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Notícies :: criminalització i repressió
La incriminación de Mumia Abu-Jamal: Entrevista al escritor J. Patrick O’Connor
16 abr 2008
OâConnor es editor de Crime Magazine. Escribe sobre el crimen âen este caso los crímenes de la policía y la fiscalía de Filadelfia contra Mumia Abu-Jamal. Analiza la bipartidista estructura de poder en esta ciudad y su vendetta contra el hombre que describe como âun elocuente, compasivo deshacedor de agraviosâ?.
The Framing of Mumia Abu-Jamal.jpg
El 27 de marzo, el Tribunal Federal de Apelaciones del Tercer Circuito dictaminó que no habrá un nuevo juicio para determinar culpabilidad o inocencia en el caso del periodista de fama mundial encarcelado en el corredor de la muerte, Mumia Abu-Jamal. El tribunal rechazó los tres argumentos para conceder un juicio de este tipo pero avaló la revocación de la pena de muerte por el juez federal Yohn en 2001. Si la fiscalía de Filadelfia insiste en restaurar la pena de muerte, tendrá que convocar una audiencia sólamente para determinar la sentencia, la cual será cadena perpetua sin la opción de libertad condicional o la reimposición de la pena de muerte.

Partidarios de Abu-Jamal, indignados por este fallo, llamaron a protestas el día después del fallo en varias partes del mundo y ahora organizan una marcha y mitin en Filadelfia el 19 de abril, unos días antes de la elección primaria presidencial del estado de Pensilvania. A la vez, Abu-Jamal apela el dictamen al Tercer Circuito en pleno, y si no tiene éxito buscará un nuevo juicio ante la Suprema Corte de los Estados Unidos.

En este momento crítico, un libro explosivo está para salir a la venta titulado The Framing of MumiaAbu-Jamal (La incriminación de Mumia Abu-Jamal), escrito por J. Patrick OâConnor y publicado por la editorial Lawrence HillBooks. OâConnor era editor asociado de TV y vivía en el cercano pueblo de Radnor, Pensilvania cuando el oficial Faulkner fue asesinado y Abu-Jamal enjuiciado y condenado por el asesinato. Dice: âA mediados de los â90 empecé a escuchar la consigna âLiberen a Mumiaâ?. En 1996, cuando el documental Mumia Abu-Jamal: ¿Un caso de duda razonable? se estrenó en HBO, cuestioné el veredicto y, sobre todo, la imparcialidad del juicio....No me tardé en leer todas las transcripciones del juicio y de las Apelaciones de Remedio Post-Condena (PCRA por sus sigla en inglés) en â95, â96 y â97. También leí todos los artículos contemporáneos de los periódicos Philadelphia Inquirer y Philadelphia Daily News, igual que todos los libros publicados sobre el casoâ?.

En su nuevo libro, OâConnor plantea que, sin lugar a dudas, Abu-Jamal fue incriminado por la policía y que el verdadero tirador fue un hombre llamado Kenneth Freeman. OâConnor critica a los medios masivos locales. Dice que âcompraron la línea de la fiscalía muy rápido y nunca han visto la verdadera naturaleza de este caso: la incriminación de un hombre inocente, amante de la pazâ?.

En su reseña del reciente libro Murdered by Mumia (Asesinado por Mumia), OâConnor escribe que âhay mucho que admirar de Maureen Faulkner, la viuda del policía Daniel Faulkner de Filadelfiaâ?, pero llega a la conclusión de que âsu obsesivo odio para Abu-Jamal le ha enceguecido a la mala conducta de la fiscalía y el prejuicio judicial que han plagado su proceso y que, correctamente, lo han proyectado al escenario mundial. Los verdaderos villanos en su vida eran los policías y fiscales que incrimiraron a Abu-Jamal por el asesinato de Faulkner. Son ellos âây no el hecho de que Jamal sigue vivo debido al largo proceso de apelacionesââ quienes le han negado la posibilidad de cerrar aquella puerta en su vida desde hace veintecinco añosâ?.

Para más información sobre The Framing of Mumia Abu-Jamal y J. Patrick OâConnor, Abu-Jamal-News.com presentará un extracto del nuevo libro, una entrevista previa con el escritor, y la reseña de OâConnor de âMurdered By Mumiaâ?. Esta nueva entrevista fue concedida el 11 de abril de 2008 y será publicada en el periódico de los âJournalists for Mumiaâ? (Periodistas por Mumia), unos días antes de la manifestación del 19 de abril en Filadelfia.

Hans Bennett: Los proponentes de la condena y ejecución de Abu-Jamal siempre dicen que la idea de una incriminación policial es una lunática e inverosímil teoría de conspiración que debe ser descartada por cualquier observador cuerdo. ¿A qué te refieres cuando dices que él fue incriminado? ¿Cómo se hizo eso?

J. Patrick O'Connor: Su asociación de joven con la agrupación del partido Panteras Negras en Filadelfia lo marcó como un subversivo para George Fencl, el Inspector Jefe de la Oficina de Defensa Civil del Departamento de Policía de Filadelfia. Su comprensiva cobertura posterior de la organización MOVE cuando era reportero para la estación local de radio pública lo hizo enemigo confeso del alcalde Frank Rizzo. Sólo unos minutos después de que el oficial Faulkner fue herido de bala a las 3:55 a.m. [el 9 de diciembre de 1981], el Inspector Alfonzo Giordano ââquien reportaba directamente a Fenclââ se encargó de la escena del crimen y personalmente inició la incriminación de Abu-Jamal. Fue Giordano quien dijo que Mumia había afirmado en la patrulla que se le había caído su pistola después de dispararle a Faulkner. Fue Giordano quien arregló que la prostituta Cynthia White y el delincuente Robert Chobert identificaran a Jamal como el tirador. Giodarno y White eran los únicos testigos de cargo en la audiencia preliminar de arraigo, en la cual Giordano reportó esta âconfesiónâ?.

Giordano es un policía de lo más corrupto. Durante años, él había extorsionado a las prostitutas, padrotes, y dueños de bares en el centro de la ciudad, recibiendo un promedio de $3000 USD en sobornos cada més. Conoció a Cynthia White y a su padrote. En la escena del crimen, la coaccionó para que identificara a Abu-Jamal como el tirador. Ella sería la única testigo de cargo que juró que había visto a Abu-Jamal sostener una pistola encima de Faulkner. En su declaración original al policía ââuna hora después de la balaceraââ ella dijo que Abu-Jamal corrió del estacionamento y le disparó âcuatro o cinco vecesâ? a Faulkner antes de que el oficial cayera. En su tercera entrevista con los detectives, concedida el 17 de diciembre, ella afinó su declaración para coincidir con la evidencia física que mostraba que alguien le había disparado a Faulkner a quemarropa. (En uno de los aspetos más siniestros del caso de Abu-Jamal, el departamento de policía esperó hasta el lunes después de la condena de Abu-Jamal para ârelevarâ? Giordano de sus obligaciones debido a âsospechas de corrupciónâ? que resultaron ser bien fundadas. Cuatro años después del juicio de Abu-Jamal, Giordano se declaró culpable de evasión de impuestos con respecto a los sobornos y fue sentenciado a prisión.)

Increíblemente, los policías que llegaron a la escena del crimen dijeron posteriormente que no habían hecho las pruebas para determinar si Abu-Jamal había disparado un arma recientemente; según ellos, tampoco palparon u olieron el arma para determinar si había sido disparada. Estas pruebas son tan rutinarias en la escena de un asesinato que es casi inconcebible que los policías no las hicieran. Es más probable que no les hayan gustado los resultados.

Desde el principio, la investigación del asesinato del oficial Faulkner fue conducida con una sola meta: inculparle a Mumia Abu-Jamal del crimen. Nunca buscaron la verdad. Nunca intentaron lograr justicia para el oficial asesinado. Giordano le entregó a Jamal a la fiscalía con la mentira de su âconfesiónâ?; llevó a Cynthia White a la fiscalía en una patrulla para contar su versión fabricada de la balacera. Cuando la fiscalía fue obligada a alejarse del corrupto Giodarno, el sub-fiscal Joseph McGill consiguió una nueva âconfesiónâ? para reemplazar la de Giordano. En Febrero la guardia de seguridad Priscilla Durham y el oficial Gary Bell, el mejor amigo de Faulkner en la policía, respondieron a sus sugerencias, diciendo que ellos habían escuchado a Abu-Jamal cuando soltó la confesión: âYo le disparé al hijo de la chingada y espero que mueraâ?. Ningun otro oficial, entre las docenas que estuvieron presentes en el hospital, avaló sus declaraciones. De hecho, en sus informes firmados y entregados la mañana de la balacera a los detectives encargados del caso, los dos oficiales que acompañaron a Abu-Jamal desde el momento en que lo metieron a la patrulla hasta que llegaron al quirófano, reportaron que él no hizo ninguna declaración.

La fiscalía sabía que su nueva âconfesiónâ? podría ser desmentida si el abogado defensor Anthony Jackson llamaba a testificar a los dos otros policías que habían acompañado a Abu-Jamal. En realidad, el caso de la fiscalía dependía de Cynthia White. Dado que ella estaba dispuesta a decir que vio todo desde el principo hasta el final y que ella vio a Abu-Jamal volarle los sesos al indefenso Faulkner a sangre fría, McGill tenía su caso hecho si ella podía aguantar la repregunta de Jackson. McGill apostó todo en su credibilidad y, a pesar de las descaradas mentiras que White le contó al jurado, ganó.

Bennett: ¿Por qué crees que fue Kenneth Freeman quien le disparó al oficial Daniel Faulkner?

O'Connor: Kenneth Freeman era vendedor y socio de Billy Cook y andaba con él cuando Faulkner orilló su VW. Freeman salió del volcho y le entregó a Faulkner una licensia de conductor que le había prestado Arnold Howard a su nombre. Las credenciales de Howard se encontraron en el bolsillo de la camisa de Faulkner después del incidente. En la misma madrugada del 9 de diciembre, la policía detuvo a Howard igual que a Freeman y los cuestionaron. En la Audiencia PCRA de 1995, Howard testificó que en varias ocasiones Cynthia White había señalado a Freeman en una rueda de sospechosos.

Con McGill como el fiscal, enjuiciaron a Billy Cook el 29 de marzo por haber golpeado al oficial Faulkner; White le dijo a MCGill en su testimonio directo que el pasajero había salido del volcho. McGill le preguntó: âSalió?â? White respondió: âSiâ?. (Despúés, en el juicio de Abu-Jamal, McGill logró que White testificara que sólo Abu-Jamal, Cook, y Faulkner estaban presentes durante el incidente.)

Varios testigos dijeron que vieron a un hombre negro correr de la escena justamente después de la balacera. Algunos de ellos dijeron que el hombre tenía corte de cabello al estilo afro y que vestía una chamarra verde militar. Freeman era alto y fornido; pesaba unos 102 kilos en aquel momento.

Robert Harkins estaba manejando su taxi aquella noche. Apenas llegó al lado de la estacionada patrulla y del VW cuando vio a un policía agarrar a un hombre. El hombre âse giró y el oficial terminó en el sueloâ?. El policía fue echado hacia atrás y cayó boca abajo a cuatro patas. El agresor le disparó por la espalda, provocando que el oficial volteara boca arriba, y luego le ejecutó con un disparo en la frente.

Harkins describió al tirador como un poco más alto y de mayor peso que Faulkner, quien medía 180 cm y pesaba 90 kilos. Robert Chobert le dijo al policía en su declaración inicial que el tirador se peinaba al estilo afro y pesaba alrededor de 100 kilos. (Abu-Jamal también medía alredor de 180 cm, pero llevaba dredlos y pesaba unos 77 kilos en aquel momento.)

En la declaración de Billy Cook del 29 de abril de 2001, él dijo que Freeman lo acompañaba la noche de la balacera, que andaba armado y que huyó de la escena después de que Faulkner fue herido de bala. Dijo Cook que no vio quién le disparó a Faulkner.

Freeman vivió una muerte ignominiosa unas horas después de que la policía de Filadelfia bombardearan e incendiaran la casa de MOVE en la Avenida Osage en 1985, asesinando a 11 integrantes de MOVE, incluso a John �frica cuyo cadaver había sido decapitado. El cadaver de Freeman fue encontrado desnudo, amarrado y amordazado en un lote baldío. No hubo investigación policial del evidente asesinato. El médico forense anotó como la causa de muerte un paro cardiaco. La hora y modo de operar del rapto y asesinato sugieren un extremo acto de venganza policial.

Bennett: En tu libro, se nota mucho optimismo sobre la posibilidad de que el Tercer Circuito le ordenara un nuevo juicio para determinar culpabilidad o inocencia en el caso de Abu-Jamal. ¿Te sorprendió el fallo del 27 de marzo? Si es así, ¿cómo explicas un fallo tan sorprendente?

O'Connor: Me quedé incrédulo. Pensé que los argumentos orales del 17 de mayo favorecían mucho a Abu-Jamal y que él tendría un nuevo juicio. El dictamen basado en el voto 2-1 mostró de nuevo la naturaleza política de este caso que ha existido desde el principio hasta ahora. Los dos jueces nombrados por un presidente del partido Republicano eran la mayoría y el único nombrado por un presidente del partido Demócrata discrepó. Lamento sugerir que sea tan sencillo, pero la Suprema Corte de los Estados Unidos no está por encima de tomar decisiones basadas en ciertas líneas partidarias o ideológicas; de hecho, esto pasa con frecuencia.

En su fallo, la mayoría dijo que Abu-Jamal habia âechado a perder su reclamo âBatsonâ? por falta de objeción en el momento apropiado. Pero aún suponiendo que la falta de objeción no sea fatal para su reclamo, Abu-Jamal no ha cumplido con su carga de hacer un caso prima facie.â?

[n. de la t. El término âBatsonâ? se refiere al caso Batson v Kentucky de 1986 en el cual la Suprema Corte de Estados Unidos invalidó el juicio original de James Batson porque el fiscal utilizó sus vetos perentorios para excluir candidatos al jurado debido a su raza. Desde entonces âBatsonâ? significa que las cortes están obligadas a conceder un nuevo juicio si hay evidencia de discriminación racial en el proceso de la selección del juradoâ?.]


La mayoría declaró que él estuvo en incumplimiento porque en su audiencia PCRA, sus abogados no solicitaron los motivos del fiscal por haber usado sus vetos perentorios para eliminar 10 candidatos negros calificados al jurado.

La mayoría del panel escribió: âAbu-Jamal tuvo la oportunidad de desarrollar esta evidencia en su audiencia PCRA pero no lo hizo. Puede ser posible hacer un caso prima facie sin evidencia del índice de eliminación y de exclusión. Pero en este caso no consideramos irrazonable el dictamen de la Suprema Corte del estado de Pensilvnia [negando el reclamo Batson de Abu-Jamal], dado el registro incompletoâ?.

En pocas palabras, la mayoría inventó un tecnisismo para rechazar el reclamo Batson de Abu-Jamal en lugar de considerar los méritos de su argumento.

La opinión discrepante del juez Ambro va al grano: ââ¦No estoy de acuerdo con ellos [la mayoría] cuando dicen que Mumia Abu-Jamal no ha cumplido con los criterios mínimos para hacer un caso prima facie según Batson. Al decidir lo contrario, ellos elevan los criterios para hacer el caso prima facie más allá de los requisitos de Batsonâ?.

Es decir, sólo en este caso la mayoría ha subido la apuesta requerida para hacer un reclamo Batson, más allá de lo estipulado por la Suprema Corte de Estados Unidos. En su dictamen Batson de 1986, la Suprema Corte federal no impuso restricción alguna con respecto a una fecha tope para levantar un reclamo Batson; tampoco lo ha hecho en los últimos 22 años. Tampoco requirió que era necesario conocer la composición racial del jurado antes de levantar un reclamo Batson. (De hecho, la Suprema Corte fortaleció su dictamen Batson el 19 de marzo de 2008 al decidir en el caso Snyder v Louisiana que la eliminación de solo un candidato negro al jurado por discriminación racial es motivo para conceder un nuevo juicio.) Además, la Suprema Corte decidió en 1986 que para establer un caso prima facie para un reclamo Batson, el acusado sólo tiene que demostrar una âinferenciaâ? de discriminación de parte del fiscal en la eliminación de un solo candidato negro del jurado. Anteriormente, el propio Tercer Circuito nunca había considerado relevante la fecha de levantar un reclamo Batson; tampoco había decidido anteriormente que la falta de datos sobre la composición racial del jurado fuera una falla fatal en un reclamo Batson.

El hecho de que el fiscal en el caso de Abu-Jamal utilizó 10 de sus 15 vetos perentorios para excluir candidatos negros del jurado ââun índice de vetos de 66 por ciento contra los candidatos negrosââ constituye una inferencia de discriminación. El resultado fue que solo 3 de los 12 integrantes del jurado eran negros.

El Tercer Circuito debería haber devuelto el caso a la corte federal del juez Yohn ââel juez que presidió la audiencia de amparo para Abu-Jamal en 2001ââ para que él convocara una audiencia para considerar las pruebas y determinar los motivos del fiscal por haber excluido los 10 candidatos al jurado. En el evento de que esta audiencia revelara discriminación racial de parte del fiscal durante la selección del jurado, el juez Yohn tendría que ordenar un nuevo juicio para Abu-Jamal.

Actualmente Abu-Jamal tiene solo dos remedios para corregir el erróneo dictamen del Tercer Circuito. Su primera opción es pedir que el Tercer Circuito en pleno, es decir, el panel entero de jueces de este circuito celebre argumentos orales de nuevo. Existe una posibilidad de que el Tercer Circuito pueda acceder a reunirse en pleno porque la decisión del panel de 3 jueces va en contra de las precedentes bien establecidas de este tribunal en conceder amparo en semejantes reclamos Batson en el pasado. Sin embargo, la barrera a las deliberaciones en pleno es muy alta: una mayoría de los jueces tendría que votar a favor de revisar el caso. En el Tercer Circuito, hay 12 jueces elegibles a votar, pero 4 de ellos ya se han recusados de este caso en particular; esto significa que 5 de los 8 jueces que quedan tendrían que votar a favor para proceder en pleno. Es probable que Abu-Jamal haya tenido su día en corte ante el Tercer Circuito.

A menos que haya un cambio de opinión por el Tercer Circuito, la única opción que le queda a Abu-Jamal es de presentar una apelación a la Suprema Corte de Estados Unidos, la cual se ha negado a escuchar su caso tres veces anteriormente. Existe una remota posibilidad que accedan a considerar el caso esta vez porque el dictamen del Tercer Circuito creó una nueva ley al imponer nuevas restricciones sobre el levantamiento de un reclamo Batson.

Bennett: En vista del enfoque mediático sobre las elecciones primarias en Pensilvania y de las manifestaciones en apoyo a Abu-Jamal el 19 de abril, ¿qué es lo que el mundo debe saber sobre este caso celebre? ¿Qué tanto ha avanzado la ciudad de Filadelfia desde los días del Jefe de Policía y luego Alcalde Frank Rizzo, el notorio racista y defensor de la brutalidad policial?

O'Connor: En sentido real, la fiscal Lynne Abraham, igual que su predecesor Frank Rizzo, encarna lo peor de Filadelfia. Conocida como âla Reina de la Muerteâ? debido a su afán para buscar la pena de muerte, ella fue descrita como âla fiscal más letalâ? del país en un artículo de la New York Times Magazine en 1995. Su vendetta personal contra Abu-Jamal se compara con la de la viuda del oficial Faulkner. El día que el juez federal Yohn revocó la pena de muerte para Jamal en 2001, Abraham expresó su antipatía para Abu-Jamal así: âHoy, Mumia Abu-Jamal es lo que siempre ha sido, un despiadado asesino a sangre fría ya juzgado culpableâ?.

El caso de Mumia Abu-Jamal representa una tremenda falta de justicia y un ejemplo extremo de prejucio judicial y de abuso por la fiscalía. Lo que dificulta que la genta llegue a ver la verdad sobre este caso, especialmente la gente de Filadelfia, es que la fiscalía construyó su caso sobre testimonio perjurado, intencionalmente descartando lo que la evidencia estableció. Los medios locales compraron la línea de la fiscalía muy rápido y nunca han visto la verdadera naturaleza de este caso: la incriminación de un hombre inocente, amante de la pazâ?.

Hay dos cosas que explican el inaudito interés nacional e internacional en este caso. Primero que nada, el propio hombre. A pesar de más de 25 años de la vida más sombría en el aislamiento del corredor de la muerte, Mumia Abu-Jamal sigue siendo lo que siempre ha sido: un elocuente, compasivo deshacedor de agravios.

Segundo, la razón que este caso es tan urgente para tantas personas es que su juicio representa un abuso tan monumental del poder del gobierno para incriminar a un hombre, que nos muestra que ningun ciudadano es verdaderamente libre hasta que este mal se corrija.

--Hans Bennett es un periodista de Filadelfia y co-fundador de Journalists for Mumia (Periodistas por Mumia), cuya página es Abu-Jamal-News.com.

Traducción: Amig@s de Mumia, México
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