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Notícies :: antifeixisme
Se busca hijoputa cobarde: el coronel Isidro José de Lezcano-Mújica
15 gen 2013
El Tribunal Supremo le condena a prisión por acosar, maltratar, denigrar e intentar violar a una capitana
El coronel Isidro José de Lezcano-Mújica ha sido imputado por acosar a una subordinada con rango de capitana. La condena es una de las más severas impuestas a un mando por el delito de abuso de autoridad: un total de dos años y 10 meses de prisión. Al condenado le ha slaido barata su cobardía: deberá indemnizar a la capitana con solo 6.000 euros.


El Tribunal Supremo, con el apoyo del fiscal, ha ratificado la sentencia dictada el pasado marzo por el Tribunal Militar Central, que declaró probado que Lezcano-Mújica incurrió en ese delito en su doble modalidad de trato degradante a un inferior y maltrato de obra.

Los hechos sucedieron entre abril de 2008 y junio de 2009 en un regimiento de transmisiones del Ejército de Tierra. El entonces teniente coronel Lezcano-Mújica intentó, primero, conseguir los favores sexuales de la capitana y, ante la negativa de ésta, adoptó una actitud hostil hacia ella en el terreno profesional.

De acuerdo con los hechos probados, en la primera ocasión en que la capitana se presentó a Lezcano-Mújica, éste la comisionó para acudir con él a una reunión fuera de la unidad en sustitución de otro oficial. «Vendrás como secretaria, ya sabes, como una secretaria de falda corta», le dijo.

Durante esa reunión, estando alrededor de una mesa, el condenado «aprovechó para poner una mano en la pierna de la capitana, acariciándola y subiendo hacia la entrepierna». Ella se levantó bruscamente y, a la vuelta del viaje, dio cuenta de lo sucedido al jefe de su batallón. En otra ocasión, al término de una reunión, Lezcano-Mújica «detuvo a la oficial agarrándola por un brazo y, comenzando a acariciarla, le decía que tenía que llevarse bien con él».

Un episodio similar a éste se repitió al día siguiente. Entonces la oficial le espetó que «mientras vistiera uniforme, para él ella era un capitán y no una mujer». El coronel le respondió que «se arrepentiría».

A partir de ese momento, Lezcano-Mújica empezó a hostigarla en el trabajo. La abroncaba públicamente, la ponía en ridículo e incluso llegó a ordenar a un teniente que, en una tienda modular asignada a la capitana, pintara su nombre seguido de la leyenda «no vuelvas». La pintada «fue presenciada por todo el personal que participó en las maniobras».

Otro día, cuando la oficial se dirigía a su coche tras el trabajo, «al cerrar el maletero se encontró de repente con el teniente coronel, que la agarró fuertemente de ambos brazos y la empujó violentamente contra el vehículo, volviendo nuevamente a cogerla y, acercándose, le dijo que ‘si mi carrera se ve afectada, acabaré contigo’». Ella consiguió escabullirse y se marchó «a gran velocidad».

El Supremo subraya que la condena no se basa sólo en el testimonio de la oficial, sino que se apoya en «testigos directos y referenciales» que merecen crédito «por su coherencia y firmeza».

El Tribunal rechaza la alegación de la defensa de que los hechos no revestirían la suficiente gravedad como para ser delito. A este respecto, comparte los argumentos del Tribunal Militar Central, en el sentido de que fueron comportamientos «indignos y absolutamente reprochables» que Lezcano-Mújica llevó a cabo «desde el prevalimiento de su superioridad o jerarquía», actos que, «si individualmente considerados pudiera cuestionarse la entidad delictiva de alguno de ellos, no cabe duda de que considerados en su conjunto son reveladores de una clara actitud de menosprecio, humillación y vejación a una inferior».

Añade que el coronel quiso «imponer su voluntad arbitraria» obligando a la oficial a «soportar tocamientos», «menospreciando su profesionalidad». En definitiva, una situación «intrínsecamente humillante, envilecedora, vejatoria y desagradable, que la avergonzaba y rebajaba».

Com siempre hay cabrones en todas partes, uno de los cinco magistrados de la Sala, Benito Gálvez, ha formulado un voto discrepante favorable a la absolución del coronel al que considera un angelito de nada.

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Comentaris

Re: Se busca hijoputa cobarde: el coronel Isidro José de Lezcano-Mújica
16 gen 2013
Este señor lo que necesita es mantener relaciones sexuales frecuentes y variadas y como su atractivo no debe existir, el típico tío repulsivo, le recomiendo la enorme red de burdeles que existe en su prostibularia patria. ¡Coronel! ¡Gástate la pasta y vete por ahí a follar ... si te aceptan!
Re: Se busca hijoputa cobarde: el coronel Isidro José de Lezcano-Mújica
16 gen 2013
Podemos enviarlo armado como un Rambo al prostíbulo ese que hay en Cataluña que lo bombardean todos los días los de la competencia. ¡Cuanto juego va a a darnos este patán! Nole perdamos de vista
Re: Se busca hijoputa cobarde: el coronel Isidro José de Lezcano-Mújica
17 gen 2013
Voy a hacer la mili de voluntario si me prometen un destino a sus ordenes

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