en Otavalo.

Saber esto me llevo a destacarlos en este artículo compañero presidente Moreno, su motivación, profesionalismo, humanismo, ética y moralidad que ellos reflejan es lo idóneo para que tengan éxito en mejorar esta parte del IESS.

Sueñan y proyectan un Centro de Especialidades en Otavalo para Imbabura, este proyecto merece puntualmente otro artículo cuya idea de eficacia preventiva para la salud salió del Dr. Carlos Ron y de Martha Yépez, considerando los partos naturales y a las parteras indígenas en la provincia más la nutrición y la sabiduría ancestral del pueblo Otavalo, significativo para prevenir enfermedades, verdad aceptado por el Ministerio de Salud Pública y por Naciones Unidas.

La salud pública ha sacado una enorme ventaja a la medicina y proyección del IESS. Seguro Social dormido en su conformismo, arrogancia e ignorancia, temas que ya no pueden ocultar los politiqueros administradores de turno.

Carlos Ron y Martha Yépez, entendieron que las experiencias sociales fructíferas en términos humanos no se pueden lograr sin la aspiración constante a la excelencia, todo lo contrario al acomodo universitario y cultural en la mediocridad.

Estas personas son de otra estatura y mejores que las otras eminencias que abundan en el país y en Imbabura específicamente. En esta provincia igual que en el resto del país proliferan la pobreza mental, la envidia y el chisme multiplicado por la cantidad de diplomas de cursos de una hora de duración; horas de barata politiquería para hojas de vida que solo dejan en claro la petulancia, oportunismo y mediocridad que temporalmente reemplazan a la verdad en los hospitales del IESS.

Estos politiqueros en puestos administrativos, una gran mayoría de ellos, temen las auditorias, los análisis por la cursilería en su gestión. Administración resentida por la corrupción y mediocridad tanto en Otavalo como en Ibarra.

Carlos y Martha, entendieron rápido que las personas y la sociedad, a la larga, necesitan construir pautas para fundar otra sociedad y país con una mejor salud desde la prevención y el dialogo para no solo curar enfermedades que será el único piso firme del IESS en corto tiempo.

Principios, rigor y sacrificios los próximos pilares para salir del conformismo, hay que tumbar el chuchaque ético en el que se encuentra la atención del IESS.

Reflexionar sobre la vocación y el juramento médico es imprescindible para desenredar los nudos de las negaciones e intereses particulares que nunca serán duraderos, está demostrado en la historia del IESS, pero, hacen mucho daño por la opinión pública que trasmite estas críticas de generación en generación.

Esto será leído y olvidado…no importa porque quedara plasmado y será un empujón para personas diferentes que construyen nuevas relaciones, no a la inversa porque sin buenas personas no hay comunidad ni democracia ni tolerancia ni ética peor moralidad, valores mucho más importantes para las familias que el consumismo y la voracidad económica.

Carlos Ron y Martha Yépez, adelante, ustedes mejoraran ese pedacito de lugar donde laboran o cualquier otro por donde transiten. Un honor conocerlos.

Raúl Crespo.

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