Imprès des de Indymedia Barcelona : http://barcelona.indymedia.org/
Independent Media Center
Notícies :: globalització neoliberal : corrupció i poder : educació i societat : mitjans i manipulació
Elecciones, bajo el signo de la corrupción o qué bien que nos vino la crisis y el triunfo de "La Roja"
09 ago 2010
Si leyeramos los nombres de: Torres-Kio, Gran Tibidabo, Hacienda, Consorcio de la Zona Franca, Filesa, Operación Malaya, Fabra, Planells, Gürtel, Gescartera, Forcem, Lino, Tabacalera, Villalonga, Pallerols, Zamora, Can Domenge, Seseña, Ibercorp, Rumasa, Afinsa y Fórum Filatélico, Fidecaya, Roldán, Urralburu, Trama eólica, Faycán, Guateque, Palma Arena, Son Oms, Scala de Baleares, Zerrichera, Estivill, Palau, Pretoria..., no estaríamos recitando la lista de los "reyes godos", sino la de algunos de los más recientes casos de corrupción que se han producido en el estado español.
Actualmente, la corrupción mueve más dinero que el tráfico de drogas. En los 28 casos identificados en la última década, se ha reconocido la sustracción de más de 4.000 millones de euros, y esta corrupción afecta a más de medio centenar de ayuntamientos de todo el estado, con más de 800 imputados; siendo Canarias, Baleares, Valencia y Catalunya las comunidades con más denuncias por escándalos urbanísticos en los últimos meses.
Los principales delitos imputados son el blanqueo de capitales, el tráfico de influencias, cohecho, negociaciones prohibidas, delitos contra la administración pública, fraude fiscal, venta de terrenos públicos por debajo del coste de mercado, recalificaciones irregulares, cobro de comisiones por adjudicación de trabajos, etc...
En casi todos ellos se dan ciertas coincidencias como que se hallan involucradas importantes "familias políticas" con sus empresarios afines, que parte del dinero se utiliza para la financiación de los partidos políticos, y que la especulación inmobiliaria es el ámbito donde mayor corrupción se mueve.
Históricamente, la corrupción tradicional partía de la realeza, y no sorprende en absoluto comprobar como muchos de los encausados tienen grandes lazos de amistad con la Casa Real, por lo que habría que preguntarse si es la corrupción la que atrae a la realeza o la realeza la que atrae a la corrupción. No debe de ser una casualidad que una de las monarquías con mayor tradición histórica (la inglesa), sea un de las familias que mayor patrimonio acumula.
Tampoco es demasiado sorprendente comprobar cómo, a pesar de que la banca y las grandes empresas de este país aparecen siempre en los casos de la alta corrupción, nunca se les juzga por acceder al pago de comisiones por la adjudicación de obras públicas, el impuesto revolucionario que exigen las formaciones políticas de este neoliberalismo.

This work is in the public domain
Sindicat