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La Droga como Cárcel
01 oct 2009
La Droga como Cárcel

Introducción

Desde la antigüedad los seres humanos han usado las drogas como una forma de explorar otros estados de conciencia y como un lubricante para las relaciones sociales, o bien como medicamentos para tratar distintas enfermedades. Estas necesidades culturales o medicinales, son bien conocidas por los poderes actuales (económicos, políticos, etc) y por ello han convertido las drogas en productos y a sus consumidores en cobayas, creando canales de distribución a nivel mundial muy lucrativos. Este mercado a veces se disfraza de legal, y otras de ilegal, pero en ambos casos los que se benefician del mismo son quienes tienen la capacidad de mantener estas estructuras comerciales. Hablamos tanto de las grandes redes de narcotráfico como de las multinacionales farmacéuticas. Curiosamente, detrás de cada droga ilegal, en el pasado hay un medicamento de algún laboratorio farmacéutico.

Los 80 y la heroína

La heroína fue patentada por bayer en 1896 como remedio para la tos y dolencias leves, y como posible tratamiento para la adicción a la morfina. Cuando fue ilegalizada en 1931 ya contaba con gran cantidad de usuarios, y las mafias empezaron a controlar su distribución. En el estado español la heroína entra con la democracia en la década de los 70. La generación beat y el movimiento hippy habían influenciado a una juventud decepcionada y deseosa de romper con la moralidad del viejo régimen franquista, en el que el sexo, las drogas y ciertas corrientes musicales eran demonizadas. Había en la droga una ilusión liberadora y rupturista con el pasado gris, una esperanza de rebeldía y transgresión, y una ausencia de información y de experiencia histórica.
A principios de los 70, las drogas provenían mayormente de las farmacias, y la gente se las ingeniaba para conseguir recetas con las que comprar algo de morfina o cocaína, pero éstas, comienzan a especializarse, siendo más difíciles de conseguir por lo que nace la necesidad de atracar las farmacias, para el consumo propio y el de los colegas. Es en este momento, cuando aparece la asociación entre droga y delito, y cuando muchos consumidores entran en la cárcel por intentar conseguir su dosis (actualmente el 85% de los presos están encarcelados por delitos relacionados con las drogas). Hasta aquí el mercado de la droga era casi exclusivamente el que tenían las farmacias, pero en el 79, ya con gran cantidad de presos consumidores, se inundan las cárceles de heroína. La gente que vivió esta época afirma que había más heroína dentro que fuera de la cárcel, donde comienza el comercio por parte de las bandas. El hecho de que fuera tal la cantidad de droga que se movía, de que toda la heroína que pasaban las distintas bandas fuese la misma, y de que cuando alguien no tenía para pasar, no tenía nadie, nos dice que toda entraba por el mismo sitio, y no estamos hablando de un vis a vis precisamente, sino de gente de la propia institución, que eran los únicos con capacidad de abastecer tal mercado. Curiosamente, donde más heroína entra es en Euskal Herria, lugar más conflictivo a nivel social, hecho que hace pensar que no es casual esta relación entre el comercio de droga en la cárcel y las circunstancias que se estaban viviendo. Este momento también coíncide con los últimos coletazos de la COPEL y la puesta en marcha de nuevas formas de tortura como el aislamiento y la dispersión de los presos de sus lugares de origen. En el caso del aislamiento es mayor la tortura si hablamos de personas enganchadas. Nuevos tiempos, nuevas formas de tortura, más sofisticadas y encubiertas. En los patios el conflicto crece entre presos y decrece de cara a la institución, cambiando las relaciones sociales. Estos hechos son un claro ejemplo de la función de control social de las drogas, pues sirvieron para apagar gran parte de la conflictividad hacia la institución, transformándola en una ilusión de rebeldía basada en el consumo. En el 84 aparece la figura del SIDA después de que módulos enteros estuviesen chutándose con la misma jeringuilla, sin que la misma institución
que introducía y reconocía la droga dentro de la cárcel pusiese ningún medio para asegurar unas condiciones mínimas sanitarias. Las reclamaciones de reparto de jeringuillas vienen desde el año 74 sin que haya cambiado la situación desde entonces.

El opio sintético de Hitler

A mediados de los 70 el presidente Nixon declara que una droga llamada “metadona”, sintetizada
en 1939 por médicos del ejercito alemán de Hitler, era una “droga contrarrevolucionaria”, capaz de curar a los heroinómanos, de acuerdo con informes que daban gran relevancia a los factores sociales y económicos relacionados con el consumo de heroína. Se destaca en estos documentos que altas dosis diarias de metadona oral hacían desaparecer la ansiedad por la heroína y bloqueaban sus efectos eufóricos, para mejorar la inserción social de la persona. Por otro lado, se dice que por cada euro invertido en programas de sustitución con metadona, se ahorran más de 3 euros en gastos relacionados con “actividades delictivas” y procesos judiciales. Está claro que hay una intención económica y de mantenimiento de la falsa paz social detrás de estos programas. Además... ¿no era la heroína en un principio también un medicamento para tratar la adicción a la morfina? Muchos expertos mantienen que la metadona, además de ser muy adictiva, no sirve para desintoxicar ya que la gente sigue consumiendo heroína, y que además es peligroso mezclar metadona con antibióticos, medicamentos para el VIH, fármacos para la tuberculosis, algunos antiepilépticos y con otros depresores del Sistema Nervioso Central (como son los opiáceos, o el alcohol). Se calcula que en 1997 consumían metadona medio millón de personas en el mundo, mientras que en el 2002 ya eran más de millón y medio, y la tendencia sigue en alza. Según datos oficiales, en la cárcel un 11% de los consumidores de metadona consumen a la vez psicofármacos.

La camisa de fuerza química

El consumo de psicofármarcos dentro de la cárcel es más reciente, pero va en crecimiento exponencial y se consumen en una proporción mayor que en la población general (el 31% de los presos tiene prescritos psicofármacos para toma habitual, pero este dato no refleja los casos en los que se utilizan puntualmente y de manera forzosa como método de contención). Los tratamientos para las supuestos trastornos de los internos se basan en la mayoría de los casos en la toma de neurolépticos, antidepresivos, ansiolíticos o tranquilizantes, cuya ingesta se hace obligada una vez prescrita por los arbitráreos criterios del médico o psiquiatra de turno. Con sólo unos pequeños signos de tensión, ansiedad, agitación, etc. administran sistemáticamente la dosis de droga legal. Además de etiquetar al preso con tal o cual trastorno (esquizofrenia, trastorno antisocial, trastornos de personalidad, etc.) y darle el estigma de enfermo, personalizando los problemas estructurales. Su función es de contención, no terapéutica, pues casi no existen casos de personas que se hayan recuperado a base de tomar de psicofármacos. Más bien sirven como instrumento al servicio de la institución, pues aseguran que las personas dejen de ser ellas mismas, que queden anuladas y por lo tanto que el orden se mantenga a la vez que las farmacéuticas hacen negocio (por ejemplo cambiando el nombre de medicamentos, que son lo mismo pero que valen el triple que hace unos años). Casi todos estos fármacos tienen fuertes efectos secundarios que, casualmente muchas veces coinciden con los síntomas del supuesto trastorno que tratan; además de otros añadidos que
provocan que tenga que aumentar el cóctel de pastillas. El caso de los neurolépticos es bastante explicativo, su toma exacerba los síntomas de apatía, falta de voluntad para relacionarse con los demás y afectividad plana llegando a ser más graves que en el más delirante de los piscóticos. También, como toda droga generan dependencia y favorecen la cronificación de los síntomas. Así
los psicofármacos son la nueva contribución de la psiquiatría al sistema carcelario.

Actualidad y conclusiones

En la actualidad ha aumentado el consumo de otras drogas, sobre todo de la cocaína, que debido a estar socialmente asociada a altas esferas, hay una visión de que no es tan dañina, pero nada más lejos de la realidad, pues a parte de ser muy adictiva provoca graves daños cerebrales y en el sistema nervioso, especialmente cuando se mezcla con opiáceos o con alcohol. En resumen, todas las drogas, legales e ilegales, actúan como una camisa de fuerza química, que anula la voluntad y la capacidad de acción y respuesta ante los abusos que se sufren en la cárcel, que facilitan el mantenimiento del orden establecido y que generan individuos sumisos. Por otro lado sirven como destructoras del tejido social entre las personas, pues son causa de conflicto entre bandas por el control del mercado, y de relaciones utilitaristas donde la amistad se diluye en el interés, manifestándose la jerarquía entre compradores y vendedores, entre vendedores y grandes o medianos distribuidores y la posición dentro de esta jerarquía está condicionada a la buena relación con los carceleros, cuando no la simple obtención de la dosis. Así se da a la marginación su papel dentro de las relaciones económicas y de poder, recuperándola hacia caminos útiles para la propia cárcel, y “legitimando” la represión de cara a la pantomima que es el sistema judicial, usando a pequeños traficantes y consumidores como cabezas de turco. Mientras, los verdaderos traficantes (bancos, empresas farmacéuticas, carceleros, policías) se llenan los bolsillos a costa de nuestra salud y rebeldía. Este artículo no pretende ser un análisis exhaustivo de todos los aspectos relacionados con las drogas, sino dar una visión general de los puntos que consideramos más graves. Hay abundante documentación y quien quiera puede investigar por su cuenta sobre algún tema específico.

Muerte a la droga y viva el deporte.

Noticia extraida del -Punto de fuga
+info: Http://puntodefuga.org
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Comentaris

Re: La Droga como Cárcel
02 oct 2009
Qué va! Qué va! Las drogan nos permiten liberarnos y no debemos cuestionarnos de donde proceden ni hasta donde llegan.

Lo importante es tenerlas a mano y si podemos comprarlas directamente en los centros sociales y fiestas populares mejor que mejor.

Piensa que quien te vende la droga es una persona cercana y por tanto estás ayudándola a poder vivir con tu dinero que a su vez pasa a sus superiores siguiendo una cadena ascendente hasta llegar a alguna mafia o corporación que no deja de estas compuesta por personas y todas somos personas.

Así que no le demos la espalda a la droga, además controlamos mucho y somos capaces de no dejar que se apodere de nosotras. Sólo una poca en una fiesta, otro poco cada día fumando, etc..

Además, la TV sí es una droga y el tabaco, el café y el alcohol sí enganchan y son legales.
Re: La Droga como Cárcel
02 oct 2009
DROGA(s)
Mata(n)
Re: La Droga como Cárcel
02 oct 2009
Me levanté pronto, yo no madrugo más que cuando algo que me ilusiona me espera, pensé despues de meterme una infusión que lo mejor para los nervios y el acojone era no fumarme el petilla y salir a pintorrojear alguna pared para que pasara la mañana rápida y mantenerme eufórico, así fue mientras salía corriendo sentia ese cosquilleo inexplicable y quise girarme para sentir más, y asi fue estaba radiante y las sirenas muy lejos sonaban por dentro, quizas eran paranoia pero muy real, andé hasta donde habíamos quedado y allí estaban los tres con cara de sueño, dentro del coche con piperrak a toda hostia, me subí y salimos directos para la sucursal, recuerdo que los animaba y me revolcaba de la risa con sus jetos de miedo.
Justo cuando llegamos paso la bofia, suerte que tienen algunos, el atracador 1 dijo que segun las estadisticas tardaran 30 minutos en volver a pasar, entramos y recuerdo muy poco, es similar a esas grandes tajas que vas al lababo del bareto y pasas por delante de todo quisqui orgulloso de tu globo, recuerdo salir corriendo sin tocar el suelo sin apartar nada por encima de coches buscando el nuestro, hasta que nos metimos al coche no senti que el corazon y la cabeza eran uno, y que al hablar con el atracador 2 nos reiamos porque no nos salian las palabras y su cara se deformaba y volvia a la normalidad, el atracador 3 conducía en silencio, mas tarde nos contó que lloraba por dentro, el atracador 1 repetia continuamente quiero mas, subí la musica "no se donde vivo, no se que hora es, no se si es mañana o todavia ayer".

No seria el ultimo subidon , dejamos a buen recaudo el chorizo y nos fuimos a bañar en bolas al lago, notaba el agua caliente, jamás me habia metido en el lago porque sus aguas son tortuosas y me veia repartiendo el dinero y mas caliente se ponia el agua, no se cuanto nos duró aquello.
Re: La Droga como Cárcel
03 oct 2009
no se`porque esa fobia contra la droga. las sustancias toxicas yo las dividiria en legales e ilegales. estas ultimas demonizadas por intereses ocultos, que sino se esta un poco en tener en cuenta esos intereses terminas por defender esos intereses ocultos, en cuanto a los camellos pasa lo mismo hay los legales i lo ilegales administrando las sustancias toxicas unos las legales y otros las ilegales, osea que detras de toda prohibicion siempre hay lo mismo la falsa moral de querer tener razones para saber que es lo que conviene a los demas, y si uno mira esas razones con detenimiento y sin prjuicios termina por ver lo que hay detras de esos oscuros intereses la infatilizacion del pueblo para dirigirlo y manipularlo como se hace con los niños eso si siempre por su bien que es el que las elites dirigentes perppetuen sus privilegios aun a costa de esclavizar al pueblo no con las drogas sino con la ignorancia y la supersticion de hacerle creer que se pueden hacer listas de sustancias legales e ilegales, pero siempre poniendolas al mercado legal o negro y que las ganancias que generan dichos mercados vaya siempre a las mismas manos o sea sirvan a esos oscuros interese. porque una cerveza o una copa de conyac es tolerable y una raya de coca no o una dosis de morfina o de heroina, cuando la ley seca en ee,uu, los barmans eran los camellos malvados, y cuuanta gente se dañaba con el alcohol adulterado y elaborado sin escrupulos, ya os digo toda esa falsa moral de que la droga es la carcel y todo ese rollo, la carcel es el capitalismo y los carceleros todos los que lo refuerzan ya sea por creer en el o por ignorancia que no se lo que es peor. las experiencias de las drogas son subjetivas y todo lo que se quiera generalizar y objetivizar es no entender la psique humana, y si de verda se quiere hacer una denuncia subversiva contra el alineamiento del pueblo empezar a prohiber el trabajo ese si que es carcel y alinamiento contra las personas, pero para eso no teneis valor porque en el fondo os asusta la libertad y para lo unico que servis es para creeros virtuosos ante las debilidades de los demas pero vuestra virtud es como la que alardeaban los nazis cuando sus trenes salian a las horas previstas, o sea que quereis prevenir pero el precio que pagais con esa prevencion es la libertad del individuo, y sin esa libertad lo unico que podeis construir es mas carceles, y antes del uso masivo de drogas las carceles ya existian, e igual que se puede hacer la puerta de madera o de hierro el hierro o la madera no son la carcel, las drogas se pueden usar para encerrar pero no son la carcel, la carcel es prohibir como haceis vosotros proque vuestro remedio es peor que la enfermedad, la libertad no justifica los medios, la libertad es medio y es fin y querer ir hacia la libertad prohibiendo es no llegar nunca porque al unico sitio que se puede llegar prohibiendo es a la carcel. pero nada vosotros a lo vuestro a seguir creyendo que sois mejores y que eso os da derecho a decidir que es mejor o peor para los otros, pero de nuevo pienso que os equivocais la gente el pueblo ya sabe lo ue le conviene y tomar drogas o no hacerlo es la libertad de cada uno como individuo libre lo de mas es demagogia asquerosa de popes que se creen en posesion de verdades absolutas.
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