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Notícies :: laboral : guerra
Atentados en París
17 nov 2015
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Atentados en París:

¡El capitalismo es responsable, guerra de clase al capitalismo!





Instantes después de haber ocurrido los sangrientos atentados, el leit-motiv de los miembros del gobierno, así como el de otros políticos de los diversos partidos franceses, ha sido “estamos en guerra”.

Aun sin haber sufrido esta retaliación en carne propia y en el propio territorio, no es de ayer que el imperialismo francés está en guerra,

Hace poco más de un año, el presidente Hollande anunciaba con bombos y platillos su decisión de participar en el bombardeo a Iraq; hace varios semanas decidía participar en los bombardeos a Siria y hace varios días anunciaba el envío al Golfo Pérsico de un grupo aeronaval (con el respaldo de portaaviones, submarino nuclear de ataque y navíos de guerra), a fin de intensificar su participación en la guerra en Iraq y Siria. Bajo el gobierno supuestamente “de izquierda”, el imperialismo francés muestra un absceso de agresividad militar solo comparable a las que nos tuvo acostumbrado el socialista Mitterrand durante sus dos mandatos.

Se trata siempre de una vieja y siniestra tradición imperialista francesa. Bajo Sarkozy, los círculos imperialistas estuvieron detrás de la guerra en Libia, hoy hundida en un caos del cual no saldrá tan fácilmente. Desde el fin oficial de las colonias, son innumerables las intervenciones militares en África llevadas a cabo por Francia; basta recordar las responsabilidades francesas en el genocidio de los Tutsi en Rwanda, con un saldo macabro de cientos de miles de muertos, la mayor parte descuartizados. En cuanto a las guerras coloniales, las mismas causaron centenares y centenares de miles de víctimas.

El imperialismo francés es, qué duda cabe, uno de los más rapaces y sanguinarios representantes del imperialismo, sistema planetario en el cual domina un puñado de grandes centros capitalistas y de Estados a su servicio; pero, como sus hermanos de cofradía, también se encuentra en guerra contra sus propios proletarios y no vacila en utilizar la violencia más brutal, con tal de mantener el orden burgués y las ganancias capitalistas.

Sin remontarse a las terribles masacres con que ha respondido el Estado francés a las revueltas obreras a lo largo del siglo XIX, recordemos la matanza de octubre de 1961 perpetrada por la policía gala contra cientos de trabajadores argelinos que manifestaban pacíficamente en París. Por otra parte, el gobierno viene de decretar el "estado de urgencia", una medida de excepción creada luego de la guerra de Argelia, ya utilizada en 2005, durante las revueltas juveniles de las periferias de las grandes ciudades francesas.

Después de tomar la decisión de participar en los bombardeos en Iraq, el gobierno había llamado a la “unión nacional” para sostener su participación en una guerra llevada a cabo, supuestamente, con el fin de proteger a la población francesa así como la población iraquí contra los crímenes terroristas; estos llamados a la unión de todos los ciudadanos han sido reiterados desde entonces y hoy vuelven a repetirse.

En realidad se trata de llamados a los proletarios a solidarizarse con “su” imperialismo nacional, es decir, con los capitalistas que los explotan, que los oprimen, así como a las masas desheredadas de los países dominados, que saquean al planeta y que llevan a cabo guerras incesantes. La unión nacional sirve solo a la burguesía, los proletarios siempre han sido sus víctimas, vestidos de azul en sus puestos de trabajo, vestidos de caqui en el frente bélico.

Todas las llamadas medidas de seguridad, mes a mes, año por año, han sido continuamente reforzadas (plan vigipirate, movilización del ejército, espionaje masivo de las comunicaciones, etc.), jamás han servido para proteger a la población, tal como lo demuestran una vez más los recientes atentados; estas no sirven sino para proteger los intereses burgueses y defender al sistema capitalista e intimidar a los “promotores de disturbios” potenciales y muy particularmente de los proletarios.

El Estado burgués es cien veces más eficaz para frenar a los trabajadores que le rompen la camisa a su patrón, que para impedir que se produzcan atentados contra los habitantes de París: demostración que las víctimas civiles no son nunca “daños colaterales” en las empresas imperialistas, bajo las bombas en Siria e Iraq o en las calles y salas de conciertos de la capital.

Ello no impidió la cínica utilización de los cadáveres de las víctimas para alimentar la campaña de unión nacional y de apoyo al Estado y a sus fuerzas de represión, buscando también suscitar la adhesión a las campañas militares actuales o por venir. Encima de los mismos cadáveres todavía regados en el suelo, los políticos de derecha e izquierda multiplicaron sus declaraciones marciales. Esto no es sorprendente: como fieles partidarios del imperialismo, ya habían aprobado las recientes intervenciones en Libia, África y Medio Oriente, igualmente expresaban su unanimidad en el apoyo a las acciones del gobierno y en el llamado a la unión interclasista.

Los proletarios no deben dejarse engañar por estos representantes o sirvientes de la burguesía; no deben tener ninguna confianza en el gobierno y las instituciones del Estado burgués, los cuales están al servicio exclusivo de sus enemigos de clase. Los sangrientos ataques de París y Saint Denis son el corolario de las acciones criminales de estos últimos, lo que ha hecho reaccionar a los yihaidistas que han respondido por medio de actos terroristas individuales al terrorismo a gran escala de los imperialistas.

Querer protegerse del terrorismo yihaidistas o combatirlo, cobijándose bajo el ala del Estado burgués, no solo significa para el proletariado aceptar ser cómplice del terrorismo imperialista, sino también aceptar permanecer eternamente como víctimas voluntarias de su verdugo, el capitalismo.

Los atentados de París y Ankara, de Beirut o del Tchad, así como las guerras en Ucrania o Medio Oriente, son la prefiguración de un futuro de miseria, masacres y guerras generalizadas que el capitalismo en crisis propone al proletariado y a las masas del mundo entero como solución.

Escapar a esta lógica no es precisamente escoger un campo burgués contra otro, pues no hay otra solución que la destrucción del capitalismo, destrucción que solo puede llevarse a cabo mediante la revolución comunista mundial.

Por ser la clase social cuya explotación alimenta y nutre al capitalismo, el proletariado posee en sí mismo la capacidad de terminar con el modo de producción capitalista y la sociedad de injusticia y opresión, de guerras y masacres, edificada sobre sus bases: basta con que rechace seguir dejándose explotar para que se derrumbe este gigantesco edificio.

Es la vía de la reanudación de las luchas proletarias, de la guerra de clase revolucionaria contra todas las burguesías y todos los Estados burgueses; ello significa cortar los lazos pacientemente tejidos durante décadas para mantener encerrado al proletariado en el interclasismo, romper con sus múltiples fuerzas e instituciones de la colaboración de clase, abandonar las ilusiones en la unión nacional, la democracia y el Estado, instrumentos mantenidos por todo un conjunto de amortiguadores sociales, hasta conseguir las fuerzas y las armas de clase que permitan reconstituir la organización política que permita emprender el combate.

No es una vía fácil, rápida o sin riesgos; pero no es la primera vez que el proletariado se ha lanzado al ataque de las ciudadelas capitalistas. Mañana deberá encaminarse de nuevo por esa vía, sobre la base de posiciones políticas, programáticas y teóricas marxistas, defendidas sin descanso por la Izquierda Comunista, sin dejarse frenar ni intimidar por los golpes del adversario.

De esta forma encontrará la fuerza para vengar a todas las víctimas del capitalismo, poniendo definitivamente fin a este infame sistema.



¡No a la unión nacional!
¡No a las guerras capitalistas!
¡Por la reanudación de la lucha de clase!
¡Por la revolución comunista internacional!



Partido comunista Internacional 14/11/2015

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Comentaris

Re: Atentados en París
17 nov 2015
Resusitó Stalin!
Re: Atentados en París
17 nov 2015
qué dices ignorante! si estos son bordiguistas, para ellos stalin era un burgués y la urss capitalismo de estado! A ver si estudiamos un poco!
Re: Atentados en París
18 nov 2015
El imperialismo francés, no es peor que el imperialismo británico, o el alemán, por decir algunos.

No hay un imperialismo que sea mejor que otro, porque el imperialismo es siempre imperialismo.

Sobre los atentados de París, el análisis no aporto nada nuevo. Repite lo evidente:

"Todas las llamadas medidas de seguridad, mes a mes, año por año, han sido continuamente reforzadas (plan vigipirate, movilización del ejército, espionaje masivo de las comunicaciones, etc.), jamás han servido para proteger a la población, tal como lo demuestran una vez más los recientes atentados; estas no sirven sino para proteger los intereses burgueses y defender al sistema capitalista e intimidar a los “promotores de disturbios” potenciales y muy particularmente de los proletarios"

Las llamadas medidas de seguridad, son hoy por hoy la política económica del neoliberalismo. La creación del peligrosísimo enemigo terrorista yihadista o el que sea, es la excusa para dotar a todos los estados neoliberales de sus nuevos juguetes de destrucción masivas, los drones...

Hoy, todo país que pretenda estar dentro de la convergencia neoliberal, debe de tener sus drones y países contra los que utilizarlos, y en este caso viene muy bien haber creado un Estado Islámico, como antaño se creó un Bin Laden, y seguir manteniendo activa la escalada armamentística.

El mensaje que nos lanzan los estados neoliberales, es que un país sin drones, está expuesto a ser objeto de un criminal atentado "terrorista" contra la población civil. Y es de nuevo que los estados neoliberales, se hacen eco del terror y el temor de los ciudadanos de sus naciones, para preservar la libertad y el modelo de vida europeo... Lo mismo que han estado repitiendo toda la serie de presidentes de los Estados Unidos para justificar sus continuadas agresiones bélicas contra países islámicos.

Si alguien alienta y estimula algún tipo de terrorismo, sea el que sea, ese no es otro que este sistema que nos aterra dentro, desde afuera.

Ya las agresiones bélicas no son indiscriminadas y arbitrarias, ahora tienen un motivo, el terror de los ciudadanos europeos a ser objeto de un hipotético ataque criminal. Y para reafirmar ese miedo, nada mejor que suspender públicamente actos o eventos que estaban programados con la excusa de la seguridad y con el argumento del miedo a un supuesto ataque. Así suspendieron la primera cumbre de jefes de estado en Barcelona hace años, y así suspenden ahora eventos deportivos y otros actos públicos y/u oficiales.
Re: Atentados en París
18 nov 2015
Indymedia, o "cada loco con su tema" (y su capillita, claro).
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