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Notícies :: amèrica llatina
Lágrimas de cocodrilo por el Che Guevara
04 ago 2008
El guevarismo de ciertos grupos que apoyaron al clérigo Fernando Lugo no distan mucho en materia de legitimidad de los artículos de electrónica que se comercializan en la Triple Frontera.
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El guevarismo de ciertos grupos que apoyaron al clérigo Fernando Lugo no distan mucho en materia de legitimidad de los artículos de electrónica que se comercializan en la Triple Frontera, sobre todo dentro de las fronteras paraguayas, zona célebre por sus productos piratas y falsificados..

Viene al caso, hablando de falsedades, recordar que el sistemático sabotaje del Partido Comunista boliviano fue decisivo para el trágico desenlace de la guerrilla en Bolivia del Che, en una muestra de hipocresía marxista que se reproduce continuamente hasta hoy.

El 19 de enero de 1968, meses después de ser exterminada la guerrilla y morir asesinado en La Higuera el Che Guevara, el Partido Comunista boliviano emitió un grandilocuente documento, que rendía "fervoroso homenaje a los heroicos guerrilleros que con su sangre generosa empezaron a abrir el camino de la verdadera liberación de nuestra patria", mintiendo al afirmar que "el Partido Comunista no supo de la presencia del Che Guevara en nuestro país".

En realidad, el Che había mantenido conversaciones con el líder del partido comunista Mario Monje, quien exigió comandar militarmente la guerrilla. La descabellada exigencia de Monje era en realidad una estrategia para negar el apoyo del partido comunista boliviano, alineado con Moscú, que había dado indicaciones de no apoyar la insurrección del Che, quien era sospechado de chinoísta y troskysta.
El 31 de diciembre de 1966 Monje y Guevara mantuvieron la conocida reunión en el campamento guerrillero de Ãancahuazú. Aunque la reunión terminó en forma aparentemente amable y Monje prometió volver, en los hechos no volvió a existir contacto entre ambos líderes.

El partido comunista boliviano fue más allá e incluso saboteó a la guerrilla y contribuyó a su aislamiento, favoreciendo a sus archienemigos imperialistas de la CIA, hechos conocidos que permiten dimensionar la hipocresía de los posteriores elogios al Che. Tal vez ese triste papel que se fue haciendo cada vez más célebre llevó a Monje a dejar Bolivia y radicarse en Moscú, donde reside hasta hoy.

El partido comunista paraguayo tuvo una insólita posición cuando apoyó a un dictador neo-nazi favorecido por Estados Unidos para someter al Paraguay, el general José Félix Estigarribia.

El apoyo comunista a la candidatura de Estigarribia se dio a través de la Confederación de Trabajadores (dominada por el partido comunista en ese momento), según un extraño documento fechado el 8 de julio de 1939, donde los seguidores de Lenin autóctonos incluso llegaban a ensalzar al mismo Franklin Delano Roosevelt, de la misma manera que hoy nuestra izquierda imprime afiches en desagravio al embajador James Cason.

En su documento los comunistas afirmaban textualmente que el contacto de Estigarribia con la política panamericanista de Roosevelt, basado en el empréstito (dólares pellizcados por el jefe del ejército del Chaco en Washington con la excusa de la amenaza expansiva del Tercer Reich, como más adelante el justificativo sería la URSS) y expresado en declaraciones progresistas y en promesas de gobernar democráticamente, aseveraban la justeza de apoyo comunista al Partido Liberal. Con un antológico doble discurso añadía que el Partido Comunista era un partido de orden y de democracia, que cumplía un deber patriótico al salvar al Paraguay de la vergüenza bochornosa del fascismo y de la oligarquía, aunque se arrojaba a los brazos del partido de la oligarquía y catapultaba a quien inauguraría la dinastía de dictadores neo-nazis al servicio del imperio norteamericano en Paraguay.

En ese momento histórico, con similitudes que se perciben en el presente, el liberalismo paraguayo acató con sumisión la orden del norte de alinearse detrás de un proyecto que contravenía sus propios principios idelógicos. El mismo caso se da hoy con el apoyo de cierta izquierda al proyecto del obispo Fernando Lugo.

De acuerdo a la misma fuente, este espectacular viraje del comunismo criollo permitió al mismo rescatar algunos presos que tenía y conservar la dirección de la Confederación de Trabajadores. Lo que siguió es historia conocida; el 18 de febrero de 1940 Estigarribia dio un autogolpe, ordenó el silencio de los partidos políticos, amordazó a la prensa, intervino a la universidad y a mediados de año promulgó por decreto una constitución totalitaria de nítido corte nazi-fascista.

Curiosamente, el Partido Comunista siguió apoyando al gobierno Nazi del generalote favorecido por Washington, lo que nos hace parafrasear a un periodista de la época que clandestinamente publicó un artículo diciendo que el comunismo había arribado a la trágica y cenital conclusión de que el fascismo era la única salida, la única forzosa solución.
Una ambiguedad análoga se manifestó durante las elecciones que el 20 de abril, ganó el clérigo Fernando Lugo.
A pesar de que fueron los mismos referentes de dicho partido quienes denunciaron internacionalmente la infiltración de elementos vinculados a USAID y a la embajada norteamericana de Asunción en el supuesto movimiento de izquierdas que lanzó a la arena política al obispo Fernando Lugo, terminaron plegándose a la farsa y emitiendo comunicados de apoyo, que se asemejan bastante al de los comunistas bolivianos ensalzando al Che meses después de ser capturado y ejecutado por la CIA.
Fueron los mismos comunistas quienes denunciaron que Camilo Soares, secretario general del PMas, era un antiguo infiltrado con fuertes vinculaciones en la embajada norteamericana de Asunción, constante beneficiario de los dólares de George W. Bush distribuídos por la IAF, la Nacional Endowment for Democracy y USAID, todos ellos organismos de penetración imperialista. Personalmente recibí del encargado de relaciones internacionales del partido comunista paraguayo documentos sobre los 45.000 dólares que hace pocos meses desembolsó la embajada norteamericana en beneficio de la âCasa de la Juventudâ?, ONG fantasma que recauda para el PMas. Sólo en el año 2005 el mismo supuesto partido socialista recibió 127 mil dólares de la IAF, institución controlada por George W. Bush.
A pesar de lo que la mayoría de la gente piensa, el Movimiento Tekojoja es otro de los movimientos cercanos a Lugo con fuertes vínculos con la embajada, que hoy está bajo el mando del conocido embajador James Cason, célebre por haber financiado a disidentes remunerados en Cuba y varios otros países latinoamericanos, para luego
utilizarlos como marionetas para desestabilizar gobiernos que no son de su agrado.
No hace falta aclarar que todos los partidos citados, incluyendo al comunista paraguayo, abundan en aficionados al "turismo revolucionario", como el Che llamaba a los favorecidos con viajes y estadías pagadas en La Habana para presuntos relacionamientos en pro de la revolución latinoamericana.
Durante su estadía en el Congo, el Che pudo constatar el parasitismo del ejército revolucionario de Kabila, cuyos oficiales cruzaban un lago para divertirse en los prostíbulos de Kigoma, con dinero que en parte provenía del Ministerio cubano creado por el mismo Guevara, para financiar los movimientos de Liberación Nacional.
El Che se revolvería en su tumba si supiera que destinos parecidos dan a las muestras de solidaridad caribeña, aún hoy, la mayoría de los cabecillas de movimientos que rodean al clérigo presidente Fernando Lugo. Para colmo, han transitado con su ayuda el mismo camino que el desestabilizador estrella de George W. Bush, James Cason, contribuyendo a fortalecer planes imperialistas. LAW
Mira també:
http://elmercuriodigital.es/content/category/7/139/179/

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