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Notícies :: @rtivisme : amèrica llatina
Por la violencia, "México es un país que llora": Teresa Margolles
13 jun 2009
· En la Bienal de Venecia muestra sus obras sobre la crueldad de la guerra al narco
· Documenta que llegamos a un nuevo periodo de necropolítica, dice el curador Cuauhtémoc Medina
· La artista exhibe mantas con sangre en el pabellón cercano a la Plaza de San Marcos
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Textos bordados con hilo de oro sobre telas impregnadas de sangre recogida en lugares donde ocurrieron asesinatos en México, que forman parte de los Narcomensajes 2009, de Teresa Margolles, mostrados en el contexto de la versión 53 de la Bienal de Venecia. Foto Alejandra Ortiz

Venecia, 10 de junio. Una de las artistas mexicanas más radicales y controversiales, Teresa Margolles, representa al país en la versión 53 de la Bienal de Venecia.

Ella toca uno de los temas más dolorosos y escabrosos de la actual realidad mexicana: la muerte de manera violenta.

Al respecto, Cuauhtémoc Medina, curador de la muestra de Margolles, explica:

"La presencia de Teresa en esta bienal es fruto de un concurso profesional realizado en febrero, manejado con absoluta claridad y respeto. Esta exposición es una victoria de la noción de autonomía artística. Estamos frente a una decisión profesional sobre lo que debe representar artísticamente a México, y en la Bienal de Venecia ha sido autorizada y respetada; el Instituto Nacional de Bellas Artes ha hecho lo que tenía que hacer."

¿Por qué escogió a Margolles? Hay dos razones: la primera es el modo en que se ha llegado en México a un nuevo periodo de necropolítica; las brutales tensiones sociales, mezcladas con la estructura de flujo de la globalización y la idiotez de la política de prohibición de las drogas, han convertido al país en espacio de violencia sacrificial incontrolable. Sencillamente hacen que ésta sea una historia imprescindible de registrar.

“La exposición tiene una posición clarísima: no sólo del artista y del curador, sino, la sociedad, de no dejar pasar el disgusto que nos produce la violencia.

“La segunda razón es que el espacio de representación nacional en un lugar como Venecia, debe ser usado con un propósito de tensión y no de disfraz.

"El arte contemporáneo hoy debe llegar a sus últimas consecuencias, desde el momento en el que cualquier estructura tradicional fue abandonada."

Penumbra y angustia

No obstante que el pabellón mexicano se ubica a escasos metros de la plaza de San Marcos, queda en una posición periférica respecto del núcleo central de la bienal, en el extremo este de la isla.

Ese hecho, aunado a la sola participación transversal mexicana (interrumpida sólo a partir de la versión anterior, con la exitosa asistencia de Rafael Lozano-Hemmer) en la larga historia de la bienal, paradójicamente pareciera ser un punto favorable, porque ha permitido mayor autonomía.

Las calles angostas e intrincadas parecieran "proteger" a ese espacio del ruido y la mundanidad; la banalidad que distingue la bienal, es en este espacio fuertemente contestado.

El magnífico edificio Rota Ivancich, obra de Jacopo Sansovino (uno de los máximos arquitectos del Renacimiento), representa el receptáculo ideal, ya que su belleza original es hoy mitigada por la decadencia.

Al entrar, el visitante percibe de inmediato una sensación de angustia, debido a la penumbra, a la invitación para hablar en voz baja, a la ropa negra de los colaboradores, al clima de dolor que se respira.

Un cartel introduce en el tema: "Según la prensa mexicana, 2008 fue el año en que más balas se dispararon en la historia reciente de México, llevando a más de 5 mil muertes por episodios de violencia, ligados al tráfico de drogas y su represión".

En entrevista con La Jornada, Teresa Margolles explica su trabajo: “La cierta retórica del título surgió de manera del todo espontánea, cuando Cuauhtémoc Medina me preguntó sobre lo que hablaríamos, y respondí: ‘¿De qué otra cosa podríamos hablar?’, un tema que consideré tan obvio, porque es lo que diariamente vivimos en México.

"En mi obra hablo del dolor de las personas que han perdido a sus seres queridos, del vacío que deja un asesinado en una familia. No son números, sino gente con nombre y apellido; vivimos en un país que llora."

Las escaleras empolvadas causan irritación, pero uno intuye la intencionalidad, y Cuauhtémoc Medina dice: "He ordenado estrictamente que no se limpie el edificio e impedimos toda restauración. Lo que está de hecho añadiendo Teresa es la memoria de esta brutalidad en el presente".

En el piso superior nos reciben unas telas color púrpura, parecieran pinceladas aplicadas con un color muy líquido sobre la cual se entreven fragmentos de escritura bordados con hilo de oro. Sin pensarlo, probablemente éste es el único punto de encuentro con la idea general de la bienal; Daniel Birnbaum –comisario del encuentro– subraya la importancia del proceso de gestación en la obra. Teresa concibe su trabajo no como algo definitivo, sino como acción constante. Con el tiempo esos fragmentos de letras se convertirán en narcomensajes típicos como: "Ver, oír y callar". Son telas que ha hecho con la sangre de las víctimas.

Tristeza y odio

Cada vez que alguien muere de manera violenta, Margolles o sus colaboradores recogen con las mantas la sangre o lodo donde cayeron las víctimas. La única fuerza de estas piezas está en el concepto, en el dramatismo del hecho y en la repulsión incontenible que produce en el visitante, que se magnifica con otra obra que es una acción pura llamada "limpieza de piso".

Al caminar en las salas se nota que el personal "limpia" el piso, el horror llega con la explicación del letrero: la sangre de los muertos se mezcla con agua. En ese momento el disgusto nos asalta, ese olor agrio y fétido se mezcla con el del lugar, nos mareamos, un escalofrío invade el cuerpo.

Teresa logra su cometido: la obra entra en nosotros y a su vez nos convertimos en parte de ella. Una sensación de inmensa tristeza, de repudio, odio y dolor profundo nos poseen; quisiéramos salir de ahí, pero desgraciadamente estamos atrapados. El arte es función, pero fuera de ese espacio la realidad es mucho peor.

http://www.jornada.unam.mx/2009/06/11/index.php?section=cultura&article=

Comentaris

Re: Por la violencia, "México es un país que llora": Teresa Margolles
16 jun 2009
De Mèxic se'n podrien tocar molts altres de temes; la impunitat, la manca de respecte als drets humans, la vulneració al Conveni 169 de la OIT, la persecució i etnocidi cap els originaris d'aquelles terres, la corrupció en general i o la dels poders públics i els seus (i)rresponsables, la persecució dels moviments socials, l'expoli per part de les grans empreses depredadores (moltes d'espanyoles), la desigualtat social, la pobresa extrema que arriba a nivells incalculable superant el 45%, actualment el país del món que bat rècords de periodistes assassinats, superant Iraq i Afganistan. El Narcomisstges, hem sembla una manera molt encertada d'explicar d'una manera, crua i real la qual es vui al país cada dia, i ens ha de fer reflexionar, (i molt!).

Cert que a tot a reu s'hi couen faves, però aquesta és una de tantes d'aquestes realitats, de les que passen desapercebudes i les quals les poques vegades que surten als mitjans d'informació (o deformació), i si ho fan, tant sols ho tracten com "realitixous", "noticia espectacle", res d'aprofundir, lluny del que es viu al dia a dia a Mèxic i en molts altres llocs del món, de vegades molt més proper del que ens pensem.

En fi, dona gust veure que encara queden artistes plàstics que tenen dos dits de coneixement.

Felicitats, Teresa Margolles... i gràcies per fer obris els ulls a un entorn, de vegades un pel "xick" i deshumanitzat en funció dels beneficis i inversions i per fer-los tocar de peus a terra.

Com bé diu en Cuauhtémoc Medina sobre els "Narcomensajes 2009": "El arte es función, pero fuera de ese espacio la realidad es mucho peor."
Re: Por la violencia, "México es un país que llora": Teresa Margolles
16 jun 2009
De Mèxic se'n podrien tocar molts altres de temes; la impunitat, la manca de respecte als drets humans, la vulneració al Conveni 169 de la OIT, la persecució i etnocidi cap els originaris d'aquelles terres, la corrupció en general i o la dels poders públics i els seus (i)rresponsables, la persecució dels moviments socials, l'expoli per part de les grans empreses depredadores (moltes d'espanyoles), la desigualtat social, la pobresa extrema que arriba a nivells incalculable superant el 45%, actualment el país del món que bat rècords de periodistes assassinats, superant Iraq i Afganistan. El Narcomisstges, hem sembla una manera molt encertada d'explicar d'una manera, crua i real la qual es vui al país cada dia, i ens ha de fer reflexionar, (i molt!).

Cert que a tot a reu s'hi couen faves, però aquesta és una de tantes d'aquestes realitats, de les que passen desapercebudes i les quals les poques vegades que surten als mitjans d'informació (o deformació), i si ho fan, tant sols ho tracten com "realitixous", "noticia espectacle", res d'aprofundir, lluny del que es viu al dia a dia a Mèxic i en molts altres llocs del món, de vegades molt més proper del que ens pensem.

En fi, dona gust veure que encara queden artistes plàstics que tenen dos dits de coneixement.

Felicitats, Teresa Margolles... i gràcies per fer obris els ulls a un entorn, de vegades un pel "xick" i deshumanitzat en funció dels beneficis i inversions i per fer-los tocar de peus a terra.

Com bé diu en Cuauhtémoc Medina sobre els "Narcomensajes 2009": "El arte es función, pero fuera de ese espacio la realidad es mucho peor."
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