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Notícies :: educació i societat : immigració : laboral : sexualitats : dones
¿Qué es la violencia? ¿Qué es la violencia machista? (con afecto a lxs seguidores de FRM y de Prado Esteban)
29 nov 2014
Violencia es gobernarnos, robarnos nuestra capacidad, quitarnos nuestra autonomía, limitarnos, gestionar nuestras vidas, nuestras mentes y nuestros cuerpos.
Mujeres Libres-Madrid
feminismo2.png
Violencia machista es quitarnos nuestra autonomía por el hecho de ser mujeres, limitarnos desde que nacemos para que no desarrollemos nuestras capacidades todo lo que podemos y queremos: limitarnos para que esperemos, que siempre esperemos en vez de hacer. Violencia machista es ser gobernada por el presidente, el líder, el patrón o el dios que toque…y por el padre, el “marido”, el compañero. Violencia machista es ser inferior ante quien debería ser un igual pero resulta que es hombre. Violencia machista es que cuente más SU opinión, que nosotras no existamos ni en la mente ni en el discurso ni en el lenguaje ni en los hechos de este sistema jerárquico. Violencia machista es que se nos eduque no sólo en ser obreras obedientes, sino en ser mujeres sumisas. Violencia machista es que los gobiernos se sientan con derecho de gobernar no sólo nuestra individualidad sino nuestro cuerpo por ser mujeres porque para ellos somos mera mano de obra gestando a la futura mano de obra ; que los hombres se sientan con derecho a manipularnos y poseernos como una muñeca y que nuestro NO no importe.

Violencia machista es que no exista nuestro coño, que nuestra sexualidad se haya visto intencionalmente reducida y presentada en escaparate como dos tetas y un boquete que penetrar…violencia machista es que no exista nuestro clítoris y nuestro punto G. Violencia machista es toda la tecnología ortopédica, unida a toda una serie de sabios, disciplinas y saberes varios, que nos ha enseñado y nos ha hecho mujer a la medida del hombre: que nos ha moldeado como mujer en vez de dejarnos crecer como queramos.

Violencia es el trabajo asalariado, el robo de la fuerza de trabajo, la deshumanización como trabajadoras siendo sólo una herramienta más del sistema socioeconómico.

Violencia machista es trabajar asalariadamente, cuidar de hijas, personas dependientes y algún que otro caradura independiente, hacer la compra, la comida, limpiar la casa, poner lavadoras y aún así ser tiernamente comprensiva con ellos que vienen cansados de trabajar. Violencia machista es haber visto así años a nuestras madres sin que nadie las mirara y gritara BASTA. Violencia machista es cobrar menos que mi compañero de al lado, o cobrar lo mismo por trabajar mucho más. Violencia machista es aguantar no sólo el abuso de un chulo patrón, sino aguantar su mano en tu culo.

Violencia es la institucionalización de las luchas, vaciar su contenido, insertarlas en el sistema para desarticularlas.

Violencia machista es un discurso vendido como feminista para intentar callarnos que mantiene toda esta violencia machista. Violencia machista son tus chapas, quedároslas para intentar apuntalar vuestro ministerio cuando os lluevan las piedras el día de la revolución.
Siempre anarquistas, siempre feministas.

Mujeres Libres-Madrid

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Comentaris

Re: ¿Qué es la violencia? ¿Qué es la violencia machista? (con afecto a lxs seguidores de FRM y de Prado Esteban)
29 nov 2014
Recomiendo visitar la pagina web del escritor y picoterapeuta Jose Luis Cano. Concretamente los artículos de Erin Piezzy, Alice Miller, Laura Gutman.. y el blog de Jose Luis Cano. "La violencia doméstica no es cosa de generos" Violencia de genero: un mito polítco; las mujeres tambien son violentas, etc...
www.psicodinamicajlc.com
Re: ¿Qué es la violencia? ¿Qué es la violencia machista? (con afecto a lxs seguidores de FRM y de Prado Esteban)
29 nov 2014
Vaya "Joseppit", menuda perlita nos has recomendado como lectura. Si este es uno de tus autores de cabecera, no me extraña ni tu miedo, ni tu amargura. "Ay que ver que malas son las mujeres, por dios!..."

Pues claro que las mujeres también pueden ser violentas. De dónde has sacado que no puedan serlo. Lo único que se ha corroborado hasta la fecha, es que los hombres no pueden parir...

Jose Luís Cano instrumentaliza el basto conocimiento de Alice Miller, que te recuerdo que es mujer y que fue niña...

De lo demás, sólo hay que leer artículos tan bien documentados científicamente como:
La ciencia desenmascara el feminismo radical
http://www.psicodinamicajlc.com/articulos/amendt1.html#.VHn71YtF6Ug
Fuente: http://acratasnew.blogspot.com.es/

Sí, debe ser cierto eso que dice la ciencia, por eso y para eso es ciencia, para justificar lo injustificable.
La siguiente teoría a demostrar será la razón por la que en la “violencia de género” las muertas son mujeres, y es porque ellas tienen la culpa “de no aguantan ni media ostia”.

Y atentxs al link de la fuente de la noticia. Ahora todos son ácratas, hasta el Inestrillas.

Lo que se afirmaba en otros comentarios acerca de Rodrigo Mora, tienen un tremendo interés en introducirse en entornos anarquistas, que ocupan centros sociales y crean bancos de alimentos exclusivos para españoles.

Aunque nos imiten, por algún lado les sale el "fascistazo"

Otra muestra del mediocre nivel de estos personajes, se puede leer en:
La mujer maltratadora. El tabú silenciado
http://www.psicodinamicajlc.com/articulos/jlc/muj_malt.html#1

Donde afirma que: "Ante todo, cabe entender toda violencia familiar como un síntoma neurótico surgido de profundos conflictos emocionales de sus miembros, y a menudo de severas patologías de la personalidad"

Que esto lo diga un "psicópata", quiero decir, un psicoterapeuta, no es nada extraordinario, pues intenta conseguir más clientes para su negocio de terapia. Porque es así como llaman a quienes recurren a ellos: clientes. Eso ya nos da una dimensión de quién "se beneficia" más de la terapia. De lo que se trata es de psicopatologizarlo todo para que así los negocios de las psicoterapias, no se vengan abajo, y al tiempo, a cambio de que el negocio continúe, a las personas que asisten a la terapia, se busca la manera de responsabilizarlas de lo que les pasa y de adaptarlas al sistema.

Pero otro detalle más para no aburrir con tanto adoctrinamiento:
"En el caso de las mujeres, además, es un hecho que muchas de ellas no se emparejaron desde un principio a partir de un genuino amor a su pareja -y ni siquiera al varón en general o con unas mínimas aptitudes para la empatía y la convivencia-, sino desde apremiantes necesidades prácticas o neuróticas (p.ej., huir de la familia, vacíos emocionales, embarazo no deseado, deseo de tener hijos, interés económico, imitación social, etc.)"

Pues vaya..., no sé si Jose Luís Cano habla por experiencia propia, probablemente sí. No quiero ni imaginarme que le puede suceder a cualquier mujer que ingenuamente caiga en su psicoterapia... Domesticación extrema a través de un insoportable sentimiento de culpa. Vamos, ni el OPUS haría mejor su adoctrinamiento.

Sólo hay que fijarse que en esos supuestos en los que las mujeres se juntan en pareja (también hace referencia a los hombres, aunque a ellos no les dedique un artículo tan acusador), por motivos como los que apunta (p.ej., huir de la familia, vacíos emocionales, embarazo no deseado, deseo de tener hijos, interés económico, imitación social, etc.), todo se debe a "apremiantes necesidades prácticas o neuróticas" y las causas sociales o políticas son inexistentes. La educación patriarcal, como no existe, no cuenta para nada. Los roles normativos, tampoco influyen. La dependencia económica o de cualquier otro motivo, es culpa de la mujer, y puede que si le preguntamos a Jose Luís Cano, es muy probable que nos dijera que el hecho de que el hombre no pueda embarazarse, también seguramente sería un problema de la mujer, por su egoísmo y su afán de protagonismo.

Ah!, por si no lo sabíais aún, "Una gran parte del maltrato emocional y físico en las familias, sobre todo contra los niños, proviene de sus madres". Ojo!, "contra los niños", las niñas parece que se salvan del maltrato de las madres, seguramente nos diría porque son mujeres y las mujeres odian a los hombres y entre ellas se protegen.

Parte de sus publicaciones están definidas en su wen como "autoayuda" inspiradora o liberadora. No conozco ninguna revolución que haya salido de ningún libro de "autoayuda"... Oh, no!, eso no es cierto... Sí que hay una revolución, aunque sea silenciosa. Es la revolución de la domesticación a través de los "valores del pensamiento positivo".

"Hermosa literatura" de un interesante fatal emulador de Jorge Bucay, pero en su vis misógina y con historias patéticas en vez de "bonitos" cuentos edulcorados y sensibles.

Lo que expone en "Violencia de género": un mito político", es un desatino tan continuado, que no hay por donde pillarlo.

Afirma que: "Confundirlo todo y atribuirle una supuesta causa universal, el "machismo", es alienación totalitaria"

Desde luego él lo confunde todo, y atribuye una "causa universal" al odio de las mujeres... A eso le llama "alienación totalitaria" y como suele suceder en ocasiones, reconocemos en las demás nuestros propios impulsos y esos son los que más nos molestan.

Para él, la política honesta, sería cambiar el nombre de "violencia de género" por "violencia doméstica", como si ambas cuestiones se refirieran a lo mismo o se pudieran equiparar. Eso es lo que llama honestidad, cambiar un concepto mucho más amplio, por uno más concreto. Además, honestidad si se limita a la casa, el "domestos", y no a cualquier ámbito. Eso nos podría llevar a suponer un refuerzo de ese "espacio familiar" y de la institución que lo habita. Tampoco reconoce a la familia como el lugar del primer conflicto y como la institución reproductora de los valores hegemónicos del poder... Parece que la estructura familiar jerarquizada, esa no ejerce "maltrato emocional y físico" a niños y niñas.

Tal vez todas estas ideologías y opresiones para el control social en cada uno de los ámbitos de nuestra vida y para no alterar las normas instituidas por las instituciones del poder, las podríamos reconocer si nos fijamos en algunas de las cuestiones que apunta un perfil profesional como el de la psicoterapia.

Jose Luis Cano se encuadra en un enfoque terapéutico se basa en criterios psicodinámicos, humanistas y cognitivo-conductuales.

Supongamos que dotamos de un carácter liberador a las terapias, algo que es bastante inusual pues casi siempre son (como decía Foucault) otros instrumento de ortopedia social para modelar según las normas y exigencias del sistema. Pero bueno, esa es otra historia en la que no voy a entrar ahora, sino que voy a referirme a ese perfil de "criterios psicodinámicos, humanistas y cognitivo-conductuales"

¿Humanista y cognitivo-conductual? Vaya, aquí tenemos una grave contradicción, pues los "criterios humanistas" y los "criterios cognitivos conductuales", platean las raíces de los conflictos de manera completamente distinta y, por lo que escribe en sus artículos, aunque nombre y cite a Alice Miller, Jose Luis Cano se expresa como un cognitivo-conductual.

Hay que fijarse que en su "marco ético", señala:
- Respeto absoluto a tu libertad soberana como persona y como paciente
- Ausencia de dogmatismos y prejuicios

Los enfoques cognitivo-conductuales pretenden la modificación de conductas que generan conflictos o que se consideran "no normativas". Por ejemplo, considerar la homosexualidad como patología y administrar electroshock para erradicarla o terapias a través de la oración y de aversión.
Como podremos comprobar, no hay respeto a las libertades cuando se pretende modificar conductas o comportamientos. Tampoco hay respeto hacia la integridad de las personas dentro de enfoques cognitivo-conductuales cuando no erradican el electroshock como tratamiento y lo siguen manteniendo, afirmando que se obtienen muy buenos resultados.

Para ir concluyendo, esa "ausencia de prejuicios" que se enmarca dentro de su "marco ético", es falso completamente, pues es muy fácil reconocer su prejuicio hacia las mujeres y las feministas, y un fuerte dogmatismo en sus comentarios, especialmente cuando generaliza de la manera que lo hace, convirtiendo todo conflicto en patológico y negando causas y razones políticas, sociales y económicas. Sólo me ha faltado encontrar algún escrito en el que señale la "locura" es la patología de lxs pobres.
Re: ¿Qué es la violencia? ¿Qué es la violencia machista? (con afecto a lxs seguidores de FRM y de Prado Esteban)
29 nov 2014
Léete por favor los artículos, sobre todo de la Erin Piezzy, también Alice MIller y Laura Gutman. Los encontraras en el apartado de artículos de la web de Jose Luis Cano www.psicodinamicajlc.com
Re: ¿Qué es la violencia? ¿Qué es la violencia machista? (con afecto a lxs seguidores de FRM y de Prado Esteban)
30 nov 2014
“Violencia machista es quitarnos nuestra autonomía por el hecho de ser mujeres”
-Totalmente de acuerdo

”limitarnos desde que nacemos para que no desarrollemos nuestras capacidades todo lo que podemos y queremos”
-Eso no es exclusivamente machista, pues también lo sufren los hombres. En todo caso será violencia machista si se nos limita desde que nacemos de una forma más intensa que a los hombres por el hecho de ser mujeres

”limitarnos para que esperemos, que siempre esperemos en vez de hacer”
-Lo mismo vale para los hombres. Aunque “Itxoiten” de Negu gorriak es una gran canción

”Violencia machista es ser gobernada por el presidente, el líder, el patrón o el dios que toque…” -Rotundamente no. Y no diré que eso es erróneo porque también puede gobernar una presidenta, una patrona o una diosa. Pues es evidente que una mujer puede tener actitudes machistas igual que un hombre (y digo machistas, que nadie se vaya por los cerros de Úbeda pretendiendo asimilar eso a un “feminismo” mal entendido). Digo que no porque el hecho de ser “gobernado” es una violencia que afecta por igual a hombres y mujeres. Otra cosa es ser gobernado o gobernada por un presidente o presidenta con actitudes machistas, que sería un añadido al “mal de origen”. Resumiendo como si fuese una película de “buenos y malos”: ser gobernado=malo, ser gobernado por un/a machista= más malo”

“y por el padre, el “marido”, el compañero
-Un poco lo mismo que antes. Si el autoritarismo viene “per se” no es machismo es autoritatismo. Si por contra, ese autoritarismo es ejercido en base a una supuesta superioridad masculina, evidentemente si es violencia machista

“Violencia machista es ser inferior ante quien debería ser un igual pero resulta que es hombre”
-Vaya cacao. Violencia machista en todo caso sería SENTIRSE inferior ante quien debería ser considerado un igual pero resulta que nos hace sentir inferiores por ser un hombre CON ACTITUDES MACHISTAS.

“Violencia machista es que cuente más SU opinión, que nosotras no existamos ni en la mente ni en el discurso ni en el lenguaje ni en los hechos de este sistema jerárquico”
-Un poco a lo de antes. Un problema es que vivimos en ese sistema jerárquico, que afecta a hombres y mujeres. Otro problema es que uno de los pilares de ese sistema jerárquico es el machismo, lo cual no quiere decir que sin “este” sistema jerárquico no existiese el machismo.

“Violencia machista es que se nos eduque no sólo en ser obreras obedientes, sino en ser mujeres sumisas
-Totalmente de acuerdo. Correctamente señaláis que además de ser educadas para ser obreras obedientes, así como los hombres son educados para ser obreros obedientes, cargamos con el “peso extra” de ser educadas también como mujeres sumisas, mientras que este sistema jerárquico (este en concreto) educa a los hombres para sentirse superiores a las mujeres. Otra cosa es que haya hombres que “desaprendan” lo aprendido y renieguen de la obediencia debida como obreros (o incluso del yugo de “ser obreros”) y/o de la superioridad como “machos ibéricos”... vamos que “macho ibérico” no es igual a “hombre”, de la misma manera que “mujer sumisa” no es lo mismo que “mujer”.

“Violencia machista es que los gobiernos se sientan con derecho de gobernar no sólo nuestra individualidad sino nuestro cuerpo por ser mujeres porque para ellos somos mera mano de obra gestando a la futura mano de obra ; que los hombres se sientan con derecho a manipularnos y poseernos como una muñeca y que nuestro NO no importe”
-Nada que objetar. Violencia machista pura y dura

“Violencia machista es que no exista nuestro coño, que nuestra sexualidad se haya visto intencionalmente reducida y presentada en escaparate como dos tetas y un boquete que penetrar…violencia machista es que no exista nuestro clítoris y nuestro punto G. Violencia machista es toda la tecnología ortopédica, unida a toda una serie de sabios, disciplinas y saberes varios, que nos ha enseñado y nos ha hecho mujer a la medida del hombre: que nos ha moldeado como mujer en vez de dejarnos crecer como queramos”
-Cierto. Pero también podríamos decir que la sexualidad del “hombre” ha sido intencionalmente reducida: una polla y dos cojones para “penetrar todo lo que se menee”. Eso de meterse el dedo por el culo ni pensarlo. Violencia machista es que no exista nuestro punto G, pero dile a un hombre donde se supone que está su punto G y que puede hacer para estimularlo... a ver que cara te pone. Al hombre también lo han moldeado a la medida del “hombre” (del “macho”, más bien), y quizás tampoco le hayan dejado crecer como quería. Otra cosa es que a cambio (como “premio de consolación”, nunca mejor dicho) lo han moldeado para sentirse superior a la mujer.

“Violencia es el trabajo asalariado, el robo de la fuerza de trabajo, la deshumanización como trabajadoras siendo sólo una herramienta más del sistema socioeconómico.”
-Totalmente de acuerdo. Teniendo en cuenta que acertadamente esto no se ha considerado como “violencia machista” sino como VIOLENCIA

“Violencia machista es trabajar asalariadamente, cuidar de hijas, personas dependientes y algún que otro caradura independiente, hacer la compra, la comida, limpiar la casa, poner lavadoras y aún así ser tiernamente comprensiva con ellos que vienen cansados de trabajar”
-Sí, la mierda que aguanta una gran mayoría de las mujeres

“Violencia machista es haber visto así años a nuestras madres sin que nadie las mirara y gritara BASTA”
-Cierto, en su momento no tuve ovarios para gritar ese BASTA junto a mi madre. Cuando entendí que era necesario ese BASTA mi madre ya no existía. Pero aún existen muchas madres de otros y otras, así que ese grito sigue siendo necesario

“Violencia machista es cobrar menos que mi compañero de al lado, o cobrar lo mismo por trabajar mucho más”
-Totalmente cierto, de la misma manera que es racismo cobrar menos que mi compañera de al lado o lo mismo por trabajar mucho más que ella porque mi jefa se aprovecha de mi condición de inmigrante

“Violencia machista es aguantar no sólo el abuso de un chulo patrón, sino aguantar su mano en tu culo”
-Nada que objetar. En todo caso, violencia sería también darle una buena ostia en la cara al sobón. Acción-reacción se le llama. ¿Violenta? Sí, ¿y qué?

“Violencia es la institucionalización de las luchas, vaciar su contenido, insertarlas en el sistema para desarticularlas”
-Cierto. Y adecuadamente una vez más habláis de violencia, y no de violencia “machista”, en este caso

“Violencia machista es un discurso vendido como feminista para intentar callarnos que mantiene toda esta violencia machista. Violencia machista son tus chapas, quedároslas para intentar apuntalar vuestro ministerio cuando os lluevan las piedras el día de la revolución”
-Nada que añadir

“Siempre anarquistas, siempre feministas”
-Siempre Mujeres Libres
Re: ¿Qué es la violencia? ¿Qué es la violencia machista? (con afecto a lxs seguidores de FRM y de Prado Esteban)
30 nov 2014
”limitarnos desde que nacemos para que no desarrollemos nuestras capacidades todo lo que podemos y queremos”
-Eso no es exclusivamente machista, pues también lo sufren los hombres. En todo caso será violencia machista si se nos limita desde que nacemos de una forma más intensa que a los hombres por el hecho de ser mujeres

Pues es machista cuando, por ser mujer, se nos supone con menos capacidades y por ello se nos limita su desarrollo, puesto que para ellos no las tenemos, intentar desarrollarlas es una “pérdida de tiempo”, y en la sociedad neoliberal, el tiempo se traduce en dinero…


”limitarnos para que esperemos, que siempre esperemos en vez de hacer”
-Lo mismo vale para los hombres.

Eso no es cierto… Hay un sentimiento bastante generalizado por los planteamientos machistas, que la iniciativa la deben de asumir los hombres. Y no entiendas esto como una descalificación hacia ellos, sino como una observación sobre lo que está implícitamente establecido. Hay muchos ejemplos que lo corroboran, como por ejemplo, el adaptar cárceles de hombres para mujeres, pues no se considera habitualmente que las mujeres podamos vulnerar las leyes, y eso hace referencia a ese límite no escrito, pero impuesto para la acción de las mujeres.

”Violencia machista es ser gobernada por el presidente, el líder, el patrón o el dios que toque…” -Rotundamente no…

Rotundamente sí. Las mujeres que llegan al poder y gobiernan a los hombres, es porque han asumido ese rol… Todo gobierno, es violencia, pues conlleva imposición a través de leyes o de la fuerza, o de la coacción, etc… Todo gobierno, está separado del acuerdo libre entre personas y lleva implícito toda una serie de opresiones que van siempre de arriba hacia bajo. Todo gobierno establece una jerarquía, y cuando esa jerarquía, es el espacio habitual de poder de alguno de los “géneros”, y los otros están sujetos a limitaciones, ahí aparece un conflicto de poder. El machismo es parte consustancial de ese conflicto en el que hay opresorxs y oprimidxs, y lo seguiría siendo si los roles estuviesen cambiados en cualquiera de los otros sentidos. El ejercicio de poder, no sólo se dirige hacia la cuestión económica, también hay otras condiciones que están sometidas a esa lógica, como pueden ser la “racial” (no como raza, sino como lugar de procedencia), la de clase, la de género, etc…


“y por el padre, el “marido”, el compañero
-Un poco lo mismo que antes. Si el autoritarismo viene “per se” no es machismo es autoritatismo.

Hacer una interpretación del autoritarismo “per se” y no ir a la raíz de ese autoritarismo y en que contextos aparece, es intentar entender la historia desde el mundo moderno en el que el poder ya ha naturalizado sus formas, y aceptarlas como tales, o sea, que esas son las formas naturales, con sus jerarquías, y por tanto los privilegios de estas, sus opresiones y las que reproducimos.
La construcción del suprematismo blanco, no sólo es racial. Eso es evidente, también se supedita a ese ejercicio de poder a quien no es hombre y no se comporta dentro de la heteronormatividad, de la cual se excluía la relación heterosexual entre una persona blanca y otra de distinto color de piel.

Así, podría ir respondiendo a cada una de tus comentarios, pero hay apreciaciones que nos separan, como por ejemplo esa idea que planteas de qué es y qué no es violencia, y la dificultad para profundizar y poder llegar hasta su origen. El hecho de que se disculpen las respuestas violentas a quien biológicamente parece hombre y se comporta como hombre, y sin embargo, no se toleren de la misma manera a quienes biológicamente parecemos mujeres, debería de llevar a la reflexión sobre los roles. ¿O quizás te parezca que esos roles no existen? Y con esto no digo que eso no haya cambiado, pero parte de lo que subyace tras todo ese sistema de opresiones, desde hace muchos años, hasta la fecha, también es una cuestión de género y de normatividad.

Para aclarar un poquito más esta cuestión, y para que veas que no se pueden separar las cosas de la manera que lo haces, te podré el ejemplo del poder del país que por su influencia hegemónica, domina de una manera similar todas las políticas en países occidentales y de otras maneras diferentes las de los no occidentales.

En EE.UU., y cada vez más en todos los países occidentales, la carrera a la presidencia del gobierno, es también una carrera de imagen pública. La vida privada puede ser todo lo depravada que se quiera, siempre y cuando no trascienda a la pública. Y en la pública se podrán imponer medidas crueles y genocidas, siempre que haya discursos que perversamente las disculpen, El ejercicio del poder, no va sólo de la mano de la fuerza, sino también de la moral, la ética, los intereses, etc…, siempre cambiantes según la conveniencia de quienes sustentan el poder. La incorporación generalizada de las mujeres a la vida social, pública, cultural y política, es un hecho relativamente reciente. Hace años, sólo las mujeres de familias de cierta condición social y económica, podían tener la posibilidad de asomarse a esos espacios, y siempre con la desaprobación social y la beligerancia de la mayoría de los hombres… No entender esta cuestión estructural, o negarla, es falsear la realidad.

Además, en esa incorporación generalizada de las mujeres a la sociedad, sólo hay que analizar de qué manera y en qué condiciones se ha producido. Siempre en beneficio del capital y fortaleciendo instituciones del estado… De hecho se ha acusado a muchas mujeres de su incorporación a la policía, a las fuerzas armadas y a instituciones del poder tan nefastas como estas o más, pero esa misma crítica no se ha hecho en la medida y forma similar hacia esos hombres, que desde muchísimo antes, han estado sosteniéndolas para evitar que se desmoronaran…

Cualquier decisión de mujeres, en sentido revolucionario o reaccionario, ha sido cuestionada sin reconocer el contexto y las circunstancias (y cuando digo esto, no lo hago en el sentido de disculparlas, denigrarlas o mitificarlas), ni tampoco el papel papel de los hombres, y lo que me parece fundamental, el papel del estado, el capital y sus instituciones. Es decir, que las decisiones de las mujeres vendrían a ser consecuencia de su “perversidad congénita” por ser mujeres, y ese mismo papel en los hombres, es su “disposición natural” para desempeñarlos y por tanto, a las mujeres se las puede considerar como intrusas por intentar participar en esos lugares. A eso, es a lo que en muchas ocasiones se llama igualdad. Te dejo participar, pero no en las mismas condiciones. Podrás ser minera o conducir tractores o camiones, pero estás en terreno de hombres y el tuyo es más el cuidado de los hospitales, de la casa, la mediación o, entre otras muchas cosas, la ordenazación del espacio de los hombres.
No darse cuenta que en las casas hay labores de exclusividad, y que no siempre es “reparto y colaboración” sino “ayuda”, tendría que llevarnos a reflexionar desde dónde se construyen esos roles.

Es bastante acertado lo que dices de que al hombre, “como premio de consolación”, “lo han moldeado para sentirse superior a la mujer”. Quizás lo expresaría de otra manera. Del hombre, se precisaba su fuerza, pues cuando no fueron las guerras, la caza, el ganado o cultivar las tierras (también tarea de la mujer), fue para los agotadores trabajos de la construcción, la minería, o para la explotación industrial. Y para todo eso lo introducían en una estructura en la que pudiese interiorizar y normalizar las lógicas de las opresiones. Así, se puede reproducir esa opresión, canalizando la rabia de la frustración hacia una dirección que permite el desahogo sin graves repercusiones, al tiempo que ayuda a sublimar esa frustración en un falso sentimiento de superioridad.

No comparto la teoría de los privilegios tal y como la expresan algunas feministas. Todas esas propuestas de porcentajes de poder, discriminación positiva o leyes que nos vuelven a tutelar, no ayudan en nada a la igualdad, más bien la imposibilitan, pues se nos acaba sintiendo como una amenaza…, no tanto a los “privilegios” como se suele afirmar, sino a la pérdida de esa posición en el escalafón de la estructura opresiva. Efectivamente los privilegios existen, pero no comparto el discurso habitual que se hace de ellos, porque me parece completamente desacertado e injusto. Y creo que es ahí, en ese terreno, en el que deberíamos de ponernos de acuerdo.

Por ejemplo, en los planteamientos del feminismo que promueve este sistema, se habla mucho de los privilegios del hombre para, en ese falso discurso “igualitario”, conseguir cotas de poder. Un poder que no es para todas, sino para quienes sostienen el mismo sistema de siempre. Es de ahí de donde surgen los “privilegios” que llevan sus discursos, invisibilizando y legitimando los verdaderos privilegios. En esos discursos y teorizaciones, para nada se habla de los “privilegios” de la mujer… Si buscamos la igualdad, y señalamos “privilegios” en los hombres, no podemos negar esos supuestos “privilegios” en la mujer, pues también podemos ser blancas y/o occidentales y/o heterosexuales y/o con cierto “poder” adquisitivo y/o en una sociedad de consumo…, y eso nos situaría, erróneamente, en condición de “privilegios” sobre otras mujeres e incluso hombres, que han quedado “excluídas” de ellos.

Esos hipotéticos “privilegios”, o los asumes, o no los asumes, y eso se puede hacer con diferentes grados de compromiso y de conveniencia. Todas, hombres, mujeres, hombras, mujeros y hembreres y mujombres, estamos conformadxs por esta cultura que nos educa convenintemente según las necesidades del sistema, y nos implicamos en alguna medida y compromiso, en su destrucción o en su consolidación. Por el hecho de nacer biológicamente mujer u hombre, es una probabilidad que no nos otorga más o menos “privilegios”, pero sí que nos va a condicionar e influir desde cada uno de los factores que intervienen en nuestro desarrollo como personas, y eso no sólo va a encauzar la pulsión sexual del deseo, sino que también cómo asumimos y desde dónde, nuestra condición. Desde la sumisa incorporación a esa cadena de opresiones, o desde la resistencia y la inadaptación a cumplir los estereotipos normativizados y que obedecen a un orden impuesto, este sí desde posiciones privilegiadas con respecto al resto de personas. Y en esas posiciones privilegiadas hay muchos más hombres que mujeres (biológicamente), y eso no es gratuito, de la misma manera que las pocas mujeres que alcanzan esas posiciones, sostienen unas lógicas patriarcales. Y estas lógicas son muy antiguas, y se han sostenido y adaptado a los tiempos en base a esas necesidades del privilegio. Tampoco es casual que la imagen de dios y la su hijo sea imaginada y representada como hombres…, y que un papel relevante de la mujer en esa concepción, aparezca más tardíamente…

A quienes dicen que el patriarcado no existió en la antigüedad, no se percatan que no se trataba de un patriarcado totalitario como el que se convierte en hegemónico tras la aparición de las primeras etapas del capitalismo, y no suelen analizar esta unión, como potenciación de ambos; un capitalismo incipiente y que acaba de aparecer, y un patriarcado que lleva años extendiendo sus opresiones…

A este sistema le conviene una “guerra de géneros” o una “guerra de sexos”, y eso es lo que promueve el estado y el capital para mantener sus privilegios, y ese conflicto, es reafirmado tanto por esos grupos o colectivos feministas institucionalizados, como por las personas o grupos que arremeten contra el feminismo sin ninguna distinción y contra las mujeres, sólo porque son mujeres quienes se revelan…

Quizás me equivoque, pero eso es lo que siento y no puedo ir en contra de ello...
Re: ¿Qué es la violencia? ¿Qué es la violencia machista? (con afecto a lxs seguidores de FRM y de Prado Esteban)
30 nov 2014
“Pues es machista cuando, por ser mujer, se nos supone con menos capacidades y por ello se nos limita su desarrollo, puesto que para ellos no las tenemos, intentar desarrollarlas es una “pérdida de tiempo”, y en la sociedad neoliberal, el tiempo se traduce en dinero…”
-Totalmente de acuerdo contigo en que eso es machismo. Lo que no entiendo es que lo digas como “respuesta” a mi comentario, teniendo en cuenta que te has tomado la molestia de incluirlo entero y deduzco, por tanto, que lo has leído. Como parece que no lo has entendido, o quizás yo no lo he sabido expresar correctamente, te lo repito nuevamente. Digo que no es machista el “limitarnos a las mujeres desde que nacemos para que no desarrollemos nuestras capacidades” porque el sistema en el que vivimos también limita a los “hombres” en su desarrollo personal. Pero a continuación he escrito, y tú también lo has copiado, que “En todo caso será violencia machista si se nos limita desde que nacemos de una forma más intensa que a los hombres POR EL HECHO DE SER MUJERES”.

“Eso no es cierto… Hay un sentimiento bastante generalizado por los planteamientos machistas, que la iniciativa la deben de asumir los hombres”
-Eso es cierto, si hablamos en término de “géneros”. Es cierto que en ese aspecto se nos “hace aprender” que la iniciativa la debe llevar el “hombre” por delante de la “mujer”. En todo caso, yo decía que “lo mismo vale para los hombres” en el sentido que a todos y todas se nos educa para ser ESPECTADORES, no ACTORES de nuestras vidas, y en ese sentido decía que lo de “hacernos esperar” servía para hombres y para mujeres.

”Rotundamente sí. Las mujeres que llegan al poder y gobiernan a los hombres, es porque han asumido ese rol…”
-Yo he comentado que “es evidente que una mujer puede tener actitudes machistas igual que un hombre “ en referencia a presidentas, o jefas o patronas. ¿Qué diferencia hay entre lo que comentas tú y lo que comento yo?

“Todo gobierno, es violencia, pues conlleva imposición a través de leyes o de la fuerza, o de la coacción, etc… Todo gobierno, está separado del acuerdo libre entre personas y lleva implícito toda una serie de opresiones que van siempre de arriba hacia bajo”
-Una vez más, con eso pretendes rebatir mi comentario, que es, ni más ni menos, este: “el hecho de ser “gobernado” es una VIOLENCIA que afecta por igual a hombres y mujeres”. Ahora bien, luego matizo eso en la siguiente frase...

“Todo gobierno establece una jerarquía, y cuando esa jerarquía, es el espacio habitual de poder de alguno de los “géneros”, y los otros están sujetos a limitaciones, ahí aparece un conflicto de poder. El machismo es parte consustancial de ese conflicto en el que hay opresorxs y oprimidxs, y lo seguiría siendo si los roles estuviesen cambiados en cualquiera de los otros sentidos. El ejercicio de poder, no sólo se dirige hacia la cuestión económica, también hay otras condiciones que están sometidas a esa lógica, como pueden ser la “racial” (no como raza, sino como lugar de procedencia), la de clase, la de género, etc…”
-Decía yo “Otra cosa es ser gobernado o gobernada por un presidente o presidenta con actitudes machistas, que sería un añadido al “mal de origen”. Resumiendo como si fuese una película de “buenos y malos”: ser gobernado=malo, ser gobernado por un/a machista= más malo” Se que es un comentario muy simplificado, pero pensaba que se entendería...

“Hacer una interpretación del autoritarismo “per se” y no ir a la raíz de ese autoritarismo y en que contextos aparece, es intentar entender la historia desde el mundo moderno en el que el poder ya ha naturalizado sus formas, y aceptarlas como tales, o sea, que esas son las formas naturales, con sus jerarquías, y por tanto los privilegios de estas, sus opresiones y las que reproducimos.
La construcción del suprematismo blanco, no sólo es racial. Eso es evidente, también se supedita a ese ejercicio de poder a quien no es hombre y no se comporta dentro de la heteronormatividad, de la cual se excluía la relación heterosexual entre una persona blanca y otra de distinto color de piel.”
-Todo este comentario crítico sería perfecto si hubiese dicho “Un poco lo mismo que antes. Si el autoritarismo viene “per se” no es machismo es autoritatismo”. Sin embargo, y curiosamente, parece que no has prestado atención a la frase que sigue a ese punto: “Si por contra, ese autoritarismo es ejercido en base a una supuesta superioridad masculina, EVIDENTEMENTE si es violencia machista”. Con ese “autoritarismo per se” me refería exclusivamente al autoritarismo gubernamental, por decirlo de alguna forma. Pues mi comentario era una puntualización a lo escrito por las compañeras de Mujeres Libres, que decían: “Violencia machista es ser gobernada por el presidente, el líder, el patrón o el dios que toque…” A eso decía yo que rotundamente no y lo mantengo. VIOLENCIA es ser gobernada. Si además de esa violencia, el que te violenta, es decir, el que gobierna, usa esa violencia de forma específica sobre un género o sobre una manera de vivir y sentir la sexualidad podremos calificarla de violencia sexista, de la misma forma que si lo hace contra “el extranjero” por el hecho de serlo podremos calificarla de violencia racista. Eso pretendía decir con lo de “ser gobernado=malo, ser gobernado por un/a machista= más malo”. Debería haber aclarado que no se trataba de ser gobernado por UN/A MACHISTA sino por un SISTEMA MACHISTA. Pero eso no quita el que pueda existir un sistema social, económico, cultural y político opresivo y autoritario sin por ello ser racista o sexista. Aunque el actual, y en general el habitual a lo largo de la historia de la humanidad si hayan tenido dos de sus pilares en ese racismo y ese sexismo.

“Así, podría ir respondiendo a cada una de tus comentarios, pero hay apreciaciones que nos separan, como por ejemplo esa idea que planteas de qué es y qué no es violencia, y la dificultad para profundizar y poder llegar hasta su origen. El hecho de que se disculpen las respuestas violentas a quien biológicamente parece hombre y se comporta como hombre, y sin embargo, no se toleren de la misma manera a quienes biológicamente parecemos mujeres, debería de llevar a la reflexión sobre los roles.”
-Sinceramente, no se a que viene ese comentario... porque supongo que es una respuesta a:

“Violencia machista es aguantar no sólo el abuso de un chulo patrón, sino aguantar su mano en tu culo”
-Nada que objetar (evidentemente, me refiero a nada que objetar en que eso SÍ ES VIOLENCIA MACHISTA). En todo caso, violencia sería también darle una buena ostia en la cara al sobón. Acción-reacción se le llama. ¿Violenta? Sí, ¿y qué?

Pues eso. Si ese baboso me planta su mano en mi culo es violencia, y violencia machista en concreto. Y si yo, en vez de callarme le parto la cara también estaré ejerciendo la violencia, y a mucha honra. “Acción-reacción” he escrito. Otros se referirían a eso: Violencia-Autodefensa. Personalmente eso se lo dejo a aquellas personas que aún piensen en términos morales. Yo no tengo problema en decir que si le meto una ostia a un baboso ejerzo una acción violenta. Si alguien me pregunta... él ha sido violento conmigo, yo se la he devuelto. Que se joda. No hay más. Así que sí, violenta, ¿y qué?

Supongo que eso te debe chocar o quizás no lo acabes de asimilar. Te recomiendo que veas el vídeo del discurso de García Oliver en el primer aniversario de la muerte de Durruti, en 1937. En ese discurso venía a decir que en los años 20 los “hombres de acción” (aquí no entremos en debates sobre género, por favor) de la CNT se enfrentaron con las armas en la mano contra el gobierno, la policía, la patronal y sus pistoleros. Y el tío, todo un ministro de justicia en aquellos momentos (otro debate que no toca... como diría Pujol), suelta con orgullo: “los mejores TERRORISTAS de la clase trabajadora nos juntamos para formar un grupo de acción” y bla, bla, bla. Como ves en 1937 García Oliver no tenía ningún reparo en calificarse a sí mismo y a sus compañeros como terroristas. ¿Por qué? Por lo mismo que yo digo que si le parto la cara a un baboso que me mete mano o que me intenta violar estoy siendo violenta. Por que me la suda la “moral bienpensante”. Se lo que es violencia, y no pretendo diferenciar entre “violencia buena” (autodefensa) y “violencia mala” (violencia a secas). La violencia es violencia, y es un componente más de gran parte de los seres vivos. La cuestión a debatir es el motivo que lleva a ejercer la violencia, no la violencia en sí.

Más arriba comentabas "pues no se considera habitualmente que las mujeres podamos vulnerar las leyes, y eso hace referencia a ese límite no escrito, pero impuesto para la acción de las mujeres". Parece que en este aspecto eres tú quien se pone límites, aceptando el lenguaje del sistema que diferencia entre la "violencia mala" y la "violencia legítima" que habitualmente va ligada a las fuerzas del estado.

Así que en este aspecto tengo que decirte bien claro que no soy yo quien "plantea la idea de qué es y qué no es violencia" sino tú. Eres tú quien considera que unas acciones sí son violencia y otras no (otras son autodefensa, o legítima defensa o como quieras llamarlo). Yo en cambio no hago distinciones, porque lo que si distingo es el motivo que lleva a ejercer esas acciones violentas. Así que me posiciono totalmente en contra de una violación y totalmente a favor de que la "supuesta víctima" le de una paliza al violador, y no se me caen los anillos en decir que ambas acciones son violentas.

Así que esto que dices: "El hecho de que se disculpen las respuestas violentas a quien biológicamente parece hombre y se comporta como hombre, y sin embargo, no se toleren de la misma manera a quienes biológicamente parecemos mujeres, debería de llevar a la reflexión sobre los roles", no tiene nada que ver con lo que yo he escrito, así que si es una reflexión tuya perfecto, y de hecho la comparto. Pero si pretende ser algún tipo de crítica a mi comentario, creo que "has meado fuera de tiesto" en este caso.

Y por cierto, mi apellido no es Goldmann. Mi nombre sí es Emma. La anarquista Emma Golman murió en 1940, así que evidentemente no soy ella.
Re: ¿Qué es la violencia? ¿Qué es la violencia machista? (con afecto a lxs seguidores de FRM y de Prado Esteban)
30 nov 2014
Gracias por la recomendación, querido!, pero que te hace suponer que, por ejemplo, no he leído a Alice Miller. Leer sólo no es suficiente.

De la misma manera que me recomiendas leer a Erin Piezzy, me vas a permitir que te devuelva la recomendación, pero me gustaría que la leyeras sin los resentimientos y los prejuicios que ella misma incorpora en su texto:
¿Por qué detesto el feminismo y creo que, en última instancia, destruye la familia?
http://www.psicodinamicajlc.com/articulos/pizzey3.html#.VHsh9ItF6Ug

Nada de lo que voy a decir debe de tomarse como verdad absoluta, pues me voy a remitir a un testimonio que parece importante pero que no son más que unas pocas palabras de Erin Piezzy. Espero que la disposición diferente ante las interpretaciones, no de lugar a una disputa sobre quién tiene o no tienen razón, o qué es verdad y qué no, pues mi intención es proponer que, según el lugar desde el que se hace la "lectura", las interpretaciones pueden deparar visiones muy distintas.

Ya en el título parece verse claramente una predisposición nada revolucionaria hacia una institución como la familia.

En referencia a la hipótesis de “todos los hombres son violadores y agresores potenciales”, Erin Pizzey afirma que es una “mentira que, si se permite que florezca, dará lugar a la completa destrucción de la vida familiar”

Más que de “violencia” o de “mentira”, la preocupación primordial que parece expresar Erin Pizzey, es la destrucción de la familia, y lo que explica en su testimonio nos remite a ello y nos da las posibles razones de esta preocupación.

Como verás en su escrito autobiográfico, no hay ni un solo elemento de crítica hacia la institución familiar como espacio del conflicto, aunque constantemente está hablando del conflicto en ese lugar. Ella lo refiere a la relación con la madre y el padre, y su relato es tan revelador, que la crueldad de los hechos que ha vivido en propia experiencia, no le permite darse cuenta desde dónde habla…

Ella explica la relación familiar desde la “aceptación”, en alguna medida, de la violencia del padre, según dice pese a odiarlo y estar aterrorizada por él; y el rechazo a la violencia de la madre. Al padre le reconoce una violencia brutal, física, cruel, humillante…, pero se trata del padre, del hombre, y si bien no disculpa esa violencia contra ella o contra su madre, si que la “acepta” y la naturaliza y es por ello que no entiende la de la madre, pues a esta le recrimina su falta de cariño y afecto. “Con sólo cinco años de edad, yo sabía que mi madre no me quería”. Con cinco años, es difícil racionalizar con claridad los afectos, por tanto es bastante dudoso que supiera algo acerca de esos sentimientos de su madre. En todo caso podría “sentir” que su madre no le quisiera, pero no sería un “saber”. Te podrá parecer que se trata sólo de un detalle que se refiere a la forma de expresarse, algo semántico, pero ten en cuenta que se trata de alguien para quien un detalle de estos no debería de pasar inadvertido a no ser que hubiese naturalizado ese prejuicio contra su madre…, y a partir de ahí todas sus reflexiones se hagan desde él y no interrogándose acerca de la calidad de esos sentimientos. Piezzy dice, “lo que yo más quería en aquel momento era que mi madre me amase, cosa que nunca sentí que hiciese de verdad” Ahí se expresa una “falta”, una “ausencia”, el dolor que genera un resentimiento, y que no es como el del padre, pues a él lo odia tanto como él la aterroriza.

En mi opinión, es en esa manera diferente de tratar las violencias del padre y la de la madre, y también las diferentes exigencias hacia ambos, lo que deja al descubierto esa normalización de una violencia y la incomprensión de la otra, cuando ambas deberían de ser repudiadas.

Si continuas leyendo, repararás que señala el momento más evidente de su conflictiva relación con la madre, en el momento en que dice “Y sin sirvientes ahora para contenerla, arremetía cuanto le daba la gana”, como si lxs sirvientes fuesen una “contención”. Quizás sólo sea a mi, pero me parece que está hablando de otras cuestiones que se escapan a esa relación madre hija y a la cuestión de la violencia, pues esta no depende de la cantidad de sirvientes que tengas a tu servicio.

Su frase, “las mujeres pueden ser tan crueles e irresponsables como los hombres”, podría ser bastante más precisa, pues son violencias que no siempre son comparables. Lo entendería mucho mejor si dijera, “las mujeres también pueden ser crueles e irresponsables”. Como decía antes, en ese “como los hombres”, hay cierta resignación a la violencia implícita en ellos.

Erin Piezzy no puede juzgar al feminismo y a las mujeres por su experiencia familiar con su madre, ni tampoco por la de las mujeres que acudían a su casa de acogida.

Si su relación le dejó tan traumatizada, ¿por qué crea una casa de acogía a mujeres maltratadas? ¿Esto no te da a pensar…?

Otra de las cuestiones que explica Erin Piezzy, es muy reveladora:
“…la noche del regreso de mi padre, cogí un gran cuchillo de la cocina, subí a la habitación de mis padres y me asomé por el hueco de la puerta. Dormían en camas separadas, y yo había tomado la extraordinaria decisión de apuñalar a mi padre si intentaba forzar a mi madre. Reflexionando ahora, estaba siguiendo sus órdenes tácitas. Increíblemente, me había manipulado hasta el punto de que estaba dispuesta a matar por ella”

Es bastante habitual que, cuando nos avergonzamos de algún acto, busquemos alguna justificación que nos permita asumirlo sin indignidad. Erin Piezzy culpa a su madre de ese acto, pero no lo “justifica” como consecuencia de esa violencia brutal que le aterroriza y a la que hace referencia cuando habla de su padre.
De nuevo disculpa la violencia del padre y la traslada a la madre como “manipuladora” de un acto que podría ser explicado desde ese terror y odio que ella sentía.

Posteriormente habla de la humillación a la que sometió el padre a toda la familia ante el cuerpo presente de la madre, pero como hacia él lo que siente es el odio que ha normalizado, su descarga es contra el feminismo, y no el ejercicio de poder de la estructura patriarcal.

Como epílogo y conclusión, expresa lo siguiente: “Me di cuenta de que el feminismo era una mentira. Las mujeres y los hombres son, ambos, capaces de una extraordinaria crueldad. De hecho, lo único que un niño necesita de verdad -dos padres biológicos bajo un mismo techo-, estaba siendo socavado por la misma ideología que afirmaba hablar en favor de los derechos de las mujeres”

Erin Piezzy confunde “los derechos de la mujer”, con los hipotéticos “derecho a la familia” y/o “los derechos de lxs niñxs”. Tener una familia, no es un derecho… Es algo que se tiene, se pierde o se pervierte…
“Los derechos de la mujer” son otra cosa, al igual que “los derechos de lxs niñxs”. Cuando se mezclan, de lo que se está hablando es de un modelo familiar concreto, que ella no nombra, ni define, pero que en su testimonio queda reflejado.
Te sugiero la lectura de Cooper, “la muerte de la familia”. Seguro que lo conoces y hasta puede que lo hayas leído, pero da la triste paradoja que, como decía al principio, leer sólo no es suficiente.

¿De qué estamos hablando? ¿Negamos la violencia machista porque las mujeres también pueden ejercer violencia? Eso supone dar cierta tregua al machismo, ¿es eso lo que se quiere?

La violencia machista, en la mayoría de los casos ejercida por el hombre (y eso no quiere decir que no haya mujeres que la ejerzan), es una una consecuencia de una lacra que es el machismo, y este es perfectamente denunciable a través de su violencia y repudiable.

Dudo que ningún grupo o colectivo feminista que se considere revolucionario, proponga legitimar la violencia contra los hombres, por el hecho de ser hombres. ¿Quiere decir eso que no hay feministas que lo hagan?. NO. lo que expreso, es que en mi opinión no son revolucionarias, no pretenden cambiar la lógica del poder y de la opresión, sino el ejercicio de ellas.

Y no siento disgustar, esta es mi opinión sustentada de militancia, de experiencias práctico-teóricas, de múltiples relaciones y convivencias.

Erin Piezzy, Alice Miller y Laura Gutman, pueden hablar de las suyas. Y alguien podrá intentar desacreditarme por ser “una nadie”, por ser ellas y él (Jose Luís Cano) profesionales con experiencia, como si “una nadie” no tuviese opinión y criterio o “profesión” alguna. A lo sumo la diferencia estaría en que no utilizamos nuestro estatus para validar nuestras palabras y argumentos, para poder ejercerlos desde una posición de igualdad. Porque en definitiva lo que cuentan son los argumentos y los hechos, no las titulaciones profesionales, ni el estatus o el prestigio social o profesional.

En mi opinión, Jose Luís Cano no utiliza la psicoterapia como instrumento para que las personas puedan liberarse, sino para que puedan amoldarse, adaptarse a ese espacio social, político, económico y cultural que les genera y reproduce el conflicto existencial, en vez de propiciar el espacio para la reafirmación liberadora y la resistencia contra la opresión.

Ante el hecho de que proliferen tanto especialista de la psicoterapia y tantas psicoterapias diferentes, ¿no os hace pensar algo más que hay mucho malestar o que “la gente está muy mal”…?

Wilhelm Reich decía, y según mi opinión con gran acierto, que la verdadera psicología no debería de preguntarse porqué el hambriento roba, sino porqué no lo hace…

Si eso lo aplicamos a la violencia contra la mujer, no sólo podríamos entender algo de lo que le podría pasar a la madre de Erin Piezzy, sino también a ella misma. Y cuando digo entender, no me refiero a justificar, pero para ir a la raíz el conflicto, algo habrá que entender para no quedarnos en lo más superficial, que para eso ya hay muchísima medicación prescrita, y no habla de los bálsamos químicos o de los paraísos artificiales, sino de ese mundo nuevo de las revoluciones de lxs iguales, de lxs nadie… A esa rabia, por impredecible y violenta, es a la que todo poder teme.
Re: ¿Qué es la violencia? ¿Qué es la violencia machista? (con afecto a lxs seguidores de FRM y de Prado Esteban)
01 des 2014
Queridx Emma, no todos los comentarios que se hacen, tienen obligatoriamente que ser críticas. A veces se comenta por complicidad con lo expresado, complementando, etc… Igual que has hecho tú, diciendo esto sí; esto, no; aquí matizo, allá añado o aclaro…

“Pues es machista cuando, por ser mujer, se nos supone con menos capacidades y por ello se nos limita su desarrollo, puesto que para ellos no las tenemos, intentar desarrollarlas es una “pérdida de tiempo”, y en la sociedad neoliberal, el tiempo se traduce en dinero…”
- Lo que digo, no es sólo que haya limitaciones específicas, sino que además, hay una consideración machista de inferioridad. Las limitaciones pueden ser consecuencia de ese pensamiento limitador, y esas limitaciones se pueden justificar por motivos que nada tienen que ver con el machismo, pero salen de él. El poder no va a decir esto es así porque soy machista, sino que argumentará que por igualdad, sostenibilidad, ecología o cualquier otra excusa, es preciso poner límite a tal o cual cuestión. Pero tanto el límite como el argumento para aplicarlo, es patriarcal.

Si te fijas, los roles no es algo que se haga con más intensidad, pero no por ello dejaban de ser machistas. No digo que a los hombres no se les limite, sino que hay diferencias y esas diferencias parten de algún lugar que en el fondo nos remiten a la desigualdad patriarcal.

Te expondrá un ejemplo de la dificultad y de las resistencias ante las que nos encontramos para poder hacer entender esto. En un comunicado sindical, hablando de la productividad y los salarios y señalando la responsabilidad del capitalismo y el patriarcado, una compañera expresó que no venía a cuento lo del patriarcado, y a mi me parece que el que esté presente, es completamente pertinente. Se sustentan el uno al otro… De ahí la diferencia salarial, la división del trabajo productivo, etc…

“Eso no es cierto… Hay un sentimiento bastante generalizado por los planteamientos machistas, que la iniciativa la deben de asumir los hombres”
- Sí, a todxs se nos educa, pero no se nos educa en el mismo sentido de ser igualmente espectadorxs, sino que a unos como espectadores activos y a otras como espectadoras pasivas.

De ahí que los hombres tengan una mayor sensación de ser “actores de su vida”. A ellos se les exige potencia, y en ese “se les exige”, las mujeres también cumplen y reproducen un papel… Cuando probablemente la única “potencia”, esté en la mujer.

”Rotundamente sí. Las mujeres que llegan al poder y gobiernan a los hombres, es porque han asumido ese rol…”
- No me parece que las violencias puedan “valorarse”, pues podemos acabar justificando las “malas” porque hay otras “mucho más malas”, y eso lo vemos cuando se nos compara nuestra vida con las de las personas del llamado “tercer mundo” o “en vías de desarrollo”, pues allí, dicen, “están mucho peor”.
En ocasiones cuando se habla del gobierno de una mujer, es para resaltar las graves consecuencias para la población, como si las mujeres fuesen esas “malas más malas”, sin reparar que el equipo de gobierno, y quien verdaderamente dirige ese gobierno, seguramente serán consejos directivos de multinacionales y grupos financieros plagados de hombres. El que pueda aparecer alguna mujer, no hace que un gobierno sea malo o peor. En todo caso es esa utilización en la que habitualmente buscan gobernantes supuestamente de izquierdas o a mujeres para aprobar las leyes más represivas o para que las apoyen.

Plantear que los gobiernos son malos y los machistas más malos, es dar a entender que puede haber un gobierno no machista, y el ejercicio de poder no se disocia del patriarcado, pues esa es su estructura, aunque la ocupa una mujer. No se si con esto aclaro mi comentario, pero fíjate que lo que leo:
“Digo que no porque el hecho de ser “gobernado” es una violencia que afecta por igual a hombres y mujeres”

Insisto en que ese gobierno que afecta a hombres y mujeres, no lo hace en la misma medida. Vamos, que no hay un gobierno que no sea violento (en eso me parece que concordamos) y además no hay un gobierno que sea “igualitario” o “más igualitario” que otro. Cada gobierno tiene su estrategia, y esta obedece a unos intereses muy concretos entre los que el patriarcado es un pilar fundamental.

Queridx, no se si pretendías rebatir el texto de mujeres libres, o estabas matizando, o hacías comentarios sobre él. A mi me parece que el texto es muy acertado, sólo que hay que entenderlo desde la complicidad, especialmente porque es un texto que no señala a los hombres como “enemigos”, sino al machismo, expresión del sistema de relaciones que surgen desde el patriarcado.

“Decía yo (Emma) ’Otra cosa es ser gobernado o gobernada por un presidente o presidenta con actitudes machistas, que sería un añadido al “mal de origen”’
-No rebato lo que dices, lo confirmo y añado que hay algo que se llama “ejercicio del poder” y que tiene sus lógicas, la patriarcal una de ellas, pero que su influencia también se puede sentir en otras y, como se puede imaginar, condiciona a la mujer de una manera distinta que al hombre. Por eso en ocasiones se habla de doble opresión, en referencia que a la que se ejerce al hombre, además, por ser mujer, se tiene otra más específica.

-Lo que pretendo decir es que tras las violencias, está la misma expresión machista del patriarcado. No se puede decir sólo que en la detención de una persona migrante, si no la violentan, es violencia de una ley racista; y si la violentan es machista. Esa violencias salen del mismo sistema, y es tan racista como patriarcal. El que se exprese en su manifestación abusadora, no la hace más machista. Por eso no hablo de “violencia masculina” para evitar confusión. En mi opinión sólo nos gobierna un sistema, y es patriarcal, y a veces se expresa abiertamente machista y en otras hay que intentar descubrirlo…, pues no es tan evidente.

Sobre las “disculpas” a ciertas violencias biológicas, es una aclaración a lo que intento expresar, y es que separamos formas de violencia y las clasificamos, pero todas se sostienen desde una raíz o como dices, unos “pilares”, y que las lógicas patriarcales de la superioridad de unxs sobre otrxs, se reproducen en el aspecto cultural, racial, de clase, económico… Es decir, su influencia, en mi opinión, es patriarcal… Y “una ostia al sobón”, es violencia, pero legítima, y como dices de autodefensa, y esa es una cuestión a señalar, pues el estado es quien se arroga ese “uso legítimo”, y es algo que deberíamos de intentar cambiar.

Te equivocas cuando dices que “me debe chocar” o “no lo acabe de asimilar”, en todo caso si hay algo que “me choca”, Emma, es “que te la sude”. Y comparto contigo que la violencia es violencia, pero insisto en que no son iguales. Una tiene toda la legitimidad para liberarse de la opresión y la otra por mucho que intente legitimarse, es opresiva. Y es por eso que insisto en que el ejercicio del poder, no afecta por igual a hombres que a mujeres, de la misma manera que tampoco lo hace sobre blancxs o negrxs, ni tampoco sobre sexualidades normativizadas y no normativas, o sobre niñxs y adultxs, o en los diferentes estadios del desarrollo de nuestra vida.

De acuerdo que la cuestión a debatir son los motivos que nos mueven a ejercer la violencia y también cuales son los motivos que nos detienen y no la ejercemos cuando hay motivos.

He leído a García Olivo y te agradezco la recomendación. Lúcido, aunque en mi opinión a veces se le escapa el contexto y lo analiza desde su realidad como occidental.

En esa consideración de que “las mujeres no delinquen”, no es algo a lo que sea yo quien pone límites. Es algo que no está escrito, pero sí interiorizado y es evidente. Módulos de mujeres en cárceles de hombres. No se construían cárceles de mujeres porque no se les consideraba esa capacidad de delinquir. No es que quiera cárceles para las mujeres, sólo muestro la evidencia de cómo desde el poder se ve a las mujeres y cómo, a través de la educación, roles, estereotipos y toda una serie de mecanismos que emitían esa concepción.

“Así que en este aspecto tengo que decirte bien claro que no soy yo quien "plantea la idea de qué es y qué no es violencia" sino tú. Eres tú quien considera que unas acciones sí son violencia y otras no (otras son autodefensa, o legítima defensa o como quieras llamarlo)”
-En este caso debo señalar que quien hace esa distinción es el estado. Si prefieres hacerme a mi responsable y eso te deja más satisfecho porque se trata de una “competición” a ver quién es más o menos, es indiferente la posición en la que me pretendes colocar, porque no compito. Sé dónde estoy…

A veces me parece importante poder compartir reflexiones y también, a veces, se responde a la defensiva, como si hablar, debatir o intercambiar pensamientos, fuesen agresiones en vez de motivos para repensar de lo que hablamos o lo que se reflexiona.

Quizás el poner tus comentarios al lado de lo que escribía, puede confundir, pero como podrás comprobar, ni todo es crítica, ni todo es rebatirte y aunque así lo fuera, no creo que en mis comentarios haya el menor menosprecio. Puede que haya expresado tus ideas de otra manera, intentándolas extender, al tiempo que señalar o matizar algunas de las cosas que afirmabas con rotundidad. Si eso te ha molestado, no era la pretensión y me disculpo. Lo mismo que con el nombre, cada cual puede llamarse como quiera, por eso he elegido el de “que no Goldman”
Re: ¿Qué es la violencia? ¿Qué es la violencia machista? (con afecto a lxs seguidores de FRM y de Prado Esteban)
01 des 2014
Una puntualización... No hablo de García Olivo, hablo de García Oliver y su discurso de 1937
Re: ¿Qué es la violencia? ¿Qué es la violencia machista? (con afecto a lxs seguidores de FRM y de Prado Esteban)
05 des 2014
Respuesta a “El giro escatológico. La reacción en la crítica de Félix Rodrigo Mora”

http://www.docdroid.net/mgre/111251095-respuesta-a-el-giro-escatologico1

No vamos a entrar en este texto a valorar si las opiniones de Félix respecto a ciertos temas son acertadas o no, sino que remitimos al lector a la obra de Félix y animamos a que de primera mano, sin dejarse influenciar por unos o por otros, y procurando (siempre) evitar los lastres del dogmatismo, juzgue por sí mismo. Pero, por un simple amor por la verdad, vamos a intentar señalar aquí porque los diversos juicios que se hacen sobre Félix Rodrigo Mora son falsos. Enumeraremos a continuación los distintos puntos en que el “El giro escatológico” divide su crítica y para rebatir los juicios que se hacen acudiremos directamente a la obra de Félix, donde con extractos directos se verá la falsedad de los juicios que se hacen sobre él.

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