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Notícies :: ecologia : laboral
Los transgénicos en España no benefician a los agricultores
31 ago 2003
COMUNICADO DE PRENSA
26 de agosto de 2003

Presentación del informe Al Grano: impacto del maíz transgénico en España
El informe confirma los efectos negativos de los transgénicos sobre el medio
ambiente, la agricultura, la socioeconomía y la salud.

Las organizaciones ecologistas Amigos de la Tierra y Greenpeace han
presentado hoy en rueda de prensa el informe Al grano: impacto del maíz
transgénico en España, en el que analizan la situación generada por los
cultivos transgénicos en España, único país de la UE que tolera su cultivo a
escala comercial. El informe presenta estudios según los cuales, por
ejemplo, lejos de cumplirse los objetivos de la industria, el maíz
modificado con genes de la bacteria Bacillus thuringiensis (Bt) de la
compañía Syngenta produce hasta 9,5% menos que la media de las variedades
convencionales.

A pesar del polémico proceso de autorización del maíz Bt en EEUU y en la UE,
desde 1998 se ha tolerado la comercialización por parte de esta compañía
multinacional de una variedad de maíz Bt modificada genéticamente para matar
al taladro, un insecto que ataca al cultivo de maíz en España. Sin embargo
la incidencia de esta plaga es muy baja e incluso inexistente en muchas
zonas de España, por lo cual no se justifica el riesgo de utilización de
este tipo maíz en nuestro país. De hecho, son varios los países de la UE que
prohíben este cultivo en su territorio, y en EEUU - país muy favorable a los
transgénicos- no se ha renovado su autorización.

El informe revela también que en los últimos años han empezado a aparecer
problemas ambientales y económicos relacionados con el cultivo comercial de
semillas transgénicas. En 2001 aparecieron los primeros casos de
contaminación por organismos modificados genéticamente (OMG), al detectarse
trazas de transgénicos en varios cultivos ecológicos en Navarra. Estos no
pudieron ser vendidos como ecológicos con el consiguiente daño económico
para los agricultores afectados. Es muy probable que existan otros cultivos
convencionales o ecológicos contaminados en regiones donde se siembran
transgénicos, pero la falta de análisis y controles permite que éstos pasen
desapercibidos y se introduzcan en la cadena alimentaria.

Al grano detalla también los resultados de algunos estudios científicos que
demuestran otros impactos como la aparición de plagas resistentes a la
toxina producida por el maíz Bt, a pesar de que la compañía Syngenta afirme
lo contrario. Esta aparición de resistencia pone en peligro otros
cultivos -entre ellos los ecológicos- que son atacados por insectos cada vez
más resistentes, aumentando, además, la utilización de insecticidas
químicos.

"Mientras los ciudadanos europeos siguen oponiéndose a los transgénicos en
sus platos, se dan graves casos de contaminaciones en la agricultura,
investigadores y científicos alertan sobre los peligros de estos cultivos y
sobre los problemas que ya están provocando en los ámbitos agrarios, es
lamentable que la única información disponible sobre cultivos transgénicos
en España haya sido generada por la propia industria", ha declarado
Juan-Felipe Carrasco, responsable de la campaña de transgénicos de
Greenpeace España y uno de los autores del informe.

El informe también denuncia que el Gobierno no ha sido capaz de realizar un
seguimiento de estos cultivos ni de evaluar objetivamente los efectos del
maíz transgénico sobre la agricultura, la salud y el medio ambiente. Tampoco
ha sabido exigir el cumplimiento de la normativa europea y española: es
significativo que tres años después del plazo impuesto por la ley, Syngenta
no haya presentado todavía un plan de seguimiento que permita evaluar y
evitar los efectos negativos de estos peligrosos cultivos.

En febrero de 2003 el Gobierno español dio un paso más en su política
unilateral a favor de los OMG, autorizando 5 nuevas variedades de maíz
transgénico de Syngenta y de otras compañías, lo cual supone una enorme
contradicción con el desarrollo del debate en el ámbito europeo.

"España se ha convertido en un gran campo experimental, donde se están
sembrando cultivos transgénicos desde hace 5 años sin ningún tipo de control
ni medidas para paliar los efectos negativos que se están empezando a
verificar", añade Liliane Spendeler, coordinadora del área de biotecnología
de Amigos de la Tierra y coautora del documento.

Amigos de la Tierra y Greenpeace pretenden ofrecer datos independientes
sobre el cultivo transgénico más controvertido de la UE, basándose en la
experiencia española sembrando maíz transgénico. Resultados de
investigaciones científicas, datos técnicos y encuestas se unen en este
informe a la experiencia de las mayores organizaciones agrarias para aportar
la información que permita a productores, industriales, cargos de la
administración, científicos y ciudadanos en general conocer la realidad que
se esconde detrás del maíz transgénico.

Fin del comunicado

Para más información: Juan-Felipe Carrasco, responsable de la campaña de
transgénicos de Greenpeace, 91.444.14.00 ó 626.99.82.44 ó Liliane Spendeler,
coordinadora del área de biotecnología de Amigos de la Tierra, 91.847.92
48.

Prensa Greenpeace: Mamen Illán, 91.444.14.00 ó 626.99.82.48
Mira també:
http://greenpeace.es

Comentaris

Acción de Greenpeace en un campo de maíz transgénico en Zaragoza
31 ago 2003
GREENPEACE PIDE AL GOBIERNO QUE INFORME SOBRE LOS CULTIVOS TRANSGÉNICOS EN
ESPAÑA.

A primera hora de la mañana de hoy una veintena de activistas de Greenpeace
ha desplegado una gigantesca X de 20 por 15 metros, símbolo del rechazo
social a los transgénicos, sobre un campo de maíz transgénico en el
municipio de Villanueva de Gállego, Zaragoza. Mientras otros han colocado
una flecha roja que sale del cultivo con la inscripción Contaminación
Genética, para indicar el potencial contaminador de este tipo de plantas
transgénicas hacia otros cultivos. Otro activista, disfrazado de Miguel
Arias Cañete, Ministro de Agricultura se pasea por el campo acompañado de
una gran mazorca con el logotipo de la empresa Syngenta, comercializadora de
este tipo de maíz en nuestro país.

Tras una reciente toma de muestras llevada a cabo en la zona, la
organización ecologista ha identificado en esta parcela la variedad
modificada genéticamente Compa CB. Las muestras fueron analizadas en dos
laboratorios independientes (Biotools y el Servicio de Análisis Biológicos
Cuantitativos del Consejo Superior de Investigaciones Científicas) y se
confirmó que eran de un maíz modificado genéticamente con el gen Bt 176
extraído de una bacteria que tiene propiedades insecticidas.

Con esta acción Greenpeace protesta contra la actitud del Gobierno español,
que no informa sobre la localización exacta de los transgénicos en
España -los registros públicos que la directiva 18/2001 obliga a publicar-
ni hace públicos los planes de monitoreo de estos cultivos también
obligatorios según la Orden Ministerial 7052 de 23-3-98.

"Los agricultores convencionales y ecológicos cuyos campos están expuestos a
la contaminación genética tienen derecho a saber exactamente dónde se
cultivan estas peligrosas plantas, pero el Gobierno español no publica estos
datos" -afirma el responsable de la campaña de transgénicos de Greenpeace-
"Nos preocupa especialmente que no se tomen medidas para controlar o evitar
la contaminación genética y el desarrollo de resistencias a estos cultivos
en insectos".

Al mismo tiempo Greenpeace en Suiza se ha trasladado a la sede de Syngenta
en Basel (Suiza) para demandar a la compañía que haga públicos en España los
registros con toda la información sobre estos peligrosos cultivos.

El pasado martes, Greenpeace y Amigos de la Tierra publicaron el informe Al
grano: el impacto del maíz transgénico en España en el que se analizan los
problemas relacionados con este tipo de maíz en España, único país de la UE
que tolera los cultivos transgénicos a escala comercial. En este informe
institutos de investigación públicos revelan que este tipo de maíz Bt no
sólo produce mucha menos cosecha que la media de las variedades en la zona,
sino también que se han dado graves casos de contaminaciones en cosechas
ecológicas por cultivos transgénicos. En los 5 años de siembra de este maíz
en España, el Gobierno no ha realizado un seguimiento de estos cultivos ni
han evaluado objetivamente sus efectos sobre la agricultura, la salud y el
medio ambiente.

Tras la publicación del informe, Syngenta y Aprose (la Asociación nacional
de Productores de Semillas, controlada por la multinacional Syngenta)
declararon que "las compañías informan al Ministerio de Agricultura a quién
venden y qué cantidades de maíz transgénico para que hagan los informes de
trazabilidad y planes de seguimiento". Reconocen de esta forma que no han
realizado el Plan de Seguimiento y Control al que la ley les obliga. Por su
parte, el Ministerio de Agricultura reconoce que la información recibida no
es completa y que el Plan de seguimiento y control de la variedad Compa CB
no se ha realizado, a pesar de que el plazo fijado por la mencionada Orden
Ministerial era marzo de 2000.

"El experimento genético del Gobierno español y de Syngenta está claramente
fuera de control; pone en peligro a los agricultores ecológicos, a los
convencionales y a la mayoría de las compañías que se han comprometido con
Greenpeace a no vender transgénicos ni derivados de estos en sus
alimentos" -- "La industria española no podrá cumplir los nuevos reglamentos
europeos sobre etiquetado y trazabilidad , que en unos meses entrarán en
vigor, ya que el Gobierno no parece dispuesto a trazar y monitorar las
producciones transgénicas españolas".
Sindicat