Imprès des de Indymedia Barcelona : http://barcelona.indymedia.org/
Independent Media Center
Notícies :: amèrica llatina
La paz en Colombia sufre las presiones de EEUU y la oligarquía.
28 des 2007
La entrega de tres colombianos liberados por la FARC se aguarda en Venezuela.
Luego de la suspensión unilateral del presidente �lvaro Uribe, de la gestión del mandatario venezolano Hugo Chávez, para alcanzar una salida negociada a la entrega de rehenes, como de prisioneros de la FARC, bajo el argumento de que esta intermediación, se inmiscuyo en la legalidad colombiana, en una llamada a un alto mando militar. A escasas hora de esta decisión, Uribe mostraba su verdadero juego, al atacar y caracterizar al presidente Chávez, como intervencionista, de servir al movimiento terrorista y a la FARC, como afirmar que este debería llamarse Fidel Castro, para vincularlo a un modelo comunista.

La posibilidad de entregar Clara Rojas, su hijo Emmanuel y Consuelo González, como parte de los acuerdos, solicitados por el mandatario venezolano, como las entregas de pruebas de vidas de los rehenes, secuestrados por autoridades colombianas, que hasta violaron las cartas personales al difundir su contenido, confirman que las gestiones iban bien encaminadas. Pero nuevamente la falsa política de paz en Colombia, mostró su verdadera esencia militarista, la falsa desmovilización de los paramilitares, con su integración de muchos de estos a las Fuerzas Armadas, es como una cachetada a la sociedad colombiana, luego de conocerse por declaraciones de jefes paracos, de las atrocidades cometidas, develando en las mismas decenas de cementerios clandestinos.

La posibilidad de que estas 2 personas y un niño lleguen a Venezuela, están condicionadas por muchos obstáculos, entre ellos la seguridad de los propios rehenes, porque los militares colombianos controlan el territorio, además han sido denunciados en mucha oportunidades, como participes de masacres contra campesinos, a los que acusaron de ser colaboradores de la guerrilla. El mismo hecho al capturar a los mensajeros, con las pruebas de vida, acusarlos de terroristas, sin analizar quienes son y como aceptaron hacer esa mediación, demuestra la intolerancia de la derecha colombiana.

La presión de EEUU jugo un papel importante para sabotear la mediación del intercambio.

Muchos se preguntaron Uribe cambio de posición, pero su trayectoria política demuestra que su postura de âamistadâ? con Chávez, siempre fue una postura hipócrita, para mantener una relación ventajosa, en su intercambio económico con su vecino. Su relación hasta servil con el gobierno de Bush, aceptando todas las improntas del Plan Colombia, la actividad de militares y mercenarios internacionales en su estrategia anti guerrilla, como su participación en los Tratados de Libre Comercio (TLC), como defensor del mismo.

Las mediaciones venezolanas iban en franco avance, pero el gobierno de EEUU aplicó el freno, para desautorizar al presidente Chávez, a la vez imprimir su doctrina imperialista, hacia los países que buscan una alternativa al capitalismo, bien claramente definidas en las posiciones de Uribe, acusando a Venezuela de expansionista y terrorista. Pero tanto EEUU, como el gobierno colombiano, carecen de actitud moral, para acusar a Venezuela y a otras naciones de América Latina, porque en ambos países se violan lo derechos humanos, como se cometen crímenes en nombre de sus seguridad.

La expectativa de los liberados por la FARC, muestran la actitud de este sector armado, a cumplir los acuerdos establecidos en la mediación con Chávez, como desdibujan la falsa apología del gobierno colombiano, a establecer una salida negociada al proceso de los rehenes, como a un verdadero camino de paz. Realidad que se vislumbra no solo con las guerrillas, también en la muerte de periodistas, como el hostigamiento y amenazas a dirigentes del Polo Democrático, principal partido de oposición, que ha venido creciendo y obteniendo muchos triunfos regionales, entre ellos la Capital de Bogota.

This work is in the public domain
Sindicat