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Notícies :: amèrica llatina |
El imperio y el periodismo servil en Paraguay
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per Luis Agüero Wagner Correu-e: agenciainformativaf17@yahoo.com (no verificat!) |
26 jul 2008
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Quienes no se expliquen cómo el periodismo puede alcanzar los niveles de cipayismo que ostenta en Paraguay, tal vez deban saber esto. |
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El obispo Fernando Lugo llegó al poder el 20 de abril apoyado por estos periodistas. Después de conocerlos, saque usted sus conclusiones:
ALDO ZUCOLILLO, ABC COLOR Y LA CIA
El lunes 13 de marzo de 1995, ABC color (p.14) publicó una nota editorial en la que hablaba sobre “El retorno de Stroessner y el juicio a la dictaduraâ€?, poco más arriba de la página editorial puede leerse: “Clausurado por la dictadura el 22 de marzo de 1984 por defender la libertadâ€?. (La pregunta que se impone es: ¿Cuándo lo hizo?). No hay motivo para cuestionar el presumido aserto del eslogan sobre todo en su primera parte. Tampoco hay motivo para no decir que ABC color comenzó supuestamente a “defender la libertadâ€? 17 años después de su fundación, cuando Stroessner ya estaba en vÃsperas de cumplir su trigésimo aniversario en el poder. PodrÃa decirse también que –sin que sea necesario aplicar la cinta métrica a la obsecuencia-, entre 1967 y 1984, ABC color prodigó tantos elogios al dictador en sus páginas, que serÃan más que suficientes como para empapelar con ellas todo el Palacio de López. Por tanto, en el juicio a la dictadura debe incluirse a sus alabarderos, a sus beneficiarios (Zucolillo entre ellos) y a quienes la legitimaron.
Aldo Alberto Zucolillo fundó ABC color, el 8 de agosto de 1967, bajo el padrinazgo del general Alfredo Stroessner, quien asistió a la inauguración del “diario joven con fe en la patriaâ€?. Desde entonces, y hasta poco antes de su clausura en 1984, en incontables editoriales, Zucolillo defendió con vehemencia la polÃtica y la larga era de paz y de progreso del gobierno del general Stroessner. Claro está, los negocios de los Zucolillo prosperaban gracias al “ilustre jefeâ€? y por ello era frecuente encontrar a ambos en numerosas “estampitasâ€? de la época. (Recuérdese que Zucolillo proveÃa de automóviles Chevrolette (caperucitas) a la policÃa de Stroessner, por lo que el cinismo resulta evidente cuando menciona en “Hace 10 añosâ€?, que “la sola presencia de las caperucitas en los barrios resultaba traumática para cualquier ciudadanoâ€? (Abc color, 29/VII/97). “FotografÃas de Zucolillo con Stroessner deben haber varias –decÃa-…la verdad que todos querÃamos salir con él, yo también ¿Por qué no?â€? (Radio Ñandutì, 12/XII/96). Mezcla de “Banqueiro Anarquistaâ€? y “Mendigo Ingratoâ€?, Aldo Zucolillo se afilió tempranamente al imbatible partido de “la billeteraâ€?; militó en causas muy diversas y siempre que sus emprendimientos comerciales estuvieran asegurados, el más perverso sistema de gobierno era elogiable. “Es cierto –dijo también-, pueden haber 20 años, los primeros del gobierno de Stroessner yo querrÃa que alguien me niegue que fueron muy constructivos, que pueden haber defectos de derechos humanos, con mucho gusto acepto. Pero, que fueron constructivos lo fueron y nuestros editoriales descifraban eso, 20 años de construccionesâ€? (Radio ÑandutÃ, 12/XII/96). Este es el Zucolillo real, retratado por él mismo. El “cuentero Zucolilloâ€? tenÃa fuertes vÃnculos con el general Stroessner, lo que explica por qué están notoriamente ausentes de su lista de “Hace 10 añosâ€? su hermano Antonio (Tuco), consuegro de Stroessner y embajador en Londres, su hermano Julio César, delator al servicio de Pastor Coronel y su célebre cuñado, Conrado Pappalardo Zaldìvar, encargado de los actos ceremoniales del dictador.
Con estos antecedentes, y para decirlo con palabras del propio Zucolillo: “Es bueno que la memoria colectiva no se deje confundir por la inversión de culpas y responsabilidades que en esta campaña electoral se intenta, quizás porque quienes la inventan y la utilizan confÃan en que, de tanto falsear el pasado, la memoria de este pueblo flaquee, se desoriente y acabe por absolver a los verdaderos culpables de nuestros males presentesâ€?. Finalmente, este comentario, señor Zucolillo, tiene precisamente ese propósito: “No falsear el pasadoâ€?.
Un viejo amigo del imperio
AgustÃn Torres Lazo –ex diplomático nicaragüense nacionalizado norteamericano- consiguió en 1979 que el Departamento de Estado invitara por primera vez al ex policÃa AlcibÃades González Delvalle. Asà nació una fructÃfera relación entre el agente de los norteamericanos y el ex policÃa AlcibÃades González Delvalle. Siempre en el rubro sindical, Torres Lazo también trabó amistad con VÃctor Báez Mosqueira, quien al poco tiempo se convirtió en hombre de confianza de la embajada norteamericana en Paraguay (Archivos del Terror. Microfilm N° 00045F 2336). Báez Mosqueira fundó después el Movimiento Intersindical de Trabajadores (MIT), hoy es Secretario de la “Confederación Internacional de Organizaciones y Sindicatos Libresâ€? (CIOSL). Más adelante aparecerÃan en escena otros dos hombres de muy diverso valor en metálico: Humberto RubÃn y Aldo Zoccolillo, propietarios de Radio Nandutà y del diario “Abc-colorâ€? respectivamente. RubÃn y Zuccolillo fueron invitados en noviembre de 1986 por George Bush, entonces Vicepresidente de los Estados Unidos de América (Archivo del Terror. Microfilm N° 00020F 0743).
HUMBERTO RUB�N, LAS TIERRAS MALHABIDAS Y LOS DÓLARES DE LA NED
El "puñado de tierra" que no lograron los campesinos en décadas de lucha organizada, Humberto RubÃn consiguió con la infalible receta de la adulación, que era la moneda de curso legal en aquellos años interminables de tranquilidad desesperada. El servilismo tenÃa abultados precios en las ventanillas gubernamentales. Tanto es asà que, durante la prolongada dictadura de Stroessner, funcionaba una suerte de Caja Compensadora donde el servilismo y la adulación eran facturados a un precio sumamente razonable. De allà salÃan adjudicaciones de dilatadas extensiones de tierra, que favorecÃa a una selecta colectividad. RubÃn, ambicioso y listo como el hambre, también empezó a explotar exitosamente el despreciable negocio de la adulonerÃa. Conforme al expediente RubÃn / Irala 1973, que contiene documentos sobre adjudicación de tierra, obrantes en el Instituto de Bienestar Rural, "el gran luchador" Humberto RubÃn fue beneficiado por Alfredo Stroessner con 2.000 hectáreas de tierra en
la localidad de Domingo MartÃnez de Irala, contrariando expresas disposiciones del Estatuto Agrario, Ley No 864/63. RubÃn ciertamente no era ni fue nunca sujeto de la reforma agraria, pero para un privilegiado animador de los cumpleaños del dictador poco importaba ser sujeto de la reforma agraria. Por sus servicios a la dictadura, Humberto RubÃn figuró en la lista de beneficiarios del dictador hasta bien entrada la década del '80. De las tierras adjudicadas a RubÃn quedan constancia en la Resolución No 862 del Instituto de Bienestar Rural, de fecha 25 de mayo de 1977. Ante semejante privilegio, cabe preguntarse: ¿Cuántos fueron los campesinos asesinados por reclamar la centésima parte de esta adjudicación?
Poco más de treinta años después de iniciada la dictadura, Humberto RubÃn descubre que el general Alfredo Stroessner no era un demócrata, sino un "deslustrado déspota". Inmediatamente cruza a la vereda de enfrente para convertirse sin más trámites en un ferviente demócrata y en un cliente privilegiado de la “National Endowment for Democracyâ€?, una de las tantas organizaciones que le proveÃa de miles de dólares a cuenta de su nueva convicción. Remar hacia la otra orilla estaba dando excelentes resultados, y desde 1986 RubÃn pudo comprobar que ser "demócrata" era tan rentable como lo fue en otro tiempo el negocio de la adulonerÃa. Decidido a explotar este nuevo rubro comercial, hace un curso acelerado de "demócrata", practica dÃa y noche, hace dieta, baja de peso, y en poco tiempo acumula todas las virtudes “facturablesâ€? en ventanillas de ultramar.
A diferencia del propietario de "Radio ÑandutÃ", los campesinos siempre recibieron tortura y plomo por alzar su voz de valiente contra la dictadura y no hubo para ellos lluvia de dólares de la NATIONAL ENDOWMENT FOR DEMOCRACY (Freedom House), de donde en 23 meses "emigraron" meritorias sumas de dinero, alcanzando 342.000 dólares para Radio ÑandutÃ. Este fue sin duda el mejor negocio de Humberto RubÃn, pues con este purificante oxÃgeno de dólares, era mucho más rentable tener la radio "ÑandutÃ" clausurada que abierta. |
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