Imprès des de Indymedia Barcelona : http://barcelona.indymedia.org/
Independent Media Center
Notícies :: un altre món és aquí
[La Haine] Los "indignados" y la Comuna de París
22 mai 2011
Lo que la democracia de la Moncloa propone para enfrentar la crisis es el despotismo del mercado, enemigo irreconciliable de cualquier proyecto democrático
Tal vez por una de esas sorpresas de la historia el gran levantamiento popular que hoy conmueve a España (y que comienza a reverberar en el resto de Europa) estalla en coincidencia con el 140º aniversario de la Comuna de París, una gesta heroica en la cual la demanda fundamental también era la democracia. Pero una democracia concebida como gobierno del pueblo, por el pueblo y para el pueblo y no como un régimen al servicio del patronato y en el cual la voluntad y los intereses populares están inexorablemente subordinados al imperativo de la ganancia empresarial.

Precisamente por eso las demandas de los “indignados” tienen resonancias que evocan inmediatamente aquellas que, con las armas en la mano, salieron a defender las parisinas y los parisinos en las heroicas jornadas de 1871 y que culminaron con la constitución del primer gobierno de la clase obrera, si bien restringido a la ciudad de París. Un gobierno que duró poco más de dos meses y que luego fue aplastado por el ejército francés con la abierta complicidad y cooperación de las tropas de Bismarck, que poco antes le había propinado una humillante derrota a los herederos de los ejércitos napoleónicos.

El ensañamiento contra los parisinos que tuvieron la osadía de querer tomar el cielo por asalto y fundar una democracia verdadera fue terrible: se calcula que más de treinta mil comuneros fueron pasados por las armas, en ejecuciones sumarias sin juicio previo. La Comuna fue ahogada en un río de sangre y para expiar sus “crímenes” la Asamblea Nacional decidió erigir, en la colina más elevada de París, en Montmartre, la basílica del Sacré Coeur, construida con los fondos aportados por una suscripción popular en toda Francia que, para honor de los parisinos, sólo una ínfima parte de lo recaudado provino de la ciudad martirizada por la reacción. París fue derrotada, pero las parisinas y los parisinos no fueron puestos de rodillas.

La Comuna descreía de la institucionalidad burguesa, insanablemente tramposa porque sabía que a ese aparatoso entramado de leyes, normas y agencias gubernamentales sólo le preocupaba consolidar la riqueza y los privilegios de las clases dominantes y mantener sometido al pueblo; exigía una democracia directa y participativa y la derogación del parlamentarismo, esa viciosa deformación de la política convertida en hueca charlatanería y ámbito de todo tipo de transas y negociaciones ajenas por completo al bienestar de las mayorías; demandaba la creación de un nuevo orden político, ejecutivo y legislativo, a la vez, basado en el sufragio universal (hombres y mujeres por igual, no como ocurriría después en los capitalismos democráticos en los cuales lo “universal” se referiría exclusivamente a los varones) y con representantes fácilmente revocables y directamente responsables ante sus mandantes.(1)

Los comuneros querían una democracia genuina, no ficticia, en la que tanto los representantes del pueblo como la burocracia estatal no gozarían de privilegio alguno y tendrían una remuneración equivalente a la del salario promedio del obrero, entre otras medidas tales como la consumación de la separación entre la Iglesia y el Estado y la universalización de la educación laica, libre y obligatoria para varones y mujeres por igual.

Basta con echar una mirada a los documentos de los “indignados” de hoy para comprobar la asombrosa actualidad de las demandas de los comuneros y lo poco, muy poco, que ha cambiado la política del capitalismo. Los jóvenes y no tan jóvenes que revientan unas 150 plazas de España no son “apolíticos”, o “antipolíticos”, como una cierta prensa nos quiere hacer creer, sino gentes profundamente politizadas que se toman en serio la promesa de la democracia y que, por eso mismo, se rebelan en contra de la falsa democracia, surgida de las entrañas del franquismo y consagrada en el tan aplaudido Pacto de la Moncloa, exhibido como un acto de ejemplar ingeniería política democrática ante los pueblos latinoamericanos. Una democracia que los acampados denuncian como un engaño, un simulacro que bajo sus edulcorados ropajes oculta la persistencia de una cruel dictadura que descarga el peso de la crisis desatada por los capitalistas sobre los hombros de los trabajadores.

Lo que la “ejemplar” democracia de la Moncloa propone para enfrentarla es el despotismo del mercado, enemigo irreconciliable de cualquier proyecto democrático: facilitar los despidos de los trabajadores, reducir sus salarios, recortar los derechos laborales, congelar las pensiones y aumentar la edad requerida para jubilarse, disminuir el empleo público, recortar los presupuestos en salud y educación, privatizar empresas y programas gubernamentales y, coronando toda esta estafa, reducir aún más los impuestos a las grandes fortunas y a las empresas para que con el dinero sobrante inviertan en nuevos emprendimientos.(2) La famosa y mil veces refutada “teoría del derrame” una vez más, que supone que el pueblo es idiota y que no se da cuenta que si los ricos tienen más dinero se requiere de un milagro para que no sucumban ante la tentación del casino financiero global para invertir en la creación de empresas generadoras de nuevas fuentes de trabajo. La experiencia indica que la tentación es demasiado grande.

La respuesta de la falsa democracia española -en realidad, una sórdida plutocracia que los jóvenes quieren destronar y reemplazar por una democracia digna de ese nombre- ante la crisis provocada por la insaciable voracidad de la burguesía es profundizar el capitalismo, aplicando las recetas del FMI hasta que la sociedad se desangre y hundida en el desánimo y la miseria acepte una “solución neofascista” que recomponga el orden perdido. No hay recambio posible dentro de la trampa pseudodemocrática española porque su famoso bipartidismo ha demostrado ser no otra cosa que las dos caras de un sólo partido: el del capital. Pero ahora el contubernio entre el PSOE y el PP se ha topado con un obstáculo inesperado: alentado por los vientos que desde el norte de África cruzan el Mediterráneo los jóvenes, víctimas principales pero no exclusivas de este saqueo, “han dicho ¡basta! y echado a andar”, como una vez lo expresara el Comandante Ernesto “Che” Guevara en su célebre discurso de 1964 ante la Asamblea General de las Naciones Unidas.

Ya nada volverá a ser como antes en España. El desprestigio de su clase política parece haber sobrepasado el punto de no retorno y la crisis de legitimidad de la pseudo democracia llega a profundidades insondables; si egipcios y tunecinos pudieron deshacerse de las corruptas camarillas gobernantes, ¿por qué no podrían también hacerlo los “indignados”? Las obscenas incoherencias éticas del verdadero rector de la economía española, el FMI, no pueden sino irritar y movilizar a camadas cada vez más amplias de ciudadanas y ciudadanos: mientras estos padecen todo tipo de recortes a sus ingresos y sus derechos laborales, los bandidos del FMI deciden premiar a Dominique Strauss Kahn con una indemnización de 250.000 dólares porque renunció anticipadamente a su cargo … ¡por haber incurrido en un gravísimo delito como el asalto sexual a una trabajadora africana en un hotel de Nueva York! Aparte de eso, disfrutará de una jugosísima jubilación que le es negada a millones de españoles y europeos en Portugal, Grecia, Irlanda, Islandia ... ¡Y esa es la gente que dice saber cómo se sale de la situación que está hundiendo al mundo en la peor crisis económica de la historia!

Sin haber leído a los clásicos del marxismo la vida les enseñó a los “indignados” que no hay democracia posible bajo el capitalismo, que como decía Rosa Luxemburg sin socialismo no hay ni habrá democracia y que el capitalismo es insanablemente antagónico con la democracia. La historia ha dado un veredicto inapelable: más capitalismo, menos democracia, en el Norte opulento e industrializado igual que en el Sur global. La vida les enseñó también que cuando aúnan sus voluntades, se organizan y se educan en el debate de ideas para superar la estupidización de masas programada por la industria cultural del capitalismo, su fuerza es capaz de paralizar a la partidocracia y poner en crisis la pseudo democracia con que se los engañaba. Si persisten en su lucha podrán también derrotar la prepotencia del capital y, eventualmente, iniciar una nueva etapa en la historia no sólo de España sino también de Europa. Los pueblos del mundo entero tienen hoy sus ojos puestos en las calles y plazas de España, donde se está librando un combate decisivo.(3)

Notas

1 Conviene recordar que Alemania y el Reino Unido introdujeron el sufragio femenino al finalizar la Primera Guerra Mundial, en 1918, Austria lo hizo en 1919, Estados Unidos en 1920, España en 1931 y Francia en 1944, ¡73 años después de que fuera proclamado por la Comuna de París! En Italia esa conquista recién se logró en 1946 y en Suiza, a menudo exhibida como el gran modelo democrático, ¡en 1971!

2 Cf. Vincenc Navarro, “El movimiento democracia real ya y la hipocresía del establishment mediático”, http://www.rebelion.org/docs/128839.pdf

3 Carlo Frabetti, “La revolución ha comenzado”, en http://www.lahaine.org/index.php?p=53766

La Haine
Mira també:
http://www.lahaine.org/index.php?p=53866
http://www.lahaine.org

This work licensed under a
Creative Commons license

Comentaris

Re: [La Haine] Los "indignados" y la Comuna de París
22 mai 2011
Qué bien por fin un articulo en la haine que no se dedica a echar mierda sobre la movida!
Re: [La Haine] Los "indignados" y la Comuna de París
22 mai 2011
Jo ho vaig estar seguint i en el següent article publicat ahir a la Haine, no es tira cap merda sobre la moguda. Una mica de rigor intel·lectual company:

http://www.lahaine.org/index.php?p=53823

El malestar acampa al cor de Barcelona.. i s’estén arreu de Catalunya

Dijous 19 de maig, 20h, la plaça de Catalunya a Barcelona, plena de gom a gom. El nombre de persones resulta incomptable. Una cassolada d'hora i mitja de durada va precedir a una reunió, que es va fer escoltar gràcies a la infraestructura que han prestat persones voluntàries o comprat per els diners donats per moltes altres. Des del passat 16 de maig al vespre, quan es va constituir l’acampada a la plaça ha anat creixent el nombre de persones que acampa, però sobretot el de les que s’apropen durant tot el dia a escoltar, participar i crear. La plaça està plena de grups petits que xerren sobre la situació que viuen i com afecta a les seves vides, també hi ha assemblees de comissions i alguna xerrada on la gent s’apropa i participa.

Però, què és el que està passant a Barcelona?

Sembla ser que n’ estem fartes, i que les últimes movilitzacions del setembre fins ara, però sobretot les retallades substancials que les institucions governamentals han estat duent a terme amb l’excusa de la benentesa “crisi” (perquè li diuen crisi quan es tracta del capitalisme?), han escalfat al personal fins al punt de fer-se real una acampada en mig de la turística i contaminada ciutat de Barcelona. Trencant la calma general d’aquests dies de primavera i la rutina de la ciutat, se’ns ha posat entre cella i cella qüestionar l’ordre de les coses, i per començar, situar-se en un lloc estratègic i plantar cara al poder... no està gens malament.

Qui hi ha a la plaça? Gent descontenta d’arreu de Catalunya, li diuen indignats als medis de comunicació, però va més enllà d’això, no estem davant un moviment polític amb uns objectius clars i unitaris, però si davant un magma molt gran de persones en desacord amb el sistema que vivim i reproduïm. Per tota la plaça es senten queixes i renecs, sempre contra la classe política, contra el sistema econòmic, contra les eleccions, i a favor de moltes coses, cadascú aportant la seva visió i posant en entredit l’ordre establert .

Però perquè surten polítics com l’Hereu recolzant l’acampada? O televisions com la Sexta donant una cobertura positiva de l’acampada? Tampoc ens hauria de preocupar, però val la pena tenir en compte quelcom: mentre elles recolzen aquests actes, es cobreixen les esquenes i legitimen la seva pròpia existència com a mitjans “democràtics” i institucions “democràtiques”. D’aquesta manera el mateix sistema democràtic fagocita (és a dir es menja i alhora integra) tot el que pot semblar subversiu per a no deixar ni una escletxa a altres propostes. Ara bé, l’acampada és un focus d’idees que s’escampen i creixen més enllà dels límits de la plaça fent que la get agafem, en part, les regnes de les nostres vides i ens veiem avocades a actuar. No dubtem que, quan això succeeix, i si aquest actuar esdevé quelcom subversiu ,els mitjans deixaran de fer-ne “bona publicitat” i serem, un cop més, antisistemes. Però no hi ha cap problema senyors de la televisió i del Parlament, ens agrada ser-ho perquè no hi ha qui cregui en aquest sistema.

I a dia d’avui, què passa a la plaça? Sembla que en l’adveniment de les eleccions, la Junta Electoral central espanyola ha decidit que és il•legal mantenir l’acampada durant la “jornada de reflexió” i que, per tant, es procedirà al desallotjament dels espais ocupats, no només a Barcelona sinó a les altres ciutats de l’Estat espanyol. Aquest fet ha suposat la coordinació d’una resistència a la plaça de Catalunya per fer front a la vergonya que pot esdevenir en 24 hores quan la policia intenti desallotjar l’espai. Senyores i senyors, ja s’està cometen una il•legalitat ocupant l’espai públic, trenquem la barrera de la por i subvertim les lleis que ens ofeguen, si cal acampar, es fa i si cal resistir, endavant!

No en tenim prou amb molles, volem tot el pa!
Re: [La Haine] Los "indignados" y la Comuna de París
22 mai 2011
gracies company, ahir no vaig tocar l'ordinador.
Sindicat Terrassa