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Notícies :: guerra
Ajedrez geopolítico: el trasfondo de una miniguerra en el Cáucaso
13 set 2008
En agosto el mundo fue testigo de una miniguerra en el Cáucaso, y su retórica fue apasionada aunque en gran medida irrelevante.
En agosto el mundo fue testigo de una miniguerra en el Cáucaso, y su retórica fue apasionada aunque en gran medida irrelevante. La geopolítica es una gigantesca serie de juegos de ajedrez entre dos jugadores en que ambos buscan ventajas en su posición. En estos juegos, es crucial conocer las reglas actualizadas que gobiernan las jugadas. Los caballos no pueden moverse en diagonal.

De 1945 a 1989, el principal juego de ajedrez ocurrió entre Estados Unidos y la Unión Soviética. Se le conoció como guerra fría y las reglas básicas fueron llamadas, metafóricamente, “Yaltaâ€?. La regla más importante tenía que ver con una línea que dividió Europa en dos zonas de influencia. Winston Churchill la llamó la “cortina de hierroâ€? e iba de Stettin a Trieste. La regla era que sin importar qué tantos disturbios provocaran los peones en Europa, no debía haber enfrentamientos bélicos reales entre Estados Unidos y la Unión Soviética. Al finalizar cada una de las instancias de disturbio, las piezas regresaban a su posición inicial en el juego. Estas reglas se cumplieron meticulosamente hasta el colapso de los comunismos en 1989, que estuvo marcado, muy notablemente, por la destrucción del Muro de Berlín.

Es perfectamente cierto, como todo el mundo lo observó en su momento, que las reglas de Yalta quedaron abrogadas en 1989 y que el juego entre Estados Unidos y la Rusia (de 1991) ha cambiado radicalmente. Desde entonces el principal problema es que Estados Unidos malentendió las nuevas reglas del juego. Se proclamó a sí mismo, y fue proclamado por otros, como la superpotencia única. En términos de las reglas de ajedrez, esto se interpretó como que Estados Unidos podía moverse por todo el tablero a su antojo y, en particular, que podía transferir los antiguos peones soviéticos a su esfera de influencia. En el régimen de Clinton, y más espectacularmente con George W. Bush, Estados Unidos procedió a jugar de este modo.

Había un problema con esto: Estados Unidos no era la única superpotencia; no era ya siquiera una superpotencia, para nada. El fin de la guerra fría significó que Estados Unidos fuera degradado: de ser una de las dos superpotencias pasó a ser un Estado fuerte en una verdadera distribución multilateral de poder real en el sistema interestatal. Muchos países grandes pudieron ahora jugar sus propios juegos de ajedrez sin consultar sus jugadas con alguna de las dos antiguas superpotencias. Y comenzaron a jugar así.

Dos importantes decisiones geopolíticas se tomaron en los años de Clinton. Primero, Estados Unidos pujó duro, y más o menos logró, incorporar como miembros de la OTAN a los antiguos satélites soviéticos. Estos países estaban ansiosos, ellos mismos, de entrar, aun cuando los países claves de Europa occidental –Alemania y Francia– estuvieran bastante renuentes de aceptar este curso de los acontecimientos. Consideraban la maniobra estadunidense como algo dirigido, al menos en parte, contra ellos, algo que buscaba limitar su recién adquirida libertad de acción geopolítica.

La segunda decisión clave de Estados Unidos fue convertirse en jugador activo en los realineamientos de límites al interior de la anterior República Federal de Yugoslavia. Esto culminó en la decisión de sancionar, y hacer cumplir con tropas, la secesión de facto que emprendió Kosovo de Serbia.

Aun con Yeltsin, Rusia no quedó contenta con estas dos acciones estadunidenses. Sin embargo, el desarreglo político y económico de Rusia en los años de Yeltsin fue de tal magnitud que lo único que pudo hacer fue quejarse, con bastante debilidad, debemos añadir.

El advenimiento en el poder de George W. Bush y Vladimir Putin fue más o menos simultáneo. Bush decidió impulsar la táctica de superpotencia única (Estados Unidos puede mover sus piezas como le plazca) mucho más que Clinton. En 2001, Bush se retiró de Tratado Antibalístico de Misiles firmado por Estados Unidos y Rusia en 1972. Luego anunció que Estados Unidos no ratificaría los dos nuevos tratados firmados en los años de Clinton: el Tratado de Prohibición Completa de 1996 y los cambios aprobados al tratado de desarme nuclear conocido como SALT II [segunda versión del tratado conocido como Strategic Arms Limitation Talks, diálogos para limitar las armas estratégicas]. Después Bush anunció que Estados Unidos avanzaría con sus sistema nacional de misiles defensivos [National Missile Defense].

Y por supuesto, Bush invadió Irak en 2003. Como parte de este conflicto, Estados Unidos buscó y obtuvo el derecho a establecer bases militares y a sobrevolar en las repúblicas de Asia central, que antes fueron parte de la Unión Soviética. Además, Estados Unidos promovió la construcción de ductos para transportar crudo y gas natural del Cáucaso y Asia central que evitaran pasar por Rusia. Finalmente, Estados Unidos entró en acuerdos con Polonia y la República Checa para establecer enclaves de misiles de defensa, ostensiblemente para protegerse de los misiles iraníes. Rusia, sin embargo, consideró que estos misiles estaban apuntados en su contra.

Putin decidió contestar el empuje con mucho más eficacia que Yeltsin. No obstante, como jugador prudente, maniobró primero para fortalecer su base propia –y le restauró una autoridad central efectiva y revigorizante a los militares rusos. En este punto, las mareas de la economía-mundo cambiaron y Rusia, repentinamente, se tornó en un controlador poderoso y rico no sólo en cuanto a la producción de petróleo sino del gas natural que tanto necesitan los países europeos.

De aquí en adelante Putin comenzó a actuar. Empezó a entablar relaciones con China para llegar a tratados. Mantuvo relaciones cercanas con Irán. Comenzó a empujar a Estados Unidos fuera de sus bases en Asia central. Y asumió una postura muy firme en cuanto a la extensión de la OTAN en dos zonas clave –Ucrania y Georgia.

La fractura de la Unión Soviética condujo a movimientos étnicos secesionistas en muchas de las antiguas repúblicas soviéticas, incluida Georgia. Cuando en 1990 Georgia intentó ponerle fin al estatus autonómico de sus zonas étnicas no georgianas, éstas se proclamaron estados independientes con gran celeridad. Nadie las reconoció pero Rusia les garantizó su autonomía de facto.

Los acicates recientes que condujeron a la actual miniguerra fueron dos. En febrero, Kosovo transformó su autonomía de facto en una independencia de jure. Esta maniobra fue apoyada y reconocida por Estados Unidos y muchos países de Europa occidental. En el momento, Rusia advirtió que la lógica de esta jugada se aplicaba de igual modo a las secesiones de facto de la antigua Unión Soviética. En Georgia, Rusia actuó de inmediato, por vez primera, para autorizar el establecimiento de relaciones directas con Osetia del Sur y Abjazia en respuesta directa a la independencia de Kosovo.

En abril de este año, Estados Unidos propuso en la reunión de la OTAN que se les diera la bienvenida a Georgia y Ucrania a un llamado plan de acción de membresía. Alemania, Francia y el Reino Unido se opusieron a esta acción, diciendo que esto provocaría a Rusia.

Para entonces, el presidente de Georgia, neoliberal y fuertemente pro estadunidense, Mijail Saakashvili, estaba desesperado. Se dio cuenta que la reafirmación de la autoridad de Georgia sobre Osetia del Sur (o Abjazia) se desvanecía para siempre. Así, aprovechó un momento de desatención ruso (Putin en las olimpiadas, Medvediev de vacaciones) para invadir Osetia del Sur. Por supuesto, el insignificante ejército de Osetia del Sur se colapsó por completo. Saakashvili confió en que eso le forzaría la mano a Estados Unidos (y de hecho a Alemania y Francia también).

Lo que ocurrió es que obtuvo la respuesta inmediata del ejército ruso que aplastó al pequeño ejército georgiano. Lo que obtuvo de George W. Bush fue retórica. Después de todo, ¿qué podía hacer Bush? Estados Unidos no es una superpotencia. Sus fuerzas armadas están trabadas en dos guerras en Medio Oriente, que va perdiendo. Y lo más importante de todo es que Estados Unidos necesita a Rusia mucho más de lo que Rusia necesita a Estados Unidos. El ministro ruso de Relaciones Exteriores, Serguei Lavrov, apuntó en un editorial de opinión del Financial Times que Rusia es “socio de Occidente en Medio Oriente, en Irán y Corea del Norteâ€?.

Y en cuanto a Europa occidental, Rusia controla esencialmente su abasto de gas. No es casual que fuera el presidente Sarkozy, de Francia, no Condoleezza Rice, quien negoció la tregua entre Georgia y Rusia. La tregua contiene dos concesiones esenciales por parte de Georgia. Georgia se compromete a no utilizar ningún tipo de fuerza contra Osetia del Sur, y el acuerdo no contiene ninguna referencia a la integridad territorial georgiana.

Así que Rusia emerge mucho más fuerte que antes. Saakashvili apostó todo lo que tenía y ahora está en bancarrota política. Y como irónica nota al pie, Georgia, uno de los últimos aliados de Estados Unidos en su coalición en Irak, retiró sus 2 mil efectivos militares de Irak. Estas tropas jugaban un papel crucial en las áreas chiítas y ahora tendrán que ser remplazadas por tropas estadunidenses, que tendrán que retirarse de otras áreas.

Si uno juega ajedrez geopolítico, es mejor conocer las reglas, o se pierde mucho por las maniobras del contrincante.

Traducción: Ramón Vera Herrera

© Immanuel Wallerstein
Mira també:
http://www.jornada.unam.mx/2008/09/13/index.php?section=opinion&article=032a1mun

Comentaris

Georgia y los neoconservadores
14 set 2008
Horrorizado por las atrocidades que cometieron las fuerzas invasoras estadunidenses en las Filipinas, y por el vuelo retórico acerca de las nobles intenciones que acompañan de manera rutinaria los crímenes de Estado, Mark Twain admitió que estaba incapacitado para blandir la formidable arma de la sátira.

El objeto de su frustración era el famoso general Frederick Funston. “Ninguna sátira sobre Funston puede llegar a la perfecciónâ€?, lamentó Twain, “pues Funston ocupa esa cumbre por su cuenta... (él es) la sátira encarnadaâ€?. La conjetura de Twain pareció repetirse en recientes semanas, durante la guerra entre Rusia, Georgia y Osetia del Sur.

George Bush, Condoleezza Rice y otros dignatarios invocaron de manera solemne la santidad de Naciones Unidas, y advirtieron que Rusia podría ser excluida de las instituciones internacionales, al “adoptar acciones en Georgia que contradicenâ€? los principios de la ONU.

La integridad territorial y la soberanía de todas las naciones debe ser acatada de manera rigurosa, señalaron. Cuando aludían a “todas las nacionesâ€? excluían al parecer aquellas que Estados Unidos elige atacar: Irak, Serbia, tal vez Irán, y una larga, familiar, lista de otras.

El socio menor se unió al coro. El secretario de Relaciones Exteriores de Gran Bretaña, David Miliband, acusó a Rusia de comprometerse en “formas de diplomacia propias del siglo XIXâ€?, al invadir un Estado soberano, algo que Gran Bretaña nunca haría en la actualidad.

Tales actos, añadió Miliband, “no son la forma en que las relaciones internacionales deben concretarse en el siglo XXIâ€?. De esa manera, sumó su voz a la de Bush, quien dijo que la invasión de un “Estado soberano vecino... es inaceptable en el siglo XXIâ€?.

El juego entre la sátira y la vida real se hace “inclusive más iluminadorâ€?, escribió Serge Halimi en Le Monde Diplomatique, “cuando para defender las fronteras de su país, el encantador y pro estadunidense (Mijail) Saakashvili repatria parte de los 2 mil soldados que había enviado a invadir Irakâ€?, uno de los más grandes contingentes despachados a la nación árabe, aparte de los dos estados guerreros.

Prominentes analistas se unieron al coro. Fareed Zakaria aplaudió la observación de Bush de que la actitud de Rusia es inaceptable en la actualidad, a diferencia del siglo XIX, “cuando la intervención de Rusia hubiera sido considerada un procedimiento normal para una gran potenciaâ€?. Por tanto, debemos desarrollar una estrategia para que Rusia “ingrese al mundo civilizadoâ€?, donde la intervención es impensable.

Siete de los miembros del Grupo de los Ocho, las principales potencias industriales del mundo, emitieron un comunicado “condenando la acción de nuestro miembro del G-8â€?, Rusia, pues aún no entiende el compromiso angloestadunidense de no intervención. La Unión Europea realizó una reunión de emergencia, algo bastante infrecuente, para condenar el crimen de Rusia. Fue la primera reunión de ese tipo desde la invasión de Irak, que por cierto no generó condena alguna de la UE.

Rusia pidió una sesión de emergencia del Consejo de Seguridad de la ONU, pero no se llegó a consenso alguno pues, de acuerdo con los diplomáticos del consejo, Estados Unidos, Gran Bretaña y otros rechazaron una frase que pedía a ambas partes “renunciar al uso de la fuerzaâ€?.

Las reacciones recuerdan las observaciones de George Orwell sobre “la indiferencia ante la realidad que exhibe un nacionalistaâ€?, quien “lejos de desaprobar las atrocidades cometidas por su propio bando... tiene una notable capacidad para no escuchar nada acerca de ellasâ€?.

La básica historia no está seriamente en disputa. Osetia del Sur y Abjasia (que tienen puertos en el mar Negro) fueron asignadas por José Stalin a su nativa Georgia. (Ahora, los dirigentes occidentales señalan con firmeza que las órdenes de Stalin deben ser respetadas).

Las provincias disfrutaron de cierta autonomía hasta el colapso de la Unión Soviética. En 1990, el ultranacionalista presidente de Georgia, Zviad Gamsakhurdia, abolió las regiones autónomas e invadió Osetia del Sur. La guerra que siguió dejó mil muertos y decenas de miles de refugiados.

Una pequeña fuerza rusa supervisó una tregua prolongada, difícil, que fue rota el 7 de agosto cuando el presidente georgiano Saakashvili ordenó a sus fuerzas invadir.

De acuerdo con “gran cantidad de testigosâ€?, informó The New York Times, el ejército de Georgia comenzó a “bombardear sectores civiles de la ciudad de Tsjinvali, así como la base de las fuerzas de paz de Rusia, usando artillería pesada y cohetesâ€?.

La predecible respuesta de Rusia fue desalojar a las fuerzas georgianas del sur de Osetia. Rusia procedió a continuación a conquistar partes de Georgia, y luego se retiró parcialmente a las cercanías de Osetia del Sur. Hubo muchas bajas y atrocidades. Tal como es normal, los inocentes sufrieron mucho.

Como telón de fondo de la tragedia en el Caúcaso hay dos asuntos cruciales. Uno es el control del gas natural y de los oleoductos desde Azerbaiyán hasta Occidente.

Georgia fue elegida por Bill Clinton para circunvalar a Rusia y a Irán, también fuertemente militarizada para ese propósito. Por lo tanto, Georgia representa “un valor estratégico muy grande para nosotrosâ€?, observa Zbigniew Brzezinski.

Es de notar que los analistas se están poniendo menos reticentes para explicar los reales motivos de Estados Unidos en la región, a medida que los pretextos de sombrías amenazas y de liberación se desvanecen y se hace más difícil eludir las demandas para que retire sus tropas de ocupación de Irak. Es por eso que los editores de The Washington Post criticaron a Barack Obama por considerar Afganistán “el frente centralâ€? para Estados Unidos. El periódico recordó que Irak “se halla en el centro geopolítico de Medio Oriente y contiene algunas de las reservas de petróleo más grandes del mundoâ€?, y que la “importancia estratégica de Afganistán empalidece con relación a Irakâ€?. Una bienvenida, aunque tardía, admisión de la realidad de la invasión estadunidense.

El segundo tema de división en el Cáucaso es la expansión de la Organización del Tratado del Atlántico Norte en dirección al este. Cuando la Unión Soviética se derrumbó, Mijail Gorbachov aceptó una concesión que resulta asombrosa a la luz de la historia reciente y de las realidades estratégicas: aceptó que una Alemania unida se uniera a una alianza militar hostil.

Gorbachov aceptó la concesión sobre la base de “garantíasâ€? de que la OTAN no ampliaría su jurisdicción hacia el este, “ni una sola pulgadaâ€? en las exactas palabras (del entonces secretario de Estado) Jim Baker, de acuerdo con Jack Matlock, embajador de Estados Unidos en Rusia en los cruciales años de 1987 a 1991.

Clinton rápidamente abjuró de ese compromiso, y también desechó los esfuerzos de Gorbachov para poner fin a la guerra fría mediante una cooperación entre los socios. Y la OTAN rechazó una propuesta rusa para una zona libre de armas nucleares entre el Ã?rtico y el mar Negro, que podría haber “interferido con planes para ampliar la OTANâ€?, según Michael McGwire, un analista de estrategia y quien trabajó en la OTAN en tareas de planificación.

Las esperanzas de Gorbachov fueron abandonadas ante el triunfalismo estadunidense.

Los pasos de Clinton fueron rápidamente escalados por la agresiva postura y las acciones de Bush. Matlock escribe que Rusia podría haber tolerado la incorporación de ex satélites de Rusia en la OTAN si Estados Unidos “no hubiera bombardeado Serbia y hubiera continuado su expansión. Pero, en definitivas cuentas, misiles balísticos en Polonia y la intención de que Georgia y Ucrania se unieran a la OTAN, cruzaron las líneas rojas. Y la insistencia en reconocer la independencia de Kosovo fue el colmo. Putin ha aprendido que las concesiones a Estados Unidos no resultaban recíprocas, sino que eran utilizadas para promover el control de Estados Unidos sobre el mundo. Una vez que tuvo la fuerza de resistir, lo hizoâ€?, en Georgia.

Se habla mucho sobre una “nueva guerra fríaâ€? instigada por la brutal conducta de Rusia en Georgia. Hay motivos para alarmarse por contingentes navales de Estados Unidos en el mar Negro –algo homólogo en el Golfo de México difícilmente sería tolerado– y por otras señales de confrontación. Las recientes visitas del vicepresidente Dick Cheney a Georgia y Ucrania son temerariamente provocadoras.

De todas maneras, parece muy difícil que exista una nueva guerra fría. Para evaluar la posibilidad, debemos tener en cuenta con claridad la vieja guerra fría. Más allá de la retórica, la guerra fría fue en la práctica un pacto tácito en el cual cada uno de los rivales tenía libertad para apelar a la violencia y a la subversión a fin de controlar sus dominios. Para Rusia, eran sus vecinos orientales. Para la superpotencia global, la mayor parte del mundo.

Una alternativa sensata es la visión de Gorbachov rechazada por Clinton y socavada por Bush. Un consejo sensato fue ofrecido hace poco por el ex ministro de Relaciones Exteriores de Israel e historiador Shlomo Ben Ami. En un artículo escrito en la prensa libanesa, Ben Ami dijo que “Rusia debe buscar una genuina asociación estratégica con Estados Unidos, y Estados Unidos debe entender que, cuando Rusia es excluida y despreciada, puede arruinar las cosas a escala global. Ignorada y humillada por Estados Unidos desde que concluyó la guerra fría, Rusia necesita incorporarse a un nuevo orden global que respete sus intereses como una potencia que resurge, no con una estrategia antioccidental de confrontaciónâ€?.

Los ensayos de Noam Chomsky sobre lingüística y política acaban de ser recolectados en The Essential Noam Chomsky, editados por Anthony Arnove y publicados por The New Press. Chomsky es profesor emérito de lingüística y filosofía en el Instituto de Tecnología de Massachusetts, en Cambridge.

Copyright 2008 by Noam Chomsky.
Re: Ajedrez geopolítico: el trasfondo de una miniguerra en el Cáucaso
15 set 2008
SI LA GUERRA SE ACERCA, ESTAMOS CON RUSIA


Como bien reza el titulo del escrito de hoy estamos ante el preludio de una guerra. Quien sabe si se están ya forjando los cimientos de una nueva conflagración mundial, pero las campanas tocan a muertos en nuestra ya devastada moralmente Europa, campo de batalla desde tiempos remotos y pieza clave en los destinos mundiales. Suenan notas de difuntos porque cualquier conflicto armado solo produce resultados funestos, pero bien parece que la muerte misma es el menos malo de los males ,cuando ante nosotros estamos viendo el renacer de un trozo de Europa que antepone la fuerza y la razón ante la diplomacia de unos farsantes, que apuesta por la mas difícil de las soluciones antes que dejar seguir siendo vejada y humillada en una pax sionista, en una paz solo para pueblos sometidos, en una versión moderna de esclavitud espiritual y economica.
Quizás con los dias y con los acontecimientos venideros veamos nuevas sorpresas geopoliticas, lo mas seguro es que esto es mas que un bluf, mas que una demostración de fuerza, quizás venga una Segunda Guerra Fria, pero hablar de una guerra total entre el Imperialismo Americano y Rusia es hoy dia una abstracción, una posibilidad pequeña, puesto que aun no se dan las circunstancias tan maduras como para dar un paso tan drastico. Ha habido epocas peores, de tensión entre dos bloques antagonicos que verdaderamente daba la impresión que si iba a estallar una guerra, pero no es esta la ocasión.Lo que si está claro es que se están dando las circunstancias y existen las minimas razones como para declararse una guerra o comenzar una carrera de hostilidades donde puedan haber resultados tan perjudiciales como cese de relaciones diplomáticas, bloqueos o incluso pequeñas guerra regionales de escape de tensión. Estados Unidos desde la Primera Guerra del Golfo, ya ha atacado varios países, invadiendo unos (Afganistán e Irak) y poniendo bases en otros (Kosovo,Serbia), mientras tanto ha hecho lazos de hermandad con naciones antes del bloque opuesto y a muchas las ha incorporado en su club privado de amigos y lacayos, la OTAN ( Bulgaria, Republica Checa, Eslovaquia, Eslovenia, Estonia, Letonia, Lituania, Hungría, Polonia y Rumanía). En noviembre del 2002 en la cumbre de Praga se montó la IPAP ( Planes de Acción Individual de la Asociación), que es una plataforma para cuajar mejores relaciones , protección y posiblemente futuros fichajes a paises que tienen voluntad politica de cooperación con la OTAN ( Azerbaiyán, Armenia, Kazajistán y Georgia).
Aparte de todas las bases y los movimientos de sus tropas y servicios secretos por todo el globo, amén de episodios de terrorismo estatal encubierto, autoatentados, episodios de bandera falsa o secuestro y tortura de supuestos terroristas, secuestrados en países ajenos, y confinados en su carcel con inmunidad judicial de Guantánamo.
Rusia, todos los problemas que ha tenido desde la llegada de Putin al poder han sido internos. Los conflictos de Chechenia, el terrorismo haciendo mella en su territorio como los atentados en la escuela de Beslán, en bloques de edificios moscovitas y los hechos sangrientos del teatro Dubrovka de la capital han hecho endurecer a una administración, que viendo como ellos si tenían que combatir ante un terrorismo real y no supuestamente estatal como el americano, solo respuestas drasticas y contundentes eran la certera medicina para combatirlos. La hipocresía siempre ha ido de la mano de los politicos americanos, los que bombardean ciudades con uranio empobrecido y bombas de racimo y de neutrones (antaño atómicas), acusaron en su dia a Rusia de totalitaria y de abusar de su fuerza. Los que invaden países unilateralmente ,de espaldas al mundo, a la ONU, y a la comunidad internacional ahora dicen que los rusos no pueden ir por la vida defendiendose sin pedir permiso a los demás. Los que atacan a países acusandolos falsamente de tener armas de destrucción masiva y sin sufrir ningun acto hostil por su parte, acusan falsamente a Rusia como la retro-glamourosa Sarah Palin de atacar a los georgianos “ sin previa provocación de los mismosâ€?. Por lo que se ve, atacar a zonas de mayoria etnica rusa y provocar centenares de muertos civiles es de lo mas demócratico y humanitario. Y por ultimo, los que han disgregado a Serbia, los que le han arrebatado Montenegro y amplias zonas territoriales en Bosnia y le han seccionado su patria carnal kosovar a base de bombas y de limpieza etnica, ahora se quejan de que dos zonas rusas de separen de su agresor y ocupante georgiano.
Como hemos dicho, los rusos desde los tiempos de la retirada en Afganistán que no intervenían directamente fuera de sus fronteras. Estados Unidos han tenido desde la caída del comunismo mas de 15 años para contaminar, invadir, bombardear, y erosionar a cuantos paises se le han puesto por medio o no han acatado los nuevos dictámenes del nuevo y solitario amo mundial. Pero desde la llegada al poder de la cúpula Putin, de la reactivación de su politica económica, inversiones extranjeras, lucha contra la delincuencia y politica de mano de hierro , Rusia también está apostando y fuerte en marcar el territorio y responder a cada avance de los americanos en el desplazamiento de otra ficha táctica en el tablero. Los americanos quieren instalar en Polonia el escudo antimisiles, pretenden invadir Irán, y han creado lazos diplomaticos muy fuertes con Ucrania (y el apoyo a su revolución naranja liberal) y con una Georgia a la que han entrenado a sus tropas simultáneamente mientras los israelitas les vendían sus armas. Posicionamientos estratégicos, provocación al enemigo a las puertas de su casa, intereses energéticos. Rusia al unísono, aprovechó la oportunísima agresión georgiana para canalizar como agua de mayo tan suculento regalo y demostrar su fuerza aplastando al enemigo, provocando a las democracias occidentales, ocupando un pais preferente de la OTAN y apoyando y reconociendo las respectivas declaraciones de independencia de las dos republicas separatistas prorusas. Pero noticias de ultima hora hablan de nuevos movimientos tácticos rusos y esta vez son en Sudamérica, concretamente en Venezuela. Efectivamente a una base militar venezolana han llegado dos bombarderos estratégicos rusos Tupolev-160 (considerados los mayores del mundo y de la historia, avión de largo alcance capaz de efectuar ataques nucleares , puede portar doce cohetes de crucero con ojivas nucleares y 40 toneladas de bombas). Según el Ministerio de Defensa Ruso, regresarán a sus bases el 15 de octubre.Hace una semana , Moscú también anunció en el país caribeño el envío de un escuadrón naval y de aviones antisubmarinos, para realizar en noviembre ejercicios conjuntos que serán los primeros en Sudamérica desde la Guerra Fría. Aparte en las maniobras navales que efectuará Rusia en Venezuela participarán varios buques de su flota del Norte, entre ellos el crucero de propulsión nuclear Pedro el Grande. Las patrullas de sus aviones estratégicos estaban suspendidas desde 1992, en agosto del 2007 se reanudaron. Rusia está aprovechando bien las tensiones entre los EEUU y Venezuela (aparte de Bolivia y Cuba) para dar cobertura militar a países que podrán ser futuros suministradores suyos de petroleo al mismo tiempo que les está vendiendo equipaciones militares, asegurandose aliados en el otro continente. Rusia ha vendido a Venezuela desde el 2003, equipo militar con un coste de 3700 millones de euros y es su tercer mayor comprador de armas. Chávez les ha comprado 100.000 fusiles AK-47 Kalashnikov ( en cuyo país se instalarán fabricas para la fabricación del mismo), 24 cazas Sujoi y 50 helicopteros de ataque, aparte de las futuras compras previstas por Caracas valoradas en mil millones de euros y que consistirán en 20 sistemas de misiles tierra-aire Tor-M1 y tres submarinos.
Europa por su parte, muy a pesar nuestro, traicionará su destino territorial y nacional y ante una escalada de hostilidades se posicionará con su amo americano. Pero en el MSR, siempre hemos creído en una Europa real, en una Europa socialista , unida y anticapitalista, alejada de amos extranjeros y de nuevos socios que nada tienen que ver con nosotros. Rusia es el futuro de Europa, su continuación, su proyecto cristalizado, una unión natural de la que debe emanar una unión politica, territorial, racial, cultural, militar y economica. Pero no para crear un nuevo imperio sino para lograr esa unidad que nos haga sentir mas libres dentro de unas fronteras naturales de las que nunca hubieramos debido renegar, en pos de imperialismos de ultramar y de guerras civiles europeas, tan ciegas como execrables. Por lo tanto apoyamos la politica de Medvedev, la politica de un nuevo despertar ruso, a pesar de tantas cosas, y sobretodo a pesar de la basura de politicos que nos representan a Europa, la futura revolución y reconquista nacional europea, como bien me dijo un dia Erik Norling, vendrá del Este, y aunque estos episodios bélicos con Georgia solo tienen el tinte de conflicto regional, que nos sirvan de lectura avanzada de que la guerra tarde mas o menos es inexorable e inevitable y vendrá en la forma que sea, puesto que la libertad de una tierra, sea la rusa o la europea, por desgracia tendrá que tejerse encima de un charco de sangre y luchando contra la tiranía omnipresente de nuestros dias. La libertad nunca fue gratis. Dejadme terminar este escrito con unas estrofas del himno ruso:
Sé gloriosa, nuestra patria libre
La eterna unión de pueblos hermanos,
La sabiduría popular dada por nuestros antepasados!
¡Sé glorioso, país! ¡Estamos orgullosos de ti!

Un vasto espacio para soñar y vivir
Nos abren los años futuros
Nos da fuerza la lealtad a la Patria
¡Así fue, así es y así será siempre!

http://es.youtube.com/watch?v=1ZwpA4L7bws&feature=related
http://es.youtube.com/watch?v=Kj-vxHtU4L8&feature=related

ARRIBA EUROPA
ARRIBA RUSIA

www.msres.org
Re: Ajedrez geopolítico: el trasfondo de una miniguerra en el Cáucaso
16 set 2008
Y ahora ya es preocupante, los del MSR estais locos, os importa una mierda la gente, os importa una mierda todo el mundo, solo quereis más grandeza, os importan una mierda los pobres, los que sufren, solo europa, misiles, barcos de guerra, etc.. estais locos
Re: Ajedrez geopolítico: el trasfondo de una miniguerra en el Cáucaso
16 set 2008
Como dijo José Antonio: " Si nos llaman locos, bendita locura la nuestra" ...

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