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Notícies :: corrupció i poder : educació i societat : immigració : laboral : dones
Feminismo y "putofobia"
04 mai 2017
Interesantes reflexiones de Julie Bindel, que se considera feminista radical, sobre las reacciones de ciertas feministas, liberales/neoliberales, acerca de la prostitución.
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La "putofobia" no es ninguna amenaza para el feminismo; ignorar las violencias que sufren las mujeres, sí. Si el "consentimiento" tiene que ser comprado, no es consentimiento.

La primera vez que oí la insultante expresión "putofobia" -que viene a ser estigmatización y odio a las mujeres prostituidas- fue en 2005, en una conferencia a la que acudí para hablar sobre las violencias infligidas a las mujeres en la industria del sexo. En el transcurso del turno de palabra, una joven feminista me dijo que mi "putofobia" era un grave problema. "Las feministas de la segunda ola odiáis a las trabajadoras sexuales", me dijo. "Vuestra política ya está superada". La acusación de "putofobia" se utiliza cada vez más con fines disuasorios y para acallar cualquier crítica a la industria del sexo.

Es un punto de vista sobre la prostitución que está avalado por las normas que rigen los "espacios seguros" universitarios, en las que el alumnado trata a menudo de clasificar la prostitución como identidad sexual en lugar de algo que se hace a las mujeres más pobres y privadas de derechos del planeta, con la excepción de unas pocas, del tipo "prostituta feliz", muy conocidas y mediáticas. La prostitución no es sexualidad. Hay una clara diferencia entre orientación, identidad sexual y prostitución (una forma de violencia ejercida por los hombres). Las feministas radicales reconocemos esa diferencia, pero para las de la tercera ola todo forma parte de un gran crisol, a menudo llamado "queer".

Pensar que yo o cualquier otra feminista que critique la industria del sexo sufrimos una "aprensión irracional" hacia las mujeres prostituidas es algo que me deja atónita. Esa utilización retorcida -como si fuera una condecoración- de la palabra "puta" para designar a una mujer prostituida, no es ni más ni menos que grotesca. Son los hombres quienes determinan quién es "puta" y las mujeres no podemos reivindicar una palabra que desde su origen nunca fue nuestra. Las sobrevivientes de la prostitución me la han descrito una y otra vez como una violación de pago. Los hombres que pagan por sexo compran subordinación sexual. Si el "consentimiento" tiene que ser comprado, no es consentimiento.

Conocí centenares de mujeres sobrevivientes y ninguna de ellas se libró de graves formas de violencia, de abusos y de trato degradante en su paso por la prostitución. También llevo entrevistados a montones de puteros y todos muestran actitudes de desprecio hacia las mujeres. ¿Y por qué no? Para tratar a una mujer como una mercancía, primero hay que deshumanizarla.

Cuándo empezaron las feministas a apoyar esas estructuras y esas prácticas que son indisolublemente causa y consecuencia de la opresión de las mujeres? Las más jóvenes, las feministas de la tercera ola, se muestran hoy en día más propensas a sentirse ofendidas por las abolicionistas que luchamos por acabar con la industria del sexo que con el proxenetismo y la compra de sexo. Montones de intelectuales que se autodefinirían progresistas insisten en que el "trabajo sexual" es empoderante y pura y simple elección personal. Mientras que las feministas radicales entendemos que las mujeres somos una clase y nos empeñamos en desmantelar la opresión estructural ejercida por la supremacía masculina, las feministas de la tercera ola o "liberales" ven a las mujeres como entidades sin conexión con elecciones puramente individuales.

Las liberales tienden también a centrarse en las opciones disponibles que tenemos las mujeres en lugar de hacerlo en las que nos son negadas. Es un sofisticado argumento político carente de sofisticación y política. Sin embargo -qué curioso-, lo acepten o no, los hombres sí que están capacitados para hacer causa común: pocas cosas unen tanto a los hombres como la violencia que ejercen contra las mujeres. Tampoco es de extrañar que las feministas que se forman políticamente en la universidad se empapen de esa cultura política neoliberal de la "elección". Existe una hostilidad declarada entre universitarias pro-prostitución y quienes se desvían de la línea pro-prostitución.

Esas personas con titulación universitaria que defienden el comercio sexual no son seres inofensivos que viven en sus torres de marfil y publican cosas que nadie lee. Son, al contrario, activistas influyentes que utilizan su posición y sus credenciales académicas para influir en las políticas sociales en materia de prostitución desde su calidad de integrantes de organismos de investigación nacionales e internacionales. Es muy preocupante que las investigaciones sobre la industria sexual centradas en la ideología -y no en pruebas empíricas académicamente sólidas- acaben por influenciar el discurso con consecuencias perniciosas para las mujeres y las niñas pero favorables, en cambio, para quienes se benefician de ese sistema de violencia.

He dedicado estos dos últimos años a investigar la industria del sexo a nivel mundial para mi próximo libro y he viajado alrededor del mundo, entrevistando a casi 250 personas, entre las que se cuentan sobrevivientes de la prostitución, activistas pro "derechos de los trabajadores y las trabajadoras sexuales", proxenetas, compradores de sexo y mujeres y hombres que lo venden.

El movimiento abolicionista liderado por sobrevivientes va en aumento y ya son varios los países que recogen legislativamente sus reivindicaciones, penalizando a quienes crean la demanda de prostitución en lugar de penalizar a las que se encuentran atrapadas en ella.

Julie Bindel / tribunafeminista.org

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Comentaris

Re: Feminismo y "putofobia"
04 mai 2017
"El movimiento abolicionista liderado por sobrevivientes va en aumento y ya son varios los países que recogen legislativamente sus reivindicaciones, penalizando a quienes crean la demanda de prostitución en lugar de penalizar a las que se encuentran atrapadas en ella."
No comparto para nada esa frase, ya que dejar en manos de instituciones y autoridades que penalizan a "los que crean la demanda" no puede ser en serio una propuesta de lucha abolicionista! Si fuera tan facil poner una multa y ya tenemos justicia,eh? Ese tipo de "feminismo" empeora aún la situación, porque legitima el sistema patriarcal capitalista con todas sus formas de oprimir, juzgar y castigar a unxs y privilegiar a otrxs. Nunca seamos iguales ante sus leyes, siempre depende del estatus/clase que perteneces. Si en éste sentido no hay consciencia, no entiendo porque se considera "radical" ese tipo de feminismo que en realidad no va más allá que la ley de la violencia de genero creado por el estado patriarcal, institucionalizando los problemas sociales para seguir protocolos y en fin machacando unxs con lxs otrxs y seguir jugando "democracia". Si "ser radical" significa no atacar el sistema pues ya vamos bastante equivocadxs con nuestro linguaje.
Re: Feminismo y "putofobia"
05 mai 2017
"Mientras que las feministas radicales entendemos que las mujeres somos una clase y nos empeñamos en desmantelar la opresión estructural ejercida por la supremacía masculina, las feministas de la tercera ola o "liberales" ven a las mujeres como entidades sin conexión con elecciones puramente individuales."

Una clase que incluye a Christine Lagarde, la dueña de l'Oreal, la Merkel, toda clase de Reinas y Emperatrices, la Aguirre, la Botella...
Unas 'feministas radicales' parecen cada vez mas cercanas a las catequistas del Opus que a un movimiento de liberación, la verdad. Mas leyes, mas policia, mas subvenciones... ¿donde está la liberación? ¿Mucho mejor sancionar prostitutas y clientes? ¿y que las prostitutas se pongan a trabajar para Zara en Brasil o para McDonalds en Rumania, por 100 euros al mes?
En vez de dar lecciones de feminismo radical (muy bien pagadas y suprasubvencionadas) que se ponga la Julie Vindel, a laburar, y luego nos lo cuenta...
Re: Feminismo y "putofobia"
05 mai 2017
No tengo suficientes referencias sobre ella y reconozco mi ignorancia como para hablar de Julie Bindel.

Pero pese a ello, sí que puedo hablar sobre lo que dice.

Estoy de acuerdo con el primer comentario, pero quisiera hacer una matización. Julie Bindel no se posiciona a favor de la penalización del "demandante", sólo dice que ha investigado y que hay países que lo hacen... También es cierto que no dice nada en contra, pero de lo poco que conozco a Julie Bindel, ella no es muy partidaria de la intervención de los gobiernos, aunque también tengo claro que una cosa es lo que se dice, y otra muy diferente lo que se hace.

Su "feminismo radical", no es tal. Ella pertenece a esa corriente que llamaron "lesbianismo político". Es radical en el sentido de romper relaciones definitivamente con los hombres, hasta que estos reconozcan y traten a las mujeres como seres humanos. Es decir, sostiene un argumento nada radical y sí igualitario, desde una acción de ruptura radical. También afirma que no hay liberación de la mujer sin abolición de la heterosexualidad, y otras cuestiones que sostiene desde su planteamiento político desde el lesbianismo.

A mi me parece que más que "radical", es "extrema", y que desde esos planteamientos, es desde donde intenta mostrar la desigualdad, la dominación, la opresión y las estructuras patriarcales que nos conforman.

Pero en la cuestión de la prostitución, entiendo que sería necesario que profundizara más para poder opinar de una manera más acertada sobre sus palabras, pues con lo que dice sobre la prostitución, puedo encontrar cierta sintonía...

En el segundo comentario pienso que Julie Bindel, cuando dice "mientras que las feministas radicales entendemos que las mujeres somos una clase y nos empeñamos en desmantelar la opresión estructural ejercida por la supremacía masculina...", quiero entender que se refiere a que las mujeres feministas radicales, son una clase..., y por tanto en esa clase no entrarían tus "feministas preferidas...", las que siempre sacas a pasear en todos los comentarios y les haces publicidad gratuita.

Me gustaría que aclararas porqué te parece "cercana a las catequistas del Opus". Lo dices sólo por desprestigiar, insultar por insultar, o porque hay algo en el texto que te lleva a ese comentario.

Insisto que, aunque ella no se posiciona en contra, tampoco se posiciona a favor de penalizar... Preguntas que ¿dónde está la liberación?, pues me parece que da elementos muy claros para la reflexión en cuanto a la prostitución... Sin irme más lejos, en esta misma página se han publicado noticias y comentarios reclamando la legalización de la prostitución y "derechos laborales" como lugar de trabajo, seguridad social, etc...

Julie Bindel se refiere a las prostitutas como "las mujeres más pobres..." y dice luchar "por acabar con la industria del sexo", lo que no dice es cómo, supongo que lo está "investigando" (modo irónico).

También me ha dejado un poco perpleja tu comentario: "¿y que las prostitutas se pongan a trabajar para Zara en Brasil o para McDonalds en Rumania, por 100 euros al mes?"

No sé en qué trabajas tú, si trabajas. ¿Nunca has trabajado para McDonald o algo parecido? No es mejor una empresa que otra, y no se porqué una mujer no puede dejar la prostitución si encuentra otro trabajo en el que también la explotarán, pero no literalmente jodiéndola varias veces al día.

Por otra parte, te recordaré que Julie Bindel, trabajar, trabaja... Es periodista de un conocido rotativo inglés y además es escritora, conferenciante y activista crítica. De hecho ella no se encuentra a gusto dentro de esa plataforma LTGBIQ porque dice que no tiene nada que ver con muchos de los colectivos que están ahí, y que muchos sólo montan colectivos por moda...

Sí, puede que ella también haya recibido alguna subvención por hacer alguna charla o conferencia en jornadas de alguna universidad... Sí, hasta puede que su investigación también tenga subvención..., pero tampoco te ofusques con las subvenciones, pues no solo las reciben las lesbianas, las feministas o las mujeres. Vives en un mundo de corrupción política, y eso supone subvenciones para afines y así justificar los gastos de los presupuestos.

El problema no son tanto quienes están subvencionados, que también, sino el sistema de provisión y dependencia y compadreo político. Pero más allá de todo eso, Julie Bindel habla de cuestiones que nos invitan a reflexionar para acabar con opresiones tan antiguas, casi como la humanidad.

Y de acuerdo con el primer comentario sobre lo radical, ir a la raíz, eso es golpear al sistema en sus cimientos.
Re: Feminismo y fascismo, cada vez mas cerca
06 mai 2017
"He dedicado estos dos últimos años a investigar la industria del sexo a nivel mundial para mi próximo libro y he viajado alrededor del mundo..." (Yo he venido a hablar de mi libro, como diria Paco Umbral...)

Pues igual se podia haber quedado en su casa y destinado la pasta a ayudar a las mujeres maltratadas, victimas de la trata, inmigrantes, campesinas sin tierra, milicianas de Rojava, etc sobre todo cuando descubres qué clase de gentuza es la tal Julie Bindel:
http://akntiendz.com/?p=5249
http://www.religionenlibertad.com/lesbiana-feminista-julie-bindel-invest
Re: Feminismo y "putofobia"
08 mai 2017
Remarco: La prostitución es una violación 'consentida'/'comercializada'.
Añado para las que no quieren hoy ninguna tesis abolicionista -en un tema del que no se puede discutir:
- Como se puede estar en contra de cosificar a la mujer, si se acepta la mercantilización del sexo(Como si el cuerpo de una mujer fuera una mercancía al servicio del hombre - paga y recibe en una transacción mercantil al uso)?
- La prostitución libre en cierto modo no está legitimando la prostitución no libre y claramente mayoritaria? Parece que el único problema es que las esclavas sexuales no pudieron elegir, sin embargo existe un tema de trasfondo que es la utilización y mercantilización del sexo prostituido con o sin la voluntad de las personas prostituidas - en su mayoría es absolutamente esclavitud y o botín de guerra. Elk putero que utiliza los servicios de las trabajadoras sexuales libres no es un cliente muy similar al que utiliza los servicios de las trabajadoras sexuales no libres? O es que resulta que el consumo responsable ha alcanzado al mercado del sexo?
...
Y ni por un segundo se me ocurre estigmatizar a las trabajadoras sexuales, y vistas como estan las cosas puedo apoyar luchas de ellas para mejorar las condiciones de la misma manera que participo en la lucha obrera estando en contra de la relación laboral de explotación.
Un saludo(de un hombre heterosexual, no es que venga al caso, pero si alguien quiere ver que mi sexo biológico o me orientación sexual tiene que ver con mi opinión pues ahi esta).
Me ha gustado el artículo.
Re: Feminismo y "putofobia"
08 mai 2017
En ocasiones se nota la superficialidad de los argumentos cuando de repente, sin demasiadas explicaciones, alguien señala a otra persona con el calificativo de "nazi".

¿Nos explicas por qué le llamas "nazi", o es que no sabías como insultarla?

Julie Bindel dice: "La acusación de "putofobia" se utiliza cada vez más con fines disuasorios y para acallar cualquier crítica..." Esto mismo se podría decir de quienes acusan a otros u otras de "nazi", o de "machista", etc...

El texto tiene partes interesantes. No diría que es un buen texto, pero sí un texto en el que aparecen cuestiones para la reflexión.

En mi opinión, la prostitución no se puede comparar a una "violación", una "violación consentida", no existe, en las violaciones no hay consentimiento por una de las partes, ni tampoco "trato comercial", sino maltrato y abuso sexual. Se fuerza a la persona, se la violenta.

Julie habla deque "los hombres que pagan por sexo compran subordinación sexual", y eso me parece más acertado. Algunos hombres que pagan por sexo, buscan un cuerpo sobre el que "descargarse", consumar sus fantasías o necesidades sexuales que no se pueden satisfacer desde la masturbación.

Donde me parece que Julie señala con más profundidad es cuando dice que "si el "consentimiento" tiene que ser comprado, no es consentimiento", lo que me remite a cualquier otra forma de explotación en la que se compra fuerza de trabajo... Ahí se habla de relación contractual. Ese "consentimiento" a la explotación, ¿acaso debemos considerarlo como otra forma de "violación"?

Si hay algo en el texto que destacaría de manera especial, es la frase que dice: "pocas cosas unen tanto a los hombres como la violencia que ejercen contra las mujeres". Esto es algo que en estas páginas se puede constatar. En cuanto se publica una información sobre violencia contra las mujeres, inmediatamente aparece algún comentario, casi siempre de las mismas pocas personas, que intentan negar esta criminal circunstancia apelando a la "violencia de las mujeres", o a las mujeres de estado, o a los feminismos neoliberales o simplemente a "feminismos" de derechas que ni tan siquiera son feminismos, sino réplicas patriarcales en mujeres de clase acomodada, con responsabilidades políticas o financieras o reaccionarias.

Parto de la opinión de que de la misma manera que quienes pretenden reformas para conseguir "derechos" en la prostitución, la están legitimando y, por tanto, naturalizando el comercio de los cuerpos, del sexo... Quienes plantean la abolición, llevan a la prostitución al sórdido mundo del oscurantismo clandestino, sin profundizar demasiado en las causas y orígenes de esta.

Y alguien me podrá "acusar" de estar en contra de todo sin aportar "soluciones", "alternativas", "propuestas"..., y es que estamos tan acostumbradas a seguir lo que nos digan las demás, sin pensar por nosotras mismas, que lamento decir que no tengo respuestas individuales para cuestiones que son colectivas, pues ni soy candidata política, ni abandero "revolución" alguna, y lo único que puedo compartir, es una opinión, tan arriesgada, acertada, errónea o con medias verdades como cualquier otra. Pero es la que tengo.

Mi sexualidad, no es la única cuestión que me define, pero sí que soy mujer, y como tal, potencia para ser de todo.
Re: Feminismo y "putofobia"
09 mai 2017
Mucho mas que el texto me gusta como argumenta Aliss, gracias compañera por tus aportaciones en indymedia!

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