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Notícies :: antifeixisme
Cuando la poesía importaba más que el fútbol
19 des 2010
"Cambio entrada para el España-Brasil por un sitio en primera fila para el recital poético de esta tarde". Aunque suene a hipérbole, a disparate onírico, a novela utópica o a realismo mágico, en la Unión Soviética de los años 60 la poesía le disputó al fútbol su reinado sobre las masas en su propia casa: los estadios.

A las puertas de un mundial que mantiene a medio planeta en vilo, cuesta creer que en aquella URSS del deshielo, una metáfora de Yevgueni Yevtushenko se cotizara tanto como un gol de Valery Lobanovsky, o que un pareado leído a viva voz por Andrei Voznesenski se jaleara más que una estirada imposible de Lev Yazhin, el mítico portero del Dínamo de Moscú apodado 'la araña negra'.

La muerte la pasada semana de Voznesenski, el gran poeta del deshielo al que el Kremlin colocó el sambenito de antisoviético, ha traído a la memoria de los rusos aquellos años de poesía de masas.

"Ir a uno de aquellos recitales era como meterse en el metro de Japón. No se podía estar de las apreturas", recuerda un aficionado entusiasta que frecuentó aquellos recitales, cuyas sedes principales fueron el Museo Politécnico y el estadio Lenin de Moscú. "Muchas veces no sabíamos dónde se celebraban pero la gente se enteraba y corría de boca en boca", recuerda este forofo de la lírica soviética.

Con Bella Ajmadulina, Robert Rozhdestvenski, Yevgueni Yevtushenko y Andrei Voznesenski como delantera de lujo de la lírica nacional, hubo un tiempo en el que la poesía le arrebató al fútbol el control de 'la pelota', o sea, de la cabeza de un pueblo tan lector como futbolero.

Y que conste que la lírica encerró al deporte rey en su área precisamente cuando el fútbol soviético venía de ganar la Eurocopa de 1960 (Franco se negó a plantar batalla en tierra soviética lo que clasificó automáticamente a la URSS para semifinales). Aquellos años de despegue poético fueron los años de los hitos espaciales (vuelo pionero de Yuri Gagarin en 1961) y de la liberación masiva de presos del Gulag tras la desestalinización iniciada por Nikita Jrushchov en 1956.

El 'póker' de ases de la poesía soviética era tan reverenciado extramuros del Kremlin como demonizado en casa Rusia por el Politburó, que sospechaba de sus coqueteos con Occidente (Voznesesnki viajó en 1960 a EEUU y trató a Kennedy, a Picasso y a Marilyn Monroe, entre otros iconos del mundo capitalismo). Frente a ellos se levantaba un ejército de 'bardos' oficialistas que cantaban las grandezas del bolchevismo sin pelos en la lengua.

Nunca los poetas vivos volvieron a ser reverenciados en público de una forma tan masiva. ¿A qué se debió su éxito? Sin duda, a la intuición de libertad que palpitaba en los versos, pero también a la versatilidad de la poesía para regatear a la censura con sus silencios, sus entonaciones y sus metáforas.

En los años 70 el poeta conceptual Dimitri Prigov banderilleó al régimen con el humor de sus poesías, que recitaba en salas atestadas de público y circulaban en 'samizdat' o copias clandestinas. Baste como muestra este breve poema en el que Prigov ridiculiza la obsesión del poder por cantar la felicidad del paraíso soviético pese a las penurias terrenales del pueblo:

Callado estoy en la cola

Y pienso un poco

Si Pushkin estuviera en una cola

Y Lermontov en una cola

Y Blok también en una cola

¿Sobre qué escribirían?

¡Sobre la felicidad!

El dominio de la poesía sobre el balompié no duró mucho. Su caducidad recuerda un poco a esos partidos extraños en los que un equipo chico trata de tú a tú a uno de los grandes durante varios minutos, para, al final, perder porque el mundo es así.

Sin embargo, Rusia sigue siendo hoy uno de los países donde más abundan los recitales poéticos a viva voz, cuya llama nunca se apagó.

Ejemplo de ello son los recitales poéticos que ofrecen gratis muchos locales. Las míticas veladas del Museo Politécnico (que alcanzaron su auge en los 60 y 70) se extinguieron en los 90 pero ahora intentan de nuevo levantar el vuelo. Y el revuelo. Pues, qué duda cabe, la poesía siempre fue la mejor manera de meterle goles al poder.


De cuando la poesía importaba más que el fútbol El Mundo; 09/06/2010

Por más que uno esté curado de espanto, no deja de sorprender las cotas esperpénticas que alcanza la intoxicación burguesa. El omnipresente Politburó demonizaba a Voznesesnki, que así queda enaltecido, con el aura de perseguido, frente a los bardos' oficialistas que cantaban las grandezas del bolchevismo. Sin embargo, reunía a miles en sus recitales. No obstante, recibió el Premio Estatal de la URSS en 1978, además de varias otras distinciones.

Por lo que yo llego a dos conclusiones:

- En la URSS sí existía libertad de expresión, ya que los medios para ejercerla estaban en manos del proletariado (por ello se reunían miles en los recitales). Al liquidarse el Socialismo, la libertad de expresión-y reunión-quedó en manos de los capitalistas, reducido su ejercicio a esa ínfima minoría. Ya no hay colas, porque los bolsillos están vacíos, ni tampoco recitales. Estará satisfecho, Prigov?

- En el Socialismo la cultura, el arte se funden con las masas obreras y populares, insuflándose vitalidad recíprocamente. La restauración capitalista no sólo liquidó físicamente a entre tres y diez millones de personas, sino que también liquidó espiritualmente al pueblo que, hasta entonces, más leía del mundo. Qué totalitarismo lleva la instrucción y la cultura a las vastas masas?

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Comentaris

Re: Cuando la poesía importaba más que el fútbol
19 des 2010
Bueno, bueno.
No flipemos tampoco, que si queremos acabar con el capitalismo, tendremos que empezar por, al menos, hacer algo de autocritica y reconocer que los paises de lo que se llamo "socialismo real" no era tampoco un paraiso de libertades,donde la libertad de expresion fuera algo generalizado y que tampoco era una sociedad sin clases ni mucho menos.
Re: Cuando la poesía importaba más que el fútbol
19 des 2010
Bueno, bueno.
No flipemos tampoco, que si queremos acabar con el capitalismo, tendremos que empezar por, al menos, hacer algo de autocritica y reconocer que los paises de lo que se llamo "socialismo real" no era tampoco un paraiso de libertades,donde la libertad de expresion fuera algo generalizado y que tampoco era una sociedad sin clases ni mucho menos.
Re: Cuando la poesía importaba más que el fútbol
20 des 2010
Leon m' has convençut amb els teus aplastants arguments..
Amb el bueno bueno, que no era un paraiso de libertad y tampoco una sociedad sin calses.. caga't-hi lloro..
Re: Cuando la poesía importaba más que el fútbol
20 des 2010
Molt bon article...
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