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Las enseñanzas de Aznar en México I, II y III
08 des 2007
La escasa capacidad docente de José María Aznar no es un obstáculo para los empresarios del Tecnológico de Monterrey. El contrato no guarda relación con su preparación pedagógica, ni intelectual. Se vincula con la divulgación política de un cuadro ideológico del mundo cuyos creadores son los dirigentes del Partido Popular y los empresarios españoles con intereses en la región, como el BBVA, Santander o Endesa...
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La escasa capacidad docente de José María Aznar no es un obstáculo para los empresarios del Tecnológico de Monterrey. El contrato no guarda relación con su preparación pedagógica, ni intelectual. Se vincula con la divulgación política de un cuadro ideológico del mundo cuyos creadores son los dirigentes del Partido Popular y los empresarios españoles con intereses en la región, como el BBVA, Santander o Endesa. Se trata de una visión elaborada a conciencia y contrastada con miembros de fundaciones como Elcano, la Konrad Adenauer, de los partidos y personajes relevantes de medios académicos, periodísticos y diplomáticos de la derecha latinoamericana. Entre ellos destacan Manuel Espino Barrientos, presidente del PAN de México; Belisario Betancourt y Andrés Pastrana, ex presidentes de Colombia; Carlos Tuleda, secretario ejecutivo de Asuntos Exteriores del Partido Demócrata Cristiano chileno; Sebastián Piñera, presidente de la Fundación Futuro de Chile; Adalberto Rodríguez Giavarini, ex canciller de Argentina; Marcela Prieto Botero, directora ejecutiva del Instituto Ciencia Política de Colombia; Luis Cordero Barrera, Prorrector de la Universidad Andrés Bello, Chile; Diana Sofía Giraldo, decana de Comunicación de la Universidad Sergio Arboleda, Colombia; Luis Bustamante Belaúnde, rector de la Universidad Peruana de Ciencias Aplicadas; Ricardo López Murphy, presidente de la fundación Recrear para el Crecimiento de Argentina; Leopoldo López, alcalde de Chacao, Venezuela; Alberto Jorge Triaca, director de la Fundación Pensar, Argentina; Gerardo Bongiovani Garassai, director de la Fundación Libertad, Argentina. No faltan periodistas como Julio Cirino y Carlos Pagni, de Argentina, o Plinio Apuleyo, de Colombia, y asesores políticos como el boliviano Sarmiento Kohlenberger.

Pero las instrucciones más relevantes las reciben de âintelectuales amigosâ? como Enrique Krause, Carlos Alberto Montaner, Jorge Edwards o Ã?lvaro Vargas Llosa. Entre éstos, los políticos y asesores españoles se reunían en sesiones amenizadas unas veces con conferencias en la calle Juan Bravo 3, sede la Fundación para el Análisis y los Estudios Sociales (FAES), para trabajar en el documento. En ocasiones se trasladaban a los despachos del Partido Popular de la calle Génova 13, donde laboraban intensamente hasta altas horas de la madrugada. Allí el protagonismo lo adquirían Baudillo Tomé, secretario de Programas, y Jorge Moragas, responsable de Relaciones Internacionales del partido. Por sus oficinas dejan sus aportes Ana Palacio, ex ministra de Asuntos Exteriores; Román Escolano, ex director del Departamento de Economía de la presidencia de Aznar; José Luis Feito, ex embajador de España ante la OCDE; Santiago de Mora Figueroa, marqués de Tamarón; Luis Martí Mingarró, decano del Colegio de Abogados, Francisco Pérez González, presidente de la Sociedad Iberoamericana de Amigos del Libro; Fernando Fernández Méndez de Andrés, rector de la Universidad Antonio de Nebrija; Eduardo Gutiérrez Sáenz de Buruaga, ex embajador ante la OEA; Antonio Tornel, vicepresidente de la Fundación Endesa; Enrique Rajoy, secretario general del Centro Internacional de Derecho Registral; José Luis Escrivá, director del servicio de estudios Económicos del BBVA; Juan Costa Climent, ex ministro de Ciencia y Tecnología; Gustavo de Arístegui, portavoz de Asuntos Exteriores del Partido Popular en el Congreso, entre otros. El objetivo, buscar el complemento a su política exterior subordinada a Estados Unidos y que se encuentra redactada en el documento OTAN, una Alianza de la libertad. Para este fin, la responsabilidad recaerá sobre dos figuras relevantes dentro del partido y la FAES: Miguel Ã?ngel Cortés, ex secretario de Estado de Cooperación Internacional y para Iberoamérica, y Guillermo Hirschfeld, coordinador de programas para Iberoamérica de la FAES. Así, todo 2006 se dan a la tarea de trabajar en dicha propuesta. En febrero de 2007 ve la luz el informe final: América Latina. Una agenda de Libertad. Prologado por el presidente de la FAES, el mismísimo José María Aznar, tendrá un costo no despreciable de un millón de euros entre viajes, consultas, conferencias y otras actividades colaterales. Ello muestra la importancia, para la derecha, sus aliados latinoamericanos y los partidos conservadores europeos, de implementar una segunda revolución liberal en el continente. La invitación de Aznar a México y de proseguir viaje por América latina se inscribe en esta dinámica. Sus clases son un compendio del nuevo bademecum. De su boca sale un guión perfectamente diseñado. Veamos.

Dejando de lado la presentación de la obra del susodicho, le sigue una breve introducción donde los autores destacan el carácter heterogéneo de la región, genérico de sus propuestas y el porqué de utilizar la palabra América Latina y no Iberoamérica o Hispanoamérica. Pero lo importante es el contenido de los tres capítulos: I. América Latina y Occidente; II. ¿Dónde Estamos?; III. Una Agenda de Libertad y Progreso. Mientras el primero no posee subapartados, el segundo se subdivide en la política y en economía y sociedad; el tercero es una suma de propuestas telegráficas en el cual incluyen un último capítulo de perspectivas cubanas. Sus puntos genéricos son a) Políticas institucionales para un estado de derecho efectivo; b) Crecer para aumentar el bienestar; c) Educación y cultura: las bases para una economía del conocimiento; d) Integración: un objetivo de geometría variable; e) Estados Unidos: actor insustituible, agente impulsor; f) Unión Europea: exportando seguridad y democracia; g) España: construyendo la Comunidad Iberoamericana. Ademas del citado, perspectivas cubanas. El texto se cierra con dos páginas de conclusiones. Para abrir boca veamos su lógica argumental: América Latina es parte sustancial de Occidente. Esta afirmación es capital para pensar el futuro de América Latina... Occidente no es un concepto geográfico. Occidente es un sistema de valores vigente en una sociedad. Es una cultura. No es la expresión del espíritu de un pueblo, ni es patrimonio exclusivo de nadie. Los valores occidentales son universales... Pero hay que recordar también que Occidente no es una conquista asegurada para siempre. De hecho, ha habido terribles regresiones a la barbarie y el salvajismo en los países y sociedades que han ayudado a conformar Occidente. Y en el continente existe una izquierda antioccidental... Fidel Castro era su principal referencia... Pero el chavismo ha tomado el relevo del castrismo terminal. Chávez, como líder emergente, intenta forjar una verdadera alianza antisistema cuyo objetivo es la implantación del âsocialismo del siglo XXIâ? en América Latina.

http://www.jornada.unam.mx/2007/11/17/index.php?section=opinion&article=


Las enseñanzas de Aznar en México II
Marcos Roitman Rosenmann

Si se trata de poner el acento en la pertenencia de América Latina a Occidente, es en este contexto donde observamos la construcción del proyecto de la derecha española. Queda claro que estamos en presencia de una propuesta política. Según sus autores, América Latina: una agenda de libertad es un diagnóstico desde el cual se definen problemas, se observan amenazas y se visualizan las oportunidades para el futuro del subcontinente. Es, por tanto, un estudio de prospectiva de fuerzas políticas. La definición cobra así relevancia para proyectar su programa político. Es una definición ideológica.

Su inicio es peculiar. Occidente es un sistema de valores universales, ¿cuáles? Para la derecha, tres dan lugar a esta construcción: 1) Las ideas nacidas en Grecia como superadora de la monarquía de origen religioso y mágico. Aparición de la polis y el Ã?gora, desde la cual se distingue el orden de la naturaleza y el orden social. La noción de semejanza, de igualdad ante la ley y la idea de libertad. 2) Los aportes de Roma, el derecho, esencial para la humanidad, delimita lo tuyo y lo mío. Permite individualizar la vida, porque la propiedad ya no se confunde con el magma comunitario, dirán sus redactores. Así, se extiende la idea de un derecho superior, perfecto e inmutable, un derecho natural del que el derecho positivo no es más que una aproximación, se lee en la agenda; y 3) los valores procedentes de la tradición judeocristiana, âcuyo valor fundamental a los efectos que aquí interesan es la idea de compasión, concepto que va más allá de la justicia propia de la tradición romanaâ?... donde se unen: âi) el relato bíblico de la creación que hace hermanos a todos los hombres; ii) la idea de tiempo lineal y no circular que hace posible la idea de progreso; iii) la idea de la dignidad esencial del ser humano, universalâ?, factores necesarios para facilitar que el âno matarás no rija sólo para los judíos, sino para toda la humanidad. Algo por completo novedoso en comparación con otras civilizaciones. Tanto en el antiguo como nuevo testamentoâ?.

Además, sobre estos tres pilares, dicen, se asienta la idea de persona. Ser libre, previo a cualquier construcción política. Y por arte de birlibirloque dan un salto al presente y extrapolan dichos valores a un régimen en el cual sintetizan las premisas: la democracia liberal.

Ãste, alegan, condensa lo anterior por cuanto elige a sus gobernantes, limita las decisiones a un estado de derecho, garantiza el derecho a la vida, la igualdad ante la ley, las libertades de reunión, asociación y culto, la tolerancia y pluralismo. Además de reconocer el desarrollo del pensamiento científico y crítico y el método racional. No sin dejar de lado que en el orden económico âse traduce en la economía de mercadoâ?, capacidad de emprender y comerciar, factor de pluralismo e iniciativa, complemento obligado de la libertad y la propiedad. Bajo esta enumeración de cualidades, Occidente se yergue en patrimonio de la humanidad expandiéndose a lo largo de la historia, por ende: âAmérica Latina es el fruto histórico de esa expansión a fines del siglo XVâ?. Donde lo más relevante de dicha âincorporación de todas esas sociedades a la idea de Occidente se produjo mediante la extensión del cristianismoâ?.

Pero por la supremacía frente a otras civilizaciones se encuentra amenazada por quienes desean retrotraerla al magma comunitario de El salvajismo o La barbarie. Las experiencias del comunismo sin ir más lejos. âEn América Latina hubo dictaduras, totalitarias o no, y represión. Pero han sido periodos limitados en el tiempo (...) La aspiración ha sido siempre retornar a formas de gobierno democráticas.â? Sobre este principio, subrayan los redactores, el proceso de inserción de América Latina a Occidente ha sido imperfecto e incompleto, pero por su historia y su tradición, por sus aportes a la creación, al pensamiento y la cultura es una parte de él. Sin embargo, ahora toca dar un nuevo impulso para evitar caer otra vez en el salvajismo.

El camino es incorporar los países a la modernidad y ello pasa por aceptar la agenda para la libertad. Su itinerario se traza en el apartado â¿Dónde estamos?â? Su redacción presenta un cuadro cuyo objetivo es mostrar las amenazas que se ciernen en el horizonte para cumplir objetivos políticos.

Se inicia con una afirmación: âEn el último tercio del siglo XX había razones para que América Latina tuviera confianza en sí mismaâ?. Sus argumentos son cuantitativos: índices educativos, de salud, tasas de alfabetización o mortalidad. Factores que los equiparan, según los autores, a los países desarrollados en los años 80.

Asimismo, señalan que sus instituciones políticas y su proceso de industrialización y modernización se extendió en los años 50 y 60, pero, a diferencia de otras zonas de Occidente, fracasaron a la hora de crear condiciones de bienestar y calidad de vida. Pretexto para la propagación de los movimientos revolucionarios, que a la vez generó golpes militares.

Por suerte, constatan, en los años 80 las transiciones, âcon la anomalía irritante de Cubaâ?, supusieron un cambio acompañado âde un descrédito del nacionalismo económico fundado en el proteccionismo comercial, la sustitución de importaciones y la hipertrofia del sector público. Todo ello seguido del respaldo del Fondo Monetario Internacional, el Banco Mundial, que apoyaron las reformas liberales en los años 90. Lamentablemente se aplicó de manera deficiente y parcial el consenso de Washingtonâ?. Ha sido esta circunstancia nuevamente, según la derecha española, lo que lleva a cobrar fuerza a âpartidos y movimientos que apelan a las emociones, antes que a la razón para el apoyo popularâ?. Es el âdiscurso viejo y falaz del nacionalismo económico, de la retórica antimperialista, del victimismo histórico, cuando no del racismo inverso que niega la raíz europea de las sociedades americanasâ? lo que pone en riesgo el futuro. Además, estos movimientos están anclados a fórmulas fracasadas y ajenas a la tradición liberal latinoamericana. No son viables. âSi dan crédito a estos espejismos y abandonan los esfuerzos reformadores, la región corre el riesgo de perder otro tren hacia la modernidad.â? Por ende, hay que profundizar en las reformas liberales y los valores occidentales antes que sea demasiado tarde.

El problema es grave, aunque âlos regímenes democráticos se generalizan, persisten los problemas de inestabilidad política, fragilidad democrática y falta de confianza en las instituciones.â? En este contexto se esconde la amenaza colectivista: âmovimientos, pues no cabe identificarlos como partidos políticos, continuadores de grupos revolucionarios que proclaman su adhesión a las doctrinas de la izquierda radical del siglo XX ... Esta izquierda tiene un proyecto... el socialismo del siglo XXIâ?.

http://www.jornada.unam.mx/2007/11/26/index.php?section=opinion&article=


Las enseñanzas de Aznar en México
Marcos Roitman Rosenmann/III

Identificar al enemigo de Occidente es una necesidad. Si âFidel Castro en tiempos de guerra fría trató de construir un bloque ideológico contra las democracias occidentales, frustrado tras la caída del Muro de Berlín, hoy Chávez toma el relevo, forja la alianza antisistema, cuyo objetivo es la implantación del âsocialismo del siglo XXIââ?. Según la agenda, el proyecto contra Occidente lo conforman el indigenismo, el neoestatismo, el nacionalismo, el militarismo y el populismo. Juntos arman la propuesta antisistémica donde âpriman los supuestos derechos colectivos frente a los individuales, ignorando al individuo en beneficio del grupo, sea etnia, sindicato o clase socialâ?. En la agenda, âel indigenismo empieza a ser para América Latina lo que el nacionalismo es para Europa... Ambos cuestionan los estados nacionales modernos... el indigenismo sustituye el concepto de ciudadano de una república por el miembro de una comunidad étnica, al igual que el nacionalismo europeo busca fórmulas identitarias excluyentes... Tanto los indigenistas americanos como los nacionalistas excluyentes europeos promueven el falseamiento de la historia, en el terreno económico utilizan la reivindicación de supuestos derechos históricos como instrumento de dirigismo y proteccionismo económico. Por otro lado, el neoestatismo es una amenaza ideológica porque culpa al neoliberalismo de todos los males de la región. Su aplicación es un retorno al pasado, porque sus políticas económicas fracasaronâ?. En cuanto al populismo, Enrique Krauze es el gurú conceptual. Personalismo providencial de un líder demagogo. Carisma con control de los medios de comunicación. Sujeto halagador del pueblo, con culto de la personalidad, arbitrario y perteneciente a un partido o movimiento. ¿Pensaba Krauze en Aznar, Fox, Bush, Berlusconi, Fujimori? Respecto del nacionalismo populista, la agenda concentra la crítica en el antimperialismo cuyo objetivo es poner a Estados Unidos, las instituciones internacionales, las multinacionales y el consenso de Washington como causante de todos los males âcuando en realidad âdicenâ es todo lo contrarioâ?. La estrategia de los antioccidente, declaman, es poner en jaque el sistema democrático y el orden institucional.

âHugo Chávez en Venezuela primero... cuestiona a los partidos... luego a las instituciones y la ley y se produce un cuestionamiento del sistema de partido y el sistema democrático en su conjuntoâ?. Este nacionalismo populista de Hugo Chávez toma el relevo de Fidel Castro en la lucha contra Occidente y se interpreta como âla injerencia castiza del internacionalismo proletario interviniendo en la región bajo la fórmula del populismo revolucionarioâ?. Relevo, para los autores, que supone una alianza antisistema donde se juntan los enemigos de la globalización... bajo la teoría de la conspiración. Son unos frustrados donde concentran sus iras y perversiones, antioccidentales y anticapitalistas... aglutinan a la izquierda que fracasó en mayo de 68, a los que jalaron el comunismo y que hoy ven con complacencia la pulsión antioccidental del islamismo yihadista, a los antiglobalizadores altermundistas... y a las distintas manifestaciones de indigenismo, populismo y fanatismo religioso. Su enemigo común: Occidente. Esta alianza no es sólo teórica. Hay coincidencia de actuación... entre Venezuela, Irán y Siria... Así en la triple frontera, Argentina, Brasil y Paraguay aumenta la inquietud por la actividad terrorista de los grupos islamitas que defienden el terrorismo... Europa debe hacer ver que América Latina está inmersa en la amenaza de Al Qaeda y la yihad es su objetivoâ?.

Bajo este nuevo terrorismo se esconde la alianza antisistema del socialismo del siglo XXI. Se aprovechan del déficit institucional y la fragilidad democrática para llevar a cabo su plan. Eso sí, tal situación es debido también a la suma de dos agravantes a) âlas doctrinas cepalistas y el populismo dirigista con sus burocracias parasitarias que coartaron las libertadesâ?; y b) la aplicación parcial, tras las elecciones libres, de las políticas liberales. Ello debido, según los autores, a detractores de la economía de mercado que buscan restringir el avance de las libertades. Entre los populistas, neoestatistas, agregan, los teólogos de la liberación y su ideología del pobrismo. âLos enemigos de la libertad intentan convencer a través de argumentos falaces que el capitalismo, los intereses foráneos y la globalización son los que generan pobreza, cuando está sucediendo todo lo contrario... es la ideología del pobrismo... no existe experiencia en la que se haya disminuido la pobreza ahuyentando al capital y a los empresarios... no se puede decir... el rico es malo... Jesús también fue pobreâ?. Es, subrayan, la falta de libertad económica, la inseguridad jurídica para invertir, el menoscabo del derecho de propiedad, la falta de legislaciones y tributaciones de beneficio al capital y de un buen pacto de la Moncloa, además, claro, de la violencia, las fallas del sistema. Según el documento, este último, un problema básico que coarta las libertades, limita el crecimiento económico y dificulta el funcionamiento de la democracia. Según la agenda, un poliedro donde la delincuencia callejera, las pandillas, el terrorismo, el narcotráfico, el secuestro, la violencia familiar y la impunidad criminal estimula, gracias a un sistema penitenciario en crisis, al delincuente a delinquir. Ellos alertan y tampoco olvidan. América Latina es un mar de corrupción, de democracias inmaduras, de carencias de liderazgo y de rivalidades nacionalistas. Europa comunitaria, agregan, es un espejo donde mirarse. También el pasado Ibero, donde la corona dio unidad y aportó los vínculos institucionales y culturales a la región que ahora no tiene. (Tal vez por eso el rey increpa a Chávez en la Cumbre Iberoamericana.) En esta lógica de patrimonio histórico-cultural, el apartado se refiere a la educación y su relevancia. Claro está, en la actualidad, por no privatizarse y no estar a la altura de las necesidad de la economía de mercado es inoperante y sostienen: âLa hipótesis más razonable apunta hacia la ineficacia en la administración de los escasos recursos destinados a la educación, la falta de capacitación y dedicación del profesorado, la calidad deficiente de los métodos de enseñanza y, sobre todo, el bajo nivel del alumnadoâ?. ¿Tal vez piensan en la realidad española?

Por último se declaran defensores de la integración de la lenguas europeas en América Latina, refiriéndose al inglés, español, francés y portugués. Por eso no tienen empacho en declamar: âDurante 500 años las lenguas aborígenes han pervivido en coexistencia con el español. Aunque pocas han alcanzado algún peso demográfico...â? Pero la preservación de este patrimonio no debería suponer educar en idiomas, ni lenguas aborígenes ni reconocer derechos colectivos. âSupone una amenaza hacia el orden constitucional liberal y los derechos individuales de los propios miembros de las comunidadesâ?.

http://www.jornada.unam.mx/2007/12/08/index.php?section=opinion&article=

Comentaris

Re: Las enseñanzas de Aznar en México I, II y III
09 des 2007
Este pájaro sigue esparciendo su mierda alla por donde va,y lo peor de todo es que le pagan por ello,y esta haciendo una verdadera fortuna por todo el mundo a base de insultos y de teorias ultras.

Cada año que pasa es mas escorado a la derecha...pero bueno...lo peor ,le escuchan.

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http://muralespoliticos.blogspot.com
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Re: Las enseñanzas de Aznar en México I, II y III
10 des 2007
aznar: "gran lider y mejor persona" (con ironia)

y pensar que estuvo 8 años gobernando, vaya tela...

mediocridad y mezquindez es lo único que se me ocurre...

apa, salut
Las enseñanzas de Aznar en México / IV y Última
18 des 2007
Bajo el epígrafe: Una agenda para la libertad y el progreso comienzan las propuestas que buscan potenciar la unidad y los valores âentre los partidos de centro derecha (liberales, democristianos y conservadores) a través de su colaboración y coordinación internacionalâ?. Dichos valores son: âla pertenencia a Occidente, las raíces cristianas de América y, sobre todo, la voluntad de que el modelo de sociedad abierta y democrática triunfe frente a la amenaza del populismo. El objetivo es derrotar al socialismo del siglo XXI. Así, el Partido Popular europeo es buen ejemplo de cómo la unión de afines es capaz de hacer triunfar ideas y valores compartidos. Igualmente los partidos políticos de centro y centro derecha de América Latina deben abrirse a nuevas formas de cooperación, con mayor grado de integración...â?

Su objetivo es configurar un partido popular regional con un programa único: el PAN y nuevos aliados en México, Democracia Cristina y Renovación Nacional en Chile, AD y COPIE en Venezuela, Blancos y Colorados en Uruguay, Liberales y Colorados en Paraguay, Liberales, Democracia Cristiana y Derecha en El Salvador, Liberación Nacional y Democristianos en Costa Rica, etcétera. Las bases consisten en aceptar los principios de la economía de mercado y sus instituciones. Normas de derecho a la propiedad privada. Respeto a los contratos para la libertad de mercado y libre competencia. âEn América Latina la prosperidad económica sólo puede venir capitaneada por la iniciativa privada, garantía de prosperidad y libertad.â? Su conclusión: el populismo acosa los derechos de propiedad y es un peligro para la libertad individual. âEl ataque a los derechos de propiedad por parte del Estado, sin que quepan distingos entre ciudadanos y empresas nacionales, es una constante de los populismos ... y del socialismo del siglo XXI.â?

Asimismo, la intervención del Estado en la acción social rompe el equilibro entre lo público y lo estatal. âEntre las funciones del Estado no está la intervención directa como reivindican corrientes neoestatistas.â? El éxito para consumidores y contribuyentes, subrayan, se basa en la privatización y en establecer impuestos como el IVA único. Llegando a proponer un porcentaje: 15 por ciento. En esta dirección critica la acción social del Estado y se plantean que âAmérica Latina tiene mucho que perder con un proteccionismo que sólo responde a los intereses de determinadas minorías... El discurso proteccionista, tan antiguo como desacreditado, es hoy enarbolado por el nuevo populismo nacionalista y antiglobalizador. América Latina debe reconsiderar su estrategia negociadora en la Ronda de Doha y otro papel en la OMCâ?.

Todo debe ser transformado y también la educación cae en la lógica del mercado. Se trata de crear consumidores competitivos cuya lógica sea dotarlos de âincentivos al esfuerzo, a la exigencia y a la recompensa condicionada a los resultados... Hay que aplicar normas claras del mercado a la educación y los colegios, a los profesores... Es necesario aprovechar la creatividad, materia prima abundante, dirán, para luego sacar partido y fundar un âmercado cultural transatlánticoâ?, basado en gustos y tradiciones culturales compartidas y eliminar trabas al mercado... al igual que en otros sectores de la economía. La cooperación iberoamericana debería evitar abrigar o justificar políticas que persiguen controlar la vida cultural de los ciudadanos o condiciones de su libertad de elección, a menudo bajo el pretexto de defender la diversidad... La diversidad es innegable en América Latina y es un tesoro, âaunque con anterioridad se sitúa la libertad de elegir inherente a la globalizaciónâ?.

En este último apartado destaca su propuesta de integración con cuatro ejes: hemisférico, latinoamericano, subregional e iberoamericano. El primero se refiere a seguridad y corresponde ejercerlo a Estados Unidos (EU), actor insustituible. América Latina lo debe aceptar, ya que tiene una âtrayectoria en la defensa de la democracia y la libertad demostrada día a día en la defensa de los derechos fundamentalesâ?, lo cual lo sitúa como âgarante activo de los valores en todo el mundo... lo demuestra al embarcarse en la batalla en Oriente Medioâ?. La contrapartida de tal poder hemisférico es que EU fomente un Plan Marshall en manos de la inversión privada discriminadora entre países con seguridad jurídica y la aceptación del ALCA y los tratados de libre comercio.

Los otros tres ejes son subsidiarios. En ellos, la Unión Europea debe ayudar a EU a consolidarse en la región, ya que la Unión es un âpoder blando con capacidad para influir mediante el ejemplo y cooperaciónâ?. Y América Latina debe abrir sus fronteras a las multinacionales de capital de riesgo. A España le cabe construir la comunidad iberoamericana, ser interlocutor y reforzar la alianza atlántica. âNo se puede permitir acercarse a regímenes populistas como el de Venezuela u otros. Eso desacredita el liderazgo español en el mundo.â? Hay que mantener una posición firme en las cumbres, capaz de enfrentar el socialismo del siglo XXI. Así, en el último subapartado, perspectivas cubanas, plantean que âla desaparición de Castro es inevitable, pero su empecinamiento ideológico y su fortaleza física dejan obsoleto cualquier escenarioâ? y añaden que ha recompuesto âla alianza revolucionaria con Venezuela, Bolivia y Ecuador, junto con la benevolencia de otros gobiernos populistas como China e India y la pasividad de la Unión Europeaâ?. Esto obliga a repensar la política de intervención, más aún cuando el problema cubano forma parte de la política de seguridad nacional estadunidense. Por esta razón, España debe ârecomponer la relación Unión Europea-EU para trabajar en el diálogo entre cubanosâ?. Su objetivo es crear condiciones para desestabilizar el orden político por medio de âla creación de un fondo José Martí con aportes de inversores privados y de organismos internacionales para ayudar a la oposición y evitar el riesgo, tras la caída, de un nacionalismo populista. El papel de España âserá ineficaz si renunciamos a la colaboración con EUâ?.

En el apartado de conclusiones los autores atisban: âAmérica Latina se encuentra en la encrucijada: elegir entre libertad o autoritarismo demagógico... Adoptar la agenda de la libertad es la forma más segura de iniciar la senda del progreso y la modernización... Occidente demanda la incorporación plena de América Latinaâ?.

http://www.jornada.unam.mx/2007/12/18/index.php?section=opinion&article=
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