Imprès des de Indymedia Barcelona : http://barcelona.indymedia.org/
Independent Media Center
Calendari
«Desembre»
Dll Dm Dc Dj Dv Ds Dg
            01
02 03 04 05 06 07 08
09 10 11 12 13 14 15
16 17 18 19 20 21 22
23 24 25 26 27 28 29
30 31          

No hi ha accions per a avui

afegeix una acció


Media Centers
This site
made manifest by
dadaIMC software

Veure comentaris | Envia per correu-e aquest* %sArticle
Notícies :: antifeixisme : corrupció i poder : criminalització i repressió : amèrica llatina : pobles i cultures vs poder i estats
Utiliza el Estado Mexicano las leyes penales para la represión. Repite prácticas del franquismo
28 feb 2008
La autoridad usa las leyes para reprimir, afirman expertos. En la gráfica, durante la Cumbre de América Latina y el Caribe con la Unión Europea, en Guadalajara.
Foto: Carlos Ramos Mamahua
008n1pol-1.jpg
Utiliza el Estado las leyes penales para la represión

Repite prácticas del franquismo, sostienen activistas
La aplica contra los disidentes
Acusa a la mayoría de detenidos de sedición y ataques a las vías de comunicación

En México las leyes penales son usadas por las autoridades como mecanismo de control y represión de los movimientos sociales, aseguró Marco Aparicio, integrante de la Comisión Civil Internacional de Observación de los Derechos Humanos, al participar en un debate sobre garantías individuales en el Instituto de Investigaciones Jurídicas de la Universidad Nacional Autónoma de México.

Señaló que esos métodos âdan la impresión, guardando las proporciones, de que en México se repiten prácticas del Estado franquista, donde existía pacificación social con restricciones de derechos y aparentemente no se vulneraban las garantías, pero la disidencia era reprimidaâ?.

Aparicio destacó que en México los códigos penales âse usan directamenteâ? contra movimientos sociales y disidentes del sistema político y económico, y se acusa a la mayoría de los detenidos de sedición, secuestro y ataques a las vías generales de comunicación. Indicó que la protesta y la movilización social surgen como reacción a necesidades no satisfechas, y porque el grupo en el poder bloquea el diálogo.

La represión se da de diferentes maneras, dijo, por la escasa autonomía del Poder Judicial, sobre todo en los estados, donde jueces y magistrados responden a los designios del Ejecutivo. En esa práctica participan el Ejército y corporaciones policiacas de los tres órdenes de gobierno, y en muchos casos âgrupos paramilitaresâ?.

Subrayó que otra herramienta que usan las autoridades para reprimir a la disidencia es la cárcel preventiva, que se prolonga, âaunque en la mayoría de los casos no existan elementos probatorios de los delitos imputados (a los disidentes)â?.

Paradójicamente, señaló, cuando âse trata de acusaciones contra servidores públicos por delitos contra la ciudadanía, el sistema penal se vuelve ultragarantista y las detenciones e investigaciones se caen por falta de elementosâ?.

Afirmó que las autoridades propician la impunidad, y puso como ejemplo los homicidios ocurridos durante el conflicto social de Oaxaca en 2006 y principios de 2007. La Procuraduría General de la República (PGR) âdejó de investigarlos por falta de pruebas y argumentó que son las víctimas las que tendrán que aportar elementos probatoriosâ?.

En tanto, Christian Courtis, de la Comisión Internacional de Juristas, dijo que si bien México está a la vanguardia en la firma de tratados internacionales, las diferentes instancias nacionales interpretan estos acuerdos âcomo se les antojaâ?.

Ejemplo de ello, agregó, fue la acción de inconstitucionalidad que impulsaron la Comisión Nacional de los Derechos Humanos y la PGR contra la ley que despenaliza el aborto en el Distrito Federal, porque se basaron en extractos de dos acuerdos internacionales (las convenciones Americana de Derechos Humanos e Internacional de los Derechos del Niño) y no se interpretó en materia de derecho.

En su turno, Francisco López Barcenas, defensor de las garantías de pueblos indígenas, afirmó que en el país los tratados internacionales âse ven como algo esotéricoâ?, porque están totalmente alejados de la legislación mexicana. Indicó que en el caso particular de los derechos de las etnias no hay reconocimiento, a pesar de los acuerdos internacionales, y âel Estado mexicano sigue actuando como si no existieran estos pueblosâ?.
Mira també:
http://www.jornada.unam.mx/2008/02/28/index.php?section=politica&article=008n1pol
http://cciodh.pangea.org/

Comentaris

Re: Utiliza el Estado Mexicano las leyes penales para la represión. Repite prácticas del franquismo
29 feb 2008
Nada que celebrar: La LEY GESTAPO va

jueves, 28 de febrero de 2008
María Teresa Jardí

No nos equivoquemos. No hay nada que celebrar. Primero se empezó a criminalizar a los luchadores sociales y se usó para eso a algunos gobernantes a modo de la usurpación, como los priístas de Oaxaca y Veracruz y como el perredista de Chiapas --¿o acaso no llegó Sabines como gobernador postulado por el PRD?-- y por poner un último caso a cargo de ese impresentable individuo ya llegaron en Chiapas a la tortura inflingida, por un ministerio público, a un maestro y a su hijo de seis años:


âEl Profesor Felipe Hernández Yuena, con la representación legal del Centro de Derechos Humanos Fray Bartolomé de Las Casas, A.C., presentó el día 20 de febrero formal querella penal en contra de policías ministeriales y demás funcionarios adscritos al Ministerio de Justicia del Estado de Chiapas que participaron en hechos de privación ilegal de la libertad, tortura e incomunicación. Situación que también afrontó su hijo Pavel Santiago Hernández, de seis años de edad, quien permaneció detenido en el Ministerio de Justicia cerca de nueve horas antes de ser entregado físicamente a sus familiares el pasado 5 de febreroâ?, denuncia el Frayba.

Luego aprobaron la prohibicionista Ley Antitabaco y la Asamblea capitalina, manejada por los invaluables, para el usurpador, âChuchosâ?, que se oponen a los bloqueos ciudadanos para defender a PEMEX de las garras usurpadoras al servicio de las empresas transnacionales, fue más allá incluso de la ley federal en la materia. Se trata de acostumbrar a la sociedad a las prohibiciones en el ámbito de las decisiones de la vida privada. En un país donde las ejecuciones han pasado a ser causa de muerte natural es obvio que no tienen la menor importancia los que puedan morir, o no, de un cáncer en el pulmón. Más allá de que no es prohibiendo como se controla nada. Es previniendo y la prevención cae dentro del ámbito de la educación y de la socialización del conocimiento. Mientras que la prohibición incita al consumo incluso para los que nunca fumamos.

Y así llegaron a la llamada reforma judicial, que no es tal, a pesar de ser otra descarriada modificación constitucional, que es una reforma a las leyes penales dándoles un marco constitucional, en aras de convertir al narco estado mexicano en un Estado policiaco, para que pueda seguir funcionando, sin opositores, como narco estado al servicio de las familias políticas y empresarias mafiosas que controlan el poder.

Nada que celebrar. La Ley GESTAPO va. Apenas dio un saltito atrás en la monumental aberración que era dejar en manos de los âAFIS de día que por la noche se convierten en Zetasâ? la posibilidad de a patada limpia entrar en cualquier domicilio de cualquier hijo de vecino, como usted y como yo, ante la insinuación inventada, ¿por qué no?, por ellos mismos, de que âlevantamosâ? a una persona, bastando para justificar el allanamiento con que lo anterior se aloje en el imaginario de la policía que no tenemos.

La legalización de la violación a elementales derechos humanos, garantizados para todos los habitantes de los países miembros de la ONU --¿o no es ya así la cosa? desde que se regaló la ONU al impresentable asesino gobierno gringo-- quedó intocada en La LEY GESTAPO por los diputados de todos los partidos, incluido el PRD, que no sólo votaron a favor sino que cabeza contra cabeza se felicitaron los coordinadores parlamentarios, tan iguales todos, porque se podría entender que convivan Gamboa Patrón y Héctor Larios, pero un poco demasiado es que el perredista González Garza no se cuide de que un día sí y el otro también lo retraten riendo acompañado de tan impresentable personaje, menos que acusado de ser un infeliz pederasta, feliz de la vida dejando que se le note la alegría del acercamiento en las fotografías que plasmadas como testimonio grafico van quedando para cuando se escriba la historia de la ignominia de la infame legislatura del usurpador a modo del imperio yanqui.
Y apenas aprobada en la Cámara Baja la infame Ley GESTAPO ya anuncia el impresentable secretario del Trabajo del usurpador que âva mandar la reforma a la ley laboralâ?, la que también aprobarán y la que, como es obvio, para imponerse necesita de la Ley GESTAPO.

http://www.poresto.net/content/view/3242/60


Umbral
Ojarasca

El Estado mexicano lleva adelante sus políticas de integración/destrucción de las culturas originarias como premisa para su âdesarrolloâ? desnacionalizador y excluyente.

Guerra política y económica, despojo territorial, deseducación. Significativo es que la CDI, institución que hereda el cadáver del indigenismo oficial, dedica sus magros recursos en financiar carreteras y divisiones intracomunitarias. El progreso del poder para los pueblos se llama muerte.

Y ya que por azar convergen en este número de Ojarasca dos notables autores polacos, Wislawa Szymborska y Ryszard Kapuscinki, podemos admitir a un tercero, el poeta Zbigniew Herbert, quien a su vez trae otro invitado: âMircea Eliade tiene razón/somos, pese a todo/una sociedad avanzada//magia y gnosticismo/florecen como nunca antes//falsos paraísos/falsos infiernos/se venden en cada esquina//en Amsterdam fueron descubiertos/instrumentos de tortura plásticos//una virgen de Massachusetts/fue bautizada con sangreâ?.

¿Qué índices definen a una sociedad como avanzada? ¿Los de la brutalidad? ¿No son hoy naciones avanzadas como Estados Unidos e Israel, dos Tierras Prometidas, las que cometen mayores brutalidades contra otros pueblos: Irak, Afganistán, Palestina? Para el imaginario mundial, y aunque por diferentes razones, fueron fundadas para alojar al Futuro (y desalojar a quienes vivían allí). Incurren en el viejo cuento de los âpueblos elegidosâ? por su dios respectivo, aunque viene siendo el mismo. Y el único, hasta ahora, con âderechoâ? para arrojar bombas atómicas a los infieles.

Ellos, y âOccidenteâ? en general, se han hecho de un enemigo formidable: otro dios (que, bueno, también es el mismo), aquel que venera el Islam. ¿De dónde viene eso de que aplastar otros pueblos es lo normal? Habrá que preguntarle a ese dios tres-en-uno, que algo sabe al respecto.

El mundo ha vuelto a ser una colonia. La más vasta de la Historia. Los colonizadores habitan castillos encantados y alambrados, con tropas privadas en garitas y torreones y cámaras de video cada diez metros.

Los pueblos colonizados además se mueven hoy en inmensas oleadas. Estamos en el gran siglo de las migraciones. Y en ellas encuentran las âsociedades avanzadasâ? su otro necesario enemigo. Los inmigrantes del Magreb, el Caribe, México o el Ã?frica de piel oscura convocan a los colonizadores a fortificarse y elaborar mejores técnicas para administrar la chusma irredenta (un âproblemaâ? que no es nuevo, sólo âavanzadoâ? gracias a la demografía de los âatrasadosâ?).

En este mundo en dislocación y fuga han ganado por contraste presencia los pueblos indígenas. Muy marcadamente en el continente americano. Al escribir el poema citado arriba, hacia 1974, Zbigniew Herbert venía de vivir un año en Norteamérica, y había visto con interés y simpatía típicos en él a âlos derrotadosâ?, en este caso los pueblos indios, para quienes âsólo el tambor el tambor choca y les recuerda su orgullo y antigua dignidadâ?. Por esos años, Fernando Benítez, admirándolos, veía a nuestros pueblos indios también como derrotados, con la integración a la sociedad avanzada por único horizonte.

Como sabemos, después de los años setenta la historia de estos pueblos dio un vuelco que aquellos autores no esperaron: se plantan en sus lugares y raíces, se aferran a sus culturas comunales, y desde ahí devienen modernos, desafiando a los colonizadores, los âavanzadosâ?. Ciertamente menos brutales que los amos ây de hecho generosos-, los pueblos indios de Ecuador y Canadá, Bolivia y México, los mapuche y lakota y wixárika y quiché y guaraní y tseltales han decidido ser autónomos y libres.

Y sólo si los índices de desarrollo incluyen el ejercicio eficaz e institucional de la violencia, cabe decir que los âdesarrolladosâ? son quienes poseen policías, ejércitos y helicópteros, es decir Occidente y sus sucursales.

Nuestros invitados polacos de febrero experimentaron en su tiempo y su tierra sucesivos atropellamientos del Reich alemán y el imperio soviético. Exóticos como resultan en nuestras páginas (Eliade incluido), los polacos en Ojarasca conocieron la condición de pueblo negado, borrado, arrasado por el poder, y lo que significa resistir.

http://www.jornada.unam.mx/2008/02/18/oja130-umbral.html

Ja no es poden afegir comentaris en aquest article.
Ya no se pueden añadir comentarios a este artículo.
Comments can not be added to this article any more