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Entrevista con el movimiento estudiantil Occupy California
18 jul 2010
Esto es una entrevista con el movimiento estudiantil Occupy California de Tasos Sagris y Sissy Doutsiou de Void Network para el periódico anti-autoritario griego Babylonia. La gente del movimiento estudiantil Occupy California / Occupy Everything! visitó Grecia durante mayo-junio de 2010 y hablaron en el BFest y en el Parque Ocupado Auto-gestionado de Exarchia sobre las luchas estudiantiles en California, Nueva York y otros estados de los EE.UU..
Esto es una entrevista con el movimiento estudiantil Occupy California de Tasos Sagris y Sissy Doutsiou de Void Network para el periódico anti-autoritario griego Babylonia. La gente del movimiento estudiantil Occupy California / Occupy Everything! visitó Grecia durante mayo-junio de 2010 y hablaron en el BFest y en el Parque Ocupado Auto-gestionado de Exarchia sobre las luchas estudiantiles en California, Nueva York y otros estados de los EE.UU..

Traducción de alasbarricadas.org

1. ¿Qué es el movimiento Occupy California y cuando comenzó?

El Movimiento contra la Crisis en la Educación en California surgió en el verano de 2009 cuando se vio claro que la Universidad de California, que comprende 10 campus en todo el estado, introduciría unas enormes medidas de austeridad en los siguientes semestres. Incrementos de matrícula del 32%, despidos de trabajadores sindicalizados y recortes en clases y servicios … que se puede ver todo ello como pasos hacia la privatización de la educación pública en California. Los administradores y los políticos del estado han estado utilizando la actual crisis económica como tapadera para implementar estos planes de ajuste estructural y la posterior financiación de la universidad. En esta supuesta ‘crisis’ continúan vendiendo bonos para financiar enormes proyectos inmobiliarios y estos bonos anuncian futuros incrementos en las tasas. Este esquema neoliberal de privatización está siendo implementado a espaldas de los cada vez más endeudados estudiantes y sobre la destrucción del trabajo organizado en el sector educativo.

El movimiento explotó en la UC en el otoño de 2009 con manis, y ocupaciones de edificios de la Universidad. Los trabajadores y los estudiantes salieron juntos en una frágil aunque emocionante alianza para luchar contra los distintos planes de austeridad que se habían propuesto ese año. Esta energía llegó a su climax durante la semana del 18 de noviembre, cuando el rectorado de la UC (el gobernador de California ha puesto políticos para supervisar el sistema de la UC) se reunieron en la UCLA tres días para votar las medidas propuestas. Los estudiantes intentaron bloquear las reuniones y se enfrentaron a la policía. La tendencia ultra-izquierdista y anarquista insurreccional del movimiento ocupó muchos edificios, algunos con barricadas y otros abiertos, llevando a gran parte de la UC al caos aquella semana. La policía antidisturbios de varios cuerpos del estado se vio forzada a entrar en los campus y a combatir a los insurrectos ocupantes para retomar el control. A finales de la semana a pesar de la enorme muestra de resistencia, el rectorado aprobó todo el plan de austeridad y muchos estudiantes y sus aliados habían sido detenidos.

Algunas ocupaciones y manifestaciones siguieron durante los siguientes meses y llegaron una vez más a su cumbre el 4 de marzo del 2010. Esta fecha se había propuesto en el invierno de 2009 como día nacional de acción en escuelas y universidades. Mientras estaba el conflicto en todo lo alto en la UC, a finales de noviembre de 2009, una nueva oleada de resistencia surgió en las escuelas K-12, en los colegios comunitarios y en las escuelas del estado, en las movilizaciones del 4 de marzo. Hubo demasiadas manis como para llevar una cuenta, y en algunos casos, los elementos más radicales en las movilizaciones cortaron la autovía interestatal enfrentándose a la policía y deteniendo el tráfico durante horas. Lo que comenzó en California como movimiento universitario, se había extendido a una lucha nacional en todos los niveles de la educación.

2. ¿Cuál es la causa de vuestra lucha y qué formas de lucha estáis utilizando?

Conforme el movimiento crecía en intensidad surgían varis contradicciones en su interior que exponían la variedad de objetivos de sus participantes. Incluso las administraciones de varias facultades intentaron hacerse pasar como parte de este movimiento. Su orden del día de recuperación iba sobre intentar manipular las movilizaciones radicales en un simple lobby contra el estado de California para pedir más dinero sin cambiar la estructura del sistema universitario, no ya de la sociedad. Esta campaña de la administración fue muy clara ante el 4 de marzo, cuando los administradores, los políticos y los reaccionarios de la facultad se unieron para desanimar cualquier manifestación en los campus y en vez de esto pedían que todo el mundo asistiera a pasacalles cuidadosamente convocados en las escaleras del capitolio del estado en Sacramento, y que intentaran hacer lobby como forma de conseguir más dinero para la educación pública.

Otra tendencia dentro del movimiento y que decía representar a las “masas” estaba compuesta por grupos de estudiantes del campus, algunos simpatizantes en las facultades y toda una amalgama de organizaciones socialistas moderadas desde el campus como la ISO [una organización trotskista emparentada con el SWP británico y con “En Lucha” en el estado español]. Este ala centrista del movimiento tenía el objetivo de “salvar la educación pública” y mantener la universidad como una institución accesible para todos. Las asambleas generales en toda California estuvieron dominadas por estos grupos y tendían a movilizarse de formas no-confrontativas y pasivas como concentraciones y manis. Estos trotskistas de derecha, reformistas moderados y activistas estudiantiles con aspiraciones políticas utilizaban el lenguaje de la democracia, la contabilidad y la transparencia para describir sus acciones y mantener la moral alta, incluso aunque los procesos de decisión nunca encajaban con su retórica. Mucho de su trabajo se centró en des-escalar la energía del movimiento y encauzarla hacia manifestaciones más controladas, para ganar poder y legitimidad a ojos de la Administración.


El elemento más explosivo y radical en el movimiento se encontró constantemente en el lado opuesto respecto a estos dos primeros elementos. Las tendencias ultra-izquierdistas y anarquistas y comunistas insurreccionales se dieron prisa para impulsar la lucha en el seno del creciente movimiento y crear ocupaciones militantes de edificios en los campus como táctica principal. Estas fuerzas, que nunca fueron establecidas como organizaciones formales, se componían principalmente de estudiantes radicales, anarquistas “de las contra-cumbres” y algunos trabajadores de las facultades. Entendían que la lucha en el campus era un frente en una lucha mayor contra el capitalismo de la época neoliberal. Se comunicaban principalmente desde los comunicados que emitían desde los edificios tomados y organizaban a través de redes más clandestinas de peñas, grupos de afinidad y asambleas que abarcaban todo el estado.

Una y otra vez, sus acciones marcaban el tono de toda la movilización y extendían el repertorio de tácticas aceptables. Para comienzos de 2010 estas tácticas incluían ocupaciones abiertas y con barricadas, raves enormes, bloqueos de carreteras y pequeños disturbios nocturnos. La energía generada por esta muestra de resistencia y de confrontación radical fue la que impulsó hacia delante al movimiento y una y otra vez las fuerzas más reaccionarias y recuperadoras criticaron simultáneamente estas acciones o intentaron capitalizarlas para sus propios propósitos. Aunque mucha gente no participaba en las acciones más militantes por su naturaleza secretista e inaccesible, la participación espontánea de miles de estudiantes y sus aliados en estos actos confrontativos en escalada demostraron una sed en del movimiento para salir de escuchar pacientemente charlas en las concentraciones o de firmar hojas de firmas.

3. ¿Qué quiere decir para vosotrxs "un movimiento sin peticiones"?

Algunas de las fuerzas más radicales y militantes de este movimiento han adoptado el lema “Ocupa Todo, No pidas nada”. Para esta tendencia, el acto de hacer peticiones legitima a los que toman las decisiones como administradores y políticos y orienta al movimiento en la dirección de los centros de poder. El movimiento se vería reducido al ala radical del esfuerzo lobista cuyo destino está en manos de aquellos en el estado que tiene el poder de cumplir las demandas o de enviar a la policía antidisturbios a destruir la resistencia. Las primeras ocupaciones eligieron esto de no pedir nada. Le volvieron la espalda a la administración y al estado y en vez de esto se dirigieron a los estudiantes y a la gente joven nerviosa por su futuro y buscando un objetivo para su rabia.

“Ocuparlo todo”, fue el grito de guerra que surgió de aquellas ocupaciones. Era una llamada a que la gente pasara a la acción y tomara lo que pertenece a todo el mundo. En vez de pedirle al poder que mejore las condiciones de la educación y de la sociedad en general, “Ocupadlo todo, no pidáis nada” prescribe la socialización inmediata del espacio y la confrontación con el capital como los únicos métodos válidos incluso si las zonas autónomas y comunizadas que emerjan son sólo temporales en este punto de la lucha.

4. Para mucha gente en los Estados Unidos hay una crítica del privilegio de los estudiantes en los EE.UU. También hay críticas sobre la división entre los estudiantes y el resto de la sociedad, entre los trabajadores y los estudiantes, entre los blancos y la gente de color. ¿Cuál es vuestra opinión sobre estas divisiones y cómo las estáis combatiendo?

No se puede negar que los estudiante en el sistema universitario son realmente muy privilegiados en la jerarquía de clases en los EE.UU. Sin embargo, estos privilegios se están evaporando rápidamente en esta ronda de reestructuración capitalista. Las universidades ahora se están llenando de estudiantes con grandes deudas en una sociedad sin trabajo y sin futuro. La mayoría de estudiantes (incluso la mayoría de estos estudiantes universitarios privilegiados) tiene que trabajar durante su vida universitaria, muchos en trabajos mal pagados del sector servicios. Así que es importante recordar que incluso aunque estas luchas han estado centradas en los campus (donde existe una concentración física de gente joven) son a la vez luchas de estudiantes y luchas de trabajadores jóvenes (o de futuros trabajadores). En lo alto de esto, ha habido momentos durante los meses pasados en los que el trabajo organizado en el sector educativo ha estado muy implicado en las movilizaciones añadiendo más esta sensación de que el Movimiento contra la Crisis en la Educación es en realidad un movimiento estudiante-trabajador. Mientras muchas de las alianzas entre los obreros y los estudiantes se han descompuesto recientemente, es importante notar que algunos sindicatos locales como AFSCME (que representa a los limpiadores de campus, el nivel más bajo de la jerarquía del campus) continúan siendo muy colaborativos y parte integrante del movimiento.

Incluso aunque este movimiento surgiera en el 2009 desde la UC (la parte más privilegiada del sistema educativo de California) en respuesta a las medidas de austeridad en el sector, ahora se había extendido a los colegios comunitarios y a las escuelas públicas K-12 de California y del país. Esta es una de las direcciones más importantes que el movimiento puede seguir ya que esta más variada serie de escuelas e institutos están afrontando unos ataques incluso más serios en esta ronda de reestucturación neoliberal y que siempre han sido marginadas por el estado. La población que asiste a los colegios comunitarios (community colleges) suelen ser de clase obrera o pobres y generalmente son de color. El hecho de que muchos de estos estudiantes (la mayor parte a media jornada) tomaran el 4 de marzo para una movilización nacional es una señal de que este movimiento puede llegar a ser mucho más poderoso ya que mucha más gente marginalizada puede tomar esta energía en nuevas direcciones y confrontar directamente los cimientos de opresión y explotación de clase en la sociedad americana.

En el ala radical y militante del movimiento ha habido un rechazo general a la llamada “política de identidad” que ha puesto a los insurreccionalistas en contra de alguna gente implicada con las organizaciones de gente de color, grupos feministas y otros de dentro y de fuera de los campus. Este rechazo es comprensible. Una y otra vez, las políticas de identidad liberales han sido utilizadas en los EE.UU. para torpedear las llamadas a la escalada y a la confrontación contra el poder y en algunas formas este es un legado de los fracasos de la generación de los 60s cuyos fantasmas están omnipresentes en campus de la UC como Berkeley. En vez de enfocarse en cambios estructurales en la sociedad, muchos de estos restos del pasado se centran solamente en dar a gente marginalizada específicamente la oportunidad de subir la escalera del poder y cualquier intento de desestabilizar estas escaleras son vistos como racismo y peligrosos para la población vulnerable. Allá donde podría ocurrir un pequeño disturbio, ya sea o no la intención de sus participantes, estos grupos harían la misma denuncia de las acciones de que son sólo accesibles para los hombres blancos privilegiados y que son una irresponsabilidad para gente como los inmigrantes indocumentados, ya que les ponen en un riesgo innecesario.

A pesar del rechazo de esta política de identidad contrarrevolucionaria, las estructuras de la supremacía blanca y del patriarcado en la sociedad americana persisten como pilares extremadamente importantes de explotación y opresión que deben ser confrontados y destruidos. En su intento de abandonar estas tendencias reaccionarias, algunos elementos radicales del movimiento han sido bastante negligentes respecto a temas como el privilegio y han ayudado a quemar puentes importantes. Es vital que este movimiento militante creciente encuentre formas para tratar efectivamente con el racismo institucional y la supremacía blanca a la vez que ataca al capitalismo, tanto dentro como fuera del campus. Ignorar estos componentes del poder en los EE.UU. y verlos como simples distracciones aseguran que estas movilizaciones eventualmente se difuminarán y fracasarán.

5. ¿Qué es el "electro-comunismo"? ... ¿cuál es la influencia de las fiestas rave autogestionadas en la creación de una oleada entusiasta de movimientos juveniles de desobediencia civil?

Electro-comunismo es un término que en su origen surgió del Movimiento contra la Crisis en la Educación en Santa Cruz durante las primeras ocupaciones del otoño de 2009. Se refiere al uso de fiestas rave masivas como forma de crear espacios ocupados temporalmente (plazas y áreas abiertas) así como una táctica de lanzar acciones más militantes. Las fiestas dance funcionan como formas muy accesibles para los participantes en nuestro movimiento de relacionarse y de hacer causa común con otros que simplemente buscaban fiesta mientras ayudan a politizar a aquellos que se unen a la fiesta por otra razón que para divertirse.
Las ocupaciones han lanzado estas raves masivas y en algunos casos las fiestas se han utilizado para defender las ocupaciones existentes. Masas de gente joven bailando y divirtiéndose son un formidable obstáculo para los antidisturbios que intentan desalojar una ocupación. También ha habido casos en los que las fiestas han evolucionado espontáneamente en disturbios militantes aunque manteniendo constantemente algo del ambiente festivo con música hip-hop y electrónica sonando en la calle mientras los estudiantes y los radicales se enfrentan a la policía, levantan barricadas y destruyen propiedad privada.

Estas fiestas también sirven para relajar, socializar y soltar vapor para aquellos implicados continuamente en el estresante día de trabajo de construir y mantener el movimiento. ¡Este aspecto no debe ser menospreciado!

6. ¿Creéis que vuestro movimiento puede convertir los campus de las universidades en zonas de guerra social, y cómo podéis extender vuestra influencia política y social?

El Movimiento contra la Crisis de la Educación no tuvo éxito en sus objetivos más inmediatos de detener las medidas de austeridad administradas por el sistema de la UC. Sin embargo, tuvo mucho éxito en el sentido que desató una nueva ola movilizaciones militantes en los EE.UU. en un tiempo en el que parece no haber respuesta de los anarquistas y de la izquierda a los brutales programas de ajuste impuestos en este momento de crisis neoliberal. Mucha de la energía en los campus de la UC se ha desinchado, pero durante unos meses los participantes en el movimiento se vieron en un constante estado de guerra social con el campus como campo de batalla. Esto ha sido una inspiración para muchos en todos los EE.UU. y una nueva generación de radicales se ha curtido en estas luchas. Esta es nuestra victoria más importante.

La resaca de la muerte del movimiento anti-globalización y el continuo declive del movimiento anti-guerra desanimó a los radicales en los EE.UU. por casi una década. El movimiento que surgió de los campus de la UC y que estaba inspirado por los de Grecia, México, Corea del Sur y Francia es un punto de inflexión real tras este triste periodo. Esta nueva generación no tiene el bagaje que dio lugar a estos previos fracasos y ya ha comenzado a hacer historia. Su influencia ya se siente fuera del llamado “movimiento estudiantil”. En una reciente manifestación en San Francisco contra el policía de tráfico que asesinó a Oscar Grant el día de Año Nuevo de 2010, cientos de manifestantes irrumpieron en las estaciones de metro e interrumpieron el servicio durante varias horas. La semana siguiente uno de los polis implicado en el tiroteo fue despedido por los oficiales de tráfico debido a que esperaban más interrupciones. La gran mayoría de los que entraron en el metro eran jóvenes de los campus que ahora hacían causa común con el movimiento contra la brutalidad policial tras su participación en el Movimiento contra la Crisis en la Educación. Lo que ha ocurrido en California tiene el potencial de ir mucho más allá de la educación y de implicar a mucha más gente que a los estudiantes y a algunos trabajadores del sector educativo. Es nuestra tarea como radicales asegurarnos de que esto pase y de que la revuelta se extienda lejos y mucho.




Para más información:

http://occupyca.wordpress.com

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http://www.alasbarricadas.org
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