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Notícies :: amèrica llatina
La otra cara del atentado a las Torres Gemelas
21 set 2008
Kurt Sonnenfeld, un refugiado norteamericano en Argentina que no dejan vivir en paz
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CAPITAL FEDERAL, Septiembre 13 (Agencia NOVA) El 11 de Septiembre de 2001 es una bisagra para la historia de los Estados Unidos de Norteamérica. Desde ese día nada fue igual para quienes habitan esa potencia mundial y aquellos que alguna vez pretendieron ingresar luego de esa fecha, como así también para países, representantes y organizaciones que recibieron la âatenta miradaâ? del Gobierno encabezado por George Bush.

Ese día, las mundialmente conocidas Torres Gemelas fueron derribadas por dos aviones que se estrellaron premeditada y coordinadamente por la conducción de dos suicidas que respondían -según el gobierno del mencionado Bush- a organizaciones terroristas identificadas con Al Qaeda, Osama Bin Laden y compañía.

Producido ese atentado, el gobierno norteamericano desplegó de inmediato un plan de contingencia para el salvamento y la asistencia de las personas que permanecían en las torres, pertenecientes al complejo de edificios conocido como el Ground Zero del World Trade Center, en donde se distribuían oficinas de poderosas empresas económicas y consultoras, como así también dependencias oficiales.

Cuando todo se había derrumbado comenzaron otras tareas, y como es de suponer todas las evidencias debían ser agrupadas para proceder al inicio de una investigación oficial.

En ese marco, el gobierno dispuso que un documentalista y fotógrafo trabajara en la zona donde estaban las Torres Gemelas para retratar y recabar todos los datos que sirvieran a los investigadores. Ese hombre se llama Kurt Sonnenfeld, vive en Argentina en condición de ârefugiadoâ? y concedió una entrevista exclusiva a Agencia NOVA.

âHe sido documentalista del gobierno de Estados Unidos en situaciones críticas y de catástrofe. He realizado trabajos de carácter confidencial y secreto en diferentes instalaciones científicas o militares relacionadas con el almacenamiento, desarrollo y transporte de armas nucleares, biológicas y químicasâ?, dice Sonnenfeld a modo de presentación.

Luego, cuenta que âcuando sucede el terrible atentado del 11 de Septiembre, el gobierno norteamericano, cierra toda el área alrededor del World Trade Center, todo el bajo Manhattan y se prohíbe el ingreso de todo tipo de cámaras. Solo a dos personas en el mundo se les concedió acceso para documentar lo que había sucedido. Yo fui una de esas personas, con acceso total y absoluto, a lo que fuera allí un importante centro dedicado al comercio y oficinas gubernamentales, incluyendo la mas grande estación clandestina de la CIA fuera de Washington DCâ?.

âYo debía documentar con mi cámara diariamente por horas y horas, y luego bajo estrictos parámetros que me fueron dados, liberar a las cadenas noticiosas mundiales, quince o veinte minutos de imágenesâ?, dice el profesional.

Luego, comenta que âdebía entregar todas estas horas de filmación para las investigaciones que se suponía se llevarían a cabo. Pase así, cinco semanas en cumplimiento del deber en el World Trade Center, pero debido a la trágica cadena de eventos que se sucedieron, nunca entregué los tapesâ?.


Los inconvenientes

Pero pocos meses después del cumplimiento de su arduo trabajo, a Sonnenfeld le toca vivir una situación trágica en su vida personal.

Y cuenta: âPoco después de haber cumplido servicio en el Ground Zero del World Trade Center, donde cerca de tres mil vidas fueron cegadas, mi propia esposa Nancy tomó la triste y trágica decisión de suicidarse, en la madrugada del 1º de Enero de 2002â?.

âYa lo había intentado antes debido a su cuadro depresivo. Lamentablemente provenía de una familia signada por los suicidios. Las autoridades llevaron a cabo la investigación formal y pertinente que determinó mi inocencia. Toda la evidencia, inclusive una nota de suicidio de su puño y letra, irrefutable evidencia forense y las declaraciones bajo juramento de policías y testigos en la corte, probaron el suicidioâ?, agrega el documentalista.

Sin embargo, los problemas no terminaron allí, porque durante la detención âfui brutalmente golpeado. En la estación de policía, dos oficiales me estrangularon, impidiéndome respirar, al mismo tiempo que otro oficial me pateaba varias veces en la ingle y luego me colocaron una sustancia química corrosiva en las fosas nasalesâ?.

âMe dejaron caer al suelo, nuevamente me patearon y me dejaron allí, casi sin poder respirar. Como mis manos estaban esposadas sobre la espalda, no pude intentar siquiera limpiar el químico de mi caraâ?, agrega.

No obstante, nada terminó, pues âa pesar de todas las pruebas de que había sido un suicidio, el gobierno inexplicablemente tomó todos los pasos necesarios para retenerme por un total de seis meses. Durante ese tiempo, las autoridades irregularmente confiscaron mi casa y cambiaron las cerradurasâ?.


Liberación y más problemas

Según cuenta Sonnenfeld, debido a la âabrumadora evidencia que probaba el suicidio de mi esposa, la fiscal, la parte acusadora, ve que no hay cargo en mi contra y pide que el cargo sea desechado. El juez coincidió plenamente en mi inocencia y fui liberadoâ?.

âAl ser liberado, después de haber perdido todo y harto de tantos abusos, demandé a la policía y a las autoridades de la ciudad por: falso arresto, apremios ilegales y torturas, falso encarcelamiento, difamación, excesivo uso de la fuerza, violación de derechos humanos y civiles. Hablé públicamente en contra de las autoridades y los critiqué en los mediosâ?, recuerda.

A partir de esas denuncias, aparecieron otros padecimientos: âNoté entonces autos parados frente a mi casa observándome; algunas veces al regresar, la alarma estaba desactivada; la policía me detenía sin motivos. Debí quedarme en casa de unos amigos en otra ciudad. Pero su casa fue violentada, aunque nada fue robadoâ?.


Destino final: Argentina y Paula

âLa persecución creció a tal punto, que debí abandonar el Estado de Colorado, donde había nacido y crecido. Pero el acoso no se detuvo. Es así, como unos amigos que tienen parientes aquí, en Argentina, me ofrecen que venga y que me darían la llave de uno de sus departamentos en San Bernardo (en la costa atlántica de la provincia de Buenos Aires)â?, rememora Sonnenfeld .

Y agrega: âMe pareció que habiendo pasado mucho más de un año de la muerte de mi esposa, quizá me haría bien pasar unos días en Argentina y tratar de recuperarmeâ?.

âYo llegué a Argentina siendo un hombre libre y de visita por solo unas semanas. Pero un milagro sucedió: Dios me envió un ángel, a Paula, mi esposa (Abril de 2003). Y comencé a pensar que quizá todavía había esperanzas para mí. Que podría recuperarme de tantas experiencias traumáticas y reconstruir mi vidaâ?, recuerda Kurt con notoria emoción.

âExtendí mi estadía en Argentina, y finalmente nos casamos con la intención de volver a Estados Unidos. Visitamos muchas veces la embajada, con la idea de obtener una visa para Paulaâ?, dice Kurt.

Pero evidentemente los problemas no se detendrían allí, pues âdebido a la burocracia envuelta en darle la visa a Paula y el modo en que fuimos tratados por la embajada; decidimos quedarnos en Argentina, al menos por el tiempo que demandase obtener una visa permanente para ellaâ?.

âQueríamos simplemente formar una familia y construir un futuro juntos, sin importar dóndeâ?, comenta Sonnenfeld con marcado entusiasmo.


Más problemas, pero en Argentina

Como la idea era construir un futuro junto a Paula (abogada y asesora legal y técnica de AMUMRA, la Asociación de Mujeres Unidas Migrantes y Refugiadas en Argentina), Kurt comenzó a buscar trabajo como productor independiente.

Pero entre junio y julio de 2004 y luego de formalizar una entrevista con una compañía productora y llevarles un tape con imágenes únicas; tan sólo 10 días después, es detenido por varios agentes de Interpol y es llevado a la cárcel de Devoto por un pedido de extradición de Estados Unidos.

Según Sonnenfeld, âse hizo en Estados Unidos una audiencia secreta y se decidió pedir mi extradición, diciendo que después de más de dos años, habían repentinamente encontrado nueva evidenciaâ?.

âY qué era esa nueva evidencia? Dos convictos, que a cambio de una reducción en sus sentencias; dicen que yo les confesé a ellos que mi esposa no se suicidó. Ignorando entonces mi absolución y toda la evidencia del suicidio; reinventaron el caso y fabricaron esta supuesta nueva evidenciaâ?, explica.

Seguidamente, Sonnenfeld dice que âen la orden irrestricta de arresto enviada a las autoridades argentinas, se pide expresamente y dos veces, que todas mis posesiones y documentos sean secuestrados, confiscados y remitidos a Estados Unidosâ?.

âEn el proceso original, mi casa permaneció seis meses en manos de las autoridades en Estados Unidos. Entonces, ¿que continúan buscando seis años después?â?, se indigna.

âLa extradición es un pretexto falso. Diseñado para llevarme de regreso a territorio norteamericano y ponerme dentro de su órbita de control. Obviamente estoy siendo perseguido por el temor que ciertos funcionarios del gobierno norteamericano tienen respecto de la información que poseo, y de lo que he sido testigoâ?, declaró el documentalista.

Al respecto, Sonnenfeld señala que su versión âse contrapone a la versión oficial de lo sucedido el 11 de septiembre de 2001â? pues âpongo en tela de juicio las razones que justifican esta llamada Guerra contra el terrorismoâ?.


Liberación y despuésâ¦

Luego de pasar siete meses en Devoto, y de haber perdido a su primer bebé debido al enorme stress que Paula sufrió; le fue negada la extradición en marzo de 2005. En ese entonces, el juez federal Daniel Rafecas notó las irregularidades y âlas sombras en este casoâ? y la falta total de garantías respecto de que, en caso de ser llevado a Estados Unidos, no se le aplicaría la Pena de Muerte.

âDesde mi liberación, los seguimientos, la gente sacándonos fotos, las amenazas y los llamados telefónicos han sido una perturbadora constante. Somos seguidos regularmente como si estuviésemos en territorio norteamericanoâ?, dice Sonnenfeld con marcada indignación.

El gobierno de Estados Unidos apeló la primera decisión del juez Rafecas y la Corte Suprema de Justicia de la Nación no concedió la extradición. Entonces y por segunda vez, el magistrado ratificó su decisión y negó nuevamente y por segunda vez tal extradición.

âLa decisión del Dr. Rafecas marcó la CUARTA vez que una Corte ha analizado el caso fabricado en mi contra y ha decidido en mi favor, tratando de ponerle fin a esta prolongada injusticia. Pero otra vez el gobierno de Estados Unidos apelo la decisión y mi caso se encuentra nuevamente hoy en la Corte Suprema de Justicia Argentinaâ?, explica Sonnenfeld.

El panorama, aunque agotador para cualquier ser humano, es de una gran fortaleza anímica. âEstamos luchando contra la superpotencia mundial, una maquinaria que no se detiene ante los sentimientos o el dolor del hombre comúnâ?.

âTodos sabemos que las autoridades norteamericanas han mentido y falsificado evidencia acerca de quien poseía armas de destrucción masiva, acerca de los lazos entre Sadam Hussain y Bin Laden, para justificar sus continuos ataques a Irak. Han tratado de engañarnos acerca de la existencia de las cárceles clandestinas alrededor del mundo y la tortura de sus prisioneros. Y aunque todos sabemos la verdad, las atrocidades continúanâ?, sentencia con notoria indignación Sonnenfeld.


Temores

âCada momento que comparto con mi familia, cada vez que vamos a la plaza, cuando una de mis hijas me abraza, yo se que podría ser la ultima vez. Cada mañana, me despierto y pienso que podría ser el ultimo día junto a mi familia, el ultimo día que pasemos juntosâ?, manifiesta el profesional.

Por supuesto, tiene motivos para sentir tal sensación: âEl miedo constante de ser separado de mi familia, tal vez secuestrado, como ha sucedido en otros países antes, cuando alguna extradición no fue concedida, es asfixiante. Cuatro años esperando que caiga el filo del hacha. Y a todo esto debemos sumarle que no tengo la documentación correspondiente y por ello me es muy difícil trabajar y poder darle a mi familia las cosas que son normales, cotidianasâ?.

âHace casi cuatro años solicité ser reconocido como refugiado en Argentina, esperando que esta pesadilla termine, esperando poder darle a mi esposa y mis hijas una vida de seguridad, felicidad y normalidad. Pero seguimos esperandoâ?, finaliza Kurt Sonnenfeld.


Apoyos incondicionales

En esta historia, Kurt tiene en su esposa Paula un sostén irremplazable y a una compañera incondicional. Y dice que âEstados Unidos continúa perseverando por llevarse a mi esposo a territorio norteamericano, donde sin duda se le aplicará la Pena de Muerte, con toda la responsabilidad a nivel nacional e internacional que esto le traería al Estado Argentinoâ?.

âEs dable destacar, que la pena mínima que allí enfrentaría sería la de Cadena Perpetua sin derecho a salir nunca bajo palabra (de por vida); igualmente violatoria de lo dispuesto por la Constitución Nacional como lo es la Pena de Muerteâ?, finaliza la abogada argentina.

En su reclamo, Paula no está sola, pues la acompañan con presentaciones legales y reclamos de justicia Adolfo Pérez Esquivel (SERPAJ); Abuelas de Plaza de Mayo; Madres de Plaza de Mayo, Línea Fundadora; Centro de Estudios Legales y Sociales (CELS); Asamblea Permanente de Derechos Humanos (APDH); Familiares de Detenidos y Desaparecidos por Razones Políticas; AMUMRA; Programa Nacional Anti-Impunidad y Comisión de Derechos Humanos, Honorable Camara de Diputados de la Provincia de Buenos Aires.

A nivel internacional, han realizado presentaciones a favor de Kurt Sonnenfeld REPRIEVE de Gran Bretaña, con la colaboración de NIZKOR de España y Belgica. También, el documentalista ha sido recibido por la Comisión de Derechos Humanos y Garantías de la Cámara de Diputados de La Nación. (Agencia NOVA)
Mira també:
http://www.agencianova.com/nota.asp?n=2008_9_20&id=3232&id_tiponota=4

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Comentaris

Re: La otra cara del atentado a las Torres Gemelas
21 set 2008
peones negros, FORA D'INDYMEDIA!!
Re: La otra cara del atentado a las Torres Gemelas
22 set 2008
SI VOLEU SABER REALMENT QUI VA FER ELS AUTOATEMPTATS DEL 11 DE SEPTEMBRE A NOVA YORK I WASHINGTON MIREU AQUEST VIDEO, PUES ES DESTAPEN CLARAMENT TOTS ELS MITES I VERSIONS OFICIALS. FOU UN MUNTATGE DELS SERVEIS SECRETS AMERICANS, I DE LES GRANS CORPORACIONS MILITARS I INDUSTRIALS QUE TANT ES LUCREN AMB ELS BENEFICIS DE LA GUERRA. HI ESTAVEN INVOLUCRATS ASSEGURANCES, EL LOBBY JUEU I COM NO, PLANS DE RECALIFICACIÃ MUNICIPAL ORGANITZATS PER ESPECULADORS.
ELS MORTS COM DE COSTUM ELS VAN FOTRE EL POBLE.IGUAL QUE A PEARL HARBOUR I QUE AMB EL MAINE L´ESTAT AMERICà NO DUBTAQ EN ASSASSINAR ELS SEUS SUBDITS PER ACONSEGUIR LA SEVA OLIGARQUIA ECONOMICA ELS SEUS OBJECTIUS.
I A ESPANYA QUE PASSÃ? PUES QUE JUSTAMENT SUCCEIREN UNS ATEMPTATS ELS DIES EN QUE LA OTAN ESTAVA DE MANIOBRES ANTITERRORISTES A MADRID EN MISSIà SECRETA.PER A DETONAR ELS EXPLOSIUS DELS TRENS, NOMÃS ES PODÃ?A FER DES DE SATELIT, COSA QUE S´ALLUNYA DE VERSIONS TERRORISTES SIGUIN ISLÃMIQUES O DE LA ETA.
http://www.investigar11s.org/
http://video.google.con/videoplay?docid=-5296803036286377485&hl=es
Re: La otra cara del atentado a las Torres Gemelas
22 set 2008
Maleïts lobbys jueus! Sempre fent la punyeta: escampant la pesta, fent la revolució boltxevic i ara posant bombes fent-se passar per islamistes. Que cabrons!
Re: La otra cara del atentado a las Torres Gemelas
22 set 2008
En PROU no sap llegir o que li passa?
Sindicat