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"Sindicatos" 2007
25 feb 2008
Subvenciones a los sindicatos en 2007
Como en la época de Franco, los sindicatos vende-obreros se han convertido en organismos del Estado monopolista y trabajan como verdaderos funcionarios públicos, financiando buena parte de sus actividades amarillas con cargo al presupuesto público.
El Ministerio de Trabajo y Asuntos Sociales concedió durante el año 2007 una subvención por un importe de 6,29 millones de euros a Comisiones Obreras, mientras que UGT recibió 6,06 millones por la realización de actividades de carácter antisindical, según una resolución publicada por el Boletín Oficial del Estado el 13 de enero de 2008.

Además, ambos sindicatos también percibieron la correspondiente mordida por su participación en órganos burocráticos de los Ministerio y las entidades gestoras de la Seguridad Social, que para UGT fue de 1,14 millones de euros, mientras que en el caso de Comisiones Obreras ascendió a 981.760 euros.

De esta forma, Comisiones Obreras percibió un total de 7,28 millones de manos del Ministerio de Trabajo entre subvenciones y compensaciones, mientras que UGT ingresó en sus bolsillos un total de 7,21 millones de euros.

La citada resolución precisa que las subvenciones concedidas a los sindicatos amarillos en 2007 se otorgan en proporción a su representatividad por la realización de actividades de carácter sindical.

Comisiones Obreras y UGT percibieron las subvenciones más cuantiosas por el desarrollo de su labor antisindical. Tras estas formaciones se colocó Euzko Langilleen Alkartasuna - Solidaridad de Trabajadores Vascos (ELA-STV), que recibió 497.300 euros, a los que hay que sumar otros 70.449 euros por la citada compensación por participación en los órganos burocráticos, es decir, se hizo con un total de 567.749 euros.

Los siguientes puestos del escalafón de subvenciones los ocupan Unión Sindical Obrera (USO), que recibió 487.084 euros, seguido de Central Sindical Independiente y de Funcionarios (CSI-CSIF) con 342.559 euros, Confederación Intersindical Gallega (CIG) con 273.539 euros y Federación de Asociaciones Obreras Sindicales - Langille Abertzaleen Batzordeak (LAB) con 216.302 euros. A continuación se situaron Federación de Trabajadores Independientes de Comercio FETICO con 206.951 euros, Confederación general del Trabajo (CGT) con 204.951 euros y la Federación de Sindicatos Independientes de Enseñanza del Estado Español-FSIE, con 138.688 euros. Asimismo, el Ministerio concedió a otras 42 organizaciones sindicales subvenciones inferiores a 90.000 euros.

El Ministerio también otorgó las citadas compensaciones económicas por participar en sus órganos consultivos, de sus organismos autónomos y entidades gestoras de la Seguridad Social, -además de a CEOE, UGT, CCOO y ELA-STV-, a la Confederación Intersindical Galega (62.107 euros), a la Federación Nacional de Cofradías de Pescadores (60.592 euros), a la Federación Nacional de Cofradías de Pescadores de Gipuzkoa (2.199 euros), al Colegio Oficial de la Marina Mercantes Española (1.819,92 euros) y a USO (1.819 euros).

Ya lo dice el refrán popular: Dime quién te paga y te diré quién eres. Y hay otro que dice: El que paga, manda.

CCOO y UGT cobran 650.000 euros de Citibank
Tras un acuerdo firmado en mayo de 2000 entre Citibank y los sindicatos amarillos, que supuso el despido de más de 200 trabajadores, entre bajas incentivadas y prejubilaciones, el banco pagó a los sindicatos amarillos CCOO, UGT y FITC la suma de 234.000 euros, en concepto de asesoramiento. Así que, por un lado, vamos sabiendo que la tarea de los sindicatos consiste en aconsejar... a la burguesía financiera.
El presidente de Citibank declaró en juicio que pagar a los sindicatos es una práctica habitual de mercado. Luego, por tanto, los sindicatos obreros se financian con el dinero de la burguesía financiera...

En el juicio se acreditó que esta entidad financiera había pagado más de 650.000 euros a través de Baker & McKenzie por cuatro acuerdos que objetivamente han perjudicado a quienes dicen representar, o sea, a los obreros...

Así lo denunció la revista Interviú de la segunda semana de noviembre de 2004 basándose en en la documentación del Juzgado de lo Social número 35 de Madrid, con ocasión de un pleito que enfrenta a un directivo contra su antigua empresa: Citibank.

Además, Citibank pagó un viaje a Maria Jesús Paredes, responsable del sector bancario de CCOO, a su marido Francisco Baquero, funcionario también de CCOO, y a Francisco López, Secretario General de la Federación de Banca de Madrid, un viaje a EEUU, alojándose en el Hotel Hilton de Nueva York, con todos los gastos pagados, en total 12.000 euros. La excusa fue una visita institucional a la sede central. También, en otra ocasión, Citibank pagó a los dos primeros seis entradas para ver al equipo de baloncesto Los �ngeles Lakers que costaron 3.233 dólares y que se disputó el 28 de diciembre de 2003. Francisco Baquero asegura que reintegró dicho importe aunque no lo pudo justificar.

María Jesús Paredes es la máxima responsable de banca de Comisiones Obreras y una de las personas de absoluta confianza del dirigente del sindicato, José María Fidalgo. Por su parte, Francisco López es su homólogo en la Federación de Madrid. En octubre de 2000, Citibank les organizó un viaje de seis días a Nueva York y San Antonio (Tejas). Se unió a la expedición Francisco Baquero, marido de Paredes y que también ocupa un cargo en el sindicato. El banco envió al ejecutivo que recibió el correo electrónico autorizando el abono del incentivo.

De acuerdo con los datos de diversos registros de la propiedad, Paredes y su pareja son dueños de un chalé en una urbanización de lujo de Madrid, una vivienda en uno de los barrios más caros de la capital, un piso en la sierra madrileña, una vivienda unifamiliar adosada en Manilva (Málaga) y dos apartamentos en Denia (Alicante). El valor de mercado de estos bienes supera actualmente los dos millones de euros. Trabajar como sindicalista y amasar un importante patrimonio inmobiliario no son, pues, circunstancias incompatibles.

María Jesús Paredes es secretaria general de Comfia, la federación de servicios financieros y administrativos de Comisiones Obreras. Ocupa este cargo desde el año 1987. Su pareja, Francisco Baquero, también es miembro de la Ejecutiva de Comfia. Ambos son empleados del Banco de Santander, aunque llevan décadas trabajando como liberados sindicales y, por tanto, su sueldo lo paga el banco y ellos trabajan en Comisiones Obreras.

De acuerdo con información interna del Banco de Santander, Paredes y Baquero tienen categoría de administrativos de nivel 8 y una antigüedad superior a los 30 años. Según el convenio colectivo del banco, un empleado en dicha situación debería cobrar de sueldo alrededor de 35.000 euros brutos al año.

Fuentes de Comisiones Obreras explicaron que el sindicato también paga una dieta mensual a algunos de sus cargos ejecutivos, que como media se sitúa en los 600 euros. Como secretaria general de Comfia, Paredes debería cobrar dicha cantidad.

La mayor parte de las compras de la pareja se produjeron en un periodo reducido de tiempo: entre el 16 de diciembre de 1999 y el 28 de julio de 2005. En esos cinco años y medio, Baquero y Noriega adquirieron la vivienda de Manilva, un piso en el centro de Madrid, otro en la sierra madrileña y los dos apartamentos en Denia. Además, en diciembre de 2004, suscribieron una hipoteca garantizada con el chalé que tienen en una lujosa urbanización de Pozuelo de Alarcón (Madrid).

Como resultado de todas estas operaciones, en el verano de 2005, Paredes y Baquero tenían vivos tres préstamos hipotecarios por un importe que superaba los 600.000 euros. Según los datos de los registros de propiedad, las tres hipotecas siguen vigentes a finales de 2007.

María Jesús Paredes anunció su intención de dimitir como secretaria general de Comfia a finales de diciembre de 2007, un año antes de que finalice su mandato. Además del viaje a Estados Unidos y del regalo de los portátiles (posteriormente Citibank entregó otros tres ordenadores al sindicato), el banco realizó otros dos pagos por acuerdos alcanzados en noviembre de 2002 y julio de 2003. En estas dos ocasiones sólo cobraron Comisiones Obreras y FITC, y el nuevo presidente del banco, Sergio de Horna, cambió el sistema: las cantidades se entregaron directamente a los sindicatos y están perfectamente contabilizados mediante la oportuna factura.

Lo bochornoso de estos pagos hizo que parte de la sección sindical de UGT se pasara al sindicato CGT, que no firmó el acuerdo, como tampoco la CIG. Esto hizo que ambos sindicatos no cobraran ninguna suma, desmontando la coartada de la dirección: si los pagos estaban motivados, según el jefecillo de Citibank, porque la negociación requería unos esfuerzos muy grandes, ¿por qué no cobraron todos los sindicatos representados en el comité de empresa?, pregunta que le fue formulada en el juicio por el abogado demandante a dicho ejecutivo y que quedó sin respuesta.

La respuesta la sabemos nosotros: sólo cobran los que se venden.

Los sindicatos roban a los obreros
Los sindicatos han estado implicados en todos los mangoneos de corrupción que han escandalizado al país en los últimos años, y el caso del FORCEM (Fundación de la Formación Continua) no iba a ser una excepción
Al menos 36.000 de las 228.000 empresas que en 2001 recibieron subvenciones de la FORCEM, un organismo de la Unión Europea, para realizar cursos de formación, eran entidades ficticias.

Entre los estafadores se encuentran los sindicatos UGT y Comisiones Obreras, así como la organización de la patronal CEOE, que se aprovecharon de estas subvenciones a la formación para financiarse a lo largo de 2001.

El INEM ha comprobado que en 2001 se subvencionaron 159.000 cursos para dos millones de obreros, pero la mayoría de ellos no se impartieron.

Para realizar estos cursos, la Unión Europea destinó 600 millones de euros, gestionados por la FORCEM, de los que se calcula que el 95 por ciento fue defraudado.

Según un informe de la Fiscalía Anticorrupción presentado en setiembre de 2004, la UGT robó a los trabajadores 79 millones de euros (13.160 millones de pesetas) entre los años 1997 y 2000. El sindicato amarillo se apoderó de más de siete millones de euros (1.219 millones de pesetas) correspondientes al 10 por ciento del total del dinero percibido en esos años y que la central sindical destinó a sus propios gastos.

Las conclusiones de la Fiscalía están basadas en un informe de la FORCEM, en el que se pone de manifiesto que del total de gastos presentados por el sindicato entre 1997 y 2000 sólo pueden considerarse admisibles el 3'35 por ciento.

El procedimiento abierto en la Fiscalía se remonta al año 2000, cuando se advierte la existencia de una empresa que ofrece a los trabajadores cursos gratuitos subvencionados por la Junta de la Andalucía y la Unión Europea.

Para llevar a cabo el fraude, no sólo se fingieron cursos que jamás se llevaron a cabo, sino que además se falsificaron firmas de obreros a los que se dijo que el curso tenía una duración sensiblemente inferior a la real. Se han destaparon muchas falsificaciones: diplomas enviados a alumnos que no han asistido a los cursos, identidades falsas de cursillistas, listados de alumnos inventados y facturas sin identificación fiscal. La Fiscalía dice que se trata de un delito de defraudación que puede tener serias repercusiones en la economía nacional porque se trata de un fraude comunitario.

Aunque estas investigaciones judiciales sólo afectan de momento a UGT, en otros juzgados tienen causas abiertas contra la patronal CEOE y Comisiones Obreras, también relacionadas con cursos de formación.

Los sindicatos también despiden a sus obreros
Hoy los sindicatos son como en la época de Franco: tienen también su parte empresarial, no sólo porque disponen de empresas capitalistas propias, sino porque se comportan como verdaderos capitalistas con sus propios funcionarios, a los que despiden sin contemplaciones y luego no pagan las indemnizaciones.
Por eso en julio de 2003 el Juzgado de lo Social número 1 de Jerez de la Frontera (Cádiz) dictó orden de embargo contra las cuentas de la UGT en tres bancos a raíz de una denuncia por despido improcedente de un trabajador de la Federación provincial de Cádiz.

Como cualquier otra empresa capitalista, la UGT no pagó tampoco la indemnización por despido improcedente a un trabajador a pesar de la sentencia del Juzgado de lo Social dictada el 6 de mayo.

La resolución declaró improcedente el despido efectuado por el sindicato en enero y obligó a la readmisión del trabajador despedido o bien al abono de una indemnización que ronda los 15.000 euros. Y no cumplió ni una cosa ni la otra.

El despedido denunció que en la actualidad han pasado más de dos meses y todavía no sé por qué un sindicato está perjudicando tan gravemente a un trabajador, que lleva diez años afiliado, cuando se supone que el sindicato tiene que defendernos.

Pues eso: se supone, pero es mucho suponer que un sindicato como la UGT a estas alturas se ponga a otra cosa que no sea explotar y traicionar a sus propios obreros.

Por eso los beneficios de los capitalistas se disparan
En plena crisis económica la banca española logró en 2004 las mayores ganancias de su historia, con 7.766 millones de euros.
Los grupos bancarios españoles ganaron 7.766 millones de euros en 2004, una cifra máxima de beneficio nunca alcanzada anteriormente y superior en un 23'4 por ciento a la del ejercicio anterior. La tasa de crecimiento es también la más elevada que registra el sector y supera a las cifras y el avance presentado por el conjunto de las cajas de ahorro, cuyas ganancias ascendieron un 15'1 por ciento, hasta los 5.181 millones.

Estos resultados récord se produjeron pese al impacto de las prejubilaciones, que el Banco de España no dejó cargar contra reservas y obligó a pasar por cuenta de resultados.

Sacyr-Vallehermoso: el grupo inmobiliario especulador obtuvo en 2004 un beneficio de 376,3 millones de euros, lo que supuso un aumento del 12'6 por ciento respecto al año anterior.

ACS: este monopolio de la construcción cerró 2004 con un beneficio neto atribuido de 460'4 millones de euros, lo que supuso un alza del 21,1 por ciento. La cifra de negocio aumentó un 2'1 por ciento, hasta los 10.960'7 millones.

Ferrovial: la constructora alcanzó en 2004 el mayor beneficio neto de su historia: 556'8 millones de euros, lo que supone un incremento del 63'5 por ciento.

La cosa está clara: la crisis la pagan los trabajadores, cuya explotación aumenta sin cesar, lo mismo que el número de parados. La crisis de unos es el beneficio de los otros.

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