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Anàlisi :: globalització neoliberal : corrupció i poder : pobles i cultures vs poder i estats : guerra
De la URSS a Rusia: las mismas armas pero con lenguaje de mercado
27 mar 2014
Música rock, fuerza en movimiento, tías buenas para firmar contratos, uno de tantos videos de alto presupuesto para comercializar la guerra, la que sea.
El "libre" mercado acoge bien a la indústria armamentísica cuando se integra en las reglas del juego, un casino sin otra regla que las corrientes del dinero.

Este es un video que, a pesar de ser ya de tipo común en Youtube, debería ayudar a reflexionar a cualquiera sobre las sociedades humanas y las Sociedades Anónimas:

https://www.youtube.com/watch?v=-bLHGZwQ_5w

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Radiografía de la industria militar en España
27 mar 2014
RADIOGRAFÍA DE LA INDÚSTRIA DE DEFENSA

En Mayo de 2012, el Registro de Empresas de la Dirección General de Armamento y Material (DGAM), presentaba un total 562 empresas inscritas y actualizadas; sin embargo hay que señalar que, a principios del año 2010, en el referido Registro, permanecían inscritas más de 650.

De las 562 actualmente inscritas, solo 370 han declarado facturación en el sector de defensa, ya sea de forma directa al Ministerio, a otras empresas de defensa o exportación de productos de defensa. Las otras 192 sólo facturan en el ámbito civil, pero se consideran potenciales suministradoras de productos para defensa, motivo por el que han solicitado su inscripción.

EMPLEO

Las 370 empresas con facturación en el sector de defensa, ya sea como facturación directa al Ministerio, a otras empresas de defensa o en exportación de productos de defensa, producen un empleo directo de más de 240.000 puestos de trabajo. Esta cifra es la suma de los empleos directos generados por sus actividades tanto en el sector civil como en el sector de defensa.

Desde el punto de vista sectorial, el sector Aeronáutico lidera la contribución al empleo en España, en lo que a la industria de defensa se refiere, con el 26%, seguido del sector Naval, con el 24%. El sector Auxiliar se sitúa a continuación con un 16%, mientras que el Sector Armamento y el Sector Electrónico e Informático contribuyen en el empleo dedicado a la industria de Defensa en un 15% cada uno.

La productividad media del sector de defensa en España, considerada como el cociente entre la facturación y el número de empleados, ha sido, en 2010, de 259.000 € por empleo, lo que supone un ligero aumento respecto a 2009.

La mayor productividad por empleado de actividades de defensa se ha conseguido en las grandes empresas, con un valor próximo a 310.000 €/empleo, frente a los 77.000 €/empleo de las pequeñas y los 52.000 €/empleo en las medianas.

Sectorialmente, la productividad varía entre los 70.000 € por empleo en el sector Armamento, y 528.000 € por empleo en el sector Aeronáutico.

EL MERCADO DE LA DEFENSA

Se caracteriza por tener unos pocos compradores que suelen ser los Ministerios de Defensa, y en menor medida los de Interior, y marginalmente las empresas de seguridad privada.

Es por ello, que consideramos al Estado como demandante y a la vez prescriptor de las características de los equipos y sistemas.

Además, es el Estado el que fija el grado de acceso de esta industria a los mercados externos, concediendo permisos y en algunos casos fomentando la venta a países amigos y aliados. En otros casos prohíbe la venta por razones políticas, estratégicas o de acuerdos internacionales. Por lo tanto los gobiernos son los clientes y los reguladores del sector.

El ciclo de vida del material de defensa es largo, en algunas plataformas se habla de 30 años. La renovación del material es lenta y su naturaleza hace que tenga un carácter cíclico, teniendo las empresas que soportar las capacidades de diseño y producción durante las fases de baja actividad de este ciclo comercial y teniendo que sobrevivir con los servicios de mantenimiento y modernización.

El cumplimiento de estrictos requisitos de calidad, contabilidad, y de normativa militar se traduce en costes fijos altos y por tanto no facilitan la competencia cuando se quiere operar en otro sector industrial.

Los sistemas de armas se caracterizan por un número extenso y variado de tecnología que afectan a diversas disciplinas científicas y técnicas. El carácter avanzado de alguna de ellas hace que sea una industria intensiva en capital y mano de obra muy cualificada. El diseño de los sistemas se caracteriza por su estructura jerárquica que se traduce en una compleja organización para su desarrollo y producción compuesta por contratistas principales e integradores, subcontratistas que aportan los subsistemas principales y suministradores de componentes que completan la cadena de valor. Esta organización traspasa los límites nacionales y del sector, siendo común la participación de alguna empresa extranjera o no vinculada específicamente con él.

La confidencialidad de la información técnica es otra cuestión relevante en el ámbito de la defensa pues es un elemento clave para disponer de sistemas de armas avanzados y ganar a la competencia, y esto origina mayores restricciones en la difusión de la tecnología y en procesos que también encarecen el producto final

La caída del muro de Berlín y la desaparición de la amenaza soviética a comienzos de los 90 generó una drástica caída de los presupuestos de defensa, que ha sido amplificada por la crisis económica, por lo que ha incrementado su carácter restrictiva año tras año.

La industria reaccionó a esta situación mediante diversas medidas como la diversificación, la concentración, la reducción de tamaño, la reconversión, la privatización o la internacionalización, y en ciertos casos el abandono del sector.

TENDENCIAS

La necesidad de equipos de defensa está sufriendo un importante cambio cualitativo desplazándose el énfasis desde las plataformas a las redes que interconectan sistemas de vigilancia, equipos de comunicación, sistemas de información y armas inteligentes capaces de realizar ataques precisos con reducidos niveles de daños colaterales.

En las plataformas las prioridades se centran en la capacidad de proyectar medios a gran distancia, pues es la que permite desplazar y desplegar las fuerzas y los medios que precisan a los lugares de crisis con rapidez. Esta capacidad incluye medios de transporte aéreo y naval, reabastecimiento de combustible y ataques aéreos a gran distancia.

El dominio del aire y la ejecución de acciones sobre tierra desde el mismo, está haciendo que los combates terrestres de alta intensidad y gran número de fuerzas formen parte del pasado, lo que ha reducido la necesidad de fuerzas mecanizadas y acorazadas. Mientras que las áreas como la defensa frente a armas nucleares, biológicas, químicas y radiológicas, o el equipamiento de las unidades de operaciones especiales parecen especialmente relevantes en la situación actual.

Además la reducción del número de fuerzas motivado por el clima de estabilidad que se vive, el recorte presupuestario y el mayor poder destructor de las actuales plataformas ha reducido la demanda de estas últimas, pasando a tener un papel más relevante los sistemas de gestión de estas plataformas que permiten obtener, procesar, presentar y distribuir la información que requieren para actuar en el campo de batalla.

En este sentido la integración de los sistemas con los centros de conducción de operaciones, la posibilidad de interoperar entre ellos y de crear sistemas a partir de la interconexión de otros sistemas se muestra como el elemento que proporciona el mayor valor, al mejorar sustancialmente el conocimiento de la situación, facilitar la toma de decisiones y multiplicar la capacidad de una fuerza para actuar.

La menor tendencia hacia acciones ofensivas de mayor envergadura motiva que los presupuestos se orienten a la seguridad interior, lucha contra el terrorismo, conflicto asimétrico, especialmente en áreas como protección de instalaciones, seguridad de la información y control de acceso mediante sistemas biométricos (1).

La necesidad de tener una industria competitiva parece cada vez más un requisito fundamental. Depende de la capacidad de investigar tecnologías relevantes para la defensa, incorporarlas a los sistemas de armas y desplegar así nuevas capacidades operativas en ciclos de tiempo más cortos que los competidores.

El mayor peso de la industria y economía no militar que dispone de mayores mercados, capacidad de inversión y competitividad hará más frecuente que la innovación proceda del sector civil.

La dependencia de las FAS de este sector civil crecerá y la solución para obtener material avanzado pasará por aprovechar los avances que generan.

La capacidad de exportar el material seguirá siendo vital para la supervivencia de esta industria. Los elevados costes de I+D hacen necesario la producción y venta de un número mínimo de sistemas para lograr una rentabilidad de las inversiones. Por esta razón, las empresas exhiben su globalidad y tienden a adquirir empresas en el exterior como medio de penetrar en sus mercados nacionales, motivado por la limitada y estable demanda de productos para la defensa.

http://observatorio.cisde.es/?p=9635


(1) La biometría es el estudio de métodos automáticos para el reconocimiento único de humanos basados en uno o más rasgos conductuales o rasgos físicos intrínsecos.

En las tecnologías de la información la «autentificación biométrica» o «biometría informática» es la aplicación de técnicas matemáticas y estadísticas sobre los rasgos físicos o de conducta de un individuo, para su autentificación, es decir, “verificar” su identidad.

Las huellas dactilares, la retina, el iris, los patrones faciales, de venas de la mano o la geometría de la palma de la mano, representan ejemplos de características físicas (estáticas), mientras que entre los ejemplos de características del comportamiento se incluye la firma, el paso y el tecleo (dinámicas). La voz se considera una mezcla de características físicas y del comportamiento, pero todos los rasgos biométricos comparten aspectos físicos y del comportamiento.
Sindicat Terrassa