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Globalización, patriotismos, soberanías
30 gen 2017
Globalización y nuevos patriotismos

Desde los finales del siglo XX, la globalización capitalista impuso una nueva geografía del poder. La toma de decisiones políticas por los gobiernos nacionales se convirtió en un proceso cada vez más dependiente de los mercados financieros y los organismos internacionales conectados con ellos. Actualmente, el estado nacional funciona en buena parte en una extensión del mundo de las finanzas. En las épocas anteriores, los gobiernos tenían que defenderse ante las frecuentes acusaciones provenientes de la izquierda de que no hacían otra cosa que obedecer a las necesidades del capital. Hoy en día, ni consideran necesario responder a esta polémica. Obedecer a los mercados, el Banco Central Europeo o el Fondo Monetario Internacional parece la cosa más normal del mundo. Los gobiernos exhiben su obediencia como signo de seriedad y gestión coherente.

Se puede decir que vivimos en una condición poscolonial: Los estados del tercer mundo aunque independientes, se atraviesan por los flujos del Imperio – flujos de capital, de personas, de informaciones y conocimientos- del Imperio. Mientras el régimen poscolonial expande e intensifica la presencia de las metrópolis a todos los rincones del mundo con la colaboración de élites locales y aprovechando conflictos sectarios e étnicos, el tercer mundo se muda al interior del primero: las metrópolis occidentales están llenas de las figuras del homo sacer que comentaba G. Agamben: personas que casi no cuentan como personas, y cuya muerte será, como mucho, una cifra estadística. Los/Las homo-sacer en el interior del occidente son inmigrantes, y también nativos: las/os desempleadas/os de larga duración, las/los sin techo, los/las enfermos/as sin recursos se aproroximan a los/as subalternos/as -como diría Gayatri Spivak- que han emigrado desde el extranjero.

Esto es un escenario caótico: En el Occidente, las clases medias se sienten amenazadas y golpeadas, no obstante son las clases trabajadoras las que cuentan más bajas: altas cifras de desempleadas/os, deprimidas/os, gente sin futuro. La descomposición del tejido social que existía se experimenta como un hecho traumático: la sociedad suena escenario de un naufragio en el que la gente actúa según el lema “sálvense quien pueda”. Las garantías y los sostenes colectivos desaparecen y los sujetos tienen que luchar constantemente para no perderse en una condición esquizofrénica en la que el éxito y el fracaso están más cerca que nunca, la competición es incesante y todo se convierte en mercancía, donde se venden y compran hasta sonrisas y abrazos, escuchas y palabras, vidas y muertes.

Evidentemente en esta realidad emergen muchos relatos que pueden dar sentido y orientar la experiencia personal: uno de ellos es la vuelta al territorio, la vuelta a la comunidad de la nación. Después de unas décadas de globalización vuelve el recuerdo de la familia y la historia nacionales, del orgullo patriota como remedio a la soledad y el desarraigo que impone la globalización poscolonial. Nos explicamos: En las metrópolis hay un creciente mestizaje de estilos, personas, hábitos, idiomas y también un empeoramiento de las condiciones de vida de la población. Los dos fenómenos están correlacionados:pero correlación no implica causalidad. La presencia de más estilos de vida y la creciente miseria son dos aspectos muy significativos de nuestra condición histórica actual pero es absurdo pensar que el primero es causa del segundo. No obstante, eso es lo que vende la extrema derecha y los neo-patriotismos emergentes. Según ellos, la raíz de nuestros problemas es que hay demasiada “libertad”, una libertad que las minorías aprovechan y conduce al desgaste de recursos materiales limitados. Los neoconservadores patriotas dicen que la nación se ha contaminado y que hay que protegerla. Aunque sus explicaciones son sinsentido, sus propuestas no son irracionales -son bárbaras, pero no irracionales: con un poco de limpieza étnica-fascista menos personas (las de la nación y de su tradición) se quedarán -quizás, en una primera fase- con más recursos: El proyecto racista y fascista no ha sido nunca nada diferente. Sin embargo, lo que olvidan sus seguidores es que los beneficios de una posible unidad y depuración nacional no son nada asegurados a largo plazo, porque las tensiones inter-estatales que pueden surgir como consecuencia conducirán a espirales de destrucción mutua. En todo caso, los neopatriotas defienden la re-territorialización, el corte o la reducción de los flujos transnacionales, a favor de una unidad nacional entre opresores y oprimidas/os, y también a favor una mayor subvaloración del “otro”. La primera víctima de este proceso es la figura de la persona trabajadora multinacional-las/los inmigrantes. El neopatriotismo se opone a la mercantilización desterritorializada a favor de un mercado capitalista -de una explotación- controlada por el Estado nacional. Propaga que el problema viene desde fuera, de los flujos que rompen las fronteras y por eso propone que el estado proteja sus súbditos y ejerza su violencia (económica o militar) a los “otros”. No se opone a la barbarie, sino que la organiza según un sistema de grados, en el que los naturales ocupan escalones más altos que los extranjeros.

La verdad es que lo que pasa ahora no es ningún accidente histórico, ninguna alteración del orden capitalista -y nos referimos tanto a la colonización globalizada de la vida como a la vuelta al territorio. La que pasa ahora está inscrito en el ADN de la dictadura de la economía. Si la vida debe convertirse en una compraventa generalizada, los lazos no-capitalistas -la familia, la tradición, la nación – o deben mercantilizarse o perderse. El mercado es un dispositivo que sobrevive a medida que se expande y la expansión puede ser a nuevos territorios o a nuevas áreas de la vida cotidiana que hasta ahora escapaban de la lógica del mercado. De esta manera, miles de personas se ven arrojados a unos escenarios en los que si no pueden vender y venderse -tal como dijimos antes- no cuentan como personas. El canibalismo se generaliza bajo las consignas de la meritocracia y la desigualdad extrema se naturaliza. Una tremenda operación de desolidaridación social está en curso desde hace tiempo. Ante esta situación, la nación y la patria parecen los únicos referentes colectivos que pueden funcionar como refugios compatibles con el individualismo imperante, puesto que no contradicen la jerarquía y las discriminaciones sociales. Otros referentes comun(al)istas, igualitaristas, democráticos-radicales requieren una mutación ética, un cambio profundo en las conciencias. La nación no requiere ningún cambio de este tipo. Exige sólo empezar a aplicar una presunta superioridad no a los otros de manera indiferenciada -por ejemplo- sino tener como primeros blancos de esta superioridad a los subalternos que vienen desde fuera.

Donald Trump, por ejemplo, es el momento de este delirio ordinario , de esta vuelta, que muestra al mismo tiempo que una crisis de la lógica de la globalización y la nueva emergencia de la patria, como dispositivo de autoprotección colectiva. Hay gente que, agotada por el cosmopolitismo de un orden construido a favor de una clase media-alta dinámica, poliglota y cosmopolita, teme el tener que compartir su espacio real o imaginario con miles de inmigrantes y extranjeros pobres , y busca a los muros lo que no les ofrecieron promesas de las fronteras-abiertas-del-capital. La victoria de Trump es básicamente la victoria de un Kim Jong-un a gran escala. Se puede ver como locura pura, pero ya que tanta gente le apoya puede ser la emergencia de una nueva mentalidad imperante. Repetimos: Los neopatriotas necesitan proyectar a un enemisto que viene desde fuera la experiencia traumatica de polvorización social que impone el tardocapitalismo actual.

Se trata de un movimiento generalizado con características variadas. Aparte de Trump, hay el Brexit, la protesta de las clases medias-bajas inglesas golpeadas de la crisis. Hay la subida de los fascistas y de la extrema derecha en Francia y otros países europeos. Y también hay vueltas al territorio bajo consignas izquierdistas o “progresistas”.

Las soberanias de la izquierda.

Grecia es uno de estos casos. Se mostró allí que el dilema es bien la continuación de los expolios “dentro” del UE, dentro de las reglas del mercado y las instituciones interestatales que son sus aliados o bien la continuación de los expolios “fuera” de la UE....Nos explicamos: el “fuera” de la UE no sería el fin o la reducción de los expolios. Un país está siempre sometido a la globalización poscolonial, incluso si decide aislarse, o intentar hacer otras alianzas. La moneda y la economía nacional participan siempre, de una o otra manera en las transacciones económicas internacionales y la vida siempre está sometida a la dictadura de la economía, sea mayor o menor el grado de proteccionismo y la envoltura nacional. En Grecia se mostró que la ineficacia del “nosotros” nacional y ella no era accidental sino estructural: No fracasaron las gestiones políticas concretas del gobierno Griego en oponerse al ensamblaje político-económico “neoliberal” internacional. Pasó algo más profundo: Fracasó la idea de que puedes tener un gobierno que puede oponerse con buenos resultados al capitalismo financiero, la idea de que algún tipo de patria puede trazar una ruta de Independencia dentro del Imperio.

No existe independencia, es decir, soberanía en términos nacionales. Desde luego que se puede defender la patria pero otra cosa es si eso es defender los intereses de las personas oprimidas. La idea de una regulación económica nacional a favor de los intereses sociales, obvia el poder de las imposiciones políticas-técnicas que se ejercen de facto en las cuentas del Estado, de cualquier Estado. Un orgullo momentáneo y una bandera la puedes tener, en eso estamos de acuerdo. Pero poco mas. En este sentido la oposición al Imperio no pasa por invertir el proceso de desterritorialización sino sabotearlo en sus mismas rutas, promoviendo una resistencia mas allá de las fronteras, mediante la circulación y la comunicación de las demandas y las luchas, siempre desde abajo, no porque esto es coherente con alguna fijación ideológica sino porque no hay gobierno nacional que pueda oponerse realmente al régimen poscolonial.

Estos planteamientos tienen implicaciones obvias para el caso Catalán. Evidentemente, la España franquista provoca mucho asco, y su unidad nacional es mas que repugnante. El tema es si el proyecto Catalán puede tener contenido emancipatorio. Tal como se ha explicado anteriormente , no hay nación ni gobierno nacional que pueda tener este contenido. La idea de una libertad que sea nacional y a la vez social emergió en la fase histórica del imperialismo “clásico”, cuando se creía que la liberación nacional puede ser la primera fase de la liberación social. Como imaginario de resistencia y de revuelta esta idea funcionó. Sin embargo, no funcionó como proyecto de organización social igualitaria . Nuevas élites emergieron después de aquellas luchas, y en todos los casos condujeron la nación a un nuevo encaje al orden capitalista internacional, llegando al punto de buscar el “desarrollo” capitalista que exhibía el Occidente. No es cuestión de traición, o de malas gestiones. Es la misma estructura de las relaciones de dominación actuales que hace imposible una respuesta en términos nacionales.

Pero si esto fuera todo, tendríamos la repetición de la clásicas falacias patriotas-socialistas. En Cataluña pasa algo mas: Es una sociedad abierta, con una increíble mezcla de estilos, culturas, personas. Catalaluña es una sociedad que se caracteriza por una fuerte tendencia a la hibridación cultural y social. En este marco la defensa de la cultura propia como si fuera cultura sólo “catalana” opera -y eso a pesar de las buenas intenciones- para parar o invertir este proceso de hibrización, de mestizaje. La oposición a la España franquista ofrece legitimada histórica a este proyecto. Pero su utilidad política desde punto de vista emancipador es muy cuestionable. La unidad ínter-clasista y la transversalidad política que se ha creado alrededor de la Independencia Catalana muestra lo poco que puede servir para la política de la liberación: todas y todas nos acordamos la ola de ataques verbales sexistas y ultra-derechistas contra la CUP en el proceso de la (no) investidura de Mas como presidente -y eso muestra cómo va a acabar toda esta historia Sabemos que la desintegración de España en diferentes estados nacionales provoca pavor a los fascistas españoles -y este pavor nos alegra-, pero al final los que van a pagar la cuenta por la creación de una nuevo estado no serán ellos: serán las clases trabajadoras, los explotados y las explotadas de Cataluña, y sobretodo la figura de la trabajador/a multinacional que va a ser mas presionada por las exigencias de “adaptación” a las nuevas regulaciones legislativas, sociales, nacionales, económicas y a la imposición de la “cultura catalana”, que se elevara en parte orgánico de la ideología del nuevo estado. Siempre los pobres han pagado la factura de la Patria en el mundo capitalista. Cual es el argumento para que no pase lo mismo en el camino del “procés”?

Y no es por causalidad de que la mayoría de los extranjeros y los inmigrantes que viven en Cataluña ven esta la Independencia con mucha precaución. Quizás los dirán que algo no entienden, que no entienden el problema. Es verdad. Pero ¿porqué deberían aceptar algo que está mas allá de sus intereses ? Porqué el/la plebeyo/a multinacional debe integrarse en la especificidad cultural catalana, puesto que no va a ganar nada -ya la CUP votó los presupuestos de los recortes y la austeridad mostrando que los intereses de la nación es el cementerio de los intereses sociales o de clase. ¿Porqué debe priorizar aquella concepción de la cultura que será la materia prima del nuevo estado y que obvia todas las otras culturas del mestizaje sociocultural de Cataluña? La existencia de un servicio de normalización cultural – bajo el lema “normalización lingüística”- muestra que la nueva ideología nacional hará los que suelen hacer todas las ideologías nacionales: homogeneizar, es decir, oprimir. La existencia de movimientos contra el “bilinguismo” o la pintada independentista que se ve en los muros de las universidades a favor de una universidad “popular i catalana”no puede dejar dudas: esta patria-estado será como todas, un aparato de exclusión y subvaloración de los/las nómadas y los/las apátridas.

La cultura, la cultura, la cultura. Todo monumento de cultura nacional, es un monumento de barbarie escribía Walter Bensamin. Toda narrativa que llega hasta nosotros como historia nacional, es el relato de los dominadores. Sin lugar de duda, hay que destituir la Monarquía parlamentaria española pero no para sustituirla con otras banderas que aprovechan el descontento y el deseo de cambio para legitimar una re-ordenación nacional de la explotación y de la miseria. Las oprimidas y los oprimidos no necesitan otra nación, necesitan abrir las fronteras nacionales y revelar que el antagonismo es interno en cada sociedad y que también traspasa las fronteras. Luchar contra todas las élites, sean españolas, catalanas o a-nacionales, es la única vía para promover una oposición pragmática i eficaz al Imperio.
Mira també:
http://suntcommunia.blogspot.com.es/2017/01/globalizacion-patriotismos-soberanias.html

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Comentaris

Re: Globalización, patriotismos, soberanías
31 gen 2017
Por que tanto odio a quien se declara no nacionalista?. Me viene en mente algunas respuestas.

1 Podría ser que los que quieren el monopolio de la contestacion no pueden permitir que hayan personas que desde diferentes luchas se les critique.

2 Otra podría ser que los que apadrinar este invento de el derecho a decidir paguen a algunos para difamar y entorpecer enlas redes cualquier atisbo de critica a sus patrones.

3Otra más podría ser que los típicos nazis, fascistas, etc que leen constantemente nuestras webs se "diviertan" a meter muerda en los debates como es su costumbre, haciéndose pasar por compas o por ofendidos de vete tu a saber que ofensa.

4 Y por último. Están los tontos útiles que de eso también hay. Un anarquista puede criticar y reírse de lo que quiera pero que quiera o pretenda ofender a otro anarquista mintiendo o inventándose acusaciones de español, sólo por que se critica en nacionalismo, lo único que demuestra es que es un perfecto ignorante y con mala fe. A los comunistas autoritarios que se hacen pasar por anarquistas ni los cuento por que no son nada y como tales hay que tratarlos.

Muerte al Estado y viva la anarquia

Un anarkista que está cansado y aburrido de los nacionalistas....
Re: Globalización, patriotismos, soberanías
31 gen 2017
O 5 que podria ser que muchos anarquistas en catalunya o euskal herria entre otros pueblos de la peninsula Iberica estan hasta los cojones de dogmatismos de como y quien tiene derecho a ser anarquista eso si claro si el anarquista es Catalan o vasco es nacionalista si no ; es lo normal y a mi pueblo de badajoz ni me lo toqueis!!! ANDA a la mierda
Re: Globalización, patriotismos, soberanías
31 gen 2017
A ti te asiste el derecho a decir que un trabajador nacido donde en vuestros mapas políticos de colorainas dice "Murcia" es esencialmente distinto a un trabajador nacido donde en vuestros mapas políticos de coloraineas dice "Catalunya", PERO A MI ME ASISTE EL DERECHO A CONTESTARTE QUE ESO NO SÓLO NO ES ANARQUISMO NI INERNACIONALSIMO, SI NO QUE ME PARECE REACCIONARIO Y FASCISTA Y QUE LE HACE EL JUEGO A LA PUTA BURGUESÍA.

LO HAS ENTENDIDO DE UNA PUTA VEZ O QUIERES UN CROQUIS??!!
Re: Globalización, patriotismos, soberanías
31 gen 2017
Es increible como los españolistas se ponen de acuerdo independientemente de la careta que se pongan.

La derecha españolista siempre ha querido invisibilizar el españolismo español naturalizando el marco estatal y el sentimiento de pertenencia a él. Nacionalismo es solo el cuestionamiento de esa unidad.

Los anarquistas españolistas, por necesidades obvias de su identidad política, no van a poder proclamar amor desenfrenado por su patria, pero en lo esencial hacen lo mismo: "muerte al estado y viva la anarquía", pero cuando se trata de praxis, organizaciones a nivel estatal, lengua común española, y desprecio por el cuestionamiento de la sagrada unidad de la nación española. Nacionalistas somos los que (por ejemplo) nos sentimos catalanes, incluso aunque rechacemos el estado.

motoserra, deja de mentir. Eso no lo está diciendo nadie. Está claro que eres tu el que necesita un croquis. Las personas trabajadoras formamos parte de esa clase independientemente de donde hayamos nacido. Obviamente no somos todas iguales pues tenemos cultura, y eso sí está en parte relacionado a donde hemos nacido. Sin embargo, esa diferencia no implica que no debamos tener consciencia de clase y luchar por nuestros intereses.
Re: Globalización, patriotismos, soberanías
31 gen 2017
Sr. "Fascinante",

Según tú, soy un mentiroso y dices que "nadie dice" lo que yo afirmo que todos los nacionalistas dicen. para muestra un botón de un artículo de ayer mismo en esta misma web:

"(...) Las organizaciones de ámbito estatal,reclámense de la ideología que sean son esencialmente españolistas.El españolismo no es patrimonio ni de la derecha ni se manifesta más visceralmente cuanto más se aproxima al fascismo;está presente también en quienes citan a Marx o Bakunin y niegan que el pueblo trabajador vasco,catalán,gallego,isleño o andaluz sea esencialmente distinto a otros y que sea necesario que este se reconozca así mismo y profundize en su propia definición como un rasgo más de lo que ha de plantearse para encaminarse por sí mismo,hacia mayores cotas de libertad y bienestar en los caminos de la autogestión. (...)"

http://barcelona.indymedia.org/newswire/display/509385/index.php

¿Quién miente? ¿Quien, respetando las culturas y las individualidades, se cisca en los discursos supremacistas sudándole la polla si son españolitas o de la parte septentrional del Tirol meridional o quienes, cuandos e critica su etnocentrismo y su interclasismo no tienen otro "argumento" que el de colgar el sambenito de "espanyolista" al otro...?
Re: Globalización, patriotismos, soberanías
31 gen 2017
a ver. soy vasco, soy anarquista y no soy nacionalista. Y quien dice de ser anarquista y nacionalista es una contradicción, a ver si dejáis de cambiar los significados de las palabras
Cuando hice la objeción de conciencia hace algunos años los nacionalistas nos decían españoles.... luego bien que la hacian ellos,a mi me importa una mierda que algunos llamen españoles a los anarquistas pero esta claro que la intención es ofender, ofuscar, tapar la verdad. A buen entendedor..........
Re: Globalización, patriotismos, soberanías
31 gen 2017
A ver soy Catalan me considers libertario y NO SOY NACIONALISTA Catalan pero si soy independentista y internacionalista catalan,lo entendeis de una puta vez???
Re: Globalización, patriotismos, soberanías
31 gen 2017
No no lo entenderan por que no entra en sus escasos esquemas mentales,ya se lo haran ,son 4 freaks.No te escalfes en explicarselo por que tampoco lo entenderan.
Re: Globalización, patriotismos, soberanías
31 gen 2017
Nunca he encontrado una explicación convincente sobre la pretendida diferencia entre "nacionalista" e "independentista". Ambos parten de LO YA DADO y no cuestionado: de los mapas político-administrativos y de la suma de contingencias históricas, además de contingentes, a menudo inventadas. Puntopelota.

Independentismo? Sí, por supuesto. De los estados, del caputalismo, de la mierda etnicista - culturaloide y determinista, de los prejuicios... el único independentismo REAL... o lo importante es que los perros doberman guardianes del caputalismo ladren y muerdan en castellano, inglés, euskera o catalán y tengan us jurisdicciones para morder más allá del Bidasoa o más acá del Ebro...?
Re: Globalización, patriotismos, soberanías
31 gen 2017


Mijal Bakunin. Patria y nacionalidad.
http://www.ual.es/Universidad/CGT/pagina/SALA%20DE%20LECTURA/Patria-naci
Re: Globalización, patriotismos, soberanías
31 gen 2017
pero algu s'ha llegit l'article???
Re: Globalización, patriotismos, soberanías
31 gen 2017
Hay que saber separar la crítica política -aunque sea dura-de los ataques "ad hominem".

No me gustan los insultos personales y creo que los he evitado.

Por lo demás, lo podemos dejar aquí. Nos encontraremos, quizás, en alguna reunión y tendremos la oportunidad de conversar sin gritos.
Re: Globalización, patriotismos, soberanías
01 feb 2017
A ver motoserra, es que yo creo que tu problema es la comprensión lectora.

Decir que los pueblos son esencialmente distintos no es lo mismo que decir que la clase trabajadora es esencialmente distinta. Eso es un añadido que poneis tu y otros, pero que no ha dicho NADIE. Los anarquistas creemos en la lucha de clases (excepto ciertos posmos nihilistas que mejor no invocar pero que por aquí no han asomado el hocico) así que eso es MENTIRA.

Dices también que no te convence la diferencia entre nacionalismo e independentismo pero bien que luego empiezas a dar tu propia definición del mismo. Pues te guste o no, los anarquistas que hablan de independentismo lo hacen rechazando el nacionalismo, reconociendo que no hay límites claros entre pueblos, que solo la libre federación según las necesidaes debería determinar como se organizan las sociedades.

Ahora bien, yo creo que todo el conflicto que teneis tu y los tuyos está en que algunos nos consideremos nación (o etnia, o como le quieras llamar). Pues sí mira, ahí está el quid de la cuestión, que por haber nacido donde he nacido en parte mi cultura es de cierto modo. Igual que por mi profesión, amistades, etc mi cultura se ve determinada de cierto modo.

Esa realidad está amenazada por la acción globalizadora de los estados-nación y el interestatismo al que algunos sectores del anarquismo le siguen la corriente. Es un DEBER por parte de los que luchamos por la libertad plantar cara a esta amenaza al libre desarrollo de la cultura. Los anarquistas que no lo hacen, con buena o mala fe, os estais equivocando.

No se si es eso lo que pretendes, pero espero que te des cuenta que al final tu conclusión es que no podemos ir manifestando por ahí catalanidad porque eso es "mierda etnicista". Pues eso es lo que queremos hacer, y espero que veas porque nuestra reacción ante ese impedimento es acusar de fascistas.

Creo que he sido asertivo de la ostia. A ver si así acabamos con este circo de una vez.
Re: Globalización, patriotismos, soberanías
01 feb 2017
Compañero "Fascinante", de la misma manera que hay quienes tenemos no sé qué conexión emocional con lo que nos rodea, sin saber especificar límites, hay quienes sienten un profundo desarraigo de todo eso, y su conexión emocional es desde otro lugar.

Antes de continuar, haré un matiz a tu comentario. Dices que "crees que el problema de motos era es de comprensión lectora" y a mí me parece que lo que apuntas acertadamente, no es de comprensión lectora, sino de interpretación que es muy diferente. Una cuestión es no comprender y otra muy distinta interpretar otra cuestión sobre lo que se dice.

Dicho esto, te sigo... Soy de esos que consideran y dan importancia a la diferencia cultural de los pueblos y reclamo el derecho a la autodeterminación de estos. En ese derecho año concibo un planteamiento ideológico como el independentismo, pues entiendo, y esto es mi interpretación, que en el independentismo subyace la raíz dependiente, y la autodeterminación es algo que surge de la voluntad de uno y una misma, sin depender para ello de quienes sostienen el poder hegemónico, colonizador, etc...

Hablas de catalanidad sin concretar que es eso. ¿Qué es lo catalán? Espardenyes, barretina, sardana, castellers, butifarra amb mongetes, escudella...?

Aciertas cuando hablas de globalización, pero no es una globalización cualquiera, tiene una estructura patriarcal y es capitalista.

La cuestión que se me plantea ahora es si hay que priorizar una lucha sobre otra, o la lucha es contra todo lo que nos oprime, sin dejar de lado ningún ámbito.

Hay quienes plantean que ahora es el momento de plantear la cuestión identitaria. No voy a exponer mis objeciones y voy a suponer que si. ¿Dónde y cuándo hemos hablado de cuál es la identidad por la que tenemos que luchar? Hacerlo por una hipotética identidad catalana, no debería suponer excluir la andaluza, gallega, vasca...

Además me pregunto porque no reivindicar la identidad laietana, que es más originaria que la catalana.

A lo que me refiero es que, cuando hablas como anarquista, te saltas todo lo referente a lo anarquista, construcción desde abajo, horizontal, autogestionada, etc... Tal vez sea una de esas cuestiones que hay que dejar para después. Desconozco como priorizar unas cuestiones sobre las otras y me cuesta ser oportunista.

Cuando te decía lo de la globalización, también me quería referir a que no sólo se produce en un contexto neoliberal, sino que nosotras también la reafirmamos cuando asumimos los discursos globales, como los de la motivación, el asertivismo, etc...

Seguro que me equivoco al plantear toda esta serie de cosas, pero también te digo que cometo mis errores, no los que me dicen que cometa.
Re: Globalización, patriotismos, soberanías
01 feb 2017
Te vuelvo a poner el extracto del texto de antes (a ver si es cuestión de comprensión lectora o es cuestión de la presión atmosférica dividida por al velocidad el viento):

"(...) Las organizaciones de ámbito estatal,reclámense de la ideología que sean son esencialmente españolistas.El españolismo no es patrimonio ni de la derecha ni se manifesta más visceralmente cuanto más se aproxima al fascismo;está presente también en quienes citan a Marx o Bakunin y niegan que el pueblo trabajador vasco,catalán,gallego,isleño o andaluz sea esencialmente distinto a otros y que sea necesario que este se reconozca así mismo y profundize en su propia definición como un rasgo más de lo que ha de plantearse para encaminarse por sí mismo,hacia mayores cotas de libertad y bienestar en los caminos de la autogestión. (...)"

a ver, aquí dice "pueblo" o dice "pueblo trabajador"? Qué diferencia hay entre "pueblo trabajador murciano" y "clase trabajadora murciana"...?

Quién, hoy, ayer, anteayer y desde principios del s. XX ha hecho "entrismo"...? El nacionalismo en el anarquismo o el anarquismo en el nacionalismo?

Que hay quien se reconozca en una cultura (en la que ha nacido y crecido inmerso) no me parece bien ni mal; que se reconozca su ineludible papel condicionante, igual; que se admita y/o defienda su appel DETERMINANTE, como aspirante a libertario, me chirría. Que se haga de ello el leit motiv de la lucha, como diciendo, en el contexto de la cárcel GLOBAL en que estamos "no queremos llevar todos el mismo uniforme de presidiarios", "los catalanes debemos llevar un uniforme de presidiarios propio" (igual, UNIFORMIZADO para todos los catalanes!!),... hacer de eso el eje de la lucha me parece un desperdicio de tiempo y energías y cuando quienes profesan ese sentir quieren imponerlo y hacer "entrismo", llamando "españolista de mierda" o "facha" o "anarcofacha" o "falangista" a quien no focaliza el problema donde NO está (en la lengua "franca", que NO "de Franco" con que se entienden uno de la CUP y otro de la izquierda Abertzale en sus encuentros, por cierto!!), a quien no focaliza el problema en la "españolidad" del Estado si no en el ESTADO-CAPITAL (o CAPITAL-ESTADO)...a quien vé la semilla del fascismo en todo discurso uniformizador e interclasista (da igual vasco, español,...)... nos seguís llamando "anarcofachas" aquí en IMC y en la calle... no sé quién toca los cojones a quién.

Que os vaya bonito con vuestro traje folklórico de presidiario, vuestros carceleros de la misma etnia y vuestro proyecto de evasión por vuestras respectivas cuentas (en función d e que celda ocupáis).
Re: Globalización, patriotismos, soberanías
01 feb 2017
Mi anterior comentario (hay uno nuevo interclado), iba dirigido a "fascinante"
Globalización, patriotismos, soberanías
01 feb 2017
badia..jpg
Desde el gregarismo mas sumiso, se esta viviendo eso que llaman process, que trae la exaltacion de catalunya como nacion y su aspiracion a ser un estado, su uniformidad, su culto a la bandera y su seguimiento obediente a los mass-mierda, subyace la creacion de mitos y de construcciones falsas de conceptos abstractos que sirven para alimentar el sentimiento nacionalista de exaltacion a la patria, para que sirvan de atenuante y droga adormidera y asi eliminar las tensiones sociales, y que olvidemos, que el conflicto real y concreto, es el antagonismo entre explotados y explotadores.
Tal parece, asimismo, que tampoco la actual politica presupuestaria del tamden junts per el si-cup, al igual que en la lucrativa realidad de la educación, las “inversiones” y cotos de caza de quienes financian la política de privilegios, los llevará a defenderse con dientes y uñas además de emprender una nueva campaña de avaricia política. La cortina de humo con la que tratan de disimular una realidad, en que la distancia entre pobres y ricos seguirá pronunciándose, Un detalle que también nos señala con claridad dónde y quiénes toman las decisiones económicas en nuestro país, aunque enseguida los politicos catalanistas sellen con sus votos la lealtad que le deben a quienes los financian para ganar las elecciones, darle cobertura en los grandes medios de comunicación y reiterarlos en sus cargos.
<el comunismo, el ecologismo y la izquierda independentista, hacen prueba cabal de lo que señalamos, como del hecho de que el gran consenso entre unos y otros radica, justamente, en el rampante legado de pujol. “Hay que dejar que los partidos funcionen”, proclamaba un egolatra valido admirador de los badia(torturadores de trabajadores de la cnt), aludiendo a las normativas heredadas de pujol. Se trata, por sobre todo, de hacer las cosas a espaldas del pueblo y mantenerlo interdicto.Pero la desafortunada expresión del parlamentario seguidor de los badia, solo sinceran los procedimientos habituales de la llamada política cupular, al mismo tiempo que advierte que de ésta ya no es posible esperar que las cosas cambien efectivamente, más allá de algunos cambios superficiales que en ningún caso puedan desfigurar el trazado político de pujol.
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